Al
responderle, Krishna le explica el Karma-yoga (o la ejecución de las
acciones) dedicada al Supremo y libre de la ganancia fruitiva y de
deseos personales (Bg. 3. 3-35) .

Karma o
trabajo fruitivo trae consigo dos aspectos: la complacencia y el
sufrimiento material. Sin embargo, ellos lo atan a uno a la cadena
de nacimientos y muertes repetidos en el mundo material. Krishna
explica además que la inacción no es suficiente para salvarlo a uno
de las reacciones materiales (y de las subsecuentes ataduras al
mundo material).
Por
naturaleza, todo el mundo está forzado a actuar. Aún para mantener
el cuerpo físico, uno debe trabajar. Por eso, uno debe trabajar de
una manera que uno no se enrede más en ataduras materiales, sino que
lo guíe a la liberación final. Ese arte del trabajo es karma-yoga,
trabajar y actuar bajo la dirección del Supremo (Visnu o Krishna)
para Su satisfacción. El trabajo ha de ejecutarse como un sacrificio
a Visnu, de otro modo el trabajo lo ata a uno a este mundo material.
Por lo tanto, iOh hijo de Kunti!, ejecuta tus deberes prescritos
para Su satisfacción y de esa forma siempre permanecerás desapegado
y libre del cautiverio" (Bg. 3. 9). Como se describe en capítulos
subsecuentes del Gita, Karma Yoga lo eleva a uno gradualmente al
Bhakti-Yoga, o servicio devocional puro a Krishna.
A
continuación sigue un diálogo sobre yajña (sacrificio), los deberes
prescritos en los Vedas, los cuales purifican y elevan gradualmente
al ejecutante, desde las actividades fruitivas hasta las actividades
espirituales (Bg. 3.10-16) . Aquel que está completamente
Autorrealizado ya no necesita la ejecución de tales deberes, porque
él está completamente purificado y así su deber es auto-iluminado
por el Señor. Sin embargo, él debe continuar realizando deberes no
fruitivos para servir de ejemplo a aquéllos que están apegados a los
frutos de la acción (Bg. 3.l7-29) . Krishna concluye Sus
instrucciones en Karma-yoga y Yajña, ordenándole a Arjuna:
"Entregándome todas tus obras, con tu mente absorta en Mí, sin deseo
de ganancia y libre de egoísmo y letárgia, lucha". Entonces Krishna
le dice en suma por qué debe luchar (Bg. 30-35).
En la última
sección de este capítulo, Arjuna pregunta, "¿Por qué es uno empujado
a las acciones pecaminosas, aún involuntariamente, como comprometido
por la fuerza?” (Bg. 3.36). Krishna le responde que es la lujuria
(el deseo material) la "destructora del conocimiento y de la
autorrealización", la cual incita a los actos pecaminosos, y Él
prescribe el método para conquistarla: la regulación de los sentidos
inspirada por el auto-conocimiento espiritual. Los sentidos (indriyas),
la mente (manas) y la inteligencia (budhi), son los recipientes de
la lujuria. Conociendo que el Yo es trascendental a los sentidos
materiales (la mente y la inteligencia) "uno debe controlar algo
inferior por medio del yo superior y así mediante la fuerza
espiritual conquistar a este enemigo insaciable conocido como
lujuria" (Bg. 3.37-43).
Ahora lea
siete versos del Capítulo tres todos los días y medite en ellos,
especialmente en relación con el efecto práctico que puedan tener en
su propio trabajo y en su vida personal.
SECCIÓN 2
EL VERSO DE
LA QUINCENA.
Bhagavad-gita,
Capítulo 2 Texto 13.
dehino smin
yatha dehe kaumaram yauvanam jara tatha dehantara praptir dhiras
tatra na muhyati
dehinah
- del corporificado; asmin - en este; yatha - como; dehe - en el
cuerpo; kaumaram-niñez; yauvanam - juventud; jara - vejez; tatha -
en forma similar; deha-antara - transferencia del cuerpo; praptih
logro; dhirah - el sobrio; tatra - entonces; na - nunca; muhyati -
alucinado.
TRADUCCIÓN:
Así como en este cuerpo, el alma corporificada continuamente pasa de
la niñez a la juventud y luego a la vejez, en forma similar, cuando
llega la muerte el alma pasa a otro cuerpo. El alma autorrealizada
no se confunde por tal cambio.
El tema
clave de este verso es "cambio de cuerpos". Medite el estudiante
sobre esto: ¿Dónde está el cuerpo que usted tenía a los 5 años? ¿Y
el cuerpo de cuando tenía 15? ¿Dónde están? Pero usted sigue siendo
el mismo. Ya en una misma vida ha cambiado de cuerpo. Medite sobre
estos tópicos.
Su cuerpo
siempre cambia, pero usted (el alma) es eterno y obtendrá nuevos
cuerpos después de que su cuerpo muera.
SECCIÓN 3
YOGA Y
MEDITACIÓN.
SIDDHASANA Y
PADMASANA.
Hoy
aprenderemos a sentarnos en SIDDHASANA y en PADMASANA (Posición de
Loto).
Ambas
posiciones son para meditar. Sin embargo, haga primero los
ejercicios que aprendió en la Sección Tres de las Lecciones dos y
tres, especialmente aquéllos destinados a relajar los músculos de
las rodillas y de las caderas. Estas asanas son fáciles de realizar,
y usted debe hacerlas antes de su meditación todos los días durante
unos minutos.
Para
sentarse en una posición perfecta de meditación, nada mejor que la
posición conocida como LOTO. A veces las personas intentan, sin
ninguna preparación previa, sentarse en esta posición, pero esto no
es correcto. La parte del cuerpo que más problema presenta es la
región de las rodillas. Doblar la parte inferior en un ángulo de más
de 90 grados es algo que solamente se consigue con la práctica de
distensión de los músculos de la rodilla. También es importante
relajar los músculos de la parte baja de la cadera. Si estos dos
lugares están perfectamente distensionados, entonces, podremos
sentarnos de manera cómoda y por largo tiempo.
Como todos
los cuerpos no son iguales, damos como alternativa la posición de
SIDDHASANA que es una perfecta posición de meditación para los
cuerpos menos flexibles. Lo importante de una posición de meditación
no es la postura, sino la comodidad que se encuentra al estar así
por largo tiempo.
PADMASANA
Siéntese con
las piernas estiradas hacia adelante. Doble una pierna y coloque el
pie encima del muslo de la pierna contraria. La planta del pie debe
estar hacia arriba y el talón debe tocar el hueso pélvico. Doble la
otra pierna y coloque el pie de la misma sobre el otro muslo.
SIDDHASANA
Siéntese con
las piernas estiradas al frente. Doble la pierna derecha y ponga la
planta del pie contra el muslo izquierdo, con el talón haciendo
presión sobre el perineo, el área entre los genitales y el ano.
Doble la pierna izquierda y coloque el pie sobre la pantorrilla de
la pierna derecha. Con su talón izquierdo presione el hueso pélvico
exactamente sobre los genitales. Inserte los dedos del pie izquierdo
entre la pantorrilla y el muslo de la pierna derecha. Tal vez le sea
necesario mover el pie derecho y volverlo a poner en su lugar para
poder hacerlo. Agarre los dedos del pie derecho e insértelos en el
espacio entre el muslo y la pantorrilla izquierda. Las piernas deben
quedar fijas, las rodillas sobre el suelo y el talón izquierdo
encima del derecho. La columna debe estar firme, recta y erguida.
Trate de mantener esta posición durante tres minutos. Si se le
dificulta al principio, deje de hacerla cuando se sienta cansado, y
anote el tiempo que pudo permanecer así. Usted podrá mantenerse en
esta posición un poco más cada día, y al final de la primera semana
estará en capacidad de sentarse así durante tres minutos sin ninguna
dificultad.
Cuando usted
se halle en su posición de meditación, comience a cantar suavemente
el mantra que aprendió en la Sección 3a. de la lección anterior.
HARE
KRISHNA, HARE KRISHNA, KRISHNA KRISHNA, HARE HARE, HARE RAMA, HARE
RAMA,RAMA RAMA, HARE HARE.
Este mantra
le será de gran ayuda para fijar su mente en la plataforma
trascendental, con lo cual usted se liberará de todas las
distracciones físicas y mentales. Por cantar este mantra, que está
recomendado especialmente en el Kalisantarana Upanisad, usted puede
superar todas las ansiedades, inquietudes y distracciones interiores
y exteriores, y volverse fijo en la autorrealización.
SECCIÓN 4
ASPECTOS
VARIOS DEL CONOCIMIENTO VÉDICO.
Los ojos que
usamos para ver el Yo.
"Así como
existe aroma en la flor, aceite en la semilla de ajonjolí, fuego en
la madera, mantequilla clarificada en la leche y azúcar en la caña
de azúcar, así mismo, mediante el conocimiento, debes ver el
espíritu que está dentro del cuerpo". Canakya Pandit.
Como todos
nosotros sabemos, el órgano para ver es el ojo; el ojo recibe los
rayos reflejados por cualquier cosa que nos rodea y los concentra en
su retina. Después envía las imágenes al cerebro por medio del
nervio óptico.
Ciertamente,
existen algunas cosas que no podemos ver con nuestros ojos. Unas son
tan pequeñas que precisamos usar un microscopio para verlas. Otras
están tan lejos, que necesitamos usar un telescopio. Aún más, otras
cosas (como los rayos ultravioletas o infrarrojos y las ondas de
televisión) son tan sutiles que sólo podemos verlas si disponemos de
los instrumentos adecuados para tal fin.
Así que a
pesar de nuestro limitado poder, podemos percibir de una u otra
manera los elementos burdos y sutiles del mundo. Para nuestra
comprensión, las antiguas literaturas Védicas de la India clasifican
estos elementos en materia sólida, líquida, energía radiante, gas,
éter, mente, inteligencia y ego. Cada elemento es progresivamente
más y más sutil. El líquido es más sutil que la materia sólida, la
energía radiante es más sutil que el líquido; el gas es más sutil
que la energía radiante, y así sucesivamente. Ciertamente podemos
ver la materia sólida, el líquido, podemos ver la energía radiante,
pero no podemos ver el gas o el éter. Es más, podemos percibir el
gas en los balones inflados y el éter en las transmisiones de radio
y televisión. Pero no podemos ver los elementos más sutiles, la
mente y la inteligencia. Sin embargo, podemos percibir los
resultados de la mente en los pensamientos, y de la inteligencia en
los discernimientos sagaces.
Entonces,
¿quién o qué es lo que hace que percibamos estas cosas?
Eres tú, el
alma que vive dentro de tu cuerpo. Todos nosotros somos almas
espirituales, más sutiles que el más sutil de los elementos
materiales. Naturalmente que no podemos ver el alma con nuestros
burdos ojos materiales. Pero el hecho de que no podamos verla, no
significa que el alma no exista. Si alguien arguye: " Yo no puedo
ver el átomo, así que por ello pienso que no existe", eso no
influirá en alguien que sepa cuán pequeño es realmente el átomo. Y
el alma es aún más pequeña que el átomo. Como nos lo informan las
literaturas Védicas, su tamaño es la diezmilésima parte de la punta
de un cabello. No importa que no podamos ver el alma, pues existe
una manera de percibirla. Así como un físico percibe el átomo
mediante ciertos procesos, de la misma manera podemos percibir el
alma por el proceso del conocimiento trascendental. Y, ¿qué es el
conocimiento trascendental? El Señor Krishna dice en el Bhagavad-gita
que conocimiento trascendental significa comprender la diferencia
entre el alma y la materia. Como Krishna explica, el alma es
consciente, pero la materia no. Cada uno de nosotros puede entender
que "Yo soy un ser viviente consciente", ya que si cualquier parte
de nuestro cuerpo fuese amputada, esa parte dejaría de ser
consciente. De este modo, podemos comprender que el cuerpo en si no
tiene conciencia propia, él recibe su conciencia del alma. Tampoco
podemos generar conciencia al combinar elementos inconscientes. La
conciencia es el síntoma del alma, y el alma es el más sutil de los
elementos existentes.
Krishna
también señala que el alma permanece, pero que la materia cambia:
"Así como en este cuerpo, el alma corporificada continuamente pasa
de la niñez a la juventud y luego a la vejez, en forma similar,
cuando llega la muerte, el alma pasa a otro cuerpo. El alma
autorrealizada no se confunde por tal cambio" (Bg. 2.13). Ahora que
soy un joven, puedo recordar cuando era un muchacho más pequeño. Y
cuando sea viejo, recordaré cuando era un adulto. Mi cuerpo material
está constantemente cambiando. Pero de algún modo, todavía yo soy
siempre la misma persona, de modo que puedo ver que no soy el
cuerpo, sino el alma que está dentro de mi cuerpo. Y después de la
muerte, seguramente el cuerpo cambiará, pero “yo” el alma,
permaneceré siendo el mismo. Como explica el Señor Krishna, una
persona que tiene el conocimiento trascendental no es confundido por
esta transmigración del alma. Debido a que tiene perfecto
conocimiento del alma, de la materia y de la diferencia entre ellos,
él ve perfectamente.
Inclusive
una persona que posea conocimiento material puede ver mejor que
alguien cuyos ojos están nublados por la ignorancia. Por ejemplo,
cuando un relojero mira dentro de su reloj, él puede ver qué
funciona mal. Pero usted no puede verlo, debido a que no tiene ese
conocimiento. Un marino mira el puerto y usted también lo hace, pero
el marino sabe cómo llevar el barco a puerto seguro y usted no lo
sabe. Ambos miran al puerto, pero uno tiene el conocimiento y el
otro no lo tiene.
De modo que
aquel que tiene el conocimiento, ese realmente puede ver. Tenemos
que aprender de una persona que tiene el conocimiento si queremos
expandir nuestra visión y ver perfectamente.
Una mañana
en Perth, Australia, Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami
Prabhupada caminaba por la playa. Él dijo: "Ustedes quieren juzgar
todas las cosas por lo que pueden ver con sus ojos. Pero, ¿pueden
ver ustedes a India? Yo he venido de allá. Está allá en el océano,
pero ustedes no pueden verla. ¿Significa eso que India no existe?
No. Si ustedes quieren conocimiento, ustedes tienen que aprender de
alguien que ya lo haya visto".
El Bhagavad-gita
lo establece muy simplemente: "Trata de aprender la verdad
acercándote a un maestro espiritual fidedigno. Inquiere de él
sumisamente y ríndele servicio. El maestro espiritual puede
impartirte el conocimiento trascendental porque él ha visto la
verdad". En el Bhagavad-gita Tal Como Es, Srila Prabhupada nos
muestra cómo lograr el conocimiento trascendental y ver el alma
perfectamente. Así como podemos ver los microbios mediante un
microscopio y las estrellas con un telescopio, de la misma manera
podemos ver el alma por medio del Bhagavad-gita, "el campo de acción
del alma".
SECCIÓN 5
PRINCIPALES
FILOSOFÍAS DE LA AUTORREALIZACIÓN.
Las
calificaciones del Guru.
Debido a que
el guru debe transmitir perfectamente las verdades del conocimiento
Védico, él juega un papel decisivo. En consecuencia, los Vedas
recomiendan al presunto discípulo ponerse al corriente de las
calificaciones de un guru genuino. Lamentablemente, en los años
recientes muchos maestros hindúes y occidentales, en desacuerdo con
la versión Védica, han debilitado la credibilidad del guru.
Actualmente tenemos gurus profesionales que cobran por mantras
secretos y permiten que sus discípulos omitan todas las austeridades
regulativas Védicas que enseñan el yoga como un esfuerzo gimnástico;
que afirman que el propósito del yoga es el bienestar material; que
así desafían a los Vedas al auto-declararse o hacerse declarar como
Dioses, y así sucesivamente.
Es apenas
comprensible que cuando oímos la palabra "guru" seamos bastante
escépticos.
De acuerdo
con los Vedas, la relación guru-sisya es una verdad eterna que una
persona puede realizar solamente si se acerca sinceramente a un guru
genuino. Por eso es necesario comprender primero las características
de un guru genuino, es decir, de un maestro espiritual que ha
recibido y puede impartir conocimiento puro. Srila Rupa Gosvami, un
filósofo Védico del siglo 16 y discípulo de Sri Krishna Caitanya,
enumera en su Upadesamrta seis síntomas principales de un guru:
"Cualquier persona sobria que pueda tolerar los impulsos del habla,
las exigencias de la mente, los impulsos de la ira, de la lengua,
del estómago y de los genitales, está cualificado para hacer
discípulos por todo el mundo."
El maestro
espiritual es también un "Acharya", o sea aquél que enseña con el
ejemplo personal. La lucidez intelectual no faculta a un hombre de
dudoso carácter personal, apegado a la complacencia egoísta y al
interés personal, para ser un maestro espiritual.
Sri Krishna
Caitanya dijo: "apani acari bhakti karila pracara", "Primero hazte
perfecto, y después puedes enseñar". En otras palabras, el guru debe
ser un Svami, o amo de los sentidos y no un esclavo de los dictados
de ellos. Nadie debiera asumir caprichosamente los títulos de guru,
Svami o sannyasi (aquél que renuncia a actividades mundanas). El
candidato debe demostrar realmente cualidades de guru, Svami o
sannyasi.
Dos grandes
maestros espirituales que le entregaron Conciencia de Krishna al
mundo sufriente.
Por
definición, el guru imparte instrucciones de acuerdo con las
enseñanzas de la literatura Védica. Él no se desvía de las
enseñanzas Védicas mediante la especulación mental, ni es un ateo,
un político mundano o un humanitarista. Él sostiene que el
conocimiento espiritual es el bienestar último para la humanidad;
por eso él mismo lleva una vida que demuestra el desapego del placer
material. En otras palabras él debe estar felizmente unido con el
Supremo. La Literatura Védica admite que tal persona es Sudurlabha,
muy difícil de encontrar.
Por su
parte, el guru mismo tiene que ser un sisya (discípulo) de un
maestro espiritual genuino en la sucesión discipular.
Existe
también un sistema de comprobación llamado "guru-sastra-sadhu”. Las
enseñanzas del guru deben corresponder con las del sadhu (el maestro
espiritual previo en la sucesión discipular), las que a su vez,
deben corresponder con el significado directo de los sastras (o
escrituras).
SECCIÓN 6
EL YOGI Y SU
RELACIÓN CON EL MUNDO. EL YOGI Y SU FAMILIA .
Cuando una
persona comienza a practicar yoga, frecuentemente se encuentra con
la incomprensión de parte de sus allegados sobre las diferentes
actividades e ideas emprendidas en el nuevo proceso.
Idealmente,
las relaciones familiares deben ser muy afectuosas, llenas de amor y
sentimientos espirituales. Es inevitable, claro está, que empiecen a
existir situaciones contradictorias. En las "fiestas" tradicionales
por ejemplo, es muy común el consumo de cigarrillos y licores, y
estas actividades se practican y consideran como normales", pero
alguien que está tratando de purificar su conciencia; se sentirá
comprensiblemente renuente a "seguir la corriente de la masa".
En el Srimad-Bhagavatam,
escrito hace ya más de 5.000 años, se comenta la relación entre el
gran yogi Prahlada Maharaja y su padre Hiranya Kasipu, quien no
sentía ninguna atracción por los principios espirituales, por el
contrario, quiso forzar a su hijo a aprender el arte de la política
y el engaño, y la manera de tomar ventaja sobre los demás. El trató
de inculcar en su hijo los valores materiales más bajos, tales como
la avaricia, la lujuria y el gusto por la intoxicación. La historia
relata que, a pesar de que Hiranya Kasipu era muy poco amable con su
hijo, Prahlada Maharaja siempre fue muy amable con su padre, dándole
buenas instrucciones y tratando de elevarlo e influirlo por medio de
su sabiduría trascendental.
Siguiendo el
ejemplo de la historia anterior, debemos pues, tener mucho amor y
comprensión por los miembros de nuestra familia, tratando de darles
buenas instrucciones, de manera que ellos puedan avanzar en su vida
espiritual, la cual es la misión real de la vida humana. Con el
tiempo, ellos comprenderán el beneficio verdadero que usted está
recibiendo al practicar el yoga, dándose cuenta de la superioridad
de esta práctica en relación con las ansiedades y problemas causados
por la lucha material de la existencia.
Durante sus
prácticas de yoga, el yogi debe tratar de estar solo y de no ser
interrumpido en su estudio y meditación. Para la adecuada práctica
del yoga se recomiendan las horas de la mañana, en las cuales la
mayoría de la gente duerme. Además la atmósfera está siempre más
calmada, lo que nos permite una mejor meditación y un aumento en
nuestra capacidad de estudio y comprensión.
En la
preparación de las comidas vegetarianas el yogi debe cocinar
suficiente cantidad para participar de ésta a sus familiares y
amigos, de tal manera que ellos puedan también apreciar el
maravilloso sabor de las comidas vegetarianas, las cuales son
saludables, naturales y llenas de muy excelentes y superiores
vibraciones.
Mejorar
siempre sus relaciones familiares debe ser uno de los deseos del
yogi. Si surge algún problema, el yogi debe controlar su mente,
dando ejemplo por medio de la tolerancia y el amor. En algunos
casos, a partir del comportamiento del yogi, los miembros de la
familia empiezan a participar del proceso con gran entusiasmo, y así
la vida familiar se vuelve bienaventurada y llena de inspiración y
mucha paz.
El yogi no
debe estar muy apegado a los miembros de su familia, sabiendo bien
que en cualquier momento tanto ellos como él pueden irse (morir), ya
que este cuerpo material no es eterno. En las antiguas escrituras
Védicas se cuenta la historia de un rey, quien después de un largo
tiempo de espera, consiguió, por medio de la bendición de un santo,
la llegada de un hijo. Al poco tiempo de nacer, su hijo murió. El
rey empezó a lamentarse acerca de la bendición que él había recibido
y en ese momento se apareció el sabio y le preguntó al rey: "¿Qué
quieres?. ¿Cuál es tu deseo?". Y el rey inmediatamente contestó:
"Por favor regrésame a mi hijo, tráelo de nuevo a su cuerpo. Mira
cuánto sufro. El santo por medio de sus poderes místicos trajo el
alma al cuerpo del hijo del Rey. Y al volver a el, el niño vio al
sabio y le dijo: “¿Por qué me trajiste de nuevo? Yo iba ya en camino
hacia mi próxima etapa de existencia". A lo que el sabio contestó:
"Yo te llamé de nuevo porque tu padre quería verte". "¿A qué padre
te refieres?", preguntó asombrado el niño. "Yo tuve miles de padres
en mis distintos nacimientos", dijo. "Ahora ¿cuál padre quiere
verme?". Al oír esta discusión, el rey comprendió que estaba
buscando un falso refugio en una relación familiar, ya que todo el
mundo está aquí sólo temporalmente. Por lo tanto, no debemos estar
muy apegados a nuestros familiares, aunque debemos tener un cuidado
natural por ellos y tratar de iluminarlos espiritualmente.
En el
Bhagavad-gita se dice que el hombre sabio no se lamenta ni por los
vivos ni por los muertos, pero aún así, sus sentimientos de afecto,
compasión y amor incluyen a todas las entidades vivientes y así él
está situado perfectamente.
Así, si lo
ha comprendido bien querido estudiante, usted verá a su familia de
una manera diferente, con mayor claridad y también más
responsabilidad.
SECCIÓN 7
EL YOGI Y LA
SALUD.
La Biblia y
el Vegetarianismo.
"Si aquel
que corta árboles y mata ganado, o hace fango sangriento en la
batalla, y por todo eso alcanza el cielo, entonces déjenme
preguntar, ¿quién va al infierno?". Pancatantra.
Con alguna
frecuencia, aquéllos que presentan razones éticas y biológicas para
practicar el Vegetarianismo son combatidos con argumentos basados en
la Biblia, los cuales supuestamente favorecen el consumo de la
carne.
Como ya
sabemos, la carne no es necesaria ni para la salud ni para mejorar
nuestras vidas. Así pues, vemos que si algunos pasajes de la Biblia
aún parecen justificar la matanza de animales, no es una razón
válida para permanecer en un estado de desarrollo moralmente
bárbaro. Los dipsómanos pueden observar que Jesús bebió vino, pero
eso no justifica el alcoholismo. Si deseamos continuar comiendo
animales muertos y perpetuar la bestialidad de los mataderos,
podemos tratar de referirnos a la Biblia, pero sólo pasaremos por
tontos al buscar sitios en los cuales se recomienden los mataderos.
Es cuestión de escogencia personal: o podemos ser los últimos en
continuar con un hábito demoníaco, o podemos ser los primeros en
seguir un camino hacia un mejor modo de vivir en paz con todos los
demás seres, respetando sus derechos naturales a la vida.
No es una
casualidad que las civilizaciones en las cuales se consume mucha
carne muestren también una alta frecuencia de asesinatos y guerras,
porque el sentimiento por las demás entidades vivientes está
empañado. Usted está preparado hoy para matar a una entidad
consciente como una vaca o un conejo, por el simple placer de su
lengua, y mañana una persona cometerá agresiones inmisericordes
contra sus congéneres humanos. Por ejemplo, las naciones del mundo
se han visto envueltas muchas veces en luchas y guerras solamente
para asegurar la tenencia de bienes superfluos como las especias, o
por un exceso de petróleo y gas. Los vegetarianos son en general
mucho menos agresivos que los comedores de carne.
A través de
la historia, hombres y mujeres iluminados han luchado por mejorar la
condición humana. Hubo quienes creyeron que los trabajadores tenían
derechos elementales, aquellos que pelearon por abolir la esclavitud
y aquellos que trataron de detener el trabajo de los niños. A través
de las épocas encontramos pequeños grupos de pioneros que
vislumbraron la realidad del presente y dedicaron sus vidas al
progreso de la humanidad para un mejor futuro. Los primeros
Cristianos, incluyendo a Cristo mismo, dedicaron sus vidas a
propagar una enseñanza de amor y compasión, protestando contra los
sacrificios de animales y la opresión de Roma. Ellos no se sintieron
amarrados por las tradiciones, las intrigas religiosas y las
palabras escritas. Nosotros estamos ahora en una posición similar.
Podemos continuar el camino fácil de la tradición mal entendida, o
podemos empezar a aplicar elevados conceptos de moral en la vida
diaria. El más grande mandamiento del Nuevo Testamento, renovado por
Cristo mismo y reiterado una y otra vez por la literatura Védica, es
amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a
nosotros mismos. Y, ¿Quién es ese prójimo?. Los otros hombres, las
vacas, los perros, los pequeños insectos, inclusive los árboles y
las plantas. Y las palabras "nosotros mismos", se refieren realmente
al Yo espiritual, al alma interior y no solamente a este cuerpo
temporal.
Si la Biblia
realmente apoyara el comer carne habría alguna justificación para
continuar con esa práctica; pero nada está más lejos de la realidad.
En ella el Vegetarianismo no está solamente indicado sino realmente
exigido. Por ejemplo, en el Génesis 9:4,5 se prohibe directamente
comer carne: "Pero carne con su vida, que es su sangre, no
comeréis". "Porque ciertamente demandaré la sangre de vuestras
vidas; de mano de todo animal la demandaré; y de mano del hombre, de
mano del varón su hermano, demandaré la vida del hombre." A menos
que se especifique otra cosa, las citas Bíblicas fueron tomadas de
la Biblia colección Historia Universal de la literatura Editorial
Oveja Negra, 1.984. En el Levítico (Cap.3, Ver.17) se dice: "Este es
un decreto perpetuo que viene de generación en generación y en donde
quiera que vivan. Los Israelitas no comerán ni grasa ni sangre".
Posteriormente en el 7:23 se dice: "No comerán sebo de buey, ni de
cordero, ni de cabra". En el mismo capítulo se dice: "Porque todo
aquél que come grasa de algún animal que suele ofrecerse en
sacrificio al Señor, no será considerado por más tiempo hijo de
Dios. No importa dónde vivan los Israelitas, nunca deben utilizar la
sangre de pájaros o animales para la comida (Levítico, 7:25,26). La
matanza conforme al ritual judío de cortar la garganta del animal y
dejar que la sangre salga, no evade estas instrucciones, ya que no
toda la sangre de un animal puede ser drenada o eliminada de sus
arterias, y el uso de las partes delanteras y posteriores no evita
la presencia de grasa...Por lo tanto, las costumbres judaicas
parecen ser un claro intento de evitar las instrucciones del Antiguo
Testamento acerca de no comer entidades vivientes que tuvieran
sangre dentro de ellas. Las plantas, por supuesto, no sangran.
En los
libros posteriores de la Biblia, los Profetas mayores condenan
también el comer carne: Isaías (1:11,12,15 y 16) afirma: "¿Para qué
me sirve?", dice Jehová, "¿la multitud de vuestros sacrificios?
Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales
gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos
cabríos". "¿Quién demanda esto de vuestras manos?, cuando venís a
presentares delante de Mí para hollar Mis atrios?...". Cuando
extendáis vuestras manos, Yo esconderé de vosotros Mis ojos; así
mismo cuando multipliquéis la oración, Yo no os oiré; llenas están
de sangre vuestras manos". "Lavados y limpiados; quitad la iniquidad
de vuestras obras de delante de Mis ojos; dejad de hacer lo malo".
De acuerdo con Isaías (66. 3), la matanza de las vacas es
particularmente aberrante: "El que sacrifica buey es como si matase
a un hombre...".
También
encontramos en la Biblia la historia de Daniel, quien mientras
estuvo en prisión en Babilonia se negó a recibir la carne que le
ofrecían sus carceleros, prefiriendo comer sencillamente comida
vegetariana.
En el
Génesis (1:11,12), se dice: "Después dijo Dios: produzca la tierra
hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto
según su género, que su semilla esté en él sobre la tierra". Y fue
así. "Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla
según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él
según su género. Y vio Dios que era bueno". "Y dijo Dios: He aquí
que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la
tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán
para comer". "Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de
los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra en que hay
vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así"
(Gen.1:29,30) . ¿Podría algo estar más en favor del Vegetarianismo
que lo que acabamos de leer? La historia oficial de la Iglesia
admite que la edición de la Biblia se hizo posteriormente en el
Siglo IV, en el Concilio de Nicea (D.C.325), cuando el Emperador
Romano Constantino aceptó una forma de cristiandad que le permitiera
continuar con la tradicional vida romana. No es que sugiramos que el
Vegetarianismo fue apoyado antes de este momento, sino que en los
tiempos modernos hemos visto un ejemplo de un cambio de
interpretación muy sutil dándole a la palabra "matar" el sentido de
asesinar, limitando con esto la prohibición de matar sólo a los
seres humanos.
Y ahora,
otro delicioso plato vegetariano:
PAKORAS
RELLENAS
Relleno:
Berenjenas
cortadas en tajadas muy delgadas, Pedazos pequeños de coliflor,
Pimentón verde cortado en palitos muy finos, Puntas de espárragos,
Ramitas de perejil, Tajaditas de zucchini o pepino cohombro, Tajadas
de zanahorias o cortadas finamente a lo largo, 1/4 de cucharadita de
pimienta, 2 cucharaditas de cilantro, 1/2 cucharadita de cúrcuma,
1/2 a 3/4 taza de agua.
Pasta:
1-1/2 Taza
de harina de garbanzo, 2 Cucharaditas de Sal, 2 Cucharaditas de Ghee
o aceite vegetal, 1/2 Cucharadita de polvo de asafétida suave.
Los pedazos
de vegetal no deben medir más de una pulgada. Los vegetales se
sumergen en la pasta y luego se fríen en ghee suficiente como para
cubrirlos completamente. Freírlos hasta que estén dorados, luego
sáquelos con una cuchara acanalada, colocando las PAKORAS sobre una
servilleta gruesa para que escurra el aceite. Sírvalas calientes.
Bueno
querido estudiante, su conocimiento y práctica han aumentado.
Continúe perseverando y practicando su meditación con regularidad, y
será premiado con los más grandes dones.
Om Tat Sat.