Llama Violeta

Llama Violeta


 

 
 
 
 
 

Un  intento mas

 

El pasado, siempre inmanente, nos rodea con sus mitos y leyendas, a veces maravillosas y a veces horripilantes, a veces simplemente fantástica,  nos susurra historias de héroes y villanos, de victimas y victimarios, de  acontecimientos fantásticos y otros mas vulgares, y si alguna vez nos preguntamos, como es que han logrado sobrevivir en el tiempo, seguramente la respuesta, por obvia que sea, se nos escurrirá entre los laberintos de nuestra mente sin permitirnos atraparlas, y será acaso porque algunas de estas, almacenadas quizás en lo profundo del inconsciente colectivo, constituyen lecciones aprendidas por la especie en su totalidad, y permanecen firmemente impresa en los registros akashicos, (la gran biblioteca cósmica en el éter), para graficarlo, podríamos intentar un sencillo ejercicio de imaginación, que aunque pudiera resultar algo incomodo, bien podría valer la pena, en función del los relatos acerca de algunos mitos que pondré a vuestra consideración.

En los herméticos círculos iniciaticos, mucho se habla de lo que fue el primer proyecto humano en el planeta, la antigua Lemuria, situada en el continente de Mu, ubicada sobre el océano pacifico, floreció la mas dorada de las civilizaciones, con una ciencia y tecnologías desarrolladas como aun no se conoce, con un arte y un pensamiento tan refinado que hoy solo soñamos, conviviendo en gran armonía con la naturaleza, y con su esencia espiritual.  

Estos seres eran muy sanos de cuerpo y mente, sumamente longevos, vivían no por décadas, sino por siglos, ya habiendo alcanzado un nivel elevado en casi todas las áreas de la vida como individuos y como sociedad, comenzó su decadencia, influenciados por los llamados “Ángeles caídos” llegados a la tierra, quienes los sedujeron para que dejaran de lado las inflexibles leyes cósmicas del orden divino, en pos de placeres y pasiones del espacio-tiempo que rigen la carne, y para cuando los lideres encargados de guiar a las masas hacia el sendero del crecimiento espiritual, también se corrompieron, las divinidades mayores regentes en esta área del cosmos decidieron bajar el pulgar  a este proyecto evolutivo en el planeta tierra, y produjeron un terrorífico cataclismo que hundió el continente bajo las aguas del océano, no sin antes avisar a aquellos que habían mantenido viva la chispa divina, aun en los momentos de mayor oscuridad.

El segundo intento, según estos mismos círculos también, se habría llevado a cabo en la gran ciudad de Atla, ubicada en el continente llamado Atlántida, incluso históricamente la sitúan que tuvo su apogeo hace aproximadamente unos 12000 años, por donde hoy se encuentran las Islas Azores, en donde el arte y la cultura, las ciencias y la tecnología, los conocimientos de alquimia y dominio de la materia habrían llegado a un punto tal que hoy nos parecerían mágicos, tanta gloria y poder sobre los elementos los llevaron a la soberbia de creer que no necesitaban a Dios ni sus exigentes demandas, cometiendo los mismos errores de sus antecesores los Lemurianos, gradualmente se fueron alejando de los principios éticos y espirituales que configuran el principios de la vida, y su pueblo entrando en la mas absolutas de las decadencias e incurriendo en las ciencias del mal, nuevamente los justos, serian avisados a fin de prepararse antes de la destrucción total, luego, sobrevendría el diluvio y el continente desaparecería bajo las aguas del atlántico, dejando tras de si solo rumores de su existencia, y los pocos vestigios de su civilización que los sobrevivientes alcanzaron a propagar, precisamente allí comenzaría lo que se llamaria el tercer intento.

Posterior a este diluvio, los atlantes sobrevivientes, mezclados ya con sus primitivos vecinos en el planeta que aun vivían en cuevas y como cazadores recolectores, se habrían esparcido por lo que hoy conocemos como Asia, África y Europa, les habrían trasmitido los secretos de la agricultura, cuando y como sembrar y cosechar, que y como domesticar animales para hacerlos trabajar y a la vez servir de alimentos, los secretos para trabajar la cerámica, conocimientos textileria, una conciencia religiosa mas amplia y profunda, y un sedentarismo que seria  el retoño de la civilización que llegaría lentamente hasta nuestros días, hoy, resulta sorprendentemente llamativo que la humanidad se encuentre en un estadio evolutivo similar al que nos relatan aquellos mitos y leyendas del pasado sobre estos continentes y civilizaciones perdidas, al borde de la auto extinción por el mal uso de sus conocimientos y su falta de humildad, y ya sea que las interpretemos con un sentido histórico y literal, o que le asignemos un carácter meramente especulativo o imaginario, es indudable que algo tienen que decirnos, por alguna razón están allí, y por algo han cobrado fuerza en estos últimos tiempos, existe en todo caso, a favor o en contra abundante literatura que ilustra sobre el tema, pero si quisiéramos realmente analizar que posibilidades existen de que una poderosa sociedad desaparezca en el olvido, podríamos nuevamente recurrir a la imaginación(total es gratis) Imaginemos que súbitamente un día, ocurriera un cataclismo de proporciones enormes, el cual podría sobrevenir por varios motivos, una guerra nuclear a gran escala por que a algún lunático se le soltaron algunos tornillos, un asteroide que para su mala suerte se estrellara contra la tierra, un corrimiento de los polos por alguna razón que ahora no se me ocurre, etc. Esto tendría un impacto tan profundo y dramático en el mundo que en cuestión de horas todo dejaría de ser tal cual como lo conocemos ahora,  paulatinamente, día tras día,  se irían extinguiendo casi la totalidad de las variadas formas de vida del planeta, sobreviviendo solo aquellos mas fuertes y mas hábiles para adaptarse a las nuevas circunstancias, imaginemos a los trémulos sobrevivientes refugiándose en cuevas a la espera de una mejora en las condiciones del medio ambiente, mejora que tardaría semanas, meses, y quizás años en llegar, estos cambios serian tan traumáticos y duros que produciría una especie de shock o amnesia temporal, y luego de tres o cuatro generaciones casi no quedarían vestigios de la floreciente civilización anterior, apenas se conservarían unos pocos documentos o imágenes que con el tiempo se irían perdiendo, y al final solo sobreviviría la historia que fuera pasando en forma verbal año tras año, la lucha por la poca comida y el agua no contaminada que quedaría seria a muerte, en síntesis, volveríamos a la época de las cavernas mas o menos, la reconstrucción y reelaboración del conocimiento seria lentísima, limitada a pequeños círculos con esa intención, el resto permanecería en la oscuridad de una supervencia casi animal, en todo caso lector, el propósito de esta nota no es demostrar ninguna teoria, sino, establecer la fragilidad de lo que a diario damos por seguro,

la posibilidad cierta de que las leyendas, trasmitidas de generación a generación durante milenios reflejen al menos parte una verdad histórica, y por sobre todas las cosas, recordar que la sociedad, y nosotros mismos, somos el producto de decisiones y elecciones, y si bien a veces solo aprendemos por el método de ensayo y error, otras tantas, podemos aprender de la historia, de quienes nos precedieron, y si tenemos ganas, de nuestra memoria perdida.