Y si
estábamos, por ejemplo, faltos de dinero, ahora se suman nuevos
gastos (que no se pueden evitar): honorarios médicos, psicológicos y
la compra de medicamentos. Ni qué decir si la cosa es más grave y
requiere internación, como, por ejemplo, un ACV (derrame cerebral)
o un infarto.
Allí es
donde aparecen otras herramientas, o técnicas, o métodos que van más
allá de la medicina ortodoxa y que complementan y ayudan a ésta para
la curación, pero con los que, fundamentalmente, se puede hacer
prevención, cosa que no hace ninguna rama (ni clínica ni
psicológica) de la medicina tradicional. Hay muchas líneas valiosas
que intentan modificar el comportamiento. Nosotros optamos por la
risa.
La risa
provoca respuestas fisiológicas muy benéficas en nuestro cuerpo
físico, que también influyen o impactan sobre lo mental-emocional y
hasta sobre lo espiritual. Son muchísimas, por ejemplo: nos provoca
la liberación de unas hormonas llamadas endorfinas, que entre otras
cosas. mantienen la elasticidad de las venas y arterias (¿recuerda
lo que dijimos de los derrames cerebrales y los infartos?) y
estimulan el centro del cerebro, sistema límbico o hipotálamo, sede
de las emociones (¿recuerda lo que dijimos del mal humor, la
angustia y la depresión?).
Cuando
usted se sienta preocupado, o preocupada, por algo que le aflige,
sonría, y si puede, trate de soltar una buena carcajada. Esto no
significa que lo que nos preocupa no tenga importancia, o que no
tengamos que ocuparnos en resolverlo, solo que el buen humor al que
nos predispone una carcajada crea un cambio en la percepción que nos
ayuda a centrarnos en un punto más lleno de energía y de actitud
mental positiva y desde allí, poder resolver o entender mejor
--desde una óptica más favorable-- aquello que nos preocupa.
Claro
que es muy común que el problema que uno tiene no resulte nada
gracioso... pero reírse de él alivia las tensiones que tienden a
perpetuarlo. Y usted podrá argumentar que riendo tampoco soluciona
sus problemas. Es cierto. Pero sí ocurren otras cosas: primero,
usted no se enferma y segundo, la risa alivia cualquier carga y nos
aleja de una situación aparentemente dramática y con esa actitud
somos capaces de tener una panorámica más amplia donde seguramente
vamos a encontrar más de una posible solución positiva. La risa
puede restaurar el equilibrio (para nosotros, “volver al eje”), que
la crisis afectó, y el equilibrio es lo que crea un mundo sin lucha,
en nuestro entorno familiar, laboral y en nuestra salud.
Leyendo
esto usted podrá preguntarse: ¿cómo hago para sonreír o reírme con
las cosas que están o me están pasando? Bueno, la respuesta es tan
simple que a muchos se les escapa: ¡ forzando ! Por supuesto es una
técnica, que responde a todo un método que nosotros llamamos “Método
RH (risa holística)”.