El triángulo representa al alma, tu parte
divina y el cuadrado a tu personalidad. Esta afirmación dice que te
comprometes a trabajar como alma en el mundo de los hombres. Es muy
probable que no signifique mucho para ti en un principio pero, a
medida que avances en tu meditación, verás como asumirá un
significado muy grande y se convertirá en una corriente de energía
que te conducirá al lugar ... donde
la voluntad de Dios es conocida.
II - MEDITA EN GRUPO
Esta es otra de las grandes
claves para la meditación. Fíjate lo que sucede. La conciencia que
tiene el alma es una conciencia grupal con capacidad de acceder al
todo del cual es parte, y la conciencia de la personalidad es una
conciencia individual, que no va más allá de la persona. Este es el
motivo del porqué a mucha gente se le hace tan difícil meditar. No
quieren dejar de lado su conciencia de individuo y con ella quieren
hacer contacto con su alma que no tiene ese tipo de conciencia. Es
una contradicción. Es como querer nadar en contra de la corriente.
Uno se cansa mucho. Cuando meditas solamente pensando en ti y en el
beneficio que vas a obtener, estás tomando un camino muy largo y con
muchos ramales. En cualquiera de ellos te puedes perder. Puedes
entrar al mundo del astralismo, ese mundo emocional de espejismo y
distorsión, en donde están todas las imágenes creadas por la emoción
humana, como las imágenes que ves en el cine. El problema radica que
en el cine tú sabes que lo que ves es una mera proyección, una
película, pero cuando éstas imágenes aparecen en tu mundo interno,
producto del contacto con el plano astral o emocional, te confundes
y crees que son reales y son también, al igual que en el cine, meras
proyecciones. También te puedes perder en las mil y una veredas del
plano mental de la humanidad y sus elucubraciones, que te hacen
creer dueño y señor de la verdad. Si te introduces en esos caminos
tortuosos no quiere decir que te condenas, simplemente pierdes mucho
tiempo, mientras tu alma espera por ti. La meditación grupal es como
una inmensa avenida de luz que te conduce directamente al reino del
alma, más allá de la emoción, más allá de la mente.
Es muy importante que
distingas la meditación grupal del hecho de juntarte con tus amigos
a meditar. En la meditación grupal comienzas a tomar conciencia de
que tus compañeros y tú son una misma cosa, son la Humanidad, y te
fundes con ellos, sin distancias ni diferencias. Meditación grupal
es disolver las fronteras de piel, de sentimiento y de pensamientos
que nos separan de nuestros compañeros para formar un organismo
nuevo, producto de la unión de todos. Es perder, por un momento, la
conciencia de separación para disolvernos en la gran fraternidad
humana.
La personalidad suele estar
temerosa de la conciencia grupal porque cree que, en ella, puede
perderse. Había una vez una gotica de agua que se encontraba
temblorosa, frente al mar, porque tenía miedo de perderse en el gran
océano y sabía que si se quedaba fuera, el viento la iba a secar.
Temerosa se lanzó y cuál sería su sorpresa al comprobar que ella era
el mar. Esto mismo le sucede al individuo que teme perderse en la
conciencia grupal; cuando por fin decide lanzarse a esta gran
aventura interna, se expande tanto, tanto y tanto, que se da cuenta
que en vez de perderse, lo que hace es crecer.
Cuando medites en tu casa,
en la soledad de tu lugar preferido, únete mentalmente a tus
compañeros de manera que le des a tu meditación la dimensión grupal
que tanto ayuda a acceder a la conciencia de tu alma. Puedes elegir
a un amigo especial, a todo un grupo, a todos los discípulos de los
diferentes Maestros, a toda la humanidad. Como prefieras.
III - HAZ UN VACIO
La forma más efectiva de
meditar y hacer contacto con el alma es haciendo un vacío. Soltando,
con cada exhalación, todo aquello que nos preocupa, que nos limita,
que nos aprisiona, que de alguna forma nos mantiene atados al diario
vivir. Es soltar todos los apegos, tanto los malos como los buenos.
Es quedarnos simplemente en contacto con la vida, sin pensamientos,
emociones o acciones.
Un vacío es un espacio
neutro. En nuestra mente, el intervalo entre dos pensamientos es la
zona neutra que permite la entrada de ideas superiores que no están
condicionadas por el pensamiento de todos los días. Porque si estás
repitiendo pensamientos, los nuevos no caben, no llegan. Por lo
tanto, sólo en los espacios vacíos de la mente, en los intervalos,
es que se produce lo que se conoce por inspiración.
El vacío, el espacio
neutro, se produce en nuestra vida diaria cuando nos mantenemos en
el medio de dos polaridades sin tomar partido cuando, siendo capaces
de ver lo bueno y lo malo de ambas partes, nos situamos en el medio,
sin defensa ni ofensa, sin juicio de ningún tipo. Inmediatamente se
produce una energía que tiende a la armonía porque estás
equilibrando los platillos de la balanza. Y lo mágico es que surge
el amor como algo natural, porque el
amor es la sustancia de los espacios neutros.
El punto culminante en la
meditación se produce cuando en ella alcanzamos el vacío. Porque
entramos en una zona neutra de la conciencia que nos permite el
contacto con nuestra dimensión divina. Es como unir el cielo y la
tierra. Porque en las profundidades de la materia, en sus espacios
neutros, está la fuerza del Espíritu. Cuando alcanzamos un estado de
profundo vacío, hacemos contacto directo con la divinidad
desparramada por toda la creación y producimos redención en nuestra
materia y en todo lo que nos rodea. Te recuerdo que redimir es
imponer una vibración superior sobre otra inferior. De esta manera,
estamos cambiando la cualidad de la materia, la estamos sutilizando.
Si en tu meditación,
después de soltar tus apegos, expandirte y dejarte fluir libremente,
visualizas un vórtice de energía que gira vertiginosamente y te
metes en él y giras con él, puedes llegar al vacío más fácilmente.
Acuérdate que siempre hay una gran diferencia entre visualizar y
encarnar. Para llegar al vacío, tienes que convertirte en ese
vórtice de energía, tienes que encarnarlo, sentirlo, vivirlo. De
todas maneras, el hecho de visualizarlo es un primer paso, te ayuda
a llegar al segundo paso, que es el verdadero.
IV - INVOCA A LOS ANGELES
Los ángeles son la
sustancia misma de la energía. Ellos, en su infinito movimiento, van
substanciando los éteres, dándole forma al pensamiento de los
hombres. Toda creación requiere de la participación, tanto de los
hombres como de los ángeles. Podemos decir que son nuestra
contraparte. Se dice que el hombre piensa y el ángel construye. El
ángel evoluciona amando para llegar a pensar. El hombre evoluciona
pensando para llegar a amar. El reino angélico, en relación con el
reino humano, es femenino, y el reino humano en relación con el
reino angélico es masculino.
Los ángeles siempre están
presentes en nuestra meditación, por eso es muy importante que
trabajes conscientemente con ellos. Los puedes invocar para que te
acompañen. Al ángel se le atrae con el amor y con la belleza. Unas
flores naturales, un aroma sutil, una música que eleve la vibración,
son elementos que permiten el acercamiento a los ángeles.
Es importante que notes la
diferencia entre los elementales y los ángeles. Los elementales son
los espíritus de la naturaleza, aquellas unidades de vida que son la
energía detrás de todas las formas físicas. Ellos son grandes
servidores de Dios; son la vida inteligente de la materia. Pero en
la meditación, como lo que queremos es unirnos al alma, no invocamos
a los elementales, sino a los ángeles que, habiendo salido de la
etapa elemental, están en la línea evolutiva igual que nosotros.
Ellos se dirigen hacia la gran Unidad y no hacia el mundo de la
multiplicidad. Hay grandes ángeles, así como hay grandes hombres;
hay ángeles Maestros, así como hay grandes Maestros.
Cuando el trabajo en la
meditación se hace con la participación consciente de los ángeles,
los resultados son siempre muy superiores. Se nos ha dicho que la
nueva etapa humano-dévica (en Oriente a los ángeles se les llama
Devas) difiere de las anteriores en la unión libre y voluntaria
de los ángeles y los hombres, cuando ambos, con su aceptación mutua
al trabajo, forman la ecuación perfecta. De esta manera pueden
unirse tan profundamente que en el vórtice de energía no se puede
distinguir donde empieza el ángel, dónde el hombre.
Los ángeles se están
acercando a la humanidad. Este acercamiento está siendo presentido
por todos. Vemos cómo hay un resurgir de la presencia angélica por
todas partes. Encontramos libros, música, estatuas, pinturas, todo
tipo de objetos inspirados en ellos. Si quieres en verdad
profundizar sobre este tema, te recomiendo el tratado más completo
que se ha escrito sobre los ángeles. Su autor es Vicente Beltram
Anglada, quien escribió: Las Fuerzas Ocultas de la Naturaleza, La
Estructuración Dévica de las formas, Los Angeles en la Vida Social
Humana.