Llama Violeta

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ADICCIONES

 

ADICCIONES

Los individuos siempre tienen la necesidad de ser adictos a algo, algunos son adictos al chocolate, otros sois adictos a vuestras hamburguesas, otros sois adictos a un cierto equipo de fútbol y otros sois adictos a ropa específica. Todo esto es una forma de adicción, si lo miráis de esta manera, ya que estamos hablando sobre adicciones etéricas.

 
   

¿Habéis pensado alguna vez que una persona puede ser adicta a su propia actitud? ¿Qué pensáis de esto? Adicto a vuestra propia actitud. Tanto así que la adicción fuerza a otros individuos a alejarse de vuestra vida, porque estáis generando ¿qué? Estáis generando dolor.

A lo largo de muchos años, cuando una persona se hace sumamente adicta a su propia personalidad, ya no puede acceder a la raíz de su genuina manera de ser. Cuando esto ocurre debemos tomar en consideración ciertos aspectos como la exposición a la corriente principal de una sociedad o de la mayoría de la sociedad sobre encasillamientos específicos. Así como la actitud que tenéis y vuestra reacción cada que una situación ha traído una respuesta emocional subyacente a la superficie.  

Ya habréis notado por ejemplo que después de muchos años, aunque sintáis que las cosas van muy bien, inmediatamente alguien hará algo y podéis verlo en sus ojos, dirán algo que es inadecuado. Ahora, varias cosas suceden cuando esto tiene lugar.

Podríais pensar que con el correr de los años, los individuos finalmente "lo entenderán", pero cuestiones así generan todavía aquel dolor, ¿no es así? Entonces vosotros no sabéis si compadecer a aquella persona, o a los padres de aquella persona porque básicamente criaron a este individuo para ser una desgracia.

Así es que después de que todo está dicho y hecho, todavía tenéis ese dolor subyacente, tanto que a menudo los individuos terminan diciéndoos: "Déjalo en manos de Dios."  ¿Suena familiar?

Los individuos siguen el consejo y dejan aquello en manos de Dios, pero aunque no haya ningún dolor, hay la evitación, porque aún no hay ninguna curación ya que no os dirigís hacia los datos concretos de cómo os ha hecho sentir un acto o una declaración específica.

¿Habéis escuchado la expresión, "es hora de bajar y ensuciarse"? A menudo al expresarse, un individuo no se está dirigiendo al atacante ya que cada uno es una víctima del dolor de alguien más.

Cuando podéis sostener vuestra cabeza en alto, no importa si sois negros o blancos o hispanos o asiáticos, sin importar vuestra nacionalidad, pensáis que el dolor sólo debería estar restringido a 2 tipos de individuos: Demócratas y Republicanos. ¡Os reís! No, el dolor no debería estar restringido absolutamente a nadie. Pero ¿qué pasó? Que os habéis reído. Y si podéis abordar la ignorancia de alguien más con risa, entonces estáis un paso delante de ellos. Podéis ver el dolor y la ignorancia en los ojos de una persona.

Entre más fuerte sea el dolor, la carencia de chispa en los ojos de la persona os mostrará y probará a todos vosotros que los más ignorantes son los que juzgan los acontecimientos. Y luego se alejan porque son demasiado cobardes para seguir sus amenazas ociosas y sus pensamientos.

Los individuos que hacen de francotiradores por lo general tienen que recargar las ametralladoras en algo, simplemente porque son así de débiles y no poseen fuerza física. ¿Qué os dice esto sobre el dolor en su vida?

Y luego están aquellos individuos a los que llamamos "packs de ego". Un pack de ego puede ser definido como un grupo de asustados individuos con cicatrices de acné ligeramente fuera de la pubertad, evitando la edad adulta, a quienes les gusta estar en las calles. Ellos se alimentan del miedo de cada uno de los demás. Y al alimentarse con el miedo de cada cual, están alimentando el dolor de cada uno. Y esto sucede porque aquel pequeño grupo colectivo de individuos está aterrorizado de valerse por sí mismo, de integrarse a su identidad, tanto así que necesitan complacerse el uno al otro en actividades subversivas.  

Ellos forman este pensamiento específico en estos colectivos que vosotros llamáis "bandas" o "pandillas". Entonces, lo que pasa es que todos siguen ordenes el uno del otro. Dentro de su pequeño caos, hay alguna forma de unidad. Y aquella unidad es el miedo, porque si un individuo se sale de la línea, entonces va a haber una recompensa dolorosa.

¿No es asombroso cómo la sociedad es tan parecida a una pandilla? Dentro de la sociedad, tenéis a los que son exitosos en lo que hacen porque invocan el dolor y el miedo. Y esto da en el blanco. Tenéis también a aquellos que luchan y siempre se quejan del dolor. Pues bien, aquellos son los individuos que de todas maneras ya se han rendido. 

Ellos solamente quieren que oigáis su dolor y su sufrimiento simplemente porque todos a su alrededor están cansados de escuchar. Entonces tenéis, en el medio del terreno, aquellos individuos a los que les gustaría ser exitosos, pensando salir de su dolor, pero como declaramos antes, ellos no tendrían algo más para ocupar el espacio dentro de su mente que muy es limitada, ya que sólo la han ocupado en el dolor.

Pero también hay aquellos individuos que examinan la experiencia de dolor, ellos integran aquello que han aprendido solos, y esto se convierte en su guía, su brújula. Esto se convierte en un instrumento que ellos usan para rectificar el dolor, no manteniéndolo en observación, sino removiéndolo completamente de su vida.

Cada individuo puede alterar espiritualmente a otro individuo. Y otro individuo puede infectar espiritualmente a otro individuo. ¿Así es que cómo cambiamos el patrón? ¿Cómo quitamos el elemento negativo de dolor?

Usando los instrumentos que ya poseéis. Tenéis un pensamiento. El pensamiento es: "ya no deseo herir a nadie más". Y luego tenéis vuestro sentido común......                                                                         

¿Como fomentar el sentido común? Ante todo, no te tomes las cosas al pie de la letra, detente y observa, fomenta el observador disociado en hay en tí, pon distancia entre tú y las situaciones (no aceptes algo inmediatamente, no tomes decisiones en caliente, deja transcurrir unos días, retoma el asunto y vuélvelo a considerar desde otra posición).

A veces cuando dejamos transcurrir un tiempo, la distancia espacial y temporal nos revela aspectos que cuando estábamos pegados a la situación no podíamos observar, porque estábamos demasiado cerca para poder tener un amplio y sabio conocimiento de la situación. Vive tu vida inteligentemente, busca señales que tu subconsciente te envía. ¡¡¡Usa el sentido común!!!