Ya
habréis notado por ejemplo que después de muchos años, aunque
sintáis que las cosas van muy bien, inmediatamente alguien hará algo
y podéis verlo en sus ojos, dirán algo que es inadecuado. Ahora,
varias cosas suceden cuando esto tiene lugar.
Podríais
pensar que con el correr de los años, los individuos finalmente "lo
entenderán", pero cuestiones así generan todavía aquel dolor, ¿no es
así? Entonces vosotros no sabéis si compadecer a aquella persona, o
a los padres de aquella persona porque básicamente criaron a este
individuo para ser una desgracia.
Así es
que después de que todo está dicho y hecho, todavía tenéis ese dolor
subyacente, tanto que a menudo los individuos terminan
diciéndoos: "Déjalo en manos de Dios." ¿Suena familiar?
Los
individuos siguen el consejo y dejan aquello en manos de Dios, pero
aunque no haya ningún dolor, hay la evitación, porque aún no hay
ninguna curación ya que no os dirigís hacia los datos concretos de
cómo os ha hecho sentir un acto o una declaración específica.
¿Habéis
escuchado la expresión, "es hora de bajar y ensuciarse"? A menudo al
expresarse, un individuo no se está dirigiendo al atacante ya que
cada uno es una víctima del dolor de alguien más.
Cuando
podéis sostener vuestra cabeza en alto, no importa si sois negros o
blancos o hispanos o asiáticos, sin importar vuestra nacionalidad,
pensáis que el dolor sólo debería estar restringido a 2 tipos de
individuos: Demócratas y Republicanos. ¡Os reís! No, el dolor no
debería estar restringido absolutamente a nadie. Pero ¿qué pasó? Que
os habéis reído. Y si podéis abordar la ignorancia de alguien más
con risa, entonces estáis un paso delante de ellos. Podéis ver el
dolor y la ignorancia en los ojos de una persona.
Entre
más fuerte sea el dolor, la carencia de chispa en los ojos de la
persona os mostrará y probará a todos vosotros que los más
ignorantes son los que juzgan los acontecimientos. Y luego se alejan
porque son demasiado cobardes para seguir sus amenazas ociosas y sus
pensamientos.
Los
individuos que hacen de francotiradores por lo general tienen que
recargar las ametralladoras en algo, simplemente porque son así de
débiles y no poseen fuerza física. ¿Qué os dice esto sobre el dolor
en su vida?
Y luego
están aquellos individuos a los que llamamos "packs de ego". Un
pack de ego puede ser definido como un grupo de asustados
individuos con cicatrices de acné ligeramente fuera de la pubertad,
evitando la edad adulta, a quienes les gusta estar en las
calles. Ellos se alimentan del miedo de cada uno de los demás. Y al
alimentarse con el miedo de cada cual, están alimentando el dolor de
cada uno. Y esto sucede porque aquel pequeño grupo colectivo de
individuos está aterrorizado de valerse por sí mismo, de integrarse
a su identidad, tanto así que necesitan complacerse el uno al otro
en actividades subversivas.
Ellos
forman este pensamiento específico en estos colectivos que vosotros
llamáis "bandas" o "pandillas". Entonces, lo que pasa es que todos
siguen ordenes el uno del otro. Dentro de su pequeño caos, hay
alguna forma de unidad. Y aquella unidad es el miedo, porque si un
individuo se sale de la línea, entonces va a haber una recompensa
dolorosa.
¿No es
asombroso cómo la sociedad es tan parecida a una pandilla? Dentro de
la sociedad, tenéis a los que son exitosos en lo que hacen porque
invocan el dolor y el miedo. Y esto da en el blanco. Tenéis también
a aquellos que luchan y siempre se quejan del dolor. Pues bien,
aquellos son los individuos que de todas maneras ya se han rendido.
Ellos
solamente quieren que oigáis su dolor y su sufrimiento simplemente
porque todos a su alrededor están cansados de escuchar. Entonces
tenéis, en el medio del terreno, aquellos individuos a los que les
gustaría ser exitosos, pensando salir de su dolor, pero como
declaramos antes, ellos no tendrían algo más para ocupar el espacio
dentro de su mente que muy es limitada, ya que sólo la han ocupado
en el dolor.
Pero
también hay aquellos individuos que examinan la experiencia de
dolor, ellos integran aquello que han aprendido solos, y esto se
convierte en su guía, su brújula. Esto se convierte en un
instrumento que ellos usan para rectificar el dolor, no
manteniéndolo en observación, sino removiéndolo completamente de su
vida.
Cada
individuo puede alterar espiritualmente a otro individuo. Y otro
individuo puede infectar espiritualmente a otro individuo. ¿Así es
que cómo cambiamos el patrón? ¿Cómo quitamos el elemento negativo de
dolor?
Usando
los instrumentos que ya poseéis. Tenéis un pensamiento. El
pensamiento es: "ya no deseo herir a nadie más". Y luego tenéis
vuestro sentido
común......
¿Como
fomentar el sentido común? Ante todo, no te tomes las cosas al pie
de la letra, detente y observa, fomenta el observador disociado en
hay en tí, pon distancia entre tú y las situaciones (no aceptes algo
inmediatamente, no tomes decisiones en caliente, deja transcurrir
unos días, retoma el asunto y vuélvelo a considerar desde otra
posición).