El que
abraza está abierto al niño que lleva dentro, necesitado de amor,
seguridad, apoyo cariño y juegos, en tanto se ofrece a las mismas
necesidades por parte de otra persona.
El que
abraza no juzga ni culpa pero sabe reconocer que muchos de nosotros,
en nuestra poco amable sociedad, no hemos aprendido a pedir el apoyo
emocional que necesitamos. Si desde la infancia han escaseado el
amor, el apoyo o los juegos tal vez nos sintamos heridos. Si los
vericuetos del crecimiento nos han dejado una autoestima deficiente,
podemos sentirnos indignos de amor, indignos de un abrazo.
Abrazar no
es sólo para los solitarios y los doloridos. Da mayor salud al
saludable, más felicidad al feliz; y el más seguro entre nosotros se
sentirá aún más seguro. El abrazo es para todos.
Tocar a
alguien encierra un poder tremendo. Crea un vínculo entre las
personas y rompe las barreras de una manera que ninguna otra cosa
consigue; y todos respondemos a ello. El roce contiene una energía
que produce milagros.
El contacto
físico, los abrazos y cogerle la mano a una persona son muy
importantes si deseamos dar y recibir amor. Nos cambia física,
mental y emocionalmente. Si deseamos recibir amor en abundancia es
esencial que establezcamos contacto físico, de esta manera
experimentarás la energía del amor encendida por el poder del
contacto.
(Kathleen Keating y Adam Jackson )
Que un ser
humano ame a otro ser humano, es tal vez la tarea más difícil de
cuantas nos han sido encomendadas, el objetivo principal, el examen
final, la obra para la cual todo empeño es mera preparación.
(Rainer
Maria Rilke)
El contacto
humano es vital para el equilibrio emocional. Necesitamos contacto
humano para percatarnos de todos nuestro potencial humano. El
contacto físico es tan importante como la intimidad emocional; y el
tacto desempeña un papel fundamental en la labor de mantenernos
sanos. Un abrazo es un buen medio de hacerte sentir mejor. No
aguardes a las ocasiones especiales para abrazar a las personas que
amas.
(Arthur
Rowshan)