Llama Violeta

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El camino a la felicidad

Ronald Hubbard

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19. Trata de nohacer a los demás
lo que no te gustaríaque te hicieran a ti

n muchas épocas, en muchos pueblos y en muchas tierras, han existido versiones de lo que comúnmente se conoce como “La Regla de Oro”44;la versión que se presenta aquí se relaciona con
acciones dañinas.

 

Sólo un santo podría pasar por la vida sin jamás dañar a otros. Pero sólo un criminal lastima a los que lo rodean sin pensarlo dos veces.

Sin tomar en cuenta los sentimientos de “culpa”, “vergüenza” o “remordimiento de conciencia”, que pueden ser bastante reales y dañinos, también es cierto que el daño que causamos a otros puede regresar a nosotros.

No todas las acciones dañinas son reversibles: se pueden cometer contra otro acciones que no se pueden descartar ni olvidar. El asesinato es una de estas acciones. Podemos ver cómo una severa violación de casi cualquiera de los preceptos que contiene este libro, podría volverse una acción dañina irreversible contra otro.

Arruinar la vida de otro puede destrozar la propia.

La sociedad reacciona: las prisiones y los manicomios están llenos de personas que dañaron a sus semejantes.

Pero existen otros castigos: ya sea que se atrape a la persona o no, cometer acciones dañinas contra otros, en especial cuando se ocultan, puede causar que la persona sufra severos cambios en sus actitudes hacia los demás y hacia sí mismo, todos ellos infelices. La felicidad y el gozo de la vida desaparecen.

Esta versión de “La Regla de Oro” también es útil como prueba. Cuando alguien persuade a otro que la aplique, en realidad puede comprender lo que es una acción dañina; nos aclara lo que significa dañar. La pregunta filosófica sobre las malas acciones, la discusión sobre lo que está mal, se contesta de inmediato desde un punto de vista personal: ¿No te gustaría que esto te sucediera?, ¿no? Entonces, debe ser una acción
dañina y desde el punto de vista de la sociedad, una mala acción. Puede despertar la conciencia social, puede permitirte distinguir lo que deberías hacer de lo que no deberías hacer.

En una época en que algunos individuos sienten que no existe restricción alguna a cometer acciones dañinas, el potencial de supervivencia del individuo se hunde a un nivel muy bajo.

Si puedes persuadir a las personas para que pongan esto en práctica, les habrás dado un precepto con el que podrán evaluar su vida, y para algunas, habrás abierto la puerta para que puedan reincorporarse a la raza humana.

El camino a la felicidad está cerrado para aquellos que no se restringen de cometer acciones dañinas.

 

(44)“La Regla de Oro” : Aunque los cristianos la consideran cristiana y se encuentra en el Nuevo yel Antiguo Testamento, muchas otras razas y pueblos hablaron de ella. También aparece en losAnacletas de Confucio (siglos quinto y sexto a.C.) quien por sí mismo las citó de obras másantiguas; también se encuentra en tribus “primitivas”. De una forma u otra aparece en los antiguostrabajos de Platón, Aristóteles, Isócrates y Séneca. Por miles de años, el hombre la ha consideradouna norma de conducta ética. Sin embargo, las versiones que se dan en este libro se acaban deredactar, ya que en versiones anteriores se creía que era demasiado idealista para llevarse a lapráctica. Es posible llevar a la práctica la versión que aquí se presenta.

 

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El camino a la felicidad

Ronald Hubbard

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