-
Olvidaste un detalle. ¿Cómo lo hago ?
- No
haces nada. La ley cósmica, ¿recuerdas ? Los semejantes se atraen.
Limítate a desplegar tu propia personalidad, serena, transparente y
luminosa. Cuando irradiamos lo que somos, preguntándonos a cada
instante si lo que hacemos es lo que deseamos hacer y haciéndolo
solo cuando la respuesta es afirmativa, nuestra actitud rechaza
automáticamente a quienes nada tienen que aprender de lo que somos y
atrae a quienes sí tienen algo que aprender, que son los mismos de
quienes nosotros a la vez aprendemos.
- Pero
para eso se necesita mucha fe, y mientras tanto te sientes muy solo.
Me miró
enigmáticamente por encima de la hamburguesa.
- La fe
es una patraña. No se necesita un ápice de fe. Lo que se necesita es
imaginación - barrió con la mano el tramo de la mesa que nos
separaba , apartando la sal de las patatas fritas, la salsa de
tomate, los tenedores y los cuchillos, hasta que termine por
preguntarme qué iba a suceder, qué se iba a materializar delante de
mis ojos -. Si tienes una imaginación del tamaño de una semilla de
sésamo - continuó, empujando hasta el extremo de la mesa una semilla
de muestra -, todo será posible para tí.
Estudié
la semilla de sésamo y luego le observé a él.
- Ojalá
los mesías celebréis un cónclave y os pongáis de acuerdo. Yo siempre
pensé que la clave era la fe cuando el mundo se vuelve contra mí.
- No.
Mientras estaba en funciones intenté corregir ese error, pero fue
una larga lucha llamada al fracaso. Hace dos mil años, cinco mil,
carecían de una palabra para designar la imaginación, y no
encontraron nada mejor que la fe para catequizar a una solemne
legión de epígonos. Tampoco tenían semillas de sésamo.
Sabía muy
bien que tenían semillas de sésamo, pero pase por alto el embuste.
- ¿Debo
imaginar esta magnetización ? ¿Debo imaginar a una bella y sabia
damisela mística que aparece en medio de la multitud, en un campo de
Tarragon, en Illinois ? Puedo hacerlo, pero eso es todo… sólo mi
imaginación.
Con
expresión desesperada, elevó los ojos al cielo, simbolizado en ese
momento por el techo de estaño y las frías luces de Em and Edna’s
Café.
- ¿Sólo
tu imaginación ? ¡Claro que es tu imaginación ! El mundo es tu
imaginación, ¿o ya lo has olvidado ? Donde está tu pensamiento,
allí está tu experiencia ; El hombre es lo que piensa ; Aquello que
temías es lo que me sobreviene ; Piensa y hazte rico : Imaginación
creativa por placer y lucro ; Como encontrar amigos siendo lo que
eres. El hecho de que imagines no modifica un ápice el Es, no
afecta en absoluto a la realidad. Pero estamos hablando de los
mundos de Warner Brothers, de las vidas de MGM, y cada segundo de
los unos y las otras está compuesto por ilusiones e imaginaciones.
Todos somos sueños con los símbolos que quienes soñamos despiertos
evocamos para nosotros mismos - alineó el cuchillo y el tenedor como
si estuviera construyendo un puente de su sitio al mío -. ¿Te
preguntas que dicen tus sueños ? Tanto daría que miraras los objetos
de tu vigilia y te preguntases lo que significan. Tú, que siempre
estas rodeado de aviones.
- Sí,
Don, ya esta bien - rogué que frenara, que no me asestara ese cúmulo
de conceptos simultáneamente. Cuando se trata de nuevas ideas, una
velocidad de un kilómetro por minuto es excesiva.
- Si
soñaras con aviones. ¿Qué significaría para tí ?
- Ah, la
libertad. Los sueños con aviones significan evasión, vuelo,
emancipación.
- No debo
aclarártelo más. Lo que sueñas despierto encierra el mismo
significado : el anhelo de liberarte de todo lo que te sujeta : la
rutina, la autoridad, el hastío, la solemnidad. Lo que no has
entendido es que ya eres libre, y siempre lo has sido. Si tuvieras
la mitad de las semillas de sésamo que tiene esto… serías el dueño
supremo de tu vida de mago. ¡Sólo imaginación ! ¿Qué dices ?
A ratos
la camarera le miraba con expresión extraña, sin dejar de secar los
platos, preguntándose de qué se trataba.
- ¿De
modo que nunca te sientes solo, Don ? - insistí.
- A menos
que eso sea lo que desee. Tengo amigos en otras dimensiones que me
hacen compañía una que otra vez. Tú también los tienes.
- No. Me
refiero a esta dimensión, a este mundo imaginario. Muéstrame de qué
se trata, haz un pequeño milagro con el imán. Quiero aprenderlo.
-
Enséñamelo tú - dijo -. Para corporizar cualquier cosa en tu vida
imagina que ya está allí.
- ¿Qué,
por ejemplo ? ¿Acaso mi damisela solitaria ?
-
Cualquier cosa. No tu damisela. Algo pequeño para empezar, algo
inusitado.