Amada Rosa del Cielo:
llamamos hoy tu atención porque queremos darte
el mensaje para tu país. Te pedimos tomes nota y lo transmitas a tus
Hermanos que mañana y el viernes próximo se unirán en amoroso círculo
de Luz para elevar la vibración de esta tierra bendita Argentina.
Amados Hijos: los cobijo en mi corazón y les doy mi Luz: un rayo rosa
y otro celeste que salen del medio de mi pecho para unirse e
iluminar a cada uno de vosotros que os encontréis reunidos en Mi
Nombre, en el de Mi Hijo, en el del Padre, en la Fuente Divina / Todo
lo que Es... en definitiva en nombre de la Luz al Servicio de la Luz.
En mis mensajes anteriores que cada mes he entregado a Verónica,
habéis recibido ya las advertencias de los grandes cambios que se
avecinaban en este año 2004. Ahora os halláis transitando el segundo
semestre y sabéis que en esta parte del año es cuando más cambios
veréis, tanto en lo individual como en lo colectivo.
Si vosotros miráis a vuestro alrededor, notaréis que hay un estado de
efervescencia social: hay dolor ignorado, sufrimiento no reconocido,
desigualdades e inequidades entre clases. Los más pobres se están
rebelando y la presión de la base de la pirámide poblacional
comenzará a hacer sucumbir a los otros segmentos. Primero se verán
directamente atacados los individuos de la clase media que aún
subsiste, y finalmente avanzarán sobre poderosos y ricos opresores.

La distribución de la riqueza de manera tan desequilibrada comenzará
a ser algo del pasado definitivamente.
Vosotros amados míos, argentinos, habéis elegido este lugar sabiendo
en lo profundo de vuestros corazones, que deberíais liderar el cambio
mundial desde esta maravillosa tierra.
Estáis viviendo en un ambiente convulsionado, en un entorno agresivo,
observando violencia diariamente... y no obstante, seguís confiando y
enviando Luz, Amor y Paz. Pues Hijos míos, amados de mi Corazón,
estáis transitando vuestro camino de Unión con la Fuente Divina, y
nosotros estamos sosteniéndoos en vuestra Misión, y nos llena de gozo
apreciar vuestra fortaleza y convicción ante tan duras situaciones
que vuestro país ha atravesado, producto de la mala administración de
quienes vosotros mismos elegisteis para gobernaros.
Pero sin todo eso que habéis aceptado vivir, no podríais estar en
este momento en la madurez que os encontráis. Tenéis en el tiempo
presente el vigor de la juventud y la experiencia de lo acontecido y
resulta ésta una combinación fabulosa para obtener los mejores frutos
de esta Bendita Tierra.
Entonces, sabiéndoos acompañados, sentíos "Semillas de la Nueva Era"y
plantad en la Tierra el Amor, la Paz, la Verdad y la Luz. Como el
polen fertiliza para generar nueva vida, sed vosotros portadores del
respeto entre los hombres, de la compasión mutua, de la unidad con
Todo lo que Es, en la Tierra y en el Cielo.
Amados Hijos, los enciendo con mis Rayos, depositándolos en vuestros
corazones. Amados Hijos los bendigo y los sostengo en la Luz.
María, Madre de Todos los Hombres.
Amados Hermanos del Reino Celestial en la Tierra: a vosotros digo que
me uno a mi Madre para sostener vuestra marcha.
Queridos míos que os unís para seguir elevando la Luz, os digo que en
verdad es un gran trabajo el que realizáis y feliz estoy de poder
compartir con vosotros esta entrega de Energía al Universo.
A todos vosotros digo que Yo estaré en medio de vuestro grupo, de
cada reunión de Luz en la que os consagréis al Servicio del Plan
Divino, pero saber que particularmente en vosotros estaré el 04/07/07
y el 09/07/04. Mi espíritu descenderá en cada uno de vosotros que
participéis con libre entrega y voluntad amorosa de las reuniones
organizadas para esos días con el objeto de enviar Luz a la Tierra
Prometida Argentina.
Amados míos deseo explicaros mejor esto: Nosotros, los Maestros y
Guías de Dimensiones Superiores estamos siempre unidos a vosotros,
pues todos somos parte de la Conciencia Divina. Todos somos, vosotros
y nosotros, una parte del Todo. Por lo tanto, si bien somos Seres
individuales, somos Uno solo.

Sin embargo, y más allá de esta realidad de Unicidad, cada vez que
uno de vosotros lo solicita, nosotros enviamos nuestra energía
directamente a vuestro Espíritu. Así es que si bien estoy siempre en
vosotros, esos días mi Energía descenderá en cada uno de vosotros que
así lo consienta. Aprovechad esos días para lograr una comunión más
íntima con vuestra alma, que será quien me reciba.
Si tenéis situaciones problemáticas a resolver, esos días serán
especiales para discernir las soluciones. Si queréis lograr un
milagro propio, esos días serán ideales para entender el modo de
obtenerlo. Este es mi regalo para esas fechas, un obsequio amoroso de
Guía y de iluminación para vuestros Seres internos.
Amadísimos Hermanos, bienvenidos a la Verdad y la Vida. Mi Paz os
dejo, mi Paz os doy.
Vuestro Hermano, Maestro, Compañero y Amigo Jesús.
Gracias María, gracias Jesús. Los amo y los tengo en mi corazón. |
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