1. ¿Todo espírita debe participar de las reuniones
mediúmnicas?
Sin duda. Es el
aspecto trascendente del Espiritismo. Fue por intermedio de
ellas que Allan Kardec desarrolló la codificación. La propia
denominación, Doctrina de los Espíritus, sugiere el
intercambio con el Más Allá, para favorecer la sustentación
de nuestro ideal
2. ¿Hay quien
dice que el tiempo de fenómenos pasó, que debemos
reflexionar sobre la diseminación de los principios
espíritas y de su aplicación en el medio social?…
Es una idea equivocada y peligrosa. La negligencia del
movimiento cristiano en relación al intercambio sustentado
por Jesús y por una primitiva comunidad, fue uno de los
factores que precipitaron los desvíos del Cristianismo.
3. ¿Y si la persona no tiene mediumnidad para desarrollar?
Una reunión mediúmnica no es hecha sólo por los médiums.
Está el dirigente, los que colaboran en la adoctrinación,
los pasistas y, sobre todo, los soportes, compañeros que
ayudan
a dar sustentación psíquica a los trabajos con su atención y
buena voluntad.
4. ¿Más allá de cultivar el aspecto trascendente del
Espiritismo, hay algún beneficio?
Sí, al comenzar por la asistencia espiritual que recibimos.
Durante su transcurso, los benefactores espirituales pueden
ayudarnos de forma más efectiva, con aplicaciones
magnéticas, orientaciones y el alejamiento de entidades que
por ventura nos perturben, vulgarmente llamados “fardos”.
5. ¿Algo más?
La oportunidad bendecida de cumplir la orientación básica de
la Doctrina Espírita – practicar la caridad. Hay multitud de
Espíritus atormentados e inconscientes de su situación, que
pueden ser ayudados. Para ellos, una luz en el camino; para
los participantes, el corazón iluminado.
6. ¿Hay alguna repercusión en nuestras vidas?
¡Sin duda! Tenemos en ellos un espejo, a mostrarnos cuál
será el futuro, sino cultivamos los
valores del Bien y de la Verdad. Es como si nos advirtiesen:
“¡Cuidado! Somos lo que tú serás
mañana, sino cambias”.
7. ¿Y si la persona no aprecia las reuniones mediúmnicas?
No siempre hacemos lo que nos gusta, pero, en nuestro
beneficio, debemos aprender a que nos guste lo que hacemos,
principalmente cuando somos convocados a una actividad tan
productiva y edificante como el intercambio con el Más Allá.
8. ¿Qué hacer a favor de esa postura?
El conocimiento
es fundamental. Si estudiamos la Doctrina, particularmente
los principios de la práctica mediúmnica, concienciándonos
de los beneficios que prestaremos y cogeremos, tendremos que
ejercitar la buena voluntad, a base de una participación
agradable y eficiente. Por eso es importante que tengamos
cursos de mediumnidad, orientando a las personas al respecto
del tema.