1. ¿Qué es el pase magnético, aplicado en los Centros Espíritas?
En su expresión más simple, es una donación de energía magnética,
semejante a la transfusión sanguínea. Si el paciente está anémico,
la sangre transferida para sus venas lo revitaliza. Si hay problemas
con su Alma, expresándose en angustias y perturbaciones, el pase lo
ayuda a recomponerse.
2. ¿Cómo podemos definir ese magnetismo?
Se trata de una forma de energía a expandirse de los seres
vivos. En el pase ella es controlada y exteriorizada por un
acto de voluntad. Es lo que hace el pasista cuando se pone
junto al paciente, guardando el propósito de beneficiarlo.
3. ¿El pasista es un médium?
No en el sentido literal. El no entra en trance, no actúa como
intermediario. Cuenta, sin embargo, con la indispensable
colaboración de benefactores espirituales que controlan el servicio.
Ellos emiten un magnetismo espiritual que, asociándose al magnetismo
humano, hace
el pase más eficiente.
4. ¿El pase se aplica sólo a los problemas del alma?
Atiende a todos nuestros males, tanto físicos como psíquicos. Cuando
la persona no consigue tratar con determinadas situaciones,
poniéndose tensa y nerviosa, sufre lo que llamaríamos
“hemorragia magnética”. Pierde vitalidad, haciéndose frágil. Se
vuelve, entonces, vulnerable a
influencias espirituales deletéreas. Revitalizándola, el pase la
ayuda a superarlos.
5. ¿Cuál
es la condición básica para que el paciente se beneficie?
La fe. Eso está bien claro en las lecciones de Jesús. El
acostumbraba a dispensar a los beneficiarios de sus curas
diciéndoles: Tú fe te salvó. El Maestro no premiaba la fe. Apenas
demostraba que sin ella es difícil establecer la indispensable
sintonía con el pasista.
6. ¿Cuál debe ser la postura del paciente, en el momento del pase?
Orar con fervor, pidiendo la protección divina. Más allá de la
oración y de la fe, hay otro factor
importante: el merecimiento. Como enseñaba Jesús, “a cada uno según
sus obras”. Si los sentimientos que cultivamos en aquel momento son
importantes, fundamentalmente es el Bien que hagamos siempre.
7. ¿El pase corta la “hemorragia magnética”?
Si el paciente tiene una anemia, derivada de pequeñas hemorragia
internas, la transfusión de sangre será un mero paliativo. Es
preciso atacar ese problema, con medicamentos o cirugía. Algo
semejante ocurre con la falta de vitalidad magnética. Las causas
deben ser eliminadas. En caso contrario, el tratamiento no tendrá
efecto duradero.
8 ¿Cómo enfrentarse con eso, teniendo en cuenta los problemas y
contrariedades del día a día?
Nuestros males no
derivan de esos sinsabores, inherentes a la existencia
humana. El origen está en la manera como tratamos con ellos.
Si cultivamos la comprensión, la tolerancia, la paciencia,
la caridad y los demás valores insistentemente predicados y
ejemplificados por Jesús, evitaremos desequilibrios verbales
y mentales que favorecen los desajustes que nos perturban.