La intención y la aptitud. La dirección del Centro debe
planear el tipo de trabajo mediúmnico que desea desarrollar,
pero siempre de conformidad con la disponibilidad del grupo.
Sería ocioso pretender una reunión de materializaciones sin
la presencia del médium de efectos físicos.
2. ¿No sería
interesante que esa orientación partiese de la
Espiritualidad?
Sí, desde que haya médiums en condiciones de recibir
orientadores espirituales que ofrezcan directrices
confiables. En cierta fecha, en una reunión de desarrollo
mediúmnico que yo dirigía,
se manifestó un Espíritu diciendo ser médico. Informó que
sería instalado un trabajo de recetas. Hice verle que era
algo totalmente fuera del propósito en un grupo de
principiantes. Nunca más apareció.
3. ¿Para quién
está comenzando, cuál es el trabajo ideal?
La experiencia ha demostrado que los grupos principiantes
luchan con Espíritus sufridores, traídos para recibir ayuda.
Es más fácil el contacto con ellos, aun vinculados a las
impresiones
de la vida física. Por otro lado, no exigen esfuerzo mayor
del médium, que transmite más sus emociones y sensaciones
que los pensamientos, ya que perturbado, poco puede decir.
4. ¿Partiendo de
ese principio podemos decir que los grupos mediúmnicos
evolucionan para otros trabajos?
Normalmente es lo que ocurre, aunque dependiendo siempre de
la disponibilidad mediúmnica. Por más que se desarrolle en
sus potenciales, jamás un grupo va a especializarse
en recetas mediúmnicas, sino hubiera un médium en
condiciones.
5. Hay grupos que funcionan durante años, sin grandes
progresos, dedicados apenas al contacto con los Espíritus
sufridores, sin la manifestación de mentores espirituales.
¿Por qué ocurre eso?
Por falta de empeño del propio grupo. Es necesario estudiar,
perfeccionarse, modificar hábitos, mejorar el patrón
vibratorio, crecer espiritualmente. Principalmente los
médiums, si
no se envuelven con esa directriz, difícilmente tendrá
condiciones para enfrentar el desafío de
un trabajo de desobsesión o de transmitir la comunicación de
un orientador espiritual.
6. ¿Si el grupo se estaciona, queda perdido su trabajo?
Perdido, no. Siempre hay algún provecho cuando nos
disponemos a participar. Se queda precario y deficiente. Eso
ocurre en cualquier sector de la actividad. Quien más se
esfuerza, más produce, más progresa.
7. ¿Las sesiones de desobsesión representan una evolución en
el grupo mediúmnico?
Toda reunión mediúmnica de asistencia a los Espíritus
desencarnados funciona como desobsesión, incluso cuando
envuelva grupos principiantes. Es común toparnos con la
obsesión pacífica, en la que los Espíritus recientemente
desencarnados perturban a sus familiares, presos a ellos,
sin percibir que están en el mundo espiritual. Con el
crecimiento del grupo, en el conocimiento y en la
responsabilidad, se da el contacto con Espíritus más
difíciles
de tratar, comprometidos con la venganza, la maldad, el
vicio…
8. ¿Podemos concluir que los grupos mediúmnicos no deben ser
estáticos, sino dinámicos, siempre perfeccionando, buscando
ampliar las posibilidades que el intercambio favorece?
Exactamente. No
podemos perder las bendecidas oportunidades de edificación
que el trabajo mediúmnico enseña. Grupos desinteresados del
estudio, que ejercitan el intercambio por mero placer, sin
un compromiso mayor, dejan huella. No es extraño, se
disuelven, por falta de motivación o por influencia de
Espíritus que no quieren ese tipo de trabajo, posible de
neutralizar su influencia sobre los hombres.