1. ¿Hay cursos sobre mediumnidad en los Centros Espíritas?
Algunos se estructuran para eso, ofreciendo a los
frecuentadores la oportunidad de un aprendizaje disciplinado
y eficiente. Es un servicio para ser constituido en todos
los Centros Espíritas, en la medida en que sus dirigentes se
hagan responsables de su importancia.
2. ¿Cuál es la
ventaja para quien no es médium?
Repito que todos estamos en permanentemente contacto con el
mundo espiritual. El conocimiento de los mecanismos que
rigen esa unión es fundamental, a favor de nuestra
estabilidad. La mayor parte de los problemas físicos y
psíquicos que nos afligen están directamente relacionados
por la acción de Espíritus perturbados o perturbadores.
3. La ayuda que recibimos en el Centro Espírita, cuando
frecuentamos las reuniones doctrinarias y recibimos el pase
magnético, ¿no es suficiente para esa influencia?
Si el paciente tiene una herida, no basta espantar las
moscas. Es necesario curarla. Los recursos de ayuda
espiritual, en el Centro Espírita, apartan Espíritus
perturbadores, pero ellos pueden volver o vendrán otros.
4. ¿Es preciso cerrar la puerta?
Exactamente. Significa, en ese particular, la advertencia de
Jesús, cuando afirma que un Espíritu impuro apartado
volverá, trayendo a otros, y que el estado de su víctima
quedará peor. Por tanto, es necesario que desarrollemos
nuestras propias defensas. Eso implica un cambio de actitud
delante de la vida, fruto de disciplinas de estudio y
aprendizaje al respecto del asunto.
5. ¿Cómo funciona y cuál es la duración de esos cursos?
No hay un sistema rígido. Depende mucho de las
disponibilidades del propio Centro y de la preparación de
monitores. Sería razonable un curso de dos años,
envolviendo, en el primer año, un abordaje de los temas
básicos del Espiritismo; en el segundo, el estudio de la
Mediumnidad.
6. ¿Qué hacer si el Centro no mantiene cursos de Espiritismo
y Mediumnidad?
Si la persona se siente bien en el Centro, que continúe
frecuentándolo, pero no deje de procurar otro donde,
paralelamente, pueda hacer el aprendizaje. No siempre los
Centros valoran los cursos, lo que es un error. La mejor
manera de aprender es un ritmo de escolaridad, con
monitores, curriculums, aulas regulares, compromisos de
estudio y frecuencia.
7. ¿Hay quien protesta que al iniciar un curso de
Espiritismo sintió que muchos problemas surgieron,
particularmente en el día de su participación? ¿Por qué
ocurre esto?
Es natural. Son las “moscas” que no quieren que la herida se
cierre. Son nuestros “amigos” que pretenden impedir que
desenvolvamos defensas que neutralicen su influencia. Crean
dificultades, buscando la falta de estímulo.
8. ¿Nuestros mentores espirituales no nos protegen?
Ellos no son
golosinas a nuestra disposición. Su función es orientar,
generalmente por los conductos de la intuición, mostrándonos
los mejores caminos. No pueden caminar por nosotros, ni
llevarnos en los brazos. Es preciso sustentar la asiduidad a
las reuniones y el interés por el aprendizaje. Si somos
persistentes, los “amigos” acabaran por apartarse,
desistiendo de molestarnos.