1. ¿En algunos Centros Espíritas las personas llevan piezas
de familiares para ser magnetizadas? ¿Funciona?
El resultado no
es satisfactorio, por cuanto los tejidos no son buenos
receptores magnéticos. Y
se considera que la asimilación de los fluidos allí
depositados precariamente va a depender del factor sintonía,
envolviendo la fe del beneficiario, algo complicado.
Generalmente, él ni incluso tiene conocimiento de lo que
está haciéndose.
2. ¿En esa misma
línea de razonamientos podemos situar los baños de defensa y
los inciensos, recomendados para apartar Espíritus impuro?
Los baños de defensa, con la utilización de hierbas y sal
gruesa, tienen propiedades medicinales. Pueden proporcionar
algún bienestar. Los inciensos perfuman el ambiente y
apartan moquitos.
3. ¿No tiene ningún efecto, espiritualmente?
Es precario y depende de la naturaleza de las entidades que
nos perturban. Si es de inteligencia viva, conscientes de lo
que hacen, lo encontraran muy gracioso, sin ninguna
influencia sobre ellas. Por otro lado, ahí está aun la
cuestión de la fe. Si la persona cree que tales prácticas le
hacen bien, espiritualmente, tendrá reacciones favorables y
quedará fortalecida, inhibiendo la acción de los obsesores.
4. ¿Y los exorcismos de las iglesias ortodoxas? Parece
funcionar en algunos casos.
Si fuera un Espíritu perturbado e infeliz que se aproxima,
necesitado, sin noción de lo que está ocurriendo, podemos
apartarlo con prácticas ritualistas, asustándolo. Si
estuviera consciente
de lo que hace, se reirá.
5. Y los amuletos, envolviendo herraduras, cadenas, corteza
de roble, piedras, imágenes…
Si el portador cree devotamente, podrá neutralizar
influencias nocivas, no por mérito del amuleto, y sí por
mero ejercicio de fe. Convencido de que está protegido,
movilizará sus propias defensas.
6. ¿Bajo el punto de vista espírita, nada de eso es
recomendable?
El espírita está llamado a cambiar esa forma de ser. Debemos
liberarnos de prácticas exteriores, ritos y rezos, y todo lo
que envuelva condicionamientos y dependencia.
7. ¿Cómo enfrentar los problemas existenciales y las
influencias espirituales negativas, sin esas prácticas?
Nuestras defensas espirituales deben estar relacionadas con
el estudio incesante, la meditación constructiva, el
esfuerzo de la solidaridad, el trabajo de reforma íntima, el
ejercicio
de la oración legítima, la disciplina de los sentimientos.
Es eso lo que mejora nuestro patrón
vibratorio, haciendo inviable cualquier intención de las
sombras a nuestro respecto.
8. ¿Por qué esas orientaciones no son siempre observadas por
los Centros Espíritas?
Es que, en el empeño de prestar beneficios en relación a la
salud humana, funcionan como hospital, para la atención de
males físicos y psíquicos. Descuidan la enseñanza de la
doctrina, que es lo más importante.
El Centro
Espírita debe ser, por encima de todo, una escuela, donde
aprendamos a tratar con los desafíos de la vida de forma
equilibrada y productiva. Es valorar la escuela, para que
las personas no necesiten del hospital.