1. ¿Cómo situaría usted a Chico Xavier en el contexto
espírita?
La apreciación definitiva sobre una personalidad histórica
pide el concurso del tiempo. No obstante podemos afirmar lo
que se sitúa por sentido común: Chico Xavier es un divisor
de aguas. El Espiritismo en Brasil puede ser apreciado
“antes” y “después” de él, tan grandiosa y significativa fue
su contribución.
2. ¿Qué
destacaría usted en el hombre Chico Xavier?
Se acostumbra a decir que los genios deben ser apreciados de
lejos, por cuanto son personas
de trato problemático. Chico fue una excepción. Es difícil
para aquellos que tuvieron la felicidad de disfrutar de su
compañía destacar dónde fue mejor. Si en la contribución a
favor
de la Doctrina Espírita, si en el ejemplo de humildad y
dedicación al Bien, que conquistaron el
respeto y la admiración hasta incluso de los enemigos del
Espiritismo.
3. Chico tuvo un
origen humilde, familia pobre, problemas físicos,
limitaciones en la vista…
¿Estaba rescatando deudas no obstante su elevada misión?
Veo sus problemas no como una prueba, al respecto de
rescates del pasado, sino una elección personal. Los
Espíritus superiores, cuando vienen a la Tierra, no es de
extrañar que pidan la compañía del dolor y de la dificultad,
a fin de que no se descuiden. Si hay facilidad, incluso los
misioneros pueden distraerse en relación a los compromisos
asumidos.
4. Además del aguante del dolor y de la vocación para la
solidaridad, ¿a qué más atribuiría usted el éxito de Chico?
A la disciplina que marcó su situación, cumpliendo fielmente
la recomendación de su mentor espiritual, Emmanuel, que
enfatizó esa virtud cuando el médium le preguntó cual era la
condición básica para cumplir el mandato mediúmnico.
5. ¿Qué destacaría en los libros psicografiados por Chico?
Los romances, los comentarios evangélicos de Emmanuel, las
poesías, particularmente en
Poesía de Más Allá del Túmulo, las crónicas admirables de
Humberto de Campos, los millares
de mensajes de Espíritus que venían a consolar a sus
familiares afligidos y, sobre todo, la monumental obra de
André Luiz.
6. ¿Hay quien conteste a los textos de André Luiz, alegando
que se trata de simples fantasías,
principalmente por partir de un Espíritu comprometido con
numerosos deslices, que estuvo ocho años en el Umbral?
Creo que no es importante discutir eso, hasta incluso porque
André Luiz fue miembro de un equipo organizado y supervisado
por Emmanuel. Lo que se debe destacar es que sus libros no
se apartaron de la Codificación. Apenas la desdoblan,
ofreciendo una visión más amplia de la vida espiritual y de
las relaciones entre la Tierra y el Cielo.
7. ¿Quién será el sucesor de Chico?
Gabriel Delanne, León Denis, Camille Flammarion, se
pontificaron como colaboradores de Kardec, jamás como
sucesores. Algo semejante ocurre con Chico. Todos nosotros,
escritores y médiums, dedicados a la divulgación
doctrinaria, somos hilos que forman parte de ese cordón
de las letras espíritas, cuya contribución, inestimable,
complementa y desdobla la codificación kardecista.
8. Emmanuel y André Luiz, que se pontificaron en la misión
de Chico, ¿podrán continuar su maravilloso trabajo por
intermedio de otro médium?
Sólo ellos
podrían contestar. De cualquier forma, creo que si lo
hicieran no se identificarían, prefiriendo el anonimato, a
fin de evitar polémicas estériles en cuanto a la
autenticidad de sus manifestaciones. Ellos saben, mejor que
nosotros, que lo importante es el contenido del mensaje, no
el nombre del subscritor.