1. ¿Qué decir de
los grupos que hacen adoctrinaciones simultáneas, trabajando
con dos o tres
Espíritus?
Considerando la armonización vibratoria que debe presidir el
intercambio con el Más Allá, me parece inconveniente. ¿Cómo
quedan los soportes, los compañeros que dan sustentación
fluídica, en relación a la atención? Es como estar en una
sala intentando acompañar la conversación de dos o tres
grupos. Nos quedaremos perdidos.
2. Se alega que
hay posibilidades de atender a más Espíritus, dando mayores
oportunidades a
los médiums…
Si hay varios médiums y, necesariamente, varios
adoctrinadores para la adoctrinación simultánea, que se
divida el grupo en dos o tres, trabajando separadamente.
Habrá un aprovechamiento mejor.
3. ¿Y si el motivo es el espacio disponible? ¿Si el Centro
tiene sólo una sala para la reunión?
Es difícil encontrar una situación de esa naturaleza.
Generalmente hay otras salas que pueden ser aprovechadas. No
obstante, si el problema es ese, que se haga la división,
aprovechando la sala en otro horario o en otro día.
4. Consideremos, hipotéticamente, que hay apenas una sala en
el Centro y que los
participantes sólo puedan comparecer en determinado día y
horario…
Es una posibilidad remota. Si ocurre, que se haga la
adoctrinación simultánea, considerándose aun, que habrá
menor eficiencia en el trabajo, en base a las dificultades
apuntadas.
5. ¿Si el grupo es pequeño, con dos o tres médiums no sería
provechoso el trabajo simultáneo para que más Espíritus sean
beneficiados?
Es razonable que el médium transmita dos o, a lo máximo tres
comunicaciones, atendiéndose
a cada Espíritu aisladamente. Eso puede ser hecho en el
espacio destinado a la práctica mediúmnica, sin ningún
problema en cuanto al horario.
6. ¿Y si no hay compañeros en condiciones de dirigir los
grupos que formaron la solución
sugerida?
La dificultad principal, en la dirección del trabajo
mediúmnico, es el trato con los Espíritus. Si el
participante ya hace eso, en grupos de manifestaciones
simultáneas, podrá perfectamente ser entrenado para asumir
esa responsabilidad.
7. ¿Y cuándo hay una relación entre los Espíritus que se
manifiestan? ¿Llegan a dialogar entre sí?
Ahí es diferente. No hay división del grupo. Todos acompañan
el diálogo, envolviendo también
al adoctrinador, en perfecta armonía.
8. ¿Hay alguna observación de Kardec al respecto del asunto?
Lo desconozco,
pero creo que está implícita en una orientación al respecto
cuando el
Codificador dice, en el capítulo XXIX, ítem 341, de El Libro
de los Médiums, que debe haber un
“recogimiento y silencio respetuoso, durante las
comunicaciones con los Espíritus”. Queda medio complicado
ese recogimiento si hay varios Espíritus encarnados y
desencarnados dialogando.