Cada uno de los chakras tiene una parte frontal y una parte
posterior, excepto el primero y el séptimo. Todos ellos están unidos
por un canal energético que corre a lo largo de toda la espina
dorsal.
Funciones principales de los chakras:
1. Revitalizar cada cuerpo aural o energético y con ello el cuerpo
físico;
2. Provocar
el desarrollo de distintos aspectos de la autoconciencia, pues cada
chakra está relacionado con una función psicológica específica; y
3.
transmitir energía entre los niveles aurales ya que cada capa
progresiva existe en octavas de frecuencia siempre crecientes.
Cuando el
funcionamiento de los chakras es normal, cada uno de ellos estará
abierto, girando en el sentido de las manecillas del reloj para
metabolizar las energías particulares que necesita del campo de
energía universal (energía que también se ha llamado chi, prana
u orgón). Cuando el chakra gira en sentido contrario a las
agujas del reloj, la corriente fluye del centro hacia fuera, con lo
que interfiere el metabolismo. Por tanto, se dice que el chakra está
cerrado o bloqueado a las energías que llegan.
La mayoría
de las personas tienen tres o cuatro chakras que giran en sentido
contrario en un momento determinado. Como los chakras no sólo son
metabolizadores de la energía, sino que también la detectan, sirven
para proporcionarnos información sobre el mundo que nos rodea. Si
bloqueamos algún chakra, no dejamos u entre a información. Por
tanto, cuando nuestros chakras fluyen en sentido contrario a las
agujas del reloj, hacemos salir nuestra energía enviándola al mundo,
detectamos la energía que hemos enviado y decimos que eso es el
mundo. Es lo que en psicología se llama proyección.
0La
realidad imaginaria que proyectamos al mundo guarda relación con la
"imagen" que nos hemos formado de aquél a través de nuestras
experiencias infantiles, a través de la mente del niño que fuimos.