Correspondencias corporales:
Parte inferior de la espalda, cavidad abdominal, sistema digestivo,
estómago, hígado, bazo, vesícula biliar; sistema nervioso
vegetativo.
Glándula correspondiente:
Páncreas (hígado).
El
páncreas desempeña un papel decisivo en el procesamiento y digestión
del alimento. Produce la hormona insulina, que es importante para el
equilibrio del azúcar en sangre y para el metabolismo de los
hidratos de carbono. Las enzimas segregadas por el páncreas son
importantes para el metabolismo de las grasas y las proteínas.
Correspondencias astrológicas:
Leo/Sol:
Calor, fuerza, plenitud, aspiración al reconocimiento, poder y
posición social.
Sagitario/Júpiter:
Afirmación de las experiencias vitales, crecimiento y ampliación,
síntesis, sabiduría, integralidad.
Virgo/Mercurio:
Subdivisión, análisis, adaptación, servicio desinteresado o
altruista.
Marte:
Energía, actividad, disposición para la acción, imposición de la
propia personalidad.
Misión y
funcionamiento del tercer chakra
El
tercer chakra encuentra diferentes denominaciones. También se dan
diferentes indicaciones sobre dónde se asienta (ver también pág.
28). Se trata de un chakra principal y varios chakras secundarios
que, sin embargo, entrelazan tan estrechamente su funcionamiento que
todos ellos pueden considerarse conjuntamente como un chakra
principal.
Así,
al tercer chakra le corresponde un complejo ámbito de funciones.
Está asignado al elemento fuego; el fuego significa luz, calor,
energía y actividad; y en el plano espiritual, también purificación.
El
chakra del plexo solar representa nuestro Sol, nuestro centro de
energías. Aquí absorbemos la energía del Sol, que entre otras
funciones tiene la de alimentar nuestro cuerpo etérico, nutriendo
también de vitalidad al cuerpo físico y sosteniéndolo. En el tercer
chakra entramos en una relación activa con las cosas del mundo y con
las demás personas. Es la zona desde la que fluye hacia fuera
nuestra energía emocional. Nuestras relaciones interpersonales,
simpatías y antipatías, y la capacidad de establecer vínculos
emocionales duraderos, son ampliamente gobernados desde este centro.
Para
el hombre ordinario el chakra tercero es el asiento de la
personalidad. Es el lugar en el que encuentra su identificación
social y trata de confirmarse a sí mismo mediante la fuerza
personal, la voluntad de rendimiento y la aspiración de poder, o
mediante la adaptación a las normas sociales.
Una
importante función del tercer chakra consiste en purificar los
instintos y deseos de los chakras inferiores, en dirigir y utilizar
conscientemente su energía creativa, así como en manifestar en el
mundo material la plenitud espiritual de los chakras superiores, y
alcanzar en todos los planos un grado de consumación máximo en la
vida.
Se
encuentra en unión directa con el cuerpo astral, también denominado
cuerpo del deseo o de la ambición, y que es el portador de nuestras
emociones. Los impulsos vitales, los deseos y sentimientos de los
chakras inferiores se descifran aquí, «se digieren», transformándose
en una energía superior antes de ser utilizados conjuntamente con
las energías de los chakras superiores para la configuración
consciente de nuestra vida.
Podemos encontrar un principio correspondiente en el plano físico en
la zona del hígado. En conjunción con el sistema digestivo, el
hígado tiene la función de analizar el alimento ingerido, separar lo
inútil de lo provechoso, y transformar lo útil en sustancias
aprovechables, transportándolas a los lugares adecuados del cuerpo.
La
afirmación y la integración consciente de los sentimientos y deseos
y de nuestras experiencias vitales conduce a la distensión y
apertura del tercer chakra, con lo cual la luz crece continuamente
en nosotros y nuestra vida y nuestro mundo se iluminan cada vez más.
Nuestro estado de ánimo general depende muy intensamente de cuánta
luz dejemos entrar en nosotros. Nos sentimos iluminados, alegres y
satisfechos interiormente cuando el tercer chakra está abierto; por
el contrario, nuestro estado de ánimo es desequilibrado y sombrío
cuando está bloqueado o trastornado. Esta sensación la proyectamos
continuamente hacia el mundo exterior, de forma que toda la vida nos
puede parecer iluminada u oscura. La cantidad de luz dentro de
nosotros determina la claridad de nuestra visión y la cualidad de
aquello que contemplamos.
La
creciente integración y totalidad interior hacen que la luz amarilla
de la comprensión intelectual se transforme paulatinamente en el
tercer chakra en la luz dorada de la sabiduría y la plenitud.
Con
el chakra del plexo solar también percibimos directamente las
vibraciones de otras personas, y entonces reaccionamos
consecuentemente a la cualidad de dichas vibraciones. Cuando nos
enfrentamos a vibraciones negativas, aquí experimentamos a menudo un
peligro inminente. Lo reconocemos porque el tercer chakra se contrae
involuntariamente, como un mecanismo de protección provisional. Sin
embargo, se convierte en superfluo cuando la luz dentro de nosotros
es tan grande que irradia intensamente hacia fuera y rodea nuestro
cuerpo como con una envoltura protectora.
Funcionamiento
armónico
Cuando el tercer chakra está abierto y funciona armónicamente se
transmite un sentimiento de paz, de armonía interna contigo mismo,
con la vida y tu posición ante ella. Puedes aceptarte con todo tu
ser y estás en condiciones de respetar igualmente los sentimientos y
peculiaridades de otras personas.
Posees la capacidad natural de aceptar sentimientos, deseos y
experiencias vitales, de reconocer su función para tu evolución, de
verlas «bajo la luz correcta» y de integrarlas en tu personalidad de
tal forma que te conducen a la totalidad.
Tu
actuar entra espontáneamente en consonancia con las leyes naturales
que son eficaces en todo el universo y en el propio hombre. Como
fomenta la evolución, contribuye a abrir para ti y tus congéneres la
riqueza y plenitud, tanto interiores como exteriores. Estás lleno de
luz y lleno de fuerza. La claridad que hay en ti rodea también a tu
cuerpo: así te protege de las vibraciones negativas e irradia en
todo el entorno tuyo.
En
combinación con un chakra frontal y coronal abiertos, detectas que
todo lo visible está compuesto por diferentes vibraciones de la luz.
Tus deseos se cumplen espontáneamente, puesto que estás tan
estrechamente unido con la fuerza luminosa de todas las cosas que
atraes como un imán lo deseado.
Así
realizas en tu vida el conocimiento de que la plenitud es tu derecho
adquirido en el nacimiento y tu herencia divina.
Funcionamiento
inarmónico
Cuando el tercer chakra tiene un marcado acento unilateral y una
disfunción, te gustaría influir en todo según tu sentido, controlar
tanto tu mundo interior como tu mundo exterior, ejercer poder y
conquistar. Pero te encuentras impulsado por una intranquilidad e
insatisfacción interiores. Probablemente en tu infancia y juventud
hayas experimentado poco reconocimiento. No has poseído ningún
verdadero sentido de autoestima, y ahora buscas en la vida exterior
esa confirmación y satisfacción que siempre te han faltado
interiormente. Para ello desarrollas un enorme impulso de actividad,
con el que tratas de cubrir el corrosivo sentimiento de
insuficiencia. Te falta serenidad interior, y te resulta difícil
liberarte y distenderte.
Dado
que te crees predominantemente destinado a conseguir reconocimiento
y riqueza externa, posiblemente tendrás éxito.
La
postura de que todo es factible conduce a que se controlen y
repriman los sentimientos «viciosos» e indeseados. Consecuentemente,
tus emociones se estancarán. Sin embargo, de tiempo en tiempo
romperán ese muro movidas por el rechazo y el control y te inundarán
sin que estés en condiciones de dirigirlas adecuadamente. Además, te
exasperas fácilmente, y en tu excitabilidad se manifiesta una gran
cantidad de ese enojo que te has ido tragando a lo largo del tiempo
sin procesarlo.
Finalmente, debes constatar que la mera aspiración a la riqueza y el
reconocimiento exteriores no pueden darte ninguna satisfacción
duradera.
Hipofunción
Cuando existe un funcionamiento deficiente del tercer chakra te
sientes con frecuencia derrotado y sin ánimo. Ves por todas partes
obstáculos que se oponen al cumplimiento de tus deseos.
El
libre desarrollo de tu personalidad probablemente estuvo fuertemente
obstaculizado desde niño. Por miedo a perder el reconocimiento de
tus padres o educadores, has retraído casi completamente la
manifestación de tus sentimientos y te has tragado muchas cosas que
no eras capaz de digerir. Así se han formado «escorias emocionales»
que mitigan la energía fogosa del chakra del plexo solar y quitan la
fuerza y espontaneidad a tus deseos y acciones.
Incluso hoy tratas de ganar reconocimiento mediante la adaptación,
lo que conduce a un rechazo y a una integración deficiente de los
deseos y emociones vitales. En situaciones difíciles te invade una
lánguida sensación en el estómago o te pones tan nervioso que tus
acciones son volubles y descoordinadas.
Lo
que más te gustaría es cerrarte a nuevos desafíos. Las experiencias
desacostumbradas te producen angustia, y no te crees realmente a la
altura de lo que se entiende por una lucha vital.
Posibilidades de
purificación y activación del tercer chakra
Experiencia
natural
La
luz dorada del sol se corresponde con la luz, el calor y la fuerza
del chakra del plexo solar. Si te abres conscientemente a su
influjo, se activarán en ti estas cualidades.
La
observación de un campo de colza o de cereal maduro y
resplandeciente por el sol te transmite además la vivencia de la
plenitud manifestada como resonancia provocada por el calor y la
fuerza luminosa del sol.
En el
centro del girasol, en la unidad del circulo en movimiento,
encuentras el patrón espiral móvil, y en los pétalos la luz dorada
que irradia hacia el exterior. Al imbuirte en él. patrón de este
mandala natural experimentas que en la vivencia interior de la
unidad existen un movimiento y una actividad plenas de sentido,
ordenadas y al mismo tiempo danzarinas, que irradian hacia el
exterior con energía, alegría y al mismo tiempo con suavidad y
absoluta belleza.
Terapia por el
sonido
Forma
musical:
El tercer chakra se activa mediante los ritmos ardientes. La música
orquestal, con su armónica conjunción de gran cantidad de sonidos,
puede utilizarse para armonizar el chakra del plexo solar. En caso
de hiperactividad, para tranquilizarlo es adecuada cualquier música
relajante que te conduzca a tu centro.
Vocal:
El chakra del plexo solar tiene asignada una «o» abierta, como la
segunda «o» de la palabra «sofort». Se canta la clave de mi de la
escala musical. También aquí la «o» provoca un movimiento circular
que se dirige hacia fuera a través de la abertura de la O». Favorece
la configuración exterior del ser a partir de una totalidad
interior. La «o» abierta se aproxima a la «a» del chakra del
corazón. Proporciona amplitud, plenitud y alegría en la
manifestación.
Mantra:
RAM
Cromoterapia
Un
amarillo claro y soleado activa e intensifica el funcionamiento del
tercer chakra. El amarillo acelera la actividad nerviosa y el
pensamiento, y favorece el contacto y el intercambio con los demás.
Contrarresta un sentimiento de fatiga interior, da jovialidad y
serena soltura. Cuando te encuentras en un estado pasivo o de
ensoñación, un amarillo claro te ayudará a introducirte activamente
en la vida. Además, favorece la digestión física y la «digestión
psíquica».
El
matiz cromático del amarillo dorado tiene un efecto clarificador y
sedante ante los problemas y enfermedades psíquicos. Potencia las
actividades intelectuales y favorece esa forma de sabiduría que sólo
nace de la experiencia.
Gemoterapia
Ojo
de tigre:
El ojo de tigre favorece la capacidad visual tanto exterior como
interior. Agudiza el entendimiento y contribuye a reconocer los
propios errores y a actuar en consecuencia.
Ámbar:
El ámbar proporciona calor y confianza. Su fuerza solar te conduce
por tu camino hacia una mayor alegría y una luz más clara. Te
transmite intuición y te indica cómo puedes realizarte en la vida.
De esta forma, el ámbar te echa una afortunada mano en las diversas
empresas que emprendes.
En el
plano corporal purifica y depura el organismo, tiene un efecto
equilibrador sobre el sistema digestivo y hormonal y purifica y
potencia el hígado.
Topacio:
El topacio de color amarillo dorado te llena abundantemente de la
energía fluyente y de la luz cálida del sol. Aporta mayor
conciencia, vigilia y claridad, alegría y vivacidad. Además, elimina
los sentimientos que suponen un lastre y los pensamientos turbios:
una ayuda para las angustias y depresiones.
Fortalece y estimula todo el cuerpo y favorece la digestión
espiritual y corporal.
Citrino:
El citrino transmite bienestar, calor y vivacidad, seguridad y
confianza. Te ayuda a procesar las experiencias vitales y a
integrarlas en la personalidad, así como a aplicar las percepciones
intuitivas en la vida diaria. Aporta plenitud, tanto interior como
exterior, y te presta apoyo para la realización de tus objetivos.
En el
ámbito físico favorece la excreción o eliminación de toxinas y ayuda
en los trastornos digestivos y en la diabetes. Además, activa la
sangre y potencia la actividad nerviosa.
Aromaterapia
Lavanda:
La esencia de lavanda tiene un efecto sedante y relajante sobre un
tercer chakra hiperactivo. Sus suaves y cálidas vibraciones ayudan
en la disolución y el procesamiento de las emociones estancadas.
Romero:
La esencia de romero, aromática y áspera, es particularmente
adecuada en caso de hipofunción del chakra del plexo solar. Tiene un
efecto vivificante y estimulante, ayuda a superar la pereza y
fomenta la disposición para la acción.
Bergamota:
Las vibraciones del aceite que se extrae de los frutos del árbol de
la bergamota encierran mucha luz. Su fresco y alimonado aroma
potencia nuestras energías vitales. Nos aporta confianza en nosotros
mismos y autoseguridad.