Correspondencias corporales:
Cavidad pélvica, órganos reproductores, riñones, vejiga; todos los
humores; como: sangre, linfa, jugos digestivos, esperma.
Glándulas correspondientes:
Órganos sexuales: ovarios, próstata, testículos. La función de los
órganos sexuales es la formación de las características sexuales
masculinas y femeninas y la regulación del ciclo femenino.
Correspondencias astrológicas:
Cáncer/Luna:
Riqueza de sentimientos, sensibilidad, fertilidad
Libra/Venus:
Dedicación al tú, relaciones de pareja, sensorialidad, sensibilidad
artística.
Escorpio/Plutón:
Ambición sensorial, transformación de la personalidad mediante la
superación del yo en la unión sexual.
Observación:
En algunos escritos se indica el chakra del bazo como segundo chakra.
Sin embargo, tal chakra es un importante centro secundario que
coincide en su funcionamiento con el tercer chakra. Esta desviación
del sistema original tiene su inicio en la negación de la sexualidad
en algunas escuelas esotéricas. Posteriormente se produjo a veces
una mezcla de los sistemas, de tal forma que hoy el ámbito de la
sexualidad con frecuencia es asignado unas veces al chakra del bazo
y otras al centro radical
Misión y
funcionamiento del segundo chakra
El
segundo chakra es el centro de las emociones originales no
filtradas, de las energías sexuales y de las fuerzas creativas. Está
asignado al elemento agua, del que ha surgido toda la vida biológica
y que en la astrología se corresponde con el ámbito de los
sentimientos.
El
agua fertiliza y hace surgir continuamente nueva vida en la
creación. A través del chakra sacro participamos en las energías
fertilizadoras y concebidoras que atraviesan toda la naturaleza. Nos
experimentamos como parte de un perenne proceso creador que se
manifiesta en nosotros y, a través de nosotros, en forma de
sentimientos y acciones creadores.
El
chakra sacro se considera con frecuencia como la posición sedente
auténtica de Shakti, el aspecto «femenino» de Dios en forma de
fuerza creadora. Su campo de acción incluye en el varón los órganos
de la procreación, que llevan dentro de sí el impulso para la
creación de nueva vida. En la mujer encontramos aquí aquellas áreas
en las que ella recibe el impulso creador y hace surgir nueva vida,
y el lugar donde el nuevo ser incipiente está protegido, alimentado,
y donde se le proporciona todo cuanto necesita para prosperar.
Pero
el elemento agua también purifica y depura. Disuelve y arrastra
cuanto está agarrotado y se opone a su fluir vivo. Esto se
manifiesta, dentro del ámbito corporal, por la actividad
desintoxicadora y excretora de los riñones y la vejiga. En el plano
anímico lo vivimos mediante la liberación y el dejar fluir los
sentimientos, por lo cual quedamos dispuestos para experimentar la
vida siempre de forma original y nueva.
Nuestras relaciones interpersonales, en particular las relativas al
sexo contrario, están marcadas decisivamente por el funcionamiento
del segundo chakra. Las múltiples variedades de juego erótico
también pertenecen a su campo de acción al igual que el abandono del
ego limitado y la vivencia de una mayor unidad mediante la unión
sexual.
Funcionamiento
armónico
Al
fluir naturalmente con la vida y los sentimientos se muestra el
funcionamiento armónico de un chakra sacro abierto. Estarás abierto
y serás natural para con los demás, y en especial para el sexo
contrario. La unión sexual con una persona amada es para ti una
posibilidad de entrar con tus vibraciones en la danza de las
energías masculinas y femeninas de la creación, para experimentar
así una unidad superior con toda la naturaleza y crecer hacia una
integralidad interior.
Sientes que el flujo de la vida también fluye en la creación a
través de tu cuerpo, tu alma y tu espíritu. Así, participas en la
honda alegría de la creación, y la vida te colma siempre de asombro
y entusiasmo. Tus sentimientos son originales, tus acciones
creativas. Ambos fructifican tu propia vida, así como la vida de los
demás.
Funcionamiento
inarmónico
Una
disfunción del chakra sacro tiene frecuentemente su origen en la
pubertad. Las fuerzas sexuales en crecimiento provocan una
inseguridad, puesto que los padres y educadores raramente están en
condiciones de proporcionar un manejo correcto de estas energías. A
menudo, en la más tierna infancia también han faltado delicadeza y
cercanía corporal. Esto puede producir ahora una negación y un
rechazo de la sexualidad, por lo que la expresión desinhibida pierde
su potencial creativo y las energías se manifiestan de forma
inadecuada. Esto ocurre con frecuencia en forma de fantasías
sexuales o de instintividad reprimida, que se abren paso de cuando
en cuando. Otra posible repercusión consiste en que utilices la
sexualidad como una droga. Tampoco aquí se detectará tu potencial
creativo y éste se desviará. En ambos casos se presentan inseguridad
y tensiones frente al otro sexo. La percepción sensorial es
relativamente grosera y tienes la tendencia a anteponer la
satisfacción de las propias necesidades sexuales.
Tal
vez simplemente vivas en una continua añoranza de una relación
sexual satisfactoria, sin darte cuenta que la causa de que no se
realice este deseo radica en ti mismo.
Con
la pérdida de la ingenuidad y la inocencia en el trato con las
energías sexuales pierdes también la franqueza para expresar o
manifestar estas energías en la creación, para el juego de fuerzas
del yin y el yang y, por tanto, para el asombro infantil por el
milagro de la vida.
Hipofunción
La
función carencial del chakra sacro surge en la mayoría de los casos
desde la propia niñez. Probablemente, tus padres ya reprimieron su
propia sensualidad y sexualidad, y a ti te faltó estimulación
sensorial, contactos, caricias y ternura. La consecuencia fue que tú
retraiste totalmente tus antenas en este ámbito.
Después, en la pubertad bloqueaste completamente las energías
sexuales que pugnaban por salir. Mediante tu represión «coronada por
el éxito» se llega a una falta de sentido de la autoestima, a un
entumecimiento de las emociones y a la frialdad de sentimientos
sexuales. La vida te parece triste e indigna de ser vivida.
Posibilidades de
purificación y activación del segundo chakr
Experiencia
natural
La
luz de la Luna y la contemplación o el contacto con agua
transparente en la naturaleza activan el segundo chakra.
La
Luna, en particular la Luna llena, estimula tus sentimientos y te
hace receptivo para los mensajes de tu alma, que quieren
transmitirse a ti en imágenes de la fantasía y en sueños.
La
contemplación calmada de un curso de agua natural y transparente, un
baño en esas aguas o unos pequeños sorbos de una fuente de agua
fresca te ayudan a purificar el alma y a aclararla y liberarla de
los bloqueos y estancamientos emocionales, para que la vida pueda
fluir en ti más libremente.
Si
puedes unir mutuamente entre sí la contemplación de la luna y el
contacto con el agua, tendrás un efecto óptimo sobre el segundo
chakra.
Terapia por el
sonido
Forma
musical:
Para activar el segundo chakra es adecuado cualquier tipo de música
apropiada, que despierte la alegría despreocupada de vivir. También
los ritmos fluidos y los bailes populares y en pareja entran en esta
terapia. Por otra parte, cualquier música que haga aflorar tus
emociones.
Para
tranquilizar y armonizar el chakra sacro puedes
escuchar el canto de los pájaros, el murmullo del agua que fluye en
la naturaleza, o el sonido cantarín de una pequeña fuente de
interior.
Vocal:
El chakra radical se activa mediante una «o» cerrada, igual que la
primera «o» de la palabra «sofort». Se canta en la clave de re de la
escala. La vocal «o» desencadena un movimiento circular. En su forma
cerrada, que se aproxima hacia el sonido «u», despierta la hondura
de sentimientos y te conduce a la totalidad circular, en la que el
yin y el yang, la energía femenina y masculina, alcanzan la unidad
por la armonía fluida de las fuerzas.
En
nuestro lenguaje, la exclamación «¡oh!» expresa una admiración
cargada de sentimiento. De igual forma, la capacidad de
sorprendernos por los milagros de la creación se vivifican por el
sonido «o».
Mantra:
VAM
Cromoterapia
Un
color naranja claro activa el segundo chakra. El color naranja
transmite una energía vivificadora y renovadora y libera de patrones
emocionales entumecidos. Favorece el sentido de autoestima y
despierta la alegría por el placer sensorial. En el Ayurveda se dice
que el naranja es el color interior del agua.
Gemoterapia
Cornalina:
La cornalina te une con la belleza y la fuerza creadora de esta
tierra. Te ayuda a vivir y favorece la concentración. Devuelve el
asombro por los milagros de la creación, hace que la vida vuelva a
fluir y activa la capacidad de expresión creativa.
Piedra lunar:
La piedra lunar te abre para tu riqueza de sentimientos interior. Te
une con tu lado esencial sensible, receptivo y soñador, y te ayuda a
aceptarlo y a integrarlo en tu personalidad. Absorbe el miedo a los
sentimientos y tiene un efecto armonizador sobre el equilibrio
emocional.
En el
plano corporal apoya la purificación de las vías linfáticas
bloqueadas, y en las mujeres se encarga de mantener un equilibrio
hormonal adecuado.
Aromaterapia
Ylang-ylang:
Este refinado aceite que se extrae de las flores del árbol ylang-ylang
es uno de los afrodisiacos más conocidos. Tiene un efecto relajador
y al mismo tiempo te abre a sensaciones sensoriales más sutiles. Su
dulce aroma transmite un sentimiento de seguridad, desde el que
volverás a confiarte al flujo de tus sentimientos. Las emociones
estancadas o excitadas se arrastran y disuelven.
Sándalo:
El aceite de madera de sándalo se ha utilizado con frecuencia en
Oriente para aumentar las energías sexuales y elevar la unión con
una pareja amada hasta el plano de una experiencia espiritual.
Además, estimula la fantasía y despierta la alegría por la acción
creadora. Las vibraciones de la madera de sándalo producen la
integración de energías espirituales en todos los planos de nuestro
pensamiento, sentir y actuar.
Forma de yoga que
actúa primariamente sobre el segundo chakra
Yoga tántrico:
En el tantra toda la naturaleza se considera como un juego de las
fuerzas femeninas y masculinas, de Shakti y Shiva, que en una
perpetua danza creativa generan el mundo de las apariencias o
fenómenos.