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EL GRAN LIBRO DE LOS CHAKRAS

PURIFICAR Y ACTIVAR LOS CHAKRAS

SHALILA  SHARDOM Y BODO  J.  BAGINSKI 

 

Posibilidades para purificar y activar los chakras

            LA apertura de los chakras es un viaje hacia ti mismo, un viaje hacia la vida y un viaje hacia Dios. Es un método holístico de desplegar todos los potenciales depositados en ti como hombre.

Algunas de las posibilidades que se nos ofrecen las hemos llamado «terapias», lo que no debe entenderse en el sentido de que estas aplicaciones sólo pueden utilizarse en la práctica médica. La palabra «terapia» procede del griego «therapeua», y significa «prestar apoyo a alguien en su camino»: y en este sentido, por ejemplo, los aromas, los sonidos, los colores y las piedras preciosas pueden sernos acompañantes de gran ayuda en nuestro camino hacia la apertura y armonización de los chakras.

 

            Si los efectos positivos de la terapia por los chakras deben ser duraderos, deben ir emparejados con un proceso interno de maduración y crecimiento. Para conseguirlo, te rogamos que tengas en cuenta lo siguiente:

            1) Selecciona una o varias de las formas de terapia con chakras que hemos mostrado y que te resulte más evocadora, y practícala con la máxima regularidad posible. Selecciona tu propia medida. Sólo de esta forma es posible un desarrollo continuado.

            2) Si durante una terapia con chakras se desatan bloqueos en los chakras, es posible que vuelvas a revivir las experiencias o sentimientos que causaron los bloqueos. También pueden aparecer provisionalmente enfermedades crónicas manifestadas de forma aguda: de modo semejante a como ocurre la deseada reacción curativa en diferentes métodos de curación naturales.

            Deja que estas reacciones se produzcan solas sin intervenir y sin enjuiciarlas. No reprimas ni tu risa ni tus lágrimas. Todo cuanto experimentes en ellas es un aspecto necesario y valioso de la depuración natural de tus chakras. Tú mismo notarás cuándo uno de estos procesos de depuración es demasiado intenso para ti. En tal caso, deja que el tratamiento vaya remitiendo suavemente y permanece aún un rato sentado o tumbado, prestando tu más fervorosa atención a los procesos que se producen en tu cuerpo y tu alma: hasta que dejen de proyectar sus sombras sobre ti.

            3) Presta especial atención a la apertura y armonización del chakra cordial, que constituye el punto central del sistema de chakras, puesto que en él está el amor que te abre a la vida y a otras personas, un amor que es capaz de neutralizar todas las tensiones que podrían volver a cerrar tus chakras. Abriendo el chakra cordial puedes conseguir que también permanezcan abiertos los demás chakras y que su potencial pueda expresarse de la mejor forma posible.

            4) Estáte atento para integrar en tu vida diaria todas las experiencias que te aporta la paulatina apertura de los chakras. No rechaces nada; contempla todo con franqueza y amor. Sólo así podrás entender los mensajes y aprovecharlos para tu vida y tu desarrollo.

            Antes de pasar a tratar detalladamente cada una de las formas de terapia, nos gustaría avanzar algo fundamental para su comprensión: en el inicio de nuestra creación encontramos energía consciente, pura e ilimitada, una energía que aún no se ha manifestado, que es aún amorfa y sin atributos. Cuando esta forma de conciencia comienza a vibrar surgen estructuras energéticas que, con sus variaciones y transformaciones, provocan toda la multiplicidad de fenómenos de la creación. Cuanto más compactas sean las vibraciones de la energía consciente original, tanto más concreta y tangible será su expresión, hasta que finalmente surja de ella la denominada materia sólida.

            Un principio semejante lo conocemos a partir de la física cuántica. Ésta describe un campo unificado, un ámbito de mínima excitación de la materia que contiene en forma latente todos los estados excitados de la materia, en cuyo exterior se presentan como fenómenos y provocan el mundo visible.

            En el proceso de la manifestación de la energía consciente fundamental se desarrollan primero algunos patrones vibratorios fundamentales que atraviesan toda la creación en todos los planos.

            Sabemos que la luz blanca incolora se difracta en los siete colores del espectro, de cuyas combinaciones se obtiene toda la riqueza cromática de nuestro mundo. Los mismos patrones oscilatorios fundamentales que en el ámbito de la luz se manifiestan como colores determinados. Los encontramos en el mundo de los sonidos, en forma de sonidos determinados. También aquí existe una escala fundamental sobre la- que se apoya un número casi infinito de obras musicales. Lo mismo puede aplicarse al mundo abstracto de los números, al mundo de las formas y los movimientos (como se manifiesta, por ejemplo, en la danza), a los reinos vegetal y animal y al imperio de los aromas, los cristales y minerales, los metales, etc. En la astrología, los patrones de vibración fundamentales se expresan por los principios de los planetas y constelaciones concretas, y en el hombre los encontramos en forma de diferentes cualidades, ideas y sensaciones, así como en los funcionamientos de determinadas partes del cuerpo y órganos, que a su vez se corresponden con los chakras respectivos.

            A través de la ley de la resonancia oscilatoria es posible incorporar también los chakras. Cuando por medio de nuestros sentidos interiores o exteriores nos fusionamos con un determinado patrón de vibraciones, se estimula y activa la vibración del chakra correspondiente.

            Vamos a dar un ejemplo. Mediante la influencia de un tono cromático rosa suave se despierta en tu chakra cordial una sensación de suavidad y delicado amor. En el plano de las piedras preciosas, un cuarzo rosa provocaría una resonancia oscilatoria semejante, y en la música podría ser, por ejemplo, la suave melodía de un arpa o un violín. También un toque delicado y amoroso puede provocar en tu chakra cordial una vibración correspondiente y contribuir a abrirlo y activar su propia vibración. De esta forma, en todos los ámbitos de la creación encontrarás manifestaciones que se corresponden con el principio de la suavidad y del amor delicado y que lo despiertan en ti.

            En los capítulos que preceden hemos asignado a cada chakra sus experiencias naturales, colores, piedras preciosas, sonidos y aromas correspondientes, que pueden utilizarse para una terapia con chakras. Cuanto más clara, pura y natural sea la vibración del medio que utilices, tanto más efectiva será para activar la vibración de tu chakra en su forma pura y original y para neutralizar influjos negativos o una disfunción del chakra.

Experiencia natural

            La naturaleza ofrece una cantidad inmensa de posibilidades para actuar sobre los chakras, purificándolos, armonizándolos o activándolos. La belleza de sus paisajes, sus aguas, sus animales, sus flores y sus plantas, se une a las vibraciones de los tres chakras inferiores y potencia y favorece su funcionamiento original. En combinación con los tres chakras superiores, la belleza de nuestro planeta ayuda a manifestar y estabilizar las energías de estos chakras. El cielo, con sus cambiantes colores, luces y estrellas, ejerce un efecto ensanchador y elevador sobre los tres chakras inferiores, y ayuda en su funcionamiento original a los tres chakras superiores. En el chakra cordial, la belleza del cielo y la tierra se une con sus vibraciones específicas en el amor.

            Deja que las experiencias naturales actúen sobre ti en una actitud de silencio interior, de receptividad y de agradecimiento. Esto te abre y te hace sensible a todos los influjos curativos amplificadores y propicios para la vida.

            Concéntrate con toda cautela en el chakra correspondiente mientras te imaginas que a través de ese chakra acoges en ti la experiencia natural concreta. Deja que emerjan en ti todos los sentimientos y sensaciones: son expresión del efecto purificador y activador que la experiencia natural consciente ejerce sobre tu chakra

Terapia por el sonido

            El sonido son vibraciones que se hacen audibles. Si nuestro sentido del oído tuviera un mayor alcance y pudiera percibir todas las frecuencias con cualquier intensidad, oiríamos la música de las flores y las plantas, de las montañas y los valles, el cántico del cielo y de las estrellas, al igual que la sinfonía de nuestro propio cuerpo.

            Los conocimientos de la moderna ciencia confirman todo lo que los místicos y sabios de todas las culturas sabían y han utilizado para la armonización, curación y ampliación de la conciencia del hombre: toda la vida de la creación es sonido. El hombre y su mundo han surgido por sonidos y son mantenidos por ellos.

            La ciencia nos confirma que todas las partículas del universo, al igual que todas las fuerzas de radiación, todas las fuerzas naturales y cualquier información, reciben sus propiedades específicas por su estructura musical: por la frecuencia y el patrón, así como por los armónicos superiores de sus vibraciones específicas.

            Efectivamente, el universo, de los miles de millones de posibles vibraciones físicas, elige con una frecuencia abrumadora (relación de uno a un millón) las pocas que poseen carácter armónico, las proporciones de las series de armónicos, de las escalas mayores, y en más raros casos, de las escalas menores, de las escalas de música sacra, de los ragas indios, etcétera.

            Por ejemplo, los protones y neutrones del oxígeno vibran en una escala mayor; en el surgimiento de las plantas verdes vivas a partir de la luz y la materia se producen tritonos: cada flor y cada brizna de hierba canta de esta forma su propia canción, y todas estas canciones suenan conjuntamente armoniosas. Si no lo hicieran así, no prosperarían juntas, como efectivamente es el caso con algunas especies de plantas.

            Muchos de nuestros conocimientos actuales sobre las plantas debemos agradecerlos a la moderna espectroscopia fotoacústica. Por ejemplo, gracias a su ayuda se hizo audible la floración de un capullo de rosa: un estruendo semejante a un órgano que recuerda los sonidos de una tocata de Bach. Y la moderna radiotelescopía nos ha confirmado que también el cosmos está lleno de sonidos, que cada cuerpo celeste tiene su propio canto. Nuestra música es una imitación de esta música de la vida. En los servicios religiosos de muchos pueblos representa una repetición del acto de la creación. Es una energía importante para la vida que penetra todas las manifestaciones: una energía que tiene la fuerza suficiente para conservar y renovar la vida. Podemos aprovecharla para unirnos de nuevo con las fuerzas de la vida, que son eficaces en el núcleo más íntimo de todas las cosas, para devolver el equilibrio a nuestras energías y aportar un estado de armonía con la vida en todo el universo.

            No obstante, no toda la música es adecuada para este fin. Por propia experiencia, sabemos las diferentes sensaciones que desencadenan en nosotros los diferentes tipos de música. La música puede tener un efecto relajador y sedante; puede llevarnos a un estado de equilibrio y de armonía; puede ser vivificadora e inspiradora; o también ser superficial y trivial. Los sonidos inarmónicos pueden incluso provocar nerviosismo y agresividad, o una sensación de desconcierto o desanimo.

            El efecto de los diferentes tipos de música se hizo palpable intuitivamente en numerosas demostraciones efectuadas con especies animales y plantas seleccionadas. Por ejemplo, con música clásica, las gallinas ponen más huevos, y también las vacas dan más leche; por contra, con música de rock disminuye rápidamente la frecuencia de puesta de las gallinas, así como la producción de leche de las vacas. Las plantas que fueron rociadas durante un largo periodo de tiempo con música de rock se entristecían y crecían, creciendo en sentido opuesto al de los altavoces. Por el contrario, ante la música clásica reaccionaban con un crecimiento más rápido y daban más hojas y frutos que las plantas del grupo de control que no fueron expuestas a ningún tipo de música. Las plantas parecen preferir particularmente la música de Bach. Al oír estos acordes, algunas especies de plantas se inclinaron hasta formar un ángulo de 35  en dirección al altavoz. La música del sitar árabe parece ejercer una influencia extraordinariamente positiva. En este caso, el  ángulo de inclinación llegó hasta 60 grados, y las plantas situadas cerca del altavoz llegaron incluso a envolverlo, como si quisieran unirse con la fuente de esa música que propiciaba la vida. A la música folk y country las plantas parecen reaccionar de forma neutra: no mostraron ningún tipo de reacción que las diferenciara de las del grupo de control.

            Lo que se aplica a plantas y animales cabe aplicarlo también a los hombres. Si queremos activar y armonizar nuestros centros energéticos con ayuda de la música, debemos seleccionarla cuidadosamente.

            En los capítulos sobre cada uno de los chakras encontrarás suficiente información sobre el tipo de música que es adecuado para activar y armonizar cada uno de los centros energéticos. Echa una ojeada a tu colección de cintas y discos. Probablemente podrás encontrar en ella algo de música adecuada para los chakras: quizás incluso alguna por la que sientas predilección para un chakra determinado. Además de nuestras indicaciones, sigue tu intuición. Al comprar nuevas cintas o discos, deberías prestar atención a cual de los chakras corresponde cada música. Elabora tranquilamente unas notas sobre el tema. De esta forma siempre podrás recurrir rápidamente a la música correspondiente cuando quieras influir sobre un determinando centro energético. También puedes construirte tú mismo un viaje musical a lo largo de los siete chakras grabándote en una cinta trozos de tu música preferida para cada uno de los centros energéticos, con fragmentos de 3 a 5 minutos de duración. Haz que cada uno de los fragmentos musicales comience y termine suavemente. Comienza por la música para el centro radical y graba los fragmentos que correspondan a los diferentes chakras hasta el centro de la coronilla.

            Un viaje musical de este tipo por los chakras puedes encontrarlo en la cinta o disco compacto titulado Chakra Meditation *. Esta mezcla fue especialmente compuesta para la terapia y la meditación con chakras. La primera cara de esta cinta sirve de apoyo para el viaje fantástico, cuyo texto puedes consultar a partir de la página 215 de este libro. La otra cara sólo está ocupada con esta música de chakras. Se basa en el conocimiento de que cada centro energético tiene asignado un tono determinado de la escala y un modo determinado:

            Do profundo y Do mayor para el primer chakra;

            Re y Re mayor para el segundo chakra;

            Mi y Mi mayor para el tercer chakra;

            Fa y Fa mayor para el cuarto chakra;

            Sol y Sol mayor para el quinto chakra;

            La y La mayor para el sexto chakra;

            Si y Si mayor para el séptimo chakra.

            Además, en la composición de esta música se eligieron instrumentos, ritmos y cadencias individualmente adaptados a cada chakra para producir una activación y armonización óptima de los centros energéticos, y con ello de todo tu ser. Este viaje por el mundo de los sonidos puedes efectuarlo aisladamente o como apoyo y complemento a las restantes formas de terapia descritas en el presente libro.

            También es adecuado para este mismo fin la Spectrum-Suite, de Steven Halpern, que igualmente se compuso teniendo en cuenta los tonos y modos correspondientes a cada chakra Al igual que muchas otras composiciones musicales de estilo «Nueva Era», esta música es muy sencilla. Lo único que exige es lo que se denomina una audición pura, es decir, una audición liberada de todos los patrones racionales y sentimentales a que estábamos habituados hasta ahora.

            La obra más amplia que nosotros conozcamos de música chakra es el Chakra-Orgel*, publicada asimismo en la editorial Windpferd-Verlag. Está compuesta de siete juegos, cada uno de los cuales contiene unas instrucciones para la meditación con chakras, una cinta con música chakra (especialmente adaptada a cada uno de los centros energéticos) y una introducción  hablada  para la meditación;  además,  para cadachakra hay una mezcla especial de aromas y una piedra preciosa. Cada cinta tiene una duración de 60 minutos: 30 minutos de música de chakra y 30 minutos de música como introducción a la meditación.

            Para efectuar la terapia con música de chakras debes sentarte o tumbarte cómodamente de forma que puedas relajarte.

            Si estás sentado, ten en cuenta que la espalda debe estar recta, para que las energías puedan fluir sin obstáculos entre los diferentes centros energéticos.

            Ábrete a la música y deja que fluya dentro de ti. Deja que sus vibraciones modifiquen las vibraciones de tu cuerpo, de tu espíritu y de tu alma. Deja a un lado tus expectativas e ideas e introdúcete en su sonido, métete completamente en él. En la primera parte de la música dirige suavemente tu atención, sin efectuar ningún esfuerzo, hacia el centro radical, y «observa» lo que allí sucede. Permite todas las imágenes y sentimientos que la música desencadene en ti. Experimentarás cómo, a medida que asciendes de un chakra al siguiente, te vas encontrando cada vez más relajado, y al mismo tiempo te sientes más vivo y feliz. Tal vez sientas que los sonidos operan con una intensidad muy particular en determinados centros energéticos, o quizás percibas claramente los bloqueos en algún chakra. En tal caso, la siguiente vez puedes favorecer el flujo energético en ese chakra con algunos cristales de roca (ver el capitulo correspondiente a la terapia con piedras preciosas).

            Cuando la música haya dado su último acorde, disfruta durante un rato el silencio que se ha producido.- Es un silencio vivo que probablemente experimentes raras veces. Al igual que la luz incolora contiene todos los colores, este silencio contiene todos los sonidos del universo. En este maravilloso y pleno silencio tu alma está extraordinariamente despierta y dispuesta a captar el sonido divino que resuena a través de todos los fenómenos, y a las manifestaciones o revelaciones que esta «voz de Dios» te ofrece.

            Para finalizar, imagínate cómo el silencio parte desde el chakra coronal y fluye a todos los centros energéticos.

            Puedes repetir este baño purificador y vivificante de energía espiritual todas las mañanas y todas las tardes; o siempre que sientas necesidad; o, sencillamente, cuando quieras disfrutar.

            Si tienes algún fragmento de música que te guste especialmente porque te relaja, te tranquiliza, te transporta y te llena de alegría interior en mayor medida que los demás, también puedes utilizarlo, como es natural, como apoyo para cualquier otra forma de terapia.

            También nos gustarla recomendarte el baile. Una vez que has compuesto tú mismo un viaje musical a través de los chakras, baila a sus sones siempre que te sientas con ganas de hacerlo. Deja que sea tu cuerpo el que encuentre las formas de expresión adecuadas. Mediante esta danza, vibras al unísono con el juego en movimiento de la creación en todos los planos. Sus fuerzas pueden expresarse a través de tu cuerpo y fluir con más intensidad dentro de las acciones de la vida diaria. Naturalmente, también puedes bailar al son de la música de cada chakra concreto, si quieres unirte preferentemente con las fuerzas de este centro energético y expresarlas activamente

            Queremos presentarte sólo dos terapias más relacionadas con el sonido, o meditaciones con sonido, que también te serán muy eficaces. Aquí, el único instrumento es tu propia voz, de forma que las vibraciones te penetren por dentro y por fuera. Además, cada vez entonarás un solo tono para revitalizar cada uno de los chakras individualmente.

            Por la teoría de los armónicos sabemos que en cada tono están contenidos todos los demás, aunque nosotros normalmente no los percibimos conscientemente. Cuando vibra una cuerda (y también nuestras cuerdas vocales son como las cuerdas de un instrumento), no vibra sólo la cuerda entera es decir, el tono fundamental, sino que resuena también la mitad de la cuerda, es decir, la siguiente octava superior; y también resuenan los dos tercios de la cuerda, es decir, la quinta; y resuenan tres cuartos de la cuerda (la cuarta), y un quinto de la cuerda (la sexta mayor), y cuatro quintos de la cuerda (la tercera mayor), y cinco sextos de la cuerda (la tercera menor), etcétera. Esto significa que toda la escala resuena como serie de armónicos. En la India existen varios instrumentos, que destacan y acentúan de manera muy especial los armónicos, de forma que puedan ser percibidos conscientemente por el oído humano. Algo similar sucede en el canto armónico

            Para nosotros, el conocer los armónicos que resuenan involuntariamente significa que, con cada tono que entonamos para un determinado centro energético, también se producirá un efecto sobre todos los demás centros, de forma que cada vez, además de estimular un chakra individual, surgirá una armonía con todos los restantes centros energéticos.

            Ambas formas de la terapia por el sonido puedes efectuarlas sentado o de pie: si estás sentado, preferentemente en la posición de loto, o en la posición del sastre o del diamante (de rodillas, con el trasero apoyado sobre los talones).

            La primera de las formas de terapia por el sonido que queremos exponerte aprovecha los tonos de la escala que están asignados a los chakras, así como las vocales del alfabeto, teniendo en cuenta que en la India la «m¨ también se considera vocal. El efecto de las vocales puedes consultarlo en los capítulos dedicados a los chakras.

            Entona las vocales al espirar. Canta cada vocal tres veces con intensidad normal, dirigiendo tu atención al chakra correspondiente, y deja que el tono entre en resonancia en esa zona.

            Comienza con el chakra radical y canta las vocales en el siguiente orden:

            «u»  en  do  profundo para el primer chakra,

            «o»  cerrada en  re  para el segundo chakra,

            «o»  abierta en  mi  para el tercer chakra,

            «a»  en  fa  para el cuarto chakra,

            «e»  en  sol  para el quinto chakra

            «i»   en  la  para el sexto chakra.

            «m»  en  si  para el séptimo chakra.

            En las vocales del alfabeto está contenido todo el cosmos. Te conducen hacia el interior y hacia el exterior, hacia abajo y hacia arriba, y están coronadas por la «m¨ de la unidad perpetua.

            Puedes recorrer la escala entera una vez hacia abajo y una vez hacia arriba. Después, permanece un rato en silencio como se ha descrito, y deja que resuenen las experiencias.

            La última forma de terapia por el sonido: en lugar de las vocales utiliza los mantras radicales asignados a los chakras. Los mantras son sílabas meditativas que actúan a través de vibración. Expresan determinados aspectos de la unidad indivisa divina y unen a los meditantes con esta fuerza cósmica. Para la meditación con los chakras se utilizan los denominados mantras bija o mantras radicales. «Bija significa energía simiente, fuerza radical, la fuerza que hay detrás de toda manifestación material. En ellos se concentran en gran medida las manifestaciones especiales de la unidad suprema. Vamos a enumerar aquí una vez más los mantras bija que activan cada uno de los chakras.

                        LAM  para el primer chakra.

                        VAM  para el segundo chakra.

                        RAM  para el tercer chakra

                        YAM  para el cuarto chakra

                        HAM  para el quinto chakra.

                        KSHAM  para el sexto chakra.

                        OM  para el séptimo chakra.

            Que nosotros sepamos, no entra dentro de la doctrina tradicional entonar los mantras radicales en los tonos de la escala. Pensamos que deberías probar de qué forma te resulta más agradable y efectivo. También puedes recitar los mantras interiormente, sin sonido audible.

            Dado que las dos terapias por el sonido descritas en último lugar (o meditaciones por el sonido) requieren muy poco tiempo, puedes practicarlas con facilidad todos los días. Al hacerlo es mejor que, al igual que en todas las demás formas de terapia lleves puestas ropas lo más naturales posible, y que te rodees dé plantas naturales. Hemos descrito al principio de este capitulo como todas las cosas generan su propia música. Estas vibraciones repercuten sobre nosotros igual que las vibraciones de la música audible y de los ruidos perceptibles, si bien en una media menor. Generan en nosotros una resonancia que modifica nuestros propios patrones de vibración o que puede perturbar su funcionamiento armónico. Podemos suponer que todas las cosas crecidas y surgidas de forma natural provocan sonidos armónicos en consonancia entre sí y que nos ponen en sintonía con la gran sinfonía de la creación. Por contra, las sustancias y materiales creados artificialmente generarán casi siempre disonancias, comparables con a los ruidos, con frecuencia desagradables, que generan las máquinas creadas por el hombre Esto puede ser una razón por la que las personas sensibles no se sientan bien ni en el mundo del plástico ni con ropa sintética.

            Si practicas regularmente de la forma descrita una cualquiera de las terapias por el sonido, sentirás cómo te vas abriendo cada vez más a la música de la vida.

            Para finalizar este capítulo, quisiéramos decir unas palabras del músico sufí indio Hazrat Inayat Khan: «La experiencia de la armonía y de la unicidad puede hallarla un hombre en todas partes: en la belleza de la naturaleza, en los colores de las flores, en todo en cuanto ve, y en todo cuanto encuentra a su paso. En las horas de meditación y de soledad y en las horas en las que está inmerso en el mundo. Dondequiera que oiga música experimenta una alegría y armonía plenas. Al derribar los muros que le rodean experimenta la unicidad con lo absoluto. Este ser uno es una manifestación de la música de las esferas».

Cromoterapia

            Los colores son sonidos que se han hecho visibles, si bien vibran con frecuencias mucho más elevadas de las que puede percibir nuestro oído. Para su percepción, la naturaleza ha creado otro medio: el ojo. A través de su forma de vibración especifica (longitud de onda o frecuencia), los colores ejercen sobre nosotros una poderosa influencia, con independencia del hecho de que lo hagan conscientemente o no. Siempre estamos expuestos a influencias cromáticas: fenómeno que comienza con los grandiosos fenómenos de la naturaleza, el azul del mar y del cielo, el verde de los bosques y las praderas, el marrón del terruño recién arado, el amarillo de la arena del desierto, y hasta el cambiante juego de colores de la aurora y el crepúsculo. Pero también nuestro pequeño mundo individual está marcado y configurado cromáticamente: a través de nuestro vestido y nuestra ropa de cama, de los muebles y alfombras de nuestra vivienda y del puesto de trabajo; incluso el color de nuestros alimentos tiene sus repercusiones. En todas partes estamos expuestos a las vibraciones cromáticas, cuyo efecto se percibe consciente o inconscientemente.

            Utilizar los colores consciente y sensatamente, o aprovecharnos de su efecto, es algo que está a nuestro alcance, y que casi debería darse por hecho. Las diferentes vibraciones cromáticas influyen sobre nosotros en gran medida a través de los chakras. En los capítulos dedicados a cada uno de los chakras de este libro se describen los colores que están en estrecha relación con el chakra mencionado. Básicamente, son los colores espectrales de la difracción de un rayo de luz, de los que se asigna uno a cada chakra. Todos nosotros conocemos esta difracción de la luz, que se produce cada vez que un rayo de luz incide sobre un vidrio con un ángulo determinado, o también sobre un prisma fabricado especialmente para este fin.

 

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Un rayo de luz blanca se difracta cuando atraviesa un prisma, descomponiéndose en los siete colores del espectro, que se hacen visibles con sus frecuencias o longitudes de onda diferentes. Al mismo tiempo se representa su correspondencia con los chakras

En la naturaleza estos colores se hacen visibles cuando atraviesan una gota de lluvia o de rocío, y en el arco iris podemos contemplar este espectáculo en su forma más sublime. En él tenemos todos los colores espectrales en su forma más pura. Y cuando curamos con colores, éstos deberían ser también lo más puros posible.

            En la práctica terapéutica utilizamos con frecuencia una lámpara de cromoterapia especial, en la que colocamos planchas de cristal tintadas mediante las que irradiamos voluntariamente a los pacientes. Incluso esta simple medida revela ser muy eficaz. Mejor aún serla un radiador cromático especial, con el que podrían irradiarse de forma óptima y simultánea los siete chakras.

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            Hasta ahora no conocemos un aparato semejante, por lo que aquí hacemos un esbozo a título de sugerencia:
 

            Naturalmente, también puedes utilizar una lámpara de escritorio absolutamente normal con una lámina de papel de color situada delante (cuidado con el calentamiento: ¡peligro de incendio!), e irradiar con esa luz la zona de cada chakra por ejemplo, durante 5-10 minutos, o incluso el cuerpo entero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Una posibilidad altamente interesante de la cromoirradiación es la que ofrece desde hace algunos años el gemólogo Joachim Roller. Este investigador desarrolló un pequeño radiador puntual en cuya parte delantera se encuentran diferentes piedras preciosas, de forma que el rayo de luz, al estar focalizado en haz y atravesar la piedra preciosa, alcanza una cualidad vibratoria específica y óptima. Cada uno de los radiadores con piedra preciosa pueden ajustarse de tal forma que, por ejemplo, permiten adaptarlo individualmente a una persona sentada. El principio de esta aplicación especial se basa en el principio de los conocimientos ayurvédicos, de los que Joachim Roller se ocupó en sus dilatados años de estudios.

            Su consecuencia terapéutica, demostrada en varios simposios, habla por sí sola. Él oferta este irradiador de piedras preciosas como juego de elementos para trabajar con chakras, o también individualmente. No son baratos, pero, a pesar de ello, muy recomendables para la terapia de los chakras.

            Con todo, los conocimientos del especial efecto de la luz filtrada no son nuevos. Ya los antiguos egipcios, e incluso los griegos, utilizaban las vibraciones cromáticas de forma controlada y consciente para curar a los pacientes. Dependiendo de la dolencia del paciente, se colocaba a éste en una estancia con grandes ventanales que se cubrían con telas de colores, por ejemplo, azules, rojos o violetas. La luz incidente del sol alcanzaba una nueva cualidad vibratoria que repercutía positivamente en determinadas enfermedades, de forma tanto física como psíquica y anímica. Estamos seguros de que este método continúa siendo practicable hoy día. En nuestras iglesias encontramos a menudo grandes vidrieras que dan una nueva cualidad a la luz incidente. Suponemos que los antiguos arquitectos de las construcciones sagradas conocían este efecto, y que utilizaban los colores reflexivamente y con conocimiento del tema.

 

Irradiador de piedras preciosas.

 

            Es evidente que el color de nuestra ropa (también de nuestra ropa interior) ejerce una gran influencia sobre nuestro bienestar. Si quieres activar un chakra, lleva ropa del color idóneo para él en la zona correspondiente. También puedes ejercer una clara influencia sobre tu bienestar con el color de la lencería de cama. Por ejemplo, si te sientes permanentemente débil y falto de energía, podrías emplear papeles pintados rojos y cortinas rojas, y colocar un buen número de flores rojas a tu alrededor. También los alimentos, especias y bebidas rojos son adecuados para fortalecer un primer chakra débil. El zumo de remolacha, que ayuda en caso de anemia, tiene sentido también desde el punto de vista de la cromoterapia. A fin de cuentas, nuestra fantasía no tiene limites en la aplicación de la cromoterapia: siempre que tengamos en mente al mismo tiempo el esquema fundamental cromático de los chakras.

            Deberíamos pensar que toda la creación está estructurada según determinados principios cromáticos razonables. No es ninguna casualidad que nuestra sangre sea roja, es decir, que presente el mismo color que las ascuas de fuego o que un volcán. El color rojo siempre está relacionado con la energía y la actividad: da lo mismo que una rosa roja atraiga a un insecto para la polinización o que las luces de neón rojas de un bar animen a sus clientes a actividades sexuales; es siempre un único e igual principio el que se esconde tras ello. Conocemos el concepto de «barrio chino»*  para aquellos barrios de la ciudad en cuyos establecimientos se puede encontrar el amor a cambio de dinero. En el ámbito de la sexualidad, el color rojo expresa el instinto puramente físico. Por contra, el color naranja, al estar relacionado con el segundo chakra, invita más al placer de una sensualidad más refinada, que conduce a una alegría vital más profunda; invita a un erotismo en el que también desempeñan su papel los sentimientos del amor. A este respecto, nos parece interesante el hecho de que el color preferido de los adeptos de Bhagwan fuera durante muchos años  el  color  naranja.   Estos  pocos  ejemplos  nos  permitendarnos cuenta de que, al menos parcialmente, se conoce y  aprovecha el efecto de los colores. Y esto ocurre, sin embargo, sólo en unos pocos ámbitos de nuestra existencia. Una premisa óptima para un aprovechamiento tan sencillo como efectivo de las vibraciones cromáticas sólo se da cuando conocemos las correspondencias cromáticas de los siete chakras principales y las aprovechamos sensatamente a la luz de la doctrina de los chakras.

            ¿Quién intentaría continuar atizando un volcán? Pues en la vida esto sucede muy a menudo. Queremos darte un ejemplo extraído de nuestra propia vida. Un día vino a la consulta de Bodo una monja que se quejaba de determinados problemas en la zona dorsal inferior. Cuando se tumbó en la mesa de tratamiento, a Bodo le extrañó la ropa interior de color rojo chillón que llevaba, pues para esta religiosa resultaba casi imposible expresar libremente hacia fuera su sexualidad. Lo que se había producido era una masiva sobrecarga de energía en la zona terminal de la columna vertebral (primer chakra). De tal forma que el color de ropa interior que llevaba estaba contraindicado.

            Si esta mujer se hubiera expuesto, por ejemplo, a la acción de vibraciones cromáticas violetas, habría encontrado una ayuda para transformar «espiritualmente» su sobrecarga energética, y con el azul habría podido amortiguar ligeramente estas energías, o neutralizarlas.

            En este ejemplo nos damos cuenta claramente de cuál es el alcance de las vibraciones cromáticas; y como la imagen de una monja con ropa interior de color rojo chillón no es fácil de olvidar, te hemos contado esta experiencia, ya de por sí extraordinaria.

            Conociendo las relaciones que existen entre los colores y nuestros centros energéticos, podemos aplicar de forma consciente y dirigida las vibraciones cromáticas. Si, por ejemplo, queremos activar nuestro chakra cordial, lo mejor es que pongamos muchos acentos cromáticos en el rosa suave: podemos colocar flores rosas en la vivienda y en el puesto de trabajo, llevar ropas preferentemente de color rosa, o incluso llevar las tantas veces citadas «gafas rojas» a través de las cuales vemos efectivamente el mundo de color de rosa. También existen bombillas rosas, velas de color rosa o incluso aditivos para el baño del mismo color, y si nos preparamos un yogur o un pudín, ¿por qué no también rosa? Como joya, llevaríamos el cuarzo rosa, por ejemplo; y en la mesilla de noche, en el escritorio o en la cocina podríamos colocar algunas piedras preciosas de color rosa.

            Si quieres rodearte continuamente de este color delicado para el corazón, puedes colorear de rosa tu vivienda o incluso una habitación que elijas: con cortinas, alfombras, papeles pintados y tapicería puedes poner los contrapuntos cromáticos adecuados. -

            En nuestra cultura el rosa es el color preferido para los vestidos de las niñas recién nacidas, y en las mujeres adultas, el rosa es un color muy apreciado para la ropa intima. Evidentemente se considera una cualidad muy femenina desarrollar los refinados impulsos del amor en el chakra cordial. Aquí quisiéramos animar a los hombres a saltarse las convenciones y a que se rodeen también de impulsos cromáticos rosas si les parece indicado. Si no ves ninguna posibilidad de exponerte conscientemente a una vibración cromática predilecta, deberías decidirte por el blanco incoloro o por la luz blanca, pues, como ya se ha mencionado, la luz blanca pura (no luz de neón) contiene en sí todo el espectro cromático, y, por tanto, el color que eventualmente puedas usar. Llevando ropa de color blanco, o incluso exponiéndote a la radiación de la luz solar natural, estás aprovechando automáticamente todo el espectro cromático. Esta forma de aplicación ya era conocida entre los antiguos egipcios y los griegos: colocaban a sus enfermos al sol durante el día, o los envolvían en túnicas blancas.

            Un efecto opuesto es el que tiene el color negro, que posee la menor vibración cromática; por lo tanto, constituye la aplicación cromática menos favorable de todas las posibles. Llevar permanentemente ropa negra conduce a una sensible amortiguación de todas las funciones de los chakras, y quien sea «un carácter lábil» pronto lo notará, aun cuando esta ropa esté precisamente ahora de moda.       

Siempre que lleguemos a un conocimiento cualquiera, la elección (de actuar a favor o en contra de la naturaleza o de sus leyes) radica en nosotros. Somos libres: ¡Adoptemos nuestra propia decisión!

 

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