Las
mediciones efectuadas con un kinesiómetro especial han arrojado el
resultado de que en una prueba semejante se resiste de
aproximadamente una presión de 20 kilogramos, si el resultado de la
prueba es «fuerte»; en caso contrario, el brazo dejará de ofrecer
resistencia con aproximadamente 8 kilogramos de presión.
Naturalmente, hay que tener en cuenta la constitución física
individual de la persona sujeto de la prueba. No obstante, la
diferencia entre «fuerte» y «débil» será percibida claramente tanto
por la persona que efectúa la prueba como por el sujeto de la misma.
Otra
variante de esta prueba consiste en mantener presionados el pulgar
contra el dedo índice de la mano derecha, y con la mano izquierda
cubrir el chakra objeto de la prueba. Nuestro compañero en la prueba
intentará, cuando se dé la orden pertinente, separar los dedos que
mantenemos firmemente apretados uno contra otro. Si los dedos
ofrecen una gran resistencia, el chakra sometido a la prueba se
encuentra en buen estado- si, por el contrario, la resistencia es
reducida, el chakra objeto de la prueba está trastornado y necesita
terapia.
Sin
embargo, con mucha frecuencia hemos encontrado personas que efectúan
esta prueba consigo mismas. Para hacerlo presionan el dedo índice
contra el dedo pulgar de una mano, é intentan separarlos con el dedo
pulgar y el dedo índice de la otra. Al hacerlo se concentran
mentalmente en un chakra determinado. También aquí se muestra
claramente mediante la sensación de «debilidad» o «fortaleza», qué
chakra se encuentra trastornado. Si los dedos que se mantienen
presionados uno contra otro pueden ser soltados por la otra mano
(«débil»), el chakra objeto de la prueba está trastornado. Si los
dedos se mantienen firmemente unidos («fuerte»), el chakra está en
buen estado. Es cierto que para estas pruebas quinesiológicas
necesitamos un poco de práctica si queremos alcanzar resultados
seguros. Sin embargo, este método funciona excelentemente, y nos
sirve para reconocer bien en cuál de los chakras deberíamos trabajar
para armonizarlo.
5)
Vamos a denominar «visión interna» a otra posibilidad de la que
disponemos para enjuiciar nuestros chakras. Para muchas personas es
la forma más sencilla y rápida de entrar en contacto con su sistema
energético.
Para
ello nos adentramos durante algunos minutos en un estado meditativo
de silencio e intentamos formarnos una idea del estado de cada uno
de los chakras mediante nuestros «ojos interiores». Al hacerlo,
recorremos sistemática y lentamente los chakras, desde abajo hasta
arriba. Muchas personas pueden reconocer claramente el estado de sus
chakras basándose en los cambios cromáticos. (Las correspondencias
cromáticas respectivas las encontrarás en las descripciones de cada
uno de los chakras de este libro. Cualquier desviación que se
perciba debe entenderse como un síntoma). Otras personas tienden a
ver formas. Si éste es tu caso, fíjate en si son redondas y
presentan un equilibrio armónico, o si tienen invaginaciones o
muestran otro tipo de variaciones. Y a su vez hay otras personas que
reconocen el estado armónico o inarmónico de los chakras por su
tamaño y poder de irradiación. Con frecuencia se percibe una
combinación de estos diferentes elementos. Todas estas posibilidades
y criterios de valoración se basan, sin embargo, en una cierta
autoexperiencia, y necesitan ser entrenados a menudo, si queremos
llegar a resultados inequívocos y claros.
6)
Cada vez son más las personas capaces de palpar con las manos la
situación energética de los chakras. Para definir esto se utiliza
con frecuencia el concepto de «clarividencia táctil». Se siente una
cierta resistencia cuando se impacta con la envoltura energética de
tu propio cuerpo etérico, en las que se asientan los chakras, o con
la envoltura energética de otra persona. Esta resistencia se siente
de forma similar a lo que ocurre al moverse dentro del agua. Es
posible que puedas detectar ciertas rugosidades, agujeros o
excrecencias. Podemos practicarla acercando lentamente las manos a
nuestro propio cuerpo, al cuerpo de otra persona o incluso a
animales y plantas, y tratando de percibir sensorialmente los
cambios que se operan. También en este caso la experiencia nacida de
la propia aplicación frecuente de la técnica es imprescindible para
una adivinación clara. Seria recomendable un taller a este respecto.
7) El
camino más directo bien podríamos considerar que es «aurividencia»,
aun cuando solo un número relativamente pequeño de personas posea
este don. Mediante esta facultad el «vidente» tiene acceso directo a
las situaciones energéticas y procesos que se consuman en él mismo y
en las demás personas. Es posible conocer y valorar tanto las
referencias anímicopsíquicas como las intelectuales, o incluso las
corporales. Si cuentas con la bendición de estas facultades
mediales, es de gran importancia interpretar de forma correcta lo
observado y para ello se necesita mucho entrenamiento, experiencia y
don de observación. A este respecto también hay algo de bibliografía
y seminarios adecuados.
Si no
estás completamente seguro de si dispones o no de estas facultades,
puedes hacer las siguientes pruebas: siéntate en una estancia
completamente a oscuras, por ejemplo, en un sótano, una sauna o
incluso en un armario escobero, donde no penetre la más mínima luz.
(Bodo hizo sus primeros intentos en un búnker antinuclear.)
Permanece en él en silencio varios minutos. Como objetos para la
prueba, al principio son suficientes algunas puntas de cristal de
roca colocadas a cierta distancia o sostenidas en las manos. Si
estás en condiciones de percibir ciertas radiaciones energéticas
sutiles en las puntas de los cristales de roca, sobre todo cuando se
mueven con movimiento de vaivén, es un indicativo de una tendencia a
la clarividencia. No cedas a la primera, puesto que a veces esta
facultad debe entrenarse algo. Ante todo, este ejercicio debe
efectuarse totalmente libre de estrés. Si deseas detectar el cuerpo
energético alrededor de una persona, debe preferirse un fondo
predominantemente negro, ante el cual se sienta o permanezca de pie
la persona sujeto de la prueba. Desde algunos metros de distancia
mira en dirección a la persona, o mejor a través de ella, puesto que
allí es donde se encuentra la corona energética, el aura. Los
mejores resultados los obtendremos en un cierto estado meditativo.
Tómate tu tiempo para ello. Presumiblemente, en este ejercicio
detectarás primero el cuerpo etérico, que envuelve al cuerpo físico
como una envoltura energética radiante. Con algo de práctica podrás
distinguir también los colores y formas del cuerpo emocional. No
esperes ninguna imagen cromática fija ni rígida, puesto que las
energías no materiales están en continuo movimiento y tienen
cualidades de brillo intenso predominantemente traslúcidas.
Básicamente, puede decirse que los colores y formas armónicos en
esta imagen energética permiten concluir la existencia de una
persona armónica; las coloraciones poco nítidas y las formas poco
definidas apuntan a ámbitos problemáticos de esa persona.
Si
quieres intentar detectar tu propia aura, puedes colocarte frente a
un espejo de pared y efectuar los estudios correspondientes. A la
mayoría de las personas les resulta más fácil lograrlo mirando
primeramente la radiación energética de otra persona.
Además, existen gafas especiales para auras, que tienen vidrios de
color violeta oscuro con una envoltura que las hace herméticas y
opacas alrededor. Estas gafas deben calificarse como medios
auxiliares; no abren automáticamente a todos los usuarios el acceso
a los planos no materiales, pero nos pueden ayudar realmente a
ascender a ellos. Nosotros mismos hemos hecho muy buenas
experiencias con ellas, sobre todo al aire libre.
Cada
vez hay más personas- que están en condiciones de juzgar y evaluar
el cuerpo energético, y en particular el sistema de los chakras de
otras personas, incluso a grandes distancias, de varios cientos o
incluso miles de kilómetros. En general, esto se realiza a través de
una foto del consultante, o también mediante el teléfono. A muchos
puede que esta posibilidad le suene un tanto increíble, pero
nosotros mismos la hemos experimentado con frecuencia y hemos podido
observarla algunas veces.
Si te
causa problemas reconocer o comprender tales fenómenos
extraordinarios, piensa todo lo que es posible hoy, por ejemplo,
gracias a la radio y la televisión. También aquí las imágenes y los
sonidos son enviados y captados invisiblemente a través del éter en
forma de ondas. Casi todos nuestros desarrollos técnicos ya existían
anteriormente como fenómenos naturales, al igual que la transmisión
sin cables
Y,
como es natural, queda a tu libre albedrío el rechazar los métodos y
posibilidades que estimes difíciles para ti, ya que anteriormente
hemos mostrado toda una serie de posibilidades de análisis
diferentes referidos a los chakras.
8)
Otro camino para detectar el funcionamiento de los chakras de otra
persona es la capacidad medial de percibir en los chakras propios
exactamente lo que nuestro consultante experimenta y siente. Para
ello, el terapeuta primero entra en resonancia con el cuerpo
energético del paciente. Conocemos algunos terapeutas que trabajan
así y elaboran diagnósticos claros. Sin embargo, no pocos de ellos
se sienten mal después de la consulta, padeciendo el mismo síntoma
que el consultante. Opinamos que debería darse preferencia a otros
procedimientos.
9) En
algunos textos tradicionales asiáticos se mencionan diferentes
características de un fundamento dominante de chakras concretos. A
este respecto es particularmente interesante el análisis de nuestros
hábitos de sueño.
Cuando una persona vive, sobre todo, a través de su primer chakra,
en general tendrá unas necesidades de sueño bastante grandes,
comprendidas entre 10 y 12 horas, y preferirá dormir boca abajo. Las
personas que necesitan aproximadamente de 8 a 10 horas de sueño, y
preferentemente duermen en posición fetal, viven predominantemente a
través del segundo chakra Cuando la vida está configurada ante todo
por el tercer chakra se duerme preferentemente boca arriba, y las
necesidades naturales de sueño oscilan entre 7 y 8 horas. Un hombre
cuyo cuarto chakra está ampliamente desarrollado yace habitualmente
sobre el lado izquierdo, y necesita aproximadamente 5 o 6 horas de
sueño por noche. Si el quinto chakra está abierto y es el que marca
la pauta, sólo se duerme de 4 a 5 horas por noche, alternando entre
la posición lateral derecha o izquierda. Cuando en una persona el
sexto chakra está abierto, activo y es dominante, sólo pasará
aproximadamente 4 horas entre el sueño y la vigilia. El sueño
vigilante es un estado en el que la consciencia interior se mantiene
mientras el cuerpo duerme. Esta forma de descanso es la que cabe
esperar con un séptimo chakra abierto y dominante. El plenamente
iluminado, por lo tanto, no duerme en el sentido habitual del
término; en cualquier caso, si concede a su cuerpo una fase de
reposo.
De
forma que, a través de estas características, estamos en condiciones
de verificar el funcionamiento de nuestros chakras.
Junto
a las posibilidades que se han mostrado hay algunos otros medios de
ayuda técnicos procedentes del sector paracientífico. Entre éstos,
cabe mencionar el péndulo y la varita mágica, así como la fotografía
Kirlian, a los que recurren algunos terapeutas para efectuar el
análisis de los chakras. Entre las varitas mágicas, una de las más
idóneas es la denominada péndulo de zahorí, que también se denomina
«biotensor»*. Mediante este aparato puede conocerse con relativa
facilidad el estado de los chakras, al igual que con un péndulo: un
chakra estable se manifestará por los grandes círculos que produce
en el péndulo o la varita, y un chakra alterado, por círculos
menores o incluso porque el péndulo o la varita quedan en reposo.
Naturalmente, aquí también es necesario practicar un poco para poder
diferenciar claramente los resultados.
* Das
groBe Biotensor Praxis-Buch («El gran libro de la práctica con el
biotensor»), del profesor doctor Josef Oberbach, Editorial Verlag
Deutsche Bioplasma Forschung, Munich, 1983.
La
fotografía Kirlian es un procedimiento técnico especial que permite
obtener fotografías de las radiaciones energéticas, por ejemplo, de
nuestro cuerpo, y representarlas en colores. Recientemente se ha
desarrollado a partir de este método una posibilidad de diagnóstico
realmente interesante. Actualmente despierta gran interés el
diagnóstico de puntos terminales energéticos del curandero Peter
Mandel**. Entretanto, un gran número de médicos y curanderos trabaja
ya por medio de este método de diagnóstico bioenergético.
En
Japón se están utilizando ya sofisticados sistemas electrónicos para
llegar a los diagnósticos correspondientes en el ámbito de lo no
material. Pero dado que nosotros tenemos más confianza en nuestras
propias posibilidades interiores, solo mencionamos de pasada estos
medios auxiliares técnicos.