Llama Violeta

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EL GRAN LIBRO DE LOS CHAKRAS

EL MASAJE DE LAS  ZONAS REFLEJAS

SHALILA  SHARDOM Y BODO  J.  BAGINSKI 

 

El masaje de las zonas reflejas de los chakras

            MUCHOS de nosotros conocemos el hecho de que cada parte del cuerpo y cada órgano presenta sus correspondientes zonas reflejas. Las zonas reflejas más conocidas se encuentran en los pies, que reflejan en pequeñas zonas el organismo completo.

Las zonas reflejas se hallan en relación refleja muy estrecha con los órganos correspondientes, y cuando algún órgano está estresado o enfermo, esta circunstancia se detecta también en la zona refleja correspondiente de los pies (baste mencionar que existen sistemas similares de zonas reflejas en las manos, en el rostro, en las orejas, en los ojos, en la nariz, - en la cabeza y en la espalda).

 

 Sin embargo, el esquema de zonas reflejas de los pies no sólo es el sistema más conocido y más ampliamente extendido de todos los de su especie, sino que, además, es el más sencillo y el más claramente articulado.

            La reflexoterapia podal tradicional consiste en un masaje de presión puntual especial realizado en los pies. Hoy ya existe un gran número de publicaciones y representaciones esquemáticas, por lo que no vamos a incidir con más detalle en este punto.

            Por el contrario, para muchas personas interesadas es nuevo el hecho de que cada uno de los siete chakras posee su propia «zona de conexión» en los pies, y que gracias a ellas somos capaces de aplicar una terapia de máxima eficacia para todos los chakras del cuerpo.

            Nosotros mismos nos quedamos sorprendidísimos por esta sencilla y, sin embargo, altamente eficaz, posibilidad de armonizar los chakras mediante la reflexoterapia. Con unas pocas manipulaciones dirigidas pudimos conseguir un notable cambio de la situación energética de los chakras. También es posible realizar un autotratamiento, pero es más eficaz y, sobre todo, más agradable, el masaje efectuado por una segunda persona. En cualquier caso, lo ideal sería un tratamiento alternativo efectuado consecutivamente.

            Lo primero que nos faltaba era una técnica de masaje adaptada a los chakras, de modo que tuvimos que probar la eficacia de las diferentes técnicas en varios grupos de prueba. Nos fue muy útil el hecho de que Bodo dispone de más de diez años de experiencia en el tratamiento de zonas reflejas, además de estar familiarizado con casi todas las técnicas de masaje conocidas, gracias a su dilatada experiencia práctica.

            De acuerdo con las experiencias que hemos acumulado, el mayor efecto lo produce un masaje ligero y delicado efectuado con movimientos circulares sobre las zonas concretas de los chakras. Al contrario que en el caso de la conocida reflexoterapia, los lubricantes (por ejemplo, cremas suaves) sí están indicados.

            Comenzamos con la zona refleja para el primer chakra, siendo suficiente un masaje de 2-3 minutos en cada una de las zonas reflejas del mismo. Hemos de tener en cuenta que en la terapia de los chakras no se trabaja tanto «en lo material como en el ámbito energético. Por esta razón, tampoco es necesario realizar el mismo esfuerzo manual que se aplica habitualmente en la reflexoterapia. Sin embargo, en el tratamiento de zonas reflejas de los chakras también mantenemos un ligero contacto físico y ejercemos una suave presión. La posición inicial más favorable se consigue cuando el paciente extiende los pies enfrente del terapeuta, permaneciendo sentado cómodamente o, mejor aún, tumbado. El terapeuta se sienta junto a los pies de forma que pueda agarrarlos bien sin tener que esforzarse. Nosotros conseguimos los mejores resultados masajeando con una mano una zona correspondiente al chakra situada en el dorso del pie, y efectuando simultáneamente con la otra mano un suave masaje en círculos sobre la misma zona de la planta del pie. Puede trabajarse con uno, con dos o con tres dedos, según parezca lo más indicado en cada una de las zonas.

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            Sin embargo, no queremos que te sientas atado a un esquema de tratamiento rígido. Lo único importante es que el terapeuta pueda efectuar un suave masaje en los pies efectuando movimientos circulares durante 2-3 minutos sobre

 

 

 

 

 

 

 (Fig: La localización en los pies de las zonas reflejas de los chakras, y su relación con el cuerpo.)

cada una de las zonas reflejas de los chakras, y, si es posible, actuando simultáneamente sobre el dorso y la planta del pie. El chakra que se ha masajeado primero en el pie derecho se masajea también a continuación en el pie izquierdo, puesto que las zonas reflejas se extienden por los dos pies. De esta forma se trabajan consecutivamente las siete zonas reflejas correspondientes a los siete chakras. Los dedos deben aplicarse siempre de la forma más cómoda y adecuada para el terapeuta, que en todo momento se concentrará en el chakra que está tratando. En la medida en que sea posible, el paciente deberá adoptar un estado de «devoto reposo», o también puede vagar con la mente por el chakra que se está masajeando.

            En nuestros grupos experimentales constatamos una y otra vez que esta terapia tiene un efecto particularmente grande cuando masajeamos cada una de las zonas reflejas con un movimiento circular en el mismo sentido en que gira el chakra correspondiente: en el hombre, el primer chakra con giro hacia la derecha, el segundo hacia la izquierda, el tercero hacia la derecha, etc. Por el contrario, en la mujer el primer chakra con giro hacia la izquierda, el segundo hacia la derecha, el tercero hacia la izquierda, etc. (el sentido de giro de la energía dentro de los chakras lo hemos descrito con más detalle en él capitulo titulado «La misión y el funcionamiento de los chakras»). Evidentemente, así es como mejor se estimula y equilibra el flujo de energía natural. Bien durante del tratamiento, bien después del mismo, en algunos casos se producen determinadas reacciones que conocemos por muchas terapias naturales (por ejemplo, ligeros fenómenos de desintoxicación del cuerpo). No debemos valorar estos síntomas como nuevas enfermedades. A veces experimentaremos también una liberación de emociones, que pueden manifestarse por el llanto o la risa. Tampoco debemos reprimir estas reacciones, puesto que asimismo son la manifestación de una razonable autorregulación de nuestro organismo.

            Después del tratamiento de los chakras, el «paciente» debe permanecer un rato en silencio. Puede resultar muy interesante escuchar al cuerpo durante esta fase de reposo: ¿Se ha producido algún cambio? ¿Cómo me siento ahora? ¿Estoy equilibrado?

            De acuerdo con nuestra experiencia, esta forma de terapia debería efectuarse al principio cada dos días, siendo recomendable una serie mínima de siete sesiones. Naturalmente, el reflexomasaje de los chakras puede combinarse con cualquiera de los métodos expuestos en el presente libro, y muy particularmente con la gemoterapia, la cromoterapia, la aromaterapia y con los sonidos correspondientes. La reflexoterapia de los chakras también es muy efectiva y está perfectamente indicada para los niños y los bebés. Varios de los participantes en nuestros grupos de prueba calificaron esta terapia de «lúdica», y su profundo efecto sorprendió a todos ellos. Nuestra colega Marianne Uhl ha publicado un libro especial sobre este tema, titulado Chakra energiemassage*. Nos gustaría recomendar encarecidamente este libro, aun cuando disentimos de su exposición en algunos puntos. Para nosotros siempre ha sido muy importante la propia experiencia: la asunción irreflexiva de un método nunca nos ha satisfecho.

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Ejercicios corporales para liberar bloqueos energéticos

 

            LOS siguientes tres ejercicios de contracción, altamente eficaces para liberar las energías bloqueadas en los chakras, los aprendimos de Keith Shexwood, a quien expresamos aquí nuestro agradecimiento. Keith Shenvood imparte excelentes seminarios sobre perfeccionamiento, armonización y curación del hombre. En estos ejercicios tomó como referencia el antiguo saber de la tradición yogui de la India.

            La realización de los siguientes ejercicios tiene un efecto benefactor y equilibrador sobre todo nuestro organismo que se hace patente de inmediato. Lo mejor es tumbarse de cuerpo entero sobre el suelo o sentarse con la espalda lo más recta posible en la posición del loto o sobre los talones. Cerramos los ojos y nos dejamos deslizar a un estado completamente plácido. Nuestra respiración es tranquila y relajada. Algunos practicantes cuentan lentamente al revés; desde diez hasta uno, entrando con cada número en una relajación cada vez más profunda.

 

Ejercicio 1o  La contracción del centro radical

 

            Espiramos pausadamente y a continuación tratamos de contraer hacia dentro con la mayor fuerza posible la zona del abdomen inferior. Primero contraemos el músculo del ano y tiramos de él hacia dentro, como si quisiéramos reprimir la defecación. A continuación, contraemos los órganos tan intensamente como nos sea posible. Finalmente, tratamos de contraer hacia dentro, en dirección hacia la columna vertebral, la zona umbilical del abdomen inferior. Este último paso del ejercicio apoya las dos contracciones precedentes, puesto que se tira del recto y de los órganos sexuales hacia atrás y hacia arriba.

            Tenemos así un estado de máxima contracción del abdomen inferior; lo mantenemos durante algunos segundos, y después nos soltamos completamente, retornando a nuestra situación inicial relajada. Al cabo de algunos segundos repetimos las tres fases del ejercicio y mantenemos de nuevo la contracción de toda la cavidad pélvica durante varios segundos: luego soltamos y relajamos.

            El mismo ejercicio una tercera vez. Después disfrutamos unos minutos de reposo, permaneciendo con la consciencia en el lugar en que se ha practicado el ejercicio. Este ejercicio de contracción libera sobre todo los bloqueos del primer y del segundo chakra y estimula la energía Kundalini. Es normal y deseable una creciente sensación de energía o calor.

 

Ejercicio 2o  La contracción del diafragma

 

            (El diafragma es una placa músculo-tendinosa que delimita y separa la parte superior de la cavidad abdominal de la cavidad torácica.) Continuamos en nuestro estado relajado de paz y sosiego interiores. La respiración es pausada y regular. Al espirar, intentamos contraer hacia arriba nuestro diafragma de forma que se eleve en dirección a la cavidad torácica. Al hacerlo, los órganos del abdomen superior se ven simultáneamente comprimidos hacia atrás, en dirección a la columna vertebral. Intentamos mantener esta vigorosa contracción durante algunos segundos. A continuación relajamos unos segundos explayándonos completamente, y repetimos este ejercicio dos veces más. En la pausa que sigue seguimos dirigiendo nuestra atención al lugar donde hemos realizado el ejercicio. En general, experimentaremos un cosquilleo o vibración de intensidad diversa: algunas personas también sienten calor, o incluso una sensación de calor intenso. Esta reacción es desencadenada por la energetización del chakra del plexo solar: parte de la energía liberada asciende hasta el chakra cordial, que también se activa mediante este ejercicio. Se extiende en nosotros una sensación de profunda satisfacción interior. Permanecemos completamente relajados y somos testigos de lo sucedido.

            Al cabo de algunos minutos de profunda tranquilidad pasamos al siguiente ejercicio.

 

Ejercicio 3 o La contracción de la nuca

 

            En este ejercicio inspiramos a través de la nariz y, partiendo de nuestra situación de relajamiento, intentamos contraer o apretar simultáneamente hacia abajo la nuca y la barbilla, en dirección al cuerpo. Al hacerlo, tiramos de los hombros hacia arriba, de forma que el cuello se haga cada vez máis corto. Mantenemos esta tensión durante unos segundos concentrándonos en nuestra nuca. Después, nos volvemos a relajar completamente y dejamos todo suelto. A los pocos segundos repetimos este ejercicio y nos relajamos de nuevo. Lo mismo una tercera vez: tensar unos segundos y soltar.

            Este tercer ejercicio de contracción disuelve las energías estancadas en el chakra del cuello, purificando este importante canal que une la cabeza y el corazón. Cuando aquí se recupera el flujo energético libre de obstáculos, sentimos en la zona de la nuca y los hombros un fuerte «ardor», que va acompañado de un sentimiento de fortaleza interior, sinceridad y autoconfianza. Mediante este ejercicio se armonizan y equilibran las fuerzas del yin y del yang.

            Si realizas consecutivamente los tres ejercicios de contracción que hemos descrito, podrás constatar instantáneamente una clara mejoría de tu estado general. No obstante, te aconsejamos encarecidamente que no exageres este ejercicio. Realizarlo dos veces al día, por la mañana y por la tarde, es en principio más que suficiente.

            Quien disponga de alguna experiencia puede practicar los ejercicios de contracción, en el mismo orden indicado, varias veces consecutivas. Pero siempre prestando atención a su propio bienestar. Nunca debemos superar nuestros límites naturales internos, que nos indican claramente cuándo es suficiente.

            Para muchas personas, estos ejercicios se han convertido en un componente fijo de su vida; para nosotros, también, pues bastan unos minutos para realizarlos, y lo que conseguimos a cambio es sorprendente. Sin embargo, lo que nos hace avanzar no es conocer estos eficacísimos ejercicios, sino practicarlos a diario.

 

Transmisión de la energía vital universal

            EL espacio que nos rodea está lleno de prana, de energía vital universal. De modo que una consecuencia lógica sería aprovechar y utilizar directa y convenientemente estas fuerzas fundamentales, altamente eficaces del cosmos. En el capitulo dedicado a la respiración por los chakras, ya hemos indicado una posibilidad de hacerlo. Sin embargo, existen otros métodos muy interesantes y efectivos de utilizar estas energías cósmicas para disolver bloqueos y para conseguir un desarrollo integral. Uno de estos métodos se llama «Reiki» *.

            Este método terapéutico natural y de efectos integrales fue (re)descubierto aproximadamente a mediados del siglo XIX por el japonés doctor Mikao Usui, un monje cristiano que viajó por muchos países de Oriente y de Occidente.  Reiki» significa energía vital universal», y es una posibilidad terapéutica mediante la cual podemos transmitir directamente al hombre esta energía fundamental que es eficaz en todo el universo. En el Reiki, el terapeuta únicamente actúa  como una especie de catalizador o de canal de paso. La energía cósmica fluye a través de las manos del terapeuta hasta el interior del paciente, sin necesidad de que añada sus propias energías. En la actualidad, el Reiki es uno de los métodos terapéuticos naturales que más se está expandiendo. Hace algunos años publicamos sobre este tema el libro titulado Reiki - universale Lebensenergie zur ganzeitlichen Selbstheilung, Patientenbehandlung und Fernheilung von Korper, Geist und Seele («Reiki: energía vital universal» para la autocuración integral, el tratamiento de pacientes y la curación a distancia de cuerpo, espíritu y alma»), que ya ha sido traducido  a  varios  idiomas  y  se  ha  reeditado  varias  veces. 

Y el Reiki se está imponiendo con tanta fuerza porque es sencillísimo de practicar y, además, es altamente eficaz. Puedes aprender este método en dos cursillos de fin de semana. En uno de estos seminarios el maestro inculca directamente al alumno la facultad de canalizar la energía vital universal. Esto se consigue mediante la consagración o iniciación, en la que se abren los canales de sanación que existen en todas las personas, aun cuando en la mayoría se encuentren obstruidos.

            El Reiki es fácil de practicar incluso para los niños, después de ponerlos adecuadamente en situación, y se precisan muy pocos conocimientos especiales. Esta energía está dotada de una cierta «inteligencia propia»; es decir, que fluye automáticamente hacia donde es necesaria, y siempre en la dosis correcta.

            Desde su descubrimiento, el Reiki se ha practicado con éxito en todo el mundo en cientos de miles de casos; y lo han utilizado tanto legos como curanderos y médicos. En cuanto la energía Reiki fluye de tus manos tienes una posibilidad maravillosa de armonizar de forma duradera tus chakras o los de otra persona.

            Como los canales curativos por los que fluye la energía Reiki existen de forma natural en todas las personas, esta energía puede fluir en pequeña escala por cualquier persona que haya comenzado a abrirse a las energías superiores, pudiendo transmitirse a través de las manos. Si tienes la sensación de que tus manos transmiten en la imposición una cierta paz o relajación, aun cuando no hayan sido consagradas, no dejes de prestar atención a cuanto vamos a exponer a continuación.

            Lógicamente, la aplicación práctica del Reiki a los- chakras es muy sencilla: imponemos con toda suavidad nuestras manos sobre cada uno de los centros energéticos y dejamos que la energía Reiki afluya a ellos con su fuerza armonizadora y curativa.

            Cada uno de los siete chakras guarda una estrecha interrelación con otro chakra. Como la energía Reiki fluye simultáneamente por ambas manos, no sólo puedes proporcionar energía vital a los chakras, sino que al mismo tiempo puedes compensar los centros energéticos correspondientes, imponiendo una mano a cada uno de los dos chakras relacionados.

            Una imagen simbólica muy hermosa que transmite de forma muy gráfica la correspondencia entre los chakras es la del candelabro de siete brazos. Este objeto de culto judío, cuyo origen se remonta al Antiguo Testamento, tiene una profunda significación simbólica. En nuestra ilustración las llamas simbolizan los chakras.

 

 

 

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«Candelabro chakra»  de siete brazos

 

 

            Como podrás observar, la llama central (chakra del corazón) mantiene un estrecho contacto con las restantes llamas (chakras), adoptando una posición central. Por así decirlo, el chakra del corazón posee una función de intermediación central. Muchas tradiciones antiguas dedicaron una atención especial a este centro energético, y nosotros deberíamos incorporarlo a todas las terapias posibles. Sabemos de muchos practicantes de Reiki que, por la noche, se tumban en la cama y colocan ambas manos sobre el chakra del corazón, llegando incluso a dormirse en esta postura. Se trata de una aplicación del Reiki óptima para desarrollar las cualidades del corazón.

            Con ayuda de la ilustración, fácilmente podrás darte cuenta de los chakras que están estrechamente relacionados entre sí:

            El chakra radical con el chakra coronal.

            El chakra sacro con el chakra frontal.

            El chakra del plexo solar con el chakra del cuello.

            Para compensar los chakras, coloca simultáneamente tus manos sobre dos centros energéticos mutuamente relacionados: por ejemplo, una mano sobre el chakra radical y otra sobre el chakra coronal, o una mano sobre el chakra sacro y la otra sobre el chakra coronal, o, finalmente, una mano sobre el chakra del plexo solar y la otra sobre el chakra del cuello; también puedes, con ambas manos, hacer que la energía Reiki suba al chakra del corazón. Las manos deben dejarse sobre los chakras de tres a cinco minutos. Resulta curioso observar en silencio cómo se consuma el intercambio energético entre los chakras.

            También puede ser interesante explorar una vez qué chakras necesitan ser recargados con nueva energía vital cuando existan dolencias o enfermedades concretas. En los capítulos dedicados a los chakras hemos expuesto cuáles están relacionados con cada uno de los órganos. Por ejemplo, si nosotros o uno de nuestros pacientes tiene dolencias en el hígado, en la lista podemos ver que el hígado está energéticamente relacionado con el chakra del plexo solar. Consecuentemente, en caso de que exista una enfermedad hepática trataríamos el chakra del plexo solar, y simultáneamente podríamos dar Reiki al hígado con la otra mano. Otra posibilidad consiste en tratar el chakra que mantiene una estrecha interrelación con el centro energético afectado (ver el candelabro de siete brazos), y compensar ambos chakras con Reiki. Como ya habrás visto, el chakra del corazón, centro del sistema de chakras, está relacionado con todos los demás centros energéticos, por lo que también puede recomendarse efectuar la compensación con el chakra del corazón.

            No obstante, como estas sugerencias serán de interés sobre todo para los practicantes de Reiki, vamos a cerrar aquí el tema. A través de nuestras explicaciones puede que te hayas hecho una idea de la forma en que funciona el Reiki. Quisiéramos recomendar esta forma de terapia a todas las personas que están buscando un método sencillo y efectivo de lograr una salud integral y la armonía interior.

            Además, existen diferentes medios auxiliares, utilizados por algunos terapeutas, para aprovechar las energías cósmicas. En nuestro ámbito cultural, muchas personas prefieren confiarse a los aparatos técnicos en vez de a las posibilidades naturales que se nos ofrecen. La utilización de maquetas de pirámides y del acumulador de orgón han demostrado especialmente sus cualidades.

            Gracias a su forma, en las pirámides se concentran energías cósmicas; también son capaces de retransmitir esas energías, al igual que el Reiki. Las maquetas de pirámides de pequeño tamaño pueden colocarse sobre el cuerpo para dirigir las energías a determinadas zonas corporales. Para esta aplicación concreta se fabrican u ofertan en el mercado muchas maquetas diferentes de diversos materiales; todas ellas están construidas respetando la escala de la pirámide de Kéops de El Guiza, que tiene un ángulo de inclinación de 51 grados. Al utilizarlas, debes fijarte en que una de sus aristas se alinee exactamente con el eje norte-sur, pues sólo así podrá desplegar todo su efecto.

            Nosotros mismos hemos efectuado ensayos con pirámides de madera, hierro fundido, mármol, plata, cobre, cerámica, aluminio, cartón, plexiglás, vidrio, e incluso de piedras preciosas auténticas, y hemos utilizado maquetas de los más diversos tamaños. Simpatizamos particularmente bien con las pirámides talladas en cristal de roca, cuarzo rosa o amatista; puesto que en ellas se combina simultáneamente el efecto de la gemoterapia. Básicamente, estas pirámides se colocan sobre el cuerpo en el lugar sobre el que deben actuar, y se dejan reposar entre 5 y 10 minutos. Los chakras reaccionan muy positivamente a la energía concentrada en las pirámides. Al utilizarlas es muy provechoso que nuestra conciencia permanezca en el lugar donde se realiza el efecto.

            Un interesante descubrimiento reciente sobre la energía de las pirámides fue el que publicó el investigador Manfred Keppeler en su libro Die Gluckspyramide («La pirámide de la felicidad»). Tras tediosos estudios y cálculos, encontró que la escala de Kéops generalmente utilizada es la que ofrece condiciones óptimas para Egipto, pero no en nuestras latitudes. Basándose en ejemplos reproducibles, calculó el ángulo óptimo para las pirámides en los países europeos: el resultado fue una pirámide de mayor pendiente que la conocida de Kéops. En su maqueta de pirámide, el ángulo de inclinación era de 65 grados, que permitiría aumentar proporcionalmente el potencial energético.

            Tampoco vamos a exponer aquí exhaustivamente la utilización del acumulador de orgón, cuya aplicación podemos verla en numerosas consultas de medicina natural; pero, cuando menos, debemos mencionar esta posibilidad que se nos ofrece. Fue desarrollado por el psicoanalista e investigador Wilhelm Reich (1897-1957). En largos años de estudios trató de probar el «od» del barón de Reichenbach (1788-1869), o de darle una aplicación práctica. Exteriormente, el acumulador de orgón se asemeja mucho a un armario, pero sus paredes están formadas por un gran número de capas de diferentes materiales, superpuestas según unas instrucciones precisas. En esta caja se concentran las energías cósmicas, y pueden aprovecharse terapéuticamente. También aquí se produce una energetización de los chakras. Otro procedimiento consiste en cargar determinados portadores (por ejemplo, trocitos de algodón) en el acumulador de orgón, y después colocarlos sobre los chakras o pegarlos sobre ellos con esparadrapo. Este método produce un efecto asombrosamente bueno, como hemos podido comprobar múltiples veces mediante la prueba kinesiológica del brazo, que ya hemos descrito.

            Si alguno de los métodos descritos te atrae, pruébalo y déjate sorprender por su efecto.

Otro procedimiento consiste en cargar determinados portadores (por ejemplo, trocitos de algodón) en el acumulador de orgón, y después colocarlos sobre los chakras o pegarlos sobre ellos con esparadrapo. Este método produce un efecto asombrosamente bueno, como hemos podido comprobar múltiples veces mediante la prueba kinesiológica del brazo, que ya hemos descrito.

            Si alguno de los métodos descritos te atrae, pruébalo y déjate sorprender por su efecto.

 

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