Tan
pronto como a nuestros chakras afluyen frecuencias que son más
elevadas y más puras que las que corresponden a su estado actual,
comienzan a vibrar con mayor rapidez, y las frecuencias más lentas
de los bloqueos se van disolviendo progresivamente. Los centros
energéticos pueden absorber nuevas energías vitales y
retransmitirlas sin obstáculos a los cuerpos no materiales. Es como
si, a través de nuestro sistema energético, soplara una fresca
brisa. El prana que afluye carga el cuerpo etérico que, a su vez,
transmite la energía al cuerpo físico. También fluye hasta dentro
del cuerpo emocional y del cuerpo mental, donde también comienzan a
disolverse los bloqueos, puesto que sus vibraciones son más lentas
que las de la energía que fluye a su interior. Finalmente, el pulso
de la energía vital afecta a los nadis de todo el sistema
energético, y el cuerpo, el espíritu y el alma comienzan a vibrar de
forma más elevada, y a irradiar salud y alegría.
Cuando en este proceso de purificación y clarificación se liberan
las energías estancadas, sus contenidos aparecen una vez más en
nuestra conciencia. Con ello podemos vivir de nuevo las mismas
sensaciones que causaron el bloqueo: nuestras angustias, nuestra ira
y nuestro dolor. Las enfermedades corporales pueden aflorar por
última vez antes de ser totalmente limpiadas. Durante estos procesos
probablemente nos sintamos intranquilos, excitados o incluso muy
cansados. Tan pronto como las energías tienen el camino expedito,
retornan a nosotros una profunda alegría, serenidad y claridad.
Sin
embargo, muchas personas no tienen el valor de atravesar los
necesarios procesos de clarificación. A menudo, sencillamente, no
tienen conocimiento de ellos, y las experiencias que se presentan
las interpretan como un paso atrás en su evolución.
De
hecho, los bloqueos de nuestro sistema energético sólo se purifican
en la medida en que, desde nuestra evolución completa, estamos
dispuestos a mirar a la cara a la parte indeseada y reprimida de
nosotros mismos, y a redimirla mediante nuestro amor. Y con esto
llegamos a la segunda vía, que hemos mencionado al comienzo de este
capitulo. Esta vía debería acompañar permanentemente al primer
camino de la activación directa y de la purificación de los chakras,
pero al mismo tiempo es en si misma una posibilidad independiente de
armonizar nuestro sistema energético interno y liberarlo de
bloqueos.
Esta
vía es la actitud interior de la aceptación incondicional, que lleva
a una distensión completa. Distensión supone lo opuesto, el remedio
contra la tensión, contra la contracción, y contra el bloqueo.
Mientras rechacemos consciente o inconscientemente cualquier ámbito
de nosotros mismos, mientras nos enjuiciemos a nosotros mismos, y,
por ende, condenemos y rechacemos partes de nosotros mismos, se
mantendrá una tensión que impide la distensión completa y, por lo
tanto, la disolución de los bloqueos.
Todos
nos hemos encontrado más de una vez con personas que dicen que no
pueden relajarse. Esas personas necesitan permanentemente
distracción o actividad, incluso en su tiempo libre o en vacaciones,
y cuando alguna vez no hacen nada siempre queda el diálogo interior.
Tan pronto como alcanzan la paz externamente sienten una
intranquilidad interior. En estas personas el mecanismo de
autocuración es tan activo que los bloqueos comienzan a disolverse
de inmediato tan pronto como se instaura algo de tranquilidad en el
sistema energético. Sin embargo, como las personas afectadas no
comprenden este mecanismo, huyen una y otra vez a la actividad,
reprimiendo así el procesamiento y la depuración de las energías
bloqueadas.
Otras
personas se encapsulan en su cuerpo mental para eludir la
confrontación con los contenidos en su cuerpo emocional. Para estas
personas, todas las vivencias transcurren a través del
entendimiento. Analizan, interpretan y categorizan, pero nunca se
meten en una experiencia con todo su ser.
También a veces nos encontramos con personas que han intentado
forzar la apertura de los chakras practicando de forma
desproporcionada y sin ser guiados por nadie, por ejemplo,
determinados ejercicios de Kundalini yoga, y acaban inundados de los
contenidos inconscientes del chakra correspondiente. Del intento de
rechazar estos contenidos pueden surgir a veces bloqueos más
profundos. Tampoco es raro que suceda que alguien que ha iniciado un
camino espiritual solo active sus chakras superiores y mantenga
inconscientemente los bloqueos de los chakras inferiores, puesto que
no quiere identificarse con los contenidos que se liberan. Una
persona de éstas puede ser que tenga acceso a maravillosas vivencias
procedentes de los ámbitos de sus chakras superiores, y, sin
embargo, puede sentir profundamente en su interior una carencia o un
vacío. La alegría incondicional, el sentimiento de alegría vital
completa y de seguridad en la vida sólo pueden surgir si todos los
chakras están uniformemente abiertos y sus frecuencias vibran en el
plano más alto posible.
No
obstante, la actitud de aceptación incondicional exige mucha
honradez y valor. Honradez significa en este contexto la disposición
de vernos con todas nuestras debilidades y negatividad, y no tal
como nos gustaría vernos. Valor es la disposición de aceptar lo
observado. Es el valor de decir sí a todo sin excluir nada.
Hemos
asumido en nosotros los juicios de nuestros padres para asegurarnos
su amor Hemos reprimido determinadas emociones y deseos nuestros
para satisfacer las expectativas de la sociedad, de un grupo o de
una imagen de nosotros mismos. Abandonar esto significa orientarnos
interiormente y de forma absoluta hacia nosotros y perder el amor y
el reconocimiento de los demás. Pero es únicamente el acto del
rechazo, de la negación, el que permite que las energías nuestras
adopten manifestaciones negativas. Las emociones reprimidas solo se
convierten en «malas» porque las rechazamos, en lugar de afrontarlas
con amor y comprensión. Cuanto más violentamente sean rechazadas,
tanto «peores» y mortificantes serán, hasta que en algún momento las
liberemos de su cárcel mediante nuestro amor.
Detrás de todo estímulo sentimental está, en último término, el
ansia de reconquistar el estado original paradisíaco de la unidad.
Sin embargo, tan pronto como nos adaptamos a la visión predominante
del mundo y sólo aceptamos como real el plano externo de la realidad
que puede percibirse a través de nuestros sentidos físicos y de la
comprensión racional, este deseo de comunión, de unificación con la
vida, se convierte en una voluntad de poseer. Nuestra ansia de
poseer una persona, una posición, amor y reconocimiento y bienes
materiales, sin embargo, se ve decepcionada una y otra vez, o a la
larga no se satisface según lo esperado, puesto que tal satisfacción
solo puede alcanzarse mediante una unión interior.
Por
miedo a una nueva decepción reprimimos nuestras energías: nuestro
sistema energético se bloquea. Las energías que afluyen
posteriormente son distorsionadas por el bloqueo y se manifiestan
como emociones negativas, que a su vez tratamos, una vez más, de
reprimir y retener para no perder la simpatía de nuestros
congéneres.
Podemos interrumpir este círculo si dedicamos toda nuestra atención
a nuestras emociones. En ese mismo momento comienzan a
transformarse, pues, finalmente, reconocemos que son sencillamente
energías que han surgido del ansia de unidad, y que fueron
bloqueadas en su manifestación original. Ahora se convierten en una
fuerza que nos ayuda a continuar en el camino hacia la totalidad.
Existe una analogía sencilla que puede aclarar estas relaciones. Si
tienes miedo de una persona y la rehuyes, nunca la conocerás en todo
su ser al completo. Si, por el contrario, le dedicas tu atención y
le haces sentir tu incondicional amor, irá abriéndose a ti
paulatinamente. Conocerás que tras sus comportamientos negativos,
que tú has condenado, no hay otra cosa que el ansia de satisfacción
decepcionada. Tu comprensión le ayudará a recorrer el camino hacia
una satisfacción real. En esta analogía, a tus emociones le ocurren
lo mismo que a esa persona.
La
actitud escrita de la aceptación sin prejuicios se corresponde con
la postura de nuestro yo superior. Al asumirla conscientemente para
nosotros, nos abrimos al plano de vibraciones del guía interior que
hay en nosotros y le encomendamos la misión de guiarnos a una
existencia sana e integral completa.
Él yo
superior es esa parte del alma que nos une con la existencia divina.
Es ilimitado en el espacio y en el tiempo. Por ello tiene acceso en
todo momento al conocimiento integral que afecta tanto a la vida en
el universo como a nuestra vida personal. Si nos confiamos a su
guía, nos conducirá por la vía más recta y directa hacia la unidad
interior, y los bloqueos existentes en nuestro sistema energético se
disolverán de la forma más suave posible.
Si
comprendemos estas relaciones, podremos hacer que las formas de
terapia descritas en este libro tengan una efectividad óptima.
Admite siempre todas las experiencias que aparecen durante la
realización de una terapia, incluso (y más si cabe) cuando aparecen
en un momento desagradable o negativo; dedícales tu atención neutral
y tu amor y entrégales interiormente la fuerza curativa de tu yo
superior.
Existen formas de meditación que pueden ayudarte a practicar esta
actitud de la aceptación, a disolver bloqueos y a admitir las
energías autocurativas de tu yo superior. Una de estas técnicas de
meditación, que podemos recomendarte por experiencia propia, es la
meditación trascendental, también conocida por su abreviatura MT.
Aquí la conciencia es guiada sin ningún esfuerzo o concentración de
ningún tipo por la vía más directa hacia la experiencia del ser
puro. Este proceso se ve acompañado de una relajación creciente en
el que se disuelven por sí solas las energías bloqueadas. Los
pensamientos y emociones liberados no son rechazados, sino
sustituidos continuamente por la experiencia de la relajación y la
alegría crecientes. Con esta meditación tienes en tus manos un
instrumento maravilloso y altamente eficaz que, utilizado
correctamente, representa por si mismo una vía para activar tus
chakras de forma armónica, para purificar tu sistema energético de
todo bloqueo y para explorar todo tu potencial intelectual y
anímico. Sin embargo, esta forma de meditación sólo puede aprenderse
a través de un maestro cualificado.
También hay otras formas de meditación que pueden ayudarte en tu
camino. Ten solamente en cuenta que, en la meditación que elijas,
tus pensamientos y sentimientos no sean enjuiciados y rechazados,
sino integrados como parte del necesario proceso de depuración.
Incluso en las formas más eficaces y naturales de meditación puede
suceder que, debido al hábito, se cuele siempre algún juicio. Hasta
las experiencias que resultan de la disolución de los bloqueos a
menudo pueden reprimirse inconscientemente, puesto que se han
sentido como desagradables. Esto puede hacer perder la
imparcialidad, y la eficacia de la meditación se resentirá. Un
maestro con experiencia puede ayudarte a encontrar de nuevo la
experiencia original de la meditación.
Tan
pronto como hayas aprendido a amarte y a aceptarte enteramente, tal
como eres, irradiarás estas vibraciones a través de tu aura, y
atraerás las experiencias y vivencias correspondientes en el mundo
exterior. Esto significa que sólo entonces ganarás realmente el amor
y el reconocimiento de los demás, cuya pérdida tal vez habías temido
anteriormente. Comienzan a valorarte tal como eres en tu auténtica
esencia, y te admiran por tu auténtico valor de ser tú mismo. El
amor y la comunión auténticas sólo son posibles bajo esta premisa.
Queremos mencionar un último punto en relación con el tema de este
capitulo. En tu camino hacia una evolución integral puede haber
fases en las que tus chakras estén relativamente muy abiertos sin
que hayas disuelto por ello todos los bloqueos. Entonces eres muy
sensible a las energías que entran en el ámbito de tu aura, pero aún
no irradias tanta energía luminosa como para atraer solo energías
provechosas para poder neutralizar energías negativas en tu entorno.
Si
permaneces ahora en una atmósfera tensa en la que predominen las
vibraciones de insatisfacción, hostilidad o agresividad, tus chakras
pueden cargarse con energías negativas, o contraerse para protegerse
de esos influjos. En ambos casos la consecuencia es una
subalimentación de energía vital positiva.
Tan
pronto como los campos energéticos de dos personas se tocan o se
solapan se produce un intercambio inmediato y un influenciamiento
mutuo de las energías. Inconscientemente percibimos al otro de forma
energética, tanto si queremos como si no. Cuando una persona nos
resulta simpática o antipática espontáneamente, en gran parte se
debe a las vibraciones energéticas que experimentamos en su aura. Si
sentimos miedo, insatisfacción o ira, estas vibraciones no sólo
influyen en la imagen que tenemos de ella, sino también en nuestro
propio sistema energético. Cuando, sin razón aparente, te sientes
tenso o incómodo en presencia de una persona; e incluso tienes la
sensación de que todo se contrae dentro de ti, la razón está en la
irradiación de su aura. Si, por el contrario, en el aura de una
persona sientes alegría, amor y serenidad, en su presencia te
sentirás particularmente bien, aun cuando no intercambies palabra
alguna con ella. En un grupo de personas que se han reunido para un
fin determinado, el aura colectiva que surge puede ejercer un efecto
tan intenso que todos los miembros del grupo sean alcanzados por
ella. Baste pensar en el ambiente contagioso que se produce con
tanta frecuencia entre los espectadores de un partido de fútbol.
Por
otro lado, cuando un grupo se reúne para la devoción o la meditación
común, el individuo puede elevarse hasta planos de conciencia muy
superiores de los que corresponden a su estado normal de evolución.
También los lugares tienen su propia irradiación, puesto que la
materia puede almacenar vibraciones. Esto ocurre muy especialmente
en los espacios cerrados.
Creemos que al tratar con niños pequeños es particularmente
importante comprender estas relaciones. El sistema energético de
estos pequeños seres aún no es completamente sensible a todo tipo de
vibraciones energéticas. Reacciona de forma particularmente sensible
a todo pensamiento amoroso y a cualquier sentimiento de alegría,
pero también a las agresiones o las riñas y a la agresividad de su
entorno. Aquí la cercanía corporal a uno de los progenitores o a una
persona de referencia con quien esté familiarizado representa una
valiosa protección: por ejemplo, cuando el niño se expone a
vibraciones ajenas al salir de compras. EL aura del adulto actúa
como un parachoques que capta y absorbe las vibraciones. Por esta
razón, es mejor llevar a un niño de la mano que dejarlo en un
cochecito de bebé.
Nosotros los adultos también podemos contribuir mucho a que nuestros
propios chakras y los chakras de nuestros hijos permanezcan
distendidos y abiertos. Cuando nosotros atraemos fundamentalmente
aquellas vibraciones y situaciones que se corresponden con nuestra
propia radiación energética, también poseemos un cierto espacio de
actuación para configurar conscientemente nuestra vida en el aspecto
exterior. Por ejemplo, podemos participar en actividades en las que
se genere una atmósfera de alegría y amor, podemos visitar lugares
que irradien una energía positiva y elevadora, e incluso podemos
crear el encantamiento de un lugar semejante en nuestra propia casa.
Los colores estimulantes, las flores, los aromas y la música
relajante contribuyen mucho a conseguir una atmósfera armónica y
favorecedora de la vida. Al elegir el programa de televisión, las
conversaciones y las actividades que desarrollamos entre nuestras
cuatro paredes, podemos poner unos acentos determinados y crear una
atmósfera en la que el sistema energético de todas las personas que
se encuentran entre ellas se recuperen de las influencias negativas
y se relajen.
También en el plano interno puedes hacer algo para protegerte
especialmente de las influenciadas indeseadas provenientes del
entorno. Te recomendamos que pongas una especial atención en la
terapia para abrir el chakra del corazón, puesto que el amor que
irradia hacia afuera es capaz de neutralizar o de transformar todas
las vibraciones negativas. Aquí hay un desafío especial para
desarrollar tu amor conjuntamente con otras facultades.
Además, al desarrollar tu chakra del corazón irás conociendo y
valorando más cada vez los lados positivos de otras personas, y
automáticamente dejarás entrar en ti sólo esas vibraciones. Mediante
tu valoración, estas cualidades se potenciarán y activarán al mismo
tiempo en tu oponente. Así, cada encuentro puede convertirse en un
enriquecimiento para ambas partes.
Una
irradiación activa hacia el exterior representa en todos los casos
una buena protección. Tan pronto como hayas aprendido a aceptarte
como eres e irradies abiertamente tus energías, las vibraciones
negativas exteriores no podrán penetrar en la corona de rayos
surgida de ti. Aun cuando permanezcas interiormente relajado y
completamente sereno, las tensiones de la atmósfera no encontrarán
ningún eco en ti y no podrán asentarse en tu interior o influirte
negativamente.
Naturalmente, somos conscientes de que estas capacidades presuponen
una evolución realmente avanzada. Por eso queremos mencionarte
algunas posibilidades sencillas más con las que podrás protegerte de
las influencias indeseadas y mantener alejadas las energías
negativas.
Cuando quieras protegerte en una situación o intensificar tu propia
influencia, imagínate que introduces luz en tu cuerpo a través de tu
chakra coronal, y deja mentalmente que esa luz vuelva a irradiar
desde tu chakra del plexo solar, envolviendo a tu cuerpo en un mando
protector luminoso que disolverá todas las influencias oscuras.
También puedes imaginarte la radiación luminosa procedente del
chakra del plexo solar como si fuera una ducha o un foco o un
proyector que elimina a su paso todas las vibraciones negativas.
Otra
protección muy eficaz es la que ofrecen los aceites esenciales; que
deberías aplicar directamente sobre los chakras. Llenan tu aura de
una irradiación pura y neutralizan tensiones e influencias no
armónicas, que provienen del exterior hasta tu aura.*
Si
llevas contigo un cristal de roca, potenciará la calidad luminosa y
la fuerza de irradiación protectora de tu aura. Su efecto se
complementa muy bien con la influencia de los aceites esenciales.
También la ropa interior de seda supone una protección energética, y
es especialmente recomendable para los bebés y los niños pequeños.
Si alguna vez te tensas demasiado debido a un susto repentino, a un
choque o a un enfado, queremos recomendarte una posibilidad muy
eficaz que te permitirá eliminar de inmediato las energías
estancadas. Siéntate con las piernas ligeramente extendidas y
durante unos segundos tensa todos los músculos tanto como te sea
posible. Si estás solo, grita todo lo alto que quieras; en caso
contrario, limítate a expulsar el aire de tus pulmones con una
presión intensa. Repite este ejercicio hasta que te sientas mejor.
Sirve para disolver los bloqueos que han surgido porque tu sistema
energético no pudo procesar la repentina experiencia. Si te ha ido
bien, a continuación puedes estirarte intensamente, como haces
después de un profundo y reparador sueño. Resulta interesante que en
algunas personas el fenómeno de la tensión muscular aparece
espontáneamente en la meditación, y precisamente en aquellas
regiones del cuerpo en las que quieren disolverse bloqueos. Éste es
un claro signo de la utilidad y efectividad de este ejercicio.
* A
este respecto, ver también pág. ¿???? (N. del T.)
Cómo podemos
detectar los chakras que tenemos bloqueados
COMO
en este libro ofrecemos varias posibilidades de armonizar y
equilibrar tus chakras, naturalmente, primero tiene gran interés
saber si tus chakras están desequilibrados o bloqueados, y cuáles de
ellos lo están. Si no lo sabes, podrías armonizar todos los chakras
con las terapias posibles que se ofrecen, y nos gustaría
recomendarte mucho este método de tratamiento integral. Pero si, por
ejemplo, has detectado que hay dos chakras que son los que
preferentemente necesitan una terapia, puedes dedicarte
predominantemente a esos dos centros energéticos.
Además, en el conocimiento de los chakras disonantes se oculta una
gran oportunidad para el autoconocimiento, que puede abrirse
plenamente a quien esté interesado. Aquí se trata siempre, en primer
lugar, de nosotros mismos, y solo en segundo lugar de los demás, a
quienes, naturalmente, podremos contar nuestras experiencias. Sin
embargo, el objetivo no consiste en convertir a otros, sino en
conocerse y salvarse a sí mismo, para después poder conducir
amorosamente a los demás por el mismo camino del autoconocimiento.
Para
el diagnóstico de los chakras se nos ofrecen varias posibilidades
distintas. Conque utilices una de esas oportunidades te resultará
perfectamente suficiente para efectuar un autodiagnóstico o
diagnóstico ajeno efectivo del sistema de chakras.
1) En
este libro, al describir cada uno de los chakras, damos
características claras para su reconocimiento, en las que puedes
medir cuáles de tus chakras se encuentran disonantes, armonizados o
funcionando defectuosamente. Con ayuda de estos criterios,
cualquiera puede conocer sus zonas problemáticas rápidamente. Hemos
intentado exponer de forma muy clara, a veces incluso en forma
exagerada, las repercusiones que tiene una disfunción de los chakras,
para aclarar determinadas tendencias de forma rápida e inequívoca.
Al leer los textos correspondientes, deberías considerar también que
no todas las repercusiones descritas se aplican a cualquier persona.
Sin embargo, podría pasar que te sientas muy afectado con
determinados pasajes del texto o que sientas que no te afectan en
absoluto. No es ése nuestro objetivo. Sin embargo, queremos
conseguir que te reconozcas clara e inequívocamente, y que cuando
algunas de las descripciones sean acertadas en tu caso concreto, te
hagan sentirte involucrado. Te rogamos que no valores esto como un
reproche nuestro dirigido contra ti, pues no es nuestro objetivo
herirte, sino ayudarte a conseguir el conocimiento. Sin embargo, el
autoconocimiento no es siempre agradable; también alguna vez deben
iluminarse nuestros lados sombríos, puesto que sólo así pueden ser
liberados. De forma que esta vía para el conocimiento merecerá la
pena, sin lugar a dudas, puesto que al mismo tiempo pone en tus
manos toda un serie de posibilidades para el autotratamiento de los
chakras y la autoarmonización de los mismos.
2)
Otra posibilidad de analizar nuestro sistema de chakras consiste en
observar atentamente qué chakras reaccionan de forma llamativa en
situaciones de estrés o choque extraordinario. Podría ser que, en
determinadas situaciones vitales difíciles, siempre te asaltaran las
mismas dolencias: por ejemplo, Si el chakra radical se encuentra
hipofuncionando, en una fuerte situación de esfuerzo puedes tener la
sensación de «perder pie», e incluso puede darte diarrea. En caso de
hiperfunción del primer chakra, será fácil que te asalten la ira y
los arrebatos agresivos. Si en tu segundo chakra existe un
funcionamiento carencial, ante tensiones extraordinarias se produce
un bloqueo de los sentimientos; con una función exagerada, con toda
probabilidad romperás a llorar o reaccionarás con una emocionalidad
incontrolada. En caso de hipofunción en el tercer chakra, ante
grandes esfuerzos se instaurará un sentimiento de impotencia, una
sensación de incapacidad, o una incómoda sensación en el estómago o
un nerviosismo empedernido. Una sobrecarga en este chakra está
caracterizada por la excitabilidad nerviosa y por el intento de
controlar la situación mediante la hiperactividad .Si tienes la
sensación de que «el corazón se te para», hay que achacarlo a una
hipofunción del chakra coronal. Cuando ante el estrés te palpita el
corazón, es un indicativo de una disfunción generalizada del cuarto
chakra. En caso de hipofunción del chakra del cuello, se te hace un
nudo en la garganta, probablemente empezarás a tartamudear o la
cabeza te temblará por todas partes; en caso de una hiperfunción
disonante, tratarás de tomar la situación con firmeza mediante una
avalancha de palabras nada maduradas. Si en situaciones de estrés o
choque no puedes tener claras las ideas, significa una hipofunción
del chakra frontal y una sobrecarga se expresaría a menudo con
dolores de cabeza.
Tal
tipo de reacciones siempre se presentan solo en los puntos débiles
de nuestro sistema energético. Una observación interesante puede
abrirnos los ojos en estos casos.
3)
Ahora podemos seguir sirviéndonos del lenguaje corporal. Por primera
vez es posible determinar, por la forma externa y por las cualidades
externas del cuerpo de una persona, si alguna zona se encuentra
energéticamente en disonancia. A fin de cuentas, nuestro cuerpo es
una perfecta imagen especular de las estructuras energéticas no
materiales. Siempre que se produzcan anormalidades corporales, ya
sean espasmos, hinchazones, tensiones, debilidades o similares,
podemos asignarlas al chakra correspondiente en función del lugar
donde se producen. Todos nosotros conocemos las diferencias de las
apariencias corporales de las que nos podemos servir para formarnos
una clara imagen de la persona concreta; a menudo, espontáneamente y
sin reflexionar. Con frecuencia, esta imagen puede transferirse con
facilidad a los chakras. Así, encontramos personas que evidentemente
tienen toda su energía orientada hacia arriba, y que en la zona
inferior del cuerpo tienen características absolutamente débiles. En
otras se presenta exactamente lo contrario; e igualmente hay otras
que parecen estar compuestas únicamente por puntos débiles o por
puntos fuertes. Obsérvate a ti mismo alguna vez, conscientemente, en
el espejo o en fotografías. La voz es con frecuencia un importante
criterio para enjuiciar el estado del chakra del cuello. El libro
Conciencia corporal * es una muy buena exposición de estas
relaciones.
Si
además tienes en cuenta las debilidades orgánicas o incluso los
síntomas de enfermedad, tienes uno de los puntos de referencia más
transparente sobre cuál es la zona del sistema de chakras donde
existen deficiencias, para aplicar efectivamente la terapia. En los
capítulos dedicados de este libro a los chakras hemos relacionado
los órganos y partes del cuerpo que se corresponden con cada uno de
los chakras dentro del aparato «Correspondencias corporales».
Con
ayuda de esta relación puedes consultar sin ambigüedades qué chakra
se ve afectado con determinados trastornos orgánicos y necesita
curación. Esto te permitirá aplicar voluntariamente las medidas que
adoptes.
4)
Como cuarta posibilidad, quisiéramos poner en tu mano una prueba
especial con la que trabajan muchos terapeutas, además de un gran
número de legos. Para ella se necesitan, en general, dos personas,
colocadas frente a frente. Se trata de una prueba kinesiológica**,
que fue desarrollada en el curso del método Touch for Health («Tocar
para la salud»).
En la
práctica, procede de la siguiente forma: coloca la mano derecha
sobre un chakra y simultáneamente extiende lateralmente el brazo
izquierdo formando ángulo recto con el cuerpo. La otra persona que
hace la prueba contigo da la orden de «oponer resistencia», y
mientras tú intentas mantener tu brazo en la posición indicada, ella
intenta empujar el brazo hacia abajo, ejerciendo la presión
aproximadamente a la altura de la muñeca.

*
Körperbewußtsein («Conciencia corporal»), de Ken Dychtwald,
Editorial Synthesis-Verlag, Essen, 1981.
** Der Korper
Iugt nicht («El cuerpo no miente»), del doctor John Diamond,
Editorial Verlag fur angewandte Kinesiologie, Friburgo, 1983.