Correspondencias corporales:
Corazón, parte superior de la espalda con caja torácica y cavidad
torácica, zona inferior de los pulmones, sangre y sistema
circulatorio, piel
Glándula correspondiente:
Timo. El timo regula el crecimiento y controla el sistema linfático.
Además, tiene la misión de estimular y fortalecer el sistema
inmunitario.
Correspondencias astrológicas:
Leo/Sol:
Calor
sentimental, cordialidad, generosidad.
Libra/Venus:
Contacto, amor, aspiración a la armonía, complementación en el «tú».
Saturno:
Superación del ego individual, imprescindible para el amor
desinteresado.
Misión y
funcionamiento del cuarto chakra
El
cuarto chakra conforma el punto central del sistema de chakras. En
él se unen los tres centros inferiores físico-emocionales con los
tres centros superiores psíquico-espirituales. Su símbolo es el
hexágono, que representa muy intuitivamente cómo se penetran
recíprocamente las energías de los tres chakras superiores y de los
tres inferiores. El cuarto chakra tiene asignados el elemento aire y
el sentido del tacto. Esto señala la movilidad del corazón, el
movimiento hacia algo, el contacto, el dejarse tocar, el estar en
contacto con las cosas. Encontramos aquí la capacidad de enfatizar y
«sentir con», de compatibilizar estados de ánimo y entrar en
resonancia con vibraciones. Mediante este centro, también percibimos
la belleza de la naturaleza y la armonía de la música, del arte
gráfico y de la poesía. Aquí se transforman en sentimientos las
imágenes, las palabras y los sonidos.
La
misión del chakra cordial es la unión por el amor. Toda ansia de
contacto intimo, de unicidad, armonía y amor se manifiesta a través
del chakra cordial, incluso cuando nos salga al encuentro en su
forma «encantadas ??? de tristeza, dolor, angustia ante la
separación o pérdida del amor.
En su
forma purificada y completamente abierta, el chakra cordial es el
centro del amor verdadero e incondicional, un amor que sólo existe
por sí mismo, que no se puede tener o perder. En combinación con los
chakras superiores, este amor se convierte en Bhakti, en el amor
divino, y conduce al conocimiento de la presencia divina en toda la
creación, a la unicidad con el núcleo más intimo, con el corazón de
todas las cosas del universo. El camino del corazón hacia esta meta
pasa a través del «sí», pleno de amor y comprensión, hacia nosotros
mismos como premisa para el «sí» a los demás y a la vida.
Si a
través del tercer chakra y del conocimiento hemos aceptado que todas
las experiencias vitales, deseos y emociones tienen un sentido más
profundo, y a través suyo y la misión de aprendizaje asociada
queremos retornar a un orden más amplio, encontraremos en el cuarto
chakra una aceptación amorosa que emana del conocimiento del corazón
de que todos los sentimientos y todas las manifestaciones de la vida
han surgido originalmente de la añoranza de amor, de unión con la
vida y, por lo tanto, son en último término una manifestación del
amor.
Con
toda unión generamos separación y negatividad. El «sí» positivo y
lleno de amor genera, por contra, una vibración en la que no pueden
mantenerse y manifestarse las formas y los sentimientos negativos,
que se disuelven. Quizás ya hayas vivido alguna vez el hecho de que
un sentimiento intenso de tristeza, de ira o de desesperación se ha
neutralizado cuando has dedicado a ese sentimiento tu atención
amorosa, sin prejuicios e íntegra. Pruébalo alguna vez.
Cuando padecemos ante el sufrimiento o la enfermedad, podemos
observar que mediante una amorosa dedicación al órgano enfermo o a
la parte del cuerpo enferma podemos acelerar enormemente la sanación.
De
esta forma, mediante el chakra cordial disponemos de un gran
potencial de transformación y de curación: tanto para nosotros
mismos como para los demás. El amor hacia nosotros mismos, la
aceptación de nuestra esencia entera desde lo más profundo del
corazón, puede transformarnos y curarnos fundamentalmente. Y es una
premisa para un amor satisfactorio hacia las demás personas, para el
«sentir con», para el entendimiento y la honda alegría de vivir.
El
chakra cordial es un centro cuya fuerza irradia con particular
intensidad hacia el exterior. Un chakra cordial abierto tendrá un
efecto espontáneo curativo y transformador en otras personas (por
otra parte, en una actividad curativa aplicada conscientemente
también se involucra el chakra frontal).
El
chakra cordial irradia en los colores verde y rosa, y a veces
también en el oro. El verde es el color de la curación, al igual que
de la armonía y de la simpatía. Cuando un vidente del aura percibe
en el chakra cordial de una persona un verde claro y luminoso, es
para él un indicativo de una capacidad curativa muy marcada. Un aura
dorada, o con irisaciones rosas, indica una persona que vive en el
amor puro y plenamente entregado a lo divino.
Con
frecuencia, el chakra del corazón se denomina la puerta al alma,
puesto que no sólo se asientan en él nuestros más profundos y vivos
sentimientos de amor, sino que a través de este centro energético
también podemos entrar en contacto con la parte universal de nuestra
alma, con las chispas divinas que hay en nosotros. También desempeña
un papel decisivo en el refinamiento de la percepción, que va
emparejado con la apertura del chakra frontal, el denominado tercer
ojo, puesto que es la entrega la que nos hace sensibles a los
ámbitos más sutiles de la creación. Esto significa que,
paralelamente al desarrollo del chakra cordial, se desarrollan las
facultades superiores del chakra frontal.
Por
ello, muchas disciplinas espirituales, tanto de Oriente como de
Occidente, se han orientado específicamente a la apertura del chakra
cordial.
Funcionamiento
armónico
Cuando tu chakra
cordial está completamente abierto e interactúa armónicamente con
los además chakras, te conviertes en un canal del amor divino. Las
energías de tu corazón pueden transformar tu mundo y unir a las
personas de tu entorno, reconciliarlas y curarlas. Irradias un
calor, una cordialidad y una jovialidad naturales que abre los
corazones de tus congéneres, despierta confianza y obsequia alegría.
El compartir los sentimientos y la disposición a ayudar son para ti
algo sobrentendido.
Tus
sentimientos están libres de tumultos interiores y conflictos, de
dudas e incertidumbres. Amas por el amor en sí desde la alegría de
dar, sin esperar nada a cambio. Y te sientes a salvo y como en casa
en toda la creación. Con todo, en lo que haces «pones todo tu
corazón».
El
amor de tu corazón depura también tu percepción, de forma que
percibes también el juego cósmico de la separación y de la nueva
unión en todas las manifestaciones de cualquier plano de la
creación, juego cósmico que es portado y penetrado por el amor y la
armonía divinos. Tú mismo has experimentado que de la separación del
aspecto universal y divino de la vida y del sufrimiento resultante
de ello nace la añoranza de la reunificación con lo divino, y que
solo a través de esta separación previa puede experimentarse
consciente e íntegramente el amor a Dios y la alegría infinita que
hay en él.
Observas los acontecimientos del mundo desde esta sabiduría del
corazón, y observas tu vida bajo una nueva luz. El amor de tu
corazón secunda espontáneamente todas las aspiraciones que hacen
crecer el amor a Dios y a su creación Sabes que toda la vida de la
creación vive en tu corazón. Ya no contemplas la vida desde fuera
como algo separado de ti, sino como si fuera una parte de tu propia
vida.
El
sentimiento de vivacidad en ti es tan grande que sólo ahora sabes
realmente lo que significa «la vida» en su forma original no
falsificada: una expresión permanente del amor divino y de la
gloria.
Funcionamiento
inarmónico
Una
disfunción del chakra del corazón puede expresarse de varias formas:
por ejemplo, te gustaría dar, estar siempre para los demás sin tener
que estar en la fuente del amor. En secreto (quizás sin ser
consciente de ello o sin confesártelo a ti mismo) sigues esperando
recibir reconocimiento y confirmación a cambio de todo tu «amor», y
te decepcionas cuando tus esfuerzos no se ven suficientemente
recompensados.
O
bien te sientes poderoso y fuerte y cedes a otros tu fuerza, pero no
eres capaz de aceptar tú mismo el amor, de abrirte para recibir. Lo
tierno y suave te desconcierta. Tal vez te digas a ti mismo que no
necesitas del amor de los demás. Con frecuencia, esta postura va
pareja con un pecho «ufano», un indicativo del blindaje y del
rechazo interiores al dolor y los ataques.
Hipofunción
El
funcionamiento deficiente del chakra cordial te hace fácilmente
vulnerable y dependiente del amor y la simpatía de otros. Cuando
eres rechazado, te sientes profundamente afectado; ¿justamente
cuando por una vez tuviste el valor de abrirte? Entonces te retraes
de nuevo en tu caparazón, estás triste y deprimido. Es cierto que
querrías dar amor, pero por miedo a un nuevo rechazo no encuentras
la forma correcta de hacerlo, lo que te confirma una y otra vez en
tu incapacidad.
Posiblemente también intentas compensar tu falta de amor de una
manera particularmente amigable y frecuente, haciendo llegar tu
alegría de una forma bastante impersonal a todos por igual, sin
dejarte, sin embargo, introducir más profundamente en las personas.
Pero tan pronto se apela realmente a tu corazón, reaccionas
evasivamente por miedo a una posible herida.
Cuando tu chakra cordial está totalmente cerrado se manifiesta en la
sequedad y en el desinterés, que puede llegar hasta la «frialdad de
corazón». Para poder incluso sentir algo necesitas una fuerte
estimulación exterior. Estás descompensado y sufres depresiones.
Posibilidades de
purificación y activación del cuarto chakra
Experiencia
natural
Cualquier paseo silencioso por la naturaleza verde e intacta
armoniza todo nuestro ser a través del chakra cordial. Cualquier
flor nos transmite el mensaje del amor y de la alegría inocente y
deja que florezcan en nuestros corazones las mismas cualidades. Las
flores rojas son particularmente adecuadas para activar suavemente y
curar las energías del chakra cordial.
Un
cielo teñido de rosa con delicadas formaciones nubosas eleva y
ensancha el corazón. Déjate envolver y llevar por la belleza y
suavidad de colores y formas de esta imagen del cielo.
Terapia por el
sonido
Forma
musical:
Cualquier música clásica, música «Nueva Era» o música sacra, tanto
de la tradición oriental como de la occidental, que tiene un efecto
enaltecedor y hace que tu corazón baile junto con la vida y la
creación, despierta la fuerza del corazón del amor en tu chakra
cordial y tiene un efecto vivificador y armonizador sobre él.
También las danzas sagradas o meditativas, que en sus movimientos
manifiestan la armonía y la alegría de la creación.
Vocal:
El chakra cordial tiene asignada la vocal «a». Se utiliza en la
clave de fa de la escala. La «a» simboliza el descubrimiento súbito
del corazón, al igual que se manifiesta en nuestra exclamación
«¡ah!». Es el sonido más abierto de todos, que representa la máxima
plenitud posible en la manifestación de la voz humana. En la «a»
yace la aceptación sin prejuicios de todos los acontecimientos,
aceptación de la que nace el amor. Es también la vocal que con más
frecuencia utilizan los bebés, cuyo intelecto no puede distinguir
entre el «bien» y el «mal», cuando «comentan» sus vivencias.
Mantra:
YAM
Cromoterapia
Verde: El color de las praderas y los bosques de nuestro planeta
proporciona armonía y empatía, nos da un ánimo conciliador, nos hace
sentir simpatía y nos transmite un sentimiento de paz. También tiene
un efecto regenerador sobre el cuerpo, el espíritu y el alma, y
aporta nuevas energías.
Rosa:
Las suaves y delicadas vibraciones del rosa disuelven los espasmos
del corazón. Despiertan sentimientos de amor y ternura y
proporcionan un sentimiento infantil de felicidad. Además, estimulan
la actividad creadora.
Gemoterapia
Cuarzo rosa:
La delicada y rosácea luz del cuarzo rosa favorece la suavidad, la
ternura y el amor. Envuelve tu alma en una vibración amorosa en la
que pueden sanar las heridas del corazón originadas por la dureza,
la brutalidad o la falta de atención, y puede abrir tu alma cada vez
más al amor y darle más amor.
El
cuarzo rosa te enseña a aceptarte y a amarte a ti mismo, abre tu
corazón para la manifestación del amor y de la dulzura que hay en
ti, en otras personas y en la creación. También te hace sensible a
la belleza de la música, la poesía, la pintura y otras artes, y
estimula tu fantasía y tu capacidad de expresión creativa.
Turmalina: La turmalina rosa-roja te saca de las estructuras
sentimentales indolentes; abre y ensancha tu corazón. También abre
tu conciencia al aspecto alegre y jovial del amor. Te une con la
manifestación femenina del amor divino, que se expresa en la belleza
de la creación, en la jovialidad despreocupada, en la danza
espiritual y en el juego. De esta forma integra las diferentes
manifestaciones del amor mundano y divino.
También es particularmente idónea para el chakra cordial la
turmalina rosa con un reborde verde, que con frecuencia se obtiene
cortada en discos (turmalina de sandía). Aquí, las cualidades de la
turmalina rosa-roja se encuentran insertas en la vibración curativa
y armonizadora del verde.
Kunzita:
En la kunzita se unen el delicado rosa del amor superior y el
violeta del chakra coronal, que apoya la unificación con lo divino.
La
kunzita abre tu chakra cordial al amor divino. Te ayuda a hacer
crecer el amor de tu corazón hacia el altruismo y la percepción.
Para ello te proporciona orientación y te lleva de vuelta siempre
por este camino.
Esmeralda:
La esmeralda es el amor del universo, puesto que intensifica y
profundiza el amor en todos los planos. Da paz y armonía y te pone
en concordancia con las fuerzas de la naturaleza. También te desafía
a hacerte igual a su luz radiante y te muestra las áreas en las que
aún no sucede así.
La
esmeralda atrae energías curativas del cosmos en dirección a la
Tierra. Regenera, rejuvenece, refresca y tranquiliza.
Jade:
La suave luz verde del jade proporciona paz, armonía, sabiduría de
corazón, justicia y modestia. El jade relaja y serena el corazón, te
hace descubrir y vivir la belleza de todo lo creado, fomentando así
tu estima y amor por la creación. El jade ayuda ante la
intranquilidad y el desconcierto, y propicia la conciliación de un
sueño apacible y sueños agradables.
Aromaterapia
Esencia de rosas:
No hay ningún otro aroma que tenga un efecto armonizador tan fuerte
sobre todo nuestro ser como la preciada esencia de rosas. Sus
delicadas y amorosas vibraciones mitigan y curan las heridas de
nuestro corazón. Despiertan la percepción por la manifestación del
amor, la belleza y la armonía en toda la creación. Reinstaura en el
corazón una profunda alegría y la disposición para la entrega. La
esencia de rosas provoca también una estimulación y un refinamiento
de las alegrías sensoriales, propiciando al mismo tiempo su
transformación para el amor suprapersonal.