Maestro Jesús: Me he
comunicado especialmente para intentar corregir algunas versiones sobre mi encarnación en Galilea. Visualizo
siglos atrás a mi amado discípulo Juan Zebedeo, cuyo nombre
espiritual es Johnakan Ur-el, que ahora está encarnado en este
receptáculo. Lo veo en Patmos, isla de Grecia, guardando
manuscritos de la comunidad
esenia. Son manuscritos que nunca fueron encontrados y traen tanta
información como los rollos del mar Muerto. Esos manuscritos son
genuinos, revelan que estuve viviendo casi dos años con los esenios. El
que era mi primo nunca fue mi maestro, como dicen algunos
escritos de esta época. Simplemente fue mi precursor, aunque no
estábamos de acuerdo en algunas cosas, pues él tenía la costumbre de
aislarse y yo le comentaba que la verdadera vocación de servicio
cuando uno está encarnado no es aislarse, sino brindarse.
Me dolía ver la necedad y la obstinación de dos de los "maestros
de justicia", el que desencarnó al poco tiempo que llegué a la comunidad
y el que lo siguió.
Daban más importancia a la penitencia que al Servicio.
Les decía: - "Esa no es la manera de servir al Padre" - Y me
respondían - "Déjanos seguir con nuestro camino, porque muy
pronto llegará el fin de este mundo".
Les replicaba: - “No, estáis equivocados, aún no es el momento”.
Porque cuando se decía: “No pasará de esta generación”, se pensaba
que se hablaba de un término de 70 años y no era así. Se aludía a
la generación zodiacal, que es de aproximadamente 2.160 años.
Actualmente, el paso a una Nueva Era tiene que traer cambios
que van a afectar a todos los seres encarnados en este
planeta. No estoy hablando de catástrofes planetarias, sino de
cambios de conciencia. Desconfiad de aquellos que les den mensajes
alarmantes. Los seres humanos necesitan palabras de aliento, para
incentivarse en el amor.
Lamentablemente, el ser humano vive condicionado por la sociedad en la que vive. La gente busca salir de distintos apuros, pero no
busca la Luz. Y aquellos que van a lugares espirituales, lo
hacen para su propio beneficio, para obtener ayuda y no para
Elevarse. Buscan calmar sus necesidades y no se fijan en el prójimo.
Interlocutor: Lo que
sucede, Maestro, es que hay mucho dolor en este mundo...
Maestro Jesús: El
dolor es siempre aprendizaje... sabemos que hay
discusiones a nivel familiar que traen
sufrimiento, pero las peleas se producen por el Ego que tienen las
partes. También hay conflictos a nivel laboral, en las comunidades
políticas y en los grupos religiosos.
Y tendría que ser al revés. Tendría que haber
apoyo, altruísmo y una gran vocación de Servicio.
Interlocutor: ¿La
religión puede ayudar a la Salvación espiritual?
Maestro Jesús: Todas
las sendas que conducen al Padre son caminos
de Salvación, pero lo importante es la
Iluminación y no la doctrina. Quiero darles un mensaje de quien fuera
mi madre cuando yo estaba encarnado en Galilea. María dijo: "Hay
muchas falencias en las enseñanzas espirituales que se
brindan, porque crean el temor en aquellos que buscan el camino
del Señor". Y yo agrego: - Hoy siguen cometiendo
exactamente los mismos errores. Están errando el Camino de la Fe,
dando mensajes equivocados. Han cortados palabras mías de ese libro
tan hermoso que es la Biblia.
Interlocutor: ¿Por no
entenderlo?
Maestro Jesús: No. Han
cercenado palabras donde hablaba sobre la
reencarnación. Las interpretaciones
correctas fueron suprimidas durante un concilio ecuménico celebrado
en Constantinopla en el 553, llamado Concilio de Nicea. Yo
había enseñado que cada ser
humano es responsable de su destino, pero en ese año se votó
la supresión de esas enseñanzas, con el propósito de consolidar el
control de la Iglesia, que deseaba ser la única autoridad en el
tema concerniente al destino del hombre. El entonces concordato
Iglesia-Estado, asustados éstos al ver que una doctrina que hace a
los individuos responsables de su propia salvación espiritual pueda
enfrentarse a su autoridad, acuñaron
semejante prohibición. De cierto os digo que, a aquellos que decían
representarme, no les convenía que el pueblo supiera que no precisaba
dogmas ni rituales para alcanzar el Reino de mi Padre. A esos
dirigentes no les interesaba que la gente supiera del karma y de
la ley de causa y efecto. Sacaron las palabras de la Biblia
donde hablaba de la reencarnación y de que la conducta equivocada podía
generar cada vez responsabilidades más grandes en el espíritu
encarnado. Cortaron los párrafos donde explicaba que, para llegar al
Padre, solo bastaba con un comportamiento altruísta. Nadie tenía
entonces necesidad de un Salvador que los condujese como un
rebaño. Obviamente, la cúpula religiosa del siglo VI necesitaba el
azote de la resurrección de los muertos para forzar la dependencia de
las masas. Esa doctrina fue reforzada con promesas de gloria eterna
a los que se sometiesen y fuego eterno en un infierno a aquellos
que se rebelasen. Se manipuló el sentimiento de culpabilidad y se
domesticó la conciencia, induciendo a delegar el poder personal a la
propia curia, que se había unido con el emperador Justiniano
I y, entre ellos,
tejieron la más grande conspiración contra el camino espiritual,
decretando una supuesta resurrección de la carne y una posterior
ascensión a los cielos. ¡Como si se pudiera ir al mundo espiritual con
un cuerpo físico! La verdadera resurrección es la resurrección a la
Luz. Eso es lo que no entienden. Mi Padre, que es el Supremo Hacedor,
tiene planes para este planeta. La Tierra es un planeta elegido. La
equivocación de muchos centros
espirituales es pensar que este planeta es un planeta de castigo,
un planeta del error. En este planeta venimos a aprender.
Porque yo mismo he pasado pruebas, estando cuarenta días aislado
en el desierto, comiendo raíces... He recibido tentaciones de la
carne, he recibido tentaciones terribles de mi ego. Hubo entidades
oscuras que me tentaron.
Tentaron a mi propio egoísmo que taladraba mi mente. Era mi propio
egoísmo que me decía: - “Tienes el poder del Padre... ¿Por qué no lo
usas?; si tú puedes someter... ¿por qué no sometes?”. No tengo ningún
reparo en decirlo, porque el Padre lo sabe. He sido
tentado muchas veces. La última fue cuando estaba en el Huerto de
Getsemaní, donde le dije al Padre: “Hágase tu Voluntad y no la mía”. Y
logré salir airoso de la postrer prueba.
Interlocutor: ¿Cómo se
comunica el Padre con ustedes?
Maestro Jesús: El
Padre no se comunica con palabras. El Padre se
comunica con ideas, buscando “despertar” la
conciencia de cada uno de sus hijos, tanto en el plano físico
como en los distintos planos espirituales. Sepan que cada
vibración en su nivel no puede comunicar con las vibraciones más
sutiles. Así como ustedes, en el primer nivel, tienen que usar
receptáculos para comunicarse con entidades de niveles de vibración
más alta los del segundo nivel no pueden comunicarse con los del
tercero, ni los del tercero con el cuarto, y así sucesivamente. No
quiero dejar pasar por alto un tema muy importante. Es necesario que
sepan que hubo otras comunidades cristianas en los siglos I, II y III
que fueron combatidas y luego exterminadas, independientes de los
gnósticos. Hubo otras comunidades que estaban muy elevadas y
siguieron avanzando como comunidades secretas. Quizás haya personas
que no estén de acuerdo con algún camino espiritual. De cierto os
digo, que todos los caminos que llevan al Padre son buenos pero,
en algunos casos, la falla está en los Maestros que enseñan
dicho sendero, pues no les importa alabar al Padre, sino ser alabados
ellos. Siempre el que triunfa para mal es el ego, el querer
sobresalir. Hago hincapié en esto porque es importante la
humildad. Con humildad nunca puede haber ira. Con humildad nunca puede
haber pérdida de control.