Como
el canto suave de los alegres pajarillos, como la refrescante brisa
en las playas del mar, como el matutino rocío de las frescas
mañanas, así llego a ustedes para plasmar en su ser, el beso puro de
mi amor infinito, porque hoy entrarán al majestuoso templo erigido
por aquéllos que han Consagrado sus vidas al amor.
Nos
encontramos en el Templo del Amor Planetario, en el Santuario
localizado en las Tierras Santas, en donde tantas veces mi sangre
corrió por el amor que le tengo a la humanidad.
Ser
respetuosos porque en este Templo, cada partícula con que se ha
erigido, representa una lágrima derramada por tantos y tantos de mis
seguidores.
Ser
respetuosos porque en este Templo, el más puro y elevado amor al
servicio, a la humanidad y al cosmos, es el emblema que lo sella
para siempre.
Hoy los
he traído aquí y les hablaré en mi papel de responsable de esta
humanidad.
Hoy
hablaré con ustedes como muchos siglos atrás hablamos por primera
vez.
Siempre
he estado con ustedes y he sido paciente, infinitamente paciente,
esperando que en sus corazones la llama del amor divino, pudiera ser
soportada sin apagarse nunca.
He
esperado desde que pasaron por las etapas de obscuridad, de duda, de
aperturas a la luz y de caídas repentinas. Los acompañé en las
noches de tormenta y gocé con ustedes sus días de triunfo. Recibí en
mis manos cada una de las lágrimas que derramaste por el dolor de la
incomprensión y también recogí cada una de las sonrisas que salía de
sus labios cuando veían florecer las semillas plantadas. Esperé
anhelante a que su mente se abriera a las verdades que tantas y
tantas veces habían impartido.
Con
inmenso gozo los recibo ahora cuando ya habrán sido preparados para
este primer momento. Estoy con ustedes porque mi amor a ninguno
olvida.
Hoy
debo dar la instrucción y les digo con todo mi amor, que el servicio
que están prestando a sus hermanos en ese campo de acción que hoy se
encuentran, es muy apreciado por nosotros, pero es tanta la
necesidad, es tan grande la tarea, que hoy hablaré de cómo el
servicio puede modularse por el amor y la inteligencia, para poder
obtener resultados óptimos.
Deseo
que visualicen esta imagen:
Estas
en un auditorio muy amplio, muy amplio; estoy al frente de ustedes
con mi túnica blanca; a mi derecha sé encuentra un Gran Ser, la
Maestra Rowena, alguien cuya suave caricia es capaz de levantar
desde lo más profundo de la sociedad humana, a aquellos seres que se
han sumido por su propia incomprensión. Y a mi izquierda otro Gran
Ser conocido por ustedes, la Maestra María aquella que ustedes
conocemos con el nombre de Virgen María.
¿Saben
cuánto amor de nosotros tres ha recibido la humanidad?
¿Pueden
siquiera intuir lo que nuestro amor ha puesto en la Tierra para que
todos ustedes llegaran hasta aquí?
Hablar
del Amor es hablar del Cosmos, porque el Amor Universal es una
fuerza que parte desde el centro mismo del Universo, y siendo cada
uno de nosotros pequeñas extensiones de esa Creación Universal, esa
Fuerza de Amor corre de creación en creación, como la savia de un
árbol viaja del tronco a las ramas y termina en las hojas.
Ustedes
recibirán el amor de nosotros, pero ¡comprensión inconsciente de la
humanidad!, el amor se ve impedido de llegar más lejos, porque hay
muchos seres humanos que han cerrado sus puertas a la manifestación
de esa fuerza que les llega a través de sus corazones. El Amor
Universal sé recibe de adentro no de afuera, los hombres no pueden
necesitar de amor porque lo tienen adentro. La más grande ilusión
que se ha gestado en esta Humanidad evoluciónate, es la necesidad de
amor; no existe tal término, no existe tal necesidad, el amor lo
reciben todos, pues de otra manera no podrían existir.
El
despertar a ese amor interior debe ser la gran tarea de todos
ustedes. Ese amor que fluye de nosotros a ustedes es tan grande, que
basta que entreabran un poco las puertas de su corazón, para que
después sea imposible volver a cerrarlas. Es tal la fuerza de ese
amor, que todo lo que tienen que hacer es simplemente desearlo y
nunca más volverán a sentir necesidad de amor.
Sí
existe la necesidad de dar amor, pero es una ilusión creer que se
siente la sed de amor.
Cuando
piensan que tienen la necesidad de recibir amor, es nuestro cuerpo
el que lo hace, y que nuestra alma mantiene cerrados los broches de
la puerta del amor. Es nuestro cuerpo el que pide amor, porque su
alma no se lo da.
Céntrense en su alma cuando sientan esa sed, refúgiense en nuestra
alma, y allí tendrán el poder de abrir la puerta. No busquen el amor
afuera, no vendrá de afuera, vayan hacia adentro y allí tienen el
poder para abrir esa puerta, simplemente imploren diciendo así:
PADRE
MÍO:
YO SOY
EN TI COMO TÚ ERES EN MÍ,
YO SOY
TU EXTENSION EN ESTA TIERRA.
HOY
DECRETO QUE TU AMOR LLEGUE
HASTA ÉL
TERMINO DE TU CREACION A TRAVÉS MÍO.
HOY
DECRETO QUE MIS PUERTAS AL AMOR
SEAN
ABIERTAS DE PAR EN PAR,
PARA QUE
SE DERRAME A TRAVÉS DE MÍ,
ESA
FUERZA QUE UNE A LOS MUNDOS,
ESA
FUERZA QUE FORMA LAS ESTRELLAS,
ESA
FUERZA QUE DA VIDA A LA VIDA.
ASI SEA.
Háganla,
repítanla, y nunca más, nunca más sentirán falta de amor. Y aquellos
que los rodean, aquellos de nuestros hermanos que les frecuentan en
nuestra vida cotidiana, serán bañados de ese amor que nace de
ustedes, serán como una fuente de amor desbordándose hacia todos
nuestros hermanos. Ya están haciendo un servicio, pero la necesidad
es grande, muy grande, y es preciso prestar un servicio inteligente,
así que delinearé en breves palabras, los criterios que deben normar
el servicio que prestan:
I.
Primero y por sobre todas las cosas que todo lo que hagan,
absolutamente todo, sea EN EL NOMBRE DEL PADRE; pero no únicamente
por devoción por loor o alabanza, que el Padre no necesita de eso,
sino por el alineamiento energético que implica decir EN EL NOMBRE
DEL PADRE.
¡Qué
gran significado tiene esa frase! automáticamente nuestra mente y
voluntad se alinean con el propósito del Padre, y es posible ver
descender desde el cielo infinito, un rayo de luz dorado en
respuesta a esa poderosa invocación y nuestro cuerpo tendrá una
energía extra para prestar tal servicio, y nuestras manos se moverán
con una gracia asombrosa, para estar en el lugar correcto en el
momento preciso.
II. Que
todo lo que hagan, absolutamente todo, tenga un fin colectivo, tenga
un fin universal. No trabajen para unos cuantos, no trabajen
únicamente para aquellos que les aman. Muchos seres hay que
requieren de estos servicios y que nadie ha volteado a mirarlos
siquiera. Muchos hay olvidados de los hombres, pero nunca, nunca
olvidados de nosotros.
III.
Enseñen a la humanidad a dar Gracias; enséñenla a apreciar lo que
tienen; que toda oración que sea elevada al Padre o a Mí, tenga
siempre como sello final la gratitud del ser por todo lo que ya ha
recibido, porque sin duda les digo, tienen más de lo que les falta,
habrán recibido tanta y tantas cosas y sufrir por tan pocas, que
debiera ser nuestra oración una eterna gratitud, y sólo muy
ocasionalmente pedir algo.
El
servicio inteligente pide de nosotros un esfuerzo por replantear
organizaciones, por replantear estructuras, por replantear temas.
Pido un esfuerzo para que cada uno se haga la siguiente pregunta:
¿Estoy realmente sirviendo de la manera más efectiva?, ¿estos
compromisos que he aceptado, es la mejor manera de realizarlos?
No
intenten hacer todo ustedes solos, involucren a más personas,
asignar tareas, mientras más gente tenga más cosas que hacer
cumplirán con un propósito doble; en primer lugar nuestro campo de
acción se expandirá muchas veces, y en segundo lugar estarán dando
la oportunidad a nuestros hermanos menores, de despertar también al
servicio como nosotros lo habremos hecho.
No
crean en nuestra ilusión de que sólo nosotros hacemos bien las
cosas; aceptando que todos nuestros hermanos son discípulos también
en el camino de la aprobación, y todos ellos reciben mis
pensamientos, mis ideas y mis Bendiciones. No siempre son nuestras
manos las más aptas para trabajar en aquello que han aceptado; ser
humildes y reconocer que hay muchas, muchas manos que pueden
también tocar eso que ustedes consideran suyo.
No por
el amor que les tienen a aquellos que sirven, no por el amor que
tienen a la obra que han emprendido, impidan a otros trabajar
también en ello; ser abiertos y vigilar como lo hago Yo, que no
falte nada. Una vez será el tiempo de tomar picos y palas y hacer el
trabajo duro, otra vez será el tiempo de supervisar, indicar donde
será más necesario el trabajo y donde ya no lo es, y otra vez será
necesario mirar al fondo de los corazones de aquellos que están en
el servicio activo, para cuidar de ellos, que así como con los picos
y las palas se puede dañar las manos, así también el corazón sufre
rasguños cuando se prestan los servicios a la Hermana humanidad.
Ser
vigilantes de almas, ser vigilantes de hombres, vean más allá de las
apariencias y sean extremadamente cuidadosos en nuestras acciones y
en nuestras palabras, que una palabra dicha con irresponsabilidad o
en un descuido involuntario, puede causar una honda herida en un
corazón sensible que está en el servicio activo.
Que
nuestra boca no se abra si no es para alabar a otros o dar
indicaciones inteligentes de lo que debe hacer. No mencionen a nadie
sino tienen algo bueno que decir de ellos, sean inofensivos en
acciones, palabras y pensamientos, y en nuestras oraciones nocturnas
no olviden a nadie de aquellos que sienten que los necesitan.
Mis
discípulos son extensiones mías, si alguien les pide algo, Yo
actuaré a través nuestro. No nieguen la posibilidad de ayuda a
aquellos que la solicitan porque son intermediarios míos y Yo
vigilaré a través esa gran obra que están realizando.
Sé que
en ustedes aún hay duda, sé que en ustedes aún hay indecisión de
cuál es el camino correcto que deben seguir. Les diré algo: “Nada
ocurre sobre la superficie de este Planeta que Yo no haya
permitido”.
Es
necesario que la humanidad se abra a la posibilidad de recibir ayuda
de parte de Hermanos del Espacio.
Es
preciso hacer una labor callada sin publicidad en todas aquellas
personas de corazones limpios y libres de prejuicios y dogmas.