Ante Dios no hace falta asumir ninguna falsa apariencia. Ante los sentimientos tampoco. Lo que dice tu
corazón es verdad. Tus sentimientos tienen una dirección.
Quizás sientas la necesidad de adornar o mejorar ciertas condiciones, pero lo que realmente vale es aquello que se resta para darle mas espacio a la manifestación de la verdad del corazón. Verse a veces
disminuido significa sentir
menos autoestima en nuestra sociedad, pero no debe verse siempre así. Disminuir las formalidades exteriores para que con sencillez se exprese el corazón no es malo, por el contrario, se fortalece aun mas el verdadero sentir que hace el
rostro mas feliz y dibuja en tus ojos las estrellas de la esperanza. Suerte!!!