Llama Violeta

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PIDE Y SE TE DARÁ

La escala emocional

Esther y Yerry Hicks

 

19 - Sólo tú sabes cómo te sientes

 Cuando esperas algo, ese algo se pone en camino. Cuando crees algo, se pone en camino inmediatamente. Cuando temes algo, se pone en camino inmediatamente.

Tu actitud o tu talante siempre apuntan hacia lo que se ha puesto en camino, pero nunca te quedas atascado en tu actual punto de atracción. El mero hecho de elegir determinados pensamientos, creencias, actitudes y talantes a lo largo de tu trayectoria física no significa que sigas atrayendo ciertas cosas en respuesta a ellos. Ejerces un control creativo sobre tu experiencia personal. Y, al prestar atención a tu Guía Emocional, puedes modificar tu punto de atracción.

 Si experimentas ciertas cosas que ya no deseas experimentar, debes modificar tus creencias.

 Si hay ciertas cosas que no experimentas y deseas que fluyan hacia tu experiencia, debes modificar tus creencias.

 No existen circunstancias tan graves que no puedas modificar eligiendo unos pensamientos distintos. Ahora bien, elegir pensamientos distintos requiere concentración y práctica. Si sigues centrándote en lo mismo, pensando lo mismo y creyendo las mismas cosas, nada cambiará en tu experiencia.

 La vida está siempre en movimiento, por lo que no puedes quedarte «atascado»

 En ocasiones nuestros amigos físicos dicen: «¡Estoy atascado! Llevo mucho tiempo en esta situación y no consigo salir de ella. ¡Estoy bloqueado!»

 Nosotros les explicamos que es imposible quedarse inmóvil o atascado, porque la Energía, y por tanto la vida, es un constante movimiento. Las cosas cambian continuamente.

 Pero si tienes la sensación de que estás atascado es porque mientras te centras continuamente en los mismos pensamientos, las cosas cambian, aunque acaban siendo siempre las mismas.

 Si deseas que las cosas cambien de forma radical, tienes que centrarte en pensamientos distintos. Lo cual requiere tan sólo buscar otros medios de plantearte los temas habituales.

 Los demás no pueden comprender tus deseos ni tus sentimientos

 Con frecuencia los demás se afanan en ayudarte. Te encuentras con multitud de personas que exponen infinidad de opiniones, normas, exigencias y sugerencias sobre cómo debes plantearte la vida, pero ninguna de ellas es capaz de tener en cuenta lo único importante a la hora de que alcances tus deseos: Los demás no conocen el contenido vibratorio de tus deseos y no conocen el contenido vibratorio de quién eres, por lo que no están capacitados para orientarte. Por más que obren de buena fe y deseen tu Bienestar, no lo conocen. Y aunque muchos tratan de no ser egoístas, es imposible que separen lo que desean para ti de lo que desean para ellos mismos.

 Nadie sabe mejor que tú lo que te conviene

 Cuando recuerdas que al pedir alguien algo siempre se le concede, ¿no sientes la perfección de un medio en el que cada perspectiva específica tiene la facultad de elegir?

 Imagina que quieres asistir a un seminario de Abraham-Hicks destinado a enseñarte el Arte de Permitir. Sabes cuándo y dónde se celebrará y has organizado tu agenda para asistir a él. Así pues, tomas, con relativa facilidad, todas las decisiones que te convienen. 

Examinas la lista de aproximadamente 50 cursillos que van a celebrarse el año que viene y eliges la fecha y el lugar que más te conviene. Observas que se celebrará un seminario en la ciudad donde vives, pero la fecha coincide con algo que habías planeado hacer, de modo que buscas una alternativa, alguna fecha en las que no tengas ningún compromiso, un seminario que se ajuste a esas fechas y compruebas que se celebrará uno en una ciudad que siempre has deseado visitar. De modo que llamas a Abraham-Hicks Publications y adquieres una entrada para asistir al seminario. 

Puesto que no vives en la ciudad donde va a celebrarse, tienes que reservar alojamiento en un hotel y un medio de transporte para dirigirte allí. Así pues, teniendo en cuenta tus deseos y necesidades, planificas varias cosas: decides trasladarte en avión debido al factor tiempo y eliges un hotel a pocas manzanas del hotel donde tendrá lugar el seminario porque utilizas con frecuencia esa cadena y te harán un buen precio. (Aparte de que prefieres el tipo de colchón que ofrece esa cadena hotelera.)

 Cuando llegas a la ciudad donde va a celebrarse el cursillo, alquilas un coche en tu agencia de alquiler de coches favorita. De camino al hotel, te paras para comer en un restaurante cuya cocina y precios te satisfacen plenamente. Has cuidado cada detalle de tu estancia y prevés que vas a pasar unos días estupendos.

 Pero supongamos que los de Abraham-Hicks Publications deciden que, teniendo en cuenta su gran experiencia a la hora de organizar seminarios, están más capacitados que tú para planificar tu estancia. Por consiguiente, basándose en los datos suministrados por los millares de personas que han asistido a sus cursillos, deciden encargarse de todos los detalles de tu estancia.

 Teniendo en cuenta el lugar donde vives, suponen que preferirás asistir a un cursillo en tu ciudad, de modo que te apuntan para que asistas a ese cursillo. Pero cuando les explicas que esas fechas tienes otros compromisos, cambian su decisión y te envían un billete para que asistas a un cursillo en la ciudad que prefieras.

 Asimismo, cuando deciden qué línea aérea te conviene utilizar, la agencia en la que debes alquilar el coche, el hotel en el que debes alojarte y el restaurante en el que debes comer, sus elecciones no te complacen. Está claro que estás más capacitado para tomar tú mismo esas decisiones.

 Si tienes presente que todo lo que uno pide le es concedido, es lógico y maravilloso que tú mismo tomes tus propias decisiones, pues el Universo funciona de forma más eficaz sin intermediarios que intercedan por ti. Nadie sabe mejor que tú lo que debes hacer. Tú sabes, en todo momento, lo que te conviene.

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Tratar de coartar la libertad de otro te cuesta siempre tu propia libertad

 Sí, cuando pides algo siempre se te concede, pero es preciso que alcances una armonía vibratoria con lo que pides antes de poder atraerlo hacia tu experiencia. Si muchas personas no recuerdan o no creen que todas sus peticiones serán atendidas es porque no son conscientes de lo que hacen desde el punto de vista vibratorio. No llevan a cabo una conexión consciente entre sus pensamientos, las sensaciones que esos pensamientos suscitan y las manifestaciones que se producen. Y sin esa conexión consciente, no puedes saber dónde te hallas con respecto a lo que deseas.

 Cuando sabes que deseas algo y te das cuenta de que no lo tienes, das por supuesto que algo ajeno a ti te impide alcanzarlo, pero no es así. Lo único que te impide alcanzar lo que deseas es que tus pensamientos habituales son distintos de lo que deseas.

 Cuando seas consciente del poder de tus pensamientos y de tu capacidad para permitir que lo que deseas fluya hacia tu experiencia, asumirás el control creativo de tu experiencia. Pero si te centras predominantemente en los resultados de los pensamientos que tienes en lugar de sentir lo que piensas, es fácil que extravíes el camino.

 Toda «realidad» existe porque alguien se ha concentrado en ella

 En ocasiones la gente nos dice: «Pero, Abraham, yo te cuento las cosas como son. Me limito a afrontar la realidad de la situación». Y nosotros respondemos que aprendiste a afrontar la realidad antes de saber que estabas creándola… No afrontas la realidad a menos que exista una realidad que desees crear, pues toda «realidad» existe porque alguien se concentra en ella.

 A veces nos dicen: «Pero esto es una realidad, y por tanto merece que le preste atención». Y nosotros decimos que tú creas aquello a lo que prestas atención… tu Verdad. Por consiguiente, conviene que te centres ante todo en cómo te sientes al tiempo que prestas escasa atención a las manifestaciones que se van produciendo, pues en la medida en que te concentras principalmente en las cosas tal corno son, entorpeces la expansión de lo que existe.

 Todas esas estadísticas sobre tus experiencias y las experiencias de los demás se refieren única y exclusivamente a la forma en que alguien ha emitido una corriente de Energía. No se refieren a una realidad presente pura y dura.

 En tu sociedad actual, hay muchas personas que se dedican a recabar estadísticas sobre la experiencia humana. Se pasan la vida comparando experiencias y catalogándolas de apropiadas o inapropiadas, acertadas o erróneas. Sopesan los pros y los contras, las ventajas y desventajas de un tema tras otro, pero rara vez se percatan de que las vibraciones que emiten no les sirven de nada. No son conscientes de su propio poder porque emiten su energía en sentidos opuestos. Sus vidas se reducen a etiquetar la conducta y las experiencias de aquellos con quienes comparten su planeta en lugar de dedicarse a crear.

 Por tanto, el hecho de pensar que su felicidad o su Bienestar dependen de la conducta de otros las coloca en una situación muy incómoda. Afirman que ciertas personas, conductas y creencias son inapropiadas, las rechazan categóricamente, sin percatarse de que incluyen en su experiencia la vibración de aquello que no desean. Así, sin comprender cómo esas cosas indeseadas han fluido hacia su experiencia, se convierten en personas extremadamente recelosas y temerosas.

 Lo no deseado no fluye hacia tu experiencia de forma espontánea

 Es imposible liberarte del temor de experimentar algo indeseado tratando de controlar la conducta o los deseos de los demás. Sólo puedes alcanzar tu libertad ajustando tu punto de atracción vibratorio.

 Sin conocer la Ley de Atracción y sin ser consciente de lo que haces con tu punto de atracción vibratorio, es comprensible que trates de controlar las circunstancias que te rodean. Pero no puedes controlar las múltiples circunstancias que te rodean. Ahora bien, cuando conozcas la Ley de Atracción y seas consciente de la sensación que te producen tus pensamientos, no volverás a temer que algo indeseado aparezca en tu experiencia. Entenderás que lo indeseado no fluye hacia tu experiencia de forma espontánea. Puesto que no existe una aseveración en este Universo basado en la atracción, si no alcanzas una armonía vibratoria con él, éste no puede corresponderse contigo; y a menos que alcances una armonía vibratoria con él, éste no se corresponderá contigo.

 Incluso los más pequeños de entre vosotros, vuestros bebés, emiten vibraciones a las que el Universo responde. Y, al igual que vosotros, vuestros bebés están influidos por las vibraciones de quienes les rodean, lo cual no obsta para que creen su propia realidad. Al igual que vosotros, no emprendieron la creación de su vida al encarnarse en este cuerpo, sino, que pusieron en marcha esta experiencia vital que viven en estos momentos mucho antes de su nacimiento físico.

 El argumento más contundente que oímos de nuestros amigos físicos que desean comprender su relación con lo No Físico y el porqué están aquí, viviendo y creando, es: «¿Pero cómo es posible que este bebé que apenas ha aprendido nada sobre nuestro mundo físico sea responsable de crear su propia vida?» Nosotros queremos que entendáis que este bebé está perfectamente capacitado para desarrollar su vida en vuestro medio porque, al igual que vosotros, ha nacido dotado de una Guía Emocional que le ayudará a abrirse camino.

 Esos bebés, al igual que vosotros, se incorporaron entusiasmados a vuestra realidad tiempo-espacio, con el anhelo de gozar de la oportunidad de tomar continuamente nuevas decisiones y alinearse con la Energía de su Fuente. No os preocupéis por ellos, ni por nadie. El Bienestar está a la orden del día en este Universo, independientemente del punto de vista en el que te halles en estos momentos.

 Recuerda que tus emociones te indican todo lo que precisas saber sobre tu conexión con la Fuente de Energía. Te indican cuánta Energía invocas en respuesta al deseo en el que te has centrado, y también te indican si en este momento de pensamiento y emoción estás alineado en sentido vibratorio con tu deseo.

 ¿Fue debido a la velocidad o al árbol?

 Si conduces un vehículo a 150 kilómetros por hora y te estrellas contra un árbol sufres un accidente muy serio. Ahora bien, si te estrellas contra ese árbol mientras conduces tan sólo a 15 kilómetros por hora, el resultado será muy distinto. Considera la velocidad de tu vehículo como el poder de tu deseo. Dicho de otro modo, cuanto más ansias algo o cuanto más tiempo llevas deseando algo, más rápidamente se desplazará la Energía. El árbol, en nuestra analogía, representa la resistencia, o los pensamientos contradictorios, que están presentes.

 No es agradable estrellarse contra un árbol y tampoco lo es tener deseos muy potentes rodeados de una gran resistencia. Algunos tratan de remediar el desequilibrio aminorando la velocidad de su vehículo. Es decir, niegan su deseo o tratan de renunciar a él, y en ocasiones consiguen, con gran esfuerzo, desactivar en cierta medida la potencia de su deseo, pero el mejor remedio consiste sin duda en reducir el nivel de resistencia.

 Tu deseo es la consecuencia natural del contraste en el que estás inmerso. Todo el Universo existe con el fin de inspirar el siguiente deseo. Por tanto, tratar de evitar tus deseos equivale a moverte en sentido contrario al de las Fuerzas Universales. Y aunque seas capaz de reprimir de vez de cuando un deseo, continuamente nacen en ti otros nuevos, pues te has encarnado en este cuerpo y has venido a este medio lleno de maravillosos contrastes con el claro propósito de concentrar la Energía que crea mundos a través de la poderosa lente de tu perspectiva. Así pues, no existe nada más natural en el Universo que tus continuos deseos.

 Detrás de cada deseo se oculta el deseo de sentirse bien

 Cuando alguien desea algo es porque cree que si lo consigue se sentirá mejor. Tanto si se trata de un objeto material, un estado de ánimo físico, una relación, una condición o una circunstancia, en el fondo de cada deseo se oculta la voluntad de sentirse bien. Por consiguiente, el éxito en la vida no se mide por los objetos o el dinero, sino por el cúmulo de dicha que uno siente.

 La base de la vida es la libertad y el resultado de la vida es la expansión, pero el propósito de tu vida es la dicha. Por ese motivo el acontecimiento principal nunca es la manifestación, sino cómo te sientes en ese momento. Dicho de otro modo, has venido a este ámbito físico de contraste para definir lo que deseas, para conectar con la Energía que crea mundos y para hacer que ésta fluya hacia los objetos de tu atención, no porque los objetos de tu atención sean importantes, sino porque el acto de hacer que fluya esa Energía es esencial para la vida.

 En tu apreciación, no ofreces resistencia

 Recuerda que eres una extensión de la Fuente de Energía y que cuando permites que se produzca la conexión con tu Fuente, te sientes bien, y cuando impides que se produzca esa conexión, te sientes menos bien. Eres energía pura y positiva. Eres amor. Esperas que ocurran cosas beneficiosas. Te respetas y te amas. Respetas y amas a los demás y posees una inclinación innata a apreciar las cosas.

 La apreciación y la autoestima son los aspectos más importantes que debes cultivar. No existe nada en todo el Universo que armonice más con la Fuente de Energía que las vibraciones que emites cuando aprecias a los demás y a ti mismo.

 Cuando te concentras en algo que aprecias, y puesto que la elección de pensamiento en ese momento se asemeja a quien eres en tanto que Fuente de Energía, no existe contradicción alguna en tu Energía. En esos momentos de apreciación, no ofreces resistencia con respecto a quien eres, por lo que tus indicadores emocionales indican amor, alegría y el sentimiento de apreciación. Te sientes magníficamente bien.

 Pero si criticas a alguien o hallas algún defecto en ti no te sentirás bien, porque la vibración de ese pensamiento de crítica es muy distinto del de tu Fuente. Dicho de otro modo, puesto que has elegido un pensamiento que no coincide con quien eres, en ese momento sientes una discordancia a través de tus emociones.

 Si tu abuela, que te adora y aprecia, te dice que eres maravilloso, el motivo de que esas palabras hagan que te sientas bien es porque así te centras en la forma en que conectas con quien eres. Pero si un profesor o un amigo te reprenden por algún acto que has cometido, te sientes mal porque te han inducido a pensar en algo que no coincide con quien eres.

 Tus emociones te indican, en todo momento, si permites que se produzca la conexión con quien eres o no. Cuando permites que se produzca esa conexión, te sientes feliz. Cuando impides que se produzca, te sientes mal.

 Debes ser lo suficientemente egoísta para alinearte con el Bienestar

 De vez en cuando surge alguien que nos acusa de enseñar a la gente a ser egoísta. Estamos de acuerdo. Es cierto que enseñamos a la gente a ser egoísta, porque si uno no es lo bastante egoísta para alinearse deliberadamente con la Energía de su Fuente no tiene nada que ofrecer.

 Algunos se lamentan: «Si consigo egoístamente lo que deseo, ¿no estaré quitándoselo de manera injusta a los demás?» Esa inquietud se basa en la idea equivocada de que existe una cantidad limitada de abundancia. Algunos se preocupan de que si toman una porción demasiado grande de la tarta, otros se quedarán sin, cuando, en realidad, la tarta se expande en proporción a las peticiones vibratorias de todos vosotros.

 No se te ocurriría decir: «Me siento culpable por la abundante salud de la que he gozado, de modo que he decidido pasarme dos años enfermo para permitir que alguien que ha estado enfermo se beneficie de mi cuota de salud». Entiendes que por el hecho de estar sano no privas a nadie de esa misma experiencia.

 Algunos temen que una persona egoísta trate de perjudicar a otra intencionadamente, pero es imposible que alguien conectado con la Fuente de Energía desee perjudicar a otra persona, pues esas vibraciones son incompatibles.

 Algunos dicen: «He visto una película sobre un asesino en serie y parecía deleitarse con sus crímenes. No mostraba el menor arrepentimiento. Decía que gozaba con lo que hacía». Pero tú no puedes saber con exactitud lo que siente. Experimentas tus emociones en función de la relación entre tu deseo y tu presente estado anímico con respecto al tema, pero no puedes sentir las emociones de ese individuo. Te prometemos solemnemente que nadie que esté conectado con la Fuente de Energía lastimaría jamás a otro. Las personas se comportan de forma agresiva como autodefensa, o porque se sienten desconectadas, pero nunca cuando se hallan conectadas con la Fuente de Energía. Debes comprender que el acto último de egoísmo es conectarte con tu Ser. Cuando lo haces, te conviertes en una Energía pura y positiva encarnada en este cuerpo físico.

 Si todas las personas en tu planeta estuvieran conectadas con su Fuente de Energía no habría crímenes, porque no habría envidias, inseguridad o sentimientos negativos de rivalidad. Si todo el mundo conociera el poder de su propio Ser, nadie trataría de controlar a los demás. Tus sentimientos de inseguridad y de odio se deben al hecho de que no estás conectado con tu Ser. Tu conexión (egoísta) con el Bienestar sólo puede aportarte Bienestar.

 Lo que es más importante, queremos que entiendas que no es necesario que todos los demás (ni nadie más) comprendan lo que tú estás aprendiendo en este libro para que vivas una experiencia maravillosa. Cuando comprendas quién eres y procures deliberadamente centrarte en pensamientos que propicien una armonía vibratoria con quien eres, tu mundo se alineará también y el Bienestar aparecerá en todos los ámbitos de tu experiencia.

 Si no lo esperas, no permites que se produzca

 Recuerda que cada emoción indica la cantidad de Energía que movilizas en función de tu deseo y la cantidad de esa Energía que permites que fluya hacia tu deseo gracias a los pensamientos y las creencias predominantes que mantienes en ese momento con respecto a lo que deseas. Si sientes una emoción intensa, al margen de que sea positiva o negativa, significa que tu deseo es muy potente y que permites que fluya una gran cantidad de Energía hacia tu deseo. Cuando tus emociones intensas te producen malestar —como la depresión, el temor o la ira—, significa que te resistes a tus deseos. Cuando tus emociones intensas te producen bienestar —como la pasión, el entusiasmo o el amor—, significa que no te resistes a tus deseos, de modo que la Energía que invocas a través de tu deseo no encuentra resistencia vibratoria por tu parte y permites que tu deseo fructifique.

 Así pues, es obvio que la situación creativa perfecta consiste en desear intensamente algo que crees que es posible. Cuando esa combinación de deseo y creencia está presente en ti, las cosas se desarrollan rápida y fácilmente en tu experiencia. Pero cuando deseas algo que no crees que sea posible, cuando deseas algo que no esperas —si bien un deseo muy potente puede contrarrestar la falta de convicción—, no fructifica con facilidad, pues no permites que fluya hacia tu presente experiencia.

 La sensación de deseo puro hace que te sientas bien

 Lamentablemente, muchas personas equiparan la incómoda sensación de desear algo que no confían en alcanzar con la sensación de deseo; no reconocen la sensación de deseo puro como la sensación fresca y excitante de expectativa que experimentaban cuando eran jóvenes. La sensación de deseo puro siempre es deliciosa, pues representa las vibraciones que se extienden hacia el futuro invisible y preparan el camino para que la Ley de Atracción lo organice todo a tu favor.

 La Creación Deliberada se basa en la importancia de reconocer tus emociones y realizar un esfuerzo consciente para ofrecer pensamientos destinados a producir deliberadamente emociones más placenteras. El Arte de Permitir se basa también en esta premisa.

 ¿Por qué deseas estar allí?

 A veces una persona dice: «No soy feliz en la situación en la que me encuentro. Preferiría encontrarme en una situación en la que mi cuerpo no estuviera enfermo, no estuviera gorda, tuviera más dinero o una relación más satisfactoria».

 Y nosotros preguntamos: «¿Por qué deseas estar allí?» Con frecuencia la respuesta es: «Porque no me siento a gusto en la situación en la que me encuentro».

 Nosotros les explicamos que conviene aclarar a qué nos referimos con «estar allí» y tratar de «sentir» lo que significa «estar allí». En tanto una persona hable, y sienta, lo que significa «estar aquí», es imposible que llegue «allí».

 Si estás acostumbrado a pensar y hablar sobre la situación en la que te hallas, no es fácil cambiar de pronto tus vibraciones y empezar a pensar y sentir algo muy distinto. De hecho, la Ley de Atracción dice que no tienes acceso a pensamientos y sentimientos que estén muy alejados del punto en el que has estado vibrando recientemente, pero con esfuerzo puedes hallar otros pensamientos. Si estás decidido a sentirte mejor, puedes cambiar de tema y encontrar otros pensamientos que te produzcan vibraciones más agradables. Ese cambio en el sentido vibratorio suele ser un proceso paulatino.

 El persistente intento de cambiar de registro vibratorio, en claro desafío a la Ley de Atracción, constituye un factor decisivo en la sensación de desánimo que hace que algunos lleguen a la conclusión de que no ejercen ningún control sobre sus experiencias vitales.

     

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Estás sólo a 17 segundos de los 68 que te faltan para satisfacer tu deseo

 Basta que centres tu atención unos segundos en una cuestión para que se active en ti la vibración por ella, y de inmediato la Ley de Atracción comenzará a responder a esa activación. Cuanto más tiempo prestes atención a determinada cuestión, más fácil te resultará seguir centrado en ella, porque atraes, a través de la Ley de Atracción, otros pensamientos o vibraciones que son la esencia de lo que estás pensando.

 Al cabo de 17 segundos de permanecer centrado en un pensamiento, se activa una vibración que se corresponde con ese pensamiento. A medida que tu concentración se haga más intensa y la vibración más clara, la Ley de Atracción te aportará otros pensamientos que coincidirán con la cuestión en la que estás concentrado. En este punto, la vibración no tiene un gran poder de atracción, pero si permaneces concentrado más tiempo, el poder de la vibración se hará más potente. Y si consigues permanecer concentrado en un pensamiento durante tan sólo 68 segundos, la vibración será lo suficientemente intensa para que empiece a manifestarse.

 Cuando te concentras reiteradamente en un pensamiento puro y lo mantienes como mínimo durante 68 segundos, al cabo de un breve espacio de tiempo (en algunos casos horas, en otros días), ese pensamiento se convierte en un pensamiento dominante. Y cuando alcanzas un pensamiento dominante, experimentas sus manifestaciones correspondientes hasta que cambias de pensamiento.

 Recuerda que:

 • Los pensamientos en los que te centras equivalen a tu punto de atracción.

 • Obtienes aquello en lo que piensas, te guste o no.

 • Tus pensamientos equivalen a vibraciones y la Ley de Atracción responde a esas vibraciones.

 • A medida que tu vibración se expande y se hace más poderosa, acaba siéndolo lo suficiente para que se manifieste.

 • Dicho de otro modo, lo que piensas (y por tanto sientes) y lo que se manifiesta en tu experiencia coinciden siempre a nivel vibratorio.

 No debes temer tus pensamientos incontrolados

 Cuando la Ley de Atracción es comprendida y aceptada (lo cual no suele llevar mucho tiempo, ya que no existe en tu medio la menor prueba que la rebata), muchas personas se sienten inicialmente incómodas con sus pensamientos. Cuando entienden el poder de la Ley de Atracción y comienzan a analizar el contenido de su mente, en ocasiones les preocupa el potencial de lo que pueden atraer a través de sus pensamientos incontrolados. Pero no hay motivo para que te preocupen tus pensamientos, pues no se trata de un rifle cargado capaz de provocar una instantánea destrucción masiva. Aunque la Ley de Atracción es muy poderosa, la base de tu experiencia es el Bienestar. Y aunque tus pensamientos son magnéticos y se expanden en función de la atención que les prestas, dispones de tiempo suficiente —desde el momento en que te percatas de cualquier pensamiento negativo— para optar por otros pensamientos menos resistentes que te proporcionen resultados más apetecibles.

 Recuerda que puedes favorecer o entorpecer en mayor o menor grado tu alineación con el Bienestar, pero la Corriente de Bienestar siempre fluye. Por consiguiente, hasta un mínimo esfuerzo destinado a elegir un pensamiento más agradable te proporcionará resultados positivos. Y cuado des ese paso y encuentres ese pensamiento agradable, te habrás concedido conscientemente la libertad para pasar de la situación en que te halles, en cualquier aspecto, a la situación en la que desees estar. Cuando elijas deliberadamente un pensamiento y sientas de manera consciente la mejoría en la forma en que sientes, habrás utilizado con éxito tu Guía Emocional y emprendido el camino hacia la libertad que deseas y mereces, pues no hay nada que no puedas ser, hacer o tener.

 CAPÍTULO 22
LOS DISTINTOS GRADOS DE LA ESCALA DE TU GUÍA EMOCIONAL

 Cabe decir que cada emoción emite una frecuencia vibratoria distinta, pero sería más exacto decir: Tus emociones son indicadores de tu frecuencia vibratoria. Cuando tengas en cuenta que tus emociones indican tu grado de alineación con la Fuente de Energía y que cuanto mejor te sientes más favorecerás tu alineación con las cosas que deseas, comprenderás sin mayores problemas cómo debes responder a tus emociones.

 Una alineación perfecta con tu Fuente de Energía significa que sabes que:

 • Eres libre.

• Eres poderoso.

• Eres bueno.

• Eres amor.

• Eres valioso.

• Tienes un propósito.

• Todo está bien.

 Te alienas con quien eres cuando te centras en los pensamientos que te permiten conocer tu auténtica naturaleza, pues entonces te hallas en un estado de alineación absoluta. Y la sensación que te producen esos pensamientos constituye la emoción última de la conexión. Para retomar la analogía con el indicador de combustible de un vehículo, ese estado de alineación equivale a un depósito lleno.

 Dicho de otro modo, imagina un indicador o una escala graduada que indica tu mayor disposición (depósito lleno) a permitir tu alineación con la Fuente de Energía y tu menor disposición o resistencia (depósito vacío) a alinearte con tu Fuente de Energía.

Podemos describir así tu escala de emociones:

 1. Alegría/ Conocimiento/ Poder Personal/ Libertad/ Amor/ Gratitud

2. Pasión

3. Entusiasmo/ Ilusión/ Felicidad

4. Expectativas Positivas/ Creencia

5. Optimismo

6. Esperanza

7. Satisfacción

8. Aburrimiento

9. Pesimismo

10. Frustración/ Irritación/ Impaciencia

11. Agobio

12. Decepción

13. Dudas

14. Inquietud

15. Culpabilidad

16. Desánimo

17. Ira

18. Venganza

19. Odio/ Rabia

20. Celos

21. Inseguridad/ Remordimientos/ Falta de autoestima

22. Temor/ Desconsuelo/ Depresión/ Desesperación/ Impotencia

 Puesto que a menudo se utilizan las mismas palabras para describir cosas distintas o se utilizan distintas palabras para describir las mismas cosas, estas palabras para etiquetar tus emociones no se ajustan exactamente a cada persona que sienta determinada emoción. Es más, el hecho de etiquetar las emociones con palabras puede confundirte y distraerte del auténtico propósito de tu Guía Emocional

 Lo importante es que trates conscientemente de mejorar la forma en que te sientes. La palabra que describa lo que sientes es lo de menos.

 Un ejemplo de cómo ascender conscientemente en la escala de tu Guía Emocional

 En tu experiencia ha ocurrido algo que hace que te sientas fatal. Nada te satisface, nada te parece bien, tienes la sensación de que te asfixias y cada pensamiento es tan doloroso como el anterior. La mejor palabra para describir el estado emocional más frecuente en ti es «depresión».

 Si pudieras tomar la iniciativa posiblemente te sentirías mejor; si pudieras eliminar de tu mente lo que te preocupa y centrarte en tu trabajo, te sentirías mejor. Podrías centrarte en muchos pensamientos que te librarían de la depresión. Ahora bien, en estos momentos, desde el punto de vista vibratorio, no tienes acceso a buena parte de ellos. Pero si estás decidido a dar con un pensamiento, cualquier pensamiento, que te haga sentir mejor y eres consciente de la sensación que te producirá ese pensamiento, puedes empezar a ascender de inmediato por la escala de tu Guía Emocional. Se trata de un sistema que consiste en centrarte en un pensamiento, cualquier pensamiento, y valorar de manera consciente si ese nuevo pensamiento te proporciona una sensación de alivio del malestar que padecías anteriormente. Así pues, piensas y sientes y piensas y sientes con un único propósito: experimentar siquiera un pequeño alivio.

 Pongamos que alguien te ha dicho algo que te ha enojado, o que alguien no ha cumplido su palabra. Cuando te centras en este desagradable tema, notas que sientes cierto alivio de tu depresión. Dicho de otro modo, pese a la ira que te invade cuando te centras en este pensamiento, ya no te cuesta respirar. La sensación de claustrofobia ha remitido y te sientes mejor.

 Ahora bien, el paso crucial consiste en utilizar de manera eficaz tu Guía Emocional: detenerte y reconocer conscientemente que el pensamiento de ira que has elegido hace que te sientas mejor que la asfixiante depresión que ha sustituido. En el reconocimiento consciente de que tu vibración ha mejorado, tu sentimiento de impotencia disminuye y comienzas a ascender en la escala de tu Guía Emocional, para conectarte de nuevo con la persona que eres.

 ¿Por qué se empeñan en impedir que sienta este grato sentimiento de ira?

 En muchos casos, a partir de una vibración muy resistente como la depresión o el temor, descubres instintivamente, o incluso inconscientemente, que el pensamiento de ira alivia tu malestar. Pero como muchas personas te han convencido de que la ira es un sentimiento negativo —no están dentro de ti, así que no pueden experimentar la mejoría que te produce tu pensamiento de ira—, por lo general te aconsejan que no alimentes la ira… para dejar que caigas de nuevo en tu anterior estado depresivo. Pero si sabes de manera consciente que has elegido un pensamiento de ira y que éste te aporta una sensación de alivio, sabes que puedes pasar del pensamiento de ira a un pensamiento menos resistente como el de frustración, y ascender en la escala de tu Guía Emocional para volver a alinearte con tu Fuente de Bienestar.

 Por qué hasta la más leve mejoría tiene una gran importancia

 Cuando eres consciente de dónde te encuentras y sabes dónde deseas estar, y tienes los medios para saber si te diriges allí o no, nada puede impedirte que llegues. La supuesta falta de control sobre tu experiencia vital se debe sobre todo a que no sabes hacia dónde te diriges. Si no comprendes de manera consciente tus emociones y lo que significan, a menudo te alejas del lugar donde deseas estar.

 Existen muchas palabras para describir las emociones, pero en rigor existen tan sólo dos emociones: La que hace que te sientas bien y la que hace que te sientas mal. Cada grado a lo largo de la escala emocional indica tan sólo la medida en que permites que fluya a través de ti la poderosa, pura y positiva Fuente de Energía. El estado de conexión total, que te produce una sensación de alegría, amor, apreciación, libertad o conocimiento, invoca tu sensación de poder personal. Y el estado de máxima desconexión, que te produce la sensación de desesperación, dolor, temor o depresión, propicia tu sensación de falta de poder personal.

 El que seas capaz de alcanzar siquiera una pequeña mejoría en tu estado tiene una gran importancia, pues incluso una mínima mejoría emocional puede hacer que recuperes en cierta medida el control. Y aunque no hayas ejercido todo tu control para volver a conectarte con tu poder personal, ya no te sientes impotente. Así pues, ahora no sólo puedes volver a ascender por tu escala emocional, sino que te resulta relativamente sencillo. 

Sólo tú sabes si te conviene optar por la ira

 Si una persona que padece una grave depresión pudiera descubrir de manera consciente el alivio que le produciría un pensamiento de ira y, lo que es más importante, si pudiera reconocer que ha elegido a propósito ese pensamiento de ira, recuperaría de inmediato la sensación de poder personal y su depresión remitiría. Ahora bien, es importante que no permanezca sumida en la ira. Pero desde esa posición de ira podrá acceder a los pensamientos menos resistentes de frustración.

 Muchos no comprenden todavía el contenido vibratorio de las emociones (ni en qué consiste una emoción ni su razón de ser) y por eso desaconsejan con gran contundencia la proyección de ira. Por lo general, a las personas no les gusta estar en presencia de alguien que está enojado, y la mayoría de ellas preferiría egoístamente que la persona enojada vuelva a su anterior estado depresivo, porque la depresión es un estado de ánimo que suele proyectarse hacia adentro, mientras que la ira suele proyectarse hacia fuera, contra la persona que está más próxima.

 Los demás no saben si el pensamiento de ira que has elegido te aportan una mejoría o no; sólo tú sabes –por el alivio que te ofrece– si has acertado al optar por un determinado pensamiento. Hasta que no decidas guiarte por la forma en que te sientes, no conseguirás avanzar sistemáticamente hacia tus deseos.

 «Hago lo que puedo por mejorar mi situación»

 Las personas que te observan tal vez se sentirían aliviadas si supieran que no te propones permanecer en tu actual estado de ira. Si supieran que te has trazado un ambicioso plan consistente en superar tu ira, tu frustración y tu agobio para pasar al optimismo, a la creencia y seguir ascendiendo por la escala emocional hasta comprender que todo está bien, quizá se mostrarían más pacientes con tu actual estado anímico.

 Muchas personas se alejan de forma natural de la sensación de impotencia que produce la depresión o el temor para sumergirse en la ira como un mecanismo de supervivencia, pero cuando se topan con la intensa desaprobación de la familia, los amigos y los consejeros, por lo nocivo de su ira, vuelven a caer en una sensación de impotencia y el ciclo se repite una y otra vez: de la depresión a la ira, de la depresión a la ira, de la depresión a la ira…

 La clave para recuperar tu maravillosa sensación de poder personal y control es tomar ahora mismo la decisión, al margen de lo bien o mal que te sientas, de esforzarte en mejorar tu situación. Procura centrarte en el pensamiento que te produzca una sensación más placentera en estos momentos, y a medida que lo hagas reiteradamente, al cabo de poco tiempo te sentirás estupendamente. ¡Te lo aseguramos!

 «Si consigo llegar allí emocionalmente, puedo llegar adonde sea»

 «Voy a tratar de centrarme ahora mismo en el pensamiento que me produzca una sensación más placentera. Voy a procurar sentirme mucho mejor, mucho mejor, mucho mejor.»

 Recuerda que:

 • La rabia te ofrece una sensación de alivio de la depresión, el dolor,

la desesperación, el temor, el sentimiento de culpa o de impotencia.

 • La venganza te ofrece una sensación de alivio de la rabia.

• La ira te ofrece una sensación de alivio de la venganza.

• La culpabilidad te da una sensación de alivio de la ira.

• El agobio te ofrece una sensación de alivio del sentimiento de culpa.

• La irritación te ofrece una sensación de alivio del agobio.

• El pesimismo te ofrece una sensación de alivio de la irritación.

• La esperanza te ofrece una sensación de alivio del pesimismo.

• El optimismo te ofrece una sensación de alivio de la esperanza.

• Las expectativas positivas te ofrecen una sensación de alivio del optimismo.

• La alegría te ofrece una sensación de alivio de las expectativas positivas.

 Con el tiempo y la práctica llegarás a comprender lo que tu Guía Emocional te indica. Cuando hayas tomado la decisión de tratar siempre de experimentar la sensación de alivio que te aporta una emoción mejorada, te sentirás bien la mayor parte del tiempo, y dejarás que todas las cosas que deseas fluyan hacia tu experiencia.

 Es necesario que prestes atención a cómo te sientes para comprender todo lo que te sucede. La forma en que te sientes —y la sensación de alivio que descubres al centrarte en pensamientos más agradables— es tu única pauta con respecto a lo que atraes a tu experiencia.

 «Pero ¿y los que desean no desear?»

 Nosotros describimos la sensación de deseo como el ser deliciosamente consciente de nuevas posibilidades. El deseo es la sensación fresca y estimulante de esperar que se produzca una maravillosa expansión. La sensación de deseo equivale a la sensación de que la vida fluya a través de ti. Pero muchas personas, cuando utilizan la palabra deseo sienten algo muy distinto. Para ellas, el deseo se resume en el ansia de desear algo, porque es cierto que se concentran en algo que desean experimentar o tener, pero al mismo tiempo son conscientes de su ausencia. Por consiguiente, aunque utilizan palabras de deseo, ofrecen una vibración de la ausencia de lo que desean. Piensan que la sensación de deseo es ambicionar algo que no tienen. Pero el deseo puro no encierra una sensación de ausencia.

 Por tanto, si tienes presente que cada vez que formulas una petición siempre es atendida, cada uno de tus deseos será un deseo puro que no ofrecerá resistencia.

 Muchas personas desean cosas que en estos momento no viven plenamente, y en algunos casos llevan mucho tiempo deseándolas. Por tanto, piensan en lo que desean y luego piensan en que no lo tienen. Al cabo del tiempo, llegan a la conclusión de que la forma en que se sienten (cuando piensan en lo que desean y son conscientes de que no lo tienen, pero no saben cómo conseguirlo) equivale a la sensación que produce el desear algo. Pero no se hallan en un estado de deseo puro, sino en un estado de resistencia al deseo. Con frecuencia su vibración se refiere a la falta o ausencia de lo que desean más que a su deseo.

 Sin que se percaten de ello, sus vibraciones les mantienen alejados de sus deseos, de forma que al cabo del tiempo llegan a convencerse de que la sensación machacona e ingrata que les produce no conseguir lo que quieren la produce el propio deseo.

 Algunas personas nos dicen: «Abraham, a mí me han enseñado que no conviene que tenga deseos. Me han enseñado que el estado de desear me impedirá convertirme en el Ser espiritual que debo ser y que mi estado de felicidad depende de mi facultad de despojarme de todos mis deseos». Nosotros respondemos: «¿Pero acaso tu estado de felicidad o tu estado de espiritualidad no es un deseo?»

 No estamos aquí para guiarte hacia un deseo o desviarte de él. Nuestra misión consiste en ayudarte a comprender que eres el creador de tu propia experiencia y que tus deseos nacen de forma natural de tu experiencia en este medio, en este cuerpo. Deseamos ayudarte a alcanzar una alineación perfecta con la Fuente, a fin de que puedas crear tus deseos. 

Entendemos por qué algunos te dicen que si te despojas de tus deseos te sentirás mejor, porque la emoción negativa que sientes se debe a la diferencia vibratoria entre tu presente vibración y la vibración de tu deseo. Pero despojarse de los deseos es un proceso muy duro para alcanzar la alineación, porque todo el Universo está dispuesto a ayudarte a generar un nuevo deseo. Así pues, el sistema más sencillo de alinearte con tu Fuente, y de esta forma sentirte mejor, es tratar de despojarte de tu resistencia.

 ¿Crees que tu deseo es lógicamente el siguiente paso?

 Tu capacidad de imaginar contribuirá a que se produzcan más rápidamente los siguientes y lógicos pasos. Puedes descifrar los pormenores en tu imaginación; no tienes que construir cosas insignificantes e importantes, puedes hacerlo todo mentalmente. No nos referimos al paso siguiente y lógico «de acción». Nos referimos a que utilices tu imaginación hasta que tu gran sueño te resulte tan familiar que su manifestación se convierta, lógicamente, en el siguiente paso.

 Por ejemplo, una madre y su hija adulta piensan en adquirir una bonita casa en una elegante zona y crear un magnífico hotelito con derecho a alojamiento y desayuno. La hija dice a su madre: «Si hallamos el medio de conseguirlo, me sentiré feliz el resto de mi vida. Hacerlo realidad me resarcirá de todas las cosas que he deseado y no he conseguido».

 Nosotros le explicamos que la vibración de su deseo no se hallaba aún en el lugar puro que debía estar para permitir que esta experiencia se manifestara. Cuando tu deseo es tan ambicioso que te parece inalcanzable, significa que no está maduro para manifestarse. Cuando tu deseo te parece el siguiente y lógico paso, significa que está apunto de manifestarse.

Cuando controles cómo te sientes, gozarás de toda tu experiencia

La forma en que te sientes te indica si tu vibración es la adecuada para permitir que las Fuerzas Universales te proporcionen en estos momentos tu deseo… o no. Con la práctica, sabrás si te hallas a punto de experimentar una manifestación o si ésta se halla aún en la fase de desarrollo, pero, más importante aún, cuando controles cómo te sientes, gozarás de toda tu experiencia.

 • Gozarás de la variedad y el contraste que te ayudan a identificar tu deseo, y gozarás de la sensación que te produce tu deseo, el cual lanzas desde tu valiosa perspectiva y fluye de ti.

 • Gozarás de la sensación de ser consciente cuando tu vibración no se corresponde con la de tu deseo, y gozarás de la sensación de tratar deliberadamente de recuperar la alineación vibratoria con tu deseo.

 • Experimentarás una sensación de alivio cuando las dudas se disipen y una sensación de Bienestar las sustituyan.

 • Gozarás intuyendo que están a punto de producirse ciertos acontecimientos, gozarás comprobando cómo todo se desarrolla según lo previsto y te deleitarás asistiendo a la manifestación de tus deseos.

 • Gozarás siendo consciente de que has moldeado a propósito tus deseos para hacerlos realidad, como si hubieras creado una estatua moldeando con tus propias manos la arcilla. 

• Te encantará la sensación que experimentarás al alinearte, una y otra vez, con los frutos de tu experiencia.

 El Universo existe para producir en ti nuevos deseos que te darán vida, y cuando sigas la corriente de tus deseos te sentirás auténticamente vivo y vivirás con plenitud.

Una apostilla

 Tomaos esto con calma. Tendéis a tomaros la vida demasiado en serio. Debéis plantearos la vida con alegría.
 Cuando os observamos creando vuestras vidas, sentimos amor hacia vosotros y apreciación por lo que sois. Sois unos creadores vanguardistas, que seleccionáis lo que os conviene de entre el maravilloso contraste que os ofrece vuestro medio vanguardista, y llegáis a nuevas conclusiones que invocan la Fuerza Vital. No hay palabras para expresar lo valiosos que sois. 

 

Nuestro poderoso deseo es que regreséis a vuestro estado de autoestima. Deseamos que améis vuestra vida, a las personas de vuestro mundo y, ante todo, a vosotros mismos.

Hay aquí mucho amor hacia vosotros.

 Y, de momento, hemos terminado.

 Glosario

 Agobio: El estado de concentrarte simultáneamente en lo que deseas y tu incapacidad de conseguirlo al mismo tiempo.

 Alineación vibratoria: Armonía de perspectiva. Armonía vibratoria: Armonía de perspectiva.

 Bienestar: El estado universal de sentirse bien. Conciencia: Conocimiento.

 Conciencia Colectiva: Todos los pensamientos que han sido pensados siguen existiendo. Todos los que perciben tienen acceso a todo cuanto es y ha sido percibido. Este cuerpo de pensamiento se denomina Conciencia Colectiva.

 Conciencia de masas: La conciencia colectiva de un numeroso grupo de seres. Por lo general se refiere a la conciencia física de los seres humanos terrestres.

 Conexión: Hallarse en una alineación vibratoria con tu Fuente. Correspondencia vibratoria: Armonía de perspectiva.

 Corriente de Bienestar: El flujo vibratorio que se expande eternamente y del que mana todo lo que existe.

 Corriente de conciencia: El flujo vibratorio que se expande eternamente y del que mana todo lo que existe.

 Corriente de Energía: El flujo de la corriente eléctrica en la que se basa todo lo que existe.

 Creación deliberada: Concentrarse en lo que uno desea al tiempo que es consciente de su estado vibratorio y de su conexión con su Fuente.

 Creador: El que concentra una Energía Creativa.

 Desear: Deseo natural fruto de una experiencia comparativa.

 Deseo: El resultado natural de vivir en un medio lleno de contrastes (lo cual incluye a todos los medios).

 El Arte de Permitir: El proceso practicado de elegir deliberadamente los temas a los que prestas atención, consciente de la sensación que te produce esa perspectiva. Al elegir deliberadamente pensamientos que te hacen sentir bien, alcanzas una alineación vibratoria con tu Fuente de Bienestar.

 Emoción: La respuesta física visceral del cuerpo al estado vibratorio, causado por aquello a lo que prestas atención.

 Energía (No Física): La corriente eléctrica en la que se basa todo lo que existe.

 Energía Creativa: La corriente eléctrica en la que se basa todo lo que existe.

 Esencia: Poseer unas propiedades vibratorias análogas.

 Estar predispuesto: Estado vibratorio desprovisto de resistencia y, por consiguiente, alineado con la fuente.

 Frecuencia vibratoria: Un estado de vibración.

 Fuente: El flujo vibratorio de Bienestar que se expande eternamente y del que mana todo lo que existe.

 Fuente de Energía: El flujo vibratorio de Bienestar que se expande eternamente y del que mana todo lo que existe.

 Fuerza Vital: La Conciencia Eterna concentrada específicamente.

 Fuerza Vital Creativa: La corriente eléctrica en la que se basa todo lo que existe.

 Guía Emocional: Conocimiento de tu estado de atracción debido a lo que sientes cuando prestas atención a diversas cosas.

 Ley de Atracción: La base de tu mundo, tu Universo y Todo Cuanto Existe. Cosas como las vibraciones se sienten mutuamente atraídas.

 Ley de la Creación Deliberada: Concentrarte deliberadamente en unos pensamientos con el fin de sentir que estás alineado con tu deseo.

 Leyes: Respuestas eternamente coherentes.

 Meditación: El estado de mente aplacado, y por tanto de ausencia de pensamientos resistentes que impiden que te alinees con tu Fuente.

 No Físico: La Conciencia Eterna, en la que se basa todo lo físico y todo lo No Físico.

 Permitir: El estado de alineación con el Bienestar que fluye de la Fuente. El hecho de concentrar tu atención en cosas que hacen que emitas una vibración que «permite» tu conexión con tu fuente natural de Bienestar. Tolerar es muy distinto de permitir. Tolerar es ver lo que no se desea, sentir las pruebas vibratorias de esa perspectiva, pero no tomar una iniciativa deliberada. Permitir es prestar deliberadamente atención sólo a lo que causa una vibración de alineación con la fuente. Cuando te encuentras en un estado de permitir, siempre te sientes bien.

 Primera Línea de pensamiento: Un estado relajado y deliberado de reflexión con el fin de realizar nuevos descubrimientos.

 Proceso Creativo: La corriente eléctrica en tanto que base de todo lo que existe, que fluye específicamente hacia cuestiones o ideas.

 Punto Fijo Emocional: La emoción practicada con más frecuencia.

 Ser (sustantivo): Una fuente de energía concentrada en una determinada perspectiva. El Ser No Físico es una Conciencia que percibe desde una perspectiva No Física. El Ser Físico, o Ser Humano, es una Energía No Física que percibe a través de la perspectiva física.

 Ser Interior: La parte Eterna de ti que percibe todo lo que has sido y todo lo que eres en estos momentos. Una perspectiva que tienes siempre al alcance si «permites» que se manifieste.

 Sistema de guía: La sensación comparativa de tu estado energético cuado estás alineado con tu fuente o cuando no estás alineado con tu Fuente.

 Todo Cuanto Existe: La Fuente de la que todo fluye; y todo cuanto fluye de esa Fuente.

 Todo Está Bien: La base de Todo Cuanto Existe es el Bienestar. No existe otra fuente excepto la del Bienestar. Si experimentas algo distinto al Bienestar es porque has elegido una perspectiva que te impide acceder temporalmente al Bienestar natural que fluye incesantemente.

 Tú: Conciencia Eterna que percibe desde tu amplia perspectiva No Física tu perspectiva física, e incluso tu perspectiva celular.

 Tú Total: Tú, en tu forma humana, en un estado de sentirte bien y, por tanto, sin ofrecer una resistencia que haga que te separes de quien eres.

 Universo: Una experiencia espacial relativamente cuantificable.

 Vibración: La respuesta de armonía o discordancia de todas las cosas a todas las cosas.

 Yo: Cualquier punto de conciencia. El punto del que fluye toda percepción.

 Sobre los autores

 Entusiasmados con la claridad y la utilidad de la palabra traducida de los Seres que se autodenominan Abraham, Jerry y Esther Hicks comenzaron a revelar su asombrosa experiencia con Abraham a un puñado de colaboradores íntimos en 1986.

 

Al reconocer los resultados prácticos que ellos mismos obtenían, así como las personas que formulaban interesantes preguntas sobre su situación económica, su cuerpo y sus relaciones, y aplicando luego con éxito las respuestas a sus propias situaciones, Jerry y Esther tomaron la deliberada decisión de poner las enseñanzas de Abraham al alcance de un creciente grupo de personas que buscaban respuesta a cómo vivir una vida más satisfactoria.

 Utilizando como cuartel general su Centro de Conferencias ubicado en San Antonio, Texas, Jerry y Esther han viajado aproximadamente a cincuenta ciudades cada año desde 1989 para presentar unos seminarios interactivos destinados a enseñar «El arte de permitir» a los líderes que se reúnen para participar en esta corriente progresista de pensamiento. Y aunque pensadores y maestros vanguardistas de todo el mundo se han encargado de dar a conocer esta filosofía de Bienestar, incorporando muchos de los conceptos de Abraham a sus exitosos libros, guiones y conferencias, la principal difusión de este material ha sido de persona a persona, a medida que la gente descubría la utilidad de esta forma de práctica espiritual en sus experiencias personales vitales.

 Abraham —un grupo de maestros No Físicos evidentemente evolucionados—, hablan desde su amplia perspectiva a través de Esther Hicks. Y cuando se dirigen a nuestro nivel de comprensión a través de unos maravillosos, eficaces, brillantes y a la vez simples ensayos por escrito y a través de cintas de audio, nos conducen hacia una clara conexión con nuestro entrañable Ser Interior y a una edificante adquisición de poder personal por parte de nuestro Yo Total. Los Hicks han publicado más de 600 libros, cintas, CDs y vídeos de Abraham-Hicks. Si lo desea puede ponerse en contacto con ellos a través de su página Web interactiva www.abraham-hicks.com o dirigirse por carta a Abraham-Hicks Publications, P. O. Box 690070, San Antonio, TX 78269.

Este libro está dedicado a todos quienes,

en su afán por alcanzar la sabiduría y el bienestar,

han formulado las preguntas a las que este libro responde, a los tres encantadores hijos de nuestros hijos,

ejemplos de lo que este libro enseña:

 Laurel (5), Kevin (3) y Kate (2), y que aún no hacen preguntas porque aún no han olvidado.

Estas enseñanzas están especialmente dedicadas a Louise Hay, cuyo deseo de preguntar y aprender -y difundir los principios del Bienestar por todo el planeta—, la llevó a pedirnos que creáramos este libro de las enseñanzas completas de Abraham.

 
 
 
 
 
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