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PIDE Y SE TE DARÁ
Tus puntos de
atracción
Esther y
Yerry Hicks |
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Tres pasos para alcanzar lo que deseas ser, hacer o tener
El Proceso Creativo
es muy sencillo desde un punto de vista conceptual. Consiste en tres
pasos:
• Primer Paso (te
corresponde a ti): Pides.
• Segundo Paso (no
te corresponde a ti): Obtienes respuesta.
• Tercer Paso (te
corresponde a ti): Debes recibir o aceptar
(dejar que fluya
hacia ti) la respuesta que se te ha dado.
Primer
Paso: Pides
Puesto que habitas
en un medio maravilloso y diverso, el Primer Paso se produce de forma
fácil y automática, pues así es como se generan tus preferencias
naturales. Todo —desde tus deseos sutiles e incluso inconscientes hasta
tus deseos claros, precisos y vividos— es consecuencia de las diversas
experiencias que conforman tu día a día. Los deseos (o el hecho de
pedir) son el resultado natural de hallarte en este medio repleto de una
fantástica diversidad y de contrastes. Por consiguiente, el Primer Paso
se produce de forma natural.
Segundo
Paso: El Universo responde
El Segundo Paso es
muy sencillo, pues no te corresponde a ti. El Segundo Paso le
corresponde a lo No Físico, es obra de la Fuerza denominada DIOS. Todas
las cosas que pides, grandes y pequeñas, son atendidas y ofrecidas de
inmediato, sin excepción. Cada punto de Conciencia tiene el derecho y la
facultad de pedir, y todos los puntos de Conciencia son respetados y
atendidos de inmediato. Cuando pides, se te concede. Siempre.
A veces expresas lo
que pides con palabras, pero por regla general emana de ti a través de
vibraciones, un flujo constante de preferencias personales, cada una de
las cuales da paso a la siguiente, y todas ellas son respetadas y
atendidas.
Cada pregunta es
respondida. Cada petición es concedida. Cada oración es respondida. Cada
deseo es concedido. Pero el motivo de que muchos nieguen esa realidad, y
que arguyan ejemplos de deseos insatisfechos correspondientes a su
experiencia vital, se debe a que todavía no han comprendido y completado
el Tercer Paso, cuya importancia es decisiva, porque si uno no completa
este paso la existencia del Primer y Segundo Paso puede pasar
inadvertida.
Tercer
Paso: Permites que fluya hacia ti
El Tercer Paso
consiste en la aplicación del Arte de Permitir. Es el motivo de que
exista tu Guía Emocional. Es el paso en virtud del cual reajustas la
frecuencia vibratoria de tu Ser para que coincida con la frecuencia
vibratoria de tu deseo. Al igual que debes ajustar el dial de tu radio
en la frecuencia de la emisora que deseas escuchar, la frecuencia
vibratoria de tu Ser debe coincidir con la frecuencia de tu deseo. Es el
Arte de permitir que fluya tu Bienestar natural, es decir, permitir que
lo que pides fluya hacia ti. Si no estás en un estado receptivo, te
parecerá que tus peticiones no han sido atendidas, aunque lo hayan sido;
te parecerá que tus ruegos no han obtenido respuesta, y tus deseos no se
cumplirán, no porque no hayan sido escuchados, sino porque tus
vibraciones no coinciden con ellos, de modo que no permites que fluyan
hacia ti.
Cada
tema constituye dos temas: lo deseado y lo no deseado
Cada cuestión la
forman dos cuestiones: lo que deseas y la ausencia de lo que deseas. Con
frecuencia —aunque creas que piensas en algo que deseas— en realidad
estás pensando justamente en lo opuesto a lo que deseas. Dicho de otro
modo: «Deseo estar bien, no deseo estar enfermo»; «deseo gozar de
seguridad económica, no deseo padecer penurias»; «deseo tener una
relación perfecta; no deseo estar solo».
Lo que piensas y lo
que recibes siempre coincide desde el punto de vista vibratorio, de modo
que es muy útil realizar una correlación consciente entre lo que piensas
y lo que se manifiesta en tu experiencia vital, pero resulta aún más
útil discernir adonde te diriges antes de llegar allí. Cuando comprendas
tus emociones y el importante mensaje que te transmiten, no tendrás que
esperar a que algo se manifieste en tu experiencia para comprender qué
clase de vibraciones has emitido, sino que lo que sientas te indicará
exactamente hacia dónde te diriges.
Céntrate
en lo que deseas, no en lo que deseas evitar
El Proceso Creativo
se verifica al margen de que seas consciente de él. Debido a la variedad
y contraste de tus experiencias nacen continuamente en ti nuevas
preferencias, que aunque no te percates de ello, las transmites como si
fueran peticiones. Y en el mismo momento en que transmites una
preferencia, la Fuente de Energía recibe tu petición vibratoria y en
virtud de la Ley de Atracción te ofrece de inmediato respuesta, con la
que debes alinearte en sentido vibratorio.
La razón por la que
no siempre eres consciente de que tus deseos han obtenido respuesta es
que a menudo se produce un desfase entre el momento en que formulas tu
petición (Primer Paso) y el momento en que permites que la respuesta
fluya hacia ti (Tercer Paso). Aunque emane de ti un claro deseo como
consecuencia del contraste que experimentas, con frecuencia en lugar de
centrarte únicamente en el deseo en sí mismo, te centras en la situación
contradictoria que genera ese deseo, de forma que tus vibraciones
coinciden más con el motivo por el que has formulado tu deseo que con el
propio deseo.
Por ejemplo, tu
coche está viejo y requiere frecuentes reparaciones… Cuando empiezas a
notar que falla, deseas un coche nuevo. Y como ansias experimentar la
sensación de seguridad que proporciona un coche nuevo, emana de ti un
cohete vibratorio de deseo que la Fuente ha recibido y atendido de
inmediato.
Pero como no eras
consciente de la Ley de Atracción y el Proceso de Creación basado en
tres pasos, esta nueva sensación de euforia es poco duradera. De modo
que en lugar de centrar inmediatamente tu atención en tu nuevo deseo y
seguir dándole vueltas a la perspectiva de un flamante y maravilloso
coche (alcanzando así una armonía vibratoria con tu nueva idea), piensas
en el vehículo que ahora posees, señalando las razones por las que
deseas un coche nuevo. «Este viejo trasto ya no me sirve», piensas, sin
darte cuenta de que al pensar en tu viejo coche estás centrando tus
vibraciones en él en lugar de centrarlas en el coche nuevo que deseas.
«Necesito un coche nuevo», explicas, señalando las abolladuras, los
arañazos y los fallos del viejo.
Con cada frase de
necesidad y justificación de un coche nuevo refuerzas sin querer la
vibración de tu molesta situación presente, y al hacerlo, sigues
manteniéndote en una discordancia vibratoria con tu nuevo deseo en lugar
de mostrarte receptivo a lo que pides.
Mientras prestes
más atención a lo que no deseas con respecto a esta situación, no
obtendrás lo que pides. En resumen, si piensas predominantemente en tu
maravilloso coche nuevo, éste comenzará a fluir lenta y sistemáticamente
hacia ti, pero si piensas ante todo en el viejo trasto que tienes ahora,
tu flamante y maravilloso coche nuevo no llegará.
Quizá te parezca
complicado distinguir entre el hecho de pensar en tu coche nuevo y
seguir dándole vueltas al viejo, pero cuando seas consciente de tu Guía
Emocional conseguirás hacer esa distinción.
Ahora
posees la llave para crear todos tus deseos
Cuando comprendas
que tus pensamientos coinciden con tu punto de atracción y que la forma
en que te sientes indica tu nivel de aceptación o de rechazo, sostendrás
la llave que te permitirá crear cuanto desees.
Es imposible que
sientas continuamente emociones positivas sobre algo y que se malogre,
al igual que es imposible que sientas continuamente emociones negativas
sobre algo y que fructifique, porque lo que sientes te indica si
permites o no que tu Bienestar natural fluya hacia ti.
Aunque no existe
una fuente de enfermedad, puedes emitir pensamientos que impidan que
fluya tu bienestar al igual que puedes emitir pensamientos que impidan
que fluya tu abundancia natural, aunque no exista una fuente de pobreza.
El Bienestar fluye de continuo hacia ti, y si no has adquirido
pensamientos que lo retrasen o frenen, lo experimentarás en todos los
ámbitos de tu vida.
No importa en qué
situación te halles en relación con lo que deseas. Al prestar atención a
lo que sientes, y al orientar tus pensamientos hacia pensamientos más
gratos, entrarás en armonía vibratoria con tu Bienestar natural.
Ten presente que,
en tanto que extensión de Energía No Física pura y positiva, cuanta
mayor sea la armonía vibratoria que guardes contigo mismo mejor te
sentirás. Por ejemplo, cuando aprecias algo, guardas una armonía
vibratoria con quien eres. Cuando amas a alguien, o a ti mismo, guardas
una armonía vibratoria con quien eres. Pero cuando empiezas a buscar
defectos en la otra persona o en ti mismo, en ese momento ofreces una
vibración que no se corresponde con quien eres realmente, y la emoción
negativa que sientes te indica que has introducido una vibración de
resistencia y no permites que se produzca una conexión pura entre tu ser
físico y la parte No Física de ti.
Con frecuencia nos
referimos a la parte No Física de tu ser como tu Ser Interior, o tu
Fuente. Al margen de cómo llames esta Fuente de Energía, o Fuerza Vital,
es necesario que seas consciente de cuándo permites que se produzca tu
conexión con ella y cuándo te resistes. Tus emociones te indican en todo
momento tu grado de aceptación o resistencia
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Con
la práctica te convertirás en un creador gozoso y deliberado
A medida que
reflexiones sobre cómo te sientes, llegarás a dominar el arte de dirigir
tu Fuente de Energía y te convertirás en un disciplinado, gozoso y
deliberado creador. Con la práctica, lograrás adquirir un control
preciso sobre esta Energía Creativa y, al igual que el hábil escultor,
te deleitarás moldeando esta Energía que crea mundos, orientándola hacia
tus fines creativos.
Cuando te centres
en la Energía Creativa, debes tener en cuenta dos factores: en primer
lugar, la intensidad y velocidad de la Energía; y en segundo, la medida
en que la aceptas o rechazas. El primer factor tiene que ver con la
cantidad de tiempo que dediques a pensar en tu deseo, así como el grado
de precisión. Dicho de otro modo, cuando llevas mucho tiempo deseando
algo tu poder de invocarlo es mucho mayor que si piensas hoy en ello por
primera vez. Asimismo, si llevas mucho tiempo pensando en ello y has
experimentado un contraste que te ha ayudado a centrarte más
específicamente, tu deseo lo invoca de un modo aún más poderoso. Cuando
un deseo adquiere ese poder o esa velocidad te resultará muy fácil darte
cuenta de cómo abordas el segundo factor: la parte de la aceptación o el
rechazo.
Cuando piensas en
algo que has deseado desde hace mucho tiempo, y en este momento reparas
en que aún no ha ocurrido, estás pensando en que no ha ocurrido, está
presente en ti una intensa emoción negativa, pues piensas en algo que
posee una energía muy poderosa con la que no guardas una armonía
vibratoria. Pero si piensas en algo que deseas desde hace mucho tiempo e
imaginas que está a punto de ocurrir, sientes una emoción de expectativa
o ilusión.
Así, la forma en
que te sientes te indica si, en este momento, estás alineado en sentido
vibratorio con tu deseo o la ausencia del mismo; si aceptas o te
resistes a él, si en este momento lo facilitas o entorpeces.
No
se trata de controlar tus pensamientos, sino de guiarlos
En tu sociedad tan
tecnológica y sofisticada, en la que tienes prácticamente acceso
inmediato a todo lo que ocurre en tu planeta, tan bombardeado estás por
pensamientos e ideas que, en ocasiones, tienes la sensación de que
invaden tu experiencia personal. Así, la idea de controlar ese alud de
pensamientos te parece imposible. Lo normal es prestar atención a lo que
hay ante ti.
No te pedimos que te
esfuerces en controlar tus pensamientos, sino que te esfuerces en tratar
de guiarlos. En realidad, más que guiar tus pensamientos se trata de que
trates de sentirte de una determinada manera, porque es más fácil tratar
de sentirte como deseas que mantener tus pensamientos alineados en
sentido vibratorio con lo que te parece favorable.
La Ley de Atracción
atrae magnéticamente y organiza tus pensamientos, de modo que conviene
que comprendas y colabores deliberadamente con la Ley de Atracción con
el fin de guiar tus pensamientos.
Ten presente que
cuando prestas atención a un pensamiento, ese pensamiento se activa de
inmediato en ti, de forma que la Ley de Atracción responde de inmediato,
lo que significa que otros que guardan una armonía vibratoria con el que
acabas de activar se unen a él y lo convierten en un pensamiento más
pronunciado, poderoso y atractivo. Y mientras sigues centrado en él, y
se expande, otros pensamientos que guardan una armonía vibratoria con
ese poderoso pensamiento se unen a él, y así sucesivamente.
Cuando
tu pensamiento practicado se convierte en un pensamiento dominante
Cuando te centras
deliberadamente en un tema, y generas una sistemática activación de éste
en ti, se convierte en un pensamiento practicado o dominante. Y cuando
eso ocurre empiezan a manifestarse alrededor de tu pensamiento dominante
cosas que coinciden con él. Del mismo modo que unos pensamientos
correlativos se unieron a tu pensamiento anterior, en tu experiencia
personal empiezan a manifestarse ciertas cosas correlativas con tu
pensamiento dominante: artículos en revistas, conversaciones con amigos,
observaciones personales… El proceso de atracción es evidente. Cuando tu
atención activa enérgicamente una vibración que has practicado, ciertas
cosas —deseadas o no deseadas— empiezan afluir hacia tu experiencia
personal. Así es la Ley de Atracción.
Cómo convertirte en
un creador deliberado
Recuerda que antes
de beneficiarte del hecho de prestar atención a tus emociones, debes
comprender que el Bienestar es la única Corriente que fluye. Puedes
aceptar o rechazar esa Corriente, pero si la aceptas es que te sientes
bien, y si la rechazas te sientes mal. Dicho de otro modo, sólo existe
una Corriente de Bienestar, y la forma en que te sientes te indica si la
aceptas o la rechazas.
Lo natural es que
prosperes. Que te sientas bien. Eres bueno, eres amado y el Bienestar
fluye constantemente hacia ti. Si lo aceptas, se manifestará de multitud
de formas en tu experiencia vital.
El tema al que
prestas atención está pulsando y emitiendo una vibración de Energía.
Mientras te centras en él, comienzas a vibrar al igual que vibra él.
Cada vez que te centras en él, y cada vez que emites vibraciones, te
resulta más fácil hacerlo la siguiente vez, hasta que al cabo del tiempo
desarrollas una proclividad vibratoria. Al igual que ocurre con
cualquier otra cosa, a medida que practicas te resulta más fácil. Y si
te concentras en ese pensamiento y practicas esta vibración, formas lo
que denomináis «una creencia».
Una creencia no es
más que una vibración practicada. Dicho de otro modo, cuando practicas
un pensamiento el tiempo suficiente, cada vez que abordas el tema de ese
pensamiento la Ley de Atracción te conduce con facilidad hacia la
vibración de tu creencia. A partir de ahí la Ley de Atracción acepta esa
creencia como tu punto de atracción y te aporta cosas que coinciden con
esa vibración. Así, cuando vives una experiencia vital que se
corresponde con los pensamientos en los que te has centrado, llegas a la
conclusión de que «ésta es la verdad». Y aunque sería correcto llamarlo
«verdad», nosotros preferimos llamarlo atracción, o creación.
El pensamiento en
el que te centras se convierte en tu «verdad». La Ley de Atracción así
lo afirma. Tu vida, y la de todo el mundo, no es sino un reflejo de la
predominancia de tus pensamientos. Sin excepción.
¿Has
tomado la decisión de dirigir tus pensamientos?
Para ser un creador
deliberado de tu experiencia debes tomar la decisión de dirigir tus
pensamientos, porque sólo cuando elijas deliberadamente la dirección de
tus pensamientos podrás incidir deliberadamente en tu punto de
atracción.
No puedes seguir
hablando, observando y creyendo en cosas como lo has hecho siempre y
realizar cambios en tu punto de atracción, como tampoco (según hemos
comentado antes) puedes ajustar el dial de tu radio a 630 AM y escuchar
la música que emite el 101 FM. Tus frecuencias vibratorias deben
coincidir.
Cada emoción que
sientes te indica si estás alineado o no con la Energía de tu Fuente.
Tus emociones son tus indicadores de la discrepancia vibratoria entre tu
Ser físico y tu Ser Interior, y cuando prestas atención a esas emociones
y tratas de centrarte en pensamientos agradables estás utilizando tu
Guía Emocional como te proponías hacerlo cuando te encarnaste en este
cuerpo físico.
Tu Guía Emocional
es la clave para ayudarte a comprender tu contenido vibratorio y, por
tanto, constituye tu actual punto de atracción. A veces es difícil
distinguir entre el pensamiento de lo que deseas y el pensamiento de su
ausencia. Pero distinguir entre tu respuesta emocional al pensamiento de
lo que deseas y tu respuesta emocional al pensamiento de la ausencia de
tu deseo es muy fácil. Porque cuando estás plenamente centrado en tu
deseo (y las vibraciones que ofreces lo reflejan), te sientes
maravillosamente. Y cuando te centras en la ausencia de algo que anhelas
te sientes muy mal. Tus emociones te indican siempre con exactitud cuál
es tu punto de atracción. Así, si prestas atención a tus emociones y
emites deliberadamente pensamientos que incidan en la forma en que te
sientes, podrás guiarte conscientemente hacia la frecuencia vibratoria
que te permitirá satisfacer cualquier deseo.
¿Puedes
aceptarte como un Ser Vibratorio?
La mayoría de
nuestros amigos físicos no están acostumbrados a considerar sus vidas en
términos de vibraciones, y menos aún a considerarse ellos mismos como
radiotransmisores y receptores. Pero vives en un Universo Vibratorio y
te compones de más energía, vibración o electricidad de lo que imaginas.
Cuando aceptes esta nueva orientación y empieces a aceptarte como un Ser
Vibratorio que atrae todas las cosas que fluyen hacia tu experiencia,
emprenderás el delicioso viaje hacia la Creación Deliberada. Cuando
comprendas la correlación entre lo que piensas, lo que sientes y lo que
recibes lo habrás conseguido. Ahora posees todas las claves necesarias
para dirigirte desde donde te encuentres adonde desees ir, en todos los
aspectos.
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Tú
controlas tus puntos fijos emocionales
Por regla general
las personas no se creen capaces de controlar lo que piensan. Observan
las cosas que ocurren a su alrededor y las analizan, pero por lo general
creen que no poseen ningún control sobre lo que se formula dentro de
ellos. Se pasan la vida clasificando los acontecimientos bajo los
rótulos de bueno o malo, deseado e indeseado, justo o injusto, pero rara
vez comprenden que tienen la capacidad de controlar su relación personal
con estos acontecimientos.
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Es
imposible controlar condiciones que han creado otros
Puesto que muchas
personas aprueban algunas de las condiciones que otros han creado pero
desaprueban otras, se plantean la misión imposible de tratar de
controlar las condiciones. A través de la fuerza o el poder personal, o
de reunir a la gente en grupos para adquirir más poder o control, tratan
de preservar su propio Bienestar afanándose en asumir el control sobre
cualesquiera circunstancias que crean que representan una amenaza para
ellos. Pero en este Universo basado en atracción en el que no existe la
exclusión, cuanto más se esfuerza uno en rechazar cosas indeseadas, más
cosas indeseadas atrae a su experiencia. Y cuantas más cosas indeseadas
se manifiestan en su experiencia, más se reafirma uno en su creencia
(«convenciéndose» a sí mismo) de que tenía razón al considerar
perniciosas e invasivas esas cosas indeseadas. Dicho de otro modo,
cuanto más defiendas tus creencias, más te ayuda la Ley de Atracción a
mantenerlas.

«¿Pero
qué “verdad” es la auténtica VERDAD?»
Sí prestas la
suficiente atención a algo, la esencia de aquello en lo que has pensado
acaba convirtiéndose en una manifestación física. Y cuando otros
observan esa manifestación física, contribuyen, a través de la atención
que le prestan, a que se expanda. Y al cabo del tiempo, esta
manifestación, tanto si es deseada como si no, se denomina «Verdad».
Deseamos que
comprendas que tienes absoluta libertad para elegir las «verdades» que
creas en tu experiencia. Cuando entiendas que la única razón de que
alguien experimente algo reside en la atención que presta al tema,
comprenderás fácilmente que la «verdad» existe sólo porque alguien le ha
prestado atención. Así, cuando dices «debo prestar atención a eso,
porque es verdad», es como si dijeras «otros han prestado atención a
algo que no deseaban y en función de la atención que le han prestado han
hecho que eso fluyera hacia su experiencia. Y puesto que ellos han
atraído algo que no deseaban a su experiencia, yo también debo hacerlo».
Existen muchas
cosas maravillosas que conviertes en tus verdades, y muchas otras no tan
maravillosas que conviertes en tus verdades. La Creación Deliberada
consiste en elegir deliberadamente las experiencias que constituyen tus
verdades.
Tus pensamientos
inciden en tu punto de atracción
Cuando los
pensamientos que has activado son más generales que específicos, las
primeras vibraciones son aún muy insignificantes y no poseen un gran
poder de atracción, por así decirlo. Por consiguiente, en esos primeros
estadios no es fácil que veas pruebas manifiestas de la atención que
prestas al tema. Pero aunque no veas aún esas pruebas no significa que
no se produzca la atracción de otros pensamientos que coinciden con los
tuyos. Dicho de otro modo, tu pensamiento se hace más intenso, su poder
de atracción es más potente y las vibraciones de otros pensamientos
similares se unen a él. Y a medida que tu pensamiento adquiere más
fuerza, comprendes a través de tus indicadores emocionales el grado en
que esta creciente vibración de pensamiento coincide con la Energía de
tu Fuente. Si coincide con quien eres, tus emociones de bienestar te lo
indican. Si no coincide con quien eres, tus emociones de malestar te lo
indican.
Por ejemplo, es
posible que cuando eras pequeño tu abuela te dijera: «Eres un niño
maravilloso. Te quiero mucho. Gozarás de una vida feliz y satisfactoria.
Tienes muchas dotes, y el mundo se beneficiará de tu presencia». Esas
palabras te producían una sensación grata porque se correspondían en un
sentido vibratorio con lo que anidaba en tu interior. Pero cuando
alguien te dice: «Eres malo. Deberías avergonzarte de ti mismo. Me has
disgustado. Eres un desastre», esas palabras te producen un profundo
malestar porque la atención que les has prestado ha hecho que te
conviertas en algo distinto en sentido vibratorio a lo que realmente
eres y lo que sabes.
La forma en que te
sientes es una indicación clara y precisa de tu alineación, o falta de
alineación, con tu Fuente de Energía. En resumen, tus emociones te
indican si «permites»o te resistes a tu conexión con la Fuente.
Los
estados de ánimo como indicadores de tus puntos fijos emocionales
Cuando persistes en
centrarte en un determinado pensamiento te resulta cada vez más fácil
seguir centrándote en él porque la Ley de Atracción te facilita otros
pensamientos similares. De este modo desarrollas, desde el punto de
vista emocional, un estado de ánimo o una actitud. Desde el punto de
vista vibratorio, adquieres, por así decirlo, un talante vibratorio
habitual o fijo.
Tu estado de ánimo
es una fiel representación de lo que atraes hacia tu experiencia. Tu
estado de ánimo, o un sentimiento generalizado sobre determinado tema,
constituye una clara indicación de la vibración que has practicado.
Dicho de otro modo, cada vez que activas en ti un tema en virtud de tus
experiencias en tu medio, tu vibración se sitúa de inmediato en su
frecuencia habitual o punto fijo.
Por ejemplo,
digamos que cuando eras niño tus padres experimentaron graves
dificultades económicas. Por consiguiente, en tu casa hablaban con
frecuencia de la falta de dinero y la incapacidad de adquirir lo que
deseaban, lo cual iba acompañado por las correspondientes emociones de
preocupación y temor. A menudo, en respuesta a tus peticiones, te decían
que «el dinero no crece en los árboles», y que «el mero hecho de
desearlo no significa que lo consigas», y que «tú, al igual que el resto
de la familia, debes conformarte con lo que tienes. No hay vuelta de
hoja…» Debido a los años en que prestaste atención a esos pensamientos
de «falta de dinero», tu pensamiento habitual sobre el dinero —tu Punto
Fijo Emocional— se convirtió en un pensamiento de escasas expectativas
de éxito financiero. Así, cada vez que pensabas en el dinero o la
riqueza, caías de inmediato en un talante o una actitud de frustración,
preocupación o ira.
O quizá cuando eras
niño la madre de un amigo tuyo se mató en un accidente de tráfico y tu
estrecha relación con alguien que padecía un trauma infantil tan grave
hizo que creciera en ti el temor por el Bienestar de tus padres. Cuando
partían de viaje en coche, te invadía el pánico hasta que regresaban.
Así, poco a poco, desarrollaste la costumbre de preocuparte por el
Bienestar de las personas a las que querías. Tu Punto Fijo Emocional es
la inseguridad.
O quizá cuando eras
adolescente tu abuela murió de un ataque al corazón. Y durante los años
que siguieron a su muerte oíste con frecuencia a tu madre expresar su
inquietud sobre las elevadas posibilidades de que le ocurriera lo mismo
a ella o a sus hijos (¡incluso a ti!). Prácticamente cada vez que
hablabais de tu abuela, su inesperada muerte se convertía en una parte
emocional de la conversación que generaba temor. Aunque tu cuerpo era
saludable y te sentías físicamente bien, en tu fuero interno latía la
preocupación por tu vulnerabilidad física. Así, al cabo del tiempo,
adquiriste un Punto Fijo Emocional basado en la vulnerabilidad física.
Tú puedes cambiar
tus puntos fijos emocionales
Del mismo modo que
tus estados emocionales dominantes pueden pasar de una sensación de
bienestar y seguridad a otra de malestar o inseguridad, tus puntos fijos
pueden pasar de no sentirte bien a sentirte bien, pues adquieres un
Punto Fijo Emocional simplemente prestando atención a un determinado
tema, y a través de tu pensamiento practicado.
No obstante, la
mayoría de las personas no elaboran deliberadamente pensamientos, sino
que dejan que sus pensamientos graviten hacia lo que ocurre en torno a
ellas. Ocurre algo. Lo observan. Se produce en ellas una respuesta
emocional a lo que observan. Y dado que la mayoría de las veces se
sienten impotentes para controlar lo que observan, llegan a la
conclusión de que no tienen ningún control sobre su respuesta emocional
a lo que observan.
Queremos que
comprendas que ejerces un control absoluto sobre tus puntos fijos. Y
queremos que comprendas la extraordinaria utilidad de que adquieras
deliberadamente tus puntos fijos. Porque de este modo, cuando esperes
algo, lo conseguirás. Es posible que los pormenores sean distintos de lo
que imaginabas, pero la esencia vibratoria siempre coincidirá
exactamente con la tuya.
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