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Introducción a
Intentar es conseguir
Elogios para
Intentar es
conseguir y las Enseñanzas de Abraham
« ¡Enseñanzas
maestras de los grandes maestros del universo!»
Doctor Wayne W.
Dyer,
Autor de El poder de
la intención |
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«Pido que todo el
mundo, en todo el planeta, lea Intentar es conseguir, porque es un libro
sobre sanación, poder y amor escrito de una forma práctica y con un
estilo directo. La energía y las palabras de Abraham te aliviarán,
consolarán, guiarán y te darán poder personal.»
Doreen Virtue,
Autora de Lo que nos
dicen los ángeles
«Si existe un libro
para cambiar positivamente el curso de tu vida, es éste. ¡Saca tu
rotulador y prepárate para disfrutar de la dicha de estar vivo! Jerry y
Esther Hicks y las Enseñanzas de Abraham te muestran con sabiduría,
humor y gracia cómo transformar los retos de la vida en triunfos
personales. Me encanta este libro y las Enseñanzas de
Abraham, y lo
recomiendo sin reserva alguna.»
Denise Linn,
Autora de Ifl can Forgive, So Can You
«\El sorprendente
poder de «Intentar es conseguir» es absolutamente fabuloso!
Hace muchos años que
conozco a Jerry y Esther y son auténticos. Este libro puede transformar
todos los aspectos de tu vida.
Christiane
Northrup,
Autora de Madres e
hijas - Sabiduría de una relación
que dura toda la
vida
«En Intentar es
conseguir, Abraham hace hincapié en la importancia de tomar las riendas
del poder de tus pensamientos, que repercutirá en todo lo que hagas. Es
un libro fascinante que recomiendo sin reservas a todo aquel que esté
dispuesto a explorar el poder ilimitado de la mente.
Gary Renard,
Autor de La
desaparición del universo
Intentar es
conseguir
El sorprendente
poder de la Intención deliberada
RANO
Argentina - Chile - Colombia - España -
Estados Unidos - México - Uruguay - Venezuela
Este
libro está dedicado a la larga lista de maestros
que comparten con
entusiasmo nuestro libro insignia,
Pide y se te dará,
con cientos de miles de personas en todo
el mundo, y muy
especialmente al sorprendente despliegue
de poderosos
maestros que han ofrecido su apoyo a nuestras obras...
Su buena disposición
para incluir sus respetados nombres
a nuestro trabajo ha
hecho posible que las Enseñanzas de Abraham
puedan estar al
alcance de aquellas personas que buscan
lo que estas
enseñanzas ofrecen.
Introducción
¡Cuando los
discípulos están preparados, Aparece el maestro!
Por Louise L. -
Hay autora de Usted puede sanar su vida
En este
misterio denominado vida siempre estamos buscando res-puestas. Siempre
hemos querido tener el control sobre nuestra vida, pero no hemos
averiguado cómo. Siempre hemos deseado acabar con nuestros miedos, desde
los más pequeños e íntimos respecto a nuestros cuerpos y relaciones,
hasta los más importantes sobre la muerte, nuestro Gobierno y el
mundo..., incluso hasta los que tenemos sobre la vida en otros planetas.
Este libro,
sumamente alentador, trata de todos estos temas. No importa cuáles sean
nuestros miedos o preocupaciones, Abraham no sólo tiene una respuesta,
sino un proceso sencillo que podemos seguir para trascenderlos y
alcanzar un nuevo nivel desde donde disfrutar de la vida.
Creo que los
maestros conocidos como Abraham son algunos de los mejores que hay
actualmente en el planeta. Sus palabras me han ayudado a trascender mi
propia visión de la vida. Estoy muy agradecida a Jerry y a Esther Hicks
por el tiempo y la devoción que han empleado en poner estas enseñanzas a
nuestro alcance en este período del tiempo y del espacio. Hay un momento
y una etapa para expandir nuestro conocimiento, y este momento es ahora.
Por el mero hecho de tener este libro en sus manos el lector ya está
recibiendo bendiciones y prosperidad.
Hace varios años que
conozco a Abraham, a Jerry y a Esther Hicks. En el momento en que
escuché las palabras de Abraham sentí una profunda conexión. «Estos
maestros están haciendo un gran trabajo», pensé. Cuanto más en contacto
estaba con las enseñanzas, más alabanzas tenía para ellos.
Con el tiempo llegué
a conocer a Jerry y a Esther. Me quedé muy impresionada al ver cómo
vivían sus enseñanzas. Eran dos personas sumamente felices que
manifestaban experiencias positivas a cada instante. Se amaban
mutuamente, y amaban la vida más que la mayor parte de las personas que
conozco. Me encantaba ver que siempre parecían comunicarse entre ellos
con alegría y risas. A mi corazón le hace mucho bien ver a personas que
realmente disfrutan de la vida en todo momento.
En Hay House estamos
muy orgullosos de ser los editores de esta colección de libros y de
tener la oportunidad de transmitir esta obra a todo el mundo. Pide y se
te dará, el primer libro de esta colección, fue considerado (por el
famoso autor Wayne Dyer) «un hito editorial que te ofrece una guía para
comprender y poner en práctica tu destino».
Este libro, el
segundo de la colección, te ayuda a profundizar en tí mismo. Fomenta tu
auto confianza, a la vez que te ofrece numerosas herramientas que te
ayudan a afrontar cualquier situación que se te presente. A medida que
aumenta tu confianza en tí mismo, aprenderás que puedes conseguir lo que
te propongas. Aprenderás a liberarte del esfuerzo y empezarás a
practicar el Arte de Permitir. También te encantará descubrir lo fácil
que es vivir la vida con esa alegría que siempre has deseado.
Te sugiero que hagas
como yo y tengas ambos libros en tu mesilla de noche para leerlos por la
mañana y al acostarte. Dormirás mejor, y empezarás tus días dejando que
entre sólo el bien en tu vida..., y haciendo eso ¡te sentirás de
maravilla!
LOUISE
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Prefacio
Por Jerry Hicks
¿Has
pensado alguna vez en tu propia evolución a la luz de los
acontecimientos que fueron los principales catalizadores para que
posteriormente te sintieras realizado?
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En tu álbum de
recuerdos agradables, ¿has conservado las imágenes mentales de esos
momentos durante los cuales te pareció que sentías una influencia capaz
de ayudarte a conseguir o manifestar lo que realmente querías ser, hacer
o tener?
¿Recuerdas algunas
veces —con oleadas de aprecio— a aquellas personas, libros y
circunstancias, aparentemente casuales, que te ofrecieron palabras o
experiencias que te aportaron una chispa de claridad filosófica?
Denomina a esas
breves experiencias momentos decisivos, encrucijadas, indicadores, o
incluso piedras de toque para un momento de bienestar especial..., pero,
¿no has sido consciente de sus efectos positivos y duraderos en tu vida?
He empezado a
escribir este prefacio mientras estábamos aparcados en «nuestro» camino
de tierra que va desde el río French Broad hasta el estanque estatal de
los patos de Biltmore. Mi esposa, Esther, y yo llevamos 15 años
impartiendo talleres en Asheville, Carolina del Norte. La orilla de este
río es uno de nuestros lugares favoritos, solemos visitarlo cuando
llegan los gansos en primavera, y luego cuando migran a millares en
otoño desde Canadá, cruzando con decisión los cielos, mientras nosotros
también nos cruzamos aquí con el cambio de estaciones, en nuestro ir y
venir por este país. Aquí estoy sentado en la etapa más feliz de mi vida
haciendo lo que tanto placer me aporta. Escribo esto con la intención de
ofrecerte algunas razones prácticas para que practiques (y así
experimentes deliberadamente más de quién eres realmente) las Enseñanzas
de Abraham.
Ellos nos han
recordado muchas veces que «las palabras no enseñan; es la experiencia
de la vida la que lo hace». Y aunque este sea un libro de palabras, las
palabras poderosas que estás a punto de leer aquí te van a revelar
algunas perspectivas nuevas que exaltarán tu espíritu, y que ahora
puedes dejar que se conviertan en nuevas creencias que te generen buenos
sentimientos.
Tus nuevas creencias
a su vez pueden —por las Leyes del Universo—, generar experiencias
nuevas y felices..., y a partir de tus experiencias sublimes de
felicidad irás descubriendo ese conocimiento que ensalza la vida que
tanto habías deseado.
Espero que este
libro sea uno de esos tesoros que apreciarás siempre por suponer una
guía aclaradora para todo aquello que siempre has querido ser, hacer o
tener. Aunque la única revelación que hubiera recibido de este libro
fuera la comprensión profunda que cambió mi vida de que tú creas tu
propia verdad, ya habría sido suficiente. Leer que las «verdades» no son
más que creencias que se han mantenido durante cierto tiempo, y que las
«creencias» son pensamientos que se han repetido muchas veces, ha hecho
que me diera cuenta del sorprendente poder del pensamiento.
No hace mucho oí que
un empresario de mucho éxito decía (cuando se le preguntaba cómo era
capaz de conseguir ese increíble grado de éxito): «Pienso a lo grande...
Puesto que voy a pensar de todos modos, hace mucho tiempo que decidí,
¿por qué no hacerlo a lo grande?» Esta es una demostración del
sorprendente poder del pensamiento.
Hace muchos años
recuerdo que leí algo que había escrito uno de los grandes genios del
siglo xx. Dijo lo siguiente: «La mayoría de los seres humanos utilizan
menos de un uno por ciento de su verdadero potencial... El noventa y
nueve por ciento de su potencial de ser, hacer o tener permanece siempre
sin utilizar durante toda su vida». Este libro, El sorprendente poder de
la Intención Deliberada, te revelará el proceso dinámico para utilizar,
en esta vida, mayor cantidad de ese potencial utilizado. ¿Te has
preguntado alguna vez cuánto potencial para ser feliz existe todavía en
tu interior? ¿Has sido consciente alguna vez, incluso en los momentos
más felices de tu vida, de cuánta felicidad puedes llegar a
experimentar?
Aunque alguna vez te
hayas sentido muy bien físicamente, ¿verdad que en el fondo sabías que
podías estar aún mejor? Y cuando has revivido esas deliciosas relaciones
que has compartido con personas en cuyas vidas has influido a la vez que
te convertías en el Ser que ahora eres, ¿no eras consciente de que debía
haber muchas más relaciones maravillosas con muchas otras personas
inspiradoras que estaban esperando a que las dejaras entrar en la
experiencia de tu vida?
En breve vas a
conocer a Abraham, «maestros de maestros», como se han denominado a sí
mismos. (Para los que seáis nuevos en estas enseñanzas, hacemos
referencia a Abraham en plural por-que son una Conciencia Colectiva.)
Algunos de los autores y filósofos más eminentes del mundo han descrito
a Abraham como «los mayores maestros de nuestro planeta en la
actualidad...» Cuando conocí a Abraham hace veinte años, yo también me
sentí atraído por su arte para enseñar, y lo que más quería aprender
era: ¿Cómo puedo ayudar a los demás a mejorar sus ingresos?
Recuerdo que
(mientras vivía en una camper Volkswagen) leí el clásico de Napoleón
Hill, Piense y hágase rico, donde decía: «Cuando la riqueza empieza a
llegar, lo hace tan rápido, con tal abundancia, que uno se pregunta
dónde se había estado escondiendo todos esos años...»
Piense y hágase rico
sin duda me dio lo que había estado pidiendo. Tras descubrir ese libro
en una mesa de centro de un pequeño hotel de carretera de Montana (y
seguir al pie de la letra los principios allí expuestos), mi vida cambió
por completo; de ganar lo justo para sobrevivir en el mundo del
espectáculo a «no tener que ir a trabajar», y luego, en tan sólo unos
pocos años, monté un negocio de distribución multimillonario. Para quien
quiera saber-lo, siempre he atribuido mi éxito a los principios que
aprendí en ese libro.
Los principios me
funcionaron tan bien que pronto empecé a pensar en Piense y hágase rico
como libro de texto para enseñar a mis socios lo que había aprendido.
Sin embargo, al cabo de unos años de hacerlo, fui consciente de que sólo
unos pocos «alumnos» habían logrado montar un negocio de un millón de
dólares. Aunque muchos lograron un éxito algo más que modesto, había
otros que parecían no tener suerte en el aspecto económico por más
seminarios que tomaran.
Al cabo de unos diez
años y tras alcanzar todas mis metas iniciales en los negocios, empecé a
buscar respuestas para ver cómo podía ayudar con mayor eficacia a las
personas a lograr sus de-seos..., y a raíz de esa «petición», a Esther y
a mí se nos concedieron las Enseñanzas de Abraham.
No hay lugar en este
breve prefacio para explicar con mayor detalle quién o qué es Abraham,
ni cómo llegamos a conocerlos, pero si esa información te interesa,
puedes descargarte gratuita-mente por Internet una grabación de 74
minutos, An Introduction to Abraham, entrando en nuestra página Web:
www.abraham-hicks.com, o puedes encargar el CD o cinta de audio en
nuestra oficina, Abraham-Hicks Publications, P.O. Box 690070, San
Antonio, TX 78269, o llamar al [830] 755-2299.
Aquí, sin embargo,
resumo nuestra experiencia con Abraham: a Esther y mí se nos había dicho
que aquietando la mente (meditando) durante 15 minutos al día, podríamos
recibir las respuestas a lo que estábamos pidiendo, y aunque Esther tuvo
algunas experiencias con sensaciones físicas extremadamente fuertes la
primera vez que meditamos juntos, no fue hasta después de nueve meses de
meditación diaria que experimentamos una forma de comunicación
intelectual que tuviera algún sentido. Intelectual, en cuanto a que la
cabeza de Esther empezó a moverse metódicamente, y des-cubrimos que su
nariz estaba escribiendo letras, algo así como deletreando palabras
sobre una pizarra invisible en el aire: «YO SOY ABRAHAM...»
Citaré la definición
de Abraham sobre ellos mismos: Abraham no es una conciencia singular tal
como vosotros la experimentáis en vuestros cuerpos individuales Abraham
es una Conciencia Colectiva... No hay una Corriente de Conciencia
No-Física, y cuando uno de vosotros plantea una pregunta, hay infinidad
de puntos de Conciencia que se están canalizando a través de lo que os
parece una única perspectiva (porque en este caso hay un ser humano,
Esther, que lo está interpretando o articulando en palabras), por eso a
vosotros os parece que es en singular... Somos multidimensionales,
multifacéticos y, sin duda, somos una multiconciencia...
Inmediatamente
empecé a hacer preguntas, y Abraham empezó a contestar (al principio,
deletreando palabras mediante la nariz de Esther). Posteriormente,
Esther empezó a traducir bloques de pensamiento No-Físico a nuestro
idioma a través de su máquina de escribir, y unos meses después
consiguió pronunciar palabras para los pensamientos que recibía de
Abraham.
Unos pocos años
antes, yo había descubierto la obra de Habla Seth (los autores de esta
conocidísima obra, Jane Roberts y Robert Butts, la recibieron de un modo
similar). Por eso comprendí, de algún modo, lo que nos estaba
sucediendo, pero que nosotros supiéramos, ninguno de los dos habíamos
pedido o esperábamos recibir la experiencia para nosotros. Yo esperaba y
pedía hallar formas más útiles de enseñar a los demás a tener más éxito
en sus vidas, pero no a través de esta vía.
Tanto Esther como yo
deseábamos la sabiduría que Abraham estaba dispuesto a ofrecernos, pero
ambos estábamos un poco re-celosos respecto a cómo encajaría en las
perspectivas y procedi-mientos de nuestro ya bien establecido trabajo
algo aparentemente tan extraño como este fenómeno. Para mí, los
principios de mi trabajo tenían que ser fáciles de aprender y de
enseñar. A menudo reafirmaba mi intención que era (y sigue siendo), que
toda persona que entrara en contacto conmigo evolucionara o permaneciera
donde estaba al conocernos, pero sobre todo que nadie retrocediera jamás
a raíz de haberme conocido. Para Esther, los principios simplemente
tenían que demostrar que te sentías bien cuando los ponías en práctica.
Esther, al
principio, sintió una resistencia física más o menos natural a permitir
la experiencia de Abraham. Por ejemplo, cuando empezó ese «hablar en
nombre de Abraham», se sentaba en una silla, con los ojos muy cerrados y
las manos agarradas a los brazos de la misma, y su voz se proyectaba
desde esa tensa postura física con un tono aparentemente estridente.
Con el paso de los
años, y a medida que miles de personas seguían evocando las respuestas
de Abraham a través de ella, su cuerpo empezó a relajarse. Primero abrió
los ojos, luego soltó las manos y los brazos empezaron a gesticular, al
cabo de unos años, su cuerpo pasó de estar sentado a estar de pie
(agarrado a una silla o a un atril), y después a moverse ágilmente de un
lugar a otro.
Simultáneamente,
tras la relajación de su cuerpo, llegó la relajación de su voz. Si
escuchas alguna de nuestras grabaciones antiguas, notarás lo que podría
considerarse un acento extranjero de origen desconocido. Pero en la
actualidad, después de casi veinte años de relajarse hablando en nombre
de Abraham, la voz que escuchas ahora no suena muy distinta a la de
Esther. Lo que notarás distinto es lo que yo denominaría la postura
intelectual y la actitud de Abraham.
Una cosa más antes
de concluir este prefacio: si has leído nuestro libro anterior, Pide y
se te dará [Ediciones Urano], ya habrás visto que Abraham enseña que
tenemos esta Tierra física para ex-perimentar la alegría del viaje
creativo, y que no estamos aquí para arreglar o hacer nada. Abraham
enseña que cualquier cosa que deseemos o hagamos sólo es porque creemos
que, al lograrla, nos sentiremos mejor que ahora... y Abraham nos dice
que no hay nada más importante que sentirse bien...
Entonces, si no
estamos aquí para arreglar o hacer algo, ¿cómo sabremos si nuestra vida
en la Tierra ha sido un éxito? Abraham nos enseña que el éxito no se
mide por las cosas materiales que conseguimos. Nos dice que nuestro
éxito se mide por el grado de felicidad que experimentamos durante
nuestro viaje por la vida.
Así que, si buscas
pruebas del éxito de alguien que esté utilizando las Enseñanzas de
Abraham, simplemente presta atención al grado de alegría que está
experimentando en ese momento, porque todo lo que decimos, hacemos o
intentamos ser (¡sea lo que sea!) sólo es porque queremos sentirnos
mejor.
Puede que descubras
que la riqueza, la salud, las relaciones o los logros materiales no son
lo que te trae la felicidad. Pero lo que te sorprenderá saber es que,
encontrando y manteniendo deliberadamente el equilibrio vibratorio en tu
camino intencionado hacia la felicidad, también atraerás todo lo que
quieres ser, hacer o tener, a la vez que conseguirás esa dicha.
Esther y yo hemos
usado durante veinte años las Enseñanzas de Abraham para conservar
nuestra relación tan llena de alegría. Hemos atraído a un equipo de
personas brillantes, encantadoras y muy competentes, así como a
profesionales autónomos, que hacen que la evolución de esta filosofía
fluya y crezca armoniosamente. También hemos atraído a amigos y socios
espectaculares, sin olvidar el alegre recuerdo de aquellos con los que
ya no nos relacionamos personalmente.
Nuestra salud es
perfecta: no vamos al médico (salvo que sea por amistad), no nos hacemos
revisiones ni tenemos un seguro de salud; sí, a veces tenemos algún
problemilla, pero pronto se resuelve cuando regresamos al Equilibrio de
Energía. Económicamente, el año pasado pagamos más impuestos que todo lo
que habíamos ganado antes de conocer los principios de la Intención
Deliberada. En otras palabras, ¡funciona!
Y, lo más importante
de todo es que no conozco a dos personas más felices (a excepción,
quizá, de nuestros nietos Laurel, Kevin y Kate). Esther y yo viajamos
cada año por casi sesenta ciudades distintas de Estados Unidos
presentando a miles de personas el Arte de Permitir. Conducimos nuestro
«autocar monstruo» (es una conversión de un autocar Prevost de trece
metros de largo en un Maratón), y en la parte posterior lleva impreso
con letras muy grandes y divertidas: SE SUPONE QUE LA VIDA HA DE SER
DIVERTIDA.
Quizá también tú lo
hayas experimentado, pero desde que tenía cinco años recuerdo haber
deseado poder ayudar a la gente a que fuera más feliz. A medida que mi
vida ha ido evolucionando, he descubierto múltiples formas de expresión
para realizar distintas versiones. Mientras escribo esto para los
lectores, siento un gran aprecio por esas personas (demasiadas para
citarlas aquí) que han contribuido en mi gozosa experiencia de la vida.
Y aunque probablemente no pueda atribuir a las Enseñanzas de Abraham que
atrajeran a Abraham, sí les concedo el mérito de la impresionante
evolución física de este mensaje. También les atribuyo el grado de
felicidad que experimentamos Esther y yo, mientras tenemos la bendición
de crear diferentes medios para transmitirte su filosofía de
espiritualidad práctica basada en la dicha.
Con todo mi
corazón, JERRY
[Rogamos tengas en
cuenta que, puesto que no siempre existen las palabras en inglés para
expresar con exactitud los pensamientos No-Físicos que recibe Esther,
algunas veces utiliza combinaciones de palabras, a la vez que usa otras
estándar de formas nuevas (por ejemplo, poniendo mayúsculas cuando
normalmente deberían ir en minúsculas) a fin de expresar nuevas formas
de ver la vida.]
Introducción a
Abraham
Por Esther
Hicks
Hola, me llamo
Esther y soy la traductora de la vibración de Abraham. Abraham me ha
explicado que soy capaz de recibir en un nivel subconsciente de mi Ser
humano, su intención vibratoria. Me han dicho que, en un nivel
inconsciente, recibo señales como las que emite una emisora de radio, y
que luego las traduzco con las palabras de mi mundo físico; que soy un
puente entre el mundo físico, en el que estoy centrada, y el mundo
No-Físico en el que ellos están centrados.
También me contaron
que cuando empecé a recibir era una traductora especialmente buena para
ellos porque no tenía opiniones o tendencias muy marcadas que
obstaculizaran la recepción. No se trataba de que yo no perteneciera a
nada en concreto, sino de que no iba en contra de nada. Casi siempre
tomaba la vida tal como venía, y me encontraba en una situación
vibratoria especial-mente favorable cuando tuve mi primer contacto con
Abraham.
Abraham ha explicado
que todas las personas tienen la capacidad de recibir información de lo
No-Físico, como me pasa a mí. Del mismo modo que todos podemos componer
música o pintar hermosos cuadros, todo está allí para que cualquiera
conecte con ello en cualquier momento desde cualquier lugar ventajoso
físico en que nos encontremos. Al igual que existe una enorme variedad
de formas en que las personas interpretan la música o el arte, también
hay una enorme variedad de formas en que las personas interpretamos la
Energía No-Física. Esto es para aclarar que siempre firmamos lo que yo
interpreto de Abraham como Abraham-Hicks, para distinguir mi
interpretación única de la de cualquier otra persona.
Al principio de
traducir para ellos, me sugirieron que no leyera lo que otros habían
escrito o escribían, puesto que querían que mi interpretación de ellos
(Abraham) no estuviera contaminada por las opiniones ajenas. No querían
que me preocupara de estar recopilando información inconscientemente de
los libros. Querían que estuviera segura de que era una traductora pura
de lo que ellos estaban ofreciendo.
Ahora, después de
todos estos años, de vez en cuando ojeo algo de lo que alguien nos haya
mandado, y siempre puedo notar la compatibilidad vibratoria o la falta
de la misma cuando lo leo. Abraham me ha asegurado que ahora ya no corro
el riesgo de interferir en mi habilidad de escucharlos por leer, pero
noto que a veces me cuesta más tiempo sintonizar con su pensamiento
puro. Así que, aunque muchas personas nos envían libros, manuscritos o
información en formatos varios con toda su buena voluntad, prefiero no
leer nada, pues mi intención es traducir con la mayor claridad posible
lo que Abraham está canalizando a través de mí.
Abraham me ha
explicado que, pensamiento a pensamiento, frase a frase, conversación a
conversación, nosotros (Abraham y Esther) hemos hallado formas únicas y
precisas de explicar sus enseñanzas que siguen expandiéndose y
aclarándose. Cuando ofrecen un bloque de pensamientos, hago todo lo que
puedo (inconscientemente) para encontrar las palabras que más se adecúen
a su significado. Cuando mis palabras y los significados de Abraham
convergen, arrasamos con un torrente interesante, poderoso y aclarador.
Cada vez que hablan de un tema, lo aclaran más.
¡Qué divertido ha
sido esto para mí! Puedo sentir el amor, la fuerza y la dicha que siente
Abraham en su proceso de hablar a través de mí. Casi cada día recibimos
alguna propuesta de alguna par-te del mundo para dar algún seminario
sobre Abraham-Hicks, y nuestra agenda se engruesa un poco cada año. Sin
embargo, en este momento no nos es posible hacer más cosas salvo que sea
dejando de hacer otras.
Jerry y yo creemos
que nuestro trabajo es conocer a tantas personas como podamos (en el
formato de preguntas y respuestas)
para que el mensaje
de Abraham siga expandiéndose, y no hay nada que nos guste más que estar
en una sala llena de personas que asisten al taller de El Arte de
Permitir que han venido a vernos con sus nuevas preguntas para Abraham.
Las preguntas que
las personas plantean a Abraham, así como las que surgen de sus vidas
privadas, son lo que hacen que el mensaje de Abraham siga aclarándose y
expandiéndose. Siempre que Abraham da una sugerencia de cualquier tipo,
Jerry y yo hacemos todo lo posible para comprenderla y aplicarla en
nuestras vidas. Con el transcurso de los años, Abraham ha ofrecido
muchos procesos, nos dicen amorosamente que son eternos arrobadores de
procesos. De modo que cuando nos ofrecen otro, siempre busco la
oportunidad para aplicarlo en mi vida, y recibo resultados inmediatos y
satisfactorios. Cuando observo nuestra maravillosa forma de vida y veo
los sorprendentes resultados que estamos experimentando en todas las
áreas, siento la seguridad que procede del entendimiento de saber que
creamos nuestra propia realidad y siento la satisfacción de haber creado
esta hermosa realidad, quiero que todo el mundo comparta lo que hemos
descubierto.
Damos unos sesenta
talleres cada año y vamos de ciudad en ciudad en nuestro sorprendente
autocar al que Abraham hace referencia cariñosamente como el «autocar
monstruo». Seguimos encontrando lugares preciosos para aparcar, pasear y
escribir nuestros libros. Pues encontrar un lugar donde nos sintamos
bien es esencial para relajarnos y poder recibir de Abraham. Cuando
es-tamos en casa, en Texas, puedo elegir entre muchos lugares
tranquilos, privados y bellos donde puedo sentarme a recibir el mensaje
de Abraham. Pero mi lugar favorito es nuestra maravillosa casa del
árbol. Siempre siento una gran expectación sobre lo que dirá Abraham
cuando trepo hacia la copa del árbol con mi ordenador portátil y me
establezco en la deliciosa Energía de Abraham.
Cuando cerré los
ojos y me relajé a la espera de recibir lo que sabía que iba a ser un
nuevo y maravilloso libro, Abraham me dijo: Esther, estas palabras
fluirán con facilidad. Mucha gente está leyendo Pide y se te dará, y sus
preguntas para pedir aclaraciones ya nos están llegando. Por lo tanto,
escribir este libro, que aunque distinto, es una continuación del
primero, será fácil para tí. Disfruta de este proceso. Estamos
disfrutando de tu felicidad en tu casa del árbol. Ahora, empecemos...
