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El Arte de
Permitir
Del
libro "Intentar es conseguir "
Estás manifestando la Esencia de lo que piensas
Esther y Yerry Hicks |
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7 -
Estás manifestando la Esencia de lo que piensas
Cuando
empiezas a comprender la naturaleza vibratoria del pensamiento y el modo
en que la Ley de Atracción responde a la misma, empiezas a darte cuenta
de por qué eres el creador de tu pro-pia realidad.
Todo lo que llega a
tu vida lo hace como respuesta a un enfoque previo en tus pensamientos,
pero hasta que no comprendes la naturaleza vibratoria de los mismos y
descubres un modo comparativo de reconocerla, no tienes el control
deliberado sobre tu experiencia.
La creación
deliberada es mucho más que elegir deliberadamente un objeto
de atención y centrarte en el mismo. Durante un tiempo, es
bueno elegir deliberadamente el objeto de tu atención,
también has de sentir el contenido vibratorio de tu
pensamiento a fin de controlar deliberadamente tu creación.
Por ejemplo, puede que enfoques el tema de la abundancia
económica. Pero este tema, al igual que todos los demás,
encierra una gran variedad. En un extremo nos encontramos con el
pensamiento de la presencia de la; abundancia económica, mientras que en
el otro está el pensamiento de la ausencia de abundancia económica. De
modo que, siendo muy simplistas, todo tema se puede contemplar como dos
temas: lo que se desea y la ausencia de lo que se desea.
Cada persona
tiene una gama vibratoria distinta
Cuando
decimos a nuestros amigos físicos: «Recibes lo que piensas», a veces se
sienten confundidos, puesto que creen que han «estado pensando» en que
querían conseguir más dinero, un cuerpo más saludable, una relación
mejor o un trabajo más satisfactorio.
A veces nos dicen
que habían estado pensando muy clara-mente en ganar más dinero, y que no
entienden por qué (si lo que decimos es cierto) no se manifiesta ese
dinero en su experiencia.
Pero el tema del
dinero encierra una gama vibratoria variada. El asunto del dinero oscila
desde la esplendorosa abundancia que siempre fluye, hasta la desesperada
ausencia de la misma. El mero hecho de concentrarse en el tema o la idea
del dinero no es más que el comienzo de un proceso necesario de
concentrarse o de moldear la Energía Vibratoria que se requiere para
atraer el dinero a tu experiencia.
Dirigir tu
pensamiento al tema del dinero es una buena forma de dar el primer paso,
pero luego es necesario comprender en qué punto de esta extensa gama de
posibilidades vibratorias relativas al dinero te encuentras. ¿Hacia qué
extremo de esta gama vibratoria te decantas? ¿Te acercas más a la
espléndida abundancia, o estás más próximo a la ausencia desesperada de
la misma? Cuando entiendes tus emociones puedes responder fácilmente a
esta pregunta, pues-to que cuando eres consciente de las mismas
entiendes el contenido vibratorio de tus pensamientos. El modo en que te
sientes cuan-do te concentras en un pensamiento es lo que más importa.
¿Cómo sientes el pensamiento? Algunas personas empiezan a reconocer el
hecho de que obtienes lo I que piensas. Pero nos gustaría aclarar esa
afirmación diciendo: Obtienes lo que sientes respecto a lo que
piensas. I
Entonces, ¿en qué
lugar te encuentras de la resbaladiza escala de posibles vibraciones
respecto al dinero? Quizá dices con frecuencia que quieres más dinero,
pero si siempre estás decepciona-do o incluso tienes miedo de no tener
suficiente, tus vibraciones respecto al mismo no coincidirán con tu
afirmación de deseo. Según sean las vibraciones que emitas, así será tu
punto de atracción. Lo que en realidad sucede en tu experiencia respecto
al tema del dinero es que siempre coincide con la esencia de las
vibraciones que emanas.
Observar lo que se
está manifestando o lo que te está sucediendo, puede darte una lectura
exacta del lugar que ocupas en la Escala Vibratoria de posibilidades.
Ser consciente de ello puede resultar tremendamente útil. Pero también
es posible que seas consciente de la Escala Vibratoria antes de que se
manifiesten las cosas en tu experiencia, y esa es una forma mucho más
satisfactoria de abordar el control deliberado de la experiencia de tu
vida.
Nunca
es demasiado tarde para cambiar de trayectoria
Puedes ser
consciente de tu punto de atracción después de su manifestación (después
de que suceda) o antes de su manifestación (antes de que suceda). Como
es natural, nosotros hacemos hinca-pié en que seas consciente en todo
momento de la dirección hacia donde te diriges. Sería como ir en coche,
con un destino concreto en tu mente, pero por el camino equivocado, en
dirección contraria a tu destino, sin que te dieras cuenta de que te has
equivocado de sentido hasta haber llegado al final. Siempre puedes
corregir tu rumbo, pero cuanto antes te des cuenta de que te has salido
del camino, más satisfactorio será el viaje.
La clave para la
agradable creación deliberada es elegir intencionadamente los temas de
tus pensamientos a la vez que prestas atención a cómo te sientes con
cada uno de ellos, pues a menos de que seas consciente de tus
sentimientos, no puedes saber dónde te encuentras en la resbaladiza
escala vibratoria de posibilidades.
8- Cuando pides, siempre se te concede
Cuando tomaste la
decisión de habitar este cuerpo físico en esta realidad tiempo-espacio,
comprendías la abundancia ilimitada de este entorno. No sentías
rivalidad alguna con quienes tenías que compartir este planeta, puesto
que entendías correctamente que tu entorno puede expandirse en
proporción a los deseos que nacen de estar expuesto al mismo. Te
excitaba la idea de relacionarte con muchas personas y de experimentar
un amplio espectro de intenciones, ideas, creencias y deseos. Entendías
el valor de la inmensa variedad y de los contrastes, porque sabías que
estimularían tu pensamiento; sabías que las preferencias o deseos sólo
pueden surgir de la exposición al contraste. Entendías bien el valor de
generar deseos, puesto que comprendías su poder invocador. Sabías que
todo lo que pidieras se te concedería, todo sin excepción.
Veamos esto desde el
punto de vista vibratorio: eres consciente de tu entorno, el cual
estimula tus preferencias personales. Esas preferencias, tanto si las
manifiestas en voz alta como si no, hacen que emitas una vibración (una
petición), y la poderosa Ley de Atracción responde a tus vibraciones con
otras vibraciones afines que coinciden con las tuyas.
Has lanzado un
Cohete de Deseo, ¿pero...?
Parece bastante
sencillo: el contraste genera deseo; todo deseo recibe una respuesta...
De modo que si esto es correcto, quien quiera que desee algo ha de
convertirse en el rápido receptor de ese deseo. Entonces, ¿cómo puede
ser que desees tener más dinero o una mejor condición física y no lo
consigas?
La respuesta a esta
pregunta frecuente se encuentra en tu grado de conciencia de tu
Resbaladiza Escala Vibratoria. Una situación intensa puede provocar el
lanzamiento de un poderoso deseo. Y en el momento de ese lanzamiento,
durante un breve período de tiempo estás en una vibración afín para
conseguirlo. De hecho, suele ser un período tan breve de sintonización
vibratoria que lo denominamos Cohete del Deseo. Pero si, con el paso del
tiempo, has ido generando pensamientos que se han registrado en alguna
otra parte de la Escala Vibratoria, es muy probable que hayas practicado
un patrón o hábito de pensamiento que sea bastante distinto de lo que
estás pidiendo en estos momentos.
Siempre que tienes
un pensamiento, activas la vibración de ese pensamiento que está en tu
interior. Cuando activas una vibración, atraes otros pensamientos
afines, que hacen que te resulte cada vez más fácil seguir pensando en
ese pensamiento. Cuando enfocas con frecuencia el pensamiento que has
activado, éste se convierte en un pensamiento activado dominante o en
una creencia. (Una creencia no es, en realidad, más que un pensamiento
en el que te quedas pensando.) Por supuesto, la Ley de Atracción hace
que te resulte más fácil pensar el pensamiento, porque centras tu
atención en él, y la subsiguiente activación de su vibración provoca que
la Ley de Atracción te traiga más pensamientos similares, y por ende,
una mayor reconfirmación.
Cuando tu atención
se centra en algo que estás observando en el presente; en algo que estás
considerando, reflexionando o recordando del pasado; en algo que estás
explicando, imaginando o fantaseando, estás emitiendo una vibración... y
la Ley de Atracción responde a la misma. Cada vez que vuelves a ese
tema, aumenta el proceso de atraer otras vibraciones de la misma
frecuencia, de modo que tu señal sobre ese tema se vuelve más fuerte.
Cuanto más te
centras en un asunto, más activa es esa vibración y más atraes su
vibración homologa. Al final, en tu experiencia, empezarás a ver que las
pruebas físicas se ajustan a lo que has estado sintiendo respecto a ese
asunto.
Eres
el Creador de tu propia Verdad
Cuando consideras
una idea, activas una vibración, y la Ley de Atracción te ofrece otras
ideas que tienen la misma frecuencia vibratoria. A la vez que continúas
reflexionando sobre algo, te llegan más pensamientos que se ajustan a
los tuyos; y a medida que prosigue la activación de esa idea, ésta se
vuelve más fuerte y aumenta su poder de atracción. Con el tiempo,
empezarán a ocurrirte cosas en tu experiencia de la vida que se
ajustarán a esas ideas. En general, cuando llegas a ese punto, denominas
la experiencia como táctica o verdadera. Y nadie podrá negar que sea
fáctica o verdadera, porque la evidencia física estará ante ti
apoyándola. No obstante, en lugar de denominarla verdad o hecho, la
denominamos creación; lo llamamos la respuesta natural del Universo a la
vibración que has activado persistentemente... No vale la pena centrarse
en cosas que no se desean (lo que provoca una activación de la vibración
en tu interior) y a las que la Ley de Atracción responderá, creando, por
consiguiente, una realidad que no deseas.
Con frecuencia las
personas alegarán que su razón para prestar su atención a ese tema es
porque es cierto. Pero, aunque haya muchos temas que sean ciertos y que
te gustaría experimentar personalmente, hay muchos otros que también lo
son y que no te gusta-ría vivir.
No importa si
es cierto o no, sino si quieres o no quieres experimentar su veracidad
en tu experiencia.
¡Todo aquello en lo que te centras
durante un periodo de tiempo lo bastante largo se hace realidad! ¡Es una
ley!
