De puntillas,
Sara se dirigió por el pasillo hacia el baño, procurando sortear las
tablas del suelo que crujían, y cerró la puerta sin hacer ruido.
Decidió esperar un poco a tirar de la cadena del retrete para
disfrutar de la maravillosa sensación de estar despierta y a solas.
Otros cinco minutos de paz y tranquilidad, pensó.
-¿Sara? ¿Estás
levantada? ¡Ven a ayudarme!
-Qué más da que
tire o no de la cadena -murmuró Sara-o ¡Un momento, ya voy!
-respondió a su
madre.

No entendía cómo
se las arreglaba su madre para saber lo que hacían todos en cada
momento en la casa. Debe de tener aparatos de vigilancia en cada
habitación, pensó con fastidio. Sabía que eso no era cierto, pero
había caído en un estado anímico negativo y no podía evitarlo.
Dejaré de beber
agua antes de acostarme. O mejor aún, a partir del mediodía no
beberé nada. Entonces, cuando me despierte, podré quedarme acostada
y pensar, a solas, sin que nadie se dé cuenta de que estoy
despierta.
Me pregunto a qué
edad deja uno de disfrutar de sus pensamientos. Sé que eso ocurre,
porque las personas no callan nunca. No pueden escuchar sus
pensamientos, porque siempre están hablando, o mirando la
televisión, y lo primero que hacen cuando se suben al coche es poner
la radio. Parece como si no les gustara estar a solas. Siempre
quieren estar con otra gente. Quieren ir a una reunión, al cine, a
un baile o a ver un partido. En cambio a mí me gustaría cubrirlo
todo con un manto de silencio, al menos un ratito, para prestar
atención a mis pensamientos. Me pregunto si es posible estar
despierta sin que me bombardee el ruido de otras personas.
Fundaré un club.
Gente contra ERDOP (el ruido de otras personas). Lista de requisitos
para ser socio: Los demás te pueden caer bien, pero no es necesario
que hables con ellos. Te puede gustar observar a los demás, pero no
es necesario que expliques a nadie lo que has visto. Tiene que
gustarte estar a solas, para pensar tranquilamente. Puedes querer
ayudar a los demás, pero sin pasarte, porque es una trampa que
acabará contigo.
Si demuestras
demasiadas ganas de ayudar, estás perdido.
Te agobiarán con
sus ideas, y tienes que disponer de tiempo para pensar en ti mismo.
Tienes que
procurar no llamar la atención y observar a los demás, sin que los
demás se fijen en ti.
Me pregunto si
alguien querrá ser socio de mi club. ¡No, eso lo arruinaría! ¡Mi
club consiste en no necesitar ningún club! Consiste en que mi vida
sea lo suficientemente importante, interesante y divertida como para
que yo no necesite a nadie más.