Había dependido
por completo de Salomón para que la aconsejara y consolara, cortando
prácticamente esos vínculos con su familia, y ahora tenía que
enfrentarse a la pérdida de su amigo. Sara se sentía completamente
sola, sin saber a quién acudir.

No sabía qué
hacer con Salomón. El suelo seguía cubierto por una dura capa de
hielo, de modo que no podía cavar una fosa para enterrarlo. La
perspectiva de arrojado a la caldera de carbón, como había visto
hacer a su padre con cadáveres de pájaros y ratones, era demasiado
atroz para pensar siquiera en ella.
-El señor Matson
me llamó al despacho, Sara. Encontró tu cartera y tus libros junto
al sendero. ¡Temíamos que te hubiera ocurrido algo malo! ¿Estás
bien?
Sara se limpió la
cara, avergonzada de que su padre la viera en ese estado.
Quería ocultar a
Salomón, seguir manteniéndolo en secreto, pero al mismo tiempo
deseaba contárselo todo a su padre confiando en que eso la
consolaría.
-¿Qué ha
ocurrido, Sara? ¿Qué pasa, tesoro?
-¡Ay, papá!
-contestó Sara-o Jason y Billy han matado a Salomón.
-¿Salomón?
-preguntó su padre mientras Sara abría su abrigo para mostrarle a su
difunto amigo.
-Lo siento mucho,
Sara. -El hombre no sabía por qué ese búho muerto era tan importante
para la niña, pero estaba claro que padecía un auténtico trauma.
Jamás había visto a su hija tan desesperada. Deseaba abrazarla y
besada para consolada, pero sabía que lo que había ocurrido era tan
grave para ella, que no podría consolada de ese modo.
Entrégame a
Salomón, Sara. Cavaré una fosa detrás del gallinero para enterrado.
Entra en casa, hace mucho frío.
Entonces Sara se
percató de que estaba helada. A regañadientes, depositó en brazos de
su padre el preciado cuerpo de Salomón. Se sentía débil y
profundamente apenada. Se quedó sentada en los escalones de la
entrada, mirando a su padre mientras se alejaba portando en brazos a
su hermoso Salomón. Sara sonrió con amargura sin dejar de llorar al
observar la seriedad y la delicadeza con que su padre transportaba
el cuerpo del ave, como si comprendiera lo valioso que era para
ella.