Llama Violeta

Llama Violeta


 

 
 
 
 
 

No trates de salvar al mundo:
Sálvate a ti mismo

 

Proceso 16
Pivotar

 Cuándo debes utilizar este proceso

• Cuando te des cuenta de que lo que acabas de decir es justa-mente lo contrario de lo que deseas atraer hacia tu experiencia.

• Cuando desees mejorar tu punto de atracción.

• Cuando te sientas bien pero comprendas que podrías sentirte mejor y estés dispuesto a dedicar unos minutos para conseguirlo.

 

Tú actual Punto Fijo Emocional El proceso de «Pivotar» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:

(8) Aburrimiento e (17) Ira

Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)

 Es posible que te centres en una vibración opuesta a lo que deseas y que no te des cuenta de ello. Es como los extremos opuestos de un palo. Cuando te encuentras un palo puedes recogerlo por cualquiera de los dos extremos

 

  El proceso de «Pivotar» te ayuda-rá a ser más consciente de qué extremo del palo activas en estos momentos: el extremo que se refiere a lo que deseas o el extremo que se refiere a la ausencia de lo que deseas.

El contraste de tu realidad tiempo-espacio es muy útil, porque te ayuda a centrar tus pensamientos. Cuando sabes lo que no deseas, también sabes con más claridad lo que deseas; y cuando sabes lo que deseas, también sabes con más claridad lo que no de-seas. Por consiguiente, tu conocimiento del contraste agudiza tu capacidad de concentración y da paso a nuevas preferencias y de-seos. De hecho, este valioso contraste garantiza la expansión eterna de Todo Cuanto Existe.

 A menudo, el proceso de «Pivotar» constituye el primer paso para empezar a modificar tus hábitos vibratorios, porque se trata de un ejercicio que te ayuda a definir con más nitidez lo que de-seas. Pero puesto que se produce una gran variación en la vibración de un extremo del palo y la vibración del otro extremo, por lo general no modificas inmediatamente tu vibración con sólo expresar tu deseo.

 Por ejemplo, cuando estás enfermo, sabes claramente que de-seas ponerte bien. O, cuando te falta dinero, que deseas tener más dinero. Así pues, si prestas atención a lo que deseas y te centras en lo que deseas, comenzarás a vibrar allí.

 Al principio, el hecho de saber lo que no deseas te ayudará a identificar lo que deseas. Dicho de otro modo: cuando expreses verbalmente tu deseo, es posible que tu vibración no se corresponda con tus palabras, pero si continúas practicando el proceso de «Pivotar», es decir, si cada vez que sientes una emoción negativa que te ayuda a saber que estás centrado en algo que no deseas, te detienes y dices «Ahora ya sé lo que no deseo, ¿qué es lo que deseo?», al cabo del tiempo conseguirás reorientar tu vibración con respecto a ese tema. Poco a poco, lograrás modificar tu vibración y al cabo del tiempo esa vibración mejorada se convertirá en tu pensamiento dominante.

Considera el proceso de «Pivotar» como un cambio progresivo de tu punto de atracción y goza con los resultados positivos que obtendrás. Es imposible que prestes continuamente atención a lo que deseas y no lo consigas, pues la Ley de Atracción garantiza que aquello en lo que te concentras predominantemente fluirá hacia tu experiencia.

 Abraham, contadme más cosas sobre el proceso de «Pivotar»

  Lo más importante es que recuerdes que tú mismo atraes tu experiencia, y que la atraes en virtud de los pensamientos que ofreces. Los pensamientos son magnéticos y cuando te centras en un pensamiento éste atrae otro pensamiento y otro y otro más, hasta que se produce una manifestación física de la esencia vibratoria de lo que ha sido el tema de tus pensamientos.

Si alguna vez has experimentado (sabemos que lo has hecho) lo que consideras una emoción negativa (que podemos describir como temor, duda, frustración o soledad), lo que experimentas en esa emoción negativa es el hecho de centrarte en un pensamiento que no vibra a una frecuencia que esté en armonía con el lugar o la persona que es tu Ser Interior.

A lo largo de todas tus experiencias vitales, físicas y No Físicas, tu Ser Interior, o Tú Total, ha alcanzado un lugar de conocimiento y un lugar de deseo. Por consiguiente, cuando eres ese cuerpo físico, centrado conscientemente en un pensamiento que no armoniza con el que tu Ser Interior conoce, la sensación que se produce en tí es una emoción negativa.

Si te sentaras sobre un pie y cortaras la circulación de la sangre o te colocaras un torniquete alrededor del cuello y limitaras el aporte de oxígeno, obtendrías una prueba inmediata de esa restricción. Asimismo, cuando te centras en pensamientos que no armonizan con el conocimiento de tu Ser Interior, el flujo de Fuerza Vital —la Energía que fluye de tu Ser Interior hacia tu aparato físico—, queda restringido o limitado. Y como consecuencia experimentas una emoción negativa. Si permites que eso se prolongue durante largo tiempo, se produce un deterioro negativo de tu aparato físico. Por eso decimos que la enfermedad es el resultado de permitir que te embarguen emociones negativas.

 Cuando comprendéis que una sensación de energía negativa es un indicador de que no estáis en armonía con vuestro Ser Interior, muchos de vosotros decís: «Deseo sentirme bien más tiempo». Nosotros respondemos que eso es magnífico, porque cuan-do decís «deseo sentirme bien» en realidad estáis diciendo «deseo ejercer una atracción positiva» o «deseo que los pensamientos en los que me centro cuando me siento bien estén en armonía con mi Ser Interior».

 Pivota de lo que no deseas a lo que deseas

 Muchos de vosotros no tendríais tantos problemas para sentiros bien si vivierais en un medio en el que no existieran tantas in-fluencias negativas alrededor de vosotros. (Como ocurrió el día que os encarnasteis en este cuerpo físico.) Pero puesto que vivís en una dimensión en la que abundan influencias que inciden de manera negativa en vuestros pensamientos, es útil disponer de un proceso que os ayude a pasar del lugar en el que os encontráis al lugar donde deseáis estar, y el proceso denominado «Pivotar» es el indicado en estos casos.

 Cuando experimentas una emoción negativa, esa circunstancia te ayuda a identificar lo que deseas. Porque nunca tienes tan claro lo que deseas como cuando experimentas lo que no deseas. Por consiguiente, si en ese momento te detienes y dices: Aquí ocurre algo importante, de lo contrario no sentiría esta emoción negativa; debo concentrarme en lo que deseo, y a continuación prestas atención a lo que deseas, en el momento en que desplazas tu atención la emoción negativa y la atracción negativa cesan. Y en el momento en que la atracción negativa cesa, comienza la atracción positiva. Y tú pasas de no sentirte bien a sentirte bien. Este es el proceso denominado «Pivotar».

Nunca te hallarás en una situación en que exista sólo la pureza de la emoción positiva o la pureza de la Energía positiva, porque todo cuanto deseas tiene un contrapunto automático y natural que es la ausencia de lo que deseas. Así, tu tarea consiste en definir lo que deseas y retener deliberadamente tus pensamientos en la dirección de tus deseos. La guía emocional que emana de tu Ser Interior, que percibes en términos de una emoción negativa o positiva, te ayuda a averiguar en qué lado de la ecuación te encuentras: ¿Estás pensando en lo que deseas o en la falta de lo que deseas?

     

 Un padre joven nos llamó y nos dijo: «Abraham, mi hijo se hace pis en la cama y ya es muy mayor. He probado todos los sistemas que conozco, pero ninguno da resultado. ¡No sé qué hacer!» Nosotros respondimos: Cuando entras en su habitación por la mañana, ¿qué ocurre? El padre del chico respondió: «En cuanto entro me doy cuenta de que ha vuelto a suceder por el olor que invade la habitación». Nosotros preguntamos: ¿Cómo te sientes en esos momentos? El hombre contestó: «Me siento decepcionado, furioso y frustrado, porque ocurre continuamente y no sé cómo resolverlo». 

Nosotros dijimos: Estás perpetuando la costumbre de tu hijo de hacerse pis en la cama. El padre preguntó: « ¿Qué puedo hacer?» Y nosotros respondimos:

« ¿Qué le dices a tu hijo?» El hombre con-testó: «Le digo que se quite el pijama mojado y se meta en la bañera. Le digo que es demasiado mayor para hacer eso.

Lo hemos hablado muchas veces». Nosotros dijimos: Cuando entras en la habitación y sientas la emoción negativa al comprobar que ha vuelto a ocurrir lo que no deseas, párate y pregúntate qué es lo que de- seas y céntrate en eso antes de seguir incidiendo en la experiencia de tu hijito. Verás cómo mejora la situación.

 Cuando le preguntamos a ese padre si su experiencia le había ayudado a reconocer lo que deseaba, respondió: «Deseo que mi hijo se levante feliz, sin haberse hecho pis en la cama y sintiéndose orgulloso de sí mismo en lugar de avergonzado».

Nosotros respondimos: Perfecto.

Cuando te centres en esos pensamientos, probablemente emanarás una vibración en armonía con lo que deseas, no en discordancia. Y ejercerás una influencia más positiva y pode-rosa sobre tu hijito. Entonces, puedes decirle: «Esto forma parte del proceso de crecer. Todos hemos pasado por esta fase. Y tú estás creciendo muy deprisa. Ahora quítate el pijama mojado y métete en la bañera». El joven padre nos llamó al poco tiempo, al cabo de unas semanas de haber hablado con nosotros, para informarnos de que su hijo había dejado de hacerse pis en la cama.

 

Es muy sencillo. Cuando te sientes mal, significa que estás atrayendo algo que no te complacerá, lo cual se debe siempre a que estás centrado en la falta de algo que deseas. Por consiguiente, el pro-ceso de «Pivotar» constituye la decisión consciente de identificar lo que deseas. No queremos insinuar que el hecho de sentir una emoción negativa sea perjudicial, porque en muchos casos sentir una emoción negativa te indica que atraes algo negativo. Por tanto, cabe decir que es como un timbre de advertencia. Forma parte de tu Guía Emocional.

Te recomendamos encarecidamente que no seas muy duro contigo mismo cuando reconozcas que experimentas una emoción negativa. Pero en cuanto puedas, detente y di: Siento una emoción negativa, lo que significa que atraigo algo que no deseo. ¿Qué es lo que deseo?

Un aspecto muy sencillo del proceso «Pivotar» consiste en decir: Deseo sentirme bien. Cada vez que te sientas mal, párate y di: Lo que deseo es sentirme bien. Y si ofreces este pensamiento, otros pensamientos empezarán a fluir hacia ti por el lado positivo de la ecuación. Y cuando un pensamiento atraiga a otro y otro y otro más, empezarás a emitir una vibración en una frecuencia que armonizará con tu Ser Interior y te permitirá lograr una creación positiva.

Los pensamientos conectan con otros pensamientos, que conectan con otros pensamientos

Nuestro amigo Jerry nos ha proporcionado una poderosa analogía para describir la forma en que tus pensamientos conectan entre sí. Describió un barco inmenso que fondeó en el muelle. In-tentaban amarrarlo con un cable enorme, que medía casi treinta centímetros de diámetro, demasiado grueso y pesado para lanzarlo a través del agua. Así pues, lanzaron una pequeña bola de bramante, que estaba empalmada con una cuerda un poco más gruesa, que estaba empalmada con una cuerda más gruesa. Hasta que por fin lograron arrojar el cable más grueso a través del agua. Así es como tus pensamientos empalman unos con otros y conectan entre sí.

 Es muy fácil que en algunos temas, por haber insistido en los aspectos negativos, tomes por una tangente negativa. Basta con un pequeño comentario, un recuerdo, una sugerencia o algo semejante para que caigas en una espiral negativa. Por eso a veces te resulta difícil soltar esa cuerda negativa, porque llevas mucho tiempo sosteniéndola. Pero si cuando experimentas una emoción negativa te das cuenta de que atraes algo negativo y dejas que tu pensamiento dominante sea el de sentirte bien, comprobarás que te resulta muy fácil soltar la cuerda.

Así pues, tanto el proceso de «Pivotar» como el proceso del «Libro de los aspectos positivos» que te ofrecemos te ayudarán a darte cuenta (en las primeras fases) de que estás tirando del extremo de la cuerda negativa y podrás soltarla de inmediato y sujetar la cuerda positiva.

 Al comentar la forma en que los pensamientos conectan con otros pensamientos, que a su vez conectan con otros pensamientos y así sucesivamente, queremos recalcar algo en lo que quizá no hayas reparado: Es infinitamente más fácil pasar de un pequeño pensamiento de algo que te hace sentir bien a otro que te hace sentir bien a otro que te hace sentir bien, que estar en una situación en la que te sientes mal y pasar a otra en la que te sientas bien.

 No trates de salvar al mundo: Sálvate a ti mismo

 Dado que los pensamientos son tan «atrayentes» (en el sentido de que atraen a otros pensamientos), cuando te concentres en un pensamiento que no te produce una sensación agradable te será más fácil permanecer centrado en ese pensamiento hasta que hayas acumulado una gran cantidad de energía negativa que «pivotar» para alejarte de él.

 Por este motivo, te recomendamos el ejercicio más eficaz de «Pivotar» que podemos ofrecerte. Dicho de otro modo, en lugar de avanzar a través de tu jornada sin tener una idea clara de lo que deseas, esperando a que algo negativo influya en ti, sentir una res-puesta negativa y tomar la decisión de «pivotar», es más productivo que enfoques tu jornada decidido a buscar los aspectos positivos.

 No trates de salvar al mundo: sálvate a ti mismo. Lo cual significa que debes concentrarte en lo que hace que te sientas bien. El proceso de «Pivotar» es un instrumento que te proporcionará lo que deseas. Es un proceso mediante el cual decidirás conscientemente: Sí, deseo ir en busca de lo que deseo y no centrarme en su ausencia.

«Pivotar» es un ejercicio permanente, que debes practicar hora tras hora, segmento tras segmento, que te ayudará a decantarte por lo positivo. De esta forma te sentirás bien y conseguirás lo que desees.

Proceso 17
La rueda de la concentración

 Cuándo debes utilizar este proceso

• Cuando comprendas que tu Punto Vibratorio de Atracción actual no está situado donde deseas.

• Cuando te percates de que sientes una emoción negativa so-bre algo que es importante y desees hallar la forma de sentir una emoción positiva.

• Cuando haya ocurrido algo que te disgusta y desees pensar en ello mientras te ronde por la mente, y modificar tu pun-to de atracción para que no vuelva a suceder.

• Cuando desees experimentar una sensación de alivio.

 

Tú actual Punto Fijo Emocional

 El proceso de «La rueda de la concentración» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:

 (8) Aburrimiento (17) Ira

 (Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Pun-to Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.}

 Expuestas a sus experiencias vitales, con frecuencia muchas personas adquieren creencias con determinados esquemas vibra-torios que les impiden obtener lo que desean. Y aunque esas creencias no les sean útiles, insisten en volver a esa desagradable realidad con el argumento de que «a fin de cuentas, son ciertas».

Deseamos recordarte que la única razón de que algo se manifieste en una realidad física, tangible y definible, es que alguien le ha prestado la suficiente atención para que ocurra. Pero el mero hecho de que alguien haya conseguido crear su verdad no significa que tenga ninguna relación contigo ni con lo que crearás.

 En vuestro intento por documentar los hechos y acontecimientos de vuestra época, muchos de vosotros, sin daros cuenta, quedáis atrapados en esquemas vibratorios destinados a confirmar la «verdad» (o el dato que estéis estudiando) con vuestra propia experiencia vital. Esto no se debe a que estéis en presencia de una verdad innegable, sino a que, debido a la atención que le prestáis, habéis alcanzado una armonía vibratoria con ello, de forma que la Ley de Atracción os envía una experiencia que coincide con ello.

 En ocasiones, una persona nos dice: «Pero ¡Abraham, no puedo ignorarlo, porque es verdad!» Y nosotros respondemos: Sólo es verdad porque alguien lo ha convertido en una verdad mediante la atención que le ha prestado. Lo que dice en realidad esa persona es: «Puesto que alguien ha prestado atención a esto y la Ley de Atracción ha hecho que fluyera hacia su experiencia, yo haré lo mismo. Es decir, aunque no lo deseo, tengo la obligación de crearlo en mi propia realidad porque otra persona lo hizo».

 Muchas de las cosas que deseas son ciertas. Y existen muchas cosas que son ciertas que no deseas. Nuestra recomendación es que prestes atención a lo que deseas y conviertas esas cosas maravillosas en la verdad de tu experiencia.

No obstante, la mayoría de las personas no guían deliberada-mente sus pensamientos hacia cosas que hagan que se sientan bien, por lo que, sin darse cuenta, desarrollan esquemas de pensamientos que repiten una y otra vez.

 Por supuesto, algunos de tus esquemas de pensamientos te resultan muy beneficiosos. Otros, no. Por consiguiente, el proceso denominado «La rueda de la concentración» está destinado a ayudarte a modificar los esquemas vibratorios sobre determinados te-mas que no te benefician. Te ayudará a poner en práctica tus pensamientos hasta que te produzcan una sensación más placentera y, por ende, mejorar tu punto de atracción.

 Te recomendamos que dediques unos quince o veinte minutos a practicar este proceso cada vez que sientas una intensa emoción negativa sobre algo que ha sucedido o cuando desees mejorar tu sensación de claridad.

Tu intensa emoción negativa siempre te indica una buena oportunidad para modificar tu Energía con respecto a una determinada cuestión, debido a que has experimentado algo que te ha hecho centrarla de una forma específica. Así pues, cuando utilices el ejercicio de «La rueda de la concentración» cualquier mejora que te aporte la experimentarás de forma más acentuada. Te recomendamos que lo utilices cada vez que seas muy consciente de algo que no deseas.

 Se trata de que expreses una frase en términos generales que encaje con tu deseo. Dicho de otro modo, debes tratar de hallar una correlación. ¿Cómo sabrás que has dado con esa frase que encaja con tu deseo? Porque experimentarás una sensación de alivio. Di-cho de otro modo, la frase que expreses en términos generales te producirá una sensación de paz, hará que te sientas mejor. Cuando des con esa frase que encaja con tu deseo, procura concentrarte en ella durante un rato, incluso amplificarla o exagerarla, o recordar algo relacionado con ella... Es decir, si cuando hayas dado con esa frase consigues permanecer centrado en ella durante diecisiete segundos como mínimo para permitir que otro pensamiento se una a ella... éste potenciará la creencia que acabas de expresar.

 Un ejemplo del proceso denominado «La rueda de la concentración»

 Para comenzar a practicar el proceso de «La rueda de la concen-tración» dibuja un círculo grande en una hoja de papel. Luego di-buja un círculo más pequeño, de unos cuatro centímetros de diámetro, en el centro del círculo grande. Siéntate cómodamente y observa el círculo pequeño y siente cómo tus ojos se concentran en él.

Ahora cierra los ojos durante unos momentos y concéntrate en lo que ha ocurrido y ha provocado en ti esa emoción negativa. Identifica con exactitud lo que no deseas.

 Llegado a este punto, di: «Ahora sé con claridad lo que no deseo. ¿Qué es lo que deseo?»

 Conviene que identifiques lo que no deseas y lo que deseas en términos de cómo deseas sentirte al respecto.

 Por ejemplo:

Me siento gorda y deseo sentirme delgada.

Me siento pobre y deseo sentirme rica.

No me siento amada y deseo sentirme amada.

Me siento engañada y deseo sentirme respetada.

Me siento enferma y deseo sentirme bien.

Me siento impotente y deseo sentir mi poder personal.

 

A continuación, escribe unas frases alrededor del borde externo del círculo más grande que encajen con lo que deseas. Cuando se te ocurra una frase que encaje bastante con tu deseo, lo sabrás. Dicho de otro modo, sentirás si esa frase no encaja con tu deseo y hace que te caigas de la rueda, por así decirlo, o si es una frase que encaja con tu deseo y hace que te sientas bien.

El proceso de «La rueda de la concentración» es tan eficaz porque las frases que escribes las eliges deliberadamente. Son la expresión de algo que crees, que encaja con tu deseo. Y funciona porque la Ley de Atracción es tan poderosa que cuando te concen-tras en un pensamiento durante siquiera diecisiete segundos, otro pensamiento viene a unirse a él, y cuando esos dos pensamientos se unen, se produce una combustión que potencia aún más tus pensamientos.

 Cada vez que expresas una frase en términos generales, tu pensamiento suele ser más puro que cuando expresas algo de forma más específica, por lo que el poder de «La rueda de la concen-tración» reside en que expreses frases en las que creas en términos generales; céntrate en cada una de ellas durante aproximadamente diecisiete segundos y tendrás la oportunidad de ofrecer una vibración pura más específica con respecto a tu deseo.

 Digamos que te dispones a practicar este ejercicio y sabes que vas a escribir: «Me siento bien con respecto a mi cuerpo» o «Mi rodilla ya está bien». Pero si comienzas por ahí, si la primera frase que escribes es «Me siento bien con respecto a mi cuerpo» te darás cuenta, debido a cómo te sientes, que tu Energía no está alineada, porque sólo sirve para hacer que te sientas irritado y seas aún más consciente de que te sientes gordo o que la rodilla te duele. Lo que demuestra que esa frase era demasiado específica.

 Dicho de otro modo, es como tratar de abordar un tren que circula a gran velocidad y lo único que consigues es caerte. ¿Te imaginas tratar de saltar sobre un tiovivo que gira rápidamente? No lograrás subirte a él, pero si se detiene, podrás hacerlo, y cuan-do adquiera velocidad estarás en él. Debes hacer que la «rueda» aminore su velocidad, que tu creencia aminore su velocidad, para poder montarte en ella. «En términos generales, me siento satisfecha de mi cuerpo.» Eso sí lo crees; esa frase hace que te sientas bien. Puedes permanecer sobre el tiovivo sin caerte.

 Al escribir una frase alrededor del círculo y concentrarte en ella obtendrás una sensación bastante placentera. Escribe entonces otra frase. Tal vez: «Creo que el Universo emite vibraciones que se corresponden con las que nosotros emitimos». Estás absolutamente convencido de ello, de modo que la frase encaja. Luego escribes una frase semejante a: «Me siento satisfecho de este cuerpo físico». Puesto que lo crees, esa frase también encaja. Empiezas a sentirte algo mejor. Empiezas a experimentar una sensación de alivio. Ya no estás tan irritado contigo mismo. Tu vibración comienza a elevarse.

 Sigamos sumando poder al proceso denominado «La rueda de la concentración». A medida que se te ocurran pensamientos que hagan que te sientas bien, continúa escribiéndolos alrededor del perímetro del círculo más grande. Empieza en lo que serían las 12.00 si contemplaras un reloj y sigue alrededor del círculo hasta la 1.00, las 2 y así sucesivamente, hasta que hayas escrito doce frases que te produzcan una sensación placentera.

Dado que en ocasiones tus pensamientos giran a una velocidad tan vertiginosa que por más que deseas modificarlos no encuentras la forma de «montarte en ellos», el juego de «La rueda de la concentración» consiste en que des con un pensamiento que encaje con lo que sientes en estos momentos, de forma que la rueda no te tire al suelo, por así decirlo, y comiences a avanzar progresivamente hacia el estado que deseas sentir. Se trata de una maravillosa herramienta destinada a ayudarte a modificar tu vibración.

 Pongamos, por ejemplo, que te sientes gordo. En tu experiencia se ha producido un incidente que ha hecho que ese pensamiento cobre fuerza, y en estos momentos experimentas una in-tensa emoción negativa. Toma un papel, dibuja un círculo en el centro de la hoja y escribe en la parte interior del círculo: «Deseo sentirme delgado».

 Ahora concéntrate en el tema que te ocupa y trata de hallar pensamientos que encajen con la forma en que te sientes, pensamientos que te produzcan una sensación placentera cuando medites sobre ellos. Procura hallar un pensamiento que no te descoloque.

 Puedo volver a ser delgada.

(Este pensamiento está demasiado alejado de lo que crees, y por más que desearías creerlo, no es así. Y te das cuenta de que no lo crees. Por tanto, como este pensamiento no te produce una sensación placentera, esta frase hace que te caigas de la rueda.)

 Mis hermanas son delgadas y atractivas.

(Este pensamiento tampoco te produce una sensación agra-dable. Destaca el éxito de tus hermanas y hace que te sientas aún más como una perdedora. Este pensamiento hace que te caigas de la rueda.)

 Buscaré algo que dé resultado.

(Aunque este pensamiento es más positivo que los anteriores, no hace que te sientas bien. Has probado muchos métodos, pero crees que no has hallado nada que te dé resultado, de modo que este pensamiento no hace más que poner de relieve tus fracasos anteriores. Este pensamiento hace que te caigas de la rueda.)

 Sé que otras personas han sufrido este problema y han conseguido hallar una solución.

(Este pensamiento puede aportarte una sensación de alivio. Te sientes mejor. Recuerda que en estos momentos no se trata de buscar una solución a tu problema, sino tan sólo un pensamiento que te produzca una sensación lo suficientemente placentera para serte útil. Este pensamiento no hace que te caigas de la rueda. Así pues, escríbelo en la hoja de papel, en la posición de las 12.00, y sigue buscando más pensamientos que hagan que te sien-tas bien.)

No tengo que resolver el problema hoy mismo.

(Otro pensamiento útil. Escríbelo en la posición de la 1.00.)

 

Buscaré un régimen que funcione.

(Este pensamiento hace que te caigas de la rueda.)

 

Mi ropa no me sienta bien.

(Este pensamiento hace que te caigas de la rueda.)

 

Disfrutaré comprando ropa nueva. (Las 2.00)

(Pensamiento útil.)

 

Mi cuerpo se sentirá más ágil. (Las 3.00)

(Útil.)

 

Me sentiré más dinámica. (Las 4.00)

(Útil.)

 

Ya se me ocurrirá algo nuevo. (Las 5.00)

(Esto va como una seda.)

 

Sé que hallaré algo que me ayude. (Las 6.00)

(Sí, te sientes mejor.)

 

Me gusta asumir el control de mi experiencia. (Las 7.00)

(Útil.)

 

Confío en poder realizar este cambio. (Las 8.00)

(Útil).

 

Me gusta sentirme bien.

(Este pensamiento es útil. Anótalo en la posición de las 9.00)

 

Me gusta sentirme bien dentro de mi cuerpo. (Las 10.00)

(Útil.)

Me siento satisfecha de mi cuerpo. (Las 11.00)

 

(¡Bien! Ahora, después de escribir ese pensamiento en la posición de las 11.00, traza un círculo alrededor de las palabras que escribiste al principio en el centro de tu «Rueda de la concentración» y observarás que has alcanzado una alineación vibratoria más próxima a ese pensamiento, cuando hace tan sólo unos minutos te hallabas muy lejos de esa vibración.)

 Abraham, contadme más cosas sobre «La rueda de la concentración»

 Quizá nos hayas oído decir que tu punto de poder personal se halla en el presente porque aunque pienses en el pasado, o pienses en el ahora, o pienses en el futuro, todo cuanto haces lo haces ahora. Vibras ahora. Tu pulso late ahora. Emites tus vibraciones ahora. Así pues, cualquier tensión creativa entre la invocación de la Fuerza Vital y el hecho de permitir que fluya a través de tí (el hecho de invocarla y de permitir que fluya) ocurre en el momento presente.

Así pues, deseamos que durante los próximos días te concen-tres en una palabra. En estos momentos te encuentras en un lugar «nuevo». Nos encanta la «novedad» del lugar en el que te hallas. Y deseamos mostrarte cómo permanecer en este lugar «nuevo» y alinear tu Energía «nueva» con un deseo «nuevo» que te aportará resultados «nuevos» y sencillos.

«La rueda de la concentración» es la herramienta más eficaz que hemos descubierto para ayudarte a modificar una creencia con el fin de que encaje con tu deseo. Consiste en lo siguiente: La fórmula para crear cualquier cosa, incluso, por poner un ejemplo, disfrutar haciendo la declaración de la renta, se basa en identificar el deseo y a continuación alcanzar una vibración que se corresponda con él.

 Otro ejemplo de «La rueda de la concentración»

 Empieza por tratar de encontrar una frase que te permita subirte a la rueda. Escribe frases que reflejen suficientemente lo que crees para no caerte al suelo, por así decirlo. Dicho de otro modo, si has escrito «disfruto haciendo la declaración de la renta», te caes al suelo. Si escribes «me parece estupendo que el gobierno me quite el dinero para despilfarrarlo en cosas inútiles» te caes al suelo. Por tanto, el objetivo es hallar algo que encaje con tu deseo y haga que te sientas bien. Puedes escribir algo parecido a: «Me gusta controlar mi vida. Me satisface cumplir mis compromisos. Me gusta hacer las cosas puntualmente. Me encanta la sensación de orden y organización en mi experiencia».

Ahora bien, esta afirmación quizá sea un tanto exagerada. En tal caso, te darás cuentas. Sabrás si te es útil o no por cómo te sien-tes. Continúa intentándolo, aunque te equivoques con frecuencia. Escribe algo como: «Imagino que muchas personas han sufrido este problema, pero han conseguido resolverlo». ¡Esto te permite subirte a la rueda! «Aunque el sistema de recaudación de impuestos no es perfecto, es un mecanismo mediante el cual funciona nuestro gobierno.» ¿Eso te ha tirado al suelo o te ha permito subirte a la rueda? «Cada año lo hago mejor. Me resulta más fácil. Mi declaración de la renta es un buen incentivo para que me organice y lleve bien las cuentas.»

 

 Cuanto mejor lo sientas, mejor te sentirás

 Deseamos que oigas lo siguiente: No he resuelto nada. Dicho de otro modo, nada ha cambiado. Todavía tienes que hacer tu declaración de la renta, pero lo que más deseamos que oigas es que en estos momentos te encuentras en una situación distinta de la que te encontrabas. Es decir, verás las cosas con más claridad que antes. Los recuerdos acudirán a tu mente más fácilmente que antes.

 Sabrás con más facilidad que antes dónde dejaste algo que necesitas. Dicho de otro modo, esos retazos de tu vida desperdigados que se hallan amontonados en cajas, carpetas o en los fondos de los bolsos —todos esos datos diseminados aquí y allá— empiezan a unirse en tu mente. En suma, tu Mente Interior empieza a alimentarte de forma constante, de una forma que no lo hacía hasta que decidiste dedicar unos minutos a alinear tu Energía con tu deseo.

 Tanto si se trata de un castillo como de un botón, si lo utilizas como tu objeto de atención conseguirás invocar la Fuerza Vital, y este ejercicio trata precisamente de la Fuerza Vital. El motivo de que la invoques es lo de menos. Dicho de otro modo, es posible disfrutar tanto haciendo la declaración de la renta como planificando un crucero.

Tal vez no lo creas, pero es porque no has permitido que la Energía fluya a través de tí hacia el objeto de tu atención sin resistencia. Invocas la Energía porque deseas cumplir con tu deber, pero luego desvías esa Energía debido a los hábitos que has adquirido o las frases que repites con frecuencia que impiden que fluya. Cuando tu Energía fluye a través de ti y tú se lo impides, te sientes mal. Ahora, debido a que el proceso de «La rueda de la concentración» hace que te concentres durante un tiempo más prolongado en un tema concreto mientras tratas deliberadamente de hallar pensamientos que te hagan sentir bien, tu punto de atracción cambia.

 Al aplicar este sencillo pero poderoso ejercicio a diversas cuestiones a medida que surjan en tu vida, lograrás mejorar notablemente tu punto de atracción con respecto a todo lo que sea importante para ti.

 Proceso 18
 Buscar nuevas sensaciones

Cuándo debes utilizar este proceso

• Cuando desees mejorar una situación.

• Cuando desees obtener más dinero.

• Cuando desees obtener un trabajo mejor.

• Cuando desees una relación más satisfactoria.

• Cuando desees tener un cuerpo que te haga sentir mejor.

 

Tu actual Punto Fijo Emocional

 El proceso denominado «Buscar nuevas sensaciones» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:

 (9) Pesimismo e (17) Ira

 (Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)

 Dado que, por regla general, prestas mucha más atención a los aspectos de tu vida que vives en estos momentos, lo que vives en estos momentos tiene un mayor peso vibratorio, por así decir- lo, que lo que deseas o imaginas. Es decir, si deseas estar delgado aunque en estos momentos estés bastante gordo, los aspectos de tu experiencia presente probablemente superarán las vibraciones de tus visualizaciones.

 Le gente dice con frecuencia: «No me siento satisfecho aquí. Deseo estar ahí». Pero cuando les preguntas por qué desean estar «ahí», por lo general te explican que les disgusta estar «aquí». Aunque utilizan palabras como «deseo estar ahí» o «deseo lo que hay ahí», su vibración se refiere más a donde se encuentran en es-tos momentos que a donde desean estar.

Al igual que en nuestra analogía anterior sobre el indicador de combustible, con respecto a que era inútil que pegaras un «rostro risueño» en el salpicadero para tapar el indicador que señalaba que el depósito estaba vacío, también son inútiles las palabras que suenen alegres si no te sientes alegre. La Ley de Atracción no responde a tus palabras, sino a las vibraciones que irradian de tus palabras. Por más que utilices las palabras adecuadas, si te hallas en un estado de marcada resistencia a tu Bienestar será inútil, pues las palabras que utilizas no son importantes, lo que importa es cómo te sientes.

El proceso denominado «Buscar nuevas sensaciones» te ayudará a que irradies una vibración que te sea útil, pues contribuirá a que seas consciente de lo que estás atrayendo. Se trata de que utilices tu imaginación para fingir que tu deseo ya se ha cumplido y que experimentas los pormenores de ese deseo.

 Cuando te concentras en lo que sientes al vivir tu deseo, no puedes sentir, al mismo tiempo, la ausencia de tu deseo, por lo que con la práctica aprenderás a inclinar la balanza a tu favor, por así decirlo, y aunque tu deseo no se haya manifestado todavía, ofrecerás una vibración como si ya se hubiera manifestado, y así lograrás que se cumpla.

De nuevo, el Universo no sabe si ofreces una vibración por-que vives lo que estás viviendo o porque imaginas que lo estás viviendo. En cualquier caso, el Universo responde a la vibración y permite que se produzca la manifestación.

Por ejemplo, pongamos que te acercas a tu buzón y encuentras el segundo aviso de una factura que no has pagado, y cuando abres el sobre te sientes preocupado porque no sabes cómo pagarla en estos momentos.

Hace tiempo que debías haber pagado esa factura, al igual que otras muchas, por lo que te sientes abrumado y desanimado.

 «Deseo tener más dinero —dices—. Deseo tener mucho más dinero», repites una y otra vez con energía. Pero ofreces palabras vacías, que no tienen impacto alguno en tu punto de atracción, porque tu punto de atracción no reside en tus palabras. Tu punto de atracción reside en la vibración que emites con frecuencia y la forma en que te sientes te indica con exactitud tu punto de atracción. En estos momentos sientes una emoción que evidente-mente coincide con tu estado de no tener suficiente dinero.

Tu objetivo, en este ejercicio, es invocar imágenes que hagan que ofrezcas una vibración que permita que fluya hacia ti el dinero que deseas.

Tu objetivo es crear imágenes que hagan que te sien-tas bien, buscar «nuevas sensaciones», es decir, sentirte como te sentirías si tuvieras suficiente dinero en lugar de sentirte como te sientes al no tenerlo.

 Puedes recordar una época en que tenías más dinero o una época en que, aunque no necesariamente lo tuvieras, al menos no padecías el estrés de que se acumularan las facturas. Cuando des con ese recuerdo, trata de obtener tantos detalles referentes al mis-mo como puedas para sentirlo con mayor intensidad.

 Puedes fingir que tienes más dinero del que necesitas o que tienes tanto que no sabes dónde guardarlo, e imaginar que tienes toneladas de dinero guardado en un armario y debajo de la cama. Imagina que te diriges al banco con bolsas llenas de monedas que deseas convertir en billetes de dólar. Imagina que llevas billetes de 5,10 y 20 dólares para convertirlos en billetes de 100 dólares, a fin de guardarlos con más facilidad.

Puedes fingir que tienes una tarjeta de crédito ilimitado con la que adquirir lo que desees; una especie de tarjeta mágica que utilizas varias veces al día porque es muy útil, y, una vez al mes, extiendes un cheque para pagar todas las compras que has hecho con la tarjeta.

Imagina que la cantidad de dinero que tienes en el banco comparado con las compras que has hecho este mes con la tarjeta es tan superior que el hecho de pagar la factura no incide en absoluto en tu experiencia.

Cuanto más practiques este juego de «Buscar nuevas sensaciones» más fácil te resultará y más te divertirá practicarlo. Cuando finges, o recuerdas selectivamente, activas vibraciones nuevas y tu punto de atracción se modifica. Y cuando tu punto de atracción se modifica, tu vida mejora en todos los ámbitos con respecto a los cuales has procurado experimentar nuevas sensaciones.