El proceso de «Pivotar» te ayuda-rá a ser más consciente de
qué extremo del palo activas en estos momentos: el extremo que se
refiere a lo que deseas o el extremo que se refiere a la ausencia de lo
que deseas.
El contraste de tu realidad tiempo-espacio es muy útil, porque te ayuda
a centrar tus pensamientos. Cuando sabes lo que no deseas, también sabes
con más claridad lo que deseas; y cuando sabes lo que deseas, también
sabes con más claridad lo que no de-seas. Por consiguiente, tu
conocimiento del contraste agudiza tu capacidad de concentración y da
paso a nuevas preferencias y de-seos. De hecho, este valioso contraste
garantiza la expansión eterna de Todo Cuanto Existe.
A menudo, el proceso de «Pivotar» constituye el primer paso para
empezar a modificar tus hábitos vibratorios, porque se trata de un
ejercicio que te ayuda a definir con más nitidez lo que de-seas. Pero
puesto que se produce una gran variación en la vibración de un extremo
del palo y la vibración del otro extremo, por lo general no modificas
inmediatamente tu vibración con sólo expresar tu deseo.
Por ejemplo, cuando estás enfermo, sabes claramente que de-seas ponerte
bien. O, cuando te falta dinero, que deseas tener más dinero. Así pues,
si prestas atención a lo que deseas y te centras en lo que deseas,
comenzarás a vibrar allí.
Al principio, el hecho de saber lo que no deseas te ayudará a
identificar lo que deseas. Dicho de otro modo: cuando expreses
verbalmente tu deseo, es posible que tu vibración no se corresponda con
tus palabras, pero si continúas practicando el proceso de «Pivotar», es
decir, si cada vez que sientes una emoción negativa que te ayuda a saber
que estás centrado en algo que no deseas, te detienes y dices «Ahora ya
sé lo que no deseo, ¿qué es lo que deseo?», al cabo del tiempo
conseguirás reorientar tu vibración con respecto a ese tema. Poco a
poco, lograrás modificar tu vibración y al cabo del tiempo esa vibración
mejorada se convertirá en tu pensamiento dominante.
Considera el proceso de «Pivotar» como un cambio progresivo de tu punto
de atracción y goza con los resultados positivos que obtendrás. Es
imposible que prestes continuamente atención a lo que deseas y no lo
consigas, pues la Ley de Atracción garantiza que aquello en lo que te
concentras predominantemente fluirá hacia tu experiencia.
Abraham,
contadme más cosas sobre el proceso de «Pivotar»
Lo más importante es que recuerdes que tú mismo atraes tu experiencia,
y que la atraes en virtud de los pensamientos que ofreces. Los
pensamientos son magnéticos y cuando te centras en un pensamiento éste
atrae otro pensamiento y otro y otro más, hasta que se produce una
manifestación física de la esencia vibratoria de lo que ha sido el tema
de tus pensamientos.
Si alguna vez has experimentado (sabemos que lo has hecho) lo que
consideras una emoción negativa (que podemos describir como temor, duda,
frustración o soledad), lo que experimentas en esa emoción negativa es
el hecho de centrarte en un pensamiento que no vibra a una frecuencia
que esté en armonía con el lugar o la persona que es tu Ser Interior.
A lo largo de todas tus experiencias vitales, físicas y No Físicas, tu
Ser Interior, o Tú Total, ha alcanzado un lugar de conocimiento y un
lugar de deseo. Por consiguiente, cuando eres ese cuerpo físico,
centrado conscientemente en un pensamiento que no armoniza con el que tu
Ser Interior conoce, la sensación que se produce en tí es una emoción
negativa.
Si te sentaras sobre un pie y cortaras la circulación de la sangre o te
colocaras un torniquete alrededor del cuello y limitaras el aporte de
oxígeno, obtendrías una prueba inmediata de esa restricción. Asimismo,
cuando te centras en pensamientos que no armonizan con el conocimiento
de tu Ser Interior, el flujo de Fuerza Vital —la Energía que fluye de tu
Ser Interior hacia tu aparato físico—, queda restringido o limitado. Y
como consecuencia experimentas una emoción negativa. Si permites que eso
se prolongue durante largo tiempo, se produce un deterioro negativo de
tu aparato físico. Por eso decimos que la enfermedad es el resultado de
permitir que te embarguen emociones negativas.
Cuando comprendéis que una sensación de energía negativa es un
indicador de que no estáis en armonía con vuestro Ser Interior, muchos
de vosotros decís: «Deseo sentirme bien más tiempo». Nosotros
respondemos que eso es magnífico, porque cuan-do decís «deseo sentirme
bien» en realidad estáis diciendo «deseo ejercer una atracción positiva»
o «deseo que los pensamientos en los que me centro cuando me siento bien
estén en armonía con mi Ser Interior».
Pivota de lo que
no deseas a lo que deseas
Muchos de vosotros no tendríais tantos problemas para sentiros bien si
vivierais en un medio en el que no existieran tantas in-fluencias
negativas alrededor de vosotros. (Como ocurrió el día que os
encarnasteis en este cuerpo físico.) Pero puesto que vivís en una
dimensión en la que abundan influencias que inciden de manera negativa
en vuestros pensamientos, es útil disponer de un proceso que os ayude a
pasar del lugar en el que os encontráis al lugar donde deseáis estar, y
el proceso denominado «Pivotar» es el indicado en estos casos.
Cuando experimentas una emoción negativa, esa circunstancia te ayuda a
identificar lo que deseas. Porque nunca tienes tan claro lo que deseas
como cuando experimentas lo que no deseas. Por consiguiente, si en ese
momento te detienes y dices: Aquí ocurre algo importante, de lo
contrario no sentiría esta emoción negativa; debo concentrarme en lo que
deseo, y a continuación prestas atención a lo que deseas, en el momento
en que desplazas tu atención la emoción negativa y la atracción negativa
cesan. Y en el momento en que la atracción negativa cesa, comienza la
atracción positiva. Y tú pasas de no sentirte bien a sentirte bien. Este
es el proceso denominado «Pivotar».
Nunca te hallarás en una situación en que exista sólo la pureza de la
emoción positiva o la pureza de la Energía positiva, porque todo cuanto
deseas tiene un contrapunto automático y natural que es la ausencia de
lo que deseas. Así, tu tarea consiste en definir lo que deseas y retener
deliberadamente tus pensamientos en la dirección de tus deseos. La guía
emocional que emana de tu Ser Interior, que percibes en términos de una
emoción negativa o positiva, te ayuda a averiguar en qué lado de la
ecuación te encuentras: ¿Estás pensando en lo que deseas o en la falta
de lo que deseas?
Un padre joven nos llamó y nos dijo: «Abraham, mi hijo se hace pis en
la cama y ya es muy mayor. He probado todos los sistemas que conozco,
pero ninguno da resultado. ¡No sé qué hacer!» Nosotros respondimos:
Cuando entras en su habitación por la mañana, ¿qué ocurre? El padre del
chico respondió: «En cuanto entro me doy cuenta de que ha vuelto a
suceder por el olor que invade la habitación». Nosotros preguntamos:
¿Cómo te sientes en esos momentos? El hombre contestó: «Me siento
decepcionado, furioso y frustrado, porque ocurre continuamente y no sé
cómo resolverlo».
Nosotros dijimos: Estás perpetuando la costumbre de tu hijo de hacerse
pis en la cama. El padre preguntó: « ¿Qué puedo hacer?» Y nosotros
respondimos:
« ¿Qué le dices a tu hijo?» El hombre con-testó: «Le digo que se quite
el pijama mojado y se meta en la bañera. Le digo que es demasiado mayor
para hacer eso.
Lo hemos hablado muchas veces». Nosotros dijimos: Cuando
entras en la habitación y sientas la emoción negativa al comprobar que
ha vuelto a ocurrir lo que no deseas, párate y pregúntate qué es lo que
de- seas y céntrate en eso antes de seguir incidiendo en la experiencia
de tu hijito. Verás cómo mejora la situación.
Cuando le preguntamos a ese padre si su experiencia le había ayudado a
reconocer lo que deseaba, respondió: «Deseo que mi hijo se levante
feliz, sin haberse hecho pis en la cama y sintiéndose orgulloso de sí
mismo en lugar de avergonzado».
Nosotros respondimos: Perfecto.
Cuando te centres en esos pensamientos, probablemente emanarás una
vibración en armonía con lo que deseas, no en discordancia. Y ejercerás
una influencia más positiva y pode-rosa sobre tu hijito. Entonces,
puedes decirle: «Esto forma parte del proceso de crecer. Todos hemos
pasado por esta fase. Y tú estás creciendo muy deprisa. Ahora quítate el
pijama mojado y métete en la bañera». El joven padre nos llamó al poco
tiempo, al cabo de unas semanas de haber hablado con nosotros, para
informarnos de que su hijo había dejado de hacerse pis en la cama.

Es muy sencillo. Cuando te sientes mal, significa que estás atrayendo
algo que no te complacerá, lo cual se debe siempre a que estás centrado
en la falta de algo que deseas. Por consiguiente, el pro-ceso de
«Pivotar» constituye la decisión consciente de identificar lo que
deseas. No queremos insinuar que el hecho de sentir una emoción negativa
sea perjudicial, porque en muchos casos sentir una emoción negativa te
indica que atraes algo negativo. Por tanto, cabe decir que es como un
timbre de advertencia. Forma parte de tu Guía Emocional.
Te recomendamos encarecidamente que no seas muy duro contigo mismo
cuando reconozcas que experimentas una emoción negativa. Pero en cuanto
puedas, detente y di: Siento una emoción negativa, lo que significa que
atraigo algo que no deseo. ¿Qué es lo que deseo?
Un aspecto muy
sencillo del proceso «Pivotar» consiste en decir: Deseo sentirme bien.
Cada vez que te sientas mal, párate y di: Lo que deseo es sentirme bien.
Y si ofreces este pensamiento, otros pensamientos empezarán a fluir
hacia ti por el lado positivo de la
ecuación. Y cuando un
pensamiento atraiga a otro y otro y otro más, empezarás a emitir una
vibración en una frecuencia que armonizará con tu Ser Interior y te
permitirá lograr una creación positiva.
Los pensamientos conectan con
otros pensamientos, que conectan con otros pensamientos
Nuestro amigo Jerry nos ha proporcionado una poderosa analogía para
describir la forma en que tus pensamientos conectan entre sí. Describió
un barco inmenso que fondeó en el muelle. In-tentaban amarrarlo con un
cable enorme, que medía casi treinta centímetros de diámetro, demasiado
grueso y pesado para lanzarlo a través del agua. Así pues, lanzaron una
pequeña bola de bramante, que estaba empalmada con una cuerda un poco
más gruesa, que estaba empalmada con una cuerda más gruesa. Hasta que
por fin lograron arrojar el cable más grueso a través del agua. Así es
como tus pensamientos empalman unos con otros y conectan entre sí.
Es muy fácil que en algunos temas, por haber insistido en los aspectos
negativos, tomes por una tangente negativa. Basta con un pequeño
comentario, un recuerdo, una sugerencia o algo semejante para que caigas
en una espiral negativa. Por eso a veces te resulta difícil soltar esa
cuerda negativa, porque llevas mucho tiempo sosteniéndola. Pero si
cuando experimentas una emoción negativa te das cuenta de que atraes
algo negativo y dejas que tu pensamiento dominante sea el de sentirte
bien, comprobarás que te resulta muy fácil soltar la cuerda.
Así pues, tanto el proceso de «Pivotar» como el proceso del «Libro de
los aspectos positivos» que te ofrecemos te ayudarán a darte cuenta (en
las primeras fases) de que estás tirando del extremo de la cuerda
negativa y podrás soltarla de inmediato y sujetar la cuerda positiva.
Al comentar la forma en que los pensamientos conectan con otros
pensamientos, que a su vez conectan con otros pensamientos y así
sucesivamente, queremos recalcar algo en lo que quizá no hayas reparado:
Es infinitamente más fácil pasar de un pequeño pensamiento de algo que
te hace sentir bien a otro que te hace sentir bien a otro que te hace
sentir bien, que estar en una situación en la que te sientes mal y pasar
a otra en la que te sientas bien.
No trates de
salvar al mundo: Sálvate a ti mismo
Dado que los pensamientos son tan «atrayentes» (en el sentido de que
atraen a otros pensamientos), cuando te concentres en un pensamiento que
no te produce una sensación agradable te será más fácil permanecer
centrado en ese pensamiento hasta que hayas acumulado una gran cantidad
de energía negativa que «pivotar» para alejarte de él.
Por este motivo, te recomendamos el ejercicio más eficaz de «Pivotar»
que podemos ofrecerte. Dicho de otro modo, en lugar de avanzar a través
de tu jornada sin tener una idea clara de lo que deseas, esperando a que
algo negativo influya en ti, sentir una res-puesta negativa y tomar la
decisión de «pivotar», es más productivo que enfoques tu jornada
decidido a buscar los aspectos positivos.
No trates de salvar al mundo: sálvate a ti mismo. Lo cual significa que
debes concentrarte en lo que hace que te sientas bien. El proceso de
«Pivotar» es un instrumento que te proporcionará lo que deseas. Es un
proceso mediante el cual decidirás conscientemente: Sí, deseo ir en
busca de lo que deseo y no centrarme en su ausencia.
«Pivotar» es un ejercicio permanente, que debes practicar hora tras
hora, segmento tras segmento, que te ayudará a decantarte por lo
positivo. De esta forma te sentirás bien y conseguirás lo que desees.
Proceso 17
La rueda de la
concentración
Cuándo debes
utilizar este proceso
• Cuando comprendas que tu Punto Vibratorio de Atracción actual no está
situado donde deseas.
• Cuando te percates de que sientes una emoción negativa so-bre algo que
es importante y desees hallar la forma de sentir una emoción positiva.
• Cuando haya ocurrido algo que te disgusta y desees pensar en ello
mientras te ronde por la mente, y modificar tu pun-to de atracción para
que no vuelva a suceder.
• Cuando desees experimentar una sensación de alivio.

Tú actual Punto Fijo Emocional
El
proceso de «La rueda de la concentración» te será muy útil si tu Punto
Fijo Emocional oscila actualmente entre:
(8) Aburrimiento (17) Ira
(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Pun-to Fijo
Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22
categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.}
Expuestas a sus experiencias vitales, con frecuencia muchas personas
adquieren creencias con determinados esquemas vibra-torios que les
impiden obtener lo que desean. Y aunque esas creencias no les sean
útiles, insisten en volver a esa desagradable realidad con el argumento
de que «a fin de cuentas, son ciertas».
Deseamos recordarte que la única razón de que algo se manifieste en una
realidad física, tangible y definible, es que alguien le ha prestado la
suficiente atención para que ocurra. Pero el mero hecho de que alguien
haya conseguido crear su verdad no significa que tenga ninguna relación
contigo ni con lo que crearás.
En vuestro intento por documentar los hechos y acontecimientos de
vuestra época, muchos de vosotros, sin daros cuenta, quedáis atrapados
en esquemas vibratorios destinados a confirmar la «verdad» (o el dato
que estéis estudiando) con vuestra propia experiencia vital. Esto no se
debe a que estéis en presencia de una verdad innegable, sino a que,
debido a la atención que le prestáis, habéis alcanzado una armonía
vibratoria con ello, de forma que la Ley de Atracción os envía una
experiencia que coincide con ello.
En ocasiones, una persona nos dice: «Pero ¡Abraham, no puedo ignorarlo,
porque es verdad!» Y nosotros respondemos: Sólo es verdad porque alguien
lo ha convertido en una verdad mediante la atención que le ha prestado.
Lo que dice en realidad esa persona es: «Puesto que alguien ha prestado
atención a esto y la Ley de Atracción ha hecho que fluyera hacia su
experiencia, yo haré lo mismo. Es decir, aunque no lo deseo, tengo la
obligación de crearlo en mi propia realidad porque otra persona lo
hizo».
Muchas de las cosas que deseas son ciertas. Y existen muchas cosas que
son ciertas que no deseas. Nuestra recomendación es que prestes atención
a lo que deseas y conviertas esas cosas maravillosas en la verdad de tu
experiencia.
No obstante, la mayoría de las personas no guían
deliberada-mente sus pensamientos hacia cosas que hagan que se sientan
bien, por
lo que, sin darse cuenta, desarrollan esquemas de pensamientos que
repiten una y otra vez.
Por supuesto, algunos de tus esquemas de pensamientos te resultan muy
beneficiosos. Otros, no. Por consiguiente, el proceso denominado «La
rueda de la concentración» está destinado a ayudarte a modificar los
esquemas vibratorios sobre determinados te-mas que no te benefician. Te
ayudará a poner en práctica tus pensamientos hasta que te produzcan una
sensación más placentera y, por ende, mejorar tu punto de atracción.
Te recomendamos que dediques unos quince o veinte minutos a practicar
este proceso cada vez que sientas una intensa emoción negativa sobre
algo que ha sucedido o cuando desees mejorar tu sensación de claridad.
Tu intensa emoción negativa siempre te indica una buena oportunidad para
modificar tu Energía con respecto a una determinada cuestión, debido a
que has experimentado algo que te ha hecho centrarla de una forma
específica. Así pues, cuando utilices el ejercicio de «La rueda de la
concentración» cualquier mejora que te aporte la experimentarás de forma
más acentuada. Te recomendamos que lo utilices cada vez que seas muy
consciente de algo que no deseas.
Se trata de que expreses una frase en términos generales que encaje con
tu deseo. Dicho de otro modo, debes tratar de hallar una correlación.
¿Cómo sabrás que has dado con esa frase que encaja con tu deseo? Porque
experimentarás una sensación de alivio. Di-cho de otro modo, la frase
que expreses en términos generales te producirá una sensación de paz,
hará que te sientas mejor. Cuando des con esa frase que encaja con tu
deseo, procura concentrarte en ella durante un rato, incluso
amplificarla o exagerarla, o recordar algo relacionado con ella... Es
decir, si cuando hayas dado con esa frase consigues permanecer centrado
en ella durante diecisiete segundos como mínimo para permitir que otro
pensamiento se una a ella... éste potenciará la creencia que acabas de
expresar.
Un
ejemplo del proceso denominado «La rueda de la concentración»
Para comenzar a practicar el proceso de «La rueda de la concen-tración»
dibuja un círculo grande en una hoja de papel. Luego di-buja un círculo
más pequeño, de unos cuatro centímetros de diámetro, en el centro del
círculo grande. Siéntate cómodamente y observa el círculo pequeño y
siente cómo tus ojos se concentran en él.
Ahora cierra los ojos durante unos momentos y concéntrate en lo que ha
ocurrido y ha provocado en ti esa emoción negativa. Identifica con
exactitud lo que no deseas.
Llegado a este punto, di: «Ahora sé con claridad lo que no deseo. ¿Qué
es lo que deseo?»
Conviene que identifiques lo que no deseas y lo que deseas en términos
de cómo deseas sentirte al respecto.
Por ejemplo:
Me siento gorda y deseo
sentirme delgada.
Me siento pobre y deseo
sentirme rica.
No me siento amada y deseo
sentirme amada.
Me siento engañada y deseo
sentirme respetada.
Me siento enferma y deseo
sentirme bien.
Me siento impotente y deseo
sentir mi poder personal.
A continuación, escribe unas frases alrededor del borde externo del
círculo más grande que encajen con lo que deseas. Cuando se te ocurra
una frase que encaje bastante con tu deseo, lo sabrás. Dicho de otro
modo, sentirás si esa frase no encaja con tu deseo y hace que te caigas
de la rueda, por así decirlo, o si es una frase que encaja con tu deseo
y hace que te sientas bien.
El proceso de «La rueda de la concentración» es tan
eficaz porque las frases que escribes las eliges deliberadamente. Son la
expresión de algo que crees, que encaja con tu deseo. Y funciona porque
la Ley de Atracción es tan poderosa que cuando te concen-tras en un
pensamiento durante siquiera diecisiete segundos, otro pensamiento viene
a unirse a él, y cuando esos dos pensamientos se unen, se produce una
combustión que potencia aún más tus pensamientos.
Cada vez que expresas una frase en términos generales, tu pensamiento
suele ser más puro que cuando expresas algo de forma más específica, por
lo que el poder de «La rueda de la concen-tración» reside en que
expreses frases en las que creas en términos generales; céntrate en cada
una de ellas durante aproximadamente diecisiete segundos y tendrás la
oportunidad de ofrecer una vibración pura más específica con respecto a
tu deseo.
Digamos que te dispones a practicar este ejercicio y sabes que vas a
escribir: «Me siento bien con respecto a mi cuerpo» o «Mi rodilla ya
está bien». Pero si comienzas por ahí, si la primera frase que escribes
es «Me siento bien con respecto a mi cuerpo» te darás cuenta, debido a
cómo te sientes, que tu Energía no está alineada, porque sólo sirve para
hacer que te sientas irritado y seas aún más consciente de que te
sientes gordo o que la rodilla te duele. Lo que demuestra que esa frase
era demasiado específica.
Dicho de otro modo, es como tratar de abordar un tren que circula a
gran velocidad y lo único que consigues es caerte. ¿Te imaginas tratar
de saltar sobre un tiovivo que gira rápidamente? No lograrás subirte a
él, pero si se detiene, podrás hacerlo, y cuan-do adquiera velocidad
estarás en él. Debes hacer que la «rueda» aminore su velocidad, que tu
creencia aminore su velocidad, para poder montarte en ella. «En términos
generales, me siento satisfecha de mi cuerpo.» Eso sí lo crees; esa
frase hace que te sientas bien. Puedes permanecer sobre el tiovivo sin
caerte.
Al escribir una frase alrededor del círculo y concentrarte en ella
obtendrás una sensación bastante placentera. Escribe entonces otra
frase. Tal vez: «Creo que el Universo emite vibraciones que se
corresponden con las que nosotros emitimos». Estás absolutamente
convencido de ello, de modo que la frase encaja. Luego escribes una
frase semejante a: «Me siento satisfecho de este cuerpo físico». Puesto
que lo crees, esa frase también encaja. Empiezas a sentirte algo mejor.
Empiezas a experimentar una sensación de alivio. Ya no estás tan
irritado contigo mismo. Tu vibración comienza a elevarse.
Sigamos sumando poder al proceso denominado «La rueda de la
concentración». A medida que se te ocurran pensamientos que hagan que te
sientas bien, continúa escribiéndolos alrededor del perímetro del
círculo más grande. Empieza en lo que serían las 12.00 si contemplaras
un reloj y sigue alrededor del círculo hasta la 1.00, las 2 y así
sucesivamente, hasta que hayas escrito doce frases que te produzcan una
sensación placentera.
Dado que en ocasiones tus pensamientos giran a una velocidad tan
vertiginosa que por más que deseas modificarlos no encuentras la forma
de «montarte en ellos», el juego de «La rueda de la concentración»
consiste en que des con un pensamiento que encaje con lo que sientes en
estos momentos, de forma que la rueda no te tire al suelo, por así
decirlo, y comiences a avanzar progresivamente hacia el estado que
deseas sentir. Se trata de una maravillosa herramienta destinada a
ayudarte a modificar tu vibración.
Pongamos, por ejemplo, que te sientes gordo. En tu experiencia se ha
producido un incidente que ha hecho que ese pensamiento cobre fuerza, y
en estos momentos experimentas una in-tensa emoción negativa. Toma un
papel, dibuja un círculo en el centro de la hoja y escribe en la parte
interior del círculo: «Deseo sentirme delgado».
Ahora concéntrate en el tema que te ocupa y trata de hallar
pensamientos que encajen con la forma en que te sientes, pensamientos
que te produzcan una sensación placentera cuando medites sobre ellos.
Procura hallar un pensamiento que no te descoloque.
Puedo volver a ser
delgada.
(Este pensamiento está demasiado alejado de lo que crees, y por más que
desearías creerlo, no es así. Y te das cuenta de que no lo crees. Por
tanto, como este pensamiento no te produce una sensación placentera,
esta frase hace que te caigas de la rueda.)
Mis hermanas son
delgadas y atractivas.
(Este pensamiento tampoco te produce una sensación agra-dable. Destaca
el éxito de tus hermanas y hace que te sientas aún más como una
perdedora. Este pensamiento hace que te caigas de la rueda.)
Buscaré algo que dé
resultado.
(Aunque este pensamiento es más positivo que los anteriores, no hace que
te sientas bien. Has probado muchos métodos, pero crees que no has
hallado nada que te dé resultado, de modo que este pensamiento no hace
más que poner de relieve tus fracasos anteriores. Este pensamiento hace
que te caigas de la rueda.)
Sé que otras
personas han sufrido este problema y han conseguido hallar una solución.
(Este pensamiento puede aportarte una sensación de alivio. Te sientes
mejor. Recuerda que en estos momentos no se trata de buscar una solución
a tu problema, sino tan sólo un pensamiento que te produzca una
sensación lo suficientemente placentera para serte útil. Este
pensamiento no hace que te caigas de la rueda. Así pues, escríbelo en la
hoja de papel, en la posición de las 12.00, y sigue buscando más
pensamientos que hagan que te sien-tas bien.)
No tengo que resolver el
problema hoy mismo.
(Otro pensamiento útil. Escríbelo en la posición de la 1.00.)
Buscaré un régimen que funcione.
(Este pensamiento hace que te caigas de la rueda.)
Mi ropa no me sienta bien.
(Este pensamiento hace que te caigas de la rueda.)
Disfrutaré comprando ropa nueva. (Las 2.00)
(Pensamiento útil.)
Mi cuerpo se sentirá más ágil. (Las 3.00)
(Útil.)
Me sentiré más dinámica. (Las 4.00)
(Útil.)
Ya se me ocurrirá algo nuevo. (Las 5.00)
(Esto va como una seda.)
Sé que hallaré algo que me ayude. (Las 6.00)
(Sí, te sientes mejor.)
Me gusta asumir el control de mi experiencia. (Las 7.00)
(Útil.)
Confío en poder realizar este cambio. (Las 8.00)
(Útil).
Me gusta sentirme bien.
(Este pensamiento es útil. Anótalo en la posición de las 9.00)
Me gusta sentirme bien dentro de mi cuerpo. (Las 10.00)
(Útil.)
Me siento satisfecha de mi cuerpo. (Las 11.00)
(¡Bien! Ahora, después de escribir ese pensamiento en la posición de las
11.00, traza un círculo alrededor de las palabras que escribiste al
principio en el centro de tu «Rueda de la concentración» y observarás
que has alcanzado una alineación vibratoria más próxima a ese
pensamiento, cuando hace tan sólo unos minutos te hallabas muy lejos de
esa vibración.)
Abraham,
contadme más cosas sobre «La rueda de la concentración»
Quizá nos hayas oído decir que tu punto de poder personal se halla en
el presente porque aunque pienses en el pasado, o pienses en el ahora, o
pienses en el futuro, todo cuanto haces lo haces ahora. Vibras ahora. Tu
pulso late ahora. Emites tus vibraciones ahora. Así pues, cualquier
tensión creativa entre la invocación de la Fuerza Vital y el hecho de
permitir que fluya a través de tí (el hecho de invocarla y de permitir
que fluya) ocurre en el momento presente.
Así pues, deseamos que durante los próximos días te concen-tres en una
palabra. En estos momentos te encuentras en un lugar «nuevo». Nos
encanta la «novedad» del lugar en el que te hallas. Y deseamos mostrarte
cómo permanecer en este lugar «nuevo» y alinear tu Energía «nueva» con
un deseo «nuevo» que te aportará resultados «nuevos» y sencillos.
«La rueda de la concentración» es la herramienta más eficaz que hemos
descubierto para ayudarte a modificar una creencia con el fin de que
encaje con tu deseo. Consiste en lo siguiente: La fórmula para crear
cualquier cosa, incluso, por poner un ejemplo, disfrutar haciendo la
declaración de la renta, se basa en identificar el deseo y a
continuación alcanzar una vibración que se corresponda con él.
Otro
ejemplo de «La rueda de la concentración»
Empieza por tratar de encontrar una frase que te permita subirte a la
rueda. Escribe frases que reflejen suficientemente lo que crees para no
caerte al suelo, por así decirlo. Dicho de otro modo, si has escrito
«disfruto haciendo la declaración de la renta», te caes al suelo. Si
escribes «me parece estupendo que el gobierno me quite el dinero para
despilfarrarlo en cosas inútiles» te caes al suelo. Por tanto, el
objetivo es hallar algo que encaje con tu deseo y haga que te sientas
bien. Puedes escribir algo parecido a: «Me gusta controlar mi vida. Me
satisface cumplir mis compromisos. Me gusta hacer las cosas
puntualmente. Me encanta la sensación de orden y organización en mi
experiencia».
|
Ahora bien, esta afirmación quizá sea un tanto exagerada. En tal caso,
te darás cuentas. Sabrás si te es útil o no por cómo te sien-tes.
Continúa intentándolo, aunque te equivoques con frecuencia. Escribe algo
como: «Imagino que muchas personas han sufrido este problema, pero han
conseguido resolverlo». ¡Esto te permite subirte a la rueda! «Aunque el
sistema de recaudación de impuestos no es perfecto, es un mecanismo
mediante el cual funciona nuestro gobierno.» ¿Eso te ha tirado al suelo
o te ha permito subirte a la rueda? «Cada año lo hago mejor. Me resulta
más fácil. Mi declaración de la renta es un buen incentivo para que me
organice y lleve bien las cuentas.» |
|
Cuanto
mejor lo sientas, mejor te sentirás
Deseamos que oigas lo siguiente: No he resuelto nada. Dicho de otro
modo, nada ha cambiado. Todavía tienes que hacer tu declaración de la
renta, pero lo que más deseamos que oigas es que en estos momentos te
encuentras en una situación distinta de la que te encontrabas. Es decir,
verás las cosas con más claridad que antes. Los recuerdos acudirán a tu
mente más fácilmente que antes.
Sabrás con más facilidad que antes dónde dejaste algo que necesitas.
Dicho de otro modo, esos retazos de tu vida desperdigados que se hallan
amontonados en cajas, carpetas o en los fondos de los bolsos —todos esos
datos diseminados aquí y allá— empiezan a unirse en tu mente. En suma,
tu Mente Interior empieza a alimentarte de forma constante, de una forma
que no lo hacía hasta que decidiste dedicar unos minutos a alinear tu
Energía con tu deseo.
Tanto si se trata de un castillo como de un botón, si lo utilizas como
tu objeto de atención conseguirás invocar la Fuerza Vital, y este
ejercicio trata precisamente de la Fuerza Vital. El motivo de que la
invoques es lo de menos. Dicho de otro modo, es posible disfrutar tanto
haciendo la declaración de la renta como planificando un crucero.
Tal vez no lo creas, pero es porque no has permitido que la Energía
fluya a través de tí hacia el objeto de tu atención sin resistencia.
Invocas la Energía porque deseas cumplir con tu deber, pero luego
desvías esa Energía debido a los hábitos que has adquirido o las frases
que repites con frecuencia que impiden que fluya. Cuando tu Energía
fluye a través de ti y tú se lo impides, te sientes mal. Ahora, debido a
que el proceso de «La rueda de la concentración» hace que te concentres
durante un tiempo más prolongado en un tema concreto mientras tratas
deliberadamente de hallar pensamientos que te hagan sentir bien, tu
punto de atracción cambia.
Al aplicar este sencillo pero poderoso ejercicio a diversas cuestiones
a medida que surjan en tu vida, lograrás mejorar notablemente tu punto
de atracción con respecto a todo lo que sea importante para ti.
Proceso 18
Buscar nuevas
sensaciones
Cuándo debes utilizar este
proceso
• Cuando desees mejorar una situación.
• Cuando desees obtener más dinero.
• Cuando desees obtener un trabajo mejor.
• Cuando desees una relación más satisfactoria.
• Cuando desees tener un cuerpo que te haga sentir mejor.
Tu actual Punto Fijo Emocional
El proceso denominado «Buscar nuevas sensaciones» te será muy útil si
tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:
(9) Pesimismo e (17) Ira
(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo
Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22
categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)
Dado que, por regla general, prestas mucha más atención a los aspectos
de tu vida que vives en estos momentos, lo que vives en estos momentos
tiene un mayor peso vibratorio, por así decir- lo, que lo que deseas o
imaginas. Es decir, si deseas estar delgado aunque en estos momentos
estés bastante gordo, los aspectos de tu experiencia presente
probablemente superarán las vibraciones de tus visualizaciones.
Le gente dice con frecuencia: «No me siento satisfecho aquí. Deseo
estar ahí». Pero cuando les preguntas por qué desean estar «ahí», por lo
general te explican que les disgusta estar «aquí». Aunque utilizan
palabras como «deseo estar ahí» o «deseo lo que hay ahí», su vibración
se refiere más a donde se encuentran en es-tos momentos que a donde
desean estar.
Al igual que en nuestra analogía anterior sobre el indicador de
combustible, con respecto a que era inútil que pegaras un «rostro
risueño» en el salpicadero para tapar el indicador que señalaba que el
depósito estaba vacío, también son inútiles las palabras que suenen
alegres si no te sientes alegre. La Ley de Atracción no responde a tus
palabras, sino a las vibraciones que irradian de tus palabras. Por más
que utilices las palabras adecuadas, si te hallas en un estado de
marcada resistencia a tu Bienestar será inútil, pues las palabras que
utilizas no son importantes, lo que importa es cómo te sientes.
El proceso denominado «Buscar nuevas sensaciones» te ayudará a que
irradies una vibración que te sea útil, pues contribuirá a que seas
consciente de lo que estás atrayendo. Se trata de que utilices tu
imaginación para fingir que tu deseo ya se ha cumplido y que
experimentas los pormenores de ese deseo.
Cuando te concentras en lo que sientes al vivir tu deseo, no puedes
sentir, al mismo tiempo, la ausencia de tu deseo, por lo que con la
práctica aprenderás a inclinar la balanza a tu favor, por así decirlo, y
aunque tu deseo no se haya manifestado todavía, ofrecerás una vibración
como si ya se hubiera manifestado, y así lograrás que se cumpla.
De nuevo, el Universo no sabe si ofreces una vibración por-que vives lo
que estás viviendo o porque imaginas que lo estás viviendo. En cualquier
caso, el Universo responde a la vibración y permite que se produzca la
manifestación.
Por ejemplo, pongamos que te acercas a tu buzón y encuentras el segundo
aviso de una factura que no has pagado, y cuando abres el sobre te
sientes preocupado porque no sabes cómo pagarla en estos momentos.
Hace tiempo que debías haber pagado esa factura, al igual que otras
muchas, por lo que te sientes abrumado y desanimado.
«Deseo tener más dinero —dices—. Deseo tener mucho más dinero», repites
una y otra vez con energía. Pero ofreces palabras vacías, que no tienen
impacto alguno en tu punto de atracción, porque tu punto de atracción no
reside en tus palabras. Tu punto de atracción reside en la vibración que
emites con frecuencia y la forma en que te sientes te indica con
exactitud tu punto de atracción. En estos momentos sientes una emoción
que evidente-mente coincide con tu estado de no tener suficiente dinero.
Tu objetivo, en este ejercicio, es invocar imágenes que hagan que
ofrezcas una vibración que permita que fluya hacia ti el dinero que
deseas.
Tu objetivo es crear imágenes que hagan que te sien-tas bien, buscar
«nuevas sensaciones», es decir, sentirte como te sentirías si tuvieras
suficiente dinero en lugar de sentirte como te sientes al no tenerlo.
Puedes recordar una época en que tenías más dinero o una época en que,
aunque no necesariamente lo tuvieras, al menos no padecías el estrés de
que se acumularan las facturas. Cuando des con ese recuerdo, trata de
obtener tantos detalles referentes al mis-mo como puedas para sentirlo
con mayor intensidad.
Puedes fingir que tienes más dinero del que necesitas o que tienes
tanto que no sabes dónde guardarlo, e imaginar que tienes toneladas de
dinero guardado en un armario y debajo de la cama. Imagina que te
diriges al banco con bolsas llenas de monedas que deseas convertir en
billetes de dólar. Imagina que llevas billetes de 5,10 y 20 dólares para
convertirlos en billetes de 100 dólares, a fin de guardarlos con más
facilidad.
Puedes fingir que tienes una tarjeta de crédito ilimitado con la que
adquirir lo que desees; una especie de tarjeta mágica que utilizas
varias veces al día porque es muy útil, y, una vez al mes, extiendes un
cheque para pagar todas las compras que has hecho con la tarjeta.
Imagina que la cantidad de dinero que tienes en el banco comparado con
las compras que has hecho este mes con la tarjeta es tan superior que el
hecho de pagar la factura no incide en absoluto en tu experiencia.
Cuanto más practiques este juego de «Buscar nuevas sensaciones» más
fácil te resultará y más te divertirá practicarlo. Cuando finges, o
recuerdas selectivamente, activas vibraciones nuevas y tu punto de
atracción se modifica. Y cuando tu punto de atracción se modifica, tu
vida mejora en todos los ámbitos con respecto a los cuales has procurado
experimentar nuevas sensaciones.
