Proceso 13 ¿Qué
pensamiento hace que te sientas mejor?
Cuándo
debes utilizar este proceso
• Cuando desees ser consciente de cómo te sientes con res-pecto a algo
en estos momentos.
• Cuando te enfrentes a una decisión y desees tomar el mejor camino.
• Cuando desees determinar tu actual Punto Fijo Emocional.
• Cuando desees ser consciente de tu Guía Emocional.
Tu actual Punto Fijo Emocional El proceso denominado «¿Qué pensamiento
hace que te sientas mejor?» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional
oscila actual-mente entre:
(4) Expectativas Positivas/Creencia y (17) Ira
Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo
Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22
categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)
Cada cuestión constituye en rigor dos cuestiones: lo que de-seas, y la
ausencia de lo que deseas. Si no comprendes que se trata de dos
frecuencias vibratorias muy distintas, puedes creer que te concentras en
algo que deseas cuando lo cierto es que lo haces en lo opuesto.
algunas personas creen que se concentran en la cuestión de un cuerpo
sano, cuando en realidad lo hacen en tener un cuerpo enfermo. Algunos
creen que se concentran en mejorar su situación económica, cuando en
realidad se concentran en el hecho de que no tienen suficiente dinero.
Debido a que el tema es el dinero o la salud, las personas creen que
cada vez que se concentran en ese tema, piensan sólo en lo que desean.
En muchos casos no es así. Con frecuencia las personas dicen: «Llevo
deseando esto desde hace mucho tiempo. ¿Por qué no lo he conseguido
todavía?» Porque no sabían que cada cuestión constituye en rigor dos
cuestiones: lo que uno desea y la ausencia de su deseo... Por ejemplo,
las personas creen que porque hablan de dinero, hablan de lo que desean,
pero en realidad se concentran en lo opuesto a lo que desean. Sólo si
eres sensible a cómo te sien-tes, conocerás el contenido de tu
vibración. No obstante, con la práctica podrás averiguar exactamente en
qué te concentras.
El proceso denominado « ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?» te
ayudará a identificar conscientemente la frecuencia vibratoria de tu
pensamiento actual. Para que este juego resulte eficaz, es aconsejable
que lo practiques solo, porque nadie puede saber ni comprender qué
pensamientos te complacen más. Con frecuencia, cuando interactúas con
otros sueles sentirte confundido sobre si un determinado pensamiento te
complace o si lo ofreces porque es lo que desea otra persona.
Cuando tú mismo identifiques cómo te sientes, deberás prescindir de las
ideas, los deseos, las opiniones y las creencias de los demás.
¿Cuándo debes practicar este juego? Existen unas posibilidades
ilimitadas de pensamientos en los que centrarte con respecto a infinidad
de cuestiones, pero tu experiencia vital y el contraste que vives te
ayudarán a identificar aquellas sobre las que deseas centrarte.
Este juego es especialmente útil cuando ocurre algo en tu experiencia
que te causa una considerable cantidad de emociones negativas.
Si comprendes que esas emociones negativas son indicadores de
resistencia y si asimismo comprendes que esta resistencia es lo único
que te impide alcanzar lo que deseas, quizá decidas liberarte de una
parte de la resistencia que has generado con respecto a la cuestión que
acabas de activar.
Un ejemplo del juego « ¿Qué pensamiento
hace que te sientas mejor?»
Para que este proceso resulte eficaz conviene que dediques unos minutos
a escribir tus pensamientos en un papel. Al cabo de un tiempo, cuando
hayas practicado este juego las veces suficientes, conseguirás tu
propósito dejando simplemente que los pensamientos acudan a tu mente,
aunque el hecho de escribirlos en un papel propicia una concentración
más intensa, lo cual te permite sentir con más facilidad el rumbo que
toma el pensamiento que has elegido.
Para empezar, escribe un breve comentario sobre cómo te sientes en estos
momentos con respecto a determinada cuestión. Puedes describir lo que ha
sucedido, pero lo más importante es que describas cómo te sientes.
Luego escribe otro comentario que amplíe cómo te sientes. Esto te
ayudará a reconocer con más facilidad cualquier mejora que experimentes
al practicar este proceso.
Por ejemplo, acabas de discutir con tu hija porque no hace el menor
esfuerzo por echar una mano con los quehaceres domésticos. Ni siquiera
se ocupa de sus cosas personales y su habitación es una calamidad.
Parece que tu hija no tiene en cuenta el esfuerzo que haces por mantener
la casa ordenada. No sólo no te ayuda, sino que tienes la sensación de
que le gusta complicarte la vida. De modo que escribes:
Ella (o el nombre de tu hija) trata
deliberadamente de complicarme la vida.
No se preocupa en absoluto de mí.
No hace la mitad de las tareas que le
corresponden.
Cuando hayas escrito unos cuantos comentarios que indican cómo te
sientes en estos momentos, escribe lo siguiente: Voy a centrarme en
pensamientos sobre esta cuestión que hagan que me sienta mejor. A
continuación, después de haber anotado cada pensamiento, analiza si éste
hace que te sientas mejor, igual o peor que cuando comenzaste a
practicar este juego. Escribe:
Mi hija no me escucha nunca. (Igual.)
Quiero que sea más responsable. (Igual.)
No tengo por qué recoger sus cosas.
(Igual.)
Debí educarla mejor. (Peor.)
Me gustaría que su padre me apoyara más.
(Peor.)
Para mí es importante tener la casa
aseada. (Algo mejor.)
Sé que mi hija tiene muchas cosas en qué
pensar. (Mejor.)
Recuerdo lo que significa ser
adolescente. (Mejor.)
Recuerdo que mi hija era una niña
encantadora. (Mejor.)
Ojalá siguiera siendo esa niña
encantadora. (Peor.)
No sé cómo resolver esto. (Peor.)
En todo caso, no tengo que hallar una
solución hoy. (Mejor.)
Mi hija tiene muchas cualidades que me
encantan. (Mejor.)
Sé que hay cosas más importantes que
tener la casa ordenada.
(Mejor.)
Debería ser lógico desear tener la casa
ordenada. (Peor.)
Es normal que quiera que mi casa esté
ordenada. (Mejor.)
Es normal que mi hija no se preocupe de
esas cosas a su edad.
(Mejor.)
Ten en cuenta que no hay respuestas acertadas y equivocadas y que nadie
puede saber qué pensamientos hacen que te sientas mejor o peor. La
utilidad de este proceso reside en que serás consciente de si un
pensamiento hace que te sientas bien o mal y aprenderás a elegir
aquellos que te produzcan una sensación placentera.
Muchos nos preguntarían: «Pero ¿de qué me sirve sentirme mejor acerca
de lo desordenada que es mi hija? Mis pensamientos no harán que su
conducta cambie».
Queremos decirte que tus pensamientos pueden cambiar la conducta de
todos y de todo lo que tenga relación contigo. Tus pensamientos
coinciden exactamente con tu punto de atracción, y cuanto mejor te
sientas, más conseguirás que mejore todo lo que te rodea. En el momento
en que notes que te sientes mejor, las condiciones y las circunstancias
cambiarán para corresponderse con esa sensación.
El juego de « ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?» te ayudará a
sentir el poder que tus pensamientos poseen para incidir en todo cuanto
te rodea.
Abraham, contadme más cosas sobre el
proceso « ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?»
«
¿Lograré algún día dejar de desear que mejoren mis circunstancias?» No.
Cuando elimines las limitaciones del tiempo y el dinero de la ecuación y
confíes en que el Universo se confabulará para
satisfacer todas las ideas que se te ocurran, darás rienda suelta a tus
ideas. Pero en tanto sientas tus limitaciones, seguirás tratando de
controlarlas una y otra vez.
Quizá digas: «Mis circunstancias actuales no me permiten el lujo de
adquirir todo lo que deseo. Deseo reformar la cocina, pero he tomado la
firme decisión de no endeudarme más y no quiero desdecirme. ¿Qué puedo
hacer con esas ideas que me estallan en la cabeza?» Nosotros
respondemos: ¿Es preciso que todas tus ideas se manifiesten ahora mismo?
¿No podrías empezar deleitándote con la idea?
Puedes decir: «Aunque no sea ahora mismo, dentro de poco haremos esto y
lo demás». Así empezarás a disfrutar con la idea; pero cuando pones una
fecha tope a tus deseos a menudo la escasez de tiempo o de dinero se
contrapone a la Energía y acabas por sentirte fatal. Asimismo, hace que
te lamentes que se te haya ocurrido esa idea. Pero en ese caso puedes
decir: «Tengo toda la vida por delante para reformar la cocina, y de
momento me con-formo con la expresión de esta idea y de todas las que se
me ocurran en el futuro». Luego, si un día te mudas a una casa nueva, te
quedarás impresionada al comprobar que cuenta con todas las cosas que se
te habían ocurrido. Ya llegará el momento de que dispongas de más
dinero; hay tiempo suficiente. Dicho de otro modo, el Universo hará que
todo se alinee en respuesta a las ideas que estás generando y dejando
que fluyan libremente.
No
existe una fórmula acertada o equivocada en esto
Una
buena forma de enfocar esta cuestión es la siguiente: Si el deseo te
produce una sensación agradable, todo saldrá a pedir de boca. Si el
deseo te produce una sensación desagradable, significa que tu deseo se
ha adelantado a tu creencia, pero puedes decir: «No es preciso que lo
hagamos en este preciso momento. Lo aparcaré a un lado, como una idea
para el futuro. No voy a descartar-la porque
sé que es una buena idea. No coincide con mis vibraciones actuales, pero
algún día lo hará. De momento, me conformo con esto».
¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor? Conseguir lo que deseas en
este momento y endeudarte o decir «pensaré en ello con ilusión y trataré
de conseguirlo más adelante».
Jerry y Esther se enfrentan continuamente a este problema porque Esther
lo desea todo, y lo desea ahora mismo. En realidad no hay motivo para
que no pueda conseguirlo ahora mismo, salvo que está casada con un
hombre a quien le gusta saborear las cosas. Jerry no teme quedarse sin
dinero, sino quedarse sin ideas.
Dicho de otro modo: no quiere consumir sus ideas demasiado rápidamente.
Desea recrearse en ellas.
Esther prefiere prescindir de los prolegómenos e ir directamente al
grano. Le gusta comerse enseguida la guinda de la tarta, mientras que a
Jerry le gusta reservarla para el final. Esther teme que si reserva la
guinda para el final, quizá no le apetezca comérsela. De modo que se la
come en primer lugar.
Así, tanto Esther como Jerry encuentran la forma de salirse con la
suya. No existe una fórmula acertada o equivocada. Nosotros le decimos a
Jerry que nunca se quedará sin ideas, de modo que puede prescindir de
los prolegómenos e ir directamente al grano. Pero él replica: «Es que me
gusta tomármelo con calma; cuanto más me implico íntimamente en mis
creaciones, más me satisfacen». Entonces le decimos: Haz lo que te
apetezca. No hay una fórmula acertada ni otra equivocada. ¿Qué hace que
te sientas \ mejor?
¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor? ¿La perspectiva de
endeudarte o esperar a más adelante? Esperar a más adelante.
¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor? ¿Decir que te resignas o que
esto forma parte de tu experiencia futura? Decir que esto forma parte de
mi experiencia futura. ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?
Enfadarte contigo mismo porque no tienes una cocina tan moderna como
querrías o reconocer que de momento es una cocina perfecta, que ya
crecerá, del mismo modo que tú también crecerás? ¿Qué pensamiento hace
que te sientas mejor?
¿Qué hace que te sientas mejor, apreciar o criticar? ¿Qué hace que te
sientas mejor, aplaudir lo que has hecho o lamentarte de no haber hecho
más?
Piénsalo: ¿Qué pensamiento hace que te sientas mejor?
Proceso 14
Ordenarlo todo para obtener mayor claridad
Cuándo
debes utilizar este proceso
• Cuando te sientas estresado porque no sabes organizarte.
• Cuando pierdas el tiempo buscando cosas.
• Cuando evites estar en tu casa porque te sientes más a gusto en otro
lugar.
• Cuando creas que no dispones de tiempo suficiente para hacer todo lo
que debes hacer.
Tú actual Punto Fijo Emocional
El
proceso de «Ordenarlo todo para obtener mayor claridad» te será muy útil
si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:
(4) Expectativas Positivas /Creencia e (17) Ira
(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo
Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22
categorías indicadas de la escala de la Guía Emocional)
Un ambiente desordenado puede generar un punto de atracción
desordenado. El hecho de que estés rodeado de trabajos sin terminar,
cartas sin responder, proyectos inacabados, facturas por pagar, tareas
por hacer, montañas de papeles, revistas, catálogos y todo tipo de
objetos puede incidir negativamente en tu experiencia vital.
Puesto que todo contiene su propia vibración y puesto que desarrollas
una relación vibratoria con todo cuanto te rodea, tus objetos personales
inciden deforma decisiva en cómo te sientes y en tu punto de atracción.
Existen dos grandes obstáculos que te impiden poner orden: En primer
lugar, cuando por fin decides tirar algo, al poco tiempo te das cuenta
de que lo necesitabas. De modo que ahora te resistes a tirar nada.
Segundo, sabes que para organizarte como es debido necesitarás más
tiempo del que puedes dedicar a ese proyecto, pues cada vez que tratas
de hacerlo te sientes agobiado y lo dejas todo más desordenado que
cuando empezaste.
El proceso de «Ordenarlo todo para obtener una mayor claridad» elimina
esos obstáculos porque es un procedimiento que se realiza con rapidez y
sin la posibilidad de desechar algo importante que quizá necesites más
tarde.
Para practicar este ejercicio: Utiliza cajas de cartón resistentes
provistas de tapas. Es preferible que sean del mismo tamaño y color. De
esta forma podrás apilarlas y presentarán un aspecto ordenado. Te
recomendamos que empieces con un mínimo de veinte cajas, pero puedes
reunir más a medida que compruebes el poder resolutivo de este proceso.
(Hazte también con fichas alfabetizadas y una grabadora portátil.)
En primer lugar, reúne las cajas y coloca cinco o seis en el centro de
la habitación que desees ordenar. A continuación, asigna a cada caja un
número, del 1 al 20, y así sucesivamente. Ahora echa una ojeada
alrededor de la habitación, fíjate en un objeto y pregúntate: « ¿Este
objeto es importante para mi experiencia inmediata?» Si la respuesta es
afirmativa, déjalo donde está. Si la respuesta es negativa, deposítalo
en una de las cajas. Luego fíjate en otro objeto y prosigue con este
ejercicio hasta haberte fijado en todos los objetos que hay en la
habitación.
La gran ventaja de este proceso es que no tienes que ordenarlo todo de
golpe. Se trata de un ejercicio destinado simplemente a eliminar lo
desechable de tu entorno.
Cada vez que deposites un objeto en una caja, indícalo en la grabadora.
Por ejemplo, puedes decir: «Un paquete de cuerdas de guitarra sin
estrenar, caja número uno» o «un viejo móvil, caja número uno». Si
tienes cinco o seis cajas abiertas al mismo tiempo, te facilitará la
tarea de clasificar diversos objetos. Dicho de otro modo, puedes colocar
todas las revistas en la misma caja, las prendas de vestir en otra,
objetos diversos en otra, pero no te pases.
Limítate a elegir un objeto, comprobar si es necesario para tu
experiencia inmediata y, en caso contrario, deposítalo en una caja,
registra en la grabadora qué tipo de objeto es y en qué caja lo has
guardado. Más tarde puedes dedicar una hora a trasladar la información
de la grabadora a tus fichas alfabéticas. Es decir, puedes escribir
«abanico» debajo de la A, «balón» debajo de la B, «carpeta» debajo de la
C, y así sucesivamente.
Puesto que no vas a ordenar toda la casa de una vez, este pro-ceso es
muy rápido. A medida que pongas orden en tu espacio te sentirás mejor y
no te asaltará el acostumbrado temor de no poder encontrar algo más
tarde, porque habrás tomado nota de dónde depositas cada cosa.
Ahora, localiza una pared en tu casa o en tu garaje junto a la que
puedas colocar las cajas, con la seguridad de que localizarás cualquier
objeto importante. Si necesitas las «cuerdas de guitarra sin estrenar»,
podrás comprobar en tu archivo en qué caja las has guardado.
Al cabo de unas semanas, cuando te percates de que no has necesitado
ningún objeto de la caja número 3, por ejemplo, puedes sacar esa caja de
casa y almacenarla en otro sitio o quizá decidas tirar lo que contiene,
y así la caja número 3 estará disponible para guardar en ella otros
objetos. A medida que prosigas con este ejercicio, empezarás a relajarte
al saber que controlas tu espacio.
A veces la gente nos asegura que el desorden no les molesta. Nosotros
respondemos que en tal caso no necesitan practicar este ejercicio. No
obstante, puesto que cada objeto contiene una vibración, prácticamente
todo el mundo se siente más a gusto en un lugar ordenado.
Abraham,
contadme más cosas sobre «Ordenarlo todo para obtener mayor claridad»
Los seres físicos tenéis la costumbre de coleccionar cosas. La mayoría
de vosotros coleccionáis esas cosas porque os sirven de referencia, las
utilizáis para matar el tiempo. Dicho de otro modo, vivís en un mundo
físico y la manifestación física es importante para vosotros, pero os
dejáis enterrar por la montaña de detalles de vuestra manifestación.
La mayoría de vosotros dedicáis buena parte del tiempo a buscar cosas,
no sólo porque tenéis demasiadas y os cuesta localizarlas, sino porque
coleccionarlas se opone a la libertad inherente en todos vosotros. Hemos
comentado la sensación de tristeza que produce un vacío. Las personas
suelen tratar de llenar ese va-cío con cosas. Adquieren la enésima cosa
y la llevan a casa, o se la comen. Dicho de otro modo, hay muchas formas
creativas en las que podéis llenar ese vacío. Por consiguiente, nosotros
os recomen-damos que desechéis de vuestra experiencia todo lo que no sea
im-prescindible para vosotros en estos momentos.
Si fueras capaz de liberarte de esas cosas que no te pones, de esas
cosas que no utilizas, si pudieras liberarte de ellas y hacer que tu
experiencia adquiera una mayor claridad, las cosas que guardan una mayor
armonía con quien eres en estos momentos fluirían más fácilmente hacia
tu experiencia. Al igual que todos los seres físicos, tienes la
capacidad de atraer, y cuando ese proceso se que-da atascado por el
cúmulo de cosas inservibles, la nueva atracción se nace más lenta y
terminas experimentando una sensación de frustración o agobio.
Imagina que vives en un espacio
ordenado
Jerry y Esther nos comentaron recientemente que a medida que la Energía
se desplaza con más rapidez, sus ideas se materializan también más
rápidamente, lo que significa que están sepultados bajo una montaña de
cosas. Dicho de otro modo, las cosas fluyen hacia ellos a gran
velocidad. Todo tipo de cosas, que tienen que ordenar, archivar,
clasificar o desechar. ¡Algo tienen que hacer con ellas!
Nunca
ha sido tan importante para ti tener una imagen clara de tu espacio
vital. Por consiguiente, imagina que vives en un entorno dotado de gran
claridad —un espacio perfectamente ordenado— e imagina que sabes dónde
se encuentra cada cosa. Imagina que todo está organizado de forma que te
sientas cómodo. Es decir, imagínatelo. Éste es el punto de partida:
La sensación de alivio.
De vez en cuando, Esther visualiza en su mente a su madre. Su madre
trabajaba a tiempo completo cuando Esther era niña. Tenían una casa muy
grande con jardín. Su madre solía encargarse de segar el inmenso césped,
y en aquellos tiempos no existían es-tas segadoras en las que uno
conduce montado en ellas o, en cualquier caso, ellos no la conocían.
Esther recuerda a su madre cortando el césped. Luego, lo que Esther
recuerda con más nitidez es que después de haber cortado el césped y
haber conectado los as-persores para regarlo, se sentaba en el porche y
contemplaba su obra. Esther se sentaba junto a ella, para saborear el
olor de la hierba recién cortada y experimentar la profunda sensación de
satisfacción que su madre le contagiaba.
El día que su madre cortaba el césped siempre era un día feliz para
Esther, porque le complacía la satisfacción que experimentaba su madre
cuando se sentaba en el porche y contempla-ba el jardín. Es una
sensación que Jerry y Esther experimentan con frecuencia al terminar sus
talleres. Se sienten bien. Tienen la sensación de haber realizado un
buen trabajo. De que todo guarda la debida alineación.
De modo que lo primero que debes hacer es localizar ese lugar en el que
te sientas a gusto. Si lo consigues, y la Energía fluye a través de ti,
hará que la claridad, las ideas y la ayuda se alineen para favorecerte.
Al cabo de un par de horas habrás recogido en cajas todos los objetos
desperdigados por una habitación y la habrás ordenado. Y como habrás
tomado nota de dónde has colocado cada cosa, porque lo habrás registrado
en tu grabadora, una tarde, cuado hagas algo que no requiere mucha
atención, puedes escuchar lo que has grabado y, en un pequeño fichero,
anotar que el abanico está en la caja número 1, de modo que si lo
necesitas, puedes buscar la ficha y comprobar en qué caja lo has
guardado.
El poder del proceso de «Ordenarlo todo para obtener mayor claridad»
reside en que puedes llevarlo a cabo con rapidez. Y presentarás menos
resistencia porque sabrás que cualquier cosa que necesites estará al
alcance de tu mano. Dicho de otro modo, dis-pondrás de un fichero que te
indicará el lugar donde has guardado cada cosa.
Hemos observado que la mayoría de las personas que practican este
proceso rara vez vuelven a utilizar los objetos que guardan en las
cajas. De modo que cuando compruebes que uno de los objetos que has
guardado no lo has utilizado en un par de años, puedes regalárselo a
alguien o deshacerte de él, pero entretanto tu vida estará más ordenada
y ya no presentará esa resistencia.
Proceso 15 El proceso de la
cartera
Cuándo debes utilizar este proceso
• Cuando desees atraer más dinero hacia tu experiencia.
• Cuando desees mejorar tu actual estado de ánimo con respecto al dinero
para permitir que fluya con más abundan-cia hacia tu vida.
• Cuando desees incentivar tu actual deseo.
• Cuando creas que sufres una escasez de dinero en tu vida.
Tu actual Punto Fijo Emocional «El proceso de la cartera» te será muy
útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre;
(6) Esperanza y
(16) Desánimo
(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo
Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22
categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)
Posiblemente no existan en tu cultura vibraciones ejercidas con más
insistencia que las relativas al tema del dinero, que muchos consideran
el medio a través del cual fluye buena parte de su bienestar físico.
Con todo, muchas personas se centran sin querer en la falta de dinero
más que en la presencia del dinero en su experiencia. De modo que aunque
a menudo identifican las cosas que desean, permanecen ajenas a sus
deseos porque están más acostumbradas a reparar en la falta de dinero
que en la presencia del mismo. De nuevo, todo reside en el hecho de que
cada cuestión contiene en realidad dos cuestiones: lo que se desea y la
falta de lo que se desea.
Es natural que fluya sin mayores dificultades toda suerte de abundancia
hacia tu experiencia, y «El proceso de la cartera» te ayudará a emitir
una vibración que sea compatible con el hecho de recibir dinero en lugar
de alejarlo de ti.
El proceso consiste en lo siguiente: En primer lugar, debes obtener un
billete de 100 dólares (o el equivalente en euros o la moneda de tu
país) y guardarlo en tu cartera o monedero. Consérvalo junto a ti en
todo momento, y cada vez que cojas la cartera o el monedero, recuerda
que contiene un billete de 100 dólares. Alé-grate de que esté ahí, y
piensa con frecuencia en la sensación de seguridad añadida que te
proporciona.
Ahora, a medida que avanzas a través de tu jornada, toma nota de las
numerosas cosas que podrías adquirir con esos cien dólares. Cuando pases
frente a un buen restaurante piensa que, si lo desearas, podrías entrar
en él y disfrutar de una comida excelente. Cuando veas algo en el
escaparate de una tienda que te guste, piensa que, si lo desearas,
podrías comprarlo porque llevas cien dólares en la cartera.
Por el hecho de llevar ese billete de 100 dólares en la cartera y no
gastarlo de golpe, recibirás su vibración positiva cada vez que piensas
en él. Dicho de otro modo, si recuerdas que tienes esos cien dólares y
te los gastas en lo primero que te llame la atención, obtendrás tan sólo
la ventaja de sentir tu bienestar económico una vez. Pero si gastas esos
cien dólares mentalmente veinte o treinta veces en un día, obtendrás la
ventaja de sentirla, vibración de haber gastado dos o tres mil dólares.
Cada vez que reconozcas que tienes el poder en tu cartera de adquirir
uno u otro objeto, intensificas repetidamente tu sensación de bienestar
económico, haciendo que tu punto de atracción se modifique.
Como verás, no es preciso que tengas mucho dinero para atraer dinero,
pero es imprescindible que sientas que tienes dinero. Para expresarlo
con más claridad, la sensación de la falta de dinero provoca una
resistencia que no permite que el dinero fluya hacia ti.
Por consiguiente, al gastar ese dinero mentalmente una y otra vez
practicas la vibración del Bienestar, la seguridad, la abundancia y la
seguridad económica, y el Universo corresponde a la vibración que has
alcanzado proporcionándote dinero.
Tan pronto como adquieras la maravillosa sensación de tener mucho
dinero, comenzarán a ocurrir cosas mágicas. El dinero que ganas en la
actualidad te cundirá más. Cantidades inesperadas de dinero, de diversa
cuantía, empezarán a manifestarse en tu experiencia. Tu jefe se sentirá
inspirado a ofrecerte un aumento de sueldo. Un producto que has comprado
te ofrecerá un descuento. Personas que ni siquiera conoces te ofrecerán
dinero. Comprobarás que las cosas que deseabas, cosas en las que estabas
dispuesto a gastar el dinero que tenías, llegan a ti sin que tengas que
desembolsar un céntimo. Te ofrecerán oportunidades increíbles de «ganar»
mucho dinero...
Al cabo de un tiempo, tendrás la sensación de que se han abierto las
compuertas de la abundancia y te preguntarás dónde se ocultaba.
Yo
podría conseguir eso. Podría conseguir eso otro. Puedo adquirirlo...
Y
puesto que tienes los medios de hacerlo, puesto que no finges algo que
no es cierto, ya no existe ninguna duda ni incredulidad que enturbie las
aguas de tu bienestar económico.
Se trata de un proceso sencillo pero potente, que modificará tu punto
de atracción económico. A medida que mejore tu situación económica, tus
ahorros de 100 dólares pueden aumentar hasta convertirse en
1.000,10.000, 100.000 dólares o más. Aunque el Universo puede
proporcionarte una abundancia ilimitada, tienes que sentir una vibración
positiva con respecto al dinero para permitir que éste fluya hacia tu
experiencia.
Tienes que sentirte bien con la posibilidad de ser muy próspero para que
la abundancia fluya hacia tu experiencia.
Abraham,
contadme más cosas sobre «El proceso de la cartera»
Recuerda que mantienes un precario equilibrio, de modo que no es
preciso que elimines todos tus pensamientos sobre la falta de dinero
porque no puedes impedir que te asalten por la influencia que tu entorno
ejerce en ti. Lo único que debes hacer es prestar deliberadamente más
atención a las Energías que se inclinan ha-cia el lado de la abundancia;
prestar deliberadamente más atención y utilizar más conscientemente la
Energía No Física con el fin de obtener la prosperidad que deseas. Así
pues, mientras avanzas a través de tu jornada tomando nota de la
cantidad de cosas en las que podrías gastar 100 dólares, utilizas
deliberadamente la Energía No Física para potenciar tu sensación de
prosperidad.
Alguien nos dijo en cierta ocasión: «Abraham, es obvio que hace tiempo
que no sois seres físicos, porque 100 dólares no os llevarían muy
lejos». Nosotros respondimos: -No lo has entendido. Gastas 100 dólares
mil veces al día, y has gastado el equivalente a 100.000 dólares. Esto
basta para infundirte una sensación de prosperidad. Tu punto de
atracción reside en cómo te sientes.
Otra
persona nos comentó: «Yo no he guardado un
billete de 100 dólares en mi cartera, pero he metido en ella un pagaré».
Nosotros respondimos: En ese caso no debes creer en tu pagaré, porque no
potenciará tu sensación de prosperidad. Ese pagaré sólo servirá para
darte la sensación de que tienes otra deuda.
«El proceso de la cartera» es otro sistema eficaz que te ayudará a
prestar una atención deliberada a lo que hace que te sientas bien.