•
Cuando desees utilizar más eficazmente a tu Gerente Universal.
• Cuando desees crear tu propia realidad mediante el flujo de tM
Energía.
• Cuando te sientas agobiado por el trabajo.
• Cuando desees disponer de más tiempo para hacer las cosas que te
gustan.
Tu actual Punto Fijo Emocional
El proceso del «Tapete» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional
oscila actualmente entre:
(2) Pasión y (11) Agobio
Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu
Punto Fijo Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y
consulta las 22 categorías indicadas en la escala de la Guía
Emocional.)Cuando a vida de Esther y Jerry se hizo mas ajetreada y
susideas y
proyectos crecieron, Esther adoptó la costumbre de llevar
siempre consigo un cuaderno que contenía su lista de cosas
que debía hacer.
La
lista ocupaba varias páginas y Esther le había pues-to el irónico título
de «Cosas que tengo que hacer hoy». ¡Ni diez personas habrían podido
llevar a cabo en un día todo lo que indicaba la lista!
Cada vez que Esther añadía algo a la lista, se sentía más agobiada y
menos libre. Debido a su deseo de ser útil y a su buen carácter, se
había creado una montaña de responsabilidades cuyo peso empezaba a
aplastar su sensación de libertad.
Un día, cuando estaba en un restaurante y esperaba a que les trajeran
la comida, Esther examinó las páginas de su lista. De vez en cuando
tachaba una tarea que ya había realizado, pero de inmediato, con cada
omisión, se le ocurrían otras tres que añadir a la lista. Presa de una
sensación de impotencia, Esther nos preguntó: « ¿Qué puedo hacer,
Abraham?»
Toma este tapete de papel —le explicamos—, y nosotros te guiaremos.
Traza una línea a través del centro del tapete y a la izquierda de la
línea escribe el siguiente epígrafe: «Cosas que debo hacer hoy». Al lado
derecho de la línea, escribe esto: «Cosas que me gustaría que hiciera el
Universo».
Ahora examina tu larga lista de «Cosas que debo hacer hoy» y elige sólo
las que sea preciso que hagas hoy, y que quieras hacer. Selecciona las
cosas que debas hacer hoy necesariamente y anótalas en el lado izquierdo
del tapete debajo del epígrafe «Cosas que debo hacer hoy». Ahora, anota
las otras tareas en el lado derecho del tapete, debajo del epígrafe
«Cosas que me gustaría que hiciera el Universo».
Esther revisó la lista y seleccionó unas cuantas cosas que se proponía
hacer ese día y las anotó en el lado del tapete que le correspondía a
ella. A continuación empezó a transferir la larga lista de cosas que
quedaban por hacer al lado del tapete correspondiente al Universo. A
medida que trasladaba una por una sus tareas al lado izquierdo de la
línea, empezó a sentirse más aliviada.
Nosotros le explicamos a Esther que para conseguir su propósito tenía
que hacer dos cosas: identificar el objeto de su deseo y apartarse para
dejar que se cumpliera. Dicho de otro modo, pedir y luego buscar el
medio de alcanzar una vibración que favoreciera que su petición se
hiciera realidad, porque cada vez que alguien formula una petición, ésta
es concedida.
Mientras Esther examinaba su larga lista de arduas tareas, amplificaba
la parte de la «petición» de la ecuación, pero su con-fusión y la
sensación de agobio eran indicadores emocionales que señalaban que no se
hallaba en el estado vibratorio idóneo para «permitir» que se cumpliera
lo que había pedido.
Durante el proceso de transferencia de esas tareas al lado del tapete
correspondiente al Universo, la resistencia de Esther empezó a remitir y
su vibración se elevó. Y aunque en esos momentos no se percató, su punto
de atracción cambió y Esther comenzó, de inmediato, a permitir que se
cumplieran sus deseos.
Lo que Esther experimentó durante los próximos días la dejó asombrada.
No sólo fue capaz de llevar a cabo sin mayores problemas su breve y
sencilla lista de tareas, sino que las tareas que había anotado en el
lado del tapete correspondiente al Universo también se cumplieron, pero
sin que Esther les dedicara tiempo ni esfuerzo ni hubiera la menor
implicación por su parte. Las personas a las que no había conseguido
localizar por teléfono la llamaron.
Sus empleados y colaboradores se sintieron inspirados a ayudarla de un
modo u otro, y después de llevar a cabo alguna de las tareas anotadas en
la lista de Esther, la informaron del resulta-do sin que la propia
Esther hubiera intervenido en el asunto. El tiempo parecía prolongarse
para permitir que todas las tareas se llevaran a cabo; el tráfico
parecía más fluido y Esther logró acudir puntualmente a los lugares en
los que había quedado citada con diversas personas.
El «Proceso del tapete» hizo que Esther se centrara más específicamente
en sus deseos y, por primera vez, se liberara de su resistencia. Cada
vez que pidas algo, se te concederá, pero debes permitir que tus deseos
fluyan hacia ti.
Abraham,
contadme más cosas sobre el «Proceso del tapete»
Con frecuencia, cuando Esther y Jerry almuerzan, Esther saca una hoja
de papel grande de su bolso y trazan una línea vertical en el centro de
la hoja. En el lado izquierdo escriben: «Cosas que hay que hacer hoy:
Jerry y Esther». En el lado derecho de la hoja es-criben: «Cosas que hay
que hacer hoy: el Universo». En el lado del papel que les corresponde a
ellos, anotan las cosas que harán ese día. En el otro lado, las cosas de
las que querrían que se ocupara el Universo.
Esther siempre ha sido aficionada a confeccionar listas. A me-nudo
anota en su lista de «Cosas que hay que hacer hoy» tareas que llevarían
a cualquiera diez días realizarlas. Con frecuencia la lista le servía de
excusa para sentirse agobiada. Dicho de otro modo, la lista de «Cosas
que hay que hacer hoy» la abrumaba. Pero hoy en día Esther sólo incluye
en su lista lo que se propone hacer. De este modo, se produce muy poca
resistencia, incluso con respecto a las tareas que va a realizar ella
misma. Y el resto de las tareas, tanto si es preciso realizarlas hoy,
dentro de un año o dentro de diez años, Esther las anota en el lado
derecho de la lista y deja que el Universo se encargue de llevarlas a
cabo.
Un día, al salir de un restaurante, Jerry preguntó:
— ¿No te llevas el tapete?
A lo que Esther respondió:
—No, afortunadamente no es necesario.
Esther dejó la lista en la mesa, para que el Universo se encargara de
la misma.
No era necesario que Esther cargara con su lista y la
llevara a todas partes. Ésas son las cosas que haces cuando
comprendes que existe una Corriente de Bienestar que fluye
constantemente hacia ti.
En el momento en que dices «prefiero», «me gusta», «aprecio» o «deseo»,
los cielos se abren para ti y las Energías No Físicas comienzan al
instante a orquestar la manifestación de tu deseo.
¡Inmediatamente! Antes de que puedas articular una palabra, la Energía
empieza a fluir y las circunstancias y los acontecimientos, en una
orquestación que no atinamos a describir, comienzan a manifestarse con
el fin de ofrecerte lo que deseas. De no ser por tu resistencia, todo se
cumpliría a gran velocidad.
¿Tienes
claro lo que deseas?
No es preciso que le repitas una y otra vez al Universo lo que de-[
seas; basta con que lo indiques una vez. Pero la ventaja de seguir
hablando de ello es que cada vez tienes más claro lo que deseas.
Por regla general, la primera vez que expresas tu deseo no lo formulas
con nitidez, pero a medida que hablas de ello lo vas concretando. Cuando
dices «quiero esto», el Universo comienza a manifestarlo, y cuando dices
«me gustaría que esto cambiara», el Universo se afana en modificarlo. Si
dices «esto sería perfecto», el Universo... ¿Comprendes a qué nos
referimos? Cuando tienes claro lo que deseas, cuando lo has identificado
y sabes lo que quieres, tu deseo comienza a fluir hacia ti. Está hecho.
No obstante, es probable que su manifestación tarde un tiempo, porque
por lo general tu resistencia impide que lo recibas al instante.
Proceso 11 Crear segmentos
Cuándo
debes utilizar este proceso
• Cuando desees que tú influencia prevalezca durante un de-terminado
segmento del día.
• Cuando te percates de que algo no va bien y desees modificarlo.
• Cuando el tiempo o el dinero son especialmente importantes para ti y
desees sacarles el máximo provecho.
Tu
actual Punto Fijo Emocional
El
proceso de «Crear segmentos» te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional
oscila actualmente entre:
(4) Expectativas Positivas/Creencia y (11) Agobio
(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo
Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22
categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)
Lo más sencillo es comenzar con un pensamiento nuevo, poco poderoso,
concentrarte en él para que se expanda y luego tratar de modificarlo una
vez expandido. Dicho de otro modo, te será más fácil crear una
experiencia futura mejorada que cambiar una experiencia que ya existe.
Si en estos momentos experimentas una condición física a la que dedicas
tu atención, cabe decir que debido a la atención que prestas a tu
condición actual la proyectas hacia tu futura experiencia. Pero si te
concentras en una experiencia futura distinta, activas esa experiencia
futura, y al proyectar esa experiencia modificada hacia tu futuro, dejas
atrás tu experiencia actual.
Tal es el poder del proceso denominado «Crear segmentos». Se trata de un
ejercicio mediante el cual defines las características vibratorias del
segmento de tiempo hacia el que avanzas. Es un medio de pavimentar de
antemano tu sendero vibratorio, por así decirlo, con el fin de
recorrerlo más fácil y cómodamente.
Si estás de mal humor, lo cual significa que tu frecuencia vibratoria
contiene una notable cantidad de resistencia, porque no tienes acceso a
pensamientos muy distintos desde el punto en el que te encuentras ahora,
proyectas la misma expectativa vibratoria hacia el segmento en el que te
dispones a entrar. Por ese motivo, te recomendamos que practiques el
proceso de «Crear segmentos» cuando te sientas bien. Si en estos
momentos te sientes mal, utiliza algún otro para mejorar tu estado de
ánimo actual y tu punto de atracción. Luego, cuando te sientas mejor,
regresa al poderoso pro-ceso de «Crear segmentos».
Te ayudará a centrarte más deliberadamente en tus pensamientos.
Contribuirá a que seas más consciente de tus pensamientos actuales y te
ayudará a elegir con mayor propósito los pensamientos que ofreces. Con
el tiempo, te parecerá natural detenerte unos instantes antes de
penetrar en un nuevo segmento de tiempo y guiar tus intenciones o
expectativas.
Penetras en un segmento nuevo cada vez que cambian tus intenciones. Si
estás lavando los platos y suena el teléfono, penetras en un segmento
nuevo. Cuando te montas en tu vehículo, penetras en un segmentó nuevo.
Cuando otra persona entra en la habitación, penetras en un segmento
nuevo.
Si te detienes unos momentos para activar tu pensamiento de expectativa
antes de penetrar en tu segmento nuevo, conseguirás fijar el tono del
segmento con más concreción que si penetras en el segmento y comienzas a
observarlo como es.
Por ejemplo, estás preparando la cena y disfrutas con el ritmo y el
flujo que has establecido. Lo tienes todo organizado y esperas que todo
vaya como la seda.
Entonces suena el teléfono. (Penetras en un segmento nuevo.) Manifiestas
la intención de no responder. Manifiestas la intención de que el
contestador automático reciba la llamada y manifiestas la intención de
que la devolverás dentro de un rato, cuando tengas tiempo.
De este modo no interrumpes el ritmo y el flujo mientras preparas la
cena; tu segmento ha cambiado ligeramente, pero has conservado tu
equilibrio y todo está bien.
Pongamos otro ejemplo. Suena el teléfono. (Penetras en un segmento
nuevo.) Recuerdas que esperas una llamada importante y no quieres dejar
de atenderla. Manifiestas la intención de que el segmento sea eficaz y
breve y el deseo de recibir la información de manera rápida y educada.
Debido al flujo positivo que has estable-cido, tus expectativas
positivas encajarán perfectamente en él, de forma que habrás preparado
la conversación, incluso antes de responder al teléfono, para cumplir
con tus intenciones positivas.
Pavimentas de antemano y constantemente tus experiencias sin siquiera
darte cuenta. Proyectas continuamente tus expectativas hacia tus futuras
experiencias; el proceso de «Crear segmentos» te ayuda a pensar
conscientemente lo que proyectas y a controlar de manera efectiva tus
futuros segmentos.
Puedes pavimentar de antemano experiencias futuras inmediatas o
experiencias que se hallan en un futuro más remoto, y cuando tengas la
oportunidad de comprobar cómo tu pensamiento deliberado incide de manera
positiva en tus experiencias, desearás hacerlo más a menudo. Al igual
que los demás procesos, cuanto más lo practiques, más sencillo te
resultará, más te divertirás y más eficaces serán los resultados.
Si el nuevo segmento incluye algo que te desagrada, el proceso de «Crear
segmentos» no es el más apropiado para ti. Por supuesto, es preferible a
que no adoptes ninguna intención, pero cuando tengas oportunidad de
hacerlo, conviene que practiques uno de los procesos más potentes (los
comprendidos entre los números 13 y 22) con respecto a este tema.
Por ejemplo, vas a visitar a tu suegra, que, según crees, nunca ha
sentido simpatía por ti, o bien te diriges a tu oficina, en la que
trabajas con alguien que te irrita sobremanera...
Cada vez que expreses tus intenciones sobre cómo deseas sentirte y cómo
quieres que se desarrolle un determinado segmento, conviene que, si
compruebas que te cuesta un gran esfuerzo alcanzar un escenario
positivo, no sigas con este proceso. Cambia de tema mentalmente; piensa
en algo agradable y practica entonces otro ejercicio. Abraham, contadme
más cosas sobre «Crear segmentos» Vives en un maravilloso tiempo físico.
Vives en una sociedad muy tecnológica en la que tienes acceso a
numerosos estímulos intelectuales procedentes de todo el mundo. Esto te
beneficia, pues te ofrece la oportunidad de un mayor crecimiento, pero
al mismo tiempo experimentas las desventajas de estos estímulos
intelectuales, que asumen la forma de confusión. Aunque tu capacidad de
centrarte en un tema más conciso te procura claridad, tu capacidad de
centrarte en varias cosas a la vez te provoca confusión.
Eres un Ser receptivo. Tus procesos intelectuales son muy
rápidos. Mientras reflexionas sobre una cuestión, tienes la facultad,en virtud
de la Ley de Atracción, de completar cualquier cosa con respecto al
mismo. Pero debido a la cantidad de estímulos intelectuales a los que tú
y los demás tenéis acceso, muy pocos de vo-sotros permanecéis centrados
en algo el tiempo suficiente para progresar en él de forma notable. La
mayoría estáis tan distraídos por el cúmulo de pensamientos que no
tenéis oportunidad de desarrollar un pensamiento de modo exhaustivo.
La
clave de tu Creación Deliberada
El proceso de «Crear segmentos» pretende identificar con claridad lo
que deseas a fin de activar la «atracción» de aquello que deseas.
La clave de tu Creación Deliberada consiste en que pienses que eres un
imán, que atraes la forma en que te sientes en un determinado momento.
Cuando sientes claridad y control, atraes circunstancias de claridad.
Cuando te sientes feliz, atraes circunstancias de felicidad. Cuando te
sientes sano, atraes circunstancias de sa-lud. Cuando te sientes
próspero, atraes circunstancias de prosperidad. Cuando te sientes amado,
atraes circunstancias de amor. Tu estado de ánimo constituye tu punto de
atracción.
Por consiguiente, la utilidad del proceso «Crear segmentos» consiste en
recomendarte que te detengas repetidas veces al día para decir: «Esto es
lo que deseo de este período de mi experiencia vital. Lo deseo y lo
espero». Y al pronunciar estas poderosas palabras, te conviertes en lo
que nosotros llamamos un Filtro Se-lectivo. Atraes a tu experiencia lo
que deseas.
No obstante, los segmentos son tan eficaces porque aunque haya muchas
cosas que quieras tener en cuenta, cuando tratas de pensar en todas
ellas a un tiempo, te sientes abrumado y confundido. La utilidad de que
proyectes cada segmento es que de este modo no tratas de abarcar
demasiado. Preguntas. « ¿Qué es lo que deseo ahora?»
Si deseas muchas cosas al mismo tiempo, te sentirás confundido. Pero si
te concentras tan sólo en los detalles fundamentales de lo que deseas en
un momento determinado, confieres claridad y potencia a tu creación y,
por ende, velocidad. Éste es el propósito de
«Crear segmentos»: detenerte, cuando vayas a penetrar en un segmento
nuevo, e identificar lo que más deseas a fin de prestarle toda tu
atención, dotándolo así de mayor potencia.
Algunos permanecéis concentrados durante algunos segmentos de vuestra
jornada. Pero muy pocos os centráis en ellos duran-te buena parte del
día. Así, la identificación de segmentos —y la intención de identificar
los aspectos más importantes de esos segmentos— os convierte en
creadores, en imanes que atraen de manera deliberada, en cada uno de los
segmentos que constituyen vuestra jornada.
De esta forma no sólo comprobaréis que sois más productivos, sino que os
sentís más felices, pues cuando proyectáis deliberadamente, y luego
permitís que se produzca y recibís lo que de-seáis, os sentís
profundamente satisfechos. Sois Seres que deseáis crecer, y cuando
avanzáis os sentís felices. Cuando sentís que os estancáis, os sentís
desdichados.
Un ejemplo de «Crear segmentos» durante una jornada Deseamos guiarte a
través de un ejemplo de una jornada en la que proyectes deliberadamente
cada segmento a medida que penetres en él. Pongamos que has decidido
practicar este proceso por la no-che, antes de acostarte, y reconoces
que al conciliar un sueño pro-fundo penetrarás en un nuevo segmento de
tu experiencia vital. Así, mientras estás acostado con la cabeza apoyada
en la almohada, dispuesto a dormir, manifiesta la intención de disfrutar
de un sueño reparador. Manifiesta la intención de revitalizar tu aparato
físico e imagina que al día siguiente te despertarás sintiéndote
descansado.
Por la mañana, cuando abras los ojos, reconoce que has penetrado en un
nuevo segmento de tu experiencia vital y que el tiempo que permaneces
acostado hasta que te levantas de la cama constituye un segmento.
Manifiesta tu intención con respecto a ese segmento: «Mientras
permanezca acostado en la cama, tengo la intención de contemplar con
claridad esta jornada. Tengo la in-tención de enfocar con alegría y
satisfacción el día de hoy». Luego, mientras permanezcas acostado,
empezarás a sentir ese des-canso y ese entusiasmo sobre la jornada que
te aguarda.
Cuando te levantas de la cama penetras en un nuevo segmento de tu
experiencia vital. Quizá sea el segmento que esperabas con impaciencia.
Así, mientras te lavas los dientes, te duchas o haces lo que sueles
hacer en este segmento, manifiesta la intención de hacerlo de forma
eficiente, gozar, sentirte animado mientras te dispones a afrontar la
jornada.
Cuando prepares el desayuno, manifiesta la intención de hacerlo
eficazmente y selecciona los productos más nutritivos y equilibrados
para tu aparato físico en este momento del día. Manifiesta la intención
de sentirte nutrido y tonificado por el desayuno y disfruta de él.
Cuando manifiestes esta intención, observarás que mientras comes te
sientes más rejuvenecido, más nutrido y más tonificado. Y gozarás más de
lo que comes que si no hubieras manifestado esa intención.
Cuando suene el teléfono, reconoce que te dispones a penetrar en un
segmento nuevo. Cuando atiendas la llamada, identifica a tu interlocutor
y manifiesta con claridad tu intención antes de empezar a hablar. Cuando
te montes en tu vehículo o cuan-do te desplaces en un transporte público
a tu trabajo o adonde te dirijas, manifiesta la intención de trasladarte
de un punto a otro de forma segura y sentirte pictórico de vitalidad y
feliz mientras te desplazas, ser consciente de lo que los otros
conductores se proponen hacer o no hacer con el fin de avanzar a través
del tráfico de forma prudente y eficaz.
Cuando te apees del coche, penetrarás en un nuevo segmento. Detente
unos instantes e imagina que te diriges a pie desde el lugar en que te
encuentras adonde quieres ir, caminando animado, y manifiesta la
intención de desplazarte de un punto a otro con más eficacia y
seguridad, proponiéndote sentir la vitalidad de tu aparato,
proponiéndote sentir la claridad de tu mecanismo cerebral y manifestando
tu visión, o intención, con respecto al próximo segmento en que te
dispones a entrar. Imagina que saludas a la secretaria, a los empleados
o a tu jefe. Imagina que te ves como una persona capaz de animar a los
demás, siempre sonriente, re-conociendo que todas las personas con
quienes te encuentras no manifiestan deliberadamente sus intenciones,
pero sabiendo que debido a que tú lo haces con un propósito controlas tu
experiencia vital y no te dejas arrastrar por la confusión, las
intenciones o la influencia de los otros.
Por supuesto, tus segmentos no serán exactamente como los hemos
descrito aquí. Ni serán iguales todos los días. Al principio,
comprobarás que tardas más en identificar tus segmentos que después de
haber practicado este ejercicio unos días. Quizá te resulte más eficaz y
útil llevar un pequeño bloc y detenerte física-mente para identificar el
segmento mientras escribes en el bloc una lista de tus intenciones, pues
mientras escribas, comprobarás que has alcanzado la máxima potencia de
claridad y concentración. Así, cuando comiences a practicar el proceso
denominado «Crear segmentos» quizá compruebes que tu bloc es un
instrumento útil y valioso.
Mientras avanzas a través de esa jornada, sentirás el poder y la energía
de tus intenciones a medida que las formulas; te sentirás increíblemente
invencible; sentirás que no hay nada que no puedas ser, hacer o tener
mientras compruebas repetidas veces que ejerces un control creativo
sobre tu experiencia vital.
Proceso 12 Sería estupendo que.
Cuándo debes utilizar este proceso
•
Cuando notes que tiendes hacia lo negativo y ofreces resistencia, y
desees asumir un talante más positivo.
• Cuando te sientas bien y desees concentrarte específica-mente en
ciertos ámbitos de tu vida para mejorarlos.
• Cuando desees reconducir suavemente una conversación negativa, o
potencialmente negativa, por unos derroteros más positivos, o bien guiar
con tacto a otra persona
Tu actual Punto Fijo Emocional El proceso de «Sería estupendo que...»
te será muy útil si tu Punto Fijo Emocional oscila actualmente entre:
(4) Expectativas Positivas/Creencia y (16) Desánimo
(Si no estás seguro de dónde está situado actualmente tu Punto Fijo
Emocional, regresa al capítulo 22 del tomo 1 y consulta las 22
categorías indicadas en la escala de la Guía Emocional.)
Cuando dices: «Deseo que ocurra esto, que no ha ocurrido todavía», no
sólo activas la vibración de tu deseo, sino que activas la ausencia de
tu deseo, de modo que no se produce ningún cambio en tu experiencia. Con
frecuencia, aunque no pronuncies la segunda parte de la frase y digas
sólo «deseo que ocurra eso», se produce una vibración no verbal en ti
que te mantiene en un estado de no permitir que se cumpla tu deseo.
Pero cuando dices: «Sería estupendo que...» asumes una expectativa
distinta que tiene una naturaleza mucho menos resistente.
Tu afirmación produce en ti una respuesta natural más positiva y
expectante. Así, este sencillo pero poderoso juego consigue elevar tu
vibración y mejorar tu punto de atracción porque te orienta de forma
natural hacia las cosas que deseas. El proceso de-nominado «Sería
estupendo que...» te ayuda a permitir que fluyan hacia ti las cosas que
has pedido, en todos los ámbitos.
Sería estupendo pasar un buen rato con estos amigos.
Sería estupendo que el tráfico fuera fluido y tuviéramos un buen viaje.
Sería estupendo que mi jornada laboral fuera productiva.
O bien puedes expresar el deseo de hallar una nueva y maravillosa
relación. Por ejemplo:
Sería estupendo conocer una pareja espectacular que me adorara tanto
como yo a él (o a ella).
Sería estupendo conocer a una persona con la que pudiera compartir mi
vida.
Sería estupendo conocer a alguien que buscara a una persona como yo.
El juego «Sería estupendo que...» es tan importante y poderoso porque
cuando dices «Sería estupendo que...» eliges algo que deseas y lo
expresas de forma suave y relajada.
Dicho de otro modo, no es el fin del mundo. Se produce una vibración
mucho más suave.
Pongamos que deseas adelgazar. Te proponemos un ejemplo del ejercicio
denominado «Sería estupendo que...»:
Sería estupendo encontrar algo que
funcionara.
Sería estupendo que mi metabolismo
empezara a cooperar con-migo.
Sería estupendo que los deseos que he
tenido durante tanto tiempo aparecieran por fin como un faro.
Sería estupendo conocer a alguien que
hubiera descubierto un proceso que le hubiera funcionado y encendiera en
mí una luz de esperanza.
Sería estupendo poder alcanzar el peso
que tenía de joven.
Sería estupendo tener el aspecto que
presento en esta fotografía.
Tu lógica te dirá: «Hace tiempo que lo intento. Si supiera qué hacer o
tuviera paciencia ya lo habría conseguido». De este modo contradices tu
deseo. Te mantienes en esa vibración negativa. No obstante, cuando
practicas el juego de «Sería estupendo que...», buena parte de esa
vibración se difumina.
Sería estupendo que mi cuerpo físico se
alineara con mi sueño.
Sería estupendo comprobar que me resulta
más fácil adelgazar que en otras ocasiones.
Sería estupendo alinearme con mi Energía
y que todo lo que me rodea alcanzara una armonía vibratoria.
Sería estupendo que las células de mi
cuerpo colaboraran con la imagen que visualizo en mi imaginación.
Sería estupendo que me sintiera
satisfecho de mi cuerpo.
Sería estupendo que mi cuerpo físico
respondiera de modo distinto a la comida.
Sería estupendo que me sintiera más
motivado para hacer ejercicio.
Sería estupendo que se activaran las
propiedades que hacen que mi cuerpo queme calorías y este proceso no me
costara tanto esfuerzo.
Sería estupendo que mis ideas sobre la
comida se alienaran de forma que gozara con los alimentos que guardan
una armonía vibratoria con lo que mi cuerpo desea y necesita.
Si practicas este juego de forma relajada, consigues mantenerte en este
punto de alineación. Otra solución es olvidarte del tema y no volver a
pensar en él. Pero eso es complicado, porque tu cuerpo te acompaña a
todas partes. Dicho de otro modo: es difícil que te olvides del tema.
Por consiguiente, puesto que no puedes dejar de pensar en ello,
prácticamente tienes que obligarte a elegir pensamientos agradables
relacionados con el ejercicio «Sería estupendo que...»
Otra cosa: No esperes resultados inmediatos. Ten presente que todo se
desarrolla en el momento idóneo.
Dicho de otro modo, has estado alimentando, a través de tus
pensamientos y tu conducta, toda una comunidad celular, buena parte de
la cual te dispones a aniquilar. Por consiguiente, contarás con una
relativa colaboración celular y todas las células se mostrarán
dispuestas a colaborar. No se están sacrificando; no celebran pequeños
funerales celulares de antemano. No se dicen «ésta va a cargarse a un 25
por ciento de nosotras».
Lo que se produce es una alineación colectiva, por así decirlo. Tus
células se están preparando. Y en esa preparación y disposición,
empiezan a alinearse todo tipo de cosas, que tú no podrías orquestar por
más que lo intentaras.
Tu cuerpo sabe lo que debe hacer. Tu cuerpo responde positivamente y se
alinea con este proceso.
Así pues, cuando practiques el juego denominado «Sería estupendo que...»
deja el resto de tu aparato físico en manos de tus sabias células, es
decir, tu misión no consiste en erigirte en policía de la comida, ni en
policía del ejercicio, como tampoco te corresponde decidir qué célula
debe ser eliminada.
Sea cual fuere el objeto de tu deseo, se produce una orquestación en
respuesta al juego de «Sería estupendo que...» que practicas. Por tanto,
cada vez que lo practiques confiando en que todo se alinee como es
debido, así será.