Ahora sois felices
y estáis en vuestro Taller. Éste es un ejemplo del trabajo que podéis
realizar en vuestro Taller Creativo:
Me gusta estar aquí;
reconozco el valor y el poder de este momento. Me siento muy bien Me veo
como una especie de conjunto indivisible, conjunto que sé que yo mismo
he creado y que estoy seguro de que he elegido. Estoy lleno de energía
en esta imagen de mí mismo, soy incansable y me muevo por la experiencia
de la vida sin oponer resistencia. Cuando me veo moviéndome por ahí,
entrando y saliendo de mi coche, de los edificios, de las habitaciones,
de las conversaciones y de las experiencias de la vida, fluyo sin
esfuerzo, con comodidad y felizmente.
Me veo atrayendo
sólo a aquellas personas que están en armonía con mi intención actual.
Cada vez tengo más claro lo que quiero. Cuando entro en mi coche y voy a
algún lugar, llego sano y salvo, puntual y preparado para lo que quiera
que tenga que hacer allí. Me veo bien vestido de la forma que he elegido
para mí. Es estupendo saber que no me importa lo que elijan los demás o
lo que piensen los otros de lo que estoy eligiendo.
Lo que me importa es
que estoy bien conmigo, y cuando me veo, no me cabe la menor duda de
ello.
Reconozco que soy
ilimitado en todas las facetas de mi vida... Tengo una cuenta bancaria
ilimitada y me veo avanzando a través de las experiencias de mi vida, es
extraordinario saber que nada de lo que elijo está limitado por el
dinero. Tomo mis decisiones basándome en que quiero esa experiencia, no
en si puedo permitírmela. Pues soy un imán que atrae, en cualquier
momento, la prosperidad, la salud y las relaciones que elijo.
Escojo la abundancia
absoluta y continuada, pues entiendo que no hay límite en la abundancia
del Universo y que al atraer abundancia hacia mí no estoy limitando la
de otro... Hay suficiente para todos. El secreto está en que todos lo
entendamos y lo deseemos, y así cada uno atraerá lo que le pertenece.
Soy «ilimitado», no por tener unos buenos ahorros en el banco, sino
porque entiendo que tengo el poder de atraer lo que quiero para lo que
quiera hacer con ello. Y cuando pienso en otra cosa que deseo, el dinero
me fluye con facilidad, por lo tanto tengo un sumi-nistro ilimitado de
abundancia y prosperidad.
Hay aspectos de
abundancia en todas las áreas de mi vida... Me veo rodeado de otros, que
al igual que yo, quieren crecer, y que son atraídos hacia mí por mi
voluntad de dejarles ser, hacer o tener cualquier cosa que deseen,
mientras que no necesito atraer a mi experiencia lo que no me gusta. Me
veo relacionándome con los demás, hablando, riendo y disfrutando de lo
que es perfecto en ellos, a la vez que ellos disfrutan de lo que es
perfecto en mí. Todos nos apreciamos mutuamente y nadie critica a nadie,
ni ve lo que no le gusta del otro.
Me veo en un
perfecto estado de salud. Con prosperidad absoluta, lleno de vida, de
nuevo apreciando esta experiencia de vida física que tanto quería cuando
decidí adoptar este Ser físico. Es extraordinario estar aquí como un Ser
físico, tomando decisiones con mi cerebro físico, pero accediendo al
poder del Universo mediante el poder de la Ley de la Atracción. Y desde
este maravilloso estado de Ser ahora atraigo más de lo mismo. Es bueno.
Es divertido. Me gusta mucho.
Abandono este Taller
y me propongo —durante lo que queda de día— buscar más cosas que me
gusten. Es estupendo saber que, si veo a alguien que goza de prosperidad
pero que está enfermo, no tengo por qué atraer a mi Taller todo lo que
es esa persona, sino sólo la parte que me gusta. Atraeré ese ejemplo de
prosperidad y eliminaré la enfermedad. Por hoy ya he hecho mi trabajo.
¿No son Universales todas
las Leyes?
Jerry:
Abraham, nos habéis hablado de tres Leyes Universales principales. ¿No
son Universales todas las Leyes7.
Abraham:
Hay muchas cosas que se pueden llamar Leyes. Reservamos nuestra
definición de Ley para las cosas que son Universales. En otras palabras,
cuando entráis en la dimensión fí-sica, tenéis el acuerdo del tiempo, de
la gravedad y de la percepción del espacio; pero esos acuerdos no son
Universales, pues existen otras dimensiones que no comparten esas
experiencias. En muchos casos, cuando utilizáis la palabra Ley, nosotros
usaríamos acuerdo. No hay otras Leyes Universales que os vayamos a
revelar más adelante.
¿Cómo
puedo hacer el mejor uso de la Ley de la Atracción?.
Jerry:
¿Existen muchas formas distintas en las que podemos consciente o
deliberadamente utilizar esta Ley de la Atracción?
Abraham:
Empezaremos por deciros que siempre la estáis utilizando, tanto si sois
conscientes como si no. No podéis dejar de usarla, pues es inherente a
todas las cosas que hacéis. Pero apreciamos tu pregunta, pues lo que
quieres es saber cómo utilizarla deliberadamente para conseguir lo que
deseas intencionadamente.
Ser consciente de la
Ley de la Atracción es esencial para utilizarla de forma deliberada.
Puesto que la Ley de la Atracción siempre responde a tus pensamientos,
es importante que te concentres deliberadamente en ellos.
Elige los objetos
que te interesen y piensa en ellos de forma que te beneficie. En otras
palabras, busca los aspectos positivos de los objetos que son
importantes para tí. Cuando eliges un pensamiento, la Ley de la
Atracción actúa sobre el mismo, atrayendo más pensamientos similares y
haciendo que ese pensamiento sea más poderoso.
Al permanecer
enfocado en un objeto que has elegido, tu punto de atracción sobre ese
tema será mucho más poderoso que si tu mente va de un objeto a otro.
Generas mucha fuerza cuando centras tu atención en una cosa.
Cuando eliges
deliberadamente tus pensamientos, las cosas que haces, e incluso las
personas con las que pasas tu tiempo, sientes el beneficio de la Ley de
la Atracción. Cuando pasas tiempo con otras personas que te aprecian,
eso estimula tus pensamientos de aprecio. Cuando pasas tiempo con
personas que ven tus defectos, su percepción de tus fallos suele
convertirse en tu punto de atracción.
Cuando te das cuenta
de que sea lo que sea a lo que le estés prestando tu atención se va
haciendo más grande (porque la Ley de la Atracción dice que ha de ser
así), puedes ser más se-lectivo respecto a esas cosas a las que prestas
atención en un principio. Es mucho más fácil cambiar la dirección de tus
pensamientos en las primeras etapas, antes de que adquieran demasiada
fuerza. No obstante, puedes cambiar la dirección de tus pensamientos en
cualquier momento.
¿Puedo invertir
al momento mi impulso creativo?
Jerry:
Veamos el ejemplo de algunas personas a las que ya les está pasando
algo, debido a sus pensamientos anteriores, y que ahora deciden que
quieren cambiar de pronto la dirección de su creación. ¿Existe un factor
impulso? ¿No tienen primero que aminorar la fuerza de lo que ya está en
proceso de ser creado o pueden crear instantáneamente en otra dirección?
Abraham:
Hay un factor impulso provocado por la Ley de la Atracción. La Ley de la
Atracción dice: todo objeto atrae aquello que se asemeja a sí mismo.
Cualquier pensamiento que hayas activado con tu atención se va
agrandando. Pero queremos que te des cuenta de que el impulso es
gradual. Por eso, en lugar de intentar darle la vuelta a ese
pensamiento, procura enfocarte en otro.
Por ejemplo, has
estado pensando en algo que no quieres y lo has hecho durante bastante
tiempo, así que ha adquirido una inercia bastante negativa. No puedes de
pronto empezar a pensar justo lo contrario. De hecho, desde el lugar
donde te encuentras, ni siquiera tienes acceso a ese tipo de
pensamientos, pero puedes elegir un pensamiento que te haga sentirte
algo mejor que antes, y luego otro, y otro, hasta que poco a poco
cambies la dirección de tus pensamientos.
Otro proceso eficaz
para cambiar la dirección de tu pensamiento es cambiar de objeto,
buscando deliberadamente el aspecto positivo de algo. Si puedes hacerlo,
si estás dispuesto a centrar tu atención en un pensamiento que te haga
sentirte mejor aunque sólo sea durante un rato, como la Ley de la
Atracción responderá a ese pensamiento, el equilibrio de tus
pensamientos mejorará. Ahora cuando vuelvas a revisar tu anterior
pensamiento negativo, como te encontrarás en una fre-cuencia vibratoria
distinta, ese pensamiento se verá ligeramente afectado por tu mejoría en
la escala vibratoria. Poco a poco mejorará el contenido vibratorio del
objeto que has elegido, y a medida que eso sucede, todo en tu vida
empezará a cambiar en una dirección más positiva.
¿Cómo podemos
superar la decepción?
Jerry:
Para la persona que está intentando hacer un gran cambio en la dirección
positiva de la prosperidad o de su salud, si ya tiene un factor inercia
en acción, ¿cuánta fe o creencia necesita para superar su decepción y
decir: «Bueno, sé que esto me va a funcionar», aunque todavía no haya
funcionado?
Abraham:
Desde tu punto de decepción, atraes más decepción... Comprender el
proceso de la creación es la mejor forma. Ése es el valor del Taller
Creativo, conseguir ser feliz y luego ir a un lugar donde puedas ver las
cosas como quieres que sean, verlas hasta que lo creas con tanta
claridad que despiertes su emoción correspondiente, y desde ese estado
de Ser, atraerás las cosas como quieres que sean.
La decepción es un
mensaje de tu Ser Interior en el que te comunica que aquello en lo que
te has enfocado no es lo que quieres. Si eres sensible a cómo te
sientes, la propia decepción te hará saber que lo que estás pensando no
es lo que quieres experimentar.
¿Qué es lo que
provoca la oleada de acontecimientos indeseados en el mundo?
Jerry:
Con los años he observado que cuando en las noticias de la televisión o
de otros medios hablan de secuestros de aviones, actos terroristas,
abusos graves a menores, matanzas o co-sas negativas, se produce una
oleada mundial de esos acontecimientos. ¿Se producen por ese mismo
proceso?
Abraham:
Siempre que prestas atención a cualquier tema lo amplificas porque
activas su vibración y la Ley de la Atracción responde a esa activación.
Los que están
planeando secuestrar un avión fortalecen su pensamiento, pero los que
temen ser víctimas de un secuestro también están dando fuerza a ese
pensamiento de lo que no quieren, pues también atraes lo que no quieres
cuando le prestas atención. Las personas que tienen claro que no quieren
atraer ningún tipo de experiencia negativa probablemente no miren las
noticias.
Existen infinitas
intenciones diferentes y combinaciones de las mismas, por eso, en
general, es muy difícil saber cómo vas a atraer una de ellas... No cabe
duda de que las noticias fomentan esas situaciones. Pues cuantas más
personas están enfocadas en lo que no quieren, más fomentan la creación
de lo que intentan evitar. Su poder emocional aporta mucha influencia a
los acontecimientos que tienen lugar en el mundo. Ésa es la conciencia
de masa.
¿Puede la
atención a las operaciones quirúrgicas atraer más operaciones?
Jerry:
Actualmente hay muchos programas de televisión en los que se ven
operaciones quirúrgicas. ¿Consideráis que ver este tipo de cosas puede
aumentar el número de operaciones per capita.? Es decir, cuando las
personas ven operaciones por la televisión, ¿activan en ellas una
vibración más afín con la esencia de lo que las ha provocado?
Abraham:
Cuando prestas tu atención a algo, tu potencial para atraerlo aumenta.
Cuanto más vividos son los detalles, más atención le prestas y más fácil
es que lo atraigas a tu experiencia. Cualquier emoción negativa que
sientes mientras ves algo así indica que estás atrayendo negativamente.
Pero como el
resultado no se produce inmediatamente, no sueles relacionarlo con los
pensamientos, las emociones negativas y la consecuente enfermedad, pero
están totalmente vin-culados. Tu atención atrae aquello en lo que se
enfoca.
Afortunadamente,
gracias a la memoria temporal, tus pensamientos no se hacen realidad al
instante, por lo que tienes muchas oportunidades de evaluar la dirección
de tus pensamientos (observando cómo te sientes) y cambiar la dirección
de los mismos siempre que te des cuenta de que tienes una emoción
negativa.
El hecho de ofrecer
constantemente detalles sobre una enfermedad influye mucho en el
incremento de su incidencia en la sociedad. Centrar tu atención en el
aluvión incesante de es-tadísticas desagradables respecto al infinito
número de posibles enfermedades influye en tu punto de atracción.
Por el contrario,
puedes encontrar un modo de enfocar tu atención en las cosas que sí
quieres atraer a tu experiencia, pues atraes aquello en lo que piensas
constantemente... Cuan-to más piensas en la enfermedad y te preocupas
por ella, más la estás atrayendo.
¿He de buscar la
causa de mis emociones negativas?
Jerry:
Supongamos que estás en medio de un Taller del Proceso Creativo sobre
las cosas que deseas, pero luego, cuando ya has terminado, sientes una
emoción negativa, ¿sería aconsejable intentar averiguar su causa o sería
preferible pensar en alguna de las cosas en las que has estado pensando
durante el Taller.
Abraham:
El poder del Taller del Proceso Creativo es que cuan-ta más atención le
prestas a un tema, más poderoso se vuelve, más fácil resulta pensar en
él y más empieza a manifestarse en nuestra experiencia. Siempre que eres
consciente de que estás sintiendo una emoción negativa, es importante
comprender que, aunque no te hayas dado cuenta, puede que hayas estado
haciendo un Taller negativo.
Siempre que te des
cuenta de que tienes una emoción negativa, te sugerimos que intentes
pensar en algo que deseas experimentar y que vayas cambiando
paulatinamente tu costumbre de centrar tu atención en lo que no debes.
Siempre que identificas algo que no quieres, también puedes identificar
lo que sí quieres. Al hacerlo repetidas veces, cambias tu patrón de
pensamiento —en todos los temas que son importantes para tí— en
dirección hacia lo que quieres. En otras palabras, construirás puentes
que te ayudarán a cruzar cualquier creencia actual sobre las cosas que
no quieres para llegar a las creencias sobre las cosas que sí quieres.
Un ejemplo de
puentear una creencia no deseada
Jerry:
¿Podéis poner un ejemplo de «puentear una creencia»?
Abraham:
Tu Sistema de Guía Emocional funciona mejor cuando expones intenciones
deliberadas y continuas de lo que deseas. Por ejemplo, en tu Taller has
pensado intencionada-mente en la salud perfecta; te has visualizado sano
y vital. Ahora, en el transcurso del día, te vas a comer con una amiga
que te habla de su enfermedad. Mientras habla, te sientes muy
incómodo... Lo que sucede es que tu Sistema de Guía Emocional te indica
que lo que estás escuchando y lo que estás pensando —lo que te está
diciendo tu amiga— no está en armonía con tu intención. Entonces tomas
la clara decisión de interrumpir la conversación para no seguir hablando
de la enfermedad. Pero como tu amiga está muy afectada emocionalmente
con el tema, vuelve a hablar de su enfermedad. De nuevo, tu Sistema de
Guía Emocional activa la alarma.
La razón por la que
sientes una emoción negativa no es sólo porque tu amiga esté hablando de
algo que no quieres. Tu emoción negativa es un indicativo de que tienes
creencias que van en contra de tu deseo. La conversación de tu amiga no
ha hecho más que activar creencias que tú ya tenías y que desafían tu
deseo de bienestar, por lo que alejarte de tu amiga y de su conversación
no las cambiará. Es importante que empieces justo donde te encuentras,
en medio de esa creencia y que vayas avanzando gradualmente,
construyendo un puente, por así decirlo, hasta alcanzar otra creencia
que esté más en armonía con tu deseo de bienestar.
Siempre que se tiene
una emoción negativa, es útil detener-se un momento y observar en qué
estás pensando. Una emoción negativa te indica que lo que piensas es
importante y que estás pensando en lo contrario de lo que deseas.
Entonces, debes hacerte preguntas como «¿En qué estaba pensando cuando
surgió esta emoción negativa?» y «¿Qué es lo que quiero respecto a
esto?», que te ayudarán a darte cuenta de que en este momento te estás
enfocando en la dirección contraria a lo que realmente quieres
experimentar.
Por ejemplo: « ¿En
qué estaba pensando cuando surgió esta emoción negativa? Pensaba en que
estamos en la temporada de gripe y recordaba lo mal que estuve el año
pasado. No sólo no pude ir a trabajar y tuve que dejar de hacer muchas
cosas, sino que me encontré fatal durante muchos días. ¿Qué es lo que
quiero? Este año quiero estar sano».
Normalmente no basta
con decir «Quiero estar sano» bajo esas condiciones porque tu recuerdo
de la gripe y tu creencia de la probabilidad de contraerla son mucho más
fuertes que tu deseo de estar sano.
Puedes intentar
puentear tu creencia de este modo:
·Ésta es la época del
año en que cojo la gripe.
·Este año no quiero
caer enfermo.
·Espero no coger la
gripe este año.
·Parece que todo el
mundo enferma.
·Eso es una
exageración. No todo el mundo tiene la gripe.
·De hecho, ha habido
muchas temporadas de gripe en las que yo he estado bien.
·No siempre tengo la
gripe.
·Puede que esta
temporada la gripe venga y se vaya sin fijarse en mí.
·Me gusta la idea de
estar sano.
·Mis experiencias del
pasado con la enfermedad sucedieron antes de que supiera controlar mi
experiencia.
·Ahora que entiendo el
poder de mis pensamientos, las cosas han cambiado.
·Ahora que entiendo el
poder de la Ley de la Atracción, las cosas han cambiado.
·Este año no es
necesario para mí experimentar la gripe.
·Este año no necesito
experimentar nada que no desee.
·Ahora puedo dirigir
mis pensamientos hacia las cosas que quiero experimentar.
·Me gusta la idea de
guiar mi vida hacia cosas que quiero experimentar.
Ahora que has
puenteado la creencia. Si vuelve el pensamiento negativo —y es posible
que así sea durante un tiempo—, simplemente guía tus pensamientos de
forma más deliberada, hasta que no vuelvan a aparecer.
¿Crean mis
pensamientos cuando sueño?
Jerry:
Me gustaría entender el mundo de los sueños. ¿Creamos cuando soñamos?
¿Atraemos cosas a través de los pensamientos o experiencias de nuestros
sueños?
Abraham:
No. Cuando duermes retiras tu conciencia de tu realidad física del
tiempo-espacio, y temporalmente no atraes nada.
Lo que quiera que
estés pensando (y por lo tanto sin-tiendo) es lo que atraes. Por ende,
lo que piensas y sientes en el estado de sueño y lo que se manifiesta en
tu vida también se corresponde. Tus sueños te dan una visión de lo que
has creado o lo que estás en proceso de crear, pero no creas mientras
duermes.
Con frecuencia no
eres consciente del patrón de tus pensamientos hasta que se manifiestan
en tu experiencia porque has desarrollado tu hábito de pensamiento en un
largo período de tiempo. Y aunque cuando ya se ha manifestado algo no
deseado sea posible enfocarse y cambiarlo por algo que se desea, siempre
es más difícil. Comprender lo que es el estado de sueño puede ayudarte a
reconocer la dirección de tus pensamientos, incluso antes de que se
materialicen en tu experiencia. Es mucho más fácil corregir la dirección
de tus pensamientos cuando el indicativo son tus sueños, no la
manifestación en la vida real.
¿He de aceptar lo
bueno y lo malo de los demás?
Jerry:
¿En qué medida formamos parte de lo que ha atraído (lo deseado y lo no
deseado) una persona relacionada con uno? En otras palabras, ¿hasta qué
punto las personas con las que nos relacionamos pueden atraer a nuestra
vida las cosas que deseamos o que no deseamos?
Abraham:
A tu vida no puede llegar nada a lo que tú no le hayas prestado
atención. Sin embargo, la mayoría de las personas no son muy selectivas
respecto a qué aspectos de los demás prestan su atención. Es decir, si
observas todo en una persona estarás atrayendo todos esos aspectos a tu
experiencia. Si prestas atención sólo a las cosas que más te gustan,
invitarás a tu experiencia sólo a esas cosas.
Si hay alguien en tu
vida es porque lo has atraído. Y aunque a veces sea un poco difícil de
creer, también atraes todo lo relativo a tu experiencia con esa persona,
pues sólo puedes experimen-tar aquello que has atraído personalmente.
¿Debo «oponerme
al mal»?
Jerry:
¿No es necesario que rechacemos las cosas negativas? ¿Basta con atraer
lo que queremos?
Abraham:
No es posible apartar las cosas que no quieres, por-que al intentar
hacerlo estás activando su vibración y por lo tanto las estás atrayendo.
En este Universo todo se basa en la atracción. No existe la exclusión.
Cuando gritas « ¡No!» a todas las cosas que no quieres, las estás
invitando a tu experiencia.Cuando gritas « ¡Sí!» a las cosas que
quieres, estás invitando las cosas que realmente quieres a tu
experiencia.
Jerry:
Probablemente, de ahí viene la frase de «No os resistáis al mal».
Abraham:
Cuando te resistes a algo, estás centrando tu atención en ello, al ir en
su contra estás activando su vibración y, por lo tanto, lo estás
atrayendo. De modo que no es una buena idea hacer eso con algo que no
deseas. «No os resistáis al mal» también lo puede decir alguien que
tenga la suficiente sabiduría como para comprender que lo que los seres
humanos denominan «mal» no existe.
Jerry:
Abraham, ¿cómo definiríais el «mal»?
Abraham:
No habría razón alguna para que esa palabra estuviera incluida en
nuestro vocabulario porque no conocemos nada que pueda etiquetarse de
ese modo. Cuando los seres humanos la utilizáis, generalmente lo hacéis
en el sentido de «lo que se opone a lo bueno». Hemos observado que
cuando los humanos usan la palabra mal quieren decir algo que se opone a
su idea de lo que es bueno o de lo que es Dios. El mal es aquello que
uno considera que no está en armonía con lo que quiere.
Jerry:
¿Y el bien?
Abraham: El bien es aquello que uno cree que
es lo que quiere. Como ves, el bien y el mal no son más que formas de
definir lo deseado y lo indeseado. Resulta problemático que los humanos
se involucren en lo que quieren otros, sobre todo cuando intentan
controlar los deseos de los demás.¿Cómo puedo saber lo que
quiero realmente?
Jerry:
Me he dado cuenta, con el paso de los años, que una de las
preocupaciones más habituales es que la gente no sabe lo que quiere.
¿Cómo podemos saber lo que queremos?
Abraham:
Habéis venido a esta experiencia física con la intención de experimentar
la variedad y el contraste, con el mero fin de determinar vuestras
preferencias y deseos personales.
Jerry:
¿Podríais indicarnos qué proceso debemos utilizar para descubrir lo que
queremos?
Abraham:
La experiencia de la vida os está ayudando constantemente a identificar
lo que queréis. Aunque seáis muy conscientes de algo que no queréis, en
ese momento tenéis las ideas más claras respecto a lo que sí queréis.
También ayuda declarar «Quiero saber lo que quiero», porque al ser
consciente de esa intención, se intensifica el proceso de atracción.
Jerry:
Entonces, ¿cuando una persona me dice «Quiero saber lo que quiero» en
ese momento está empezando a descubrirlo?
Abraham:
En el proceso de la vida es inevitable identificar, desde tu
perspectiva, tus opiniones y preferencias personales: «Prefiero esto a
aquello, me gusta esto más que lo otro, quiero experimentar esto y no
quiero experimentar esto otro». No puedes evitar llegar a tus propias
conclusiones a medida que evalúas los detalles de tu experiencia.
No creemos que las
personas tengan tantos problemas en saber qué es lo que quieren, sino en
creer que van a recibirlo... Como no han entendido la Ley de la
Atracción y no han sido conscientes de la emisión de su propia
vibración, no han experimentado ningún control consciente sobre las
cosas que han atraído. Muchas han experimentado el malestar de desear
algo realmente y haberse esforzado mucho por conseguirlo, y no haberlo
logrado porque estaban emitiendo carencia en lugar de pensamientos de
recepción. Con el tiempo empiezan a asociar que las cosas que se desean
se consiguen a través de mucho trabajo, esfuerzo y decepciones.
Entonces cuando
dicen: «No sé lo que quiero», lo que realmente quieren decir es: «No sé
cómo conseguir lo que quiero» o «No estoy dispuesto a hacer lo que creo
que he de hacer para conseguir lo que quiero» y «No quiero esforzarme
tanto para volver a sentir la decepción de no conseguir lo que quiero».
Declarar « ¡Quiero
saber lo que quiero!» es un primer paso y muy poderoso en la Creación
Deliberada. Pero luego has de dirigir intencionadamente la atención
hacia las cosas que quieres atraer a tu experiencia.
La mayoría de
las personas no han dirigido deliberadamente sus pensamientos hacia las
cosas que de verdad desean, sino que sólo observan lo que sucede a su
alrededor. Cuando ven algo que les gusta, sienten una emoción positiva,
pero cuando ven algo que les disgusta, sienten una emoción negativa.
Pocas personas se dan cuenta de que pueden controlar cómo se sienten e
influir de manera positiva en las cosas que aparecen en su vida
dirigiendo deliberadamente sus pensamientos. Como no están acostumbradas
a hacerlo, necesitan practicar. Ésta es la razón por la que os animamos
a realizar el Proceso del Taller Creativo. Al dirigir deliberadamente
vuestros pensamientos y crear escenarios placenteros en vuestra propia
mente que os induzcan a emociones de bienestar en vuestro interior
empezáis a cambiar vuestro punto de atracción.El Universo, que siempre responde a tus
pensamientos, no distingue un pensamiento derivado de tu observación de
una realidad que has presenciado o un pensamiento surgido de tu
imaginación. En cualquier caso, el pensamiento iguala a tu punto de
atracción, y si centras tu atención en él el tiempo suficiente, se
convertirá en tu realidad.
Quería azul y
amarillo, pero me salió verde
Cuando estás seguro
de todo lo que quieres, obtienes todos los resultados que deseas. Pero
con frecuencia no tenemos las cosas del todo claras. Por ejemplo, dices:
«Quiero el color amarillo y el azul». Pero lo que obtienes es verde.
Entonces te preguntas: « ¿Cómo es que me ha salido verde? No era ésa mi
intención». Pero ha surgido de la mezcla de varias intenciones. (Por
supuesto, si combinas el azul y el amarillo siempre sale verde.)
Así, de un modo
similar (en un nivel inconsciente), en tu interior siempre hay una
mezcolanza de intenciones, pero es tan compleja que tu mecanismo de
pensamiento consciente no puede descifrarla. Sin embargo, tu Ser
Interior sí y te puede brindar emociones que te sirvan de guía. Lo único
que necesitas es prestar atención a cómo te sientes y dejarte atraer
hacia esas cosas que te hacen sentir bien o que te parecen correctas a
la vez que te alejas de las que te producen el efecto contrario.
Cuando tengas algo
más de práctica en aclarar tus intenciones, te darás cuenta, ya en las
primeras etapas de relacionarte con los demás, de si lo que te están
ofreciendo tiene valor para ti. Sabrás si quieres invitarles a tu
experiencia
¿Cómo atrae la
víctima al ladrón?
Jerry:
Entiendo que los ladrones se sientan atraídos hacia las personas a las
que roban, pero me cuesta más comprender que las víctimas inocentes (tal
como se las llama) atraigan el robo, o que una persona sea discriminada
porque ha atraído el prejuicio.
Abraham:
Pero así es, es lo mismo. Tanto el atracador como la víctima son
cocreadores del acto.
Jerry:
Entonces, uno de ellos está pensando en lo que no quiere y eso es
justamente lo que obtiene, y el otro está pensando en lo que quiere y
también lo consigue (su esencia vibratoria). En otras palabras, ¿son lo
que denomináis un homólogo vibratorio?
Abraham:
No importa si quieres los detalles o no, es la esencia vibratoria del
objeto de tu atención lo que atraes. Consigues aquello que realmente,
realmente deseas y aquello que realmente, realmente no deseas.
La única forma de no
desarrollar una emoción fuerte respecto a algo es evitando el primer
pensamiento, que al principio no tiene mucha fuerza porque todavía no ha
empezado a actuar la Ley de la Atracción.
Por ejemplo, lees en
un titular que han atracado a alguien. A menos que leas con mucha
atención todo el artículo y se despierte en ti una emoción, leer la
noticia no necesariamente activará la Ley de la atracción. Pero si la
lees, la ves por la televisión o la comentas con alguien, empiezas a
sentir una respuesta emocional y a atraer una experiencia similar.
Cuando oyes
las estadísticas sobre el porcentaje de personasque han sido atracadas, has de entender que las
cifras son tan elevadas porque hay mucha gente que ha sido estimulada
por ese pensamiento. Esas advertencias no te protegen de los atracos,
sino que los atraen. Hacen un gran trabajo logrando que seas consciente
del índice de la criminalidad, consiguen que le prestes tu atención una
y otra vez, que no sólo pienses en ello y te emociones, sino que lo
esperes. -No es de extrañar que consigáis tantas cosas que no deseáis,
prestáis demasiada atención a lo que no queréis...
Os recomendamos que
cuando oigáis hablar de que se ha producido algún atraco, penséis: «Ésa
es su experiencia. Yo no elijo eso». Luego liberad el pensamiento de lo
que no queréis y centraros en lo que sí queréis, porque consigues
aquello en lo que piensas, tanto si lo deseas como si no.
Habéis venido a este
entorno junto con muchas otras personas porque queríais vivir la
maravillosa experiencia de la cocreación. Entre esas personas puedes
atraer a aquellas con las que te gustaría crear de manera positiva y
también puedes atraer de ellas las experiencias que te gustaría crear.
No es necesario, ni posible, ocultarse o evitar a personas o
experiencias in-deseadas, pero sí es posible atraer sólo a las personas
y las experiencias que te agraden.
He decidido
mejorar mi vida
Jerry:
Recuerdo que cuando era niño tenía muy mala salud y era muy débil; de
adolescente decidí fortalecer mi cuerpo, y lo hice aprendiendo a
defenderme. Practiqué artes marciales y me hice un experto en
autodefensa.
Desde que era
adolescente hasta los 33 años, apenas hubo una semana en la que no
practicara lo que solíamos llamar una «pelea», o sea darle un guantazo a
alguien. Pero cuando cumplí los 33, después de leer (en la Antología del
Talmud) lo contraproducente que era la venganza, tomé algunas decisiones
muy importantes, y una de ellas fue que no iba a vengarme más y desde
entonces no he vuelto a golpear a nadie. Resumiendo, todas aquellas
personas provocadoras que creía que se estaban metiendo con los demás y
que empezaban a luchar contra mí (física o mentalmente) dejaron de
aparecer en mi experiencia.
Abraham:
Al cumplir los 33 años cambiaste la dirección de tu atracción. A través
del proceso de vivir y de tener esas peleas, semana sí, semana no,
llegaste a muchas conclusiones respecto a lo que querías y lo que no
querías. Y aunque no fueras del todo consciente, en cada una de tus
reyertas tenías más claro que no querías esa experiencia.
No te gustaba que te
hicieran daño, ni hacerlo a los demás, sin embargo, tu reacción de
luchar siempre te parecía perfectamente justificada, en tu interior se
estaban forjando tus preferencias. La atracción del libro que has
mencionado llegó por esas intenciones. Cuando lo leíste, respondió a las
preguntas que te habías estado formulando internamente en muchos
ni-veles de tu Ser. Y cuando esas respuestas llegaron, se aclaró una
nueva intención y nació en tí un nuevo punto de atracción.
¿Qué
hay tras nuestros prejuicios religiosos y raciales?
Jerry:
¿Por qué hay prejuicios?
Abraham:
A menudo notamos que hay personas a las que no les gustan ciertas
características de otros Seres, y en su rechazo de las mismas, son
responsables de su prejuicio. Queremos señalar que no es sólo la acción
del que acusamos de tener prejuicios. Generalmente, el que se siente
discriminado es el creador más fuerte de esa experiencia.
El Ser que siente
que no agrada a los demás —por la razón que sea—, ya sea por su
religión, raza, sexo o clase social..., no importa cuál sea la razón, es
porque su atención al objeto de su prejuicio ha atraído el problema.
¿Se atrae «lo
semejante» o se atraen «los opuestos»?
Jerry:
Abraham, hay una afirmación que me parece que no coincide con lo que
vosotros decís. Y es la de que «los opuestos se atraen». Eso parece
contradecir vuestras enseñanzas, en cuanto a que «lo semejante atrae a
lo semejante». Por ejemplo, los opuestos parecen atraerse, como un
hombre extrovertido que se casa con una mujer tímida, o viceversa.
Abraham:
Todo lo que ves y todas las personas que conoces emiten señales
vibratorias que deben sintonizarse antes de que se produzca la
atracción. De modo que, incluso en una situación en la que las personas
parecen ser distintas, ha de existir una base de similitud vibratoria
para que puedan estar juntas. Es la Ley. En el interior de todas las
personas hay vibraciones de lo que desean y de lo que no desean, y todo
lo que llega a sus experiencias siempre se acopla a las vibraciones
dominantes. Sin excepción.
Introduzcamos la
palabra armonía. Cuando dos seres son idénticos, sus intenciones no se
pueden cumplir. Es decir, alguien que pretende vender no puede atraer a
otro vendedor. Sin embargo, atraer a un comprador trae consigo la
armonía. El hombre tímido atrae a una mujer extrovertida porque su
intención es ser más extrovertido, de modo que en realidad está
atrayendo al objeto de su intención.
Una sartén
magnetizada, cuya esencia es hierro, atraerá a otro objeto cuya esencia
sea el hierro (es decir, un tornillo, un clavo u otra sartén de hierro),
pero no atraerá una sartén que esté hecha de cobre o aluminio.
Cuando pones el dial
de la radio en la frecuencia 98,7 FM no podrás captar la señal 630 AM.
Es necesario que las frecuencias sean idénticas.
No hay prueba
vibratoria, en ninguna parte del Universo, que apoye la idea de que los
opuestos se atraen. No es así.
¿Qué pasa con lo
que antes te parecía bien y ahora ya no?
Jerry:
¿Por qué algunas personas, cuando han atraído algo que realmente
deseaban, sienten entonces que es una situación negativa? Les produce
dolor.
Abraham:
Muchas veces, desde una posición muy lejana a lo que desean, las
personas deciden qué es lo que quieren. Pero en vez de enfocarse en ello
y de practicar su vibración hasta alcanzar una sintonización vibratoria
con su verdadero deseo y permitir que la Ley de la Atracción se propague
por el Universo y les aporte los resultados adecuados, se impacientan e
intentan hacer que suceda pasando a la acción. Pero cuando actúan antes
de haber mejorado el contenido de su vibración, lo que obtienen es un
homólogo de su vibración actual en lugar de su deseo.
Hasta que no
practicas tu vibración, suele haber un gran abismo entre la vibración de
lo que realmente deseas y la que estás emitiendo. Sin embargo, lo que
llega a tu vida siempre se acopla a la vibración que estás emitiendo.
Por ejemplo, una
mujer acaba de tener una mala relación con su pareja que la maltrataba
física y verbalmente. No quería esa situación ni le gustaba. De hecho,
no soportaba el tipo de vida que tenía junto a esa persona. Así que,
desde su lugar de saber lo que no quiere, hace una clara afirmación de
lo que quiere. Desea una pareja que la quiera y la trate con amabilidad
y respeto. Pero no se siente segura sin pareja y desea encontrar a
alguien enseguida. Va a algún lugar de los que solía ir y conoce a una
persona que parece bastante agradable. Pero puede que no se dé cuenta de
que la Ley de la Atracción todavía la está emparejando con la vibración
que domina en ella. Y en esos momentos lo que domina en ella es la
vibración de lo que no quiere, porque las partes no deseadas de su
última relación están mucho más activas en sus pensamientos que las
nuevas inten-ciones que ha creado. En su afán de calmar sus sentimientos
de inseguridad, pasa a la acción y se lanza a esa nueva relación y
consigue más de lo que domina en su vibración.
Nosotros la
animaríamos a que se tomara las cosas con más calma y dedicara más
tiempo a pensar en lo que quiere hasta que esos pensamientos sean su
vibración predominante. Luego podrá dejar que la Ley de la Atracción le
traiga a ese maravilloso nuevo compañero que busca.
Jerry:
Vale, eso tiene lógica. Es como el dicho de «Ir a por lana y salir
trasquilado».
Abraham:
Ése es el poder del Proceso del Taller Creativo. Cuan-do entras en tu
Taller, visualizas todas las maravillosas posibilidades que tienes,
dejas que se manifieste tu emoción al pensar en lo que realmente deseas
y luego permaneces enfocado en ese bienestar, eso no te pasa con tanta
frecuencia. Descubres cómo hacer que lo que quieres sea tu vibración
dominante y luego la Ley de la Atracción se encarga de buscar homólogos
para esos pensamientos que has estado practicando, y entonces ya no te
sorprenderá. De hecho, empezarás a reconocer (la manifestación de) las
cosas maravillosas que has practicado en tu mente.
¿Todo está
compuesto de pensamiento?
Jerry:
¿Todo está compuesto de pensamiento o por el pensamiento o ninguna de
las dos cosas?
Abraham:
Ambas cosas. El pensamiento puede ser atraído por otros pensamientos a
través del poder de la Ley de la Atracción. El pensamiento es la
vibración sobre la que actúa esta Ley. El pensamiento es la esencia o la
manifestación y también el vehículo a través del cual se atraen o se
crean las cosas.
Tu mundo es como una
gran cocina con una buena despensa en la que se encuentran en número
ilimitado todos los ingredientes que hayas podido imaginar, pensar y
desear, y tú, el chef, coges de sus estantes los ingredientes que has
elegido, en la cantidad que deseas, y los combinas para hacer el pastel
que te apetece en estos momentos.