Llama Violeta

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PARTE II

LA LEY DE LA ATRACCIÓN
 La Ley de la Atracción universal: definición

Libro la ley de atraccion- Eshter y Jerry Hicks

 

Jerry: Bien, Abraham, supongo que el primer tema del que nos hablaréis con detalle es la Ley de la Atracción. Sabemos que es la Ley más poderosa.

 Abraham: No sólo es la más poderosa del Universo, sino que es necesario entenderla para que todo lo que os vamos a enseñar pueda serviros de algo. Tenéis que comprenderla para que cual-quier cosa que experimentéis en primera persona, o que veáis que experimentan los demás, tenga algún sentido. La Ley de la Atracción influye en vuestras vidas y en la de las personas que os rodean. Es la base de todo lo que se manifiesta, de lo que llega a vuestra experiencia. Es esencial ser consciente de ella y comprender su funcionamiento para vivir la vida con un propósito. De hecho, es esencial para vivir la felicidad para la que os habéis encarnado.

La Ley de la Atracción dice: todo objeto atrae aquello que se asemeja a sí mismo. Cuando decís «Dios los cría y ellos se jun-tan», en realidad estáis hablando de la Ley de la Atracción. Te-néis prueba de ello cuando os levantáis deprimidos, y luego durante todo el día las cosas no hacen más que empeorar, hasta que al final decís: «No tenía que haberme levantado de la cama». También podéis verlo en vuestra sociedad cuando la persona que más habla de enfermedades está enferma y la que más habla de prosperidad goza de ella. La Ley de la Atracción también es evidente cuando con el dial de la radio sintonizáis, por ejemplo, la frecuencia 630 AM, porque sabéis que las señales radiofónicas entre el centro de transmisión y tu aparato de radio han de ser idénticas.

 

Cuando empecéis a comprender —o para ser más exactos, a recordar— esta poderosa Ley de la Atracción, las pruebas serán evidentes, porque comenzaréis a reconocer la correlación exacta entre lo que habéis estado pensando y lo que se ha manifestado en vuestra vida. Nada aparece porque sí en vuestra experiencia. Lo atraéis todo. Sin excepción.

Puesto que esta Ley responde a vuestros pensamientos, sería correcto decir que estáis creando vuestra propia realidad. Todo lo que experimentáis lo atraéis gracias a que la Ley de la Atracción responde a los pensamientos que habéis estado proyectando. Tanto si recordáis algo del pasado como si observáis algo en el presente o imagináis el futuro, el pensamiento en que os enfocáis en vuestro poderoso presente ha activado una vibración en vuestro interior y la Ley de la Atracción responde ahora.

Con frecuencia cuando las personas se encuentran en situaciones indeseadas, están seguras de no haberlas creado. « ¡Nunca me habría hecho esto a mí mismo!», exclaman. Y aunque sabemos que no lo atrajisteis deliberadamente a vuestra experiencia, no nos queda más remedio que deciros que sólo vosotros pudisteis haberlo provocado, pues nadie más tiene el poder para atraer lo que llega a vuestra vida. Al enfocaros en esa cosa no deseada, o en su esencia, la habéis creado por defecto. Como no entendíais las Leyes del Universo, o las reglas del juego, por así decirlo, habéis invitado cosas indeseadas a vuestra experiencia porque les habéis prestado atención.

Para entender mejor la Lev de la Atracción, considérate como un imán que atrae hacia sí la esencia de lo que está pensando y sintiendo. Si te sientes gordo, no puedes atraer la delgadez. Si te sientes pobre, no puedes atraer la prosperidad, y así sucesivamente. Eso desafía a la Ley.

Pensar en algo es invitarlo

 Cuanto más entiendes el poder de la Ley de la Atracción, más interés tienes en dirigir deliberadamente tus pensamientos, pues obtienes aquello en lo que piensas, tanto si lo deseas como si no.

Aquello en lo que piensas es lo que empiezas a invitar a tu experiencia, sin excepción. Cuando piensas un poco en lo que quieres, a través de la Ley de la Atracción, ese pensamiento se hace cada vez mayor y cobra más fuerza. Cuando piensas en algo que no quieres, esa misma Ley lo atrae hacia tí, y también se amplifica. Cuanto más se amplía ese pensamiento, más fuerza de atracción adquiere, y por lo tanto, más seguridad hay de que recibas esa experiencia.

 

Cuando ves algo que te gustaría experimentar y dices: «Sí, me gustaría tener eso», gracias a la atención que le prestas lo invitas a tu experiencia. Pero cuando ves algo que no quieres experimentar y gritas: «No, no, ¡no quiero eso!», también lo estás invitando a entrar en tu experiencia debido a la atención que le estás prestando. En este Universo basado en la atracción, no existe la exclusión. La atención que prestas a algo hace que lo incluyas en tu vibración, y si lo mantienes en tu atención o conciencia durante el tiempo suficiente, la Ley de la Atracción lo traerá a tu experiencia, puesto que el «No» no existe en un Universo que se basa en la atracción. Tu atención te dice: « ¡Sí, tráeme esto que no quiero!»

Afortunadamente, aquí, en vuestra realidad física de tiempo-espacio, las cosas no se manifiestan al instante. Hay una maravillosa memoria temporal entre que empiezas a pensar en algo y el momento en que se manifiesta. Esa memoria temporal te ofrece la oportunidad de redirigir tu atención en la dirección en que realmente quieres que se manifiesten las cosas en tu experiencia. Y mucho antes de que suceda (de hecho, cuando pensaste por primera vez en ello) puedes saber, por cómo te sientes, si eso que deseas se va a manifestar o no. Si sigues prestándole atención —tanto si es algo que deseas como si no—, se manifestará en tu experiencia.

Estas Leyes te afectan aunque no entiendas su funciona-miento o las desconozcas por completo. Y aunque nunca hayas oído hablar de la Ley de la Atracción, su poderoso efecto es evi-dente en todos los aspectos de la experiencia de tu vida.

Cuanto más reflexiones sobre lo que estás leyendo y empieces a observar la correlación entre lo que estás pensando, lo que estás diciendo y lo que obtienes, más entenderás la poderosa Ley de (a Atracción. Y cuando dirijas deliberadamente tus pensamientos y te enfoques en las cosas que quieres atraer a tu experiencia, empezarás a recibir la experiencia de la vida que deseas en todos los aspectos.

Tu mundo físico es un lugar vasto y diverso cargado de una sorprendente variedad de acontecimientos y circunstancias, algunas de las cuales apruebas (y te gustaría experimentar), y algunas de las cuales desapruebas (y no te gustaría experimentar). Cuando viniste a esta experiencia física no era tu intención pedirle al mundo que cambiara para acomodarse a tus opiniones sobre cómo deberían ser las cosas, eliminando todo lo que no apruebas y añadiendo todo lo que apruebas.

Estás aquí para crear el mundo que has elegido, a la vez que permites que el mundo exista —tal como otros eligen que sea—. Aunque sus elecciones en modo alguno obstaculizan las tuyas, tu atención a lo que los otros eligen afecta a tu vibración y, por con-siguiente, a tu punto de atracción.

 

Mis pensamientos tienen un poder magnético

 La Ley de la Atracción y su poder magnético se extiende a todo el universo y atrae otros pensamientos, que tienen una afinidad vibratoria... y hace que eso llegue a ti: tu atención a ciertos te-mas, tu activación de pensamientos, y la respuesta de la Ley de la Atracción a esos pensamientos es la causa de todas las personas, acontecimientos y circunstancias que llegan a tu experiencia. Todas estas cosas llegan a tu vida a través de una especie de conducto magnético, pues son las homologas vibratorias de tus pensamientos.

Obtienes la esencia de lo que piensas, tanto si lo deseas como si no. Al principio puede resultarte incómodo, pero esperamos que con el tiempo llegues a apreciar la justicia, coherencia y omnipresencia de esta poderosa Ley. Una vez la entiendas y empieces a ser consciente de aquello a lo que le estás prestando atención, recobrarás el control, de la experiencia de tu vida. Cuando tengas ese control volverás a recordar que no hay nada que desees que no puedas conseguir, y que no hay nada que no quieras que no puedas liberar de tu experiencia.

Comprender la Ley de la Atracción y reconocer la correlación absoluta entre lo que has estado pensando y sintiendo —y lo que se manifiesta en tu experiencia— harán que seas más consciente del estímulo de tus propios pensamientos. Empezarás a observar que tus pensamientos se pueden estimular a raíz de leer, ver algo en la televisión, oír u observar la experiencia de otro. Una vez veas el efecto que la Ley de la Atracción tiene sobre tus pensamientos, que empiezan siendo casi imperceptibles y que van adquiriendo preponderancia y fuerza a medida que les prestas atención, sentirás el deseo de dirigir tu atención hacia aquello que deseas experimentar. Pues sea lo que fuere en lo que piensas, sin importar cuál es la fuente de estímulo de ese pensamiento, mientras le das vueltas, la Ley de la Atracción empieza a trabajar y a ofrecer otros pensamientos, conversaciones y experiencias de naturaleza similar.

Tanto si estás recordando el pasado como si estás observando el presente o imaginando el futuro, lo estás haciendo ahora, y todo aquello en lo que te enfocas activa una vibración a la que la Ley de la Atracción responde. Al principio puede que estés reflexionando en privado sobre un tema en particular, pero si piensas mucho en ello, observarás que otras personas empezarán a hablar contigo de ello, pues la Ley de la Atracción busca a otras personas que proyecten una vibración similar y las trae a tu vida. Cuanto más te enfocas en algo, más fuerza adquiere; y cuanto más fuerte es tu punto de atracción al respecto, más pruebas aparecen en tu experiencia de la vida. Tan-to si te enfocas en lo que deseas como en lo que no deseas, la prueba de tus pensamientos fluye constantemente hacia ti.

 Mi Ser interior se comunica a través de la emoción

 Eres mucho más de lo que ves en tu cuerpo físico, pues aunque en realidad seas un extraordinario creador físico, existes simultáneamente en otra dimensión. Hay una parte No-Física de ti —que nosotros llamamos tu Ser Interior— que existe en este preciso momento mientras estás en tu cuerpo físico.

Tus emociones son tu indicador físico de tu relación con tu Ser Interior. En otras palabras, mientras centras tu atención en un objeto y tienes tu visión y opinión específica sobre el mismo, tu Ser Interior también está enfocado en ello y tiene su propia visión y opinión. Las emociones que sientes son las que te indican tu acuerdo o desacuerdo con esas opiniones. Por ejemplo, ha sucedido algo y tu opinión actual es que deberías haberlo hecho mejor, que no eres inteligente o que no eres digno. Puesto que la opinión actual de tu Ser Interior es que lo estás haciendo bien, que eres inteligente y merecedor, hay una clara contradicción en estas opiniones y las sentirás como una emoción negativa. Por otra parte, cuando te sientes orgulloso de ti mismo o sientes amor hacia ti u otra persona, tu opinión actual está mucho más próxima a la que siente tu Ser Interior y, en ese caso, sentirás emociones positivas de orgullo, amor o aprecio.

Tu Ser Interior o Fuente de Energía siempre te ofrece una perspectiva positiva de ti, y cuando tu perspectiva coincide con ésta, se produce la atracción positiva. En otras palabras, cuanto mejor te sientes, mejor es tu punto de atracción y mejor te salen las cosas. Las vibraciones comparativas de tu perspectiva y la de tu Ser Interior son las responsables de esta espléndida Guía que siempre está a tu alcance.

Puesto que la Ley de la Atracción siempre responde y actúa a cualquier vibración que emitimos, es muy útil que entiendas que tus emociones son las que te indican si estás en el proceso de crear algo que deseas o que no deseas.

Con frecuencia, cuando nuestros amigos físicos conocen la poderosa Ley de la Atracción y empiezan a entender que atraen las cosas en virtud de lo que están pensando, intentan controlar cada pensamiento, muchas veces se ponen en guardia respecto a sus pensamientos. Pero controlar los pensamientos es difícil porque puedes pensar en muchas cosas y la Ley de la Atracción siempre trae más.

En lugar de controlar tus pensamientos, te animamos a que prestes atención a cómo te sientes. Pues si eliges un pensamiento que no está en armonía con esa parte de ti más vasta, anciana, sabia y adorable que forma tu Ser Interior, sentirás la discordia y podrás redirigir fácilmente tu pensamiento hacia algo que te haga sentirte mejor y que, por lo tanto, te beneficie. Cuando tomaste la decisión de venir a este mundo físico, sabías que tendrías acceso a este maravilloso Sistema de Guía Emocional, pues entonces eras consciente de que a través de tus omnipresentes y fantásticas emociones podrías saber si te estabas desviando de tu conocimiento más profundo o si fluías con él.

Cuando piensas en dirección hacia algo que deseas, sientes una emoción positiva. Cuando piensas en dirección hacia algo que no deseas, sientes una emoción negativa. De este modo, simplemente prestando atención a cómo te sientes, sabrás en todo momento lo que está atrayendo tu poderoso y magnético Ser.

 

Mi omnipresente Sistema de Guía Emocional

 Vuestro maravilloso Sistema de Guía Emocional es una gran ventaja para vosotros porque la Ley de la Atracción siempre está actuando, tanto si eres consciente de ello como si no. Por eso, siempre que piensas en algo que no quieres y te enfocas en ello, atraes más de lo mismo, hasta que al final atraes los acontecimientos o las circunstancias adecuadas para experimentarlo.

Sin embargo, si eres consciente de tu Sistema de Guía Emocional y te das cuenta de cómo te sientes, en las primeras etapas sutiles observarás que estás centrando tu atención en algo que no deseas, y podrás cambiar fácilmente de pensamiento para empezar a atraer lo que sí quieres. Si no eres consciente de tus sentimientos, no te darás cuenta de que estás pensando en la dirección equivocada, y es muy probable que atraigas algo muy grande y poderoso que no quieres y a lo que te resultará más difícil enfrentarte.

 Cuando se te ocurre algo y sientes entusiasmo, significa que tu Ser Interior sintoniza vibratoriamente con esa idea y tu emoción positiva es un indicador de que en este momento la vibración de tu pensamiento está en sintonía con la de tu Ser Interior. En realidad, la inspiración es eso: en el momento presente estás en sintonía perfecta con la perspectiva más amplia de tu Ser Interior y, gracias a esa sintonía, estás recibiendo una comunicación clara o Guía, de tu Ser Interior

 

¿Y si quiero que suceda más rápido?

 Debido a la Ley de la Atracción los pensamientos afines se atraen mutuamente, y cuando lo hacen, adquieren más fuerza. Y a medida que adquieren más fuerza —y por lo tanto están más cercanos a la manifestación—, la emoción que sientes se vuelve proporcionalmente mayor. Cuando te enfocas en algo que deseas, mediante la Ley de la Atracción, atraes cada vez más pensamientos respecto a ello y sientes una emoción positiva más fuerte. Puedes acelerar la creación de algo simplemente prestándole más atención, la Ley de la Atracción se encargará del resto y te traerá la esencia del objeto en el que estás pensando.

Nosotros definimos las palabras querer o desear del siguiente modo: enfocar tu atención o pensar en un objeto, a la vez que experimentas una emoción positiva. Cuando prestas atención a un tema y sólo sientes una emoción positiva respecto a él, llegará muy rápido a tu experiencia. A veces oímos que nuestros amigos físicos pronuncian las palabras querer o desear a la vez que experimentan dudas o miedo de que su deseo no llegue a hacerse realidad. Desde nuestra perspectiva, no es posible desear realmente algo y sentir una emoción negativa. El deseo puro siempre va acompañado de una emoción positiva. Quizás ésa sea la razón por la que las personas no están de acuerdo en el uso que nosotros hacemos de estas palabras. Muchas veces arguyen que «querer» implica una especie de carencia y se contradice en su significado, y estamos de acuerdo. Pero el problema no está en la palabra en sí, sino en la emoción expresada al utilizarla.

Deseamos ayudaros a comprender que podéis conseguir lo que deseéis ser desde cualquier punto departida, independientemente del lugar donde estéis o del estado en que os encontréis. Lo más importante es entender que vuestro estado de Ser o vuestra actitud en el momento presente es la base desde la cual atraeréis más de lo mismo. De modo que la poderosa y coherente Ley de la Atracción responde a todo en este Universo vibratorio, uniendo a personas con vibraciones afines, provocando situaciones con vibraciones parecidas y uniendo pensamientos con vibraciones semejantes. De hecho, todo en vuestra vida, desde el modo en que se producen los pensamientos en vuestras mentes hasta las personas a las que conocéis por el camino, es como ha de ser debido a la Ley de la Atracción.

 

¿Cómo quiero verme?

 A la mayoría muchas cosas os van bien y deseáis que siga siendo así, pero también hay cosas que os gustaría que fueran de otro modo. Para que cambien las cosas, tenéis que verlas como queréis que sean en lugar de seguir viéndolas como son. Probablemente, la mayoría de vuestros pensamientos sean respecto a lo que estáis observando, que significa que lo-que-es domina vuestro enfoque, atención, vibración y, por ende, vuestro punto de atracción. Esto se agrava cuando los que te rodean también te observan.

A raíz de la tremenda atención que la mayoría concedéis a vuestra situación actual {lo-que-es), el cambio se produce lentamente o no se produce en absoluto. En tu vida aparece un flujo constante de personas diferentes, pero la esencia o la temática de esas experiencias no cambia demasiado.

A fin de que se produzca un verdadero cambio positivo en tu experiencia, has de dejar de ver cómo son las cosas —cómo te ven a ti los demás— y prestar más atención a cómo te gustaría que fueran. Con la práctica cambiarás tu punto de atracción y experimentarás una transformación sustancial en tu vida. La enfermedad se puede transmutar en bienestar, la carencia en abundancia, las malas relaciones en buenas, la confusión en claridad, y así sucesivamente.

Dirigiendo deliberadamente tus pensamientos —en lugar de contentarte con observar lo que sucede a tu alrededor—, empezarás a cambiar los patrones vibratorios a los que responde la Ley de la Atracción. Con el tiempo, con mucho menos esfuerzo del que piensas actualmente, ya no estarás creando —como respuesta a lo que los otros perciben de ti— un futuro demasiado parecido a tu pasado y presente. Pasarás a ser el creador deliberado de tu propia experiencia.

No es probable que veas a un escultor que tire la arcilla sobre su mesa de trabajo y exclame: «¡Oh, no me ha salido bien!» Sabe que ha de utilizar sus manos y moldearla para que la imagen que tiene en su mente quede reflejada en la arcilla con la que está trabajando. La variedad que hay en tu vida te ofrece la arcilla con la que moldeas tus experiencias, si sólo la observas sin ponerle las manos encima y amasarla deliberadamente para que se acople a tus deseos, no te satisfará porque no es lo que te habías propuesto cuando decidiste venir a esta realidad de tiempo-espacio. Queremos que entiendas que tu «arcilla», tenga la forma que tenga en estos momentos, es moldeable. Sin excepción.

 

Bienvenido al planeta Tierra, pequeño

 Puede que pienses que te sería más fácil escuchar estas palabras si las hubieras oído el primer día de tu experiencia en el planeta Tierra. Y si te estuviéramos hablando el primer día de tu ex-periencia de vida física, esto es lo que te diríamos: Bienvenido al planeta Tierra, pequeño... No hay nada que no puedas ser, hacer o tener. Eres un gran creador y estás aquí en virtud de tu poderoso y deliberado deseo de venir. Has aplicado específicamente la maravillosa Ciencia de la Creación Deliberada, y lo has conseguido gracias a tu habilidad para hacerlo.

Sigue adelante pensando en lo que deseas, atrayendo experiencias que te ayuden a decidir lo que quieres, y una vez lo hayas hecho, piensa unidireccionalmente en ello.

 Pasarás la mayor parte del tiempo recopilando datos que te ayudarán a decidir qué es lo que quieres... Tu verdadera misión es decidir lo que quieres y enfocarte en ello, pues enfocándote en lo que quieres lo atraerás. Ése es el proceso de crear: pensar en lo que quieres, pensar mucho y con mucha claridad, para que tu Ser Interior te ofrezca la emoción correspondiente. Y cuando piensas y experimentas la emoción, te conviertes en el imán más poderoso que existe. Ése es el proceso mediante el cual atraes todo lo que deseas a tu experiencia.

Muchos de tus pensamientos no tendrán fuerza para atraer, al menos no al principio, no a menos que permanezcas enfocado en ellos el tiempo suficiente para que se multipliquen. Pues cuan-do son más en cantidad, tienen más fuerza y la emoción que sentirás de tu Ser Interior será más fuerte.

Cuando tienes pensamientos que despiertan la emoción, estás accediendo al poder del Universo. Sigue adelante (te diríamos) en este primer día de tu experiencia en la vida, sabes que has venido aquí para decidir lo que deseas y que te has de enfocar en ello.

 Pero no te estamos hablando en el primer día de tu experiencia en la vida. Llevas aquí bastante tiempo. La mayoría os habéis estado viendo a vosotros mismos, no sólo a través de vuestros ojos (de hecho, ni siquiera principalmente a través de vuestros ojos), sino a través de los ojos de los demás: por consiguiente, muchos actualmente no estáis en el estado de Ser lo que queréis ser.

 

¿Es mi «realidad» verdaderamente tan real?

 Intentamos ofreceros un proceso a través del cual podáis con-seguir el estado de Ser que elijáis para que podáis acceder al poder del Universo y empecéis a atraer al objeto de vuestro deseo, en lugar de atraer lo que ya tenéis en vuestro actual estado. Pues, desde nuestra perspectiva, hay una gran diferencia entre lo que existe ahora —lo que denomináis «realidad»—y lo que es vuestra verdadera realidad.

Puede que estés dentro de un cuerpo enfermo o que no tiene el tamaño, la forma o la vitalidad que has elegido; que tengas un estilo de vida que no es como esperabas; que conduzcas un coche que no te gusta o te relaciones con personas que no te agradan... Sea cual sea tu caso, queremos ayudarte a comprender que, aunque eso te parezca tu verdadero estado de Ser, en realidad no lo es. Tu estado de Ser es cómo te sientes respecto a ti mismo en cualquier momento.

 

¿Cómo puedo aumentar mi poder magnético?

  Los pensamientos que no van acompañados de una emoción fuerte carecen de un verdadero poder magnético. En otras palabras, aunque todo pensamiento tiene un potencial creativo o de atracción magnética, los pensamientos combinados con una emoción fuerte son los más poderosos. Sin duda, la mayoría de los pensamientos no tienen mucho poder de atracción. Más o menos mantienen lo que ya has atraído.

¿Comprendéis ahora el valor de pasar 10 o 15 minutos al día confeccionando deliberadamente pensamientos poderosos que evoquen una emoción grande, fuerte, apasionada y positiva para atraer las circunstancias y acontecimientos que deseáis? (A nosotros nos parece muy valioso.)

Aquí os ofreceremos un proceso mediante el cual pasaréis un rato cada día atrayendo intencionadamente a vuestra experiencia salud, vitalidad, prosperidad y relaciones positivas con los demás... todas las cosas que formen vuestra visión de lo que es una vida perfecta para vosotros. Eso supondrá un verdadero cambio, amigos. Pues cuando ponéis la intención y recibís, no sólo recibís el beneficio de lo que habéis creado, sino también una nueva visión que hará que vuestras futuras intenciones sean diferentes. Eso es la evolución y el crecimiento.

 

 Taller del Proceso Creativo de Abraham

  Éste es el proceso: cada día vais a hacer una especie de Taller Creativo. No durante mucho rato: 15 minutos es un tiempo razonable; 20 minutos como mucho. Este Taller se ha de realizar en el mismo lugar todos los días, lo mejor es que sea un lugar donde nada os pueda distraer o interrumpir. No se trata de entrar en un estado alterado de la conciencia, no es un estado meditativo. Es un estado de pensar lo que quieres con tal claridad que tu Ser Interior responda con una emoción de confirmación.

Antes de empezar este proceso, es importante que seáis felices, pues si empezáis infelices o sin emoción alguna, vuestro trabajo no dará mucho resultado, ya que vuestro poder de atracción esta-rá ausente. Cuando decimos «felices», no estamos hablando de estar dando brincos en un estado de excitación. Nos referimos a un sentimiento de rebosar alegría, ese tipo de sensación que se tiene cuando todo va bien. Por lo tanto, os recomendamos que hagáis lo que sea necesario para conseguirlo. Este proceso es diferente para cada persona. A Esther, escuchar música la conduce a ese estado de dicha fácilmente, pero no cualquier tipo, ni siquiera siempre la misma. Otras personas lo consiguen estando en contacto con animales o cerca del agua... Una vez hayáis alcanzado ese sentimiento de bienestar, tenéis que sentaros porque ya habrá empezado vuestro Taller.

Lo que debéis hacer es reunir los datos que habéis estado recopilando de vuestras experiencias en la vida real (cuando os habéis estado relacionando con los demás y entrando y saliendo de vuestro entorno físico). Tenéis que recopilar datos para crear una especie de imagen de vosotros mismos, una que os satisfaga plenamente.

Vuestra experiencia fuera de vuestro Taller será de mucha ayuda, pues a lo largo del día, hagáis lo que hagáis —ir a trabajar, hacer cosas en casa, relacionaros con vuestra pareja, amigos, hijos o padres—, si utilizáis vuestro tiempo, y una de vuestras intenciones es recopilar datos y ver las cosas que os gustaría atraer a vuestro Taller, descubriréis que cada día es divertido.

¿Habéis salido algún día de compras con dinero en el bolsillo dispuesto a gastarlo en algo que os guste? Y cuando mirabais, aunque hubiera muchas cosas que no quisierais, vuestra intención era encontrar algo por lo que cambiar vuestro dinero. Bueno, así es como nos gustaría que vierais todos los días de vuestra vida, como si tuvierais un bolsillo lleno de algo que quisierais cambiar por estos datos que estáis recopilando.

Por ejemplo, podéis ver a una persona que tiene una personalidad alegre. Recopilad datos, para atraerlos posteriormente a vuestro Taller. A lo mejor veis a alguien que lleva un coche que os gusta; recopilad esos datos. Puede que veáis un trabajo que os guste... Sea lo que sea lo que veáis y que os guste, recordadlo. (Hasta podéis escribirlo.) Cuando veáis algo que os gustaría ser en la vida, empezad a recopilar datos y almacenadlos en una especie de banco mental. Luego vais a vuestro Taller y empezáis a asimilarlos, y a medida que lo vais haciendo, preparáis una imagen de vosotros mismos con la cual atraeréis a vuestra experiencia la esencia de lo que os ha agradado.

Si podéis asimilar el conocimiento de que vuestro verdadero trabajo —independientemente de las otras actividades que estéis realizando— es mirar a vuestro alrededor para ver qué es lo que deseáis con la intención de llevarlo a vuestro Taller y crear la imagen de vosotros mismos con la que podréis atraerlo, entonces os daréis cuenta de que no hay nada imposible.

 

Ahora estoy en mi Taller Creativo

 Ahora sois felices y estáis en vuestro Taller. Éste es un ejemplo del trabajo que podéis realizar en vuestro Taller Creativo:

Me gusta estar aquí; reconozco el valor y el poder de este momento. Me siento muy bien Me veo como una especie de conjunto indivisible, conjunto que sé que yo mismo he creado y que estoy seguro de que he elegido. Estoy lleno de energía en esta imagen de mí mismo, soy incansable y me muevo por la experiencia de la vida sin oponer resistencia. Cuando me veo moviéndome por ahí, entrando y saliendo de mi coche, de los edificios, de las habitaciones, de las conversaciones y de las experiencias de la vida, fluyo sin esfuerzo, con comodidad y felizmente.

Me veo atrayendo sólo a aquellas personas que están en armonía con mi intención actual. Cada vez tengo más claro lo que quiero. Cuando entro en mi coche y voy a algún lugar, llego sano y salvo, puntual y preparado para lo que quiera que tenga que hacer allí. Me veo bien vestido de la forma que he elegido para mí. Es estupendo saber que no me importa lo que elijan los demás o lo que piensen los otros de lo que estoy eligiendo.

Lo que me importa es que estoy bien conmigo, y cuando me veo, no me cabe la menor duda de ello.

Reconozco que soy ilimitado en todas las facetas de mi vida... Tengo una cuenta bancaria ilimitada y me veo avanzando a través de las experiencias de mi vida, es extraordinario saber que nada de lo que elijo está limitado por el dinero. Tomo mis decisiones basándome en que quiero esa experiencia, no en si puedo permitírmela. Pues soy un imán que atrae, en cualquier momento, la prosperidad, la salud y las relaciones que elijo.

Escojo la abundancia absoluta y continuada, pues entiendo que no hay límite en la abundancia del Universo y que al atraer abundancia hacia mí no estoy limitando la de otro... Hay suficiente para todos. El secreto está en que todos lo entendamos y lo deseemos, y así cada uno atraerá lo que le pertenece. Soy «ilimitado», no por tener unos buenos ahorros en el banco, sino porque entiendo que tengo el poder de atraer lo que quiero para lo que quiera hacer con ello. Y cuando pienso en otra cosa que deseo, el dinero me fluye con facilidad, por lo tanto tengo un sumi-nistro ilimitado de abundancia y prosperidad.

Hay aspectos de abundancia en todas las áreas de mi vida... Me veo rodeado de otros, que al igual que yo, quieren crecer, y que son atraídos hacia mí por mi voluntad de dejarles ser, hacer o tener cualquier cosa que deseen, mientras que no necesito atraer a mi experiencia lo que no me gusta. Me veo relacionándome con los demás, hablando, riendo y disfrutando de lo que es perfecto en ellos, a la vez que ellos disfrutan de lo que es perfecto en mí. Todos nos apreciamos mutuamente y nadie critica a nadie, ni ve lo que no le gusta del otro.

Me veo en un perfecto estado de salud. Con prosperidad absoluta, lleno de vida, de nuevo apreciando esta experiencia de vida física que tanto quería cuando decidí adoptar este Ser físico. Es extraordinario estar aquí como un Ser físico, tomando decisiones con mi cerebro físico, pero accediendo al poder del Universo mediante el poder de la Ley de la Atracción. Y desde este maravilloso estado de Ser ahora atraigo más de lo mismo. Es bueno. Es divertido. Me gusta mucho.

Abandono este Taller y me propongo —durante lo que queda de día— buscar más cosas que me gusten. Es estupendo saber que, si veo a alguien que goza de prosperidad pero que está enfermo, no tengo por qué atraer a mi Taller todo lo que es esa persona, sino sólo la parte que me gusta. Atraeré ese ejemplo de prosperidad y eliminaré la enfermedad. Por hoy ya he hecho mi trabajo.

 

¿No son Universales todas las Leyes?

 Jerry: Abraham, nos habéis hablado de tres Leyes Universales principales. ¿No son Universales todas las Leyes7.

 Abraham: Hay muchas cosas que se pueden llamar Leyes. Reservamos nuestra definición de Ley para las cosas que son Universales. En otras palabras, cuando entráis en la dimensión fí-sica, tenéis el acuerdo del tiempo, de la gravedad y de la percepción del espacio; pero esos acuerdos no son Universales, pues existen otras dimensiones que no comparten esas experiencias. En muchos casos, cuando utilizáis la palabra Ley, nosotros usaríamos acuerdo. No hay otras Leyes Universales que os vayamos a revelar más adelante.

 ¿Cómo puedo hacer el mejor uso de la Ley de la Atracción?.

 Jerry: ¿Existen muchas formas distintas en las que podemos consciente o deliberadamente utilizar esta Ley de la Atracción?

 Abraham: Empezaremos por deciros que siempre la estáis utilizando, tanto si sois conscientes como si no. No podéis dejar de usarla, pues es inherente a todas las cosas que hacéis. Pero apreciamos tu pregunta, pues lo que quieres es saber cómo utilizarla deliberadamente para conseguir lo que deseas intencionadamente.

Ser consciente de la Ley de la Atracción es esencial para utilizarla de forma deliberada. Puesto que la Ley de la Atracción siempre responde a tus pensamientos, es importante que te concentres deliberadamente en ellos.

Elige los objetos que te interesen y piensa en ellos de forma que te beneficie. En otras palabras, busca los aspectos positivos de los objetos que son importantes para tí. Cuando eliges un pensamiento, la Ley de la Atracción actúa sobre el mismo, atrayendo más pensamientos similares y haciendo que ese pensamiento sea más poderoso.

Al permanecer enfocado en un objeto que has elegido, tu punto de atracción sobre ese tema será mucho más poderoso que si tu mente va de un objeto a otro. Generas mucha fuerza cuando centras tu atención en una cosa.

Cuando eliges deliberadamente tus pensamientos, las cosas que haces, e incluso las personas con las que pasas tu tiempo, sientes el beneficio de la Ley de la Atracción. Cuando pasas tiempo con otras personas que te aprecian, eso estimula tus pensamientos de aprecio. Cuando pasas tiempo con personas que ven tus defectos, su percepción de tus fallos suele convertirse en tu punto de atracción.

Cuando te das cuenta de que sea lo que sea a lo que le estés prestando tu atención se va haciendo más grande (porque la Ley de la Atracción dice que ha de ser así), puedes ser más se-lectivo respecto a esas cosas a las que prestas atención en un principio. Es mucho más fácil cambiar la dirección de tus pensamientos en las primeras etapas, antes de que adquieran demasiada fuerza. No obstante, puedes cambiar la dirección de tus pensamientos en cualquier momento.

¿Puedo invertir al momento mi impulso creativo?

Jerry: Veamos el ejemplo de algunas personas a las que ya les está pasando algo, debido a sus pensamientos anteriores, y que ahora deciden que quieren cambiar de pronto la dirección de su creación. ¿Existe un factor impulso? ¿No tienen primero que aminorar la fuerza de lo que ya está en proceso de ser creado o pueden crear instantáneamente en otra dirección?

Abraham: Hay un factor impulso provocado por la Ley de la Atracción. La Ley de la Atracción dice: todo objeto atrae aquello que se asemeja a sí mismo. Cualquier pensamiento que hayas activado con tu atención se va agrandando. Pero queremos que te des cuenta de que el impulso es gradual. Por eso, en lugar de intentar darle la vuelta a ese pensamiento, procura enfocarte en otro.

Por ejemplo, has estado pensando en algo que no quieres y lo has hecho durante bastante tiempo, así que ha adquirido una inercia bastante negativa. No puedes de pronto empezar a pensar justo lo contrario. De hecho, desde el lugar donde te encuentras, ni siquiera tienes acceso a ese tipo de pensamientos, pero puedes elegir un pensamiento que te haga sentirte algo mejor que antes, y luego otro, y otro, hasta que poco a poco cambies la dirección de tus pensamientos.

Otro proceso eficaz para cambiar la dirección de tu pensamiento es cambiar de objeto, buscando deliberadamente el aspecto positivo de algo. Si puedes hacerlo, si estás dispuesto a centrar tu atención en un pensamiento que te haga sentirte mejor aunque sólo sea durante un rato, como la Ley de la Atracción responderá a ese pensamiento, el equilibrio de tus pensamientos mejorará. Ahora cuando vuelvas a revisar tu anterior pensamiento negativo, como te encontrarás en una fre-cuencia vibratoria distinta, ese pensamiento se verá ligeramente afectado por tu mejoría en la escala vibratoria. Poco a poco mejorará el contenido vibratorio del objeto que has elegido, y a medida que eso sucede, todo en tu vida empezará a cambiar en una dirección más positiva.

¿Cómo podemos superar la decepción?

Jerry: Para la persona que está intentando hacer un gran cambio en la dirección positiva de la prosperidad o de su salud, si ya tiene un factor inercia en acción, ¿cuánta fe o creencia necesita para superar su decepción y decir: «Bueno, sé que esto me va a funcionar», aunque todavía no haya funcionado?

Abraham: Desde tu punto de decepción, atraes más decepción... Comprender el proceso de la creación es la mejor forma. Ése es el valor del Taller Creativo, conseguir ser feliz y luego ir a un lugar donde puedas ver las cosas como quieres que sean, verlas hasta que lo creas con tanta claridad que despiertes su emoción correspondiente, y desde ese estado de Ser, atraerás las cosas como quieres que sean.

La decepción es un mensaje de tu Ser Interior en el que te comunica que aquello en lo que te has enfocado no es lo que quieres. Si eres sensible a cómo te sientes, la propia decepción te hará saber que lo que estás pensando no es lo que quieres experimentar.

¿Qué es lo que provoca la oleada de acontecimientos indeseados en el mundo?

Jerry: Con los años he observado que cuando en las noticias de la televisión o de otros medios hablan de secuestros de aviones, actos terroristas, abusos graves a menores, matanzas o co-sas negativas, se produce una oleada mundial de esos acontecimientos. ¿Se producen por ese mismo proceso?

Abraham: Siempre que prestas atención a cualquier tema lo amplificas porque activas su vibración y la Ley de la Atracción responde a esa activación.

Los que están planeando secuestrar un avión fortalecen su pensamiento, pero los que temen ser víctimas de un secuestro también están dando fuerza a ese pensamiento de lo que no quieren, pues también atraes lo que no quieres cuando le prestas atención. Las personas que tienen claro que no quieren atraer ningún tipo de experiencia negativa probablemente no miren las noticias.

Existen infinitas intenciones diferentes y combinaciones de las mismas, por eso, en general, es muy difícil saber cómo vas a atraer una de ellas... No cabe duda de que las noticias fomentan esas situaciones. Pues cuantas más personas están enfocadas en lo que no quieren, más fomentan la creación de lo que intentan evitar. Su poder emocional aporta mucha influencia a los acontecimientos que tienen lugar en el mundo. Ésa es la conciencia de masa.

¿Puede la atención a las operaciones quirúrgicas atraer más operaciones?

Jerry: Actualmente hay muchos programas de televisión en los que se ven operaciones quirúrgicas. ¿Consideráis que ver este tipo de cosas puede aumentar el número de operaciones per capita.? Es decir, cuando las personas ven operaciones por la televisión, ¿activan en ellas una vibración más afín con la esencia de lo que las ha provocado?

Abraham: Cuando prestas tu atención a algo, tu potencial para atraerlo aumenta. Cuanto más vividos son los detalles, más atención le prestas y más fácil es que lo atraigas a tu experiencia. Cualquier emoción negativa que sientes mientras ves algo así indica que estás atrayendo negativamente.

Pero como el resultado no se produce inmediatamente, no sueles relacionarlo con los pensamientos, las emociones negativas y la consecuente enfermedad, pero están totalmente vin-culados. Tu atención atrae aquello en lo que se enfoca.

Afortunadamente, gracias a la memoria temporal, tus pensamientos no se hacen realidad al instante, por lo que tienes muchas oportunidades de evaluar la dirección de tus pensamientos (observando cómo te sientes) y cambiar la dirección de los mismos siempre que te des cuenta de que tienes una emoción negativa.

El hecho de ofrecer constantemente detalles sobre una enfermedad influye mucho en el incremento de su incidencia en la sociedad. Centrar tu atención en el aluvión incesante de es-tadísticas desagradables respecto al infinito número de posibles enfermedades influye en tu punto de atracción.

Por el contrario, puedes encontrar un modo de enfocar tu atención en las cosas que sí quieres atraer a tu experiencia, pues atraes aquello en lo que piensas constantemente... Cuan-to más piensas en la enfermedad y te preocupas por ella, más la estás atrayendo.

¿He de buscar la causa de mis emociones negativas?

Jerry: Supongamos que estás en medio de un Taller del Proceso Creativo sobre las cosas que deseas, pero luego, cuando ya has terminado, sientes una emoción negativa, ¿sería aconsejable intentar averiguar su causa o sería preferible pensar en alguna de las cosas en las que has estado pensando durante el Taller.

Abraham: El poder del Taller del Proceso Creativo es que cuan-ta más atención le prestas a un tema, más poderoso se vuelve, más fácil resulta pensar en él y más empieza a manifestarse en nuestra experiencia. Siempre que eres consciente de que estás sintiendo una emoción negativa, es importante comprender que, aunque no te hayas dado cuenta, puede que hayas estado haciendo un Taller negativo.

Siempre que te des cuenta de que tienes una emoción negativa, te sugerimos que intentes pensar en algo que deseas experimentar y que vayas cambiando paulatinamente tu costumbre de centrar tu atención en lo que no debes. Siempre que identificas algo que no quieres, también puedes identificar lo que sí quieres. Al hacerlo repetidas veces, cambias tu patrón de pensamiento —en todos los temas que son importantes para tí— en dirección hacia lo que quieres. En otras palabras, construirás puentes que te ayudarán a cruzar cualquier creencia actual sobre las cosas que no quieres para llegar a las creencias sobre las cosas que sí quieres.

Un ejemplo de puentear una creencia no deseada

Jerry: ¿Podéis poner un ejemplo de «puentear una creencia»?

Abraham: Tu Sistema de Guía Emocional funciona mejor cuando expones intenciones deliberadas y continuas de lo que deseas. Por ejemplo, en tu Taller has pensado intencionada-mente en la salud perfecta; te has visualizado sano y vital. Ahora, en el transcurso del día, te vas a comer con una amiga que te habla de su enfermedad. Mientras habla, te sientes muy incómodo... Lo que sucede es que tu Sistema de Guía Emocional te indica que lo que estás escuchando y lo que estás pensando —lo que te está diciendo tu amiga— no está en armonía con tu intención. Entonces tomas la clara decisión de interrumpir la conversación para no seguir hablando de la enfermedad. Pero como tu amiga está muy afectada emocionalmente con el tema, vuelve a hablar de su enfermedad. De nuevo, tu Sistema de Guía Emocional activa la alarma.

La razón por la que sientes una emoción negativa no es sólo porque tu amiga esté hablando de algo que no quieres. Tu emoción negativa es un indicativo de que tienes creencias que van en contra de tu deseo. La conversación de tu amiga no ha hecho más que activar creencias que tú ya tenías y que desafían tu deseo de bienestar, por lo que alejarte de tu amiga y de su conversación no las cambiará. Es importante que empieces justo donde te encuentras, en medio de esa creencia y que vayas avanzando gradualmente, construyendo un puente, por así decirlo, hasta alcanzar otra creencia que esté más en armonía con tu deseo de bienestar.

Siempre que se tiene una emoción negativa, es útil detener-se un momento y observar en qué estás pensando. Una emoción negativa te indica que lo que piensas es importante y que estás pensando en lo contrario de lo que deseas. Entonces, debes hacerte preguntas como «¿En qué estaba pensando cuando surgió esta emoción negativa?» y «¿Qué es lo que quiero respecto a esto?», que te ayudarán a darte cuenta de que en este momento te estás enfocando en la dirección contraria a lo que realmente quieres experimentar.

Por ejemplo: « ¿En qué estaba pensando cuando surgió esta emoción negativa? Pensaba en que estamos en la temporada de gripe y recordaba lo mal que estuve el año pasado. No sólo no pude ir a trabajar y tuve que dejar de hacer muchas cosas, sino que me encontré fatal durante muchos días. ¿Qué es lo que quiero? Este año quiero estar sano».

Normalmente no basta con decir «Quiero estar sano» bajo esas condiciones porque tu recuerdo de la gripe y tu creencia de la probabilidad de contraerla son mucho más fuertes que tu deseo de estar sano.

Puedes intentar puentear tu creencia de este modo:

· Ésta es la época del año en que cojo la gripe.

· Este año no quiero caer enfermo.

· Espero no coger la gripe este año.

· Parece que todo el mundo enferma.

· Eso es una exageración. No todo el mundo tiene la gripe.

· De hecho, ha habido muchas temporadas de gripe en las que yo he estado bien.

· No siempre tengo la gripe.

· Puede que esta temporada la gripe venga y se vaya sin fijarse en mí.

· Me gusta la idea de estar sano.

· Mis experiencias del pasado con la enfermedad sucedieron antes de que supiera controlar mi experiencia.

· Ahora que entiendo el poder de mis pensamientos, las cosas han cambiado.

· Ahora que entiendo el poder de la Ley de la Atracción, las cosas han cambiado.

· Este año no es necesario para mí experimentar la gripe.

· Este año no necesito experimentar nada que no desee.

· Ahora puedo dirigir mis pensamientos hacia las cosas que quiero experimentar.

· Me gusta la idea de guiar mi vida hacia cosas que quiero experimentar.

Ahora que has puenteado la creencia. Si vuelve el pensamiento negativo —y es posible que así sea durante un tiempo—, simplemente guía tus pensamientos de forma más deliberada, hasta que no vuelvan a aparecer.

¿Crean mis pensamientos cuando sueño?

Jerry: Me gustaría entender el mundo de los sueños. ¿Creamos cuando soñamos? ¿Atraemos cosas a través de los pensamientos o experiencias de nuestros sueños?

Abraham: No. Cuando duermes retiras tu conciencia de tu realidad física del tiempo-espacio, y temporalmente no atraes nada.

Lo que quiera que estés pensando (y por lo tanto sin-tiendo) es lo que atraes. Por ende, lo que piensas y sientes en el estado de sueño y lo que se manifiesta en tu vida también se corresponde. Tus sueños te dan una visión de lo que has creado o lo que estás en proceso de crear, pero no creas mientras duermes.

Con frecuencia no eres consciente del patrón de tus pensamientos hasta que se manifiestan en tu experiencia porque has desarrollado tu hábito de pensamiento en un largo período de tiempo. Y aunque cuando ya se ha manifestado algo no deseado sea posible enfocarse y cambiarlo por algo que se desea, siempre es más difícil. Comprender lo que es el estado de sueño puede ayudarte a reconocer la dirección de tus pensamientos, incluso antes de que se materialicen en tu experiencia. Es mucho más fácil corregir la dirección de tus pensamientos cuando el indicativo son tus sueños, no la manifestación en la vida real.

¿He de aceptar lo bueno y lo malo de los demás?

Jerry: ¿En qué medida formamos parte de lo que ha atraído (lo deseado y lo no deseado) una persona relacionada con uno? En otras palabras, ¿hasta qué punto las personas con las que nos relacionamos pueden atraer a nuestra vida las cosas que deseamos o que no deseamos?

Abraham: A tu vida no puede llegar nada a lo que tú no le hayas prestado atención. Sin embargo, la mayoría de las personas no son muy selectivas respecto a qué aspectos de los demás prestan su atención. Es decir, si observas todo en una persona estarás atrayendo todos esos aspectos a tu experiencia. Si prestas atención sólo a las cosas que más te gustan, invitarás a tu experiencia sólo a esas cosas.

Si hay alguien en tu vida es porque lo has atraído. Y aunque a veces sea un poco difícil de creer, también atraes todo lo relativo a tu experiencia con esa persona, pues sólo puedes experimen-tar aquello que has atraído personalmente.

¿Debo «oponerme al mal»?

Jerry: ¿No es necesario que rechacemos las cosas negativas? ¿Basta con atraer lo que queremos?

Abraham: No es posible apartar las cosas que no quieres, por-que al intentar hacerlo estás activando su vibración y por lo tanto las estás atrayendo. En este Universo todo se basa en la atracción. No existe la exclusión. Cuando gritas « ¡No!» a todas las cosas que no quieres, las estás invitando a tu experiencia.Cuando gritas « ¡Sí!» a las cosas que quieres, estás invitando las cosas que realmente quieres a tu experiencia.

Jerry: Probablemente, de ahí viene la frase de «No os resistáis al mal».

Abraham: Cuando te resistes a algo, estás centrando tu atención en ello, al ir en su contra estás activando su vibración y, por lo tanto, lo estás atrayendo. De modo que no es una buena idea hacer eso con algo que no deseas. «No os resistáis al mal» también lo puede decir alguien que tenga la suficiente sabiduría como para comprender que lo que los seres humanos denominan «mal» no existe.

Jerry: Abraham, ¿cómo definiríais el «mal»?

Abraham: No habría razón alguna para que esa palabra estuviera incluida en nuestro vocabulario porque no conocemos nada que pueda etiquetarse de ese modo. Cuando los seres humanos la utilizáis, generalmente lo hacéis en el sentido de «lo que se opone a lo bueno». Hemos observado que cuando los humanos usan la palabra mal quieren decir algo que se opone a su idea de lo que es bueno o de lo que es Dios. El mal es aquello que uno considera que no está en armonía con lo que quiere.

Jerry: ¿Y el bien?

Abraham: El bien es aquello que uno cree que es lo que quiere. Como ves, el bien y el mal no son más que formas de definir lo deseado y lo indeseado. Resulta problemático que los humanos se involucren en lo que quieren otros, sobre todo cuando intentan controlar los deseos de los demás. ¿Cómo puedo saber lo que quiero realmente?

Jerry: Me he dado cuenta, con el paso de los años, que una de las preocupaciones más habituales es que la gente no sabe lo que quiere. ¿Cómo podemos saber lo que queremos?

Abraham: Habéis venido a esta experiencia física con la intención de experimentar la variedad y el contraste, con el mero fin de determinar vuestras preferencias y deseos personales.

Jerry: ¿Podríais indicarnos qué proceso debemos utilizar para descubrir lo que queremos?

Abraham: La experiencia de la vida os está ayudando constantemente a identificar lo que queréis. Aunque seáis muy conscientes de algo que no queréis, en ese momento tenéis las ideas más claras respecto a lo que sí queréis. También ayuda declarar «Quiero saber lo que quiero», porque al ser consciente de esa intención, se intensifica el proceso de atracción.

Jerry: Entonces, ¿cuando una persona me dice «Quiero saber lo que quiero» en ese momento está empezando a descubrirlo?

Abraham: En el proceso de la vida es inevitable identificar, desde tu perspectiva, tus opiniones y preferencias personales: «Prefiero esto a aquello, me gusta esto más que lo otro, quiero experimentar esto y no quiero experimentar esto otro». No puedes evitar llegar a tus propias conclusiones a medida que evalúas los detalles de tu experiencia.

No creemos que las personas tengan tantos problemas en saber qué es lo que quieren, sino en creer que van a recibirlo... Como no han entendido la Ley de la Atracción y no han sido conscientes de la emisión de su propia vibración, no han experimentado ningún control consciente sobre las cosas que han atraído. Muchas han experimentado el malestar de desear algo realmente y haberse esforzado mucho por conseguirlo, y no haberlo logrado porque estaban emitiendo carencia en lugar de pensamientos de recepción. Con el tiempo empiezan a asociar que las cosas que se desean se consiguen a través de mucho trabajo, esfuerzo y decepciones.

Entonces cuando dicen: «No sé lo que quiero», lo que realmente quieren decir es: «No sé cómo conseguir lo que quiero» o «No estoy dispuesto a hacer lo que creo que he de hacer para conseguir lo que quiero» y «No quiero esforzarme tanto para volver a sentir la decepción de no conseguir lo que quiero».

Declarar « ¡Quiero saber lo que quiero!» es un primer paso y muy poderoso en la Creación Deliberada. Pero luego has de dirigir intencionadamente la atención hacia las cosas que quieres atraer a tu experiencia.

La mayoría de las personas no han dirigido deliberadamente sus pensamientos hacia las cosas que de verdad desean, sino que sólo observan lo que sucede a su alrededor. Cuando ven algo que les gusta, sienten una emoción positiva, pero cuando ven algo que les disgusta, sienten una emoción negativa. Pocas personas se dan cuenta de que pueden controlar cómo se sienten e influir de manera positiva en las cosas que aparecen en su vida dirigiendo deliberadamente sus pensamientos. Como no están acostumbradas a hacerlo, necesitan practicar. Ésta es la razón por la que os animamos a realizar el Proceso del Taller Creativo. Al dirigir deliberadamente vuestros pensamientos y crear escenarios placenteros en vuestra propia mente que os induzcan a emociones de bienestar en vuestro interior empezáis a cambiar vuestro punto de atracción. El Universo, que siempre responde a tus pensamientos, no distingue un pensamiento derivado de tu observación de una realidad que has presenciado o un pensamiento surgido de tu imaginación. En cualquier caso, el pensamiento iguala a tu punto de atracción, y si centras tu atención en él el tiempo suficiente, se convertirá en tu realidad.

Quería azul y amarillo, pero me salió verde

Cuando estás seguro de todo lo que quieres, obtienes todos los resultados que deseas. Pero con frecuencia no tenemos las cosas del todo claras. Por ejemplo, dices: «Quiero el color amarillo y el azul». Pero lo que obtienes es verde. Entonces te preguntas: « ¿Cómo es que me ha salido verde? No era ésa mi intención». Pero ha surgido de la mezcla de varias intenciones. (Por supuesto, si combinas el azul y el amarillo siempre sale verde.)

Así, de un modo similar (en un nivel inconsciente), en tu interior siempre hay una mezcolanza de intenciones, pero es tan compleja que tu mecanismo de pensamiento consciente no puede descifrarla. Sin embargo, tu Ser Interior sí y te puede brindar emociones que te sirvan de guía. Lo único que necesitas es prestar atención a cómo te sientes y dejarte atraer hacia esas cosas que te hacen sentir bien o que te parecen correctas a la vez que te alejas de las que te producen el efecto contrario.

Cuando tengas algo más de práctica en aclarar tus intenciones, te darás cuenta, ya en las primeras etapas de relacionarte con los demás, de si lo que te están ofreciendo tiene valor para ti. Sabrás si quieres invitarles a tu experiencia

 

¿Cómo atrae la víctima al ladrón?

 Jerry: Entiendo que los ladrones se sientan atraídos hacia las personas a las que roban, pero me cuesta más comprender que las víctimas inocentes (tal como se las llama) atraigan el robo, o que una persona sea discriminada porque ha atraído el prejuicio.

 Abraham: Pero así es, es lo mismo. Tanto el atracador como la víctima son cocreadores del acto.

 Jerry: Entonces, uno de ellos está pensando en lo que no quiere y eso es justamente lo que obtiene, y el otro está pensando en lo que quiere y también lo consigue (su esencia vibratoria). En otras palabras, ¿son lo que denomináis un homólogo vibratorio?

 Abraham: No importa si quieres los detalles o no, es la esencia vibratoria del objeto de tu atención lo que atraes. Consigues aquello que realmente, realmente deseas y aquello que realmente, realmente no deseas.

La única forma de no desarrollar una emoción fuerte respecto a algo es evitando el primer pensamiento, que al principio no tiene mucha fuerza porque todavía no ha empezado a actuar la Ley de la Atracción.

Por ejemplo, lees en un titular que han atracado a alguien. A menos que leas con mucha atención todo el artículo y se despierte en ti una emoción, leer la noticia no necesariamente activará la Ley de la atracción. Pero si la lees, la ves por la televisión o la comentas con alguien, empiezas a sentir una respuesta emocional y a atraer una experiencia similar.

Cuando oyes las estadísticas sobre el porcentaje de personas que han sido atracadas, has de entender que las cifras son tan elevadas porque hay mucha gente que ha sido estimulada por ese pensamiento. Esas advertencias no te protegen de los atracos, sino que los atraen. Hacen un gran trabajo logrando que seas consciente del índice de la criminalidad, consiguen que le prestes tu atención una y otra vez, que no sólo pienses en ello y te emociones, sino que lo esperes. -No es de extrañar que consigáis tantas cosas que no deseáis, prestáis demasiada atención a lo que no queréis...

Os recomendamos que cuando oigáis hablar de que se ha producido algún atraco, penséis: «Ésa es su experiencia. Yo no elijo eso». Luego liberad el pensamiento de lo que no queréis y centraros en lo que sí queréis, porque consigues aquello en lo que piensas, tanto si lo deseas como si no.

Habéis venido a este entorno junto con muchas otras personas porque queríais vivir la maravillosa experiencia de la cocreación. Entre esas personas puedes atraer a aquellas con las que te gustaría crear de manera positiva y también puedes atraer de ellas las experiencias que te gustaría crear. No es necesario, ni posible, ocultarse o evitar a personas o experiencias in-deseadas, pero sí es posible atraer sólo a las personas y las experiencias que te agraden.

 

He decidido mejorar mi vida

 Jerry: Recuerdo que cuando era niño tenía muy mala salud y era muy débil; de adolescente decidí fortalecer mi cuerpo, y lo hice aprendiendo a defenderme. Practiqué artes marciales y me hice un experto en autodefensa.

Desde que era adolescente hasta los 33 años, apenas hubo una semana en la que no practicara lo que solíamos llamar una «pelea», o sea darle un guantazo a alguien. Pero cuando cumplí los 33, después de leer (en la Antología del Talmud) lo contraproducente que era la venganza, tomé algunas decisiones muy importantes, y una de ellas fue que no iba a vengarme más y desde entonces no he vuelto a golpear a nadie. Resumiendo, todas aquellas personas provocadoras que creía que se estaban metiendo con los demás y que empezaban a luchar contra mí (física o mentalmente) dejaron de aparecer en mi experiencia.

 Abraham: Al cumplir los 33 años cambiaste la dirección de tu atracción. A través del proceso de vivir y de tener esas peleas, semana sí, semana no, llegaste a muchas conclusiones respecto a lo que querías y lo que no querías. Y aunque no fueras del todo consciente, en cada una de tus reyertas tenías más claro que no querías esa experiencia.

No te gustaba que te hicieran daño, ni hacerlo a los demás, sin embargo, tu reacción de luchar siempre te parecía perfectamente justificada, en tu interior se estaban forjando tus preferencias. La atracción del libro que has mencionado llegó por esas intenciones. Cuando lo leíste, respondió a las preguntas que te habías estado formulando internamente en muchos ni-veles de tu Ser. Y cuando esas respuestas llegaron, se aclaró una nueva intención y nació en tí un nuevo punto de atracción.

 ¿Qué hay tras nuestros prejuicios religiosos y raciales?

 Jerry: ¿Por qué hay prejuicios?

 Abraham: A menudo notamos que hay personas a las que no les gustan ciertas características de otros Seres, y en su rechazo de las mismas, son responsables de su prejuicio. Queremos señalar que no es sólo la acción del que acusamos de tener prejuicios. Generalmente, el que se siente discriminado es el creador más fuerte de esa experiencia.

El Ser que siente que no agrada a los demás —por la razón que sea—, ya sea por su religión, raza, sexo o clase social..., no importa cuál sea la razón, es porque su atención al objeto de su prejuicio ha atraído el problema.

 

¿Se atrae «lo semejante» o se atraen «los opuestos»?

 Jerry: Abraham, hay una afirmación que me parece que no coincide con lo que vosotros decís. Y es la de que «los opuestos se atraen». Eso parece contradecir vuestras enseñanzas, en cuanto a que «lo semejante atrae a lo semejante». Por ejemplo, los opuestos parecen atraerse, como un hombre extrovertido que se casa con una mujer tímida, o viceversa.

 Abraham: Todo lo que ves y todas las personas que conoces emiten señales vibratorias que deben sintonizarse antes de que se produzca la atracción. De modo que, incluso en una situación en la que las personas parecen ser distintas, ha de existir una base de similitud vibratoria para que puedan estar juntas. Es la Ley. En el interior de todas las personas hay vibraciones de lo que desean y de lo que no desean, y todo lo que llega a sus experiencias siempre se acopla a las vibraciones dominantes. Sin excepción.

Introduzcamos la palabra armonía. Cuando dos seres son idénticos, sus intenciones no se pueden cumplir. Es decir, alguien que pretende vender no puede atraer a otro vendedor. Sin embargo, atraer a un comprador trae consigo la armonía. El hombre tímido atrae a una mujer extrovertida porque su intención es ser más extrovertido, de modo que en realidad está atrayendo al objeto de su intención.

Una sartén magnetizada, cuya esencia es hierro, atraerá a otro objeto cuya esencia sea el hierro (es decir, un tornillo, un clavo u otra sartén de hierro), pero no atraerá una sartén que esté hecha de cobre o aluminio.

Cuando pones el dial de la radio en la frecuencia 98,7 FM no podrás captar la señal 630 AM. Es necesario que las frecuencias sean idénticas.

No hay prueba vibratoria, en ninguna parte del Universo, que apoye la idea de que los opuestos se atraen. No es así. 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué pasa con lo que antes te parecía bien y ahora ya no?

 Jerry: ¿Por qué algunas personas, cuando han atraído algo que realmente deseaban, sienten entonces que es una situación negativa? Les produce dolor.

 Abraham: Muchas veces, desde una posición muy lejana a lo que desean, las personas deciden qué es lo que quieren. Pero en vez de enfocarse en ello y de practicar su vibración hasta alcanzar una sintonización vibratoria con su verdadero deseo y permitir que la Ley de la Atracción se propague por el Universo y les aporte los resultados adecuados, se impacientan e intentan hacer que suceda pasando a la acción. Pero cuando actúan antes de haber mejorado el contenido de su vibración, lo que obtienen es un homólogo de su vibración actual en lugar de su deseo.

Hasta que no practicas tu vibración, suele haber un gran abismo entre la vibración de lo que realmente deseas y la que estás emitiendo. Sin embargo, lo que llega a tu vida siempre se acopla a la vibración que estás emitiendo.

Por ejemplo, una mujer acaba de tener una mala relación con su pareja que la maltrataba física y verbalmente. No quería esa situación ni le gustaba. De hecho, no soportaba el tipo de vida que tenía junto a esa persona. Así que, desde su lugar de saber lo que no quiere, hace una clara afirmación de lo que quiere. Desea una pareja que la quiera y la trate con amabilidad y respeto. Pero no se siente segura sin pareja y desea encontrar a alguien enseguida. Va a algún lugar de los que solía ir y conoce a una persona que parece bastante agradable. Pero puede que no se dé cuenta de que la Ley de la Atracción todavía la está emparejando con la vibración que domina en ella. Y en esos momentos lo que domina en ella es la vibración de lo que no quiere, porque las partes no deseadas de su última relación están mucho más activas en sus pensamientos que las nuevas inten-ciones que ha creado. En su afán de calmar sus sentimientos de inseguridad, pasa a la acción y se lanza a esa nueva relación y consigue más de lo que domina en su vibración.

Nosotros la animaríamos a que se tomara las cosas con más calma y dedicara más tiempo a pensar en lo que quiere hasta que esos pensamientos sean su vibración predominante. Luego podrá dejar que la Ley de la Atracción le traiga a ese maravilloso nuevo compañero que busca.

 Jerry: Vale, eso tiene lógica. Es como el dicho de «Ir a por lana y salir trasquilado».

 Abraham: Ése es el poder del Proceso del Taller Creativo. Cuan-do entras en tu Taller, visualizas todas las maravillosas posibilidades que tienes, dejas que se manifieste tu emoción al pensar en lo que realmente deseas y luego permaneces enfocado en ese bienestar, eso no te pasa con tanta frecuencia. Descubres cómo hacer que lo que quieres sea tu vibración dominante y luego la Ley de la Atracción se encarga de buscar homólogos para esos pensamientos que has estado practicando, y entonces ya no te sorprenderá. De hecho, empezarás a reconocer (la manifestación de) las cosas maravillosas que has practicado en tu mente.

 

¿Todo está compuesto de pensamiento?

 Jerry: ¿Todo está compuesto de pensamiento o por el pensamiento o ninguna de las dos cosas?

 Abraham: Ambas cosas. El pensamiento puede ser atraído por otros pensamientos a través del poder de la Ley de la Atracción. El pensamiento es la vibración sobre la que actúa esta Ley. El pensamiento es la esencia o la manifestación y también el vehículo a través del cual se atraen o se crean las cosas.

Tu mundo es como una gran cocina con una buena despensa en la que se encuentran en número ilimitado todos los ingredientes que hayas podido imaginar, pensar y desear, y tú, el chef, coges de sus estantes los ingredientes que has elegido, en la cantidad que deseas, y los combinas para hacer el pastel que te apetece en estos momentos.

 

Quiero más dicha, felicidad y armonía

 Jerry: ¿Y si alguien os dijera: «Abraham, quiero ser más feliz. ¿Me gustaría saber cómo puedo utilizar vuestras enseñanzas para atraer más dicha, felicidad y armonía»?

 Abraham: En primer lugar felicitaríamos a esa persona por haber descubierto el más importante de los deseos: la búsqueda de la felicidad. Pues al buscar y descubrir la felicidad, no sólo encuentras la perfecta armonía con tu Ser Interior y con quién-eres-realmente, sino que también hallas la armonía vibratoria con todas las cosas que deseas.

Cuando la felicidad es realmente importante para ti, no centras tu atención en cosas que no te ayudan a sentirte bien, y el resultado de pensar sólo en lo que hace que te sientas bien es que creas una vida maravillosa repleta de todo lo que deseas.

Cuando mantienes el deseo de ser feliz y eres consciente de cómo te sientes, guías tus pensamientos en la dirección de las cosas que te hacen sentirte cada vez mejor, mejorar tu vibra-ción y tu punto de atracción sólo atraerá —a través de la Ley de la Atracción— las cosas que deseas.

Dirigir deliberadamente tus pensamientos es la clave para una vida plena, pero el deseo de ser feliz es el mejor de todos los planes... porque al alcanzar la felicidad encontrarás los pensamientos que atraerán la maravillosa vida que deseas.

 

¿No es egoísta querer más felicidad?

  Jerry: Algunas personas piensan que aquellos que siempre quieren ser felices son egoístas, como si desear la felicidad fuera negativo.

 Abraham: A menudo se nos acusa de enseñar el egoísmo y siempre damos la razón a quienes lo hacen, pues no podéis percibir la vida desde ninguna otra perspectiva que no sea la vuestra. El egoísmo es el sentido del yo. Es la imagen que tenéis de vosotros mismos. Tanto si centráis vuestra atención en vosotros como si lo hacéis en otra persona, siempre lo hacéis desde una visión vibratoria egoísta y todo lo que sentís es vuestro punto de atracción.

Así que si desde tu perspectiva del yo te enfocas en algo que te ayuda a sentirte bien, tu punto de atracción atraerá _mediante la Ley de la Atracción— las cosas que te agradarán.

Sin embargo, si no eres lo bastante egoísta como para insistir en sentirte bien y te centras en algo que te provoca sufrimiento, tu punto de atracción será negativo y no te gustará lo que recibes.

A menos que seas lo bastante egoísta como para preocuparte de cómo te sientes y, por consiguiente, dirigir tus pensamientos de tal forma que permitas una verdadera conexión con tu Ser Interior, tampoco tendrás nada que dar.

Todos somos egoístas. No es posible ser de otro modo.

 ¿Qué es moralmente superior dar, o recibir?

 Jerry: Por lo que entiendo, veis tan justo y consideráis que proporciona tanta alegría dar como recibir. En otras palabras, ¿no consideráis que un acto sea superior al otro?

 Abraham: Gracias a la poderosa Ley de la Atracción, todo lo que das —en virtud de tu ofrenda vibratoria— también lo recibes... La Lev de la Atracción siempre selecciona las cosas con de-talle y aporta a todos el producto que se acopla a sus pensamientos. Así que cuando das un pensamiento de Bienestar siempre recibes su equivalente. Cuando emites pensamientos de odio, la Ley de la Atracción no puede darte resultados armoniosos. Eso desafiaría la Ley.

Con frecuencia, cuando las personas hablan de dar y de recibir, se están refiriendo a acciones o a cosas materiales, pero la Ley de la Atracción no responde a tus palabras o acciones, sino a la vibración que las ha generado.

Por ejemplo, ves personas que están necesitadas. Quizá no tienen dinero, transporte o comida. Al verlas, sientes tristeza (porque te enfocas en su carencia y activas en tu interior su propia vibración) y desde tu punto de tristeza les ofreces la acción del dinero o de la comida. La vibración que les estás transmitiendo es como decirles: «Hago esto por vosotros porque no podéis hacerlo por vosotros mismos». Tu vibración está emitiendo carencia de Bienestar y, por lo tanto, aunque les hayas ofrecido dinero o comida a través de tu acción, tu sentimiento dominante estará perpetuando su carencia.

Os animamos a que dediquéis un tiempo a imaginar a esas personas en una situación mejor. Practicad el pensamiento de su éxito y felicidad en vuestra mente, y cuando ésa sea la vibración dominante, ofrecedles la acción que sintáis más oportuna. En este caso, gracias a la vibración predominante de vuestro Ser, mientras les tenéis como el objeto de vuestra atención, atraeréis la vibración homologa de Bienestar desde ellos. En otras palabras, les ayudaréis a elevarse. Les ayudaréis a encontrar la vibración que se acople a su deseo de Bienestar, en lugar de la vibración homologa a su situación actual. En nuestra opinión, ésta es la única forma en la que dar tiene valor.

De modo que la pregunta no es: «¿Qué es superior, dar o recibir?» Lo que os habéis de preguntar es: «¿Qué es superior, enfocarse en lo que se desea o en lo que no se desea7.», «¿Qué es superior, elevar a otra persona al creer en su éxito o agravar su decepción al fijarte en el punto donde se encuentra en ese momento?», «¿Qué es superior, sintonizar con mi Ser Interior y lue-go pasar a la acción, o no hacerlo y actuar de todos modos?», «¿Qué es superior, colaborar en tu propio éxito o en tu fracaso?»

 El mayor don que puedes ofrecerle a otra persona es el de tu expectativa de éxito.

Hay tantos mundos como perceptores, Seres o individuos. No estáis aquí para crear un mundo donde todos seáis iguales, y queráis y consigáis lo mismo. Estáis aquí para ser lo que queréis ser, a la vez que permitís que los demás sean lo que quieren ser.

 

¿Y si todos consiguiéramos lo que deseamos?

 Jerry: Voy a hacer de abogado del diablo. Si cada uno de los seres egoístas de este planeta consiguiera lo que desea, ¿qué clase de caos sería este mundo?

 Abraham: No lo sería y no lo es. Pues a través de la Ley de la Atracción atraerían a aquellos con los que están en armonía con sus intenciones. Éste es un lugar muy bien equilibrado. Hay un poco de todo, en proporción, abundancia y variedad suficiente, para daros todos los ingredientes para abastecer esta vasta y maravillosa «cocina» a la que habéis venido a cocinar.

 

¿Cómo puedo ayudar a los que sufren?

 Jerry: Vivo una vida gloriosa y feliz, pero muchas veces soy consciente de que hay mucho sufrimiento en el mundo que me rodea. ¿Qué puedo hacer para que esta experiencia de la vida no sea dolorosa para nadie7.

 Abraham: No puedes crear en la experiencia de otro porque no puedes pensar por los demás... Son sus pensamientos, palabras o acciones las que provocan esa respuesta emocional (sufrimiento) desde su Ser Interior. Crean su propio sufrimiento pensando en lo que no quieren.

Ahora bien, lo que puedes hacer por ellos es darles el ejemplo de la felicidad. Sé un Ser que piensa sólo lo que desea, que dice sólo lo que desea y que hace sólo lo que desea, por lo tan-to despertarás una emoción de felicidad.

 Jerry: Eso puedo hacerlo. Enfocarme en lo que quiero, en la felicidad y en aprender a permitir que los demás tengan cualquier experiencia que quieran crear. ¿Sería correcto entonces decir que si centro mi atención en su experiencia dolorosa crearé sufrimiento en mi propia experiencia y estaré dando ese ejemplo, el de una experiencia dolorosa?

 Abraham: Aparece en tu vida una persona que sufre, y cuando ves su dolorosa situación, surge en tu interior el deseo de que encuentre la salida, en ese caso su sufrimiento sólo te ha rozado ligeramente cuando has identificado tu deseo de hallar una buena solución. Si luego centras tu atención unidireccional en una buena solución para su dolorosa situación, no sufrirás demasiado y podrás ser un catalizador para inspirarle una solución. Ése es un ejemplo de lo que verdaderamente es ayudar a otra persona a elevarse. Sin embargo, si te enfocas sólo en su sufrimiento o en la situación que lo ha provocado, activarás en tu interior la vibración homologa a ese sufrimiento y empezarás a sufrir puesto que comenzarás a atraer lo que no quieres.

 

¿Se encuentra la clave en poner un ejemplo de felicidad?

  Jerry: ¿Está la clave en seguir buscando mi propia felicidad? ¿En dar ejemplo a los demás y dejar que experimenten —real- mente permitirles— lo que quieran (de la forma que ellos elijan)?

 Abraham: En realidad no tienes otra opción que permitirles que experimenten lo que están atrayendo, porque no puedes pensar o vibrar por ellos y, por lo tanto, no puedes atraer en su lugar.

La verdadera Permisión es mantener tu propio equilibrio, tu propia felicidad, hagas lo que hagas. De modo que la ventaja que les puedes ofrecer es permanecer en tu equilibrio, conectado con tu Ser Interior, sintonizado con los maravillosos recursos vivificadores del Universo y mantenerlos en tu centro de atención, de ese modo se beneficiarán. Cuanto mejor te sientas manteniendo a otros como tu objeto de atención, mayor será el poder de tu influencia positiva.

Sabrás cuándo has alcanzado el punto de Permitir que sean o que tengan aquello que deseen (o no deseen) cuando les veas actuar y no se despierte en ti ninguna emoción negativa. Cuando Permites, sientes felicidad al observar la experiencia de los demás.

Has cerrado el círculo con tus preguntas para ayudarnos a explicar que hay tres Leyes que son muy importantes.

La Ley de la Atracción responde a la vibración de tus pensamientos.

Cuando ofreces deliberadamente pensamientos eligiendo aquellos con los que te sientes bien, permites que se entable una conexión con tu Ser Interior, con quién-eres-realmente. Cuando estás conectado con quién eres realmente, cualquier persona que tengas como centro de tu atención se beneficia de tus pensamientos. Y, por supuesto, en todo este proceso, ¡sientes alegría!

Con el tiempo, serás tan consciente de tus sentimientos y tan adepto a ofrecer deliberadamente tus pensamientos que casi siempre estarás en un estado de atracción positiva. Entonces (en realidad, sólo entonces) permitirás cómodamente que los demás creen lo que han elegido. Cuando entiendas que lo no deseado no se puede imponer en tu experiencia, sino que todo lo que te sucede lo invitas a través de tu pensamiento, nunca más volverás a sentirte amenazado por lo que los demás elijan vivir, aunque sean personas muy allegadas, pues no pueden ser parte de tu experiencia.

 

¿Puedo pensar en algo negativo y sentirme positivo al mismo tiempo?

 Jerry: ¿Cómo podemos prestarle atención a algo negativo o pensar en ello y no tener una respuesta emocional negativa?

 Abraham: No podéis. Y no os vamos a sugerir que lo hagáis. En otras palabras, decir que nunca tengáis una emoción negativa sería como decir «No tengáis un Sistema de Guía. No le prestéis atención a vuestro Sistema de Guía Emocional». Y eso es justo lo contrario de lo que os estamos diciendo. Queremos que seáis conscientes de vuestras emociones y que guiéis vuestros pensamientos hasta que os sintáis aliviados.

Cuando centráis vuestra atención en un pensamiento pequeño (negativo), sentís una emoción negativa (indeseada) pequeña. Y si sois sensibles a cómo os sentís, y queréis sentiros mejor, cambiaréis el pensamiento. Es fácil hacerlo cuando es un pensamiento pequeño y una emoción pequeña. Es mucho más difícil cambiarlo cuando es un pensamiento grande acompañado de una emoción igualmente grande. La emoción será proporcional en intensidad a la cantidad de pensamientos que hayáis amasado por la Ley de la Atracción. Cuanto más tiempo permanezcáis enfocados en lo que no queréis, mayor y más fuerte será el pensamiento. Pero si sois sensibles a vuestras emociones y retiráis rápidamente vuestra atención del objeto no deseado, empezaréis a sentiros mejor y detendréis la atracción de lo no deseado.

 

¿Hay algunas palabras que ensalcen el Bienestar?

 Jerry: ¿Podríais decirnos algo que pudiera servirnos para atraer cosas positivas, como una salud perfecta...?

 Abraham: ¡Quiero una salud perfecta! Me gusta sentirme bien. Disfruto de mi cuerpo que se siente bien. Tengo muchos recuerdos positivos de sentirme bien en mi cuerpo. Veo a muchas personas que gozan de un buen estado de salud y me resulta fácil ver cuánto disfrutan de sus cuerpos saludables. Cuando tengo ese tipo de pensamientos, me siento bien. Estos pensamientos están en armonía con un cuerpo sano.

 Jerry: ¿Qué me decís de la prosperidad económica?

 Abraham: \Quiero prosperidad económica! Hay muchas cosas maravillosas que puedo comprar en este mundo maravilloso y la prosperidad económica me abre la puerta a ellas. Puesto que la Ley de la Atracción responde a mis pensamientos, he decidido enfocarme principalmente en la abundancia, con la comprensión de que sólo es cuestión de tiempo que mis pensamientos de pros-peridad encuentren su homólogo en la prosperidad económica. Puesto que la Ley de la Atracción me traerá el objeto de mi atención, elijo la abundancia.

Jerry: ¿Y de las grandes relaciones?

 Abraham: Quiero tener grandes relaciones. Quiero conocer personas agradables, divertidas, inteligentes, enérgicas, estimulantes, y soy feliz al saber que este planeta está repleto de ellas. He conocido a muchas personas interesantes y me encanta descubrir las fascinantes características de las personas que conozco. Me parece que cuanto más disfruto de la gente, más personas afines llegan a mi vida. Me encanta esta época de cocreación tan espectacular.

 Jerry: ¿Qué podéis decir de las experiencias positivas No-Físicas?

 Abraham: Quiero atraer a aquellos que están en armonía conmigo, tanto en el plano físico como en el No-Físico. Me fascina la Ley de la Atracción y me reconforta saber que cuando me siento bien, sólo puedo atraer lo bueno. Me encanta saber que la esencia de lo No-Físico es Energía pura y positiva. Me gusta utilizar mi Sistema de Guía Emocional para poder encontrarme con esa Fuente.

 Jerry: ¿Y de un crecimiento gozoso y continuado?

 Abraham: Soy un Ser que busca crecer y es estupendo recordar que la expansión no sólo es natural sino inevitable. Me encanta saber que la dicha es una elección. Puesto que mi expansión es inevitable, elijo tenerla toda con alegría.

 Jerry: ¿Y esto atraerá esas cosas?

 Abraham: Vuestras palabras no os traerán manifestaciones inmediatas de lo que estáis pidiendo, pero cuanto más las repitáis y mejor os sintáis cuando las digáis, más pura o menos contradictoria será vuestra vibración. Y vuestro mundo pronto se llenará de las cosas de las que habéis hablado... Las palabras no atraen nada por sí solas, pero cuando sentís la emoción al hablar, significa que la vibración es fuerte y la Lev de la Atracción ha de responder a esas vibraciones.

 ¿Cómo medimos nuestro éxito?

 Jerry: ¿Qué es lo que consideráis éxito? ¿Cuál diríais que es la principal característica del éxito?

 Abraham: La satisfacción de un deseo es un éxito, ya sea un trofeo, dinero, relaciones u otras cosas. Pero si la felicidad es vuestra medida de éxito, todo lo demás encontrará fácilmente su lugar. Pues al ser felices halláis la sintonización vibratoria con los recursos del Universo.

No podéis ser felices cuando os enfocáis en algo que no deseáis o en la ausencia de algo deseado; por consiguiente, mientras sintáis alegría, jamás estaréis en un estado de vibración contradictoria. Y sólo la contradicción en vuestros pensamientos y vibración puede manteneros alejados de lo que deseáis.

Nos divierte ver que la mayoría de las personas pasan la mayor parte de su tiempo buscando la forma de medir su experiencia de la vida, buscando fuera de ellas mismas para que alguien les diga lo que está bien y lo que está mal, cuando siempre tienen a su alcance en su interior un Sistema de Guía tan sofisticado, complejo y preciso.

Al prestarle atención a tu Sistema de Guía Emocional y al buscar el pensamiento que te produzca la mejor emoción dondequiera que estés, permitirás que tu perspectiva más amplia te guíe en la dirección de las cosas que realmente deseas.

Cuando pasas por la criba los espléndidos contrastes de tu realidad física de espacio-tiempo, muy consciente de cómo te sientes y guiando deliberadamente tus pensamientos hacia los que te hacen sentirte cada vez mejor, con el tiempo empiezas a ver tu vida a través de los ojos de tu Ser Interior. Cuando lo consigues, sientes la satisfacción de estar en el camino que elegiste desde tu perspectiva No-Física cuando tomaste la decisión de adoptar este maravilloso cuerpo. Desde tu punto de ventaja No-Físico, entendías claramente la naturaleza de evolución constante de tu Ser y las posibilidades que encerraba este entorno de Primera Línea lleno de contrastes. Entendías la naturaleza de tu magnífico Sistema de Guía y que con la práctica verías este mundo como lo ve tu Ser Interior. Comprendías la poderosa Ley de la Atracción y la justicia y exactitud con la que responde al libre albedrío de todos sus creadores.

Cuando alcances el pensamiento con el que te sientes mejor, volverás a conectar con esa perspectiva y ¡temblarás de emoción cuando reencuentres tu propósito, tu entusiasmo por vivir y a ti mismo!