Cuando ves algo que
te gustaría experimentar y dices: «Sí, me gustaría tener eso», gracias a
la atención que le prestas lo invitas a tu experiencia. Pero cuando ves
algo que no quieres experimentar y gritas: «No, no, ¡no quiero eso!»,
también lo estás invitando a entrar en tu experiencia debido a la
atención que le estás prestando. En este Universo basado en la
atracción, no existe la exclusión. La atención que prestas a algo hace
que lo incluyas en tu vibración, y si lo mantienes en tu atención o
conciencia durante el tiempo suficiente, la Ley de la Atracción lo
traerá a tu experiencia, puesto que el «No» no existe en un Universo que
se basa en la atracción. Tu atención te dice: « ¡Sí, tráeme esto que no
quiero!»
Afortunadamente,
aquí, en vuestra realidad física de tiempo-espacio, las cosas no se
manifiestan al instante. Hay una maravillosa memoria temporal entre que
empiezas a pensar en algo y el momento en que se manifiesta. Esa memoria
temporal te ofrece la oportunidad de redirigir tu atención en la
dirección en que realmente quieres que se manifiesten las cosas en tu
experiencia. Y mucho antes de que suceda (de hecho, cuando pensaste por
primera vez en ello) puedes saber, por cómo te sientes, si eso que
deseas se va a manifestar o no. Si sigues prestándole atención —tanto si
es algo que deseas como si no—, se manifestará en tu experiencia.
Estas Leyes te
afectan aunque no entiendas su funciona-miento o las desconozcas por
completo. Y aunque nunca hayas oído hablar de la Ley de la Atracción, su
poderoso efecto es evi-dente en todos los aspectos de la experiencia de
tu vida.
Cuanto más
reflexiones sobre lo que estás leyendo y empieces a observar la
correlación entre lo que estás pensando, lo que estás diciendo y lo que
obtienes, más entenderás la poderosa Ley de (a Atracción. Y cuando
dirijas deliberadamente tus pensamientos y te enfoques en las cosas que
quieres atraer a tu experiencia, empezarás a recibir la experiencia de
la vida que deseas en todos los aspectos.
Tu mundo físico es
un lugar vasto y diverso cargado de una sorprendente variedad de
acontecimientos y circunstancias, algunas de las cuales apruebas (y te
gustaría experimentar), y algunas de las cuales desapruebas (y no te
gustaría experimentar). Cuando viniste a esta experiencia física no era
tu intención pedirle al mundo que cambiara para acomodarse a tus
opiniones sobre cómo deberían ser las cosas, eliminando todo lo que no
apruebas y añadiendo todo lo que apruebas.
Estás aquí
para crear el mundo que has elegido, a la vez que permites que el mundo
exista —tal como otros eligen que sea—. Aunque sus elecciones en modo
alguno obstaculizan las tuyas, tu atención a lo que los otros eligen
afecta a tu vibración y, por con-siguiente, a tu punto de atracción.
Mis pensamientos tienen un
poder magnético
La Ley de la
Atracción y su poder magnético se extiende a todo el universo y atrae
otros pensamientos, que tienen una afinidad vibratoria... y hace que eso
llegue a ti: tu atención a ciertos te-mas, tu activación de
pensamientos, y la respuesta de la Ley de la Atracción a esos
pensamientos es la causa de todas las personas, acontecimientos y
circunstancias que llegan a tu experiencia. Todas estas cosas llegan a
tu vida a través de una especie de conducto magnético, pues son las
homologas vibratorias de tus pensamientos.
Obtienes la esencia
de lo que piensas, tanto si lo deseas como si no. Al principio puede
resultarte incómodo, pero esperamos que con el tiempo llegues a apreciar
la justicia, coherencia y omnipresencia de esta poderosa Ley. Una vez la
entiendas y empieces a ser consciente de aquello a lo que le estás
prestando atención, recobrarás el control, de la experiencia de tu vida.
Cuando tengas ese control volverás a recordar que no hay nada que desees
que no puedas conseguir, y que no hay nada que no quieras que no puedas
liberar de tu experiencia.
Comprender la Ley de
la Atracción y reconocer la correlación absoluta entre lo que has estado
pensando y sintiendo —y lo que se manifiesta en tu experiencia— harán
que seas más consciente del estímulo de tus propios pensamientos.
Empezarás a observar que tus pensamientos se pueden estimular a raíz de
leer, ver algo en la televisión, oír u observar la experiencia de otro.
Una vez veas el efecto que la Ley de la Atracción tiene sobre tus
pensamientos, que empiezan siendo casi imperceptibles y que van
adquiriendo preponderancia y fuerza a medida que les prestas atención,
sentirás el deseo de dirigir tu atención hacia aquello que deseas
experimentar. Pues sea lo que fuere en lo que piensas, sin importar cuál
es la fuente de estímulo de ese pensamiento, mientras le das vueltas, la
Ley de la Atracción empieza a trabajar y a ofrecer otros pensamientos,
conversaciones y experiencias de naturaleza similar.
Tanto si estás
recordando el pasado como si estás observando el presente o imaginando
el futuro, lo estás haciendo ahora, y todo aquello en lo que te enfocas
activa una vibración a la que la Ley de la Atracción responde. Al
principio puede que estés reflexionando en privado sobre un tema en
particular, pero si piensas mucho en ello, observarás que otras personas
empezarán a hablar contigo de ello, pues la Ley de la Atracción busca a
otras personas que proyecten una vibración similar y las trae a tu vida.
Cuanto más te enfocas en algo, más fuerza adquiere; y cuanto más fuerte
es tu punto de atracción al respecto, más pruebas aparecen en tu
experiencia de la vida. Tan-to si te enfocas en lo que deseas como en lo
que no deseas, la prueba de tus pensamientos fluye constantemente hacia
ti.
Mi
Ser interior se comunica a través de la emoción
Eres mucho más de
lo que ves en tu cuerpo físico, pues aunque en realidad seas un
extraordinario creador físico, existes simultáneamente en otra
dimensión. Hay una parte No-Física de ti —que nosotros llamamos tu Ser
Interior— que existe en este preciso momento mientras estás en tu cuerpo
físico.
Tus emociones son tu
indicador físico de tu relación con tu Ser Interior. En otras palabras,
mientras centras tu atención en un objeto y tienes tu visión y opinión
específica sobre el mismo, tu Ser Interior también está enfocado en ello
y tiene su propia visión y opinión. Las emociones que sientes son las
que te indican tu acuerdo o desacuerdo con esas opiniones. Por ejemplo,
ha sucedido algo y tu opinión actual es que deberías haberlo hecho
mejor, que no eres inteligente o que no eres digno. Puesto que la
opinión actual de tu Ser Interior es que lo estás haciendo bien, que
eres inteligente y merecedor, hay una clara contradicción en estas
opiniones y las sentirás como una emoción negativa. Por otra parte,
cuando te sientes orgulloso de ti mismo o sientes amor hacia ti u otra
persona, tu opinión actual está mucho más próxima a la que siente tu Ser
Interior y, en ese caso, sentirás emociones positivas de orgullo, amor o
aprecio.
Tu Ser Interior o
Fuente de Energía siempre te ofrece una perspectiva positiva de ti, y
cuando tu perspectiva coincide con ésta, se produce la atracción
positiva. En otras palabras, cuanto mejor te sientes, mejor es tu punto
de atracción y mejor te salen las cosas. Las vibraciones comparativas de
tu perspectiva y la de tu Ser Interior son las responsables de esta
espléndida Guía que siempre está a tu alcance.
Puesto que la Ley de
la Atracción siempre responde y actúa a cualquier vibración que
emitimos, es muy útil que entiendas que tus emociones son las que te
indican si estás en el proceso de crear algo que deseas o que no deseas.
Con frecuencia,
cuando nuestros amigos físicos conocen la poderosa Ley de la Atracción y
empiezan a entender que atraen las cosas en virtud de lo que están
pensando, intentan controlar cada pensamiento, muchas veces se ponen en
guardia respecto a sus pensamientos. Pero controlar los pensamientos es
difícil porque puedes pensar en muchas cosas y la Ley de la Atracción
siempre trae más.
En lugar de
controlar tus pensamientos, te animamos a que prestes atención a cómo te
sientes. Pues si eliges un pensamiento que no está en armonía con esa
parte de ti más vasta, anciana, sabia y adorable que forma tu Ser
Interior, sentirás la discordia y podrás redirigir fácilmente tu
pensamiento hacia algo que te haga sentirte mejor y que, por lo tanto,
te beneficie. Cuando tomaste la decisión de venir a este mundo físico,
sabías que tendrías acceso a este maravilloso Sistema de Guía Emocional,
pues entonces eras consciente de que a través de tus omnipresentes y
fantásticas emociones podrías saber si te estabas desviando de tu
conocimiento más profundo o si fluías con él.
Cuando piensas en
dirección hacia algo que deseas, sientes una emoción positiva. Cuando
piensas en dirección hacia algo que no deseas, sientes una emoción
negativa. De este modo, simplemente prestando atención a cómo te
sientes, sabrás en todo momento lo que está atrayendo tu poderoso y
magnético Ser.
Mi omnipresente Sistema de
Guía Emocional
Vuestro maravilloso
Sistema de Guía Emocional es una gran ventaja para vosotros porque la
Ley de la Atracción siempre está actuando, tanto si eres consciente de
ello como si no. Por eso, siempre que piensas en algo que no quieres y
te enfocas en ello, atraes más de lo mismo, hasta que al final atraes
los acontecimientos o las circunstancias adecuadas para experimentarlo.
Sin embargo, si eres
consciente de tu Sistema de Guía Emocional y te das cuenta de cómo te
sientes, en las primeras etapas sutiles observarás que estás centrando
tu atención en algo que no deseas, y podrás cambiar fácilmente de
pensamiento para empezar a atraer lo que sí quieres. Si no eres
consciente de tus sentimientos, no te darás cuenta de que estás pensando
en la dirección equivocada, y es muy probable que atraigas algo muy
grande y poderoso que no quieres y a lo que te resultará más difícil
enfrentarte.
Cuando se te ocurre
algo y sientes entusiasmo, significa que tu Ser Interior sintoniza
vibratoriamente con esa idea y tu emoción positiva es un indicador de
que en este momento la vibración de tu pensamiento está en sintonía con
la de tu Ser Interior. En realidad, la inspiración es eso: en el momento
presente estás en sintonía perfecta con la perspectiva más amplia de tu
Ser Interior y, gracias a esa sintonía, estás recibiendo una
comunicación clara o Guía, de tu Ser Interior
¿Y si quiero que suceda
más rápido?
Debido
a la Ley de la Atracción los pensamientos afines se atraen mutuamente, y
cuando lo hacen, adquieren más fuerza. Y a medida que adquieren más
fuerza —y por lo tanto están más cercanos a la manifestación—, la
emoción que sientes se vuelve proporcionalmente mayor. Cuando te enfocas
en algo que deseas, mediante la Ley de la Atracción, atraes cada vez más
pensamientos respecto a ello y sientes una emoción positiva más fuerte.
Puedes acelerar la creación de algo simplemente prestándole más
atención, la Ley de la Atracción se encargará del resto y te traerá la
esencia del objeto en el que estás pensando.
Nosotros definimos
las palabras querer o desear del siguiente modo: enfocar tu atención o
pensar en un objeto, a la vez que experimentas una emoción positiva.
Cuando prestas atención a un tema y sólo sientes una emoción positiva
respecto a él, llegará muy rápido a tu experiencia. A veces oímos que
nuestros amigos físicos pronuncian las palabras querer o desear a la vez
que experimentan dudas o miedo de que su deseo no llegue a hacerse
realidad. Desde nuestra perspectiva, no es posible desear realmente algo
y sentir una emoción negativa. El deseo puro siempre va acompañado de
una emoción positiva. Quizás ésa sea la razón por la que las personas no
están de acuerdo en el uso que nosotros hacemos de estas palabras.
Muchas veces arguyen que «querer» implica una especie de carencia y se
contradice en su significado, y estamos de acuerdo. Pero el problema no
está en la palabra en sí, sino en la emoción expresada al utilizarla.
Deseamos ayudaros a
comprender que podéis conseguir lo que deseéis ser desde cualquier punto
departida, independientemente del lugar donde estéis o del estado en que
os encontréis. Lo más importante es entender que vuestro estado de Ser o
vuestra actitud en el momento presente es la base desde la cual
atraeréis más de lo mismo. De modo que la poderosa y coherente Ley de la
Atracción responde a todo en este Universo vibratorio, uniendo a
personas con vibraciones afines, provocando situaciones con vibraciones
parecidas y uniendo pensamientos con vibraciones semejantes. De hecho,
todo en vuestra vida, desde el modo en que se producen los pensamientos
en vuestras mentes hasta las personas a las que conocéis por el camino,
es como ha de ser debido a la Ley de la Atracción.
¿Cómo quiero verme?
A la mayoría muchas
cosas os van bien y deseáis que siga siendo así, pero también hay cosas
que os gustaría que fueran de otro modo. Para que cambien las cosas,
tenéis que verlas como queréis que sean en lugar de seguir viéndolas
como son. Probablemente, la mayoría de vuestros pensamientos sean
respecto a lo que estáis observando, que significa que lo-que-es domina
vuestro enfoque, atención, vibración y, por ende, vuestro punto de
atracción. Esto se agrava cuando los que te rodean también te observan.
A raíz de la
tremenda atención que la mayoría concedéis a vuestra situación actual
{lo-que-es), el cambio se produce lentamente o no se produce en
absoluto. En tu vida aparece un flujo constante de personas diferentes,
pero la esencia o la temática de esas experiencias no cambia demasiado.
A fin de que se
produzca un verdadero cambio positivo en tu experiencia, has de dejar de
ver cómo son las cosas —cómo te ven a ti los demás— y prestar más
atención a cómo te gustaría que fueran. Con la práctica cambiarás tu
punto de atracción y experimentarás una transformación sustancial en tu
vida. La enfermedad se puede transmutar en bienestar, la carencia en
abundancia, las malas relaciones en buenas, la confusión en claridad, y
así sucesivamente.
Dirigiendo
deliberadamente tus pensamientos —en lugar de contentarte con observar
lo que sucede a tu alrededor—, empezarás a cambiar los patrones
vibratorios a los que responde la Ley de la Atracción. Con el tiempo,
con mucho menos esfuerzo del que piensas actualmente, ya no estarás
creando —como respuesta a lo que los otros perciben de ti— un futuro
demasiado parecido a tu pasado y presente. Pasarás a ser el creador
deliberado de tu propia experiencia.
No es probable que
veas a un escultor que tire la arcilla sobre su mesa de trabajo y
exclame: «¡Oh, no me ha salido bien!» Sabe que ha de utilizar sus manos
y moldearla para que la imagen que tiene en su mente quede reflejada en
la arcilla con la que está trabajando. La variedad que hay en tu vida te
ofrece la arcilla con la que moldeas tus experiencias, si sólo la
observas sin ponerle las manos encima y amasarla deliberadamente para
que se acople a tus deseos, no te satisfará porque no es lo que te
habías propuesto cuando decidiste venir a esta realidad de
tiempo-espacio. Queremos que entiendas que tu «arcilla», tenga la forma
que tenga en estos momentos, es moldeable. Sin excepción.
Bienvenido al planeta
Tierra, pequeño
Puede que pienses
que te sería más fácil escuchar estas palabras si las hubieras oído el
primer día de tu experiencia en el planeta Tierra. Y si te estuviéramos
hablando el primer día de tu ex-periencia de vida física, esto es lo que
te diríamos: Bienvenido al planeta Tierra, pequeño... No hay nada que no
puedas ser, hacer o tener. Eres un gran creador y estás aquí en virtud
de tu poderoso y deliberado deseo de venir. Has aplicado específicamente
la maravillosa Ciencia de la Creación Deliberada, y lo has conseguido
gracias a tu habilidad para hacerlo.
Sigue adelante
pensando en lo que deseas, atrayendo experiencias que te ayuden a
decidir lo que quieres, y una vez lo hayas hecho, piensa
unidireccionalmente en ello.
Pasarás la mayor
parte del tiempo recopilando datos que te ayudarán a decidir qué es lo
que quieres... Tu verdadera misión es decidir lo que quieres y enfocarte
en ello, pues enfocándote en lo que quieres lo atraerás. Ése es el
proceso de crear: pensar en lo que quieres, pensar mucho y con mucha
claridad, para que tu Ser Interior te ofrezca la emoción
correspondiente. Y cuando piensas y experimentas la emoción, te
conviertes en el imán más poderoso que existe. Ése es el proceso
mediante el cual atraes todo lo que deseas a tu experiencia.
Muchos de tus
pensamientos no tendrán fuerza para atraer, al menos no al principio, no
a menos que permanezcas enfocado en ellos el tiempo suficiente para que
se multipliquen. Pues cuan-do son más en cantidad, tienen más fuerza y
la emoción que sentirás de tu Ser Interior será más fuerte.
Cuando tienes
pensamientos que despiertan la emoción, estás accediendo al poder del
Universo. Sigue adelante (te diríamos) en este primer día de tu
experiencia en la vida, sabes que has venido aquí para decidir lo que
deseas y que te has de enfocar en ello.
Pero no te estamos
hablando en el primer día de tu experiencia en la vida. Llevas aquí
bastante tiempo. La mayoría os habéis estado viendo a vosotros mismos,
no sólo a través de vuestros ojos (de hecho, ni siquiera principalmente
a través de vuestros ojos), sino a través de los ojos de los demás: por
consiguiente, muchos actualmente no estáis en el estado de Ser lo que
queréis ser.
¿Es mi «realidad»
verdaderamente tan real?
Intentamos
ofreceros un proceso a través del cual podáis con-seguir el estado de
Ser que elijáis para que podáis acceder al poder del Universo y empecéis
a atraer al objeto de vuestro deseo, en lugar de atraer lo que ya tenéis
en vuestro actual estado. Pues, desde nuestra perspectiva, hay una gran
diferencia entre lo que existe ahora —lo que denomináis «realidad»—y lo
que es vuestra verdadera realidad.
Puede que estés
dentro de un cuerpo enfermo o que no tiene el tamaño, la forma o la
vitalidad que has elegido; que tengas un estilo de vida que no es como
esperabas; que conduzcas un coche que no te gusta o te relaciones con
personas que no te agradan... Sea cual sea tu caso, queremos ayudarte a
comprender que, aunque eso te parezca tu verdadero estado de Ser, en
realidad no lo es. Tu estado de Ser es cómo te sientes respecto a ti
mismo en cualquier momento.
¿Cómo puedo aumentar mi
poder magnético?
Los pensamientos
que no van acompañados de una emoción fuerte carecen de un verdadero
poder magnético. En otras palabras, aunque todo pensamiento tiene un
potencial creativo o de atracción magnética, los pensamientos combinados
con una emoción fuerte son los más poderosos. Sin duda, la mayoría de
los pensamientos no tienen mucho poder de atracción. Más o menos
mantienen lo que ya has atraído.
¿Comprendéis ahora
el valor de pasar 10 o 15 minutos al día confeccionando deliberadamente
pensamientos poderosos que evoquen una emoción grande, fuerte,
apasionada y positiva para atraer las circunstancias y acontecimientos
que deseáis? (A nosotros nos parece muy valioso.)
Aquí os ofreceremos
un proceso mediante el cual pasaréis un rato cada día atrayendo
intencionadamente a vuestra experiencia salud, vitalidad, prosperidad y
relaciones positivas con los demás... todas las cosas que formen vuestra
visión de lo que es una vida perfecta para vosotros. Eso supondrá un
verdadero cambio, amigos. Pues cuando ponéis la intención y recibís, no
sólo recibís el beneficio de lo que habéis creado, sino también una
nueva visión que hará que vuestras futuras intenciones sean diferentes.
Eso es la evolución y el crecimiento.
Taller del Proceso
Creativo de Abraham
Éste es el
proceso: cada día vais a hacer una especie de Taller Creativo. No
durante mucho rato: 15 minutos es un tiempo razonable; 20 minutos como
mucho. Este Taller se ha de realizar en el mismo lugar todos los días,
lo mejor es que sea un lugar donde nada os pueda distraer o interrumpir.
No se trata de entrar en un estado alterado de la conciencia, no es un
estado meditativo. Es un estado de pensar lo que quieres con tal
claridad que tu Ser Interior responda con una emoción de confirmación.
Antes de empezar
este proceso, es importante que seáis felices, pues si empezáis
infelices o sin emoción alguna, vuestro trabajo no dará mucho resultado,
ya que vuestro poder de atracción esta-rá ausente. Cuando decimos
«felices», no estamos hablando de estar dando brincos en un estado de
excitación. Nos referimos a un sentimiento de rebosar alegría, ese tipo
de sensación que se tiene cuando todo va bien. Por lo tanto, os
recomendamos que hagáis lo que sea necesario para conseguirlo. Este
proceso es diferente para cada persona. A Esther, escuchar música la
conduce a ese estado de dicha fácilmente, pero no cualquier tipo, ni
siquiera siempre la misma. Otras personas lo consiguen estando en
contacto con animales o cerca del agua... Una vez hayáis alcanzado ese
sentimiento de bienestar, tenéis que sentaros porque ya habrá empezado
vuestro Taller.
Lo que debéis hacer
es reunir los datos que habéis estado recopilando de vuestras
experiencias en la vida real (cuando os habéis estado relacionando con
los demás y entrando y saliendo de vuestro entorno físico). Tenéis que
recopilar datos para crear una especie de imagen de vosotros mismos, una
que os satisfaga plenamente.
Vuestra experiencia
fuera de vuestro Taller será de mucha ayuda, pues a lo largo del día,
hagáis lo que hagáis —ir a trabajar, hacer cosas en casa, relacionaros
con vuestra pareja, amigos, hijos o padres—, si utilizáis vuestro
tiempo, y una de vuestras intenciones es recopilar datos y ver las cosas
que os gustaría atraer a vuestro Taller, descubriréis que cada día es
divertido.
¿Habéis salido algún
día de compras con dinero en el bolsillo dispuesto a gastarlo en algo
que os guste? Y cuando mirabais, aunque hubiera muchas cosas que no
quisierais, vuestra intención era encontrar algo por lo que cambiar
vuestro dinero. Bueno, así es como nos gustaría que vierais todos los
días de vuestra vida, como si tuvierais un bolsillo lleno de algo que
quisierais cambiar por estos datos que estáis recopilando.
Por ejemplo, podéis
ver a una persona que tiene una personalidad alegre. Recopilad datos,
para atraerlos posteriormente a vuestro Taller. A lo mejor veis a
alguien que lleva un coche que os gusta; recopilad esos datos. Puede que
veáis un trabajo que os guste... Sea lo que sea lo que veáis y que os
guste, recordadlo. (Hasta podéis escribirlo.) Cuando veáis algo que os
gustaría ser en la vida, empezad a recopilar datos y almacenadlos en una
especie de banco mental. Luego vais a vuestro Taller y empezáis a
asimilarlos, y a medida que lo vais haciendo, preparáis una imagen de
vosotros mismos con la cual atraeréis a vuestra experiencia la esencia
de lo que os ha agradado.
Si podéis asimilar
el conocimiento de que vuestro verdadero trabajo —independientemente de
las otras actividades que estéis realizando— es mirar a vuestro
alrededor para ver qué es lo que deseáis con la intención de llevarlo a
vuestro Taller y crear la imagen de vosotros mismos con la que podréis
atraerlo, entonces os daréis cuenta de que no hay nada imposible.
Ahora estoy en mi Taller
Creativo
Ahora sois felices
y estáis en vuestro Taller. Éste es un ejemplo del trabajo que podéis
realizar en vuestro Taller Creativo:
Me gusta estar aquí;
reconozco el valor y el poder de este momento. Me siento muy bien Me veo
como una especie de conjunto indivisible, conjunto que sé que yo mismo
he creado y que estoy seguro de que he elegido. Estoy lleno de energía
en esta imagen de mí mismo, soy incansable y me muevo por la experiencia
de la vida sin oponer resistencia. Cuando me veo moviéndome por ahí,
entrando y saliendo de mi coche, de los edificios, de las habitaciones,
de las conversaciones y de las experiencias de la vida, fluyo sin
esfuerzo, con comodidad y felizmente.
Me veo atrayendo
sólo a aquellas personas que están en armonía con mi intención actual.
Cada vez tengo más claro lo que quiero. Cuando entro en mi coche y voy a
algún lugar, llego sano y salvo, puntual y preparado para lo que quiera
que tenga que hacer allí. Me veo bien vestido de la forma que he elegido
para mí. Es estupendo saber que no me importa lo que elijan los demás o
lo que piensen los otros de lo que estoy eligiendo.
Lo que me importa es
que estoy bien conmigo, y cuando me veo, no me cabe la menor duda de
ello.
Reconozco que soy
ilimitado en todas las facetas de mi vida... Tengo una cuenta bancaria
ilimitada y me veo avanzando a través de las experiencias de mi vida, es
extraordinario saber que nada de lo que elijo está limitado por el
dinero. Tomo mis decisiones basándome en que quiero esa experiencia, no
en si puedo permitírmela. Pues soy un imán que atrae, en cualquier
momento, la prosperidad, la salud y las relaciones que elijo.
Escojo la abundancia
absoluta y continuada, pues entiendo que no hay límite en la abundancia
del Universo y que al atraer abundancia hacia mí no estoy limitando la
de otro... Hay suficiente para todos. El secreto está en que todos lo
entendamos y lo deseemos, y así cada uno atraerá lo que le pertenece.
Soy «ilimitado», no por tener unos buenos ahorros en el banco, sino
porque entiendo que tengo el poder de atraer lo que quiero para lo que
quiera hacer con ello. Y cuando pienso en otra cosa que deseo, el dinero
me fluye con facilidad, por lo tanto tengo un sumi-nistro ilimitado de
abundancia y prosperidad.
Hay aspectos de
abundancia en todas las áreas de mi vida... Me veo rodeado de otros, que
al igual que yo, quieren crecer, y que son atraídos hacia mí por mi
voluntad de dejarles ser, hacer o tener cualquier cosa que deseen,
mientras que no necesito atraer a mi experiencia lo que no me gusta. Me
veo relacionándome con los demás, hablando, riendo y disfrutando de lo
que es perfecto en ellos, a la vez que ellos disfrutan de lo que es
perfecto en mí. Todos nos apreciamos mutuamente y nadie critica a nadie,
ni ve lo que no le gusta del otro.
Me veo en un
perfecto estado de salud. Con prosperidad absoluta, lleno de vida, de
nuevo apreciando esta experiencia de vida física que tanto quería cuando
decidí adoptar este Ser físico. Es extraordinario estar aquí como un Ser
físico, tomando decisiones con mi cerebro físico, pero accediendo al
poder del Universo mediante el poder de la Ley de la Atracción. Y desde
este maravilloso estado de Ser ahora atraigo más de lo mismo. Es bueno.
Es divertido. Me gusta mucho.
Abandono este Taller
y me propongo —durante lo que queda de día— buscar más cosas que me
gusten. Es estupendo saber que, si veo a alguien que goza de prosperidad
pero que está enfermo, no tengo por qué atraer a mi Taller todo lo que
es esa persona, sino sólo la parte que me gusta. Atraeré ese ejemplo de
prosperidad y eliminaré la enfermedad. Por hoy ya he hecho mi trabajo.
¿No son Universales todas
las Leyes?
Jerry:
Abraham, nos habéis hablado de tres Leyes Universales principales. ¿No
son Universales todas las Leyes7.
Abraham:
Hay muchas cosas que se pueden llamar Leyes. Reservamos nuestra
definición de Ley para las cosas que son Universales. En otras palabras,
cuando entráis en la dimensión fí-sica, tenéis el acuerdo del tiempo, de
la gravedad y de la percepción del espacio; pero esos acuerdos no son
Universales, pues existen otras dimensiones que no comparten esas
experiencias. En muchos casos, cuando utilizáis la palabra Ley, nosotros
usaríamos acuerdo. No hay otras Leyes Universales que os vayamos a
revelar más adelante.
¿Cómo
puedo hacer el mejor uso de la Ley de la Atracción?.
Jerry:
¿Existen muchas formas distintas en las que podemos consciente o
deliberadamente utilizar esta Ley de la Atracción?
Abraham:
Empezaremos por deciros que siempre la estáis utilizando, tanto si sois
conscientes como si no. No podéis dejar de usarla, pues es inherente a
todas las cosas que hacéis. Pero apreciamos tu pregunta, pues lo que
quieres es saber cómo utilizarla deliberadamente para conseguir lo que
deseas intencionadamente.
Ser consciente de la
Ley de la Atracción es esencial para utilizarla de forma deliberada.
Puesto que la Ley de la Atracción siempre responde a tus pensamientos,
es importante que te concentres deliberadamente en ellos.
Elige los objetos
que te interesen y piensa en ellos de forma que te beneficie. En otras
palabras, busca los aspectos positivos de los objetos que son
importantes para tí. Cuando eliges un pensamiento, la Ley de la
Atracción actúa sobre el mismo, atrayendo más pensamientos similares y
haciendo que ese pensamiento sea más poderoso.
Al permanecer
enfocado en un objeto que has elegido, tu punto de atracción sobre ese
tema será mucho más poderoso que si tu mente va de un objeto a otro.
Generas mucha fuerza cuando centras tu atención en una cosa.
Cuando eliges
deliberadamente tus pensamientos, las cosas que haces, e incluso las
personas con las que pasas tu tiempo, sientes el beneficio de la Ley de
la Atracción. Cuando pasas tiempo con otras personas que te aprecian,
eso estimula tus pensamientos de aprecio. Cuando pasas tiempo con
personas que ven tus defectos, su percepción de tus fallos suele
convertirse en tu punto de atracción.
Cuando te das cuenta
de que sea lo que sea a lo que le estés prestando tu atención se va
haciendo más grande (porque la Ley de la Atracción dice que ha de ser
así), puedes ser más se-lectivo respecto a esas cosas a las que prestas
atención en un principio. Es mucho más fácil cambiar la dirección de tus
pensamientos en las primeras etapas, antes de que adquieran demasiada
fuerza. No obstante, puedes cambiar la dirección de tus pensamientos en
cualquier momento.
¿Puedo invertir
al momento mi impulso creativo?
Jerry:
Veamos el ejemplo de algunas personas a las que ya les está pasando
algo, debido a sus pensamientos anteriores, y que ahora deciden que
quieren cambiar de pronto la dirección de su creación. ¿Existe un factor
impulso? ¿No tienen primero que aminorar la fuerza de lo que ya está en
proceso de ser creado o pueden crear instantáneamente en otra dirección?
Abraham:
Hay un factor impulso provocado por la Ley de la Atracción. La Ley de la
Atracción dice: todo objeto atrae aquello que se asemeja a sí mismo.
Cualquier pensamiento que hayas activado con tu atención se va
agrandando. Pero queremos que te des cuenta de que el impulso es
gradual. Por eso, en lugar de intentar darle la vuelta a ese
pensamiento, procura enfocarte en otro.
Por ejemplo, has
estado pensando en algo que no quieres y lo has hecho durante bastante
tiempo, así que ha adquirido una inercia bastante negativa. No puedes de
pronto empezar a pensar justo lo contrario. De hecho, desde el lugar
donde te encuentras, ni siquiera tienes acceso a ese tipo de
pensamientos, pero puedes elegir un pensamiento que te haga sentirte
algo mejor que antes, y luego otro, y otro, hasta que poco a poco
cambies la dirección de tus pensamientos.
Otro proceso eficaz
para cambiar la dirección de tu pensamiento es cambiar de objeto,
buscando deliberadamente el aspecto positivo de algo. Si puedes hacerlo,
si estás dispuesto a centrar tu atención en un pensamiento que te haga
sentirte mejor aunque sólo sea durante un rato, como la Ley de la
Atracción responderá a ese pensamiento, el equilibrio de tus
pensamientos mejorará. Ahora cuando vuelvas a revisar tu anterior
pensamiento negativo, como te encontrarás en una fre-cuencia vibratoria
distinta, ese pensamiento se verá ligeramente afectado por tu mejoría en
la escala vibratoria. Poco a poco mejorará el contenido vibratorio del
objeto que has elegido, y a medida que eso sucede, todo en tu vida
empezará a cambiar en una dirección más positiva.
¿Cómo podemos
superar la decepción?
Jerry:
Para la persona que está intentando hacer un gran cambio en la dirección
positiva de la prosperidad o de su salud, si ya tiene un factor inercia
en acción, ¿cuánta fe o creencia necesita para superar su decepción y
decir: «Bueno, sé que esto me va a funcionar», aunque todavía no haya
funcionado?
Abraham:
Desde tu punto de decepción, atraes más decepción... Comprender el
proceso de la creación es la mejor forma. Ése es el valor del Taller
Creativo, conseguir ser feliz y luego ir a un lugar donde puedas ver las
cosas como quieres que sean, verlas hasta que lo creas con tanta
claridad que despiertes su emoción correspondiente, y desde ese estado
de Ser, atraerás las cosas como quieres que sean.
La decepción es un
mensaje de tu Ser Interior en el que te comunica que aquello en lo que
te has enfocado no es lo que quieres. Si eres sensible a cómo te
sientes, la propia decepción te hará saber que lo que estás pensando no
es lo que quieres experimentar.
¿Qué es lo que
provoca la oleada de acontecimientos indeseados en el mundo?
Jerry:
Con los años he observado que cuando en las noticias de la televisión o
de otros medios hablan de secuestros de aviones, actos terroristas,
abusos graves a menores, matanzas o co-sas negativas, se produce una
oleada mundial de esos acontecimientos. ¿Se producen por ese mismo
proceso?
Abraham:
Siempre que prestas atención a cualquier tema lo amplificas porque
activas su vibración y la Ley de la Atracción responde a esa activación.
Los que están
planeando secuestrar un avión fortalecen su pensamiento, pero los que
temen ser víctimas de un secuestro también están dando fuerza a ese
pensamiento de lo que no quieren, pues también atraes lo que no quieres
cuando le prestas atención. Las personas que tienen claro que no quieren
atraer ningún tipo de experiencia negativa probablemente no miren las
noticias.
Existen infinitas
intenciones diferentes y combinaciones de las mismas, por eso, en
general, es muy difícil saber cómo vas a atraer una de ellas... No cabe
duda de que las noticias fomentan esas situaciones. Pues cuantas más
personas están enfocadas en lo que no quieren, más fomentan la creación
de lo que intentan evitar. Su poder emocional aporta mucha influencia a
los acontecimientos que tienen lugar en el mundo. Ésa es la conciencia
de masa.
¿Puede la
atención a las operaciones quirúrgicas atraer más operaciones?
Jerry:
Actualmente hay muchos programas de televisión en los que se ven
operaciones quirúrgicas. ¿Consideráis que ver este tipo de cosas puede
aumentar el número de operaciones per capita.? Es decir, cuando las
personas ven operaciones por la televisión, ¿activan en ellas una
vibración más afín con la esencia de lo que las ha provocado?
Abraham:
Cuando prestas tu atención a algo, tu potencial para atraerlo aumenta.
Cuanto más vividos son los detalles, más atención le prestas y más fácil
es que lo atraigas a tu experiencia. Cualquier emoción negativa que
sientes mientras ves algo así indica que estás atrayendo negativamente.
Pero como el
resultado no se produce inmediatamente, no sueles relacionarlo con los
pensamientos, las emociones negativas y la consecuente enfermedad, pero
están totalmente vin-culados. Tu atención atrae aquello en lo que se
enfoca.
Afortunadamente,
gracias a la memoria temporal, tus pensamientos no se hacen realidad al
instante, por lo que tienes muchas oportunidades de evaluar la dirección
de tus pensamientos (observando cómo te sientes) y cambiar la dirección
de los mismos siempre que te des cuenta de que tienes una emoción
negativa.
El hecho de ofrecer
constantemente detalles sobre una enfermedad influye mucho en el
incremento de su incidencia en la sociedad. Centrar tu atención en el
aluvión incesante de es-tadísticas desagradables respecto al infinito
número de posibles enfermedades influye en tu punto de atracción.
Por el contrario,
puedes encontrar un modo de enfocar tu atención en las cosas que sí
quieres atraer a tu experiencia, pues atraes aquello en lo que piensas
constantemente... Cuan-to más piensas en la enfermedad y te preocupas
por ella, más la estás atrayendo.
¿He de buscar la
causa de mis emociones negativas?
Jerry:
Supongamos que estás en medio de un Taller del Proceso Creativo sobre
las cosas que deseas, pero luego, cuando ya has terminado, sientes una
emoción negativa, ¿sería aconsejable intentar averiguar su causa o sería
preferible pensar en alguna de las cosas en las que has estado pensando
durante el Taller.
Abraham:
El poder del Taller del Proceso Creativo es que cuan-ta más atención le
prestas a un tema, más poderoso se vuelve, más fácil resulta pensar en
él y más empieza a manifestarse en nuestra experiencia. Siempre que eres
consciente de que estás sintiendo una emoción negativa, es importante
comprender que, aunque no te hayas dado cuenta, puede que hayas estado
haciendo un Taller negativo.
Siempre que te des
cuenta de que tienes una emoción negativa, te sugerimos que intentes
pensar en algo que deseas experimentar y que vayas cambiando
paulatinamente tu costumbre de centrar tu atención en lo que no debes.
Siempre que identificas algo que no quieres, también puedes identificar
lo que sí quieres. Al hacerlo repetidas veces, cambias tu patrón de
pensamiento —en todos los temas que son importantes para tí— en
dirección hacia lo que quieres. En otras palabras, construirás puentes
que te ayudarán a cruzar cualquier creencia actual sobre las cosas que
no quieres para llegar a las creencias sobre las cosas que sí quieres.
Un ejemplo de
puentear una creencia no deseada
Jerry:
¿Podéis poner un ejemplo de «puentear una creencia»?
Abraham:
Tu Sistema de Guía Emocional funciona mejor cuando expones intenciones
deliberadas y continuas de lo que deseas. Por ejemplo, en tu Taller has
pensado intencionada-mente en la salud perfecta; te has visualizado sano
y vital. Ahora, en el transcurso del día, te vas a comer con una amiga
que te habla de su enfermedad. Mientras habla, te sientes muy
incómodo... Lo que sucede es que tu Sistema de Guía Emocional te indica
que lo que estás escuchando y lo que estás pensando —lo que te está
diciendo tu amiga— no está en armonía con tu intención. Entonces tomas
la clara decisión de interrumpir la conversación para no seguir hablando
de la enfermedad. Pero como tu amiga está muy afectada emocionalmente
con el tema, vuelve a hablar de su enfermedad. De nuevo, tu Sistema de
Guía Emocional activa la alarma.
La razón por la que
sientes una emoción negativa no es sólo porque tu amiga esté hablando de
algo que no quieres. Tu emoción negativa es un indicativo de que tienes
creencias que van en contra de tu deseo. La conversación de tu amiga no
ha hecho más que activar creencias que tú ya tenías y que desafían tu
deseo de bienestar, por lo que alejarte de tu amiga y de su conversación
no las cambiará. Es importante que empieces justo donde te encuentras,
en medio de esa creencia y que vayas avanzando gradualmente,
construyendo un puente, por así decirlo, hasta alcanzar otra creencia
que esté más en armonía con tu deseo de bienestar.
Siempre que se tiene
una emoción negativa, es útil detener-se un momento y observar en qué
estás pensando. Una emoción negativa te indica que lo que piensas es
importante y que estás pensando en lo contrario de lo que deseas.
Entonces, debes hacerte preguntas como «¿En qué estaba pensando cuando
surgió esta emoción negativa?» y «¿Qué es lo que quiero respecto a
esto?», que te ayudarán a darte cuenta de que en este momento te estás
enfocando en la dirección contraria a lo que realmente quieres
experimentar.
Por ejemplo: « ¿En
qué estaba pensando cuando surgió esta emoción negativa? Pensaba en que
estamos en la temporada de gripe y recordaba lo mal que estuve el año
pasado. No sólo no pude ir a trabajar y tuve que dejar de hacer muchas
cosas, sino que me encontré fatal durante muchos días. ¿Qué es lo que
quiero? Este año quiero estar sano».
Normalmente no basta
con decir «Quiero estar sano» bajo esas condiciones porque tu recuerdo
de la gripe y tu creencia de la probabilidad de contraerla son mucho más
fuertes que tu deseo de estar sano.
Puedes intentar
puentear tu creencia de este modo:
·
Ésta es la época del
año en que cojo la gripe.
·
Este año no quiero
caer enfermo.
·
Espero no coger la
gripe este año.
·
Parece que todo el
mundo enferma.
·
Eso es una
exageración. No todo el mundo tiene la gripe.
·
De hecho, ha habido
muchas temporadas de gripe en las que yo he estado bien.
·
No siempre tengo la
gripe.
·
Puede que esta
temporada la gripe venga y se vaya sin fijarse en mí.
·
Me gusta la idea de
estar sano.
·
Mis experiencias del
pasado con la enfermedad sucedieron antes de que supiera controlar mi
experiencia.
·
Ahora que entiendo el
poder de mis pensamientos, las cosas han cambiado.
·
Ahora que entiendo el
poder de la Ley de la Atracción, las cosas han cambiado.
·
Este año no es
necesario para mí experimentar la gripe.
·
Este año no necesito
experimentar nada que no desee.
·
Ahora puedo dirigir
mis pensamientos hacia las cosas que quiero experimentar.
·
Me gusta la idea de
guiar mi vida hacia cosas que quiero experimentar.
Ahora que has
puenteado la creencia. Si vuelve el pensamiento negativo —y es posible
que así sea durante un tiempo—, simplemente guía tus pensamientos de
forma más deliberada, hasta que no vuelvan a aparecer.
¿Crean mis
pensamientos cuando sueño?
Jerry:
Me gustaría entender el mundo de los sueños. ¿Creamos cuando soñamos?
¿Atraemos cosas a través de los pensamientos o experiencias de nuestros
sueños?
Abraham:
No. Cuando duermes retiras tu conciencia de tu realidad física del
tiempo-espacio, y temporalmente no atraes nada.
Lo que quiera que
estés pensando (y por lo tanto sin-tiendo) es lo que atraes. Por ende,
lo que piensas y sientes en el estado de sueño y lo que se manifiesta en
tu vida también se corresponde. Tus sueños te dan una visión de lo que
has creado o lo que estás en proceso de crear, pero no creas mientras
duermes.
Con frecuencia no
eres consciente del patrón de tus pensamientos hasta que se manifiestan
en tu experiencia porque has desarrollado tu hábito de pensamiento en un
largo período de tiempo. Y aunque cuando ya se ha manifestado algo no
deseado sea posible enfocarse y cambiarlo por algo que se desea, siempre
es más difícil. Comprender lo que es el estado de sueño puede ayudarte a
reconocer la dirección de tus pensamientos, incluso antes de que se
materialicen en tu experiencia. Es mucho más fácil corregir la dirección
de tus pensamientos cuando el indicativo son tus sueños, no la
manifestación en la vida real.
¿He de aceptar lo
bueno y lo malo de los demás?
Jerry:
¿En qué medida formamos parte de lo que ha atraído (lo deseado y lo no
deseado) una persona relacionada con uno? En otras palabras, ¿hasta qué
punto las personas con las que nos relacionamos pueden atraer a nuestra
vida las cosas que deseamos o que no deseamos?
Abraham:
A tu vida no puede llegar nada a lo que tú no le hayas prestado
atención. Sin embargo, la mayoría de las personas no son muy selectivas
respecto a qué aspectos de los demás prestan su atención. Es decir, si
observas todo en una persona estarás atrayendo todos esos aspectos a tu
experiencia. Si prestas atención sólo a las cosas que más te gustan,
invitarás a tu experiencia sólo a esas cosas.
Si hay alguien en tu
vida es porque lo has atraído. Y aunque a veces sea un poco difícil de
creer, también atraes todo lo relativo a tu experiencia con esa persona,
pues sólo puedes experimen-tar aquello que has atraído personalmente.
¿Debo «oponerme
al mal»?
Jerry:
¿No es necesario que rechacemos las cosas negativas? ¿Basta con atraer
lo que queremos?
Abraham:
No es posible apartar las cosas que no quieres, por-que al intentar
hacerlo estás activando su vibración y por lo tanto las estás atrayendo.
En este Universo todo se basa en la atracción. No existe la exclusión.
Cuando gritas « ¡No!» a todas las cosas que no quieres, las estás
invitando a tu experiencia.Cuando gritas « ¡Sí!» a las cosas que
quieres, estás invitando las cosas que realmente quieres a tu
experiencia.
Jerry:
Probablemente, de ahí viene la frase de «No os resistáis al mal».
Abraham:
Cuando te resistes a algo, estás centrando tu atención en ello, al ir en
su contra estás activando su vibración y, por lo tanto, lo estás
atrayendo. De modo que no es una buena idea hacer eso con algo que no
deseas. «No os resistáis al mal» también lo puede decir alguien que
tenga la suficiente sabiduría como para comprender que lo que los seres
humanos denominan «mal» no existe.
Jerry:
Abraham, ¿cómo definiríais el «mal»?
Abraham:
No habría razón alguna para que esa palabra estuviera incluida en
nuestro vocabulario porque no conocemos nada que pueda etiquetarse de
ese modo. Cuando los seres humanos la utilizáis, generalmente lo hacéis
en el sentido de «lo que se opone a lo bueno». Hemos observado que
cuando los humanos usan la palabra mal quieren decir algo que se opone a
su idea de lo que es bueno o de lo que es Dios. El mal es aquello que
uno considera que no está en armonía con lo que quiere.
Jerry:
¿Y el bien?
Abraham: El bien es aquello que uno cree que
es lo que quiere. Como ves, el bien y el mal no son más que formas de
definir lo deseado y lo indeseado. Resulta problemático que los humanos
se involucren en lo que quieren otros, sobre todo cuando intentan
controlar los deseos de los demás.
¿Cómo puedo saber lo que
quiero realmente?
Jerry:
Me he dado cuenta, con el paso de los años, que una de las
preocupaciones más habituales es que la gente no sabe lo que quiere.
¿Cómo podemos saber lo que queremos?
Abraham:
Habéis venido a esta experiencia física con la intención de experimentar
la variedad y el contraste, con el mero fin de determinar vuestras
preferencias y deseos personales.
Jerry:
¿Podríais indicarnos qué proceso debemos utilizar para descubrir lo que
queremos?
Abraham:
La experiencia de la vida os está ayudando constantemente a identificar
lo que queréis. Aunque seáis muy conscientes de algo que no queréis, en
ese momento tenéis las ideas más claras respecto a lo que sí queréis.
También ayuda declarar «Quiero saber lo que quiero», porque al ser
consciente de esa intención, se intensifica el proceso de atracción.
Jerry:
Entonces, ¿cuando una persona me dice «Quiero saber lo que quiero» en
ese momento está empezando a descubrirlo?
Abraham:
En el proceso de la vida es inevitable identificar, desde tu
perspectiva, tus opiniones y preferencias personales: «Prefiero esto a
aquello, me gusta esto más que lo otro, quiero experimentar esto y no
quiero experimentar esto otro». No puedes evitar llegar a tus propias
conclusiones a medida que evalúas los detalles de tu experiencia.
No creemos que las
personas tengan tantos problemas en saber qué es lo que quieren, sino en
creer que van a recibirlo... Como no han entendido la Ley de la
Atracción y no han sido conscientes de la emisión de su propia
vibración, no han experimentado ningún control consciente sobre las
cosas que han atraído. Muchas han experimentado el malestar de desear
algo realmente y haberse esforzado mucho por conseguirlo, y no haberlo
logrado porque estaban emitiendo carencia en lugar de pensamientos de
recepción. Con el tiempo empiezan a asociar que las cosas que se desean
se consiguen a través de mucho trabajo, esfuerzo y decepciones.
Entonces cuando
dicen: «No sé lo que quiero», lo que realmente quieren decir es: «No sé
cómo conseguir lo que quiero» o «No estoy dispuesto a hacer lo que creo
que he de hacer para conseguir lo que quiero» y «No quiero esforzarme
tanto para volver a sentir la decepción de no conseguir lo que quiero».
Declarar « ¡Quiero
saber lo que quiero!» es un primer paso y muy poderoso en la Creación
Deliberada. Pero luego has de dirigir intencionadamente la atención
hacia las cosas que quieres atraer a tu experiencia.
La mayoría de
las personas no han dirigido deliberadamente sus pensamientos hacia las
cosas que de verdad desean, sino que sólo observan lo que sucede a su
alrededor. Cuando ven algo que les gusta, sienten una emoción positiva,
pero cuando ven algo que les disgusta, sienten una emoción negativa.
Pocas personas se dan cuenta de que pueden controlar cómo se sienten e
influir de manera positiva en las cosas que aparecen en su vida
dirigiendo deliberadamente sus pensamientos. Como no están acostumbradas
a hacerlo, necesitan practicar. Ésta es la razón por la que os animamos
a realizar el Proceso del Taller Creativo. Al dirigir deliberadamente
vuestros pensamientos y crear escenarios placenteros en vuestra propia
mente que os induzcan a emociones de bienestar en vuestro interior
empezáis a cambiar vuestro punto de atracción. El Universo, que siempre responde a tus
pensamientos, no distingue un pensamiento derivado de tu observación de
una realidad que has presenciado o un pensamiento surgido de tu
imaginación. En cualquier caso, el pensamiento iguala a tu punto de
atracción, y si centras tu atención en él el tiempo suficiente, se
convertirá en tu realidad.
Quería azul y
amarillo, pero me salió verde
Cuando estás seguro
de todo lo que quieres, obtienes todos los resultados que deseas. Pero
con frecuencia no tenemos las cosas del todo claras. Por ejemplo, dices:
«Quiero el color amarillo y el azul». Pero lo que obtienes es verde.
Entonces te preguntas: « ¿Cómo es que me ha salido verde? No era ésa mi
intención». Pero ha surgido de la mezcla de varias intenciones. (Por
supuesto, si combinas el azul y el amarillo siempre sale verde.)
Así, de un modo
similar (en un nivel inconsciente), en tu interior siempre hay una
mezcolanza de intenciones, pero es tan compleja que tu mecanismo de
pensamiento consciente no puede descifrarla. Sin embargo, tu Ser
Interior sí y te puede brindar emociones que te sirvan de guía. Lo único
que necesitas es prestar atención a cómo te sientes y dejarte atraer
hacia esas cosas que te hacen sentir bien o que te parecen correctas a
la vez que te alejas de las que te producen el efecto contrario.
Cuando tengas algo
más de práctica en aclarar tus intenciones, te darás cuenta, ya en las
primeras etapas de relacionarte con los demás, de si lo que te están
ofreciendo tiene valor para ti. Sabrás si quieres invitarles a tu
experiencia
¿Cómo atrae la
víctima al ladrón?
Jerry:
Entiendo que los ladrones se sientan atraídos hacia las personas a las
que roban, pero me cuesta más comprender que las víctimas inocentes (tal
como se las llama) atraigan el robo, o que una persona sea discriminada
porque ha atraído el prejuicio.
Abraham:
Pero así es, es lo mismo. Tanto el atracador como la víctima son
cocreadores del acto.
Jerry:
Entonces, uno de ellos está pensando en lo que no quiere y eso es
justamente lo que obtiene, y el otro está pensando en lo que quiere y
también lo consigue (su esencia vibratoria). En otras palabras, ¿son lo
que denomináis un homólogo vibratorio?
Abraham:
No importa si quieres los detalles o no, es la esencia vibratoria del
objeto de tu atención lo que atraes. Consigues aquello que realmente,
realmente deseas y aquello que realmente, realmente no deseas.
La única forma de no
desarrollar una emoción fuerte respecto a algo es evitando el primer
pensamiento, que al principio no tiene mucha fuerza porque todavía no ha
empezado a actuar la Ley de la Atracción.
Por ejemplo, lees en
un titular que han atracado a alguien. A menos que leas con mucha
atención todo el artículo y se despierte en ti una emoción, leer la
noticia no necesariamente activará la Ley de la atracción. Pero si la
lees, la ves por la televisión o la comentas con alguien, empiezas a
sentir una respuesta emocional y a atraer una experiencia similar.
Cuando oyes
las estadísticas sobre el porcentaje de personas
que han sido atracadas, has de entender que las
cifras son tan elevadas porque hay mucha gente que ha sido estimulada
por ese pensamiento. Esas advertencias no te protegen de los atracos,
sino que los atraen. Hacen un gran trabajo logrando que seas consciente
del índice de la criminalidad, consiguen que le prestes tu atención una
y otra vez, que no sólo pienses en ello y te emociones, sino que lo
esperes. -No es de extrañar que consigáis tantas cosas que no deseáis,
prestáis demasiada atención a lo que no queréis...
Os recomendamos que
cuando oigáis hablar de que se ha producido algún atraco, penséis: «Ésa
es su experiencia. Yo no elijo eso». Luego liberad el pensamiento de lo
que no queréis y centraros en lo que sí queréis, porque consigues
aquello en lo que piensas, tanto si lo deseas como si no.
Habéis venido a este
entorno junto con muchas otras personas porque queríais vivir la
maravillosa experiencia de la cocreación. Entre esas personas puedes
atraer a aquellas con las que te gustaría crear de manera positiva y
también puedes atraer de ellas las experiencias que te gustaría crear.
No es necesario, ni posible, ocultarse o evitar a personas o
experiencias in-deseadas, pero sí es posible atraer sólo a las personas
y las experiencias que te agraden.
He decidido
mejorar mi vida
Jerry:
Recuerdo que cuando era niño tenía muy mala salud y era muy débil; de
adolescente decidí fortalecer mi cuerpo, y lo hice aprendiendo a
defenderme. Practiqué artes marciales y me hice un experto en
autodefensa.
Desde que era
adolescente hasta los 33 años, apenas hubo una semana en la que no
practicara lo que solíamos llamar una «pelea», o sea darle un guantazo a
alguien. Pero cuando cumplí los 33, después de leer (en la Antología del
Talmud) lo contraproducente que era la venganza, tomé algunas decisiones
muy importantes, y una de ellas fue que no iba a vengarme más y desde
entonces no he vuelto a golpear a nadie. Resumiendo, todas aquellas
personas provocadoras que creía que se estaban metiendo con los demás y
que empezaban a luchar contra mí (física o mentalmente) dejaron de
aparecer en mi experiencia.
Abraham:
Al cumplir los 33 años cambiaste la dirección de tu atracción. A través
del proceso de vivir y de tener esas peleas, semana sí, semana no,
llegaste a muchas conclusiones respecto a lo que querías y lo que no
querías. Y aunque no fueras del todo consciente, en cada una de tus
reyertas tenías más claro que no querías esa experiencia.
No te gustaba que te
hicieran daño, ni hacerlo a los demás, sin embargo, tu reacción de
luchar siempre te parecía perfectamente justificada, en tu interior se
estaban forjando tus preferencias. La atracción del libro que has
mencionado llegó por esas intenciones. Cuando lo leíste, respondió a las
preguntas que te habías estado formulando internamente en muchos
ni-veles de tu Ser. Y cuando esas respuestas llegaron, se aclaró una
nueva intención y nació en tí un nuevo punto de atracción.
¿Qué
hay tras nuestros prejuicios religiosos y raciales?
Jerry:
¿Por qué hay prejuicios?
Abraham:
A menudo notamos que hay personas a las que no les gustan ciertas
características de otros Seres, y en su rechazo de las mismas, son
responsables de su prejuicio. Queremos señalar que no es sólo la acción
del que acusamos de tener prejuicios. Generalmente, el que se siente
discriminado es el creador más fuerte de esa experiencia.
El Ser que siente
que no agrada a los demás —por la razón que sea—, ya sea por su
religión, raza, sexo o clase social..., no importa cuál sea la razón, es
porque su atención al objeto de su prejuicio ha atraído el problema.
¿Se atrae «lo
semejante» o se atraen «los opuestos»?
Jerry:
Abraham, hay una afirmación que me parece que no coincide con lo que
vosotros decís. Y es la de que «los opuestos se atraen». Eso parece
contradecir vuestras enseñanzas, en cuanto a que «lo semejante atrae a
lo semejante». Por ejemplo, los opuestos parecen atraerse, como un
hombre extrovertido que se casa con una mujer tímida, o viceversa.
Abraham:
Todo lo que ves y todas las personas que conoces emiten señales
vibratorias que deben sintonizarse antes de que se produzca la
atracción. De modo que, incluso en una situación en la que las personas
parecen ser distintas, ha de existir una base de similitud vibratoria
para que puedan estar juntas. Es la Ley. En el interior de todas las
personas hay vibraciones de lo que desean y de lo que no desean, y todo
lo que llega a sus experiencias siempre se acopla a las vibraciones
dominantes. Sin excepción.
Introduzcamos la
palabra armonía. Cuando dos seres son idénticos, sus intenciones no se
pueden cumplir. Es decir, alguien que pretende vender no puede atraer a
otro vendedor. Sin embargo, atraer a un comprador trae consigo la
armonía. El hombre tímido atrae a una mujer extrovertida porque su
intención es ser más extrovertido, de modo que en realidad está
atrayendo al objeto de su intención.
Una sartén
magnetizada, cuya esencia es hierro, atraerá a otro objeto cuya esencia
sea el hierro (es decir, un tornillo, un clavo u otra sartén de hierro),
pero no atraerá una sartén que esté hecha de cobre o aluminio.
Cuando pones el dial
de la radio en la frecuencia 98,7 FM no podrás captar la señal 630 AM.
Es necesario que las frecuencias sean idénticas.
No hay prueba
vibratoria, en ninguna parte del Universo, que apoye la idea de que los
opuestos se atraen. No es así.
¿Qué pasa con lo
que antes te parecía bien y ahora ya no?
Jerry:
¿Por qué algunas personas, cuando han atraído algo que realmente
deseaban, sienten entonces que es una situación negativa? Les produce
dolor.
Abraham:
Muchas veces, desde una posición muy lejana a lo que desean, las
personas deciden qué es lo que quieren. Pero en vez de enfocarse en ello
y de practicar su vibración hasta alcanzar una sintonización vibratoria
con su verdadero deseo y permitir que la Ley de la Atracción se propague
por el Universo y les aporte los resultados adecuados, se impacientan e
intentan hacer que suceda pasando a la acción. Pero cuando actúan antes
de haber mejorado el contenido de su vibración, lo que obtienen es un
homólogo de su vibración actual en lugar de su deseo.
Hasta que no
practicas tu vibración, suele haber un gran abismo entre la vibración de
lo que realmente deseas y la que estás emitiendo. Sin embargo, lo que
llega a tu vida siempre se acopla a la vibración que estás emitiendo.
Por ejemplo, una
mujer acaba de tener una mala relación con su pareja que la maltrataba
física y verbalmente. No quería esa situación ni le gustaba. De hecho,
no soportaba el tipo de vida que tenía junto a esa persona. Así que,
desde su lugar de saber lo que no quiere, hace una clara afirmación de
lo que quiere. Desea una pareja que la quiera y la trate con amabilidad
y respeto. Pero no se siente segura sin pareja y desea encontrar a
alguien enseguida. Va a algún lugar de los que solía ir y conoce a una
persona que parece bastante agradable. Pero puede que no se dé cuenta de
que la Ley de la Atracción todavía la está emparejando con la vibración
que domina en ella. Y en esos momentos lo que domina en ella es la
vibración de lo que no quiere, porque las partes no deseadas de su
última relación están mucho más activas en sus pensamientos que las
nuevas inten-ciones que ha creado. En su afán de calmar sus sentimientos
de inseguridad, pasa a la acción y se lanza a esa nueva relación y
consigue más de lo que domina en su vibración.
Nosotros la
animaríamos a que se tomara las cosas con más calma y dedicara más
tiempo a pensar en lo que quiere hasta que esos pensamientos sean su
vibración predominante. Luego podrá dejar que la Ley de la Atracción le
traiga a ese maravilloso nuevo compañero que busca.
Jerry:
Vale, eso tiene lógica. Es como el dicho de «Ir a por lana y salir
trasquilado».
Abraham:
Ése es el poder del Proceso del Taller Creativo. Cuan-do entras en tu
Taller, visualizas todas las maravillosas posibilidades que tienes,
dejas que se manifieste tu emoción al pensar en lo que realmente deseas
y luego permaneces enfocado en ese bienestar, eso no te pasa con tanta
frecuencia. Descubres cómo hacer que lo que quieres sea tu vibración
dominante y luego la Ley de la Atracción se encarga de buscar homólogos
para esos pensamientos que has estado practicando, y entonces ya no te
sorprenderá. De hecho, empezarás a reconocer (la manifestación de) las
cosas maravillosas que has practicado en tu mente.
¿Todo está
compuesto de pensamiento?
Jerry:
¿Todo está compuesto de pensamiento o por el pensamiento o ninguna de
las dos cosas?
Abraham:
Ambas cosas. El pensamiento puede ser atraído por otros pensamientos a
través del poder de la Ley de la Atracción. El pensamiento es la
vibración sobre la que actúa esta Ley. El pensamiento es la esencia o la
manifestación y también el vehículo a través del cual se atraen o se
crean las cosas.
Tu mundo es como una
gran cocina con una buena despensa en la que se encuentran en número
ilimitado todos los ingredientes que hayas podido imaginar, pensar y
desear, y tú, el chef, coges de sus estantes los ingredientes que has
elegido, en la cantidad que deseas, y los combinas para hacer el pastel
que te apetece en estos momentos.
Quiero más dicha,
felicidad y armonía
Jerry:
¿Y si alguien os dijera: «Abraham, quiero ser más feliz. ¿Me gustaría
saber cómo puedo utilizar vuestras enseñanzas para atraer más dicha,
felicidad y armonía»?
Abraham:
En primer lugar felicitaríamos a esa persona por haber descubierto el
más importante de los deseos: la búsqueda de la felicidad. Pues al
buscar y descubrir la felicidad, no sólo encuentras la perfecta armonía
con tu Ser Interior y con quién-eres-realmente, sino que también hallas
la armonía vibratoria con todas las cosas que deseas.
Cuando la felicidad
es realmente importante para ti, no centras tu atención en cosas que no
te ayudan a sentirte bien, y el resultado de pensar sólo en lo que hace
que te sientas bien es que creas una vida maravillosa repleta de todo lo
que deseas.
Cuando mantienes el
deseo de ser feliz y eres consciente de cómo te sientes, guías tus
pensamientos en la dirección de las cosas que te hacen sentirte cada vez
mejor, mejorar tu vibra-ción y tu punto de atracción sólo atraerá —a
través de la Ley de la Atracción— las cosas que deseas.
Dirigir
deliberadamente tus pensamientos es la clave para una vida plena, pero
el deseo de ser feliz es el mejor de todos los planes... porque al
alcanzar la felicidad encontrarás los pensamientos que atraerán la
maravillosa vida que deseas.
¿No es egoísta
querer más felicidad?
Jerry:
Algunas personas piensan que aquellos que siempre quieren ser felices
son egoístas, como si desear la felicidad fuera negativo.
Abraham:
A menudo se nos acusa de enseñar el egoísmo y siempre damos la razón a
quienes lo hacen, pues no podéis percibir la vida desde ninguna otra
perspectiva que no sea la vuestra. El egoísmo es el sentido del yo. Es
la imagen que tenéis de vosotros mismos. Tanto si centráis vuestra
atención en vosotros como si lo hacéis en otra persona, siempre lo
hacéis desde una visión vibratoria egoísta y todo lo que sentís es
vuestro punto de atracción.
Así que si desde tu
perspectiva del yo te enfocas en algo que te ayuda a sentirte bien, tu
punto de atracción atraerá _mediante la Ley de la Atracción— las cosas
que te agradarán.
Sin embargo, si no
eres lo bastante egoísta como para insistir en sentirte bien y te
centras en algo que te provoca sufrimiento, tu punto de atracción será
negativo y no te gustará lo que recibes.
A menos que seas lo
bastante egoísta como para preocuparte de cómo te sientes y, por
consiguiente, dirigir tus pensamientos de tal forma que permitas una
verdadera conexión con tu Ser Interior, tampoco tendrás nada que dar.
Todos somos
egoístas. No es posible ser de otro modo.
¿Qué
es moralmente superior dar, o recibir?
Jerry:
Por lo que entiendo, veis tan justo y consideráis que proporciona tanta
alegría dar como recibir. En otras palabras, ¿no consideráis que un acto
sea superior al otro?
Abraham:
Gracias a la poderosa Ley de la Atracción, todo lo que das —en virtud de
tu ofrenda vibratoria— también lo recibes... La Lev de la Atracción
siempre selecciona las cosas con de-talle y aporta a todos el producto
que se acopla a sus pensamientos. Así que cuando das un pensamiento de
Bienestar siempre recibes su equivalente. Cuando emites pensamientos de
odio, la Ley de la Atracción no puede darte resultados armoniosos. Eso
desafiaría la Ley.
Con frecuencia,
cuando las personas hablan de dar y de recibir, se están refiriendo a
acciones o a cosas materiales, pero la Ley de la Atracción no responde a
tus palabras o acciones, sino a la vibración que las ha generado.
Por ejemplo, ves
personas que están necesitadas. Quizá no tienen dinero, transporte o
comida. Al verlas, sientes tristeza (porque te enfocas en su carencia y
activas en tu interior su propia vibración) y desde tu punto de tristeza
les ofreces la acción del dinero o de la comida. La vibración que les
estás transmitiendo es como decirles: «Hago esto por vosotros porque no
podéis hacerlo por vosotros mismos». Tu vibración está emitiendo
carencia de Bienestar y, por lo tanto, aunque les hayas ofrecido dinero
o comida a través de tu acción, tu sentimiento dominante estará
perpetuando su carencia.
Os animamos a que
dediquéis un tiempo a imaginar a esas personas en una situación mejor.
Practicad el pensamiento de su éxito y felicidad en vuestra mente, y
cuando ésa sea la vibración dominante, ofrecedles la acción que sintáis
más oportuna. En este caso, gracias a la vibración predominante de
vuestro Ser, mientras les tenéis como el objeto de vuestra atención,
atraeréis la vibración homologa de Bienestar desde ellos. En otras
palabras, les ayudaréis a elevarse. Les ayudaréis a encontrar la
vibración que se acople a su deseo de Bienestar, en lugar de la
vibración homologa a su situación actual. En nuestra opinión, ésta es la
única forma en la que dar tiene valor.
De modo que la
pregunta no es: «¿Qué es superior, dar o recibir?» Lo que os habéis de
preguntar es: «¿Qué es superior, enfocarse en lo que se desea o en lo
que no se desea7.», «¿Qué es superior, elevar a otra persona al creer en
su éxito o agravar su decepción al fijarte en el punto donde se
encuentra en ese momento?», «¿Qué es superior, sintonizar con mi Ser
Interior y lue-go pasar a la acción, o no hacerlo y actuar de todos
modos?», «¿Qué es superior, colaborar en tu propio éxito o en tu
fracaso?»
El mayor don que
puedes ofrecerle a otra persona es el de tu expectativa de éxito.
Hay tantos mundos
como perceptores, Seres o individuos. No estáis aquí para crear un mundo
donde todos seáis iguales, y queráis y consigáis lo mismo. Estáis aquí
para ser lo que queréis ser, a la vez que permitís que los demás sean lo
que quieren ser.
¿Y si todos
consiguiéramos lo que deseamos?
Jerry:
Voy a hacer de abogado del diablo. Si cada uno de los seres egoístas de
este planeta consiguiera lo que desea, ¿qué clase de caos sería este
mundo?
Abraham:
No lo sería y no lo es. Pues a través de la Ley de la Atracción
atraerían a aquellos con los que están en armonía con sus intenciones.
Éste es un lugar muy bien equilibrado. Hay un poco de todo, en
proporción, abundancia y variedad suficiente, para daros todos los
ingredientes para abastecer esta vasta y maravillosa «cocina» a la que
habéis venido a cocinar.
¿Cómo puedo
ayudar a los que sufren?
Jerry:
Vivo una vida gloriosa y feliz, pero muchas veces soy consciente de que
hay mucho sufrimiento en el mundo que me rodea. ¿Qué puedo hacer para
que esta experiencia de la vida no sea dolorosa para nadie7.
Abraham:
No puedes crear en la experiencia de otro porque no puedes pensar por
los demás... Son sus pensamientos, palabras o acciones las que provocan
esa respuesta emocional (sufrimiento) desde su Ser Interior. Crean su
propio sufrimiento pensando en lo que no quieren.
Ahora bien, lo que
puedes hacer por ellos es darles el ejemplo de la felicidad. Sé un Ser
que piensa sólo lo que desea, que dice sólo lo que desea y que hace sólo
lo que desea, por lo tan-to despertarás una emoción de felicidad.
Jerry:
Eso puedo hacerlo. Enfocarme en lo que quiero, en la felicidad y en
aprender a permitir que los demás tengan cualquier experiencia que
quieran crear. ¿Sería correcto entonces decir que si centro mi atención
en su experiencia dolorosa crearé sufrimiento en mi propia experiencia y
estaré dando ese ejemplo, el de una experiencia dolorosa?
Abraham:
Aparece en tu vida una persona que sufre, y cuando ves su dolorosa
situación, surge en tu interior el deseo de que encuentre la salida, en
ese caso su sufrimiento sólo te ha rozado ligeramente cuando has
identificado tu deseo de hallar una buena solución. Si luego centras tu
atención unidireccional en una buena solución para su dolorosa
situación, no sufrirás demasiado y podrás ser un catalizador para
inspirarle una solución. Ése es un ejemplo de lo que verdaderamente es
ayudar a otra persona a elevarse. Sin embargo, si te enfocas sólo en su
sufrimiento o en la situación que lo ha provocado, activarás en tu
interior la vibración homologa a ese sufrimiento y empezarás a sufrir
puesto que comenzarás a atraer lo que no quieres.
¿Se encuentra la
clave en poner un ejemplo de felicidad?
Jerry:
¿Está la clave en seguir buscando mi propia felicidad? ¿En dar ejemplo a
los demás y dejar que experimenten —real- mente permitirles— lo que
quieran (de la forma que ellos elijan)?
Abraham:
En realidad no tienes otra opción que permitirles que experimenten lo
que están atrayendo, porque no puedes pensar o vibrar por ellos y, por
lo tanto, no puedes atraer en su lugar.
La verdadera
Permisión es mantener tu propio equilibrio, tu propia felicidad, hagas
lo que hagas. De modo que la ventaja que les puedes ofrecer es
permanecer en tu equilibrio, conectado con tu Ser Interior, sintonizado
con los maravillosos recursos vivificadores del Universo y mantenerlos
en tu centro de atención, de ese modo se beneficiarán. Cuanto mejor te
sientas manteniendo a otros como tu objeto de atención, mayor será el
poder de tu influencia positiva.
Sabrás cuándo has
alcanzado el punto de Permitir que sean o que tengan aquello que deseen
(o no deseen) cuando les veas actuar y no se despierte en ti ninguna
emoción negativa. Cuando Permites, sientes felicidad al observar la
experiencia de los demás.
Has cerrado el
círculo con tus preguntas para ayudarnos a explicar que hay tres Leyes
que son muy importantes.
La Ley de la
Atracción responde a la vibración de tus pensamientos.
Cuando ofreces
deliberadamente pensamientos eligiendo aquellos con los que te sientes
bien, permites que se entable una conexión con tu Ser Interior, con
quién-eres-realmente. Cuando estás conectado con quién eres realmente,
cualquier persona que tengas como centro de tu atención se beneficia de
tus pensamientos. Y, por supuesto, en todo este proceso, ¡sientes
alegría!
Con el tiempo,
serás tan consciente de tus sentimientos y tan adepto a ofrecer
deliberadamente tus pensamientos que
casi siempre estarás en un estado de atracción
positiva. Entonces (en realidad, sólo entonces) permitirás cómodamente
que los demás creen lo que han elegido. Cuando entiendas que lo no
deseado no se puede imponer en tu experiencia, sino que todo lo que te
sucede lo invitas a través de tu pensamiento, nunca más volverás a
sentirte amenazado por lo que los demás elijan vivir, aunque sean
personas muy allegadas, pues no pueden ser parte de tu experiencia.
¿Puedo pensar en
algo negativo y sentirme positivo al mismo tiempo?
Jerry:
¿Cómo podemos prestarle atención a algo negativo o pensar en ello y no
tener una respuesta emocional negativa?
Abraham:
No podéis. Y no os vamos a sugerir que lo hagáis. En otras palabras,
decir que nunca tengáis una emoción negativa sería como decir «No
tengáis un Sistema de Guía. No le prestéis atención a vuestro Sistema de
Guía Emocional». Y eso es justo lo contrario de lo que os estamos
diciendo. Queremos que seáis conscientes de vuestras emociones y que
guiéis vuestros pensamientos hasta que os sintáis aliviados.
Cuando centráis
vuestra atención en un pensamiento pequeño (negativo), sentís una
emoción negativa (indeseada) pequeña. Y si sois sensibles a cómo os
sentís, y queréis sentiros mejor, cambiaréis el pensamiento. Es fácil
hacerlo cuando es un pensamiento pequeño y una emoción pequeña. Es mucho
más difícil cambiarlo cuando es un pensamiento grande acompañado de una
emoción igualmente grande. La emoción será proporcional en intensidad a
la cantidad de pensamientos que hayáis amasado por la Ley de la
Atracción. Cuanto más tiempo permanezcáis enfocados en lo que no
queréis, mayor y más fuerte será el pensamiento. Pero si sois sensibles
a vuestras emociones y retiráis rápidamente vuestra atención del objeto
no deseado, empezaréis a sentiros mejor y detendréis la atracción de lo
no deseado.
¿Hay algunas
palabras que ensalcen el Bienestar?
Jerry:
¿Podríais decirnos algo que pudiera servirnos para atraer cosas
positivas, como una salud perfecta...?
Abraham:
¡Quiero una salud perfecta! Me gusta sentirme bien. Disfruto de mi
cuerpo que se siente bien. Tengo muchos recuerdos positivos de sentirme
bien en mi cuerpo. Veo a muchas personas que gozan de un buen estado de
salud y me resulta fácil ver cuánto disfrutan de sus cuerpos saludables.
Cuando tengo ese tipo de pensamientos, me siento bien. Estos
pensamientos están en armonía con un cuerpo sano.
Jerry:
¿Qué me decís de la prosperidad económica?
Abraham:
\Quiero prosperidad económica! Hay muchas cosas maravillosas que puedo
comprar en este mundo maravilloso y la prosperidad económica me abre la
puerta a ellas. Puesto que la Ley de la Atracción responde a mis
pensamientos, he decidido enfocarme principalmente en la abundancia, con
la comprensión de que sólo es cuestión de tiempo que mis pensamientos de
pros-peridad encuentren su homólogo en la prosperidad económica. Puesto
que la Ley de la Atracción me traerá el objeto de mi atención, elijo la
abundancia.
Jerry:
¿Y de las grandes relaciones?
Abraham:
Quiero tener grandes relaciones. Quiero conocer personas agradables,
divertidas, inteligentes, enérgicas, estimulantes, y soy feliz al saber
que este planeta está repleto de ellas. He conocido a muchas personas
interesantes y me encanta descubrir las fascinantes características de
las personas que conozco. Me parece que cuanto más disfruto de la gente,
más personas afines llegan a mi vida. Me encanta esta época de
cocreación tan espectacular.
Jerry:
¿Qué podéis decir de las experiencias positivas No-Físicas?
Abraham:
Quiero atraer a aquellos que están en armonía conmigo, tanto en el plano
físico como en el No-Físico. Me fascina la Ley de la Atracción y me
reconforta saber que cuando me siento bien, sólo puedo atraer lo bueno.
Me encanta saber que la esencia de lo No-Físico es Energía pura y
positiva. Me gusta utilizar mi Sistema de Guía Emocional para poder
encontrarme con esa Fuente.
Jerry:
¿Y de un crecimiento gozoso y continuado?
Abraham:
Soy un Ser que busca crecer y es estupendo recordar que la expansión no
sólo es natural sino inevitable. Me encanta saber que la dicha es una
elección. Puesto que mi expansión es inevitable, elijo tenerla toda con
alegría.
Jerry:
¿Y esto atraerá esas cosas?
Abraham:
Vuestras palabras no os traerán manifestaciones inmediatas de lo que
estáis pidiendo, pero cuanto más las repitáis y mejor os sintáis cuando
las digáis, más pura o menos contradictoria será vuestra vibración. Y
vuestro mundo pronto se llenará de las cosas de las que habéis
hablado... Las palabras no atraen nada por sí solas, pero cuando sentís
la emoción al hablar, significa que la vibración es fuerte y la Lev de
la Atracción ha de responder a esas vibraciones.
¿Cómo
medimos nuestro éxito?
Jerry:
¿Qué es lo que consideráis éxito? ¿Cuál diríais que es la principal
característica del éxito?
Abraham:
La satisfacción de un deseo es un éxito, ya sea un trofeo, dinero,
relaciones u otras cosas. Pero si la felicidad es vuestra medida de
éxito, todo lo demás encontrará fácilmente su lugar. Pues al ser felices
halláis la sintonización vibratoria con los recursos del Universo.
No podéis ser
felices cuando os enfocáis en algo que no deseáis o en la ausencia de
algo deseado; por consiguiente, mientras sintáis alegría, jamás estaréis
en un estado de vibración contradictoria. Y sólo la contradicción en
vuestros pensamientos y vibración puede manteneros alejados de lo que
deseáis.
Nos divierte ver que
la mayoría de las personas pasan la mayor parte de su tiempo buscando la
forma de medir su experiencia de la vida, buscando fuera de ellas mismas
para que alguien les diga lo que está bien y lo que está mal, cuando
siempre tienen a su alcance en su interior un Sistema de Guía tan
sofisticado, complejo y preciso.
Al prestarle
atención a tu Sistema de Guía Emocional y al buscar el pensamiento que
te produzca la mejor emoción dondequiera que estés, permitirás que tu
perspectiva más amplia te guíe en la dirección de las cosas que
realmente deseas.
Cuando pasas por la
criba los espléndidos contrastes de tu realidad física de
espacio-tiempo, muy consciente de cómo te sientes y guiando
deliberadamente tus pensamientos hacia los que te hacen sentirte cada
vez mejor, con el tiempo empiezas a ver tu vida a través de los ojos de
tu Ser Interior. Cuando lo consigues, sientes la satisfacción de estar
en el camino que elegiste desde tu perspectiva No-Física cuando tomaste
la decisión de adoptar este maravilloso cuerpo. Desde tu punto de
ventaja No-Físico, entendías claramente la naturaleza de evolución
constante de tu Ser y las posibilidades que encerraba este entorno de
Primera Línea lleno de contrastes. Entendías la naturaleza de tu
magnífico Sistema de Guía y que con la práctica verías este mundo como
lo ve tu Ser Interior. Comprendías la poderosa Ley de la Atracción y la
justicia y exactitud con la que responde al libre albedrío de todos sus
creadores.
Cuando alcances el
pensamiento con el que te sientes mejor, volverás a conectar con esa
perspectiva y ¡temblarás de emoción cuando reencuentres tu propósito, tu
entusiasmo por vivir y a ti mismo!