LA LEY DE LA ATRACCIÓN La Ley de la Atracción universal: definición
Libro la
ley de atraccion- Eshter y Jerry Hicks
Jerry:
Bien, Abraham, supongo que el primer tema del
que nos hablaréis con detalle es la Ley de la Atracción. Sabemos que es
la Ley más poderosa.
Abraham:
No sólo es la más poderosa del Universo, sino que es necesario
entenderla para que todo lo que os vamos a enseñar pueda serviros de
algo. Tenéis que comprenderla para que cualquier cosa que experimentéis
en primera persona, o que veáis que experimentan los demás, tenga algún
sentido. La Ley de la Atracción influye en vuestras vidas y en la de las
personas que os rodean. Es la base de todo lo que se manifiesta, de lo
que llega a vuestra experiencia. Es esencial ser consciente de ella y
comprender su funcionamiento para vivir la vida con un propósito. De
hecho, es esencial para vivir la felicidad para la que os habéis
encarnado.
La Ley de la
Atracción dice: todo objeto atrae aquello que se asemeja a sí mismo.
Cuando decís «Dios los cría y ellos se jun-tan», en realidad estáis
hablando de la Ley de la Atracción. Te-néis prueba de ello cuando os
levantáis deprimidos, y luego durante todo el día las cosas no hacen más
que empeorar, hasta que al final decís: «No tenía que haberme levantado
de la cama». También podéis verlo en vuestra sociedad cuando la persona
que más habla de enfermedades está enferma y la que más habla de
prosperidad goza de ella. La Ley de la Atracción también es evidente
cuando con el dial de la radio sintonizáis, por ejemplo, la frecuencia
630 AM, porque sabéis que las se-ñales radiofónicas entre el centro de
transmisión y tu aparato de radio han de ser idénticas.
Cuando empecéis a
comprender —o para ser más exactos, a recordar— esta poderosa Ley de la
Atracción, las pruebas serán evidentes, porque comenzaréis a reconocer
la correlación exacta entre lo que habéis estado pensando y lo que se ha
manifestado en vuestra vida. Nada aparece porque sí en vuestra
experiencia. Lo atraéis todo. Sin excepción.
Puesto que esta Ley
responde a vuestros pensamientos, sería correcto decir que estáis
creando vuestra propia realidad. Todo lo que experimentáis lo atraéis
gracias a que la Ley de la Atracción responde a los pensamientos que
habéis estado proyectando. Tanto si recordáis algo del pasado como si
observáis algo en el presente o imagináis el futuro, el pensamiento en
que os enfocáis en vuestro poderoso presente ha activado una vibración
en vuestro interior y la Ley de la Atracción responde ahora.
Con frecuencia
cuando las personas se encuentran en situaciones indeseadas, están
seguras de no haberlas creado. « ¡Nunca me habría hecho esto a mí
mismo!», exclaman. Y aunque sabemos que no lo atrajisteis
deliberadamente a vuestra experiencia, no nos queda más remedio que
deciros que sólo vosotros pudisteis haberlo provocado, pues nadie más
tiene el poder para atraer lo que llega a vuestra vida. Al enfocaros en
esa cosa no deseada, o en su esencia, la habéis creado por defecto. Como
no entendíais las Leyes del Universo, o las reglas del juego, por así
decirlo, habéis invitado cosas indeseadas a vuestra experiencia porque
les habéis prestado atención.
Para entender mejor
la Lev de la Atracción, considérate como un imán que atrae hacia sí la
esencia de lo que está pensando y sintiendo. Si te sientes gordo, no
puedes atraer la delgadez. Si te sientes pobre, no puedes atraer la
prosperidad, y así sucesivamente. Eso desafía a la Ley.
Pensar en algo es
invitarlo
Cuanto más
entiendes el poder de la Ley de la Atracción, más interés tienes en
dirigir deliberadamente tus pensamientos, pues obtienes aquello en lo
que piensas, tanto si lo deseas como si no.
Aquello en lo que
piensas es lo que empiezas a invitar a tu experiencia, sin excepción.
Cuando piensas un poco en lo que quieres, a través de la Ley de la
Atracción, ese pensamiento se hace cada vez mayor y cobra más fuerza.
Cuando piensas en algo que no quieres, esa misma Ley lo atrae hacia tí,
y también se amplifica. Cuanto más se amplía ese pensamiento, más fuerza
de atracción adquiere, y por lo tanto, más seguridad hay de que recibas
esa experiencia.
Cuando ves algo que
te gustaría experimentar y dices: «Sí, me gustaría tener eso», gracias a
la atención que le prestas lo invitas a tu experiencia. Pero cuando ves
algo que no quieres experimentar y gritas: «No, no, ¡no quiero eso!»,
también lo estás invitando a entrar en tu experiencia debido a la
atención que le estás prestando. En este Universo basado en la
atracción, no existe la exclusión. La atención que prestas a algo hace
que lo incluyas en tu vibración, y si lo mantienes en tu atención o
conciencia durante el tiempo suficiente, la Ley de la Atracción lo
traerá a tu experiencia, puesto que el «No» no existe en un Universo que
se basa en la atracción. Tu atención te dice: « ¡Sí, tráeme esto que no
quiero!»
Afortunadamente,
aquí, en vuestra realidad física de tiempo-espacio, las cosas no se
manifiestan al instante. Hay una maravillosa memoria temporal entre que
empiezas a pensar en algo y el momento en que se manifiesta. Esa memoria
temporal te ofrece la oportunidad de redirigir tu atención en la
dirección en que realmente quieres que se manifiesten las cosas en tu
experiencia. Y mucho antes de que suceda (de hecho, cuando pensaste por
primera vez en ello) puedes saber, por cómo te sientes, si eso que
deseas se va a manifestar o no. Si sigues prestándole atención —tanto si
es algo que deseas como si no—, se manifestará en tu experiencia.
Estas Leyes te
afectan aunque no entiendas su funciona-miento o las desconozcas por
completo. Y aunque nunca hayas oído hablar de la Ley de la Atracción, su
poderoso efecto es evi-dente en todos los aspectos de la experiencia de
tu vida.
Cuanto más
reflexiones sobre lo que estás leyendo y empieces a observar la
correlación entre lo que estás pensando, lo que estás diciendo y lo que
obtienes, más entenderás la poderosa Ley de (a Atracción. Y cuando
dirijas deliberadamente tus pensamientos y te enfoques en las cosas que
quieres atraer a tu experiencia, empezarás a recibir la experiencia de
la vida que deseas en todos los aspectos.
Tu mundo físico es
un lugar vasto y diverso cargado de una sorprendente variedad de
acontecimientos y circunstancias, algunas de las cuales apruebas (y te
gustaría experimentar), y algunas de las cuales desapruebas (y no te
gustaría experimentar). Cuando viniste a esta experiencia física no era
tu intención pedirle al mundo que cambiara para acomodarse a tus
opiniones sobre cómo deberían ser las cosas, eliminando todo lo que no
apruebas y añadiendo todo lo que apruebas.
Estás aquí
para crear el mundo que has elegido, a la vez que permites que el mundo
exista —tal como otros eligen que sea—. Aunque sus elecciones en modo
alguno obstaculizan las tuyas, tu atención a lo que los otros eligen
afecta a tu vibración y, por con-siguiente, a tu punto de atracción.
Mis pensamientos tienen un
poder magnético
La Ley de la
Atracción y su poder magnético se extiende a todo el universo y atrae
otros pensamientos, que tienen una afinidad vibratoria... y hace que eso
llegue a ti: tu atención a ciertos te-mas, tu activación de
pensamientos, y la respuesta de la Ley de la Atracción a esos
pensamientos es la causa de todas las personas, acontecimientos y
circunstancias que llegan a tu experiencia. Todas estas cosas llegan a
tu vida a través de una especie de conducto magnético, pues son las
homologas vibratorias de tus pensamientos.
Obtienes la esencia
de lo que piensas, tanto si lo deseas como si no. Al principio puede
resultarte incómodo, pero esperamos que con el tiempo llegues a apreciar
la justicia, coherencia y omnipresencia de esta poderosa Ley. Una vez la
entiendas y empieces a ser consciente de aquello a lo que le estás
prestando atención, recobrarás el control, de la experiencia de tu vida.
Cuando tengas ese control volverás a recordar que no hay nada que desees
que no puedas conseguir, y que no hay nada que no quieras que no puedas
liberar de tu experiencia.
Comprender la Ley de
la Atracción y reconocer la correlación absoluta entre lo que has estado
pensando y sintiendo —y lo que se manifiesta en tu experiencia— harán
que seas más consciente del estímulo de tus propios pensamientos.
Empezarás a observar que tus pensamientos se pueden estimular a raíz de
leer, ver algo en la televisión, oír u observar la experiencia de otro.
Una vez veas el efecto que la Ley de la Atracción tiene sobre tus
pensamientos, que empiezan siendo casi imperceptibles y que van
adquiriendo preponderancia y fuerza a medida que les prestas atención,
sentirás el deseo de dirigir tu atención hacia aquello que deseas
experimentar. Pues sea lo que fuere en lo que piensas, sin importar cuál
es la fuente de estímulo de ese pensamiento, mientras le das vueltas, la
Ley de la Atracción empieza a trabajar y a ofrecer otros pensamientos,
conversaciones y experiencias de naturaleza similar.
Tanto si estás
recordando el pasado como si estás observando el presente o imaginando
el futuro, lo estás haciendo ahora, y todo aquello en lo que te enfocas
activa una vibración a la que la Ley de la Atracción responde. Al
principio puede que estés reflexionando en privado sobre un tema en
particular, pero si piensas mucho en ello, observarás que otras personas
empezarán a hablar contigo de ello, pues la Ley de la Atracción busca a
otras personas que proyecten una vibración similar y las trae a tu vida.
Cuanto más te enfocas en algo, más fuerza adquiere; y cuanto más fuerte
es tu punto de atracción al respecto, más pruebas aparecen en tu
experiencia de la vida. Tan-to si te enfocas en lo que deseas como en lo
que no deseas, la prueba de tus pensamientos fluye constantemente hacia
ti.
Mi
Ser interior se comunica a través de la emoción
Eres mucho más de
lo que ves en tu cuerpo físico, pues aunque en realidad seas un
extraordinario creador físico, existes simultáneamente en otra
dimensión. Hay una parte No-Física de ti —que nosotros llamamos tu Ser
Interior— que existe en este preciso momento mientras estás en tu cuerpo
físico.
Tus emociones son tu
indicador físico de tu relación con tu Ser Interior. En otras palabras,
mientras centras tu atención en un objeto y tienes tu visión y opinión
específica sobre el mismo, tu Ser Interior también está enfocado en ello
y tiene su propia visión y opinión. Las emociones que sientes son las
que te indican tu acuerdo o desacuerdo con esas opiniones. Por ejemplo,
ha sucedido algo y tu opinión actual es que deberías haberlo hecho
mejor, que no eres inteligente o que no eres digno. Puesto que la
opinión actual de tu Ser Interior es que lo estás haciendo bien, que
eres inteligente y merecedor, hay una clara contradicción en estas
opiniones y las sentirás como una emoción negativa. Por otra parte,
cuando te sientes orgulloso de ti mismo o sientes amor hacia ti u otra
persona, tu opinión actual está mucho más próxima a la que siente tu Ser
Interior y, en ese caso, sentirás emociones positivas de orgullo, amor o
aprecio.
Tu Ser Interior o
Fuente de Energía siempre te ofrece una perspectiva positiva de ti, y
cuando tu perspectiva coincide con ésta, se produce la atracción
positiva. En otras palabras, cuanto mejor te sientes, mejor es tu punto
de atracción y mejor te salen las cosas. Las vibraciones comparativas de
tu perspectiva y la de tu Ser Interior son las responsables de esta
espléndida Guía que siempre está a tu alcance.
Puesto que la Ley de
la Atracción siempre responde y actúa a cualquier vibración que
emitimos, es muy útil que entiendas que tus emociones son las que te
indican si estás en el proceso de crear algo que deseas o que no deseas.
Con frecuencia,
cuando nuestros amigos físicos conocen la poderosa Ley de la Atracción y
empiezan a entender que atraen las cosas en virtud de lo que están
pensando, intentan controlar cada pensamiento, muchas veces se ponen en
guardia respecto a sus pensamientos. Pero controlar los pensamientos es
difícil porque puedes pensar en muchas cosas y la Ley de la Atracción
siempre trae más.
En lugar de
controlar tus pensamientos, te animamos a que prestes atención a cómo te
sientes. Pues si eliges un pensamiento que no está en armonía con esa
parte de ti más vasta, anciana, sabia y adorable que forma tu Ser
Interior, sentirás la discordia y podrás redirigir fácilmente tu
pensamiento hacia algo que te haga sentirte mejor y que, por lo tanto,
te beneficie. Cuando tomaste la decisión de venir a este mundo físico,
sabías que tendrías acceso a este maravilloso Sistema de Guía Emocional,
pues entonces eras consciente de que a través de tus omnipresentes y
fantásticas emociones podrías saber si te estabas desviando de tu
conocimiento más profundo o si fluías con él.
Cuando piensas en
dirección hacia algo que deseas, sientes una emoción positiva. Cuando
piensas en dirección hacia algo que no deseas, sientes una emoción
negativa. De este modo, simplemente prestando atención a cómo te
sientes, sabrás en todo momento lo que está atrayendo tu poderoso y
magnético Ser.
Mi omnipresente Sistema de
Guía Emocional
Vuestro maravilloso
Sistema de Guía Emocional es una gran ventaja para vosotros porque la
Ley de la Atracción siempre está actuando, tanto si eres consciente de
ello como si no. Por eso, siempre que piensas en algo que no quieres y
te enfocas en ello, atraes más de lo mismo, hasta que al final atraes
los acontecimientos o las circunstancias adecuadas para experimentarlo.
Sin embargo, si eres
consciente de tu Sistema de Guía Emocional y te das cuenta de cómo te
sientes, en las primeras etapas sutiles observarás que estás centrando
tu atención en algo que no deseas, y podrás cambiar fácilmente de
pensamiento para empezar a atraer lo que sí quieres. Si no eres
consciente de tus sentimientos, no te darás cuenta de que estás pensando
en la dirección equivocada, y es muy probable que atraigas algo muy
grande y poderoso que no quieres y a lo que te resultará más difícil
enfrentarte.
Cuando se te ocurre
algo y sientes entusiasmo, significa que tu Ser Interior sintoniza
vibratoriamente con esa idea y tu emoción positiva es un indicador de
que en este momento la vibración de tu pensamiento está en sintonía con
la de tu Ser Interior. En realidad, la inspiración es eso: en el momento
presente estás en sintonía perfecta con la perspectiva más amplia de tu
Ser Interior y, gracias a esa sintonía, estás recibiendo una
comunicación clara o Guía, de tu Ser Interior
¿Y si quiero que suceda
más rápido?
Debido
a la Ley de la Atracción los pensamientos afines se atraen mutuamente, y
cuando lo hacen, adquieren más fuerza. Y a medida que adquieren más
fuerza —y por lo tanto están más cercanos a la manifestación—, la
emoción que sientes se vuelve proporcionalmente mayor. Cuando te enfocas
en algo que deseas, mediante la Ley de la Atracción, atraes cada vez más
pensamientos respecto a ello y sientes una emoción positiva más fuerte.
Puedes acelerar la creación de algo simplemente prestándole más
atención, la Ley de la Atracción se encargará del resto y te traerá la
esencia del objeto en el que estás pensando.
Nosotros definimos
las palabras querer o desear del siguiente modo: enfocar tu atención o
pensar en un objeto, a la vez que experimentas una emoción positiva.
Cuando prestas atención a un tema y sólo sientes una emoción positiva
respecto a él, llegará muy rápido a tu experiencia. A veces oímos que
nuestros amigos físicos pronuncian las palabras querer o desear a la vez
que experimentan dudas o miedo de que su deseo no llegue a hacerse
realidad. Desde nuestra perspectiva, no es posible desear realmente algo
y sentir una emoción negativa. El deseo puro siempre va acompañado de
una emoción positiva. Quizás ésa sea la razón por la que las personas no
están de acuerdo en el uso que nosotros hacemos de estas palabras.
Muchas veces arguyen que «querer» implica una especie de carencia y se
contradice en su significado, y estamos de acuerdo. Pero el problema no
está en la palabra en sí, sino en la emoción expresada al utilizarla.
Deseamos ayudaros a
comprender que podéis conseguir lo que deseéis ser desde cualquier punto
departida, independientemente del lugar donde estéis o del estado en que
os encontréis. Lo más importante es entender que vuestro estado de Ser o
vuestra actitud en el momento presente es la base desde la cual
atraeréis más de lo mismo. De modo que la poderosa y coherente Ley de la
Atracción responde a todo en este Universo vibratorio, uniendo a
personas con vibraciones afines, provocando situaciones con vibraciones
parecidas y uniendo pensamientos con vibraciones semejantes. De hecho,
todo en vuestra vida, desde el modo en que se producen los pensamientos
en vuestras mentes hasta las personas a las que conocéis por el camino,
es como ha de ser debido a la Ley de la Atracción.
¿Cómo quiero verme?
A la mayoría muchas
cosas os van bien y deseáis que siga siendo así, pero también hay cosas
que os gustaría que fueran de otro modo. Para que cambien las cosas,
tenéis que verlas como queréis que sean en lugar de seguir viéndolas
como son. Probablemente, la mayoría de vuestros pensamientos sean
respecto a lo que estáis observando, que significa que lo-que-es domina
vuestro enfoque, atención, vibración y, por ende, vuestro punto de
atracción. Esto se agrava cuando los que te rodean también te observan.
A raíz de la
tremenda atención que la mayoría concedéis a vuestra situación actual
{lo-que-es), el cambio se produce lentamente o no se produce en
absoluto. En tu vida aparece un flujo constante de personas diferentes,
pero la esencia o la temática de esas experiencias no cambia demasiado.
A fin de que se
produzca un verdadero cambio positivo en tu experiencia, has de dejar de
ver cómo son las cosas —cómo te ven a ti los demás— y prestar más
atención a cómo te gustaría que fueran. Con la práctica cambiarás tu
punto de atracción y experimentarás una transformación sustancial en tu
vida. La enfermedad se puede transmutar en bienestar, la carencia en
abundancia, las malas relaciones en buenas, la confusión en claridad, y
así sucesivamente.
Dirigiendo
deliberadamente tus pensamientos —en lugar de contentarte con observar
lo que sucede a tu alrededor—, empezarás a cambiar los patrones
vibratorios a los que responde la Ley de la Atracción. Con el tiempo,
con mucho menos esfuerzo del que piensas actualmente, ya no estarás
creando —como respuesta a lo que los otros perciben de ti— un futuro
demasiado parecido a tu pasado y presente. Pasarás a ser el creador
deliberado de tu propia experiencia.
No es probable que
veas a un escultor que tire la arcilla sobre su mesa de trabajo y
exclame: «¡Oh, no me ha salido bien!» Sabe que ha de utilizar sus manos
y moldearla para que la imagen que tiene en su mente quede reflejada en
la arcilla con la que está trabajando. La variedad que hay en tu vida te
ofrece la arcilla con la que moldeas tus experiencias, si sólo la
observas sin ponerle las manos encima y amasarla deliberadamente para
que se acople a tus deseos, no te satisfará porque no es lo que te
habías propuesto cuando decidiste venir a esta realidad de
tiempo-espacio. Queremos que entiendas que tu «arcilla», tenga la forma
que tenga en estos momentos, es moldeable. Sin excepción.
Bienvenido al planeta
Tierra, pequeño
Puede que pienses
que te sería más fácil escuchar estas palabras si las hubieras oído el
primer día de tu experiencia en el planeta Tierra. Y si te estuviéramos
hablando el primer día de tu ex-periencia de vida física, esto es lo que
te diríamos: Bienvenido al planeta Tierra, pequeño... No hay nada que no
puedas ser, hacer o tener. Eres un gran creador y estás aquí en virtud
de tu poderoso y deliberado deseo de venir. Has aplicado específicamente
la maravillosa Ciencia de la Creación Deliberada, y lo has conseguido
gracias a tu habilidad para hacerlo.
Sigue adelante
pensando en lo que deseas, atrayendo experiencias que te ayuden a
decidir lo que quieres, y una vez lo hayas hecho, piensa
unidireccionalmente en ello.
Pasarás la mayor
parte del tiempo recopilando datos que te ayudarán a decidir qué es lo
que quieres... Tu verdadera misión es decidir lo que quieres y enfocarte
en ello, pues enfocándote en lo que quieres lo atraerás. Ése es el
proceso de crear: pensar en lo que quieres, pensar mucho y con mucha
claridad, para que tu Ser Interior te ofrezca la emoción
correspondiente. Y cuando piensas y experimentas la emoción, te
conviertes en el imán más poderoso que existe. Ése es el proceso
mediante el cual atraes todo lo que deseas a tu experiencia.
Muchos de tus
pensamientos no tendrán fuerza para atraer, al menos no al principio, no
a menos que permanezcas enfocado en ellos el tiempo suficiente para que
se multipliquen. Pues cuan-do son más en cantidad, tienen más fuerza y
la emoción que sentirás de tu Ser Interior será más fuerte.
Cuando tienes
pensamientos que despiertan la emoción, estás accediendo al poder del
Universo. Sigue adelante (te diríamos) en este primer día de tu
experiencia en la vida, sabes que has venido aquí para decidir lo que
deseas y que te has de enfocar en ello.
Pero no te estamos
hablando en el primer día de tu experiencia en la vida. Llevas aquí
bastante tiempo. La mayoría os habéis estado viendo a vosotros mismos,
no sólo a través de vuestros ojos (de hecho, ni siquiera principalmente
a través de vuestros ojos), sino a través de los ojos de los demás: por
consiguiente, muchos actualmente no estáis en el estado de Ser lo que
queréis ser.
¿Es mi «realidad»
verdaderamente tan real?
Intentamos
ofreceros un proceso a través del cual podáis con-seguir el estado de
Ser que elijáis para que podáis acceder al poder del Universo y empecéis
a atraer al objeto de vuestro deseo, en lugar de atraer lo que ya tenéis
en vuestro actual estado. Pues, desde nuestra perspectiva, hay una gran
diferencia entre lo que existe ahora —lo que denomináis «realidad»—y lo
que es vuestra verdadera realidad.
Puede que estés
dentro de un cuerpo enfermo o que no tiene el tamaño, la forma o la
vitalidad que has elegido; que tengas un estilo de vida que no es como
esperabas; que conduzcas un coche que no te gusta o te relaciones con
personas que no te agradan... Sea cual sea tu caso, queremos ayudarte a
comprender que, aunque eso te parezca tu verdadero estado de Ser, en
realidad no lo es. Tu estado de Ser es cómo te sientes respecto a ti
mismo en cualquier momento.
¿Cómo puedo aumentar mi
poder magnético?
Los pensamientos
que no van acompañados de una emoción fuerte carecen de un verdadero
poder magnético. En otras palabras, aunque todo pensamiento tiene un
potencial creativo o de atracción magnética, los pensamientos combinados
con una emoción fuerte son los más poderosos. Sin duda, la mayoría de
los pensamientos no tienen mucho poder de atracción. Más o menos
mantienen lo que ya has atraído.
¿Comprendéis ahora
el valor de pasar 10 o 15 minutos al día confeccionando deliberadamente
pensamientos poderosos que evoquen una emoción grande, fuerte,
apasionada y positiva para atraer las circunstancias y acontecimientos
que deseáis? (A nosotros nos parece muy valioso.)
Aquí os ofreceremos
un proceso mediante el cual pasaréis un rato cada día atrayendo
intencionadamente a vuestra experiencia salud, vitalidad, prosperidad y
relaciones positivas con los demás... todas las cosas que formen vuestra
visión de lo que es una vida perfecta para vosotros. Eso supondrá un
verdadero cambio, amigos. Pues cuando ponéis la intención y recibís, no
sólo recibís el beneficio de lo que habéis creado, sino también una
nueva visión que hará que vuestras futuras intenciones sean diferentes.
Eso es la evolución y el crecimiento.
Taller del Proceso
Creativo de Abraham
Éste es el
proceso: cada día vais a hacer una especie de Taller Creativo. No
durante mucho rato: 15 minutos es un tiempo razonable; 20 minutos como
mucho. Este Taller se ha de realizar en el mismo lugar todos los días,
lo mejor es que sea un lugar donde nada os pueda distraer o interrumpir.
No se trata de entrar en un estado alterado de la conciencia, no es un
estado meditativo. Es un estado de pensar lo que quieres con tal
claridad que tu Ser Interior responda con una emoción de confirmación.
Antes de empezar
este proceso, es importante que seáis felices, pues si empezáis
infelices o sin emoción alguna, vuestro trabajo no dará mucho resultado,
ya que vuestro poder de atracción esta-rá ausente. Cuando decimos
«felices», no estamos hablando de estar dando brincos en un estado de
excitación. Nos referimos a un sentimiento de rebosar alegría, ese tipo
de sensación que se tiene cuando todo va bien. Por lo tanto, os
recomendamos que hagáis lo que sea necesario para conseguirlo. Este
proceso es diferente para cada persona. A Esther, escuchar música la
conduce a ese estado de dicha fácilmente, pero no cualquier tipo, ni
siquiera siempre la misma. Otras personas lo consiguen estando en
contacto con animales o cerca del agua... Una vez hayáis alcanzado ese
sentimiento de bienestar, tenéis que sentaros porque ya habrá empezado
vuestro Taller.
Lo que debéis hacer
es reunir los datos que habéis estado recopilando de vuestras
experiencias en la vida real (cuando os habéis estado relacionando con
los demás y entrando y saliendo de vuestro entorno físico). Tenéis que
recopilar datos para crear una especie de imagen de vosotros mismos, una
que os satisfaga plenamente.
Vuestra experiencia
fuera de vuestro Taller será de mucha ayuda, pues a lo largo del día,
hagáis lo que hagáis —ir a trabajar, hacer cosas en casa, relacionaros
con vuestra pareja, amigos, hijos o padres—, si utilizáis vuestro
tiempo, y una de vuestras intenciones es recopilar datos y ver las cosas
que os gustaría atraer a vuestro Taller, descubriréis que cada día es
divertido.
¿Habéis salido algún
día de compras con dinero en el bolsillo dispuesto a gastarlo en algo
que os guste? Y cuando mirabais, aunque hubiera muchas cosas que no
quisierais, vuestra intención era encontrar algo por lo que cambiar
vuestro dinero. Bueno, así es como nos gustaría que vierais todos los
días de vuestra vida, como si tuvierais un bolsillo lleno de algo que
quisierais cambiar por estos datos que estáis recopilando.
Por ejemplo, podéis
ver a una persona que tiene una personalidad alegre. Recopilad datos,
para atraerlos posteriormente a vuestro Taller. A lo mejor veis a
alguien que lleva un coche que os gusta; recopilad esos datos. Puede que
veáis un trabajo que os guste... Sea lo que sea lo que veáis y que os
guste, recordadlo. (Hasta podéis escribirlo.) Cuando veáis algo que os
gustaría ser en la vida, empezad a recopilar datos y almacenadlos en una
especie de banco mental. Luego vais a vuestro Taller y empezáis a
asimilarlos, y a medida que lo vais haciendo, preparáis una imagen de
vosotros mismos con la cual atraeréis a vuestra experiencia la esencia
de lo que os ha agradado.
Si podéis asimilar
el conocimiento de que vuestro verdadero trabajo —independientemente de
las otras actividades que estéis realizando— es mirar a vuestro
alrededor para ver qué es lo que deseáis con la intención de llevarlo a
vuestro Taller y crear la imagen de vosotros mismos con la que podréis
atraerlo, entonces os daréis cuenta de que no hay nada imposible.