Llama Violeta

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¡Han de ser muy detalladas mis intenciones creativas?
Libro la ley de atracción- Eshter y Jerry Hicks

 

Jerry: Cuando pretendemos avanzar, ¿con qué detalle debe­mos exponer los medios que tenemos y hasta qué punto he­mos de ser específicos con el resultado o las manifestaciones de nuestras intenciones?

Abraham: Debéis ser lo suficientemente precisas en vuestro pensamiento tanto para precisar lo que deseáis como para des­pertar una emoción positiva, pero no tanto como para que esos detalles os produzcan una emoción negativa. Cuando pretendéis algo vagamente, vuestro pensamiento no es lo bas­tante específico —y por consiguiente lo bastante poderoso— para invocar la fuerza de! Universo. Pero, por otra parte, tam­bién podéis excederos en los detalles antes de haber recopilado suficiente información. Resumiendo, si cuando sois específi­cos, ello desafía vuestras creencias, sentiréis una emoción negativa. De modo que sed específicos en vuestras emociones positi­vas, pero no tanto como para despertar una emoción negativa.

¿He de repetir regularmente las intenciones de mi segmento?

Jerry: Abraham, hablemos más de los Segmentos de la Intencio­nalidad. Puesto que resultaría tedioso prestar nuestra atención a todos los pequeños detalles de cada momento, ¿no bastaría con tener la intención de la seguridad, es decir, que ése mera nuestro primer pensamiento de la mañana? ¿No nos manten­dría a salvo durante el resto del día?

Abraham: No es necesario que os propongáis algo una y otra vez, aunque también es interesante reiterar aquello que es más importante para vosotros en algún momento del día. Una vez hayáis expuesto vuestra intención de seguridad y empecéis a sen­tiros seguros, estaréis en ese punto en que siempre atraeréis seguridad. En el momento en que no os sintáis seguros, será cuando deberéis exponer de nuevo vuestra intención de seguridad.

¿Pueden mis reacciones espontáneas obstaculizar el proceso del Segmento de la Intencionalidad?

Jerry: ¿Puede el Segmento de la Intencionalidad inhibir nuestra espontaneidad o nuestra capacidad de reaccionar ante una si­tuación?

Abraham: El Segmento de la Intencionalidad puede obstaculi­zar vuestra capacidad de reaccionar por defecto, pero reforzará la de reaccionar deliberadamente. La espontaneidad es maravillosa siempre que atraigáis lo que deseáis. Pero no lo es tanto cuando atraéis espontáneamente lo que no deseáis. Nosotros nunca substituiríamos la creación deliberada por la creación-espontánea-por-defecto, a ningún precio.

 

El frágil equilibrio entre creencia y deseo

Jerry: Abraham, ¿podríais explicarnos lo que denomináis el frágil equilibrio de la creación, entre el deseo y la creencia?

Abraham: Los dos aspectos de este equilibrio de la creación son desearlo y permitirlo. También podríais llamarlo desearlo y esperarlo. E incluso se podría decir pensar en ello y tener la ex­pectativa de conseguirlo.

El mejor escenario es desear algo y tener la creencia o la ex­pectativa de conseguirlo. Eso es la creación en el mejor de sus casos. Si tu deseo no es muy fuerte, pero crees que puedes con­seguir lo que te planteas, el equilibrio es completo y lo obten­drás. Si tu deseo es fuerte, pero dudas de tu capacidad para alcanzar tu meta, no tendrás éxito, al menos ahora, pues tendrás que sintonizar tu pensamiento de deseo con el de tu creencia.

Quizás has estimulado un pensamiento de algo que no de­seas, pero como has oído muchas veces que eso les sucede a otras personas, crees en la posibilidad de que te suceda a ti. De modo que tu deseo, aunque pequeño, de esa cosa no deseada y tu creencia en la posibilidad pueden convertirte en un perfec­to candidato para pasar por esa experiencia.

Cuanto más piensas en lo que deseas, más pruebas te dará la Ley de la Atracción, hasta que creas en ello. Y cuando entien­des la Ley de la Atracción (lo cual es fácil porque siempre es co­herente) y empiezas a dirigir deliberadamente tus pensamientos, se reafirmará tu creencia en tu capacidad de ser, hacer o te­ner lo que deseas.

 

¿Cuándo conduce al trabajo el Segmento de lo Intencionalidad?

Jerry: Somos Seres físicos y se nos ha enseñado a creer que para conseguir dinero hemos de trabajar duro. Pero vosotros no habláis mucho de la acción física. ¿Dónde encajan el traba­jo duro o la acción física en vuestra ecuación creativa?

Abraham: Cuanta más atención prestéis a la idea a través del pen­samiento, más responderá la Ley de la Atracción y más fuerza ad­quirirá el pensamiento. Cuando Segmentáis vuestra intencionali­dad e imagináis en vuestro Taller Creativo, empezáis a sentir la inspiración de actuar. La acción que procede de sentir inspiración es la que produce buenos resultados, pues estáis permitiendo que os guíen las Leyes del Universo. Si actuáis sin haber preparado delibe­radamente esa acción, ésta probablemente os resulte mucho más dura porque estáis intentando hacer que sucedan más cosas en este momento de lo que puede abarcar vuestra acción.

Si piensas tu creación para que se manifieste y luego la sigues con una acción inspirada, te darás cuenta de que tu futuro está preparado esperándote a que llegues, así podrás ofrecer tu acción para gozar del fruto de tu verdadero poder creativo en lugar de intentar usar incorrectamente tu acción para crear.

¿Cuál es la mejor acción?

Jerry: Cuando hay muchas acciones diferentes que podemos realizar para lograr algo especifico, ¿cómo podemos decidir, en el último momento, cuál de esas posibles acciones es la mejor para nosotros?

Abraham: Al imaginaros realizando la acción en potencia y observando cómo os sentís mientras la imagináis. Si podéis elegir entre dos, visualizaros primero haciendo unay observad vuestros sentimientos. Luego visualizaros haciendo la otra y observad corno os sentís. Sin embargo, vuestros sentimientos no estarán claros respecto a esa acción potencial, si antes no habéis identificado vuestras intenciones y les habéis dado un orden de prioridad. Cuando lo hayáis hecho, será muy sencillo tomar la decisión de cuál será la acción más apropiada. Estaréis usando vuestro Sistema de Guía Emocional.

 

¡Cuánto debo esperar para la manifestación?

Jerry: Hay personas que están esperando a que algo se mani­fieste ya mismo y se sienten un poco decepcionadas porque lo que han estado deseando todavía no se ha manifestado. ¿Cuán­to deben esperar antes de que empiecen a verse señales visibles de éxito? ¿Y cuáles serían algunas de esas señales de que va a suceder?

Abraham: Cuando expones tu intención de tener algo y espe­ras conseguirlo, ese algo se pone en camino y empiezas a ver muchas señales: ves a otras personas que han conseguido algu­na cosa parecida, lo cual estimula tu deseo; observas muchos otros aspectos de esa cosa en distintas direcciones; te das cuen­ta de que piensas en ello y sientes entusiasmo muchas veces al día; te sientes muy bien respecto a lo que quieres... Ésas serán algunas de las señales de que lo que deseas está llegando. Cuando entiendes que gran parte de tu esfuerzo creativo se gasta en definir lo que quieres y en sintonizar tus pensa­mientos con ese deseo, puede que te des cuenta de que la mayor parte del proceso creativo se produce en un plano vi­bratorio. Por consiguiente, tu creación puede estar casi com­pleta, un 99 por ciento, antes de que tengas alguna prueba fí­sica de ello.

Si recuerdas que la emoción positiva que sientes antes de tu creación también es una prueba de su progreso, podrás avan­zar con rapidez y de manera estable hacia los resultados que deseas.

¿Puedo utilizar el Segmento de la Intencionalidad para co-crear?

Jerry: Abraham, ¿cómo puedo usar este Proceso del Segmento de la Intencionalidad para llegar a una meta con otra persona?

Abraham: Cuanto mejor sea el trabajo que hayas hecho en tu Segmento de la Intencionalidad, más fuerza tendrán tus pensa­mientos sobre tu deseo y tu poder de influencia será más in­tenso. Cuando te relaciones con otras personas, te resultará más fácil captar la esencia de tu idea.

También es muy útil que uses el Proceso del Segmento de la Intencionalidad para evocar lo mejor de los demás. Si esperas que no sean serviciales o que no estén centrados en sus inten­ciones, eso es lo que atraerás de ellos; mientras que si esperas que sean brillantes y serviciales, eso es lo que atraerás de ellos. Sí has dedicado tiempo a hacer que tus pensamientos adquieran fuer­za antes de vuestro encuentro físico, tendrás una co-creación mucho más satisfactoria para ti y para la otra persona.

¡Cómo puedo transmitir mi intencionalidad con mayor precisión?

Jerry: Recuerdo que en el pasado, muchas veces me encontra­ba en situaciones que sentía que eran muy importantes, pero la otra persona y yo íbamos adelante y atrás en nuestra conversa-ción, y cuando nos separábamos pensaba: «¡Vaya! Debería ha­ber dicho esto y lo otro, y lo que quería decir era...», pero no lo había hecho. En lugar de sentirme bien cuando había termina­do nuestra interacción, estaba frustrado. ¿Cómo hubiera podi­do evitarlo?

Abraham: Si piensas en el resultado que deseas antes de ini­ciar la conversación, ya habrás generado un impulso que te ayudará a transmitir con mayor claridad lo que quieres. Tam­bién es importante que reconozcas que al combinar pensa­mientos, ideas y experiencias> juntos tenéis el potencial de crear algo incluso aún mayor de lo que hubieras creado tú solo. Preparar tu expectativa positiva en colaboración con el otro te ayudará a adoptar una postura conciliadora con la cla­ridad, la fuerza y el valor de la otra persona. En esta alineación de bienestar emocional, tu mente estará clara y propiciará cla­ridad en la otra persona; juntos lograréis una co-creación ma­ravillosa.

Jerry: ¿Y si una persona no quiere molestar a otras, herir sus sentimientos o irritarlas cuando el tema de conversación es controvertido? En otras palabras, si estás hablando con alguien cuyos deseos están en conflicto, y aun así crees que puedes te­ner con él algunas metas comunes que os beneficiarán a ambos y que se pueden conseguir si se evita la controversia, ¿corno puedes hacer que esta relación sea positiva para ambos?

Abraham: Al tener la intención —cuando entres en el seg­mento— te enfocas en aquellas cosas que tenéis en común; en los puntos en los que sintonizáis, presta muy poca aten­ción a las cosas en las que no estáis de acuerdo, y mucha a las que lo estáis. Ésta es la resolución en todas las relaciones. El problema con la mayor parte de las relaciones es que siempre os fijáis en eso que no os gusta y es a lo que ¡e prestáis más aten­ción. Luego, por la Ley de la Atracción, redamáis más de lo que no queréis.

¿Se puede tener prosperidad sin buscarla?

Jerry: Nos habéis dicho muchas veces que podemos tenerlo todo. Por ejemplo, una situación en que las personas quieren prosperidad, pero no quieren trabajar o buscar un trabajo. ¿Qué sugerís para que puedan resolver este dilema?

Abraham: Han de considerar sus intenciones de forma separa­da. Si quieren prosperidad, pero creen que ésta sólo llega a tra­vés del trabajo, no podrán tenerla porque no están dispuestas a hacer la única cosa que creen que puede aportarles la pros­peridad. Hasta que no se planteen la prosperidad sin asociarla al trabajo al que se están resistiendo, no podrán atraerla a sus vidas.

Has planteado algo muy importante; lo que denominamos intenciones o creencias conflictivas. La solución es simplemente apartar la vista de lo conflictivo y ponerla en la esencia de lo que deseas.

Si quieres prosperidad y crees que ésta requiere un arduo trabajo y estás dispuesto a realizarlo, no hay contradicción y alcanzarás un grado de prosperidad. Si quieres prosperidad, y crees que conseguirla requiere un arduo trabajo pero tienes aversión a trabajar, existe una contradicción en tu pensamiento, y no sólo tendrás dificulta­des para realizar la acción, sino que cuando la lleves a cabo no será productiva.

Si quieres prosperidad, crees que te la mereces y esperas que llegue porque lo deseas, no hay contradicción en tu pensa­miento y la prosperidad fluirá. Presta atención a cómo te sien­tes cuando emites pensamientos a fin de evitar los contradic­torios, y a medida que eliminas este tipo de pensamientos respecto a cualquier cosa que desees, eso que esperas llegará. La Ley de la Atracción te lo traerá

Cuando llueven las ofertas de trabajo, diluvian

Jerry: Pongamos el ejemplo de una persona que hace meses que no encuentra trabajo, y en cuanto recibe una oferta que le gusta, de pronto recibe cuatro o cinco más a la vez. ¿Cuál pue­de ser la causa?

Abraham: La razón por la que el trabajo ha tardado tanto en llegar es porque en lugar de enfocar en lo que quería, que era el trabajo, se centraba en la ausencia de trabajo y lo alejaba. Una vez ha superado eso y le han ofrecido un trabajo, ya no enfoca su atención en no tener trabajo: se centra en lo que quería, por eso ahora empieza a recibir más de lo que había preparado. En tu ejemplo, el deseo era más fuerte aunque la creencia fuera débil, así que con el tiempo la Ley de la Atracción le concede a esa persona lo que sentía con más fuerza. Sin embargo, se ha tor­turado innecesariamente al no dedicar un tiempo a limpiar sus pensamientos. ¿Por qué tras una adopción suele haber un embarazo?

Jerry: ¿Es ésta la razón por la que una pareja que lleva años in­tentando tener hijos, cuando adopta uno, de pronto, la mujer se queda embarazada?

Abraham: Exactamente.

(Dónde encaja la competitividad en el ámbito de la intencionalidad?

Jerry: ¿Corno encaja la competitividad en todo esto?

Abraham: Desde nuestra perspectiva, en este vasto Universo donde todos estamos creando, no hay competitividad, pues hay abundancia de todo para satisfacernos a todos. Sois vosotros ios que creáis esa situación de competitividad al adjudicar sólo un premio. Eso puede provocar cierto malestar, porque quie­res ganar, no quieres perder; pero con frecuencia la atención en perder es superior a la atención en ganar.

Cuando te colocas en una situación competitiva, el que gana siempre es el que tenía más claro su deseo y el que más lo espera­ba. Es la Ley_. SÍ competir sirve de algo, es para estimular el deseo.

¿Será una ventaja reforzar mi fuerza de voluntad?

Jerry: ¿Hay algún modo de que las personas puedan reforzar su voluntad para obtener más de lo que desean y menos de lo que no desean?

Abraham: El Proceso del Segmento de la Intencionalidad sin duda ayudará a conseguirlo. Pero no se trata tanto de «reforzar la voluntad» como de pensar en cosas que la Ley de la Atracción pueda atraer. La fuerza de voluntad puede significar «determi­nación». Y la determinación puede significar «pensamiento de­liberado». Pero todo ello suena a trabajar más duro de lo que se necesita. Basta con pensar coherentemente en lo que se prefiere a lo largo del día, y la Ley de la Atracción se encargará del resto.