Llama Violeta

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Apreciar algo atrae más de lo mismo

Libro la ley de atraccion- Eshter y Jerry Hicks

 

Los pensamientos que evocan emociones son los que suelen cambiar tu vida con mayor rapidez. Los pensamientos que tienes mientras no sientes ninguna emoción dejarán las cosas como están. Y, por lo tanto, esas cosas que ya has creado y aprecias pueden conservarse en tu vida si mantienes tu aprecio. Pero para conseguir eso que todavía no tienes y que quieres tener ya (y lo deseas mucho), has de emitir pensamientos claros, conscientes, deliberados y que despierten una emoción.

Una forma muy eficaz de usar el Taller Creativo es reflexionar sobre los aspectos que aprecias de los asuntos que son más importantes para ti. Cada vez que piensas en algo, tu atención a los detalles será más fuerte, y con el tiempo y los detalles, tu emoción respecto al asunto aumentará. Utilizar el Taller Creativo de este modo cumple con todos los requisitos necesarios para la Creación Deliberada, pues estás pensando en algo que deseas y con tu emoción del aprecio estás permitiendo que tu deseo se manifieste en tu experiencia. Cuanto más acudas al Taller Creativo, antes empezarás a notar una correlación evidente entre las cosas que estás observando en tu interior y lo que se manifiesta en la experiencia de tu vida.

 ¿Actuarán las Leyes Universales aunque no crea en ellas?

 Jerry: Abraham, me gustaría que me dijerais si estas Leyes Universales de las que habláis actúan igualmente aunque no creamos en ellas.

 Abraham: Así es. Estáis emitiendo vibraciones aunque no os deis cuenta; por eso creáis por defecto. No podéis desconectar vuestro Mecanismo Creativo; nunca deja de funcionar y las Leyes siempre responden. Por eso es tan importante entenderlas. No entenderlas es como jugar a un juego del que no conoces las reglas. Y entonces jugáis, pero no comprendéis por qué obtenéis esos resultados. Ese tipo de juego resulta frustrante y la mayoría quiere abandonarlo.

¿Qué hago para no conseguir lo que no quiero?

Jerry: Abraham, ¿podéis explicar a la gente cómo no conseguir lo que no quieren?

 Abraham: No pienses en lo que no quieres. No dediques tus pensamientos a lo que no quieres, pues tu atención lo atraerá. Cuanto más pienses en ello, más fuerte será tu pensamiento y más emoción despertará. Sin embargo, cuando dices «No voy a pensar más en esto», en ese momento todavía sigues pensando en el tema. Por lo tanto, la clave es pensar en otra cosa, en algo que sí desees. Con la práctica, por tus emociones sabrás si piensas en algo que deseas o que no deseas.

Esta sociedad civilizada parece andar escasa de felicidad

Jerry: Vivimos en lo que denominamos una sociedad civiliza-da y en los aspectos económicos y materiales nos va bastante bien, sin embargo, no veo mucha felicidad en las personas que me rodean. ¿Se debe a esos factores de los que habéis hablado... a que tienen un deseo muy débil y una creencia muy fuerte?

 Abraham: La mayoría de las personas emiten vibraciones en respuesta a lo que observan. Por eso, cuando observan algo que les hace sentirse bien, son felices, pero cuando observan algo que no les gusta, se sienten mal. La mayoría de las personas no creen tener ningún control sobre sus sentimientos porque no pueden controlar las condiciones a las que les están ofreciendo esas respuestas emocionales. Creen en la falta de control de su propia experiencia y ésa es la causa de la ausencia de alegría que observas. Hemos de recordarte que, si continúas observando esa falta de alegría, la tuya también desaparecerá.

Quiero desear con más pasión

Jerry: También habéis dicho que si nuestro deseo es apasiona-do, nuestra creencia no ha de ser tan fuerte. ¿Cómo podemos construir un deseo apasionado en el Taller del que nos habéis hablado?

 Abraham: Ha de haber un punto de partida para todas las cosas. En otras palabras, muchas personas nos dicen: «Abraham, en-tiendo lo que decís, pero el problema es que no sé lo que quiero». Y nosotros les decimos que empiecen por afirmar: Quiero saber lo que quiero. Pues al decir esta afirmación, os convertís en un imán que atrae todo tipo de información a raíz de la cual podréis tomar vuestras decisiones. Empieza por alguna parte y deja que la Ley de la Atracción te traiga los ejemplos y elecciones, y cuanto más pienses en esas elecciones, más te apasionarás.

 

La atención que le prestas a cualquier cosa hace que ésta se vuelva más fuerte y también que aumente la emoción. Cuando piensas en lo que quieres y sigues añadiendo detalles a la imagen, esos pensamientos se vuelven más fuertes. Cuando piensas en algo que deseas y que todavía no ha llegado... y luego piensas en lo estupendo que sería tenerlo, pero luego recuerdas que cuesta mucho dinero y que no lo puedes pagar, ese ir adelante y atrás diluye la pasión y retrasa el poder de tus pensamientos.

 ¿Puedo liberar creencias contraproducentes?

Jerry: ¿Es posible crear en una dirección deseada aunque te hayan hecho creer (otros) que estás destinado a algo diferente?

Abraham: Si tu deseo es lo bastante fuerte, sí es posible. Es decir, a la madre que hemos mencionado antes, la sociedad le había enseñado y también su propia experiencia, que ella no po-día levantar un vehículo tan pesado, sin embargo, cuando su deseo fue lo bastante fuerte (cuando la vida de su hijo estaba en peligro), fue capaz de hacerlo. Si el deseo es realmente fuerte, las creencias se pueden trascender.

Las creencias tienen mucha fuerza y cuestan de cambiar, pero no es imposible hacerlo. A medida que vas buscando pensamientos cada vez mejores, te darás cuenta de que los vas en-contrando y activando y que la Ley de la Atracción responde a ellos, y con el tiempo, tu nueva vida reflejará esos cambios en tu pensamiento. Si te aterras a la idea de que sólo puedes creer en las cosas que se basan en la «evidencia actual», nada cambiará para ti, pero al entender que cuando rediriges el pensamiento la Ley de la Atracción responde al mismo, entonces se produce la evidencia y entiendes el poder de la Creación Deliberada.

 ¿Pueden afectar en mi vida actual las creencias de otra vida?

 Jerry: ¿Puede haber pensamientos (o creencias) de alguna de nuestras vidas pasadas que todavía estén creando o tengan poder para crear circunstancias en nuestra experiencia física actual?

Abraham: Sois Seres en constante proceso de expansión y vuestro Ser Interior es la culminación de todo lo que habéis vivido. Vuestro Ser Interior no sólo cree, sino que conoce, el va-lor de vuestra Existencia, de modo que cuando elegís pensamientos que están de acuerdo con él, notáis la claridad de ese conocimiento.

Sin embargo, los detalles de cualquier experiencia física del pasado no afectan a la actual. Hay mucha confusión sobre este tema y en parte se debe a que muchas personas no quieren aceptar que son las creadoras de su propia experiencia. Dicen: «Estoy gorda en esta vida porque en la anterior morí de inanición». Nosotros respondemos: No hay nada de tu vida anterior que pueda influir en lo que estás haciendo ahora, a menos, que de algún modo, hayas llegado a ser consciente de ello y le estés prestando tu atención. ¿Pueden mis expectativas negativas afectar a mi Bienestar y al de otras personas?

 Jerry: Si cuando nos preocupamos por las personas que real-mente nos importan nos damos cuenta de que nuestros pensamientos se dirigen hacia expectativas negativas respecto a ellas, ¿podemos perjudicarlas al pensar en alguno de sus problemas?

Abraham: No puedes crear en la experiencia de otra persona porque no puedes emitir su vibración —que es su punto de atracción— por ella. Pero cuando enfocas tu atención en algo el tiempo suficiente como para que tu pensamiento adquiera fuerza y sientas una emoción fuerte, puedes influir en sus pensamientos respecto a ese tema.

Recuerda que la mayor parte de las personas emiten su vibración como respuesta a lo que observan, así que si te están viendo a ti y ven esa mirada de preocupación en tu rostro o es-cuchan tus comentarios, es muy probable que se dirijan hacia lo que no desean.

Si quieres ser de mayor ayuda para los demás, contémplales como sabes que quieren ser. Ésa es la influencia que puedes ofrecer.

 ¿Puedo cambiar la programación de otras personas?

Jerry: Si alguien descubre que su mente ha sido «programada» por otras personas para creer algo y descubre que esa creencia ya no es aconsejable en su vida, ¿cómo puede deshacerse de ella?

Abraham: Tenéis influencias negativas de dos grandes obstáculos: una es la influencia de los demás; la otra es la influencia de vuestros propios hábitos... Habéis creado patrones de pensa-miento, con lo cual es bastante fácil que caigáis en vuestros patrones en lugar de pensar algo nuevo que esté en armonía con el nuevo deseo. Se trata de utilizar deliberadamente un poco de fortaleza o, como decís vosotros, fuerza de voluntad, y de que redirijáis vuestra atención hacia aquello que deseáis.

La «programación» a la que os estáis refiriendo no es más que el resultado de haber enfocado la atención en algo, y luego, en virtud de la respuesta de la Ley de la Atracción a ese enfoque, aquello en lo que hayáis centrado vuestros pensamientos habrá cobrado más fuerza. A veces parte de lo que llamáis «programación» no es más que una mera integración saludable en vuestra sociedad actual, pero otra parte realmente obstaculiza vuestra expansión personal. Con el tiempo y con la práctica, podréis ver la diferencia y guiar vuestros pensamientos en la dirección de vuestras elecciones personales. Ésa es la verdadera Creación Deliberada.

 ¿Se encuentra mi punto de poder en el momento presente?

 Jerry: Abraham, hay una frase de los libros de Seth que dice: Tu punto de poder está en el presente. ¿Cómo lo interpretáis vosotros?

Abraham: Tanto si estás pensando en algo que está ocurriendo en el presente como en algo que ha sucedido en el pasado o que te gustaría que sucediera en tu futuro, es ahora cuando estás pensando. Estás emitiendo la vibración de tu pensamiento en el presente y es la vibración de este pensamiento-presente a la que responde la Ley de la Atracción, por consiguiente tu poder para crear está en el ahora.

También ayuda reconocer que tu emoción se manifiesta como respuesta a tu pensamiento actual, tanto si se refiere a tu pasado, al presente o a tu futuro. Cuanto mayor es la emoción que sientes, más poderoso es tu pensamiento y más rápido atraes a tu experiencia las cosas homologas a la esencia de lo que piensas.

Puede que recuerdes una discusión que tuviste con alguien hace bastantes años o que murió hace diez años, pero es ahora cuando la recuerdas, la vibración la estás activando ahora, y tu punto de atracción actual está afectado por el presente.

 ¿Cómo ocurrió la primera cosa negativa?

Jerry: A veces me he preguntado cómo se produjo la primera enfermedad o la primera cosa negativa. ¿Es cierto que el comienzo de todas las cosas tuvo lugar a raíz de un pensamiento? Es decir, como ocurrió con la primera bombilla eléctrica, primero fue el pensamiento y luego la electricidad, entonces ¿que nos afecten las enfermedades o nos sucedan cosas buenas o interesantes es sólo un paso, un pensamiento, que sigue a algo que ya se había pensado antes?

Abraham: Todas las cosas —tanto si decidís que son buenas como que son malas- no son más que los pasos lógicos desde el lugar donde os encontráis actualmente.

Tienes razón cuando dices que primero me el pensamiento. Primero es el pensamiento, luego el pensamiento forma, después la manifestación. Tu situación actual es una plataforma de experiencia que inspira el siguiente pensamiento y luego el siguiente.

Cuando te das cuenta de que puedes elegir esperar positiva o negativamente, pero que, en cualquier caso, la Ley de la Atracción aportará fuerza al pensamiento hasta que llegue a manifestarse, puede que desees darles una mayor intencionalidad a tus pensamientos. Nada se manifiesta cuando prestas atención sutilmente a un objeto por primera vez. Se necesita tiempo y tenacidad para reunir el suficiente poder para que se manifieste. Por eso aumentan todo tipo de cosas, las deseadas y las no deseadas. En otras palabras, las enfermedades aumentan y se vuelven más fuertes a medida que los humanos enfocan su atención en ellas.

 ¿No es lo mismo la imaginación que la visualización?

Jerry: Abraham, ¿cómo describiríais el término imaginación? ¿Qué significa para vosotros?

Abraham: La imaginación es la combinación y la manipulación de distintos pensamientos. Se parece a observar una situación. Sin embargo, con la imaginación estás creando imágenes en lu-gar de observar algo en tu realidad actual. Algunas personas utilizan la palabra visualización, pero nosotros queremos hacer esta pequeña distinción: la visualización suele ser sólo un recuerdo de algo que ya has observado. Pero cuando hablamos de imaginación, nos referimos a traer deliberadamente componentes deseados para crear el escenario que quieres. Es decir, enfocar tu atención en algo para inducir una emoción positiva. Cuando utilizamos el término imaginación, en realidad estamos hablan-do de la Creación Deliberada de tu propia realidad.

 Jerry: Pero ¿cómo puede una persona visualizar o imaginar algo que todavía no ha visto, como una futura pareja, un hijo o una vocación que nunca se le había pasado por la cabeza?

Abraham: Cuando observas el mundo que te rodea, recopilas y reflexionas deliberadamente sobre los aspectos de la vida que te atraen. Observas la bella sonrisa que alguien te ofrece o la hermosa casa en la que vive. Tomas nota mentalmente o por escrito de las cosas que te gustan en tu mundo y luego mezclas los componentes, creando escenarios y versiones de la vida que te gustan. No busques modelos de rol perfectos, pues eres único y el creador de tu realidad.

Con el tiempo descubrirás o recordarás que este arte de imaginar te ofrecerá resultados agradables que se abrirán paso para entrar en tu experiencia, pero el arte de la imaginación también es muy entretenido y divertido. Cuando empiezas a decir: «Quiero saber qué es lo que quiero», comiezas a atraer, gracias a la Ley, todo tipo de ejemplos. A medida que recopilas la información que llega a ti, deja que tu intención predominante de cada día sea buscar las cosas que deseas. Puedes mirar a tu alrededor y ver a otras personas cuyos rasgos o características te gustaría que tuviera tu pareja, compañero o trabajo. En realidad, el modelo de rol perfecto para ti, respecto a cualquier tema, no existe, tú eres quien lo crea.

A veces oímos decir: «Yo quería ser rica y conocí a un hombre muy rico, pero tenía mala salud y un matrimonio destrozado, así que asocié la prosperidad con los matrimonios fracasados y la enfermedad y ya no quiero la prosperidad económica». Nosotros decimos que recopiles los datos de la prosperidad que desees y que dejes aparte los problemas de salud y los matrimoniales.

 Jerry: ¿Podemos visualizar que unimos todas las características deseadas de una pareja, de un hijo o de un trabajo que queremos?

Abraham: Sí. Ésa es realmente la clave del Taller. Es un lugar al que puedes ir, sin distraerte y donde puedes empezar a crear imágenes en tu mente.

 Jerry: Entonces, ¿no tiene por qué ser algo que ya existía, basta con que sea lo que ahora quieres experimentar? Abraham: A medida que vayas trabajando en tu Taller, descubrirás que en la mayoría de los casos, no llega al instante. Cuando lo tengas claro, lo sabrás porque sentirás el entusiasmo... ¿Has trabajado alguna vez en un proyecto en el que hayas pensado mucho y de pronto te has dicho: «¡Tengo una buena idea!»? Ese sentimiento de ¡Tengo una buena idea! es tu punto de partida para la creación. En otras palabras, has estado reflexionando hasta que se te han aclarado las ideas, has dado con la combinación perfecta de pensamientos y tu Ser Interior te ha ofrecido la emoción que ratifica ¡Sí, es esto! ¡Ya lo tienes! Así la clave del Taller es pensar en todo tipo de cosas hasta que sientes que hay una que es una buena idea.

 Jerry: Cuando todavía no se ha manifestado una intención fuerte que hemos estado visualizando, ¿cuál es la causa más común para ello? ´

Abraham: Si has estado visualizando puramente, entonces ha de llegar y rápido. La pureza de la visualización es la clave, y con eso quiero decir ofrecer puramente pensamientos sólo en la dirección de lo que deseas. Cuando dices «Quiero esto, pero » con ese pero cancelas o abortas lo que deseas tener antes de que nazca. Normalmente emites más pensamientos o la misma cantidad sobre la ausencia de tu deseo que sobre su presencia. Si tarda en llegar algo que deseas, sólo puede ser por una razón- pasas mas tiempo pensando en su ausencia que en su presencia

Si pudieras identificar lo que deseas y luego pensar deliberadamente en ello hasta que lo consiguieras, la esencia de todas las cosas que deseas sería tuya muy pronto. Si pudieras pasar mas tiempo visualizando lo que quieres, en lugar de prestándole atención a la realidad de lo-que-es, atraerías más lo que deseas en lugar de más lo-que-es. Se trata de cambiar tu punto de atracción magnético.

Aparta tus ojos, palabras y pensamientos de lo-que-es y ponías solamente en lo que quieres ahora. Cuanto más pienses y hables de lo que quieres, más rápido será tuyo.

 ¿No es una cualidad positiva ser paciente?

Jerry: Abraham, ¿qué pensáis de decir a otra persona que sea paciente?

Abraham: Cuando entiendes la Ley de la Atracción y cuando empiezas a dirigir deliberadamente tus pensamientos, lo que deseas fluye con rapidez y de manera continuada hacia ti y la paciencia no es necesaria.

No nos entusiasma que nadie aprenda a ser paciente, pues eso implica que las cosas tardan mucho en llegar y no es cierto. Solo tardan cuando tus pensamientos son contradictorios Si vas adelante y atrás, puede que nunca consigas llegar a don-de quieres. Pero cuando dejas de ir hacia atrás, vas muy rápido.

Por eso no se necesita paciencia.

 Quiero dar un salto cuántico.    

Jerry: Bueno, es fácil dar un pequeño salto para ir más allá de donde nos encontramos ahora y hacer un poco más de lo que hemos estado haciendo, ser un poco más de lo que somos y tener algo más de lo que tenemos, pero ¿que me decís de los «saltos cuánticos»? Es decir, de conseguir algo que esté por encima de todo lo que hemos logrado hasta ahora. ¿Cómo podemos crear algo semejante?

Abraham: Bien. Has dado justo en el clavo. La razón por la que es más fácil dar pequeños saltos es porque para vosotros es fácil reconocer las creencias que tenéis en estos momentos y am-pliarlas un poco. No estáis cambiándolas por completo, sólo las estáis expandiendo. Dar un «salto cuántico» a menudo significa que has de abandonar tus creencias actuales y adoptar una nueva.

Los saltos cuánticos no se suelen conseguir ensalzando la par-te de la creencia de la ecuación. El salto cuántico se consigue ensalzando la parte del deseo.

¿No crees que la madre (de la historia) que levantó el coche para sacar a su hijo que estaba debajo experimentó un «salto cuántico»? Si hubiera estado yendo a un gimnasio, le hubiera costado mucho, habría ido poco a poco, hasta llegar a convencerse de que podía levantar algo tan pesado. Pero su gran deseo provocó el «salto cuántico» al instante. No somos muy partidarios de los «saltos cuánticos» porque requieren un gran contraste, lo cual provoca una propulsión exagerada de tu deseo que puede dar un resultado sorprenden­te. Pero ese resultado siempre es temporal, pues el equilibrio de tus creencias acabará devolviéndote a donde estabas antes. Cru­zar gradualmente las creencias dirigiéndote hacia tus deseos es una forma mucho más satisfactoria de crear.

Jerry: Decidme una vez más: ¿cómo podemos alimentar nues­tro deseo? ¿Cómo podemos desear con más intensidad?

Abraham: Dirigid vuestros pensamientos hacia lo que creéis que deseáis y la Ley de la Atracción traerá más información, da­tos y circunstancias propicias para vuestra creación.

Como veis, es un proceso natural ver algo que deseáis y sentir una fuerte emoción positiva. Se trata de mantener los pensamientos en lo que queréis. Si es posible, id a los lugares a los que queréis ir, para colocaros deliberadamente en esa situa­ción de sentiros de maravilla. Y cuando os sentís bien, todas las cosas que (según vuestra creencia) son buenas y llegarán a vuestra experiencia.

Cuando enfocas tu atención en algo, la Ley de la Atracción «alimenta» tu deseo. Si consideras que necesitas mucho esfuer­zo para que aumenten tus deseos y la emoción positiva, es por­que piensas en lo que quieres y luego en lo contrario, y no es­tás permitiendo un avance estable.

 ¿No es más difícil que se manifiesten las cosas más grandes?

Jerry: ¿Cuál diríais que es la razón por la que casi todo el mun­do siente que puede crear o manifestar cosas pequeñas, pero que no puede manifestar cosas grandes?

Abraham: Se debe a que no entendéis la Ley y sujetáis lo-que-puede-ser a lo-que-ha-sido... Cuando entiendes las Leyes, sabes que no es más difícil crear un castillo que este botón. Son lo mismo. No es más difícil crear 10 millones de dólares que 100.000. Es la misma aplicación de la misma Ley. a dos intenciones dife­rentes.

 ¿Puedo demostrar estos principios a los demás?

Jerry: Cuando una persona quiere probar la validez de estas Leyes o principios a alguien y dice a la otra persona: «Voy a de­mostrarte lo que puedo hacer con esto», ¿tiene algún efecto so­bre la eficacia de la Ley de la Atracción*

Abraham: El problema de intentar demostrar algo es que a menudo te conduce a lo que no deseas. Y cuando lo haces, ac­tivas esa cosa en tu vibración que hace que sea más difícil de conseguir lo que deseas. También puede ser frustrante, pues si la otra persona tiene serias dudas, puede influir en ti para que también dudes.

No es necesario probar nada a nadie con tus palabras. Deja que lo que eres —lo que estás viviendo— sea el ejemplo más claro que inspire a los demás.

 ¿Por qué sentimos la necesidad de justificar lo que valemos?

Jerry: Abraham, ¿por qué tantos humanos, en nuestra forma física, parece que tengamos la necesidad de justificar todo lo bueno que llega a nuestra vida?

Abraham: Parte de la razón es que los humanos creen incorrecta­mente en la limitación de sus recursos, entonces sienten que han de explicar a los demás por qué son ellos quienes los reciben en lugar de otros. Creer en que «no vales» es otro factor. Hay un pen­samiento muy poderoso en vuestra dimensión física, el de que: «No soy merecedor, estoy aquí para probar que puedo serlo».

No estás aquí para probar que eres merecedor. ¡Eres mere­cedor! Estás aquí para experimentar la expansión gozosa. Ha sido gracias al poder de vuestro deseo y de vuestra permisión —de hecho, por vuestra aplicación de estas Leyes de las que es­tamos hablando— que habéis surgido en esta realidad tiempo-espacio. Vuestra existencia física es una prueba de que sois me­recedores de ser, hacer o tener todo lo que deseéis.

SÍ puedes darte cuenta de que la razón de que pienses que «no eres merecedor» te hace sentirte tan mal, es porque ese pen­samiento está en total discordancia con lo que siente tu Ser Inte­rior, entonces puedes intentar mejorar la dirección de ese pen­samiento. Pero si no entiendes eso, lo que sucede es que sueles ir detrás de los demás intentando complacerles, y como no hay coherencia en lo que piden de ti, al final acabas perdiendo el rumbo.

Cuando adoptas la actitud de justificar, estás en un modo negativo, porque no estás centrado en lo que deseas. Estás in­tentando convencer a los demás de que está bien desear, pero no necesitas hacerlo. Desear es correcto.

 

 ¿Cómo encaja la Acción o el Trabajo en la receta de Abraham?

Jerry: Muchas de las personas que he visto que han tenido mu­cho éxito en sus vidas —a las que les suceden cosas magníficas cu el plano material, de las relaciones y de la salud— no pare­ce que pongan mucha energía física en recibir estas cosas. Se esfuerzan mucho menos que otras que trabajan mucho y reciben muy poco. ¿Dónde encaja el mundo físico o la acción en vuestra receta para crear lo que queremos?

Abraham: No habéis venido aquí para crear a través de la ac­ción. Por el contrario, vuestras acciones han de ser de tal modo que disfrutéis de lo que habéis creado a través del pensamiento. Cuando dedicáis un tiempo a ofrecer deliberada­mente un pensamiento, a descubrir el poder de sintonizar vuestros pensamientos sobre vuestros deseos con las creen­cias y expectativas homologas, la Ley de la Atracción dará los resultados que estáis buscando, Sin embargo, si no dedicáis un tiempo a sintonizar vuestros pensamientos, no habrá su­ficiente acción en el mundo que pueda compensar esa falta de sintonización.

La acción inspirada en un pensamiento sintonizado es una acción gozosa. La acción que se realiza partiendo de un pensa­miento no sintonizado supone un arduo trabajo que no es satis­factorio ni rinde buenos resultados. Cuando realmente sientes ganas de saltar a la acción es una clara señal de que tu vibra­ción es pura y de que no estás ofreciendo pensamientos con­tradictorios a lo que deseas. Cuando te cuesta mucho hacer ¡ligo o cuando la acción, no produce los resultados que estás buscando, siempre se debe a que ofreces pensamientos opues­tos a tu deseo.

En estos momentos sois principalmente Seres de acción-física porque todavía no entendéis el poder de vuestro pensamiento. Cuando apliquéis mejor vuestro pensamiento deliberado» no ten­dréis que actuar tanto.

 Estoy preparando el camino para mis experiencias futuras

Muchas veces las personas nos dicen: «Vale, Abraham, hoy he de actuar, no puedo sentarme a pensar». Y estamos de acuerdo en que vuestras vidas requieren acción. Pero si no­sotros estuviéramos en vuestra piel, hoy empezaríamos a enfocar todo el pensamiento deliberado que pudiéramos en las cosas que realmente nos interesan. Y cuando nos diéra­mos cuenta de que estamos pensando en cosas que no que­remos (pensamientos que siempre van acompañados de emociones negativas), nos detendríamos y haríamos un es­fuerzo por hallar una forma de pensar en ello que nos hicie­ra sentirnos mejor. Y con el tiempo, las cosas empezarían a mejorar en todos los aspectos.

Por ejemplo, vais por la calle y os encontráis con un ma­tón (según vuestro parecer) que está golpeando a otra per­sona de complexión más débil. ¡La acción se necesita ya! En esta etapa de la manifestación, vuestras opciones son apar­taros y dejar que haga daño a esa persona o involucraros y quizás arriesgaros a resultar heridos. Ninguna opción es sa­tisfactoria.

Realizad cualquiera de las dos acciones, pero no dejéis que vuestro pensamiento se quede donde está. Recolectad imáge­nes positivas de vidas de personas que viven con más armonía y llevadlas a vuestro Taller, haced que esos pensamientos sean las vibraciones más activas que haya en vuestro interior. Con el tiempo, la Ley de la Atracción no os llevará a situaciones en las que no tengáis opciones positivas.

La persona que se ve a sí misma como una «salvadora», de­fendiendo a los pequeños de los grandes, se encontrará con perso­nas que necesitan ser salvadas... Y si vuestro deseo es tener este tipo de experiencias, seguid pensando en ellas y la Ley de la Atracción continuará atrayéndolas a vuestra vida. Pero si prefe­rís algo diferente, pensad en ello y la Ley de la Atracción os lo traerá. Los temas que ocupan vuestros pensamientos preparan el camino para vuestras experiencias futuras.

 ¿Cómo satisface el universo todos nuestros deseos?

Jerry: Solía decirle a la gente que había observado que las per­sonas que más trabajaban en la vida eran las que tenían menos, y viceversa. Sin embargo, tiene que haber personas que siem­bren las patatas, ordeñen las vacas, extraigan petróleo y hagan lo que llamamos el trabajo duro. Me gustaría que me explica­rais cómo pueden funcionar las cosas de modo que todos ten­gamos, hagamos y seamos lo que queremos, independiente­mente del trabajo que sea necesario realizar.

Abraham: Vivís en lo que para nosotros es un Universo en perfecto equilibrio. Sois los chefs de una cocina muy bien equipada y con todos los ingredientes imaginables y en gran abundancia, para que creéis cualquier receta que se os ocu­rra. Cuando realmente no queréis hacer algo, os cuesta ima­ginar que hay otros que sí quieren hacerlo o que no les im­porta.

Sabemos a ciencia cierta que si vuestra sociedad decidiera que no quiere hacer cierta tarea, por el poder de vuestro deseo, encontraríais otra forma de hacerla o de pasar sin ella. Es nor­mal en una sociedad llegar a un punto en el que ya no se desea una cosa, y ésta deja de existir, a la vez que se sustituye con una intención nueva y mejorada.

¿En qué se diferencia la vida en el plano físico del no-físico?

Jerry: ¿Cuáles son las principales diferencias entre nuestra vida, aquí en nuestra experiencia física, y vuestra vida, en vues­tra dimensión No-Física?

Abraham: Puesto que sois una extensión física de lo que somos nosotros, gran parte de lo que experimentáis también lo expe­rimentamos nosotros. Sin embargo, nosotros no enfocamos nuestra atención en cosas que aportan malestar. Nos centra­mos en lo que se desea y, por lo tanto, no experimentamos la emoción negativa que experimentáis vosotros.

Tenéis el potencial para sentiros tan bien como nosotros, de hecho, cuando os encontráis en el modo apreciación, por ejemplo, o amor, la emoción que sentís es vuestro indicativo de que estáis contemplando vuestra situación actual del mismo modo que nosotros.

No hay separación entre lo que conocéis como el mundo físico y lo que veis como nuestro mundo No-Físico; no obs­tante, en el mundo No-Físico, nuestros pensamientos son más puros. No vamos en contra de lo que no deseamos. No pensa­mos en la ausencia de lo que deseamos. Concedemos nuestra atención unidireccional a deseos en evolución continua.

Vuestro mundo físico, la Tierra, es un bello entorno para agu­zar vuestro conocimiento, pues en él vuestros pensamientos no se traducen en un equivalente al instante, disponéis de una memo­ria temporal. Cuando dirigís vuestros pensamientos hacia lo que deseáis, tenéis que ser muy claros (lo bastante como para que surja la emoción) antes de que se pueda iniciar el proceso de atracción. Incluso entonces habéis de permitirlo y esperarlo en vuestra experiencia antes de que se manifieste. Esa memoria temporal os proporciona la gran oportunidad de aclararos respecto a lo deseable que sentís que es ese pensamiento.

Si estuvierais en una dimensión en la que todo se manifesta­ra al instante, pasaríais más tiempo intentando enmendar vues­tros errores (como muchos hacéis de todos modos) que creando las cosas que deseáis.

¿Qué evita que se manifiesten todos los pensamientos no deseados?

Jerry: ¿Qué es lo que —en esa zona de memoria temporal— elimina lo no deseado de nuestros pensamientos antes de que se manifieste físicamente?

Abraham: En la mayoría de los casos no es «eliminado». La mayor parte de las personas consiguen un poco de lo que de­sean y un poco de lo que no desean. La mayoría de las personas crean por defecto porque no entienden las reglas del juego. Toda­vía no entienden las Leyes.

Pero hay otras que están empezando a entender estas Leyes Universales Eternas (y con eso queremos decir que existen a pe­sar de vuestra ignorancia y que existen en todas las dimensio­nes). Para esas personas, ser conscientes de lo que están sin­tiendo es lo que hace que puedan elegir qué pensamientos se manifiestan.

¿No debería visualizar los medios para la manifestación?

Jerry: Abraham, cuando visualizamos o pensamos en algo que queremos, ¿deberíamos visualizar también los medios (o el cómo) para conseguirlo o es mejor simplemente visualizar el resultado final y dejar que, más o menos, el cómo se encargue de sí mismo?

Abraham: Si ya has identificado que quieres participar en los medios específicos, entonces está bien que les prestes atención.

La sencilla clave para saber si no estás siendo lo bastante es­pecífico o si lo estás siendo demasiado es observar cómo te sientes. Es decir, cuando estás en tu Taller, los detalles de tus pensamientos te aportarán el entusiasmo o la emoción positi­va; pero si eres demasiado específico antes de haber recopilado todos los datos, tendrás dudas o te preocuparás. Así, reconocer el equilibrio de tus intenciones no es más que prestar atención a cómo te sientes... Ser bastante específico cuando tienes una emo­ción positiva, pero no serlo cuando es negativa.

Cuando habláis de lo que queréis y de por qué lo queréis, ge­neralmente os sentís mejor. Sin embargo, cuando habláis de lo que queréis y de cómo lo conseguiréis, si en estos momentos no veis la forma en que se producirá, ese pensamiento específico hace que os sintáis peor. Si habláis de quién os ayudará, de cuándo su-cederá, o de dónde, y no tenéis respuesta para ninguno de esos in­terrogantes, esas especificaciones serán un obstáculo más que una ayuda. En realidad se trata de ser todo lo específicos posible, siempre que os sintáis bien.

 ¿Soy demasiado específico en mis deseos?

Jerry: Veamos el ejemplo de que quisiera ser profesor y ser muy feliz. ¿Debería decidir si quiero enseñar historia, matemá­ticas o filosofía, o si quiero enseñar en el instituto o en la universidad?

Abraham: Cuando pienses en la razón por la que quieres ser profesor: quiero ayudar a otros a que sientan la felicidad que he descubierto en este conocimiento específico', tu emoción positiva te indicará que tu pensamiento te está ayudando en tu creación. Pero si luego piensas: «Pero no estoy muy versado en este tema», o «Los estudiantes no tienen libertad en este sistema escolar actual», o «Recuerdo lo agobiado que estaba cuando era estudiante», o «Nunca me gustó ningún profesor», estos pensamientos no te ayudarán a sentirte bien y los detalles obstaculizarán tu gozosa creación.

La cuestión no es si has de ser o no específico. De lo que se trata es de la dirección de tus pensamientos. Lo que has de conseguir son pensamientos que te hagan sentirte bien. Así que busca esos pensamientos y date cuenta de que, en general, los encontrarás con mayor rapidez si mantienes un enfoque global; pero luego desde ese estado de sentirte bien, sigue añadiendo poco a poco sentimientos agradables más concretos hasta que puedas ser muy específico y sentirte bien al mismo tiempo.

 Ésta es la mejor forma de crear.

Jerry: ¿Sería mejor entonces simplemente visualizar la esencia del resultado final y dejar que los detalles específicos llegaran por sí solos?

Abraham: Ésa es una buena forma de hacerlo. Ir directamente a los resultados felices que estás buscando. Imagina que ya has conseguido lo que deseabas. Desde esa posición de felicidad, atraerás pensamientos, personas, circunstancias y aconteci­mientos específicos que desencadenarán lo que deseas.

Jerry: Entonces, ¿en qué medida aconsejáis que sean específi­cos nuestros pensamientos respecto al resultado final?

Abraham: Sed todo lo específicos que podáis en vuestros pensa­mientos sobre lo que deseáis, sin dejar de sentiros bien.

 ¿Puedo borrar cualquier mal pensamiento del pasado?

Jerry: ¿Hay alguna forma de borrar todas esas experiencias, pensamientos y creencias del pasado que no nos ayudan en nuestra creación gozosa de estos momentos?

Abraham: No puedes pensar en esa experiencia indeseada y decir que ya no pensarás en eso, porque incluso en ese mo­mento ya estás pensando en ello. Pero puedes pensar en otra cosa, y al cambiar tu centro de atención, ese tema no deseado de tu pasado perderá fuerza y, con el tiempo, ya no volverás a pensar en él. En lugar de intentar borrar el pasado, enfoca tu atención en el presente. Piensa en lo que quieres ahora.

 ¿Cómo cambiar la dirección de una espiral invertida?

Jerry: Si te encuentras en una espiral invertida donde todas las cosas que son importantes para ti están desapareciendo o des­valorizándose, ¿cómo podemos detener ese movimiento nega­tivo hacia abajo y transformarlo en un movimiento positivo hacia arriba?

Abraham: Es una gran pregunta. Esa «espiral invertida» es la Ley de la Atracción en acción. Es decir, empezó con unos pocos pensamientos negativos. Luego atrajiste más pensamientos de ese tipo, más personas afines a los mismos, más conversacio­nes... hasta que al final se convirtió en lo que denominas una es- piral invertida con mucha fuerza. Has de ser muy fuerte para apartar tu pensamiento de lo que no deseas cuando se ha hecho tan fuerte. Dicho de otro modo, cuando te duele algo es difícil pensar que no te duele. En situaciones muy negativas, sugerimos que te distraigas, en lugar de intentar cambiar el pensamiento. Es decir, vete a dormir o al cine; escucha música, acaricia a tu gato... Haz algo que te ayude a pensar en otra cosa.

Incluso cuando estás en lo que denominamos una «espiral invertida», algunas cosas de la vida son mejores que otras. Cuando enfocas tu atención en lo mejor que tienes, aunque sea algo pequeño de lo que está sucediendo, la Ley de la Atracción te traerá más de eso. Puedes sustituir un movimiento rápido de la «espiral invertida» por un movimiento rápido de la «espiral ascendente», dirigiendo cada vez más tus pensamientos hacia las cosas que deseas.

¿Qué pasa cuando dos compiten por el mismo trofeo?

Jerry: En una competición, cuando una persona gana el pre­mio significa que la otra pierde, ¿cómo pueden las dos obtener lo que desean?

Abraham: Reconociendo que hay un sinfín de «premios». Cuando compites en una prueba donde sólo hay un premio, te estás colocando automáticamente en una situación de saber que sólo uno ganará el trofeo. El que tiene el pensamiento más claro, el deseo y la esperanza más fuerte de ganar, ganará...

La competición puede ser útil porque estimula el deseo, pero puede ser un inconveniente si interfiere en tu creencia de ganar. Busca una forma de divertirte compitiendo. Busca las ventajas de competir, aunque no ganes el premio. Ello no te importará mientras te sientas bien, ya que ganarás el mayor pre­mio del mundo. Ganarás Conexión, claridad, vitalidad, armo­nía con tu Ser Interior. Y con esa actitud, llevarás más trofeos a casa.

En este Universo ilimitado, no es necesario competir por los recursos, pues los recursos son ilimitados. Puede que te prives de recibirlos, y por eso percibas escasez, pero en realidad es una crea­ción tuya.

Si soy capaz de imaginarlo, es posible

Jerry: ¿Hay algo que podamos desear que no sea realista?

Abraham: Si puedes imaginarlo, es porque es posible. Si desde esta realidad tiempo-espacio has podido crear el deseo, es por­que esta realidad tiempo-espacio tiene recursos para satisfacerlo. Lo único que necesitas es sintonizar las vibraciones con tu deseo.

Jerry: Bueno, ¿si puedo visualizarlo de algún modo, significa eso que lo he imaginado?

Abraham: Cuando te visualizas dentro de lo que has imagina­do, estás atrayendo las circunstancias en las que hallarás el me­dio para crearlo.

¿Podemos usar estos principios para el «mal»?

Jerry: ¿Podemos utilizar el mismo proceso de creación que es­táis enseñando para crear lo que algunos considerarían «mal», como quitar la vida a otros o robarles?

Abraham: ¿Si es posible que alguien cree algo que desea, aun­que tú no quieras que esa persona lo desee?

Jerry: Sí.

Abraham: Desde luego. Pues cualquier cosa que quiera otra persona.., eso es lo que atraerá.

¿Se genera más fuerza cuando se co-crea en grupo?

Jerry: ¿Podemos aumentar nuestro poder o nuestra capacidad de crear algo haciéndolo en grupo?

Abraham: La ventaja de unirse para crear algo es que estimu­láis el deseo. La desventaja es que sois más y que por lo tanto es más difícil enfocar la atención en lo que tú quieres... Tú tienes suficiente poder individualmente como para crear lo que puedes imaginar. Por consiguiente, no necesitas unirte a otros. Sin em­bargo, ¡puede ser divertido!

¿Y si alguien no quiere que tenga éxito?

Jerry: ¿Es posible crear con eficiencia cuando estás con otras personas que se oponen con fuerza a lo que quieres?

Abraham: Al centrarte en lo que deseas puedes inhibirte de su oposición. Si te opones a su oposición, no enfocarás tu atención en lo que quieres, y eso afectará a tu creación. Es más fácil alejarte, irte a un lugar donde ya no necesites concentrarte en su oposición para poder prestar atención a lo que deseas. Pero si te alejas de alguien por su oposición, necesitarás irte de la ciudad, pues siempre habrá personas que no estarán de acuer­do con tus ideas; e incluso deberás irte fuera del país, y de la faz de la Tierra. Alejarte de la oposición no es necesario. Simplemen­te enfocando tu atención en lo que quieres, y con la fuerza de tu claridad podrás crear bajo cualquier circunstancia.

Jerry: ¿Estáis diciendo que recibiremos la esencia de todo lo que pensemos, tanto si lo queremos como si no, siempre que estemos conectados con esa emoción?

Abraham: Si pensáis algo y seguís enfocando vuestra atención el tiempo suficiente, la Ley de la Atracción aportará más pensa­mientos hasta que lo deseado sea lo bastante claro como para evocar su emoción correspondiente. Todo pensamiento mante­nido durante el tiempo suficiente acaba adquiriendo la fuerza necesaria para atraer su esencia a tu experiencia.

¿Cómo puedo utilizar la fuerza de mi impulso para crecer?

Jerry: Abraham, ¿cómo puedo aprender a fluir cuando el im­pulso que he creado me está conduciendo al crecimiento, es decir, está produciendo un movimiento hacia delante?

Abraham: Encontrando algo pequeño que te haga feliz cuando piensas en ello y luego concentrándote en ello hasta que la Ley de la Atracción te traiga cada vez más cosas. Cuanto más pien­ses en lo que quieres, más positiva será la emoción..., y cuanto más positiva sea la emoción que surge, mejor sabrás que estás pensando en lo que quieres. De ti depende tomar la decisión —deliberada y conscientemente— de la dirección en la que quieres fluir.

Todos sin excepción atraéis todo lo que llega a vuestra ex­periencia, pero cuando elegís deliberadamente la dirección de vuestro pensamiento, guiando con suavidad vuestra atención hacia pensamientos que hacen que os sintáis mejor, dejáis de crear por defecto cosas no deseadas. Ser conscientes de la po­derosa Ley de la Atracción, junto con vuestra determinación de prestar atención a vuestras emociones y a vuestro deseo de sentiros mejor, hará que experimentéis la dicha de la Creación Deliberada.