El rol de las Energías Divinas es
ubicar a aquellos espíritus Maestros que estén encarnados en Misión
y seguir su evolución en el plano físico para, cuando se hallen
preparados, contactarlos y ampliar aún más su campo de conciencia.
De esa manera, el espíritu Maestro alcanza en instantes la
Iluminación interior y, al integrar totalmente el resto de ego
que le pudiera quedar, ya no tendría ningún lastre para realizar su
Misión en el plano físico.
Hay otras Energías de Luz Divina. Una
de ellas es Fohat, energía al mismo nivel de la Crística y la
Búddhica.
Otra energía similar a
Fohat es Prana.
Hay una energía que se relaciona
directamente con los seres vivientes y es la que llamamos
Kundalini.
Kundalini es la energía
cósmica vital de cada ser encarnado.
La energía Kundalini es absorbida por
unas enzimas llamadas ATPasa, que transforman la misma en reacciones
químicas que producen el ATP, sustancia que almacena y transporta
esa energía para el buen funcionamiento de todos los organismos
vivos.
Según el Tantra,
la energía Kundalini se encuentra situada en el chakra base o
Muladhara. Se considera que está latente y solo se despierta cuando
la energía sexual se conecta con lo Divino, donde las limitaciones
dejan paso a una unión de amor.
En su parte encarnada, los seres
humanos tienen 24 grupos energéticos distintos y, debido a eso,
algunas personas absorben en forma inconsciente la energía de otras,
causándoles un pronunciado bajón energético.
Otras de las entidades de Luz al nivel
de Fohat y Prana son los Lípikas. Estas entidades no son Energía
Divina propiamente dichas, sino Inteligencias espirituales que se
hallan relacionados con el Karma, pues ajustan las complicadas
operaciones de la Ley de Causa y Efecto, autorizando a cada espíritu
a revertir sus karmas con las lecciones que elijan aprender en cada
encarnación. Además, guardan los registros kármicos en los archivos
akáshicos.
Estos anales son custodiados por El
Cristo, el actual Logos Dimensional.
Los Logos Dimensionales son las únicas
energías que pueden pasar a cada uno de los 22 universos paralelos
que conforman la creación.
Ahora vamos a hablar de ciertas
Energías que tienen un rol negativo preponderante: las Energías
Lúdicas.
Todos decimos que los verdaderos
conocimientos en los temas esotéricos son conocidos solamente por
unos pocos en profundidad.
Sabemos que existen los diversos planos
espirituales y hay un plano angélico por encima de ellos aunque, en
realidad, el plano 6 está al mismo nivel que el plano 5. Quizás con
otra resonancia.
Sabemos también que sobre los planos de
Luz moran las Energías Divinas, en el plano 7º. Pocos son los que
saben su función específica. Es cierto que pueden ser Logos, tanto
planetarios como estelares, galácticos o dimensionales, de acuerdo a
lo resuelto por otra Energía de un nivel más elevado llamada La
Esencia.
La Esencia es la Vibración Sutil que
decide qué Energía Divina puede realizar tal o cual función de
Misericordia. La Esencia es una Energía de mayor vibración que los
Elohims o dioses menores. A los fines prácticos podemos ubicarla en
el plano 9º.
No es una Energía Creadora como los Elohims, pero imparte
directivas.
La Energía Divina que se ocupa de regir
a nuestra galaxia Vía Láctea es la Energía Búdhica, también llamada
El Buda. La Energía que rige nuestra Dimensión es El Cristo, a mi
criterio la de más Amor después del Absoluto.
Así como las Energías Divinas también
tienen la función de “canalizar” su Luz a los Maestros del
desapego, tal como Cristo hizo con Jesús o como Buda, con Siddartha,
también hay otras Energías de muy bajo nivel que “alimentan el ego”
a los Espíritus del error. Éstas son las Energías Lúdicas.
Las Energías Lúdicas invaden a los
espíritus débiles y, en forma de tentaciones en su cuerpo de deseos,
les canalizan todo tipo de negatividades: debilidad por el juego de
azar (lo lúdico), formación de la vanidad, el deleite por figurar,
fortalecimiento del ego, crecimiento del rencor (buscar a quién
echarle la culpa por todos los fracasos y/o sufrimientos),
sentimientos de culpa (ideal para anular a aquellos que quieren
crecer), sentimientos encontrados (los indecisos son campo fértil),
deseos de venganza (un paso más adelante del crecimiento del rencor)
y, por sobre todas las cosas, formación continua de engramas, para
que ese espíritu sea cada vez presa más fácil del Mal.
Así como los Maestros de Luz crecen
hasta estar preparados para recibir determinada Energía Divina, los
Espíritus del error se deterioran internamente y la Energía Lúdica
toma posesión de ellos.
Una aclaración: Dios da libre albedrío.
Por lo tanto, lo de “tomar posesión es siempre con el consentimiento
consciente o inconsciente del espíritu.
¿En qué plano moran las energías
lúdicas? En los planos negativos -2, -1. En el plano físico 1 y en
los planos del error 2 y 3, acechando ocultas en el mundo
espiritual, buscando la presa...
Pido disculpas si suena muy crudo, pues
parece que hablara de un carnívoro terrestre.
Nadie está exento de ser tentado por
una Energía Lúdica y, aunque no tienen poder en los planos de Luz,
pues los espíritus Maestros se envuelven en Amor, un inexpugnable
escudo para las vibraciones negativas, nunca nos olvidemos que hay
seres de Luz encarnados... y estas Energías sí tienen poder en el
plano físico, donde los espíritus Maestros no poseen memoria
reencarnativa. Ustedes saquen sus propias conclusiones de lo que
quiero decir.
El camino que lleva a la Luz es,
figurativamente hablando, un camino angosto y pedregoso. Y hay tres
categorías de entidades que perturban ese camino:
1) Los demonios, que en
realidad cumplen una función, pues su palo en la rueda es para que
el espíritu aprenda a superar los escollos.
2) Los espíritus del
error que, por su propio ego, intentan arrastrar a los demás
espíritus “hacia abajo”.
3) Las Energías Lúdicas,
que se aprovechan de la debilidad de estos espíritus para
“voltearlos” del todo.
En cuanto a los planos de
oscuridad de los demonios, son 14 y se entrecruzan con los planos
espirituales, interactuando.