Interlocutor: ¿Ron?
Ron
Hubbard: ¿Hola, Horacio, cómo estás?
Interlocutor: ¿Qué tal, Maestro, tanto tiempo? Lo de “tanto tiempo” es una
forma de decir porque yo sé que usted ha estado guiándome constantemente
en mis escritos…
Ron
Hubbard: Así es, estoy siempre comunicándome con tu cuerpo causal… Es
importante que ustedes sepan que nosotros, en el plano espiritual, no
solamente estamos en función de Servicio sino también en función de
investigación.
El
hecho de ser espíritus de Luz no significa que lo sepamos todo, porque
todo solamente lo sabe el Absoluto.
El
hecho de investigar nos lleva a descubrir, y a medida que descubrimos
entramos en nuevos aprendizajes, y siempre que el aprendizaje se pueda
utilizar en función de Servicio bienvenido sea.
Interlocutor: Lo primero que quisiera preguntar es que yo pedí inspiración
como para hacer algunas páginas Web bastante fuertes como para despertar
las conciencias dormidas, como se dice vulgarmente, y así salió, por un
lado, la página exclusivamente sobre el Papa Juan Pablo II, que como
sabemos los que siguen las enseñanzas de ustedes está sentado sobre un
trono ensangrentado, y por el otro la página sobre la Academia Nacional de
Medicina de la Argentina, demostrando que tiene un atraso de medio siglo.
La pregunta es qué repercusión pueden haber tenido, máxime que he enviado
infinidad de mail, especialmente a médicos del Hospital Italiano, entre
otros.
Ron
Hubbard: Casi siempre lo desestiman. Es muy posible que intencionalmente
te responda alguna autoridad importante, de acuerdo a lo que me permiten
visualizar sus Thetanes, pero nada más. Pero todo lo que están haciendo es
importante para el futuro
En
general los médicos, por lo menos en este planeta, están muy
insensibilizados.
Yo
estoy de acuerdo en que un médico no debe ser emotivo, porque si tiene que
hacer una operación es mejor para el encarnado que el médico que lo opere
no sea emotivo, sino lo que ustedes llaman “frío”.
Pero
una cosa es no ser emotivo, porque el ser emotivo haría que se ponga
ansioso y le tiemble el pulso con todas sus consecuencias, y otra cosa es
ser insensible.
Muchos
médicos son insensibles ante el dolor del paciente, no toman al paciente
como un ser humano, sino como un objeto de estudio en muchos casos. Y en
muchos casos hasta como les molesta el paciente.
Esto
lo veo no solamente en los médicos de adultos, sino también en los médicos
de niños.
Interlocutor: ¿Y en concreto respecto de la página Web sobre la Academia
Nacional de Medicina?
Ron
Hubbard: En general lo que tú dices allí, a pesar de ser cierto, lo
desestiman. Todas las críticas que tú hiciste con respecto a que el
quirófano es un criadero de implantes engrámicos, lo cual es rigurosamente
cierto, las rechazan porque ellos no lo ven de esa manera.
Interlocutor: ¿Cómo lo toman, entonces?
Ron
Hubbard: Lo toman como una chanza, lo toman como un bolo, lo toman como
una cosa sin importancia.
Interlocutor: ¿Lo desestiman totalmente?
Ron
Hubbard: Así es.
Interlocutor: ¿Y la página sobre la Academia?
Ron
Hubbard: La toman como la página de un grupo que no tiene autoridad
científica como para evaluarlos a ellos. Es decir que toman la página en
función del Grupo Elron, y al Grupo Elron lo toman en función de que es un
grupo esotérico. A ellos la ciencia, que la consideran adelante de todo,
le dan un valor para nada relacionada con lo esotérico.
A
Cienciología, por ejemplo, que verdaderamente es una ciencia, sin embargo
no la consideran tal.
Los
médicos tienen tal cerrazón mental que les impide entenderlo. Incluso si
tendrían que evaluar a Dianética y a Cienciología la pondrían muy por
debajo del Psicoanálisis.
Interlocutor: ¿Y con respecto a la página sobre el Papa, que también es
muy impactante?
Ron
Hubbard: También la desestiman porque los creyentes están tan
condicionados que cuando se toca la parte religiosa se cierran
completamente.
Interlocutor: Bueno, creo que este punto está aclarado… Como siempre usted
dice, hay que seguir hachando el árbol sin preocuparse cuándo caerá, ya
que caerá cuando tenga que caer…
Ron
Hubbard: Correcto.
Interlocutor: Paso a otro tema… Es una cuestión personal… Hace un tiempo
tengo unos dolores de estómago que van y vienen… ¿Puede ser la sacarina o
directamente la harina? Lo pregunto porque usted ya sabe que soy fanático
de la Pizza…
Ron
Hubbard: Primero tienes que cuidarte con respecto a las comidas, siempre
tratando de ser frugal.
Interlocutor: Eso lo doy por descontado… ¿Puede tener alguna incidencia la
sacarina?
Ron
Hubbard: No, la sacarina no. Lo que ocurre es que tienes un gran
porcentaje de estrés inconsciente. Por más que la persona esté alerta, en
el plano físico hay cosas que la van a superar, es una cosa lógica.
Interlocutor: ¿Concretamente, entonces, estas molestias estomacales no es
necesariamente por la comida sino por el estrés?
Ron
Hubbard: Lo que sucede –y esto sirve no solamente para ti sino para todos
los consultantes que puedan leer esta sesión–, es que si el estrés
debilita el aura, por consiguiente se produce un “efecto dominó” que va
debilitando la parte psíquica y física.
Es
decir, cualquier alimento que en otro momento te pueda caer bien, en este
momento, si tu aura está debilitada, te va a caer mal y puede afectarte en
tu parte física.
Interlocutor: Qué es lo que está sucediendo conmigo…
Ron
Hubbard: Correcto, que es exactamente lo que está sucediendo contigo.
Interlocutor: ¿Esas molestias podrían haber tenido origen en parte porque
la computadora no funcionaba bien y el técnico no podía encontrar la
falla? Lo pregunto porque ese problema en algún momento, pese a que puse
lo mejor de mí para estar “en causa”, me superó y me puso “en efecto”.
Ron
Hubbard: Sí, por supuesto, no lo pongas en duda ni un instante. Si tú
estás trabajando, ya sea en un ordenador o en cualquier otra herramienta
que no funciona bien, es inevitable que te cause un engrama de
frustración, de desazón.
Interlocutor: Bueno, Maestro, creo que el punto está debidamente aclarado…
Ahora quisiera preguntarle sobre una consulta que me hicieron. Se trata de
un amigo a quien aprecio mucho. Me refiero a Carlos R., que tuvo un
accidente hace alrededor de dos meses con una sierra que se le escapó de
las manos y le cortó parte de la muñeca izquierda –aunque sin tocar el
hueso–, tendones, venas, músculos, etc. Fue operado de urgencia y
naturalmente en estos momentos está haciendo ejercicios de rehabilitación,
pero aún tiene poca movilidad y no tiene sensibilidad en los dedos.
El cirujano le dijo que los nervios tardarán alrededor de seis meses para
crecer, pero la pregunta concreta es en definitiva cuál es el porcentaje
probable de recuperación que tiene.
Ron
Hubbard: Alrededor del 65 %.
Interlocutor: ¿Y la probabilidad de recuperar la sensibilidad?
Ron
Hubbard: Alrededor del 45 %.
Interlocutor: ¿Tan poco?
Ron
Hubbard: Así es.
Interlocutor: ¿El engrama está impidiendo la recuperación?
Ron
Hubbard: Sí, totalmente.
Interlocutor: Es decir, en concreto, que ese engrama, si lo audita…
Ron
Hubbard: Si lo audita podría subir el porcentaje de recuperación al 80 %.
Interlocutor: ¿Y la sensibilidad?
Ron
Hubbard: La sensibilidad podría ascender al 75 %.
Interlocutor: ¿Hay algún engrama con el contenido similar a “no vas a
sentir nada” o “no vas a sentir dolor”? Lo pregunto porque en estos casos
los médicos pronuncian este tipo de frases.
Ron
Hubbard: Sí, por supuesto. Hay profesionales que creen que alentando de
esa manera al paciente lo están ayudando, cuando en realidad le están
implantando un engrama de lujo.
Interlocutor: Este consultante conoce Dianética y se ha auditado y sabe
positivamente que tiene un severo engrama del accidente. ¿Cuál sería
entonces la razón de que aún no haya ido a auditarlo?
Ron
Hubbard: Es un miedo inconsciente a confrontar.
Interlocutor: ¿Concretamente es la mente reactiva la que le está
impidiendo auditar el engrama del accidente?
Ron
Hubbard: La mente reactiva, que también es raíz del ego y también de los
engramas, defiende esa atalaya. Es una defensa equivocada, pero la mente
reactiva, que es un mecanismo de supervivencia, no razona y entonces la
defiende igual.
La
mente reactiva no quiere innovar, no le interesa innovar, quiere dejar las
cosas como están, aun sabiendo, porque su mente racional, su mente
analítica, le está dictando que si confronta el accidente va a estar
mejor, pero aun así se deja llevar por sus reacciones, por sus impulsos
reactivos.
El
ejemplo que estamos dando de esta persona puede servirle a aquellos
consultantes que se encuentren en una situación similar. Hay muchos
consultantes que sufren de diversas dolencias que en lugar de confrontar
para estar mejor se encierran como en una especie de habitación egoica y
no quieren salir… Se sienten cómodos en esa situación… Aparte les han
implantado el famoso engrama “más vale malo conocido que bueno por
conocer”, el cual les impide la recuperación.
Esto
no se refiere solamente a una relación de pareja o a una relación de
amistad, sino también a un estado.
Si yo
estoy en un estado emocional negativo, y me dicen “ven, mira, vamos a
salir a tal lado, en compañía, y vas a ver que vas a estar mejor”, si yo
estoy con engramas o directamente el rol del ego me maneja, voy a pensar
“no, yo aquí estaré mal, pero dentro de todo estoy protegido, estoy
cómodo, estoy seguro”.
En
realidad es una falsa seguridad la del engrama… Este engrama del “quedatismo”,
entonces, impide que la persona confronte, impide que la persona mejore,
impide que la persona que tenga miedo de operarse se opere, y así
sucesivamente.
Interlocutor: ¿Concretamente, entonces, esta persona, reactivamente, no le
interesa auditarse porque se siente cómodo en esa situación?
Ron
Hubbard: Esta persona, por un lado se siente bien haciendo una especie de
rol de víctima… Quizás no haga un rol de víctima con los demás, pero sí
está haciendo un rol de víctima con ella misma, como diciendo “no estoy
bien del todo”, “la suerte no está a mi favor”, y cosas por el estilo.
Esto
por un lado, porque por el otro lado hay un ego inconsciente que lo hace
sentir seguro con eso. Si ésta persona lo pensara analíticamente –pero
analíticamente 100 %–, al igual que otros consultantes de nuestro grupo
diría “no, yo debo mejorar, debo estar mejor, debo encontrar el origen de
por qué no estoy mejor, porque yo sé que no es solamente algo físico, sé
que hay algo más”.
Lo que
ocurre es que el ego enceguece…
Interlocutor: ¿No habría forma de llegar a un 90 % de recuperación
auditando el engrama?
Ron
Hubbard: A un 80 % auditando el engrama llega seguro.
Interlocutor: ¿Tendría que auditarse ahora o puede dejarlo para más
adelante, digamos un año o dos, sin ningún problema? Concretamente, ¿lo
perjudica para el futuro o no el hecho de que no se audite ahora?
Ron
Hubbard: Lo que ocurre es que el cuerpo, los tejidos, los tendones, se
acostumbran de alguna manera a una determinada situación, a una
determinada discapacidad y terminan anquilosándose y la recuperación
después resulta imposible.
En
conclusión, cuanto más tarde en confrontar el accidente a través de la
auditación, menos va a ser la mejoría.
Pero
esto es una cosa lógica. Cualquier persona que utilice el sentido común se
da cuenta de que cuanto más el cuerpo se acostumbra, cuanto más el cuerpo
se aletarga, cuanto más el cuerpo se habitúa a determinada inmovilidad…
Voy a
dar un ejemplo un poco burdo pero que ilustrará perfectamente el punto: si
tú tienes un arma que no usas y la dejas arrumbada en un rincón, pues
termina por oxidarse, y después cuando quieras volverla a utilizar te será
imposible porque el óxido la arruinó definitivamente.
Por el
contrario, si en cuanto el arma comienza a oxidarse ese óxido se limpia,
entonces dicha arma puede ser recuperada y seguramente quedará como nueva.
A
nivel físico, a nivel carne, sucede lo mismo.
Interlocutor: ¿Puede ser que el progreso de la sensibilidad a causa del
engrama esté detenido o vaya más lento? Lo pregunto porque el cirujano le
dijo a esta persona que los nervios cercenados por la sierra tienen que
crecer y tardarían algo así como seis meses. Pero parecería que no avanzan
como debieran…
Ron
Hubbard: Nosotros sabemos que en realidad los nervios se están comunicando
con algo que llamamos “decodificador mental”, y si ese decodificador está
influenciado por los engramas, en consecuencia va a estar semibloqueado,
por lo que aun los nervios creciendo y terminándose de regenerar,
igualmente la sensibilidad va a estar disminuida a causa de esos engramas.
Y esto
es, sin ningún atenuante, un hecho científico irrefutable. Así como un
albañil conoce su oficio y lo que ocurre si hace mal la mezcla, mi
conocimiento sobre el tema me permite saber cómo ese engrama está
ejerciendo en esta persona un rol negativo sobre la sanación.
Interlocutor: ¡Pero entonces es una cuestión urgente!
Ron
Hubbard: Sí, pero a la persona no se la puede obligar a auditarse…
Interlocutor: ¿En este momento es lógico que la persona no tenga
sensibilidad en los dedos a causa de que los nervios aún no han crecido
suficientemente?
Ron
Hubbard: Así es, pero eso no quita el hecho de que si la persona se
audita, al estar liberado del condicionamiento que le impone el engrama
del accidente y estar más amplio en su análisis, al tiempo que los nervios
crecen vaya sintiendo cada vez más sensibilidad. Si no se audita, los
nervios crecerán pero la sensibilidad no, o por lo menos no crecerá en la
medida real en que puede hacerlo.
No
significa que tenga que esperar una etapa para comenzar la otra.
Interlocutor: ¿Usted está diciendo que esta persona no tiene que esperar a
que los nervios crezcan para auditarse?
Ron
Hubbard: Correcto. Mientras se regeneran los tejidos esta persona puede ir
liberándose de esos engramas que impiden la completa sanación, porque al
liberarse de esos engramas se regenera también su análisis, es decir, su
mente analítica se amplía, ya que en estos momentos está obnubilada a
causa de ellos.
Interlocutor: Está muy clara la explicación, Maestro… Me pregunto si los
engramas pueden impedir o retardar el crecimiento de los nervios…
Ron
Hubbard: La respuesta es un rotundo sí. Los nervios también pueden ir
creciendo de una manera más lenta porque no nos olvidemos que si los
engramas, en el cuerpo físico –no me estoy refiriendo a los
engramas en el Thetán–, están implantados a nivel celular, eso de alguna
manera –y esto es un hecho científico irrefutable– impide que los nervios
se vayan desarrollando a la velocidad que se tendrían que desarrollar, y
si normalmente tendría que haber un desarrollo casi total en un período de
cuatro a seis meses, puede llevar al doble de tiempo o más habiendo un
engrama de por medio.
Interlocutor: La pregunta concreta es si en esta persona el o los engramas
del accidente están retardando el crecimiento de los nervios.
Ron
Hubbard: ¡Por supuesto! Los engramas impiden dos cosas, que los nervios no
crezcan a la velocidad normal de crecimiento y que a su vez quiten
sensibilidad porque no hay una comunicación amplia con el decodificador.
Pensemos que el decodificador, además de codificar los conceptos del
espíritu al lenguaje hablado, también es un transmisor neuronal, es decir,
de índole nerviosa, en toda la parte física, que en términos médicos se
llama cerebro. No confundir cerebro con mente.
Interlocutor: No, por supuesto.
Ron
Hubbard: La mente es el pensamiento abstracto que el decodificador traduce
al cerebro. La mente en realidad no está en el cerebro, como creen
aquellos que no conocen nada de espiritualismo, sino en el espíritu. El
decodificador mental lo que hace es transmitir el pensamiento al cerebro,
al lenguaje hablado.
Interlocutor: Entiendo… ¿El accidente que sufrió esta persona es de índole
karmática?
Ron
Hubbard: Sí, totalmente.
Interlocutor: ¿Es decir que de alguna manera es un aprendizaje liberador?
Ron
Hubbard: Así es. Ya sabemos que el karma no es sanción sino lección. La
palabra lección, sin embargo, en el plano físico se utiliza como
aprendizaje riguroso, “aprendió la lección que necesitaba”. El karma no
necesariamente es así. La palabra lección significa mostrar algo, lo cual
se puede hacer de una manera más práctica.
Tú has
dicho que es un karma que le puede servir a esta persona de lección.
Perfecto. Pero no es necesario que sea una lección que tiene que tardar en
aprenderse. No necesariamente tiene que ser demorada. Porque de lo
contrario el consultante que lea esta sesión va a pensar: “¡qué bueno que
es tener karma porque nos va a servir de factor de liberación!”. Es
liberador hasta el momento en que uno revierte esa lección kármica, y
puede ser liberador tanto para el que tarda una semana en revertir la
lección como para el que tarda un año.
La
pregunta es, entonces, ¿para qué tardar un año en liberarse de ese karma
si puede ser liberado en una semana?
Es
importante entender bien el concepto, porque el consultante que no haya
entendido bien la idea puede pensar que arrastrando el karma liberará
cosas y no es así. ¡No va a seguir liberando nada! El mejor aprendizaje es
el que libera la lección kármica más rápido.
Interlocutor: Entiendo perfectamente el punto. De más está decir que el
karma, es decir, el aprender la lección kármica, no libera ningún engrama.
Ron
Hubbard: Por supuesto, el engrama se libera con auditación.
Interlocutor: ¿El accidente en esta persona ha servido para algo?
Ron
Hubbard: La frase “todo es por algo”, proferida por un ser de Luz que tú
conoces, es muy conflictiva pero no por eso menos real. Digo conflictiva
en el sentido de que la palabra conflicto significa que podemos ver las
cosas desde distintos puntos de vista y no siempre todo es por algo. Tiene
que ver también con la persona que está recibiendo esa lección kármica. Si
esa persona se encierra con su ego y siente que hay como una especie de
comodidad y no quiere innovar, obviamente ese episodio de la
mano tan lamentable no le va a servir de nada.
Interlocutor: El hijo mayor de esta persona, J., presenció el accidente,
por lo que supongo tiene también un engrama…
Ron
Hubbard: Sí, es así.
Interlocutor: ¿Muy severo?
Ron
Hubbard: Sí, es muy severo, pero lo superará porque es un ser de máxima
Luz.
Interlocutor: ¿Habrá que auditar a este chico cuando sea más grande?
Ron
Hubbard: Puedes hacerlo ahora, pero a solas, y muy sutilmente como no
dándole importancia a la cosa. Es fundamental no tratar de imponerle nada.
De lo contrario implantas engramas sobre engramas. Hay que utilizar la
mayéutica que utilizaba Sócrates, sistema a través del cual la propia
persona llegaba a la conclusión correcta.
Interlocutor: Entiendo perfectamente el punto. Al chico yo mismo tendría
que ir llevándolo de modo que sea él mismo el que saque el tema y relate
el incidente.
Ron
Hubbard: Exacto, pero siempre sin presionarlo y como no dándole
importancia a la cuestión. Reitero que es muy importante que tú estés a
solas con él, porque la injerencia de otras personas te desautorizaría y
crearía en el niño otro engrama. Recuerda que auditar a una criatura no es
lo mismo que auditar a un adulto, porque la criatura no se presta.
Entonces la tienes que auditar con mucha sutileza y como si fuera un
juego, y siempre preguntando, no afirmando. El que afirme siempre tiene
que ser el auditado.
Interlocutor: Este chico fue a una psicóloga... ¿sirvió para algo?
Ron
Hubbard: Los psicólogos de niños generalmente se basan en juegos, pero el
avance en el caso de este niño fue mínimo.
Interlocutor: ¿Es decir que no sirvió para nada?
Ron
Hubbard: Así es, prácticamente no sirvió para nada.
Interlocutor: ¿Y el hijo menor también tiene un engrama del accidente?
Ron
Hubbard: No, no tiene. Lo que ocurre es que puede tener, y esto lo estoy
viendo en su parte de Thetán, engramas sobre lo que escucha. No me estoy
refiriendo a gritos, sino a lamentaciones.
Interlocutor: Yo he visto que a veces esta persona hace ejercicios de
movilidad y, claro, sufre terriblemente y lo manifiesta… ¿Debería hacerlo
de modo que no lo escuchen sus hijos?
Ron
Hubbard: Sí, eso sería lo ideal.
Interlocutor: Maestro, considero que el tema por ahora está agotado.
Después si esta persona lo desea podemos hacer otra sesión y profundizar…
Ron
Hubbard: Correcto, pero no quiero dejar de señalar que ésta ha sido una de
las sesiones más ricas que hemos realizado. Otra cosa que quiero dejar
aclarado es que durante todos estos meses que no hemos realizado sesión
contigo, junto con Johnakan y mi receptáculo, el profesor Jorge Olguín,
hemos desarrollado nuevas pautas sobre Psicoauditación. Y hemos logrado
también hacer Psicointegración al Thetán. No estoy hablando de
Psicoauditación sino de Psicointegración.
Tú te
preguntarás cómo es posible hacer Psicointegración a un Thetán que está en
un nivel 4º o un nivel 5º... Tú mismo has dicho, antes de empezar la
sesión, que no es que en los planos 4º y 5º no haya cabida al ego, sí hay
cabida al ego, pero automáticamente al haber ego el Thetán desciende
automáticamente por propia gravitación.
Entonces, coincidimos en que en los planos 4º y 5º no hay ego, pero sí hay
engramas.
Puede
haber implantes engrámicos a causa de un 10 % que estuvo encarnado y pasó
por determinadas vicisitudes. Entonces, al volver a su 5º plano, al volver
a integrarse ese 10 % con su 90 %, como no desencarnó con ningún rencor
–porque al desencarnar con rencor tiraría al espíritu hacia el plano 3– no
desciende de plano.
Desencarna sin rencor, perfecto, pero puede haber impregnado de engramas a
su parte conceptual. Estos engramas corren el riesgo de que al activarse
activen egos y tiren abajo al Thetán o al espíritu puro que está en los
planos 4º y 5º.
En ese
caso, lo que se hace con Psicointegración es canalizar a ese ser del plano
4º ó 5º para que dramatice lo que sucedió en esa vida, donde sufrió
vejaciones o pasó por determinadas circunstancias dolorosas.
Si
fueran seres del plano 2 ó del plano 3, como tú ya lo has visto al
auditarlos, se ponen tan tensos, tan rebeldes, y tan con afán de venganza,
de desquitarse, que montan en cólera, entran en ira, y eso lo refleja
claramente el receptáculo.
En
cambio, cuando tú haces una Psicointegración o Psicoauditación a uno de
los espíritus de los planos 4º y 5º que ha pasado por determinadas
vejaciones, lo relata de una manera fría, impersonal. Lo relata por
ejemplo de esta forma: “He pasado por determinada vicisitud, he sido
fusilado, pero de todas maneras me preocupa ese ser que ha sido mi
ejecutor porque ha bajado de plano…”.
¿Entiendes la diferencia? Habla sin rencor, habla con misericordia, con
pena, con sufrimiento por ese otro ser que lo ha ejecutado a él estando
encarnado. Habla impersonalmente porque sabe que fue un rol. Pero de todas
maneras se le han implantado engramas.
Entonces, lo que hace el interlocutor en ese caso es auditarlo y hacerle
entender: “Y bueno, si tú te has dado cuenta de que has sido un rol, sabes
entonces que el rol terminó al desencarnar…”.
No
quiero extenderme en esto porque el tema ya se ha tratado en profundidad
en otras sesiones.
Interlocutor: En este momento se me ocurre preguntarle si sería
interesante una Psicoauditación para esta persona que sufrió el accidente…
Siempre estoy hablando en función de aumentar el porcentaje de
recuperación, que usted fijó como máximo en un 80 %.
Ron
Hubbard: Con Psicoauditación podría llegar a un 90 % de recuperación de su
mano, lo cual sería muchísimo. Aparte, la Psicoauditación, que se puede
hacer estando él presente o no, como tú ya sabes, serviría para influir
favorablemente en su parte encarnada para confrontar el accidente y
auditarse.
Interlocutor: ¿El Thetán de esta persona estaría dispuesto a auditarse?
Ron
Hubbard: El Thetán de esta persona no es que estaría dispuesto a
confrontar, sino que está dispuesto a enfrentar.
Interlocutor: Entiendo la sutil diferencia…
Ron
Hubbard: Pero bueno, está en tu sagacidad el transformar esa disposición a
enfrentar en disposición para confrontar. Y esto que estoy diciendo para
esta persona puede hacerse extensiva para todos los consultantes que lean
en el futuro esta canalización.
Interlocutor: ¿Hay similitud entre la parte encarnada de esta persona y su
Thetán?
Ron
Hubbard: No, para nada, pues el Thetán está en peores condiciones porque
está muy desestabilizado…
Interlocutor: ¿A causa de la conducta del su parte encarnada?
Ron
Hubbard: No, no, a causa de cosas que arrastra de vidas anteriores… Tiene
muchos engramas en su parte conceptual. Por eso sería muy importante la
Psicoauditación, porque además de beneficiar a esta persona y aumentar el
porcentaje de rehabilitación de su mano, también serviría para que otras
personas comprendan que este sistema mejora la parte física, anímica,
personal, porque esto ya se ha comprobado.
Interlocutor: Maestro, voy a dar por terminado este tema para dejarlo
eventualmente para otra sesión, porque quiero aprovechar los minutos que
faltan para consultarlo sobre otra cuestión.
Ron
Hubbard: De acuerdo.
Interlocutor: Sabemos que a Benjamín Solari Parravicini se lo considera un
profeta y también sabemos que cuando lo consultamos con ustedes la
respuesta es que las profecías no existen porque nadie puede saber el
futuro, salvo el Absoluto y los viajeros del tiempo, que como pauta no lo
dirán, salvo las infidencias que puedan cometer estos últimos.
Aclarado esto, mi pregunta es: ¿cómo es posible que esta persona haya
podido anticipar de alguna manera el ataque a las Torres Gemelas, porque
en un dibujo que hizo sobre la Estatua de la Libertad se ve a ésta partida
en dos con una leyenda de su puño y letra que dice: “La libertad de
Norteamérica perderá su luz, su antorcha no alumbrará como ayer y el
monumento será atacado dos veces”.
Mi pregunta, quizás un poco necia, es volverle a preguntar para
ratificarlo, ¿no hubo para nada ninguna infidencia de algún viajero del
tiempo, sea de la parte encarnada de este viajero o de su Thetán?
Ron
Hubbard: Podemos pensar que la referencia es a las Torres Gemelas y a
infinidad de cosas más, como a dos ataques directamente a la estatua.
Interlocutor: Que pueden suceder o no…
Ron
Hubbard: Exacto, que pueden suceder o no. El hecho de que el ataque haya
sido a las Torres gemelas y dejar en “Alerta Naranja” permanente a los
aeropuertos, seguramente impide otros ataques que tal vez podrían
dirigirse a la Estatua de la Libertad.
Interlocutor: ¿Usted me está queriendo decir que en el dibujo de
Parravicini y en su leyenda cada uno puede interpretar lo que quiera a su
antojo?
Ron
Hubbard: Correcto.
Interlocutor: ¿Y en este caso interpretar que el dibujo y leyenda de
Parravicini se refiere a las Torres Gemelas es totalmente antojadizo?
Ron
Hubbard: Así es.
Interlocutor: ¿Así de simple?
Ron
Hubbard: Así de simple. ¿Por qué quieres ver complicaciones donde no las
hay?
Interlocutor: ¿Pero acaso tuvo alguna intuición o fueron los espíritus del
Error que se lo dictaron?
Ron
Hubbard: Ni lo uno ni lo otro, fue directamente su mente reactiva. Hay
muchos supuestos profetas que han hablado generalidades como que “se
descubrirá el secreto de las Pirámides”, ¡y con esto hay tanta tela para
hilar!…
Interlocutor: Es decir que cuando alguien “profetiza” con generalidades
esta profecía terminando siendo como el famoso Test de Roscharch, donde
cada uno ve lo que quiere ver…
Ron
Hubbard: Exacto.
Interlocutor: ¿Concretamente, entonces, ni de casualidad, se relaciona lo
que dijo Parravicini con los viajeros del tiempo?, la única forma, por
otra parte, de anticipar el futuro…
Ron
Hubbard: Tú lo has dicho: ni de casualidad. Tienes que comprender que algo
como lo que ha dibujado y ha dicho esta persona es algo muy distinto a
contactarse por ejemplo con un águila –estoy hablando metafóricamente– y
que el águila diga “veo una pequeña inundación, que se va a acercar y en
menos de diez o doce horas va a estar aquí”, y que la hormiga que está a
ras del suelo diga que “eso es una tontería”.
Esto
es creíble, y ya pasó cuando Ketter, el Anciano de los Días, predijo años
atrás que en el centro de la galaxia había un agujero negro. No fue ningún
predestinador ni ningún adivino. Simplemente lo dijo por tener la técnica
y estar contactado con seres que estaban cerca de ese centro de la
galaxia. Esto no es adivinación y es válido.
Obviamente, si hubiera un viajero del tiempo que se lo está “soplando” a
tu Thetán y tú lo dices, también es válido. Pero en el caso de esta
persona no fue ninguna de las dos cosas.
Puede
haber cosas que se dicen y son intuitivas… De pronto uno puede decir que
caerá tal gobierno en tal país o cosas parecidas, pero esto entra dentro
de la lógica de la especulación y nada más.
Interlocutor: ¿Por qué puede habérsele ocurrido a Parravicini algo así?
Ron
Hubbard: Simplemente porque su mente reactiva estaba en contra de la
supuesta libertad, que para él era opresiva, de Estados Unidos. Y la
referencia a que la Estatua de la Libertad va a ser golpeada dos veces no
fue más que una expresión de deseos manifestada de esa manera. No hay más
que esto.
Interlocutor: ¿Usted puede percibir en qué estaba pensando Parravicini
cuando hizo el dibujo y escribió la leyenda?
Ron
Hubbard: Sí, por supuesto: su mente reactiva, como dije, estaba en contra
de la supuesta libertad de Estados Unidos, como diciendo que oprimía a
otros países mediante una supuesta democracia y entonces su mente reactiva
lo hizo “predecir” irracionalmente de esa manera. Fue nada más que una
expresión de deseos destructiva manifestada de la forma en que lo hizo.
Interlocutor: Es decir, en concreto, que las interpretaciones que se hacen
en la actualidad de ese dibujo de Parravicini y su texto nada tienen que
ver con lo que sucedió con las Torres Gemelas.
Ron
Hubbard: Correcto… Es algo parecido a que tú tengas un coche pequeño y
veas a una persona con un coche importado y entonces tú digas: “Predigo
que esta persona chocará contra un muro de cemento y se hará puré”. Y lo
único que estás haciendo es manifestar una fuerte expresión de deseos de
que tal cosa suceda. Si luego ese automóvil choca, eso no significa que tú
hayas predicho nada.
Interlocutor: ¿Todo esto quiere decir que si Parravicini hubiera dicho que
el monumento será atacado tres veces estarían esperando un tercer ataque?
Ron
Hubbard: Si hubiera dicho tres veces también sería válido porque
incluirían el ataque al Pentágono. Y también sería válido si hubiera dicho
que será atacado una sola vez, porque fue en un solo día.
Interlocutor: ¿Está Jorge como para seguir y tocar directamente el tema
del ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono?
Ron
Hubbard: No, lo tendremos que dejar para la próxima sesión.
Interlocutor: Bien, pero por lo menos quisiera saber si hay algo raro en
todo esto. Lo pregunto porque estuve estudiando el tema y los datos que
hay no concuerdan para nada.
Ron
Hubbard: Hubo intervención extraterrestre.
Interlocutor: ¡No me diga! ¡Con razón las piezas no encajaban! ¿Ellos lo
saben?
Ron
Hubbard: ¡Pero por supuesto que lo saben! ¿Cómo no lo van a saber?
Interlocutor: ¿Por eso lo ocultan?
Ron
Hubbard: ¡Claro que sí! Ellos no han encontrado nada, ningún resto del
avión que presuntamente se iba a estrellar en el Pentágono.
Interlocutor: ¿Usted me está diciendo que Bin Laden no tuvo nada que ver?
Ron
Hubbard: No, lo que estoy diciendo es que los extraterrestres aprovecharon
la oportunidad.
Interlocutor: Ahora entiendo… Bueno, no quiero profundizar más porque
prefiero dejarlo para la próxima sesión donde profundizaremos en el tema…
¿Le parece bien?
Ron
Hubbard: De acuerdo.
Interlocutor: ¿Algo más que quiera agregar?
Ron
Hubbard: No, solamente que estoy muy entusiasmado de volverme a contactar
contigo por intermedio de este receptáculo.
Interlocutor: Antes de concluir la sesión quiero comentarle algo que me ha
ocurrido en esta sesión que en ninguna otra me sucedió, y es que Jorge
desapareció completamente y en la habitación estábamos solamente usted y
yo… Me extraña porque en las otras sesiones siempre éramos tres, pero en
esta no… Es una rara sensación de una fuerte presencia suya aquí…
Ron
Hubbard: Es por mi mismo entusiasmo… Hay un aprecio personal… Uno dice que
en el plano 5º no hay aprecio personal… Sí que lo hay. Nosotros sabemos
que tenemos más afinidad con unos espíritus que con otros, pero como los
espíritus de los planos 4º y 5º no tenemos ego, no nos ofendemos si de
repente yo tengo más afinidad con unos espíritus que con otros.
Yo
contigo, Horacio, tengo una afinidad, del uno al diez, de diez… Tal vez
con otra entidad tengo una afinidad ocho, y si esa entidad es una entidad
de Luz no se va a ofender por ello, porque la ofensa es ego…
Los
dejo con toda mi Luz…
Interlocutor: Hasta luego, Maestro, y gracias.
SESIÓN DEL 22/3/05
Médium:
Jorge Olguín.
Interlocutor:
Horacio Velmont.
Entidad que se presentó a dialogar:
Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.
Interlocutor: ¿Ya está incorporado, Maestro? Espero que no lo hayamos
despertado…
Ron
Hubbard: ¿Quién me ha convocado?
Interlocutor: Maestro, realmente me ha causado gracia oír su voz de
ultratumba imitando a los antiguos médium, que consideraban que los
espíritus debían escucharse así…
Ron
Hubbard: Fuera de esta broma, es importante aclararle a los consultantes
que los espíritus no dormimos, estamos todo el tiempo alerta, en vigilia.
Podemos sí, de alguna manera meditar para buscar alguna solución o alguna
respuesta a alguna duda que tengamos o sobre alguien a quien haya que
auditar.
Interlocutor: ¿En el plano espiritual no se extraña el sueño para nada?
Ron
Hubbard: No sentimos sueño porque no tenemos cuerpo orgánico que se canse.
Interlocutor: Está claro… ¿Pasamos directamente al tema del ataque al
Pentágono?
Ron
Hubbard: De acuerdo.
Interlocutor: ¿Cómo fue este asunto tan controvertido? Digo controvertido
porque no se encontraron restos del avión que supuestamente impactó en el
Pentágono. Además, el avión que se dirigía a este sector militar
desapareció de los radares y jamás volvió a aparecer… Por otra parte,
algunos hablan de un misil… ¿Hubo algún misil?
Ron
Hubbard: Sí, hubo un misil, pero mejor comencemos por el principio. La
historia es así: había un avión de línea que pesaba 60 toneladas, tenía
20.000 litros de gasolina… Estamos hablando de un avión con todo su
potencial que sí se dirigía hacia el Pentágono comandado por un árabe que
no tenía la más mínima idea de lo que era pilotar un Boeing
Interlocutor:
¿Qué sucedió con ese avión?
Ron
Hubbard: Hubo una especie de jugarreta… Hay un sistema planetario cuyos
habitantes no tienen mucha vida…
Interlocutor: ¿Son humano o humanoides?
Ron
Hubbard: Sus habitantes también son humanos, pues tienen el mismo ADN que
los terrestres, pero no tienen la tecnología que tienen aquí a pesar de
que pueden trasladarse de un mundo a otro en naves espaciales y pueden
hacer viajes en el tiempo. Poseen incluso portales dimensionales.
Cuando
hablo de portales dimensionales no me estoy refiriendo a las aberturas
como las de las películas de ciencia ficción, sino de agujeros de gusano o
worm como hacían los extraterrestres de Orión III para pasar a
otros mundos.
Esto
es lo que habían hecho ellos con su tecnología, pero les faltaba un
investigador que pudiera lograr corregir la cadena de ADN porque su raza
estaba muriendo.
Interlocutor: ¿De qué planeta estamos hablando?
Ron
Hubbard: De un planeta llamado Bellatrix, Bellatrix IV… Su sol es azul o
más bien de un tinte azulado… Pero continúo con la historia porque es muy
importante para comprender lo que sucedió en el Pentágono.
Hay
razas, como las de Bellatrix IV, que adelantan en una materia, como la de
los viajes espaciales, y no adelantan en la otra, como en la del código
genético.
Esta
raza ha hecho enormes adelantos en muchos temas, pero ello no impidió que
su planeta se haya dividido en dos facciones, la del hemisferio Norte y la
del hemisferio Sur. Entre ambos lados se había declarado una especie de
guerra.
Interlocutor: Por lo que veo, en todos lados se cuecen habas…
Ron
Hubbard: Así es… Los rebeldes del hemisferio Sur enviaban misiles a los
habitantes del hemisferio Norte, que era la parte pacífica, para destruir
sus ciudades.
Estos
misiles eran de un tipo energético que casi no dejaba huellas. Era un
misil que directamente destruía lugares pero sin dejar ningún resto porque
la misma materia del misil desaparecía al impactar.
Estos
seres podían viajar por portales dimensionales, para llamarlos de alguna
manera, a otros mundos, y en un momento dado visualizaron al planeta
Tierra mediante esos portales.
Así
como se ha dicho que había portales en las Pirámides y los seres de Orión
III podían viajar a través de ellos a su propio planeta, estos seres de
Bellatrix IV lograron, con unos aparatos similares a los televisores
terrestres, visualizar lo que sucedía en el 2001 en Estados Unidos.
Así,
vieron que había un avión de línea que se estaba dirigiendo al Pentágono
con la intención de impactar allí…
Interlocutor: ¿El que pilotaba ese desquiciado y suicida piloto novato?
Ron
Hubbard: Correcto… En ese avión de línea viajaban, además de los pasajeros
de rutina, doctores, un embajador, y también había dos científicos
expertos en biología molecular, esos que corrigen el ADN y cosas
similares.
Esto
les interesó sobremanera a los seres de Bellatrix IV…
Interlocutor: ¿Y todo eso lo pudieron captar con sus aparatos?
Ron
Hubbard: Sí, pero aparte viajaron por el tiempo un día antes y estudiaron
todo el asunto.
Interlocutor: ¿Usted me quiere decir que estaban al tanto de todo porque
habían viajado en el tiempo y lo habían averiguado?
Ron
Hubbard: Tal cual. Y también sabían que iba a haber un atentado.
Interlocutor: ¡Vaya, qué interesante! ¿Y por qué no lo evitaron?
Ron
Hubbard: No lo evitaron porque se desentendían de ese asunto, ya que su
propósito era otro. Por lo general, los seres de otros mundos no se meten
en los hechos conflictivos terrestres, ni políticos, ni territoriales…
Interlocutor: ¿Qué fue lo que hicieron en realidad?
Ron
Hubbard: Aquí viene la parte que más va a traer debate entre los
consultantes…Hicieron lo que en el planeta Tierra se llama “doble jugada”.
Cuando el Boeing estuvo a pocos kilómetros del Pentágono le pusieron
delante un portal dimensional y de esta forma se lo llevaron con todo el
pasaje a Bellatrix IV.
Interlocutor: ¡Con razón había desaparecido de los radares!
Ron
Hubbard: Claro, y esta fue la primer jugada. La segunda fue la siguiente:
de inmediato, en milésimas de segundos –porque estos seres de Bellatrix IV
no sólo pueden manejar el portal sino también el tiempo– envían en
reemplazo del Boeing el misil que dispararon contra el Norte los del
hemisferio Sur.
Interlocutor: ¡Increíble! Aquí como nunca se da aquello de que “la
realidad supera a la ficción”…
Ron
Hubbard: Y ese misil que iba a impactar en la ciudad del Norte impacta en
el Pentágono.
Interlocutor: Como decimos aquí en el plano físico, “es cosa de locos”…
Ron
Hubbard: Tú seguramente pensarás en qué crueles que son los seres del
hemisferio Norte de Bellatrix. Sin embargo, no sólo no son crueles, sino
que son misericordiosos, honestos, pacíficos… Los crueles son los del
hemisferio Sur.
Interlocutor: No entiendo bien el hecho de que si son “buenas personas”
hayan dejado que un misil que iba dirigido a ellos fuera a matar gente del
Pentágono…
Ron
Hubbard: Bueno, un abogado defensor de los seres del hemisferio Norte
diría: “Al fin y al cabo la destrucción que causó el misil era la misma
destrucción que iba causar el avión, y, por otra parte, salvaron de la
muerte a todos los pasajeros que iban en el Boeing”.
Interlocutor: ¿Cómo lo hicieron?
Ron
Hubbard: Ellos tienen una tecnología avanzadísima y simplemente manejaron
fuerzas electromagnéticas.
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