
LOS SIETE PASOS DE LA ALQUIMIA
La tercera parte de este libro se refiere a las etapas de
transformación a través de las cuales el mago lleva a
su discípulo. Las he denominado los siete pasos de la alquimia, los
cuales comienzan con el nacimiento y
conducen, con el tiempo, a la transformación total. La alquimia
consiste en transformar las cosas en oro, la
sustancia perfecta e incorruptible. En términos humanos, el oro es
un símbolo de la pureza de espíritu. Los
siete pasos de la alquimia se realizan cuando la persona deja atrás
todas las limitaciones, se libera de todos
sus temores y toma consciencia del espíritu puro que lleva dentro.
No hay otro viaje más asombroso. En la época de Arturo lo habrían
llamado una búsqueda, y el objetivo
supremo de esa búsqueda siempre fue encontrar el Santo Grial, el
símbolo más poderoso de la pureza de
espíritu. Por lo tanto, para mí la alquimia y el Grial son la misma
cosa. En ambos casos hay una búsqueda
profunda del aspecto eterno de la vida que trae consigo lo que todos
soñamos: el amor puro, la felicidad pura,
la realización pura en el espíritu.
No importa si se lee primero la segunda o la tercera parte. Cada una
tiene su estilo y enfoque propios, pero
ambas provienen del mundo del mago. Merlín vive en ambas y su
objetivo siempre es el mismo: enseñamos a
cada uno de nosotros cómo lograr la perfección a la que tiene
derecho la carne.

Por último, este libro describe la aventura que nos llevará de una vida
dominada por el ego y todas sus
luchas, a una vida dominada por los milagros. Cada cual aprende a su
propio ritmo, pero nuestra sed de
milagros es tal que me gustaría estar con usted el día en que el
conocimiento del mago comience a aflorar y,
con él, su nueva vida. Lo que le espera al final es nada menos que el
florecimiento pleno del potencial de su
espíritu.
Nota: El mago, siendo un profeta, no tiene género. Es sólo la
imperfección del idioma la que convierte a
Merlín en un “él” (como lo hace también con los vocablos Dios, sabio,
adivino y muchos otros que están más
allá de lo masculino o femenino). A falta de un término neutral, deseo
aclarar que la palabra mago se refiere
aquí tanto a las mujeres como a los hombres.
Vale la pena reconocer que, en nuestra sociedad, han sido
las mujeres quienes más pronto han acogido el retomo
de lo mágico.

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