Esperaba este momento. Es más de lo que suponía que Me habías prometido
cuando Me dijiste que el Libro 2 abordaría temas planetarios en una
escala global. ¿Podemos empezar a analizar las políticas humanas con una
pregunta que puede parecer básica?
Ninguna pregunta carece de mérito o es indigna de atención. Las
preguntas son como las personas.
Ah, excelente respuesta. De acuerdo, entonces, déjame preguntar: ¿Está
mal emprender una política exterior basada en los intereses creados de
un país?
No. Primero, desde Mi punto de vista, nada está "mal". Pero entiendo
cómo usas el término, por lo que hablaré en el contexto de tu
vocabulario. Emplearé el término "mal" en el sentido de lo "que no te es
benéfico, dado quién y qué has elegido ser". Así es como siempre he
usado contigo los términos "bueno" y "malo"; siempre es en este
contexto, ya que, en verdad, no existe lo Bueno y lo Malo.
Por lo tanto, en ese contexto, no, no está mal que se basen las
decisiones de política exterior en consideraciones de intereses creados.
Lo que está mal es fingir que no se hace.
Desde luego, eso es lo que practican la mayoría de los países. Emprenden
acciones - o fallan en emprender acciones - por un conjunto de motivos,
y después exponen como fundamento otra combinación de razones.
¿Por qué? ¿Por qué actúan así los países?
Porque los gobiernos saben que la población no los apoyaría si
entendiera las razones reales para la mayoría de las decisiones
políticas.
Esto es aplicable a los gobiernos de todas partes. Son muy pocos los
gobiernos que no engañan deliberadamente a sus pueblos. El engaño es
parte del gobierno, ya que pocas personas eligirían ser gobernadas en la
forma en que se les gobierna - pocas eligirían que se les gobernara
siquiera - a menos que el gobierno las convenza de que sus decisiones
fueron para el bien de la población.
Y este convencimiento es bastante difícil, ya que la mayoría de la gente
percibe claramente la torpeza del gobierno. Por consiguiente, el
gobierno tiene que mentir para retener, al menos, la lealtad del pueblo.
El gobierno es la perfecta representación de la exactitud del axioma de
que si tus mentiras son bastante grandes, y mientes durante suficiente
tiempo, la mentira se convierte en la "verdad".
Quienes ejercen el poder nunca pueden permitir que el público sepa cómo
llegaron a esa posición - ni todo lo que han hecho y están dispuestos a
hacer para permanecer en ella.
La verdad y la política no se mezclan y no pueden mezclarse
debido a que la política es el arte de decir únicamente lo
necesario - y decirlo en la forma adecuada -, a fin de alcanzar el
objetivo deseado.
No toda la política es mala, pero el arte de la política es un arte
práctico. Reconoce con gran habilidad la psicología de la mayoría de
las personas. Observa simplemente que esa mayoría opera en razón del
interés propio. Por lo tanto, la política es la forma en que los que
están en el poder buscan convencer de que su interés es el de dicha
mayoría.
Los gobiernos entienden ese interés propio. Por eso los gobiernos son
muy hábiles para diseñar programas que dotan de algo a la población.
Originalmente, los gobiernos tenían funciones muy limitadas. Su
propósito era simplemente "preservar y proteger". Después alguien añadió
"proveer". Cuando los gobiernos empezaron a ser el proveedor del pueblo,
así como el protector, los gobiernos empezaron a crear la sociedad, en
vez de preservarla.
¿Pero acaso los gobiernos no hacen simplemente lo que quiere la gente?
¿No es verdad que los gobiernos sólo proporcionan el mecanismo por medio
del cual la población provee para sí misma en una escala social? Por
ejemplo, en Estados Unidos le adjudicamos un valor muy alto a la
dignidad de la vida humana, la libertad individual, la importancia de la
oportunidad, lo sagrado de los niños. Y así, hemos promulgado leyes y
pedido al gobierno la creación de programas para proveer ingresos para
los ancianos, a fin de que puedan conservar su dignidad después de sus
años productivos; para asegurar la igualdad en el empleo y oportunidades
de vivienda para todas las personas, incluso aquellas que son diferentes
a nosotros, o con cuyo estilo de vida no estamos de acuerdo; para
garantizar, por medio de leyes laborales para los menores, que los niños
de una nación no se conviertan en esclavos y que ninguna familia con
hijos carezca de los elementos básicos para una vida decorosa -
alimento, vestido, albergue.
Esas leyes son favorables para esta sociedad. Sin embargo, cuando se
provee para las necesidades de la población, debe tenerse cuidado de no
despojarla de la mayor dignidad: el ejercicio del poder personal, la
creatividad individual, y el ingenio firme que permite a las personas
darse cuenta de que ellas pueden proveer para sí mismas. Es
indispensable lograr un equilibrio delicado. Parece que ustedes sólo
saben cómo ir de un extremo al otro. O quieren que el gobierno "lo haga
todo" para el pueblo, o quieren aniquilar todos los programas del
gobierno y borrar mañana mismo todas las leyes vigentes.
Sí, y el problema consiste en que son tantos los que no pueden proveer
para sí mismos en una sociedad que proporciona rutinariamente las
mejores oportunidades de vida para aquellos que portan las credenciales
"correctas" (o, tal vez, que no portan las "equivocadas"); los que no
pueden proveer para sí mismos en una nación donde los propietarios de
casas no se las rentan a familias numerosas; las compañías no promueven
a las mujeres; la justicia, con demasiada frecuencia, es un producto de
la posición social; el acceso a la medicina preventiva está limitado a
aquellos con suficientes ingresos, y en la que existen muchas otras
discriminaciones y desigualdades en una escala masiva.
¿Los gobiernos deben, entonces, reemplazar la consciencia de la gente?
No. Los gobiernos son la consciencia del pueblo, franca, abierta.
Es a través de los gobiernos que la gente busca, espera y determina
corregir los males de la sociedad.
Eso esta bien dicho. Sin embargo, repito, ¡en el intento de garantizar a
las personas la oportunidad de respirar, deben tener cuidado de que las
leyes no los sofoquen!
No puedes legislar la moralidad. No pueden obligar a la igualdad.
Lo que se necesita es un cambio en la consciencia colectiva y no
una ley aplicable a la consciencia colectiva.
La conducta (y todas las leyes, y todos los programas del gobierno),
deben surgir de la Existencia, deben ser un verdadero reflejo de Quienes
Son.
¡Las leyes de nuestra sociedad, sí reflejan quienes somos! Les
dicen a todos: "Así es la situación aquí en Estados Unidos. Esto
es lo que son los estadounidenses".
En el mejor de los casos, tal vez. Pero con mayor frecuencia, esas leyes
son los pronunciamientos de lo que piensan quienes están en el poder
que deben ser ustedes, pero no son.
Los "pocos elitistas" instruyen a los "muchos ignorantes" por medio de
la ley.
Precisamente.
¿Y eso que tiene de malo? Si hay unos pocos de los más brillantes y
mejores entre nosotros que están dispuestos a atender los problemas de
la sociedad, del mundo, y proponer soluciones, ¿acaso no beneficia eso a
los muchos?
Depende de los motivos de esos pocos. Y de su claridad. En general, nada
es más benéfico para "los muchos" que permitirles que se gobiernen a sí
mismos.
Anarquía. Eso nunca ha funcionado
No pueden crecer y volverse grandes cuando el gobierno constantemente
les dice qué deben hacer.
Se podría argumentar que el gobierno - con eso quiero decir que la ley
por la cual hemos elegido gobernarnos a nosotros mismos - es un reflejo
de la grandeza de la sociedad (o falta de), puesto que las grandes
sociedades promulgan grandes leyes.
Y muy pocas. En las grandes sociedades, se necesitan muy pocas
leyes.
Sin embargo, las sociedades sin leyes verdaderamente son sociedades
primitivas, donde el "poder es para el más fuerte". Las leyes son el
intento del hombre de nivelar el campo de juego; de asegurar que
prevalecerá lo que realmente está correcto, sin que importe la debilidad
o la fuerza. ¿Cómo podríamos coexistir sin códigos de conducta en los
que concordemos mutuamente?
No estoy sugiriendo un mundo sin códigos de conducta, sin acuerdos.
Estoy sugiriendo que acuerdos y códigos se basen en un mayor
entendimiento y una definición más amplia del interés propio.
Lo que dicta la mayoría de las leyes es lo que conviene a los intereses
creados de los más poderosos.
Veamos un ejemplo: Fumar.
Ahora la ley dice que no pueden cultivar y usar una cierta clase de
planta, hachís (mariguana), o cáñamo indio, porque el gobierno dice que
no es bueno para ustedes.
Sin embargo el mismo gobierno dice que está bien que se cultive y se
consuma otra clase de planta, el tabaco, no porque sea benéfica
para la población (en efecto, el mismo gobierno dice que no lo
es), sino, presumiblemente, porque siempre se ha consumido.
La verdadera razón para que la primera planta esté proscrita y la
segunda esté libre de restricciones, no tiene nada que ver con la salud.
Tiene que ver con la economía. Es decir, con el poder.
Por lo tanto, las leyes no reflejan lo que la sociedad piensa de sí
misma y desea ser; las leyes reflejan dónde está el poder.
No es justo. Escogiste una situación en la cual son aparentes las
contradicciones. La mayoría no son así.
Por el contrario la mayoría lo son.
¿Cuál es la solución entonces?
La solución consiste en tener tan pocas leyes - las cuales son límites
realmente - como sea posible.
La razón para que la primera planta esté proscrita sólo persigue, en
apariencia, conservar la salud. La verdad es que la primera planta no es
más adictiva y no representa un riesgo mayor para la salud que los
cigarrillos o el alcohol, los cuales están protegidos por la ley.
¿Por qué, entonces, no se permite? Porque si se cultivara, irían a la
quiebra la mitad de los cultivadores de algodón, los fabricantes de
nailon y rayón, y la gente que comercia con la madera.
El hachís (mariguana) es uno de los materiales más útiles, más fuertes,
más resistentes, y más duraderos en este planeta. No podrían producir
una fibra mejor para ropa, una sustancia más fuerte para sogas, una
fuente más fácil de cultivar y cosechar para pulpa. Se derriban cientos
de miles de árboles cada año para proporcionar el periódico de los
domingos, para que se pueda leer acerca de la destrucción de los bosques
del mundo. El hachís (mariguana) podría abastecer materia prima para
millones de periódicos dominicales sin derribar un solo árbol. En
efecto, podría ser un sustituto para tantos recursos naturales, a un
costo de la décima parte.
Y ésa es la trampa. Alguien pierde dinero si se permite cultivar esta
planta milagrosa, la cual, por cierto, también cuenta con propiedades
medicinales extraordinarias. Y a eso se debe que la mariguana sea ilegal
en tu país.
Es la misma razón por la cual ha llevado tanto tiempo la producción de
automóviles eléctricos en masa, el suministro de una asistencia médica
conveniente a un precio razonable, o el empleo de calor y energía solar
en cada casa.
Durante años se han tenido los recursos y la tecnología para producir
todo eso. ¿Por qué, entonces, no se desarrolla? Averigua quién
perdería dinero, y ahí encontraras la respuesta.
¿Esa es la Gran Sociedad de la cual estás tan orgulloso? A tu "gran
sociedad" hay que arrastrarla a la fuerza, pateando y gritando, para que
considere el bien común. Cada vez que se menciona el bien común o el
bien colectivo, todos gritan : "¡Comunismo!" En tu sociedad, si el
proveer para el bien de los muchos no produce una enorme utilidad para
alguien, las más de las veces simplemente se ignora el bien de la
mayoría.
Esto no sólo es verdad en tu país, sino también alrededor del mundo.
La pregunta básica que enfrenta la humanidad es, por lo tanto: ¿Puede el
interés propio ser reemplazado con los mejores intereses, el interés
común, de la humanidad? De ser así, ¿cómo?
En Estados Unidos se ha tratado de proveer para el interés común, el
mejor interés, por medio de leyes. Pero han fracasado miserablemente. Tu
nación es la más rica, la más poderosa de la Tierra, y tiene una de las
tasas más altas de mortalidad infantil. ¿Por qué? Porque los pobres
no tienen acceso a un cuidado prenatal y posnatal de calidad, y la
sociedad está impulsada por las utilidades. Cito esto como un
ejemplo de ese miserable fracaso. Deberían preocuparse por el hecho de
que los bebés mueran a una tasa más alta que en la mayoría de las demás
naciones industrializadas. Y no es así. Eso habla mucho de cuáles son
sus prioridades como sociedad. Otros países proveen para los enfermos y
los necesitados, los ancianos y los débiles. Ustedes proveen para los
ricos y los acaudalados, los influyentes y los bien colocados. De los
estadounidenses retirados, 85 por ciento viven en la pobreza.
Muchos de estos estadounidenses ancianos, y la mayoría de la gente de
ingresos bajos, utilizan la sala de emergencias del hospital local como
su "doctor familiar", en busca de tratamiento médico bajo las
circunstancias más horrendas, y prácticamente no reciben, en lo
absoluto, una atención médica preventiva.
Date cuenta de que no hay utilidad en personas que tienen poco para
gastar... ya gastaron su utilidad...
Y ésa es tu gran sociedad
Expones la situación de modo que suena bastante mal. Sin embargo,
Estados Unidos ha hecho más por los desamparados y los desafortunados -
tanto aquí como en el extranjero - que cualquier otra nación en la
Tierra.
Estados Unidos ha hecho bastante eso es visiblemente cierto. Sin
embargo, ¿sabes que como un porcentaje de su producto nacional bruto,
Estados Unidos, en proporción, destina menos para la ayuda exterior que
muchos países más pequeños? El punto es que, antes de que se permitan
sentirse demasiado satisfechos, tal vez deberían mirar alrededor. Si
esto es lo mejor que ustedes pueden hacer por los menos afortunados,
todos tienen mucho que aprender.
Viven en una sociedad dispendiosa, decadente. Casi en todo lo que hacen,
integran lo que los ingenieros llaman "obsolescencia planeada". Los
automóviles cuestan tres veces más y duran un tercio de lo que duraban
antes. La ropa se desbarata después de usarla diez veces. Agregan
productos químicos a los alimentos para que permanezcan más tiempo en
los estantes, aunque eso signifique que la permanencia de ustedes en el
planeta será más breve. Apoyan, estimulan y facultan a equipos de
deportes, para que pagan salarios obscenos por esfuerzos ridículos,
mientras los maestros, ministros e investigadores que luchan por
encontrar una cura para las enfermedades graves, tienen que suplicar por
dinero. Cada día, en esta nación, tiran más comida en los supermercados,
restaurantes y hogares de la que se necesitaría para alimentar a la
mitad del mundo.
Sin embargo, esto no es una acusación, sólo es una observación. Y
Estados Unidos no es el único, ya que las actitudes que enferman el
corazón son epidémicas en todo el mundo.
En todas partes, los desamparados tienen que humillarse y escatimar para
mantenerse vivos meramente, mientras los pocos en el poder protegen e
incrementan grandes provisiones de efectivo, se acuestan sobre sábanas
de seda, y cada mañana giran accesorios de baño hechos de oro. Y
mientras niños raquíticos, de los que no quedan más que costillas y
piel, mueren en los brazos de madres llorosas, los "lideres" practican
corrupciones políticas que impiden que el alimento donado llegue a las
masas hambrientas.
Parece que nadie tiene el poder para alterar estas condiciones, sin
embargo, la verdad es que el poder no es problema. Parece que nadie
tiene la voluntad.
Y así será siempre, mientras nadie vea como propia la condición difícil
de otro.
Bueno, ¿por qué no lo hacemos? Cómo podemos ver esas atrocidades
todos los días y permitir que continúen?
Porque no les importa. Es una falta de interés. Todo el planeta enfrenta
una crisis de consciencia. Deben decidir si se interesan simplemente el
uno por el otro.
Me parece una pregunta patética para tener que formularla. ¿Por qué no
podemos amar a los miembros de nuestra propia familia?
Sí aman a los miembros de su propia familia. Sencillamente, tienen una
visión muy limitada de quiénes son los integrantes de la familia.
No se consideran parte de la familia humana, y de ahí que los problemas
de la familia humana no sean los propios.
¿Cómo pueden los pueblos de la Tierra cambiar su perspectiva del mundo?
Depende de cuál quieran que sea el resultado de ese cambio.
¿Cómo podemos eliminar más del dolor, más del sufrimiento?
Con la eliminación de todas las separaciones entre ustedes. Con la
construcción de un nuevo modelo del mundo, manteniéndolo dentro del
marco de una nueva idea.
¿La cuál es?
La cual va a ser un alejamiento radical de la presente perspectiva del
mundo.
En la actualidad, el mundo se ve - ahora estamos hablando de geopolítica
- como una colección de estados nacionales, cada uno soberano, separado
e independiente de los demás.
Los problemas internos de esos estados nacionales independientes, en
general, no se consideran como parte de los problemas del grupo como un
todo, a menos y hasta que afecten al grupo como a un todo (o a
los miembros más poderosos de ese grupo).
El grupo, como un todo, reacciona a las condiciones y problemas de los
estados individuales basado en los intereses creados del grupo más
grande. Si en el grupo más grande nadie tiene nada que perder,
las condiciones podrían irse a pique en un estado individual y a nadie
le importaría gran cosa.
Pueden morir de hambre miles cada año; cientos pueden morir en una
guerra civil; los déspotas pueden saquear el campo; los dictadores y sus
gorilas armados pueden violar, depredar y asesinar; los regímenes pueden
despojar a los pueblos de sus derechos humanos básicos, y el resto de
los habitantes del planeta no hará nada. Es , se dice, un "problema
interno".
Pero,
cuando los intereses propios se ven amenazados, cuando las inversiones,
la seguridad, la calidad de vida están en peligro, movilizan a toda la
nación, y tratan de movilizar al mundo para que los respalde, y se
apresuran a tomar todas las medidas que se requieran, por extremas que
sean.
Entonces surge la Gran Mentira, se afirma que se actúa por razones
humanitarias, para ayudar a los pueblos oprimidos del mundo, cuando la
verdad es que simplemente están protegiendo los intereses propios.
La prueba de esto es que cuando no se tienen intereses, lo que se
ve es una absoluta indiferencia ante cualquier problema ajeno.
La maquinaria política del mundo opera basada en el interés propio. ¿Qué
más es nuevo?
Algo tendrá que ser nuevo si se desea que cambie el mundo. Habrá que
empezar a ver los intereses de otros como propios. Esto sólo sucederá
cuando se reconstruya la realidad global y se gobiernen a ustedes mismos
de acuerdo con esa nueva perspectiva.