La novena ilusión es:
EXISTE
LA SUPERIORIDAD
Los seres humanos
llegaron a la conclusión de que si existía la condicionalidad sería
necesario saber cuáles eran las condiciones para disfrutar y crear
la vida, así como la vida después de la vida que uno deseara. La
conclusión inevitable es que el que sabe cuáles son las condiciones
está mucho mejor que el que no lo sabe.

Y la especie
humana no tardó en sustituir "estar" por "ser". Así nació la idea de
superioridad.
La superioridad
tuvo muchos usos. El principal fue proporcionar una justificación
indiscutible para hacer todo lo necesario a fin de garantizar que
hubiera "suficiente" de todo, incluyendo el amor de Dios. Saber las
condiciones daba derecho a no tomar en cuenta a algunos, a intentar
convertir a otros o sencillamente a eliminar a las personas que no
conocieran o no aceptaran las condiciones.
Por lo tanto, el
interés por saber cuáles eran las condiciones de la Vida se
convirtió en una cuestión primordial. A esta sabiduría la llamaron
ciencia. Y a la sabiduría relacionada con las condiciones de la
existencia posterior a la vida la llamaron conciencia. Si uno sabía
cuáles eran estas condiciones y las comprendía, se decía que uno
tenía una "buena conciencia", o que era "consciente".
Se dijo que la
"conciencia elevada" era resultado del estudio serio de lo que
denominaron teología, derivado de teo y logos, o sea, la lógica de
Dios.
Después de mucho
estudio, concluyeron que existían circunstancias en las cuales se
podía cumplir el requisito, así como circunstancias en las que era
imposible. También existían circunstancias en las que uno era
perdonado por no cumplir el requisito.
Estas
circunstancias llegaron a conocerse como "las condiciones". Se
añadió el "tener" al "hacer". Deben tener suficiente inteligencia
para obtener "buenas calificaciones", quedar en el primer lugar de
su clase y encontrar un buen empleo. Después podrán tener "éxito".
Deben tener
suficiente dinero para comprar "una casa fabulosa" y sentirse
"seguros".
Deben tener
tiempo suficiente para tomar "vacaciones" y sentirse "descansados,
revitalizados y relajados".
Deben tener
suficiente poder para determinar "su propio destino" y sentirse"
libres".
Deben tener
suficiente fe para "encontrar a Dios" y "salvarse".
Así han
configurado su mundo. Cuando alguien tiene los elementos adecuados,
puede hacer las cosas bien y convertirse en lo que siempre ha
deseado.
Lo difícil es
hacer todo lo que hay que hacer sin tener los elementos que ustedes
piensan que deben tener.
No puedes
conseguir un buen trabajo y triunfar, aun teniendo inteligencia, a
no ser que pertenezcas al género correcto. No puedes comprar una
casa maravillosa, aun contando con el dinero, si no tienes también
el color de piel correcto. No puedes encontrar a Dios, aun teniendo
fe, a menos que también seas de la religión correcta.
Contar con los
elementos correctos no garantiza que puedas obtener todo lo que
deseas, pero es una gran ventaja.
Mientras más
sabes (o crees que sabes) sobre estas condiciones, más superior te
sientes. Como ya te he mencionado antes, la superioridad otorgó (o
animó a concederse) la autoridad para hacer lo que consideraran
necesario para asegurarse más Vida y más Dios, de los cuales nunca
había suficiente.
Por eso debían
hacer lo que debían hacer, porque no había suficiente.
Esto es lo que tú
te has dicho. Toda tu especie ha aceptado este mantra.
Ustedes son más
de uno, de modo que no hay suficiente para todos. ¡No hay suficiente
alimento, no hay suficiente dinero, no hay suficiente amor, no hay
suficiente Dios.
Deben competir
por todo ello. Y si deben competir, deben tener alguna manera de
determinar quién gana.
Su respuesta fue
la superioridad.
Aquel que sea
superior gana y la superioridad se basa en ciertas condiciones.
Algunos trataron
de garantizar su triunfo añadiendo arbitrariamente ciertos elementos
a las condiciones. Encontraron la manera de declararse triunfadores
por anticipado.
Declararon, por
ejemplo, que los hombres eran superiores a las mujeres. ¿No salta a
la vista?, se preguntaron algunos pensadores. (Por supuesto, esta
pregunta la planteaban hombres principalmente.)
De la misma
manera, los blancos se declararon superiores.
Luego, los
norteamericanos.
Y, desde luego,
los cristianos.
¿O fueron los
rusos? ¿O los judíos? ¿O las mujeres?
¿Podría ser
verdad todo esto? Por supuesto que sí. Todo dependía de quién creara
el-sistema.
Los primeros
seres superiores no fueron los hombres... y los hombres estuvieron
de acuerdo. Después de todo, ¿no eran las mujeres quienes creaban la
vida? Y, ¿no era la vida aquello que todos anhelaban más que nada?
De modo que durante el periodo del matriarcado se consideró que las
mujeres eran superiores.
De igual modo, la
raza blanca no fue la primera y, por tanto, no fue la superior.
En realidad, no
es superior actualmente.
Ni son superiores
los hombres.
Ni los judíos.
Ni los
cristianos.
Ni los
musulmanes, los budistas o los hindúes; tampoco los demócratas ni
los republicanos; ni los conservadores o los comunistas, ni ningún
otro grupo.
La verdad que te
hará libre, la que no puedes permitir que sea revelada porque hará
libres a todos es: No existe la superioridad. Ustedes lo han
inventado todo.
Han definido lo
que es superior para ustedes, según su preferencia, deseo o
entendimiento (que es realmente muy limitado). Han definido lo que
creen que es mejor basándose en su perspectiva, sus objetivos y sus
planes.
Sin embargo,
algunos han declarado que se trata de Mis planes. Dios los llamó los
Elegidos, o la Única Fe Verdadera, o el único camino hacia la
salvación.
Todo esto nos
regresa a la primera ilusión de que existe la necesidad.
Ustedes se
imaginan que como Dios tiene necesidades, también tiene un plan.
Este primer error
los llevó a lo que pudiera ser su último error. Por eso te digo: la
idea de superioridad tal vez sea el último error que cometan.
Creen que son
superiores a la naturaleza y tratan de someterla. Al hacerlo
destruyen precisamente el hábitat que fue creado para protegerlos y
para ser su paraíso.
Creen que son
superiores unos a otros y tratan de someterse entre sí. Al hacerlo,
destruyen precisamente la familia que fue creada para abrazarlos y
darles su amor.
Su especie hace
que sea muy difícil experimentar la Vida en su forma presente debido
a la creencia en estas ilusiones. Como no usan estas ilusiones para
su propósito original, convierten lo que se pretendía que fuera un
bello sueño en una pesadilla.
Pero puedes
arreglarlo en este preciso instante. Ve estas ilusiones como lo que
son: realidades creadas con un propósito, y deja de vivirlas como si
fueran reales.
En particular,
deja de vivir la novena ilusión con tanta convicción. Más bien úsala
para adquirir conciencia de que la superioridad no es real. No puede
existir la superioridad si Todos Somos Uno. Una cosa no puede ser
superior a sí misma.
Todas las cosas
son Una y no existe nada más. "Todos Somos Uno" no es tan sólo una
hermosa frase. Es la descripción exacta de la naturaleza de la
Realidad Máxima. Cuando lo comprendas comenzarás a percibir la vida
y tu trato con los demás será diferente. Verás la relación de todas
las cosas de otra manera. Notarás la conexión en un nivel mucho más
alto. Tu conciencia se ampliará, tu visión será más penetrante.
Literalmente podrás ver el interior.
Al tener mayor
capacidad para alcanzar los niveles más profundos de la vida podrás
ver más allá de la ilusión y "conocer una vez más" o "re-conocer" tu
realidad. Mediante este proceso podrás recordar Quién Eres
Realmente.

Este cambio de
conocer a reconocer puedes hacerlo despacio. Puedes emprender el
viaje dando pasos pequeños. Con pasos pequeños se pueden conseguir
grandes progresos. Recuérdalo siempre. Uno de estos pasos podría ser
el poner fin al concepto de "mejor".
La idea de la
superioridad es la idea más seductora que se ha infiltrado en la
mente humana. Puede convertir en un instante el corazón en una
piedra, cambiar el calor por el frío, el sí por el no.
Una sola oración
pronunciada desde el púlpito, el atril o la tribuna, en los
congresos nacionales y por los líderes de las cumbres mundiales,
podría cambiarlo todo.
"Nuestro camino
no es el mejor, sino sólo uno más".
Esta humilde
frase podría cerrar la brecha entre religiones y partidos políticos,
y frenar los conflictos entre sus naciones.
Con una palabra
podrían ponerle fin a todo eso.
"Namasté": El
Dios que está en mí honra al Dios que está en ti. Qué sencillo. Qué
bello. Qué maravilloio.
Sin embargo,
cuando estamos atrapados en una ilusión, qué difícil es apreciar el
Dios que está en cada uno de nosotros y en todo. Toda persona
debería estar consciente de la ilusión, estar consciente de que es
una ilusión.
No obstante, si
no es una ilusión, sino la vida tal cual, cómo es que, justo cuando
nos creemos superiores, nos comportamos de la manera más baja? ¿Por
qué cuando nos consideramos mejores actuamos peor?
Era evidente que
había un defecto en la novena ilusión. Esto les debía haber puesto
de manifiesto que la idea de superioridad era falsa. Pero sabían, en
un nivel muy profundo, que no podían abandonar la ilusión o algo muy
importante llegaría a su fin.
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Una vez más,
tenían razón. Pero cometieron un error. En lugar de ver la ilusión
como tal y usada para--d fin que pretendía, pensaron que debían
corregir su defecto.
Con el fin de
corregir el defecto de la novena ilusión crearon la décima.

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