La octava ilusión es:
EXISTE LA CONDICIONALIDAD
Para que exista
la condenación, debe haber algo que no se comprenda acerca del amor.
Llegaron a esta
conclusión e inventaron la condicionalidad como característica de la
vida para resolver el dilema que representaba.
Todo en la vida
debe ser condicional. ¿No saltaba a la vista? se preguntaron algunos
filósofos. ¿No han comprendido la segunda ilusión?
El resultado de
la vida es incierto.
Existe el
fracaso.
Esto significa
que se puede perder el amor de Dios. El amor de Dios es condicional.
Debes cumplir el requisito. Si no, serás separado. ¿Acaso no te lo
enseñó la tercera ilusión?
Tu cultura ha
sido muy persuasiva. Por este medio me he referido sobre todo a los
relatos de la cultura occidental, pues en ella comenzó este mensaje.
Pero, la cultura oriental y todas las demás culturas y tradiciones,
tan ricas y variadas también tienen sus historias y la mayoría se
basa en las diez ilusiones. Como ya he dejado claro, existen más de
diez ilusiones. Ustedes crean cientos de ellas al día. Cada cultura
ha creado la suya pero, de uno u otro modo, todas se basan en los
mismos errores. Lo demuestra el que todas hayan ocasionado los
mismos resultados.
La vida en tu
planeta está llena de avaricia, violencia, matanza y amor
condicional.
Han aprendido que
el amor es condicional porque creen que el amor del Ser Supremo, no
importa cómo lo interpreten, es condicional. O, si no creen en un
Ser Supremo, sino en la Vida, entonces la conciben como un proceso
que se expresa dentro del contexto de la condicionalidad. En otras
palabras, una condición depende de otra. Algunos lo llaman causa y
efecto.
Pero, ¿qué sucede
con la primera causa? '
Nadie ha podido
responder a esa pregunta, ni siquiera sus científicos más
importantes han podido descubrir el misterio. Tampoco sus filósofos
más sobresalientes han podido resolver el problema.
¿Quién creó al
que todo lo crea?
Conciben un
Universo de causa y efecto, está bien, pero, ¿qué originó la primera
causa?
Aquí es donde
tropiezan los maestros y donde termina tu recorrido; aquí están los
límites de tu comprensión. Ahora rebasaremos esos límites.
No existe la
condicionalidad en el Universo. Lo que Es, es Lo que Es y no existen
condiciones en las cuales no sea. ¿Entiendes?
No es posible que
"Lo que Es" no sea. No existen condiciones en las cuales esto pueda
suceder. Por eso la Vida es eterna. Porque la Vida es Lo que Es y Lo
que Es nunca puede dejar de ser.
La vida siempre
fue, es hoy y siempre será un mundo infinito.
Lo mismo sucede
con Dios, pues Dios es la Vida misma.
Lo mismo sucede
con el amor, pues el amor es Dios mismo.
Por tanto, el
amor no tiene condiciones. El amor simplemente es. El amor no puede
dejar de "ser", y no existen condiciones en las cuales se le pueda
hacer desaparecer.
Puedes sustituir
la palabra "Vida" o la palabra "Dios" por "amor" en la oración
anterior y seguirá siendo verdadera. El amor condicional es una
paradoja.
¿Lo captas? ¿Lo
comprendes? Estos términos se excluyen mutuamente. La experiencia de
la condicionalidad y la experiencia del amor no pueden existir al
mismo tiempo y en el mismo lugar. Lo que está destruyendo a
la humanidad es creer lo contrario.
Tu civilización
ha elegido vivir la octava ilusión hasta un punto muy elevado y por
ese motivo corre el peligro de extinguirse.
Ustedes no corren
ese peligro. Es imposible, ya que son la Vida misma. Sin embargo, la
forma en que hoy expresan la Vida, la civilización que han creado y
que están a punto de destruir, no es irremediable. Una de las
maravillas de ser Quienes Son Realmente es que pueden cambiar de
forma cada vez que lo deseen. De hecho, así pasa todo el tiempo.
Pero si les gusta
la forma en que viven ahora, ¿por qué cambiada? Ésa es la pregunta a
la que se enfrenta la especie humana.
Se les ha
concedido un paraíso para vivir. Se les han facilitado todas las
alegrías posibles de la Vida física. Se encuentran dentro de un
verdadero Jardín del Edén. Esa parte de su Historia es verdadera.
Sin embargo, no han sido separados de Mí, y no hay necesidad de que
así sea. Podrán gozar .este paraíso cuanto deseen. O podrán
destruido en un instante.
¿Qué prefieren?
Están a punto de
elegido segundo.
¿Es ésta su
elección? ¿Es ésta su decisión consciente?
Estudien esta
pregunta con mucho cuidado. Hay mucho en juego en su respuesta.
A pesar de que no
exista una verdadera condicionalidad en el Universo, ustedes creen
firmemente que existe. Con seguridad, existe en el reino de Dios.
Todas las religiones lo enseñan; por lo tanto, debe existir en el
Universo. Decidieron que esto era un hecho. Así, pues, generaciones
enteras se han dedicado a averiguar qué condiciones les permitirían
crear la vida que deseen, así como la existencia después de ésta, en
el caso de no cumplir el requisito. Si lo cumplen, no hay problema.
Pero, ¿y si no?
Esta búsqueda los
ha llevado a un callejón sin salida, pues no existen las
condiciones. Pueden tener la vida que deseen, y la vida después de
la vida que se imaginen, simplemente eligiéndola.
No se lo creen;
no puede ser tan sencillo, dicen. No, no... ¡hay que cumplir un
requisito!
No se consideran
seres creativos. Ni tampoco me consideran a Mí creativo. Piensan que
de alguna manera, Yo puedo dejar de obtener lo que deseo (que todos
mis hijos regresen a Mí), lo cual significa que Yo no soy un ser
realmente creativo, sino un ser dependiente. Si Yo fuera de verdad
creativo, podría crear todo lo que deseara. Pero aparentemente
dependo de ciertas condiciones para poder obtener lo que deseo.
Ustedes no tenían
la más remota idea de cuáles condiciones debían cumplir para
regresar a casa con Dios. De modo que hicieron lo mejor que
pudieron... y se las inventaron. Las llamadas religiones explicaron
cuáles eran.
Las religiones no
sólo indicaron cuáles eran los requisitos, sino también cómo volver
a conquistar el amor de Dios en caso de no cumplir el requisito. Así
surgieron los conceptos de perdón y salvación. Eran las condiciones
del amor. Dios dice "Te amo si...", ahí estaba la condición.
Si hubieran visto
las cosas con objetividad, el que cada religión explicara el perdón
y la salvación de manera diferente podría haber sido la prueba de
que todo era inventado. Pero la objetividad no es su fuerte, incluso
en la actualidad.
Siguen creyendo
que no es invención, que Yo puse condiciones para volver conmigo.
Que existan cientos de religiones que señalen miles de condiciones
diferentes, no se debe a que Yo les haya dado un mensaje
incoherente, sino a que la especie humana no ha sabido
interpretarlo.
Claro que tú sí
lo has comprendido, son los demás, los de otras religiones, los que
no lo han comprendido. Ahora que hay varias maneras de
solucionarlo: no haciéndoles caso o intentando convertirlos, o tal
vez eliminarlos.
Tu especie lo ha
intentado todo. Tenía derecho, ¿no? Era su responsabilidad, ¿no?
¿Acaso no era la encomienda de Dios? ¿No recibieron la orden de
convencer y convertir a los demás para que ellos supieran también
cuál era la verdad? Y, ¿no estaba justificado realizar matanzas y
limpiezas étnicas cuando no podían convencer a los demás? ¿No
existía algo implícito que les daba este derecho?
Empezaron a
plantearse estas preguntas.
Era evidente que
había un defecto en la octava ilusión. Esto debió poner de
manifiesto que la idea de condicionalidad era falsa. Pero ustedes
sabían, en un nivel muy profundo, que no podían abandonar la ilusión
o algo muy importante llegaría a su fin.
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Una vez más
tenían razón. Pero cometieron un error. En lugar de ver la ilusión
como tal y usada para el fin que pretendía, pensaron que debían
corregir su defecto.
Con el fin de
corregir el defecto de la octava ilusión crearon la novena.

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