Ahora ve e
imparte estas enseñanzas no sólo a tus hijos, sino a todas las
personas y en todas las naciones. Pues todas las personas son tus
hijos y todas las naciones son tu hogar cuando emprendes el viaje
hacia la Maestría.
Éste es el viaje
en el que te embarcaste desde hace muchos siglos y muchas
generaciones. Es el viaje para el cual te has preparado desde hace
mucho y que te ha traído hasta aquí, a este momento y lugar.
Éste es el viaje
que te convoca con más urgencia que nunca, en el cual sientes que
avanzas cada vez más rápido.
Éste es el
resultado inevitable del anhelo de tu alma. Son las palabras de tu
corazón, con el lenguaje de tu cuerpo. Es la expresión de la
Divinidad dentro de ti. Y te llama como nunca te ha llamado antes,
porque ahora la escuchas como nunca antes.
Ha llegado el
momento de compartir con el mundo una visión gloriosa. Es la visión
de todas las mentes que han buscado de verdad, de todos los
corazones que han amado de verdad, de todas las almas que han
sentido de verdad la Unión con la Vida.
Una vez que lo
hayas experimentado, nunca te volverás a sentir satisfecho con
menos. Una vez que lo hayas percibido, no querrás más que
compartirlo con todas las vidas con las que entres en contacto.
Pues ésta es la
Realidad y contrasta de manera espectacular con la Ilusión. Podrás
experimentar y conocer la Realidad debido a la Ilusión. Sin embargo,
tú no eres la Ilusión y la persona que experimentas dentro de la
Ilusión no es Quien Eres Realmente.
No podrás
recordar Quién Eres Realmente mientras sigas pensando que la ilusión
es real. Antes debes comprender que la Ilusión es una ilusión que tú
creaste con fines muy reales, pero que, en sí, no es real.
Has venido aquí
para recordar esto con más claridad que antes.
La transformación
de tu mundo depende de tu capacidad para recordar. El significado de
la palabra educación no es "depositar" sino "extraer". Toda la
educación verdadera consiste en extraer del estudiante aquello que
ya se encuentra dentro de él. El maestro sabe que ya se encuentra
ahí y que, por tanto, no hay necesidad de colocarlo. El maestro
sencillamente se esfuerza por hacer que el alumno lo descubra.
La enseñanza no
consiste en ayudar a otros a aprender, sino a recordar. Toda el
aprendizaje consiste en recordar. Toda la enseñanza es un
recordatorio. Todas las lecciones son recuerdos recuperados.
Es imposible
enseñar algo nuevo, pues no existe nada nuevo que enseñar. Todo
aquello que fue, que sigue siendo y que será, todo en este momento.
El alma tiene
acceso a toda esta información. De hecho, el alma es toda esta...
información.
El alma es el
Cuerpo de Dios en formación.
Me encuentro en
constante proceso de formación. A ese proceso se le ha llamado
evolución y es un proceso que nunca termina.
Si piensas en
Dios como en un proceso o un ser que está "acabado", no has
recordado correctamente lo que es. He aquí un gran secreto: Dios no
está acabado.
Ni te ha acabado
a ti.
Dios nunca acaba
contigo.
Esto se debe a
que tú eres lo que es Dios. Y puesto que Dios no ha concluido con
Dios, no es posible que Dios haya concluido contigo.
Ahora bien, la
dicotomía divina es esta: te he dicho que todo lo que fue, es ahora,
llegará a ser, y sigue siendo en este momento. También he dicho que
el proceso de la evolución es eterno y por tanto, nunca termina.
¿Cómo pueden ser ciertas ambas afirmaciones?
La respuesta se
relaciona con la naturaleza del tiempo tal como tú lo comprendes. En
realidad, no existe el tiempo, sólo existe un proceso continuo en el
interminable Momento del Ahora.
Dios es un
proceso.
No es posible que
comprendas esto dentro del esquema de la lógica humana o de las
limitaciones de la mente humana. Estas limitaciones han sido
impuestas con un motivo. Se remonta a la razón de toda ilusión, la
cual te he explicado muchas veces y te explicaré una vez más antes
de que este mensaje llegue a su fin.
Por el momento,
tan sólo has de saber que Dios nunca acaba de completarse. El
proceso por medio del que me experimento a-Mí mismo es constante,
interminable e instantáneo.
El aspecto de Mí
que se manifiesta como vida humana en la Tierra se transforma
constantemente, incluso en este mismo instante. En este preciso
momento tú decides conscientemente el papel que desempeñas en esta
transformación. Tu decisión se hace evidente en el simple acto de
tomar este libro. No lo habrías tomado, ni mucho menos habrías leído
hasta aquí, si no tuvieras la intención, en un nivel muy profundo,
de regresar a la conciencia.
Aunque pienses
que estás leyendo este libro con un enfoque escéptico o crítico, es
tan sólo una ilusión tuya. En el fondo, tu propósito al acercarte a
este mensaje es producir todo un proceso recordatorio.
Este recuerdo
está ocurriendo ahora en todo el mundo, en toda la sociedad humana.
Comenzó con gran entusiasmo y puedes ver muestras de ello en todo lo
que te rodea.
Ustedes se
aproximan a la segunda etapa del proceso de transformar la vida de
su planeta y podrán finalizarlo en un periodo muy breve, dentro de
unas décadas, o después de una o dos generaciones, si así lo eligen.
La primera etapa
de esta transformación ha tomado mucho más tiempo en realidad:
varios milenios. Pero incluso esto, en términos cósmicos, es muy
poco tiempo. Durante este periodo del despertar de la humanidad, los
llamados profesores, Maestros o avatares emprendieron la tarea de
ayudar a los demás a recordar Quiénes Son Realmente.
A medida que vaya
aumentando el número de personas que sean influidas por este primer
grupo y por su enseñanza, hasta llegar a una cantidad decisiva, el
ser humano experimentará un despertar del espíritu, o lo que
podríamos llamar un progreso, en el cual comienza la segunda etapa
de transformación.
Ahora los adultos
educan a sus hijos, y a partir de ahí el ritmo es muy rápido.
Tu especie se
encuentra ahora en esta fase de progreso. Muchas personas
percibieron un cambio cuando entraron a su nuevo milenio. Ése fue un
punto clave para el inicio de una transformación global de la
conciencia, en la cual-ahora estás desempeñando tu papel.
La clave para
continuar con este ímpetu está en los jóvenes. Si ahora incluyes en
la educación de tus hijos principios para la vida, tu especie dará
el gran salto hacia su evolución.
Construyan sus
escuelas con conceptos, no con temas académicos. Conceptos básicos
como la conciencia, la honestidad, la responsabilidad; temas
secundarios como la transparencia, el acto de compartir, la
libertad, la plena autoexpresión, el regocijo del festejo sexual, la
vinculación humana y la diversidad dentro de la Unidad.