Prólogo
Dios ha
hablado contigo de diferentes maneras a lo largo de muchos años,
pero en raras ocasiones de forma tan directa como ahora.
En esta
ocasión Te habla con Tu propia voz, yeso sólo ha ocurrido en
contadas ocasiones en el curso de tu historia.
Pocas
personas han tenido el valor de escucharme de esta manera, como
si se escucharan ellas mismas. Y menos aún les han comunicado a
otras lo que han escuchado. Los pocos que han escuchado y
comunicado lo que escucharon, han cambiado el mundo.
Esopo,
Confucio, Lao-tsé, Buda, Mahoma, Moisés y Jesús han sido
algunos.
También
Chuang Tsé, Aristóteles, Huan-po, Sahara, Mahavira y
Krishnamurti.
Asimismo,
Paramahansa Y ogananda, Ramana Maharshi; Kabir, Ralph Waldo
Emerson, Thich Nhat Hanh, el Dalai Lama y Elizabeth Clinton.
Así como,
Sri Aurobindo, la Madre Teresa, Meher Baba, Mahatma Gandhi,
Kahlil Gibran, Baha' Allah, Ernest Holmes y Sai Baba.
Además, Juana
de Arco, Francisco de Asís, Joseph Smith y muchos otros no
mencionados aquí. La lista podría continuar. Sin embargo, en
comparación con el total de las personas que han habitado en tu
planeta, su número es muy reducido.
Estos pocos
han sido mis mensajeros: todos ofrecieron la Verdad que había en
su corazón lo mejor que pudieron, con tanta pureza como les fue
posible. Y aunque todos lo hicieron a través de filtros
imperfectos, es indudable que llevaron a tu conciencia una
sabiduría extraordinaria que ha beneficiado a toda la especie
humana.
Lo asombroso
es lo parecido de sus percepciones. Planteadas en momentos y
lugares muy diferentes, separadas por innumerables siglos, es
como si hablaran al mismo tiempo: así de pequeñas son sus
diferencias y así de enormes sus elementos comunes.
Ahora es el
momento de ampliar esta lista para incluir a mis más recientes
mensajeros: los que viven actualmente.
Hablaremos
con una sola voz o callaremos.
Tú tomarás
esa decisión, como siempre, pues en cada Momento del Ahora has
tomado tu decisión y la has expresado con la acción.
En el
comienzo, tus pensamientos son míos y los míos son tuyos.
Pues en el
comienzo no puede ser de otra manera. Sólo existe una Fuente de
Lo que Es y la Fuente es Lo que Es.
Todas las
cosas emanan de esa Fuente, luego penetran a la totalidad del
Ser y se revelan como una individualidad del Todo.
Las
interpretaciones individuales del único mensaje que existe
producen el milagro de la Unidad en muchas formas.
Esta Unidad
con muchas formas es lo que tú llamas Vida.
La Vida es
una interpretación de Dios. En otras palabras, es Dios
traducido a muchas formas.
El primer
nivel de traducción es de lo no físico unificado a lo no físico
individualizado.
El segundo
nivel de traducción es de lo no físico individualizado a lo
físico individualizado.
El tercer
nivel de traducción es de lo físico individualizado a lo
físico unificado.
El cuarto
nivel de traducción es de lo físico unificado a lo no físico
unificado.
Así se
completa el ciclo de la Vida.
El proceso
continuo de la traducción de Dios produce una variedad
interminable dentro de la unidad de Dios. Esta diversidad dentro
de la unidad es lo que he llamado "individualización". Es la
expresión individual de lo que no está separado pero que puede
expresarse individualmente.
El
propósito
de la expresión individual es que yo me experimente como un
todo, a través de la experiencia de mis partes. Y, aunque el
todo es mayor que la suma de las partes, sólo puedo
experimentado cuando conozco la suma.
Yeso es lo
que eres. Eres la Suma de Dios.
Ya te
lo he repetido muchas veces, y muchos lo han escuchado como la
expresión hijo de Dios. También es correcto. Ustedes son
los hijos y las hijas de Dios. No importa qué etiquetas o
nombres uses, todo conduce a lo mismo: eres la Suma de Dios.
También lo es
todo lo que te rodea. Todo lo que ves y lo que no ves. Todo lo
que Es, Todo lo que Fue y Todo lo que Será, soy Yo. Y todo lo
que soy, lo soy en este momento.
Soy lo que
Soy, como te he dicho muchas veces.
No hay
nada que yo haya sido, que haya dejado de ser. Y no hay nada que
yo llegue a ser que no sea ahora. No puedo llegar a ser algo que
no sea en este momento, ni puedo dejar de ser aquello que alguna
vez fui.
Así fue en el
principio, así es ahora y siempre lo será, un mundo infinito.
Amén.
Ahora me
acerco a ti, en este día y a esta hora, en el comienzo de otro
milenio, para que puedas comenzar otros mil años de una forma
nueva: conociéndome al fin, eligiéndome primero y siendo Yo
siempre, de todas las maneras.
El
momento
que he elegido no es equivocado. Comencé estas nuevas
revelaciones a principios de la década pasada, continué mis
conversaciones contigo durante los últimos años del siglo, y en
los últimos momentos del pasado milenio te recordé cómo entablar
una amistad conmigo.
Ahora, en el
primer año del nuevo milenio, te hablo con una sola voz, para
que así podamos experimentar la comunión.
De elegir
esta experiencia de comunión con Dios, finalmente conocerás la
paz, la alegría sin límites, la plena expresión del amor y la
libertad total.
De elegir la
verdad, cambiarás tu mundo.
De elegir
esta realidad, la crearás y finalmente experimentarás Quién Eres
Realmente.
Será lo más
difícil que hayas hecho jamás y lo más fácil que llegarás a
hacer.
Será lo más
difícil que hayas hecho nunca porque tendrás que negar quién
crees que eres y dejar de negarme a Mí. Será lo más fácil que
hayas hecho jamás, porque no tendrás que hacer nada.
Tu única
función es ser y todo lo que debes ser soy Yo.
Incluso esto
no será un acto de voluntad, sino un simple reconocimiento. No
requerirá de una acción, sino de una aceptación.
He estado
buscando esta aceptación desde siempre. Cuando Me aceptas, Me
permites entrar en tu vida. Aceptas que tú y Yo somos U no. Éste
es tu boleto para el Cielo. Dice: Entrada para uno.
Cuando
yo logre la entrada a tu corazón, tú-lograrás la entrada al
Cielo, y tu Cielo puede estar en la Tierra. Todo puede ser, en
realidad, "en la Tierra como en el Cielo" cuando acabe el tiempo
de separación y llegue el momento de la unificación.
La
unificación conmigo, con tus semejantes y con todo ser vivo.
Esto es lo
que he venido a decirte una vez más a través de los mensajeros
de la actualidad. Los identificarás como mis mensajeros porque
todos traen el mismo mensaje:
Todos Somos
Uno.
Éste es el
único mensaje que importa. Es el único mensaje que existe. Todo
lo demás en la Vida es un reflejo de este mensaje. Todo lo
demás lo transmite.
El hecho de
que hasta ahora no lo hayas podido recibir (lo has escuchado
con frecuencia, pero no lo has podido recibir) es lo
que ha originado cada desgracia, cada pena, cada conflicto,
cada corazón roto en tu experiencia. Ha originado cada
asesinato, cada guerra, cada violación y robo, cada agresión y
ataque mental, verbal o físico. Ha originado cada enfermedad y
malestar, y cada encuentro con lo que llamas "muerte".
La idea-de
que no somos Uno es una ilusión.
La mayoría de
la gente cree en Dios, pero no en un Dios que crea en ella.
Dios sí cree en la gente y la ama más de lo que la mayoría
sabe. La idea de que Dios se quedó callado como una tumba y de
que hace mucho le dejó de hablar a la especie humana es falsa.
La idea de
que Dios está enfadado con la especie humana y la echó del
Paraíso es falsa.
La idea de
que Dios se ha nombrado juez y jurado y que decidirá si los
miembros de la especie humana van al Cielo o al Infierno es
falsa.
Dios ama a
todos los individuos que alguna vez vivieron, que viven ahora o
que llegarán a vivir.
Dios desea
que todas las almas regresen a Él, y el cumplimiento de este
deseo es algo inevitable.
Dios no está
separado de nada y nada está separado de Dios.
Dios no
necesita nada, pues Dios es todo lo que existe.
Esto es lo
bueno. Todo lo demás es ilusión.
La especie
humana ha estado viviendo con ilusiones durante mucho tiempo.
Esto no se debe a que sea tonta, sino a que es muy inteligente.
Los seres humanos han intuido que las ilusiones tienen un
propósito muy importante, pero la mayoría simplemente lo ha
olvidado.
Y ha olvidado
que su olvido mismo es parte de aquello que ha olvidado,
y por tanto parte de la ilusión.
Ahora es el
momento de que los humanos recuerden.
Tú eres uno
de los que encabezan la vanguardia de este proceso. No es
sorprendente, considerando lo que ha estado ocurriendo en tu
vida.
Has tomado
este libro para recordar las ilusiones del ser humano. Así no
volverás a estar atrapado en ellas, sino que nuevamente lograrás
la comunión con Dios en el transcurso de tu vida mediante la
conciencia de la Realidad Máxima.